~~Chapter 5.1~~
(Anteriormente)
El trío de Magos: Lucy, Gray, y Natsu. Miraban cómo Erza se alejaba del gremio para salir a una misión de clase "S", para dos de ellos era algo normal ya que ella era una maga con suficiente experiencia y poder mágico para terminarla, pero Natsu, era el único que no estaba de acuerdo con que fuera ella sola, mucho menos sabiendo que él no era un mago de rango "S". Cruzó los brazos y frunció el ceño, pero con la llegada de una malvada idea, cambió su expresión por una sonrisa maliciosa. Lucy al darse cuenta, pateó a Natsu en la espinilla por debajo de la mesa.
-¡¡Auch!! ¡Lucy!-exclamó Natsu irritado por la patada.
-Sé lo que estás pensando, Natsu. No debes hacerlo.
-Erza es la única que puede ir a esa clase de misiones. ¡Yo también quiero!-gritó levantándose de su asiento.
-Y con esa actitud no podrás-comentó Gray.
-¡¿Qué dijiste, Gray?!
-¡Me escuchaste cabeza de cera! ¡No podrás!
-¡Pero lo que sí puedo es patearte el trasero mientras tanto!-declaró el pelirosa cubriendo sus puños en llamas.
-¡Pues venga!-le desafío Gray preparando un ataque con su magia de hielo. Lucy se subió a la mesa y se puso entre ellos con las manos al frente.
-¡Paren los dos!-pidió-éste no es momento para pelear entre ustedes.
-¡Aye!-afirmó Happy-No he terminado mi pescado.
-Así es, Happy no ha terminado su...¡¡No me refería a eso!!-le regañó la rubia con el rostro enrojecido de coraje-Erza va a una misión que podría ser peligrosa. Debemos desearle lo mejor.
Natsu y Gray ocultaron su magia, y gruñeron entre dientes.
-Eso. ¿Ven? No les costaba nada tranquilizarse.
-Me voy de aquí-dijo Natsu-perdí el apetito-para luego levantarse, y darles la espalda a sus compañeros.
-Ni quien te extrañe, flamitas-agregó Gray haciendo un ademán de desprecio con su mano derecha. Natsu salió del gremio y se dirigió a su casa.
-Happy-lo llamó Lucy-¿No deberías ir tras él?
La rubia volteó hacia el gato azul a su izquierda, y lo encontró dormido sobre su plato, pero mientras dormía, lamía el plato para saborear las sobras del pescado que comió. Lucy se dio una palmada en la frente.
(Después)
La maga celestial arribó a la casa de Natsu, con la mirada agachada, pensando en qué decirle. Suspiró varias veces mientras miraba la puerta de madera, levantó la mano para golpearla, pero se detuvo, y mejor optó por llamarlo en voz alta.
-¿Natsu? Soy Lucy, ¿Estás ahí?
No hubo respuesta. Lucy volvió a suspirar.
-Oye, sé lo que piensas. "Porqué no soy un mago de alto rango como Erza", pero déjame decirte lo que pienso al respecto. Yo creo que no lo necesitas, tener un "Rango" o un "Título Nobiliario" no te hacen una mejor persona porque, son sólo eso, simples etiquetas.
Lucy guardó silencio esperando a que Natsu hiciera alguna clase de señal. Pero sólo hubo silencio.
-Desde que te conocí, has demostrado ser mejor que eso, una cosa es que seas un poco impulsivo y necio, pero eso no quiere decir que haces las cosas sólo por hacerlas. Te nace la acción de ayudar a los demás. Eres increíble, Natsu, a tu manera claro.
Al recordar un momento específico del pasado, Lucy dejó salir una risita.
-Mírame. Comencé a parlotear y no me he detenido en ningún momento; contigo sé que puedo abrirme, decir lo que pienso, y que siempre estarás ahí para mí. Y yo...-sus mejillas enrojecieron, Lucy se balanceaba de un lado a otro con sus manos pegadas en su espalda-Yo...porque...-se armó de valor, inhaló tanto aire como pudo, y gritó-¡¡PORQUE ME GUSTAS, NATSU!!
Su voz hizo eco por todo el bosque, repitiendo una y otra vez la confesión que acaba de hacer. Lo que avergonzó a la rubia, pero aún después de que gritara lo que le pedía su dulce corazón, no hubo respuesta del otro lado de la puerta. Lucy se preparó para encarar a Natsu, acercó su mano al pomo de la puerta pero éste giró antes de que pudiera tocarlo. La puerta se abrió lentamente. El corazón de Lucy palpitaba mil veces por segundo, esperando por la respuesta del hombre que amaba en secreto hace unos segundos. Cuando la puerta se abrió completamente, sólo encontró la choza vacía, lo buscó por todos lados pero no estaba, pero bajó muy despacio la mirada y encontró a Happy con los ojos llorosos frente a ella.
-¿Happy?
-¡¡Lucy!!-el felino azul se abalanzó sobre ella y la abrazó con todas sus fuerzas, echo un mar de llanto-¡lo que dijiste fue tan hermoso que me conmovió! ¡No sabía que amabas tanto a Natsu como para abrirte así!
Sorprendida de su reacción y de encontrarlo solo en la choza, Lucy trató de calmar a Happy frotando su cabeza, y luego lo cargó entre sus manos.
-¿Happy, qué haces tú solo aquí? ¿Y Natsu?
-No sé...-dijo entre sollozos-vine aquí para buscarlo también, pero no lo encontré, así que supuse que estaba contigo, los iba a buscar cuando llegaste. Tus palabras fueron muy hermosas, ¡¡LUCY!!-Happy volvió a romper en llanto, tanto, que la ropa de Lucy ya estaba completamente empapada.
Después de calmar el incontrolable llanto de Happy, y de un rápido cambio de ropa, Lucy, Plue, y el mismo Happy, se encontraban sentados a la orilla del río que estaba frente a su departamento. Viendo el atardecer a su derecha, en un cómodo silencio; no porque sus ganas de hablar habían desaparecido, no, si no porque aunque se esforzara Lucy no podía encontrar las palabras para describir lo que sentía. Finalmente, Happy rompió el silencio.
-¿A caso eres tonta?-le cuestionó con seriedad en sus palabras-¿Porqué no le has dicho nada a Natsu?
Lucy se encogió de hombros sin voltear a verlo.
-Plue, Plue-musitó el perrito blanco.
-Plue tiene razón. Sólo estás perdiendo el tiempo.
-...no es tan sencillo, Happy-musitó finalmente la rubia.
-¡¡Chicos!!-los llamó una voz femenina. Todos voltearon en la dirección donde provenía y descubrieron que se trataba de Wendy. Lucy se limpió las lágrimas.
-¿Wendy?-la Dragon Slayer del cielo se detuvo junto a ellos y se inclinó apoyando sus manos en las rodillas para recuperar el aliento-¿Qué ocurre?
-Gray...Gray...-decía entre jadeos.
-¿Qué le pasó a Gray?
-Se fue del gremio-Lucy y Happy ampliaron los ojos sorprendidos-lo oí decir que iría detrás de Natsu.
-¿Detrás de Natsu? Espera un segundo, no me digas que...-Lucy y Happy intercambiaron miradas, regresaron con Wendy y ella asintió-¡Fue a la misión con Erza!
-Sí. Acaba de irse, con Gray pisándole los talones. No pude hacer nada para evitarlo.
-Creo que es mejor seguirlos.
-Lucy, pero, estaríamos contradiciendo a Erza.
-Lo sé, y por esa misma razón tengo miedo de lo que pueda hacernos, pero sería muy imprudente de nuestra parte dejar que Natsu y Gray salgan heridos. Con ellos uno nunca sabe, es mejor cuidarlos de cerca.
-Si ese es el caso debemos partir de inmediato. Ya nos tienen mucha ventaja.
Lucy se levantó del borde del río, sacudió la tierra de su falda y levantó la mano derecha.
-¡Ayudemos a nuestros torpes amigos!
-¡SÍ!-gritaron todos a la vez.
Mientras todos corrieron en dirección a la aldea donde era la misión, detrás de ellos, oculta detrás de una pared, los miraba una chica de cabellera azul. Apretaba tan fuerte la pared con sus dedos que le había provocado cinco agujeros. Estaba furiosa, pero más que nada...celosa.
-Rival de amor-musitó
(Horas más tarde, cerca de la aldea de Birne Lock)
Lucy y compañía caminaban por el tenebroso bosque, la noche había llegado, y provocó en los magos un sentimiento de temor. Esperando que ningún animal de cualquier clase les saltara encima en cualquier momento. La maga celestial era quien los guiaba, con un mapa que compró en una tienda de regalos; le costó 100 Jewels, aún después de hacer el intento de seducir al propietario. Siempre ha tenido esa mala suerte cuando usa sus atractivos para obtener un beneficio.
-¿Cuánto falta para llegar?-preguntó Wendy. Lucy observó el mapa.
-Como dos kilómetros-Wendy se quejó.
-Está muy lejos. Me duelen los pies.
-Ya sé, Wendy-musitó Lucy de forma empática-sí tan sólo ALGUIEN no se hubiera detenido a comprar un salmón, a mitad de camino, y con nuestros últimos Jewels.
Ambas chicas voltearon hacia Happy, quien comía plácidamente un enorme salmón de color rojo brillante. Tanto se deleitaba con su sabor, que ponía los ojos en blanco y un hilo de saliva le escurría por la comisura izquierda del labio.
-No he comido salmón en mucho tiempo-se excusó con el salmón aún en la boca. Lucy rodó los ojos, y reanudaron el paso.
-Oye, Lucy-musitó la Dragon Slayer del cielo.
-Dime, Wendy.
-Escuché que...e-estás enamorada de Natsu.
-¡¿QUÉ?!-exclamó la rubia-¡¿Quién te lo...?!-trató de preguntar, pero se interrumpió, volteando nuevamente en dirección a Happy.
-¿Es cierto?
-Yo...ahm...
-¿Entonces?
-"Enamorada" es una palabra muy fuerte. Hoy en día uno tiene que cuidar sus palabras porque nadie sabe cómo reaccionaría la gente con la libertad de expresión y...-
-Estás evadiendo.
-¿Qué? No, para nada.
-Tranquila, Lucy. Sé que ustedes dos harían muy buena pareja-con esa afirmación, Wendy había logrado sonrojar a Lucy. La rubia cubrió su rostro con ambas manos tratando de ocultarlo.
Un crujido interrumpió su caminata. Los tres voltearon a todos lados buscando qué había provocado ese ruido. Los arbustos comenzaron a moverse, alguien se acercaba. Lucy y Wendy se prepararon para pelear, aunque por dentro estaban horrorizadas; una silueta salió de entre los arbustos. Un chico vistiendo una gabardina blanca, Gray.
-Chicas...-murmuró confundido-¿Qué están haciendo aquí?
-¿TÚ qué estás haciendo aquí?-preguntó Lucy-se supone que esta es una misión clase "S" para Erza. Ni tú, ni Natsu deben estar aquí.
-Yo vine para traer de vuelta al gremio a Natsu. No estoy aquí para terminar la misión.
-Eso es...-Lucy se detuvo, notando algo que tardó en hacer-alto. ¿Dónde está Natsu?
-Él y Erza fueron en camino al pueblo donde provino la petición, no está lejos. Lo encontraré, y regresaré al gremio.
-Sí, si Erza no te asesina primero.
-Y a ustedes también por venir-señaló el mago de hielo. Lucy no supo qué decir ante eso. Así que para cambiar de tema, dijo-¿Puedes guiarnos al pueblo donde fueron Erza y Natsu? Estamos un poco perdidos.
En ese momento, una explosión sacudió el piso, y una nube de humo se elevó a lo lejos. Todos intercambiaron miradas, sabiendo inmediatamente que el único que podía hacer explotar hasta el más recóndito pueblito...era Natsu. Así que corrieron en esa dirección.
Para cuando llegaron, sólo encontraron un montón de escombros esparcidos por las calles, y un grupo de aldeanos tratando de reconstruir sus hogares.
-No puedo creer que Natsu siga haciendo esto-pensó Gray. El mago de hielo se acercó a la primera persona que tenía cerca para preguntarle lo sucedido-disculpa...
-¿Sí?-una chica de cabello largo, color castaño. Parecía muy dulce e inocente.
-¿Qué ocurrió aquí?
-Un grupo llegó de la nada y nos atacó, hiriendo a nuestro líder. Pero gracias a un par de magos...-la chica se detuvo al reconocer la marca rosada en la palma de Lucy-de Fairy Tail. ¿Ustedes son de Fairy Tail?
-Sí, venimos como refuerzos. Pero parece que llegamos...-la chica se a abalanzó sobre Gray, abrazándolo con fuerza. De adentrada en el bosque, alguien miraba con celos la escena.
-¡RIVAL DE AMOR!-gruñó, y con su mano derecha apretó tan fuerte el tronco del cual se estaba ocultando y lo partió a la mitad.
-Amm...señorita, ¿Porqué me está abrazando?
-Sus amigos nos ayudaron, pero como ellos ya se fueron y ustedes acaban de llegar, a ustedes les agradezco-la chica volvió a estrujar a Gray.
-Vaya, vaya, Gray. Parece que tienes una admiradora-dijo Lucy burlándose de él, con una sonrisa pícara.
-No eres graciosa, Lucy-Gray apartó a la chica-dijiste que mis compañeros se fueron, ¿Sabes a dónde?
-Yo...escuché que se dirigían a una ciudad, "Wombat".
-"Wombat..."-repitió Gray, pensando en si conocía ese nombre-¡Volwatt! ¡Fueron a Volwatt!-concluyó.
-No está muy lejos-agregó Lucy-podemos ir en el tren.
-¡De acuerdo, vámonos ya!
Y los miembros de Fairy Tail se pusieron en marcha de nuevo; la chica que abrazó a Gray sólo los miraba cómo se retiraban, pero detrás de ella, una silueta con un aura fría y maliciosa la miraba fijamente. La chica volteó sobre su hombro, y al verla, dejó salir un grito.
-Rival de amor...-susurró aquella silueta.
(Ya en la ciudad de Volwatt)
-...y entonces Natsu me dijo, "A mí no me das ordenes, Gray. Voy detrás de Erza y hacer con ella la misión". Se fue inmediatamente después de decir eso.
Gray les estaba explicando a los demás cómo fue que Natsu salió del gremio para hacer la misión junto con Erza. Todos escuchaban atentamente.
-Natsu no entiende jamás, ¿Verdad?-preguntó Lucy-La primera vez que rompió las reglas sobre las misiones casi no la contamos, hubiéramos perdido en la isla Galuna.
-Sin mencionar que los acompañé-agregó Gray.
-Y que al final Erza también lo hiciera.
-Natsu tiene aire caliente dentro de su cabeza. Es un idiota completamente.
-Eso puede ser cierto. Pero cuando la situación lo amerita, puede superar cualquier cosa-contestó Lucy segura de sí misma. Gray chasqueó la lengua-pero ahora...nos encontramos en una encrucijada.
Lucy y compañía, de camino a Volwatt, tomaron una ruta equivocada, terminando del lado opuesto de la ciudad. Frente a ellos, un muro de cincuenta metros de altura los separaba.
-Te dije que diéramos vuelta en el cruce-señaló Lucy.
-Ya sé, no me lo repitas.
-Tal vez necesitamos...-un enorme agujero apareció frente a Lucy. La rubia dejó salir un pequeño grito y retrocedió de un salto.
-Princesa-el espíritu celestial de la doncella emergió del hoyo.
-¿Virgo? No aparezcas de repente, casi me provocas un paro cardíaco.
-¿Me castigará?
-¡¡CLARO QUE NO!!-exclamó Lucy-aunque...es oportuna tu aparición, virgo. ¿Podrías hacer un tunel para pasar debajo de este tunel?
-A sus órdenes, princesa-Virgo se disponía a cavar como mejor lo hacía, cuando una sonora pero tierna carcajada interrumpió el momento. El pequeño gato azul, Happy, se encontraba sentado sobre los hombros de Wendy, señalando a Virgo con su diminuto dedo.
-¡Es gracioso!-señaló. Todos estaban confundidos, excepto Lucy, quien, al conocer a Happy, ya sabía de qué iba su risa.
-¿Ahora qué, Happy?
-Ver a Virgo saliendo de un hoyo en el suelo, parece un chapulín saliendo de su cueva. Y me parece gracioso-una idea cruzó por la mente del felino, bajó de los hombros de Wendy y buscó en su maleta un objeto en específico.
-Happy por favor...-le rogó Lucy.
Happy sonrió al encontrar lo que estaba buscando, y lo levantó sobre su cabeza con orgullo. El objeto...era una diadema roja, adornada con un par de antenas del mismo color, donde terminaban las antenas, tenían unas esferitas que en su centro había un círculo pequeño de color amarillo. Se las entregó a Virgo con una alegre y adorable sonrisa.
-Así te verás más linda.
-Estas antenas...-musitó Virgo tratando de procesar el regalo de Happy.
-¡Bueno, bueno, ya es suficiente!-declaró Lucy-debemos alcanzar a Natsu y Erza. Virgo por favor ayúdanos con el túnel.
-¡...Sí princesa!-Virgo se puso las antenas y prosiguió con la suyo.
(Después de Cruzar el muro)
Los lagos de Fairy Tail buscaron por todos lados, en todas direcciones, y en todos los lugares, pero no encontraron ningún rastro o señal de sus amigos. Se reunieron en el lugar donde quedó el hoyo que hizo Virgo, e intercambiaron información.
-Nos encontramos nada-dijo Lucy, junto con Wendy.
-Ni yo-comentó Gray. En ese momento, Happy descendió del cielo.
-Nada. No encontré a Natsu.
-Algo no estamos haciendo bien-dijo Lucy-Natsu no es tan callado normalmente, mucho menos Erza. ¿Porqué no los pudimos encontrar?
-No tengo idea. Acabamos de llegar, y no creo que ellos ya se hubieran ido a otro lado.
-Yo tampoco lo creo-aclaró Wendy uniéndose a la conversación-hay que volver a buscar, no podemos hacer otra cosa más.
De pronto, a lo lejos, escucharon un ruido extraño. Parecía ser el viento que murmuraba en sus oídos, pero este era escaso, poco a poco se escuchaba más fuerte, hasta que lograron reconocerlo. Eran gritos. Todos voltearon a la derecha y notaron un tumulto corriendo hacia ellos como si huyeran de algo, y en un segundo se encontraron dentro del tumulto. Gray detuvo a un chico que corría en su dirección.
-¿Qué está pasando?-le preguntó. El chico titubeó, pero por fin respondió.
-¡Una pareja de Magos están atacando a las personas dentro de la estación del tren! ¡¡SON UNOS DEMONIOS!!-Gray soltó al chico, e intercambió miradas con sus compañeros.
-Esa fue una señal oportuna-dijo Lucy.
-Tal vez estén en problemas.
Todos asintieron, y corrieron en dirección opuesta al tumulto.
Y así, fue como los amigos de Natsu y Erza llegaron en su ayuda para terminar su misión. Y ahora...era tiempo de terminarla.
Continuará...
