~~Chapter 9~~

Cerca del río, dentro de un departamento.

-¿Quién se cree que es esa mocosa? Besar a Natsu de esa forma, tomándonos desprevenidos a todos en el gremio. "Te amo, Natsu. Cásate conmigo." ¿Cómo puede decir esas palabras tan a la ligera? ¡Y EN FRENTE DE NOSOTROS!

Lucy estaba eufórica. Murmurando entre dientes con una intensidad y coraje que hasta podían sentirse flotando en el aire. Pateó uno de sus muebles tan fuerte que rebotó en la pared, para luego caer con un golpe sordo en el suelo.

-¡Oye, cállate!-le gritó una señora al otro lado de la pared.

-¡Oblígueme, anciana!-rigió la rubia. Después de unos segundos recapacitó su acción y se arrepintió de lo que hizo-¡Perdón!

Plue, quien estuvo toda la rabieta de Lucy sentado en la orilla de su cama, alzó la patitas y...¿Ladró? ¿Maulló? Musitó su nombre. Lucy inspiró para tratar de calmarse, y tomó asiento junto al espíritu de perrito blanco.

-Creo que estoy sobrereaccionando. No es que ya de pronto Natsu se enamore perdidamente de esa tal Annie con un solo beso. Lo conozco, y no haría tal cosa.

-Plue, Plue.

-Sí, ya sé.

-Plue.

-Todo lo contrario: Me siento muy tranquila en estos momentos. Desquité mi ira con la mesa de centro.

-Plue...¡Plue!-Lucy enarcó una ceja.

-¿Qué tiene que ver Erza con todo esto?-le preguntó la rubia a Plue. Pero antes de que el espíritu le diera una respuesta, un estruendo interrumpió el momento.

Lucy se asomó por la ventana para tratar de averiguar de qué se trataba. Una nube de humo ascendía hacia el cielo, cerca del gremio. La rubia estaba confundida al principio, pero reaccionó a tiempo y concluyó de qué se trataba.

Fairy Hills está siendo atacado.

El lateral izquierdo del techo estaba destruido; algo había explotado desde dentro y llenó todo el edificio con humo. Todas las residentes salieron sin perder tiempo al patio principal, una de ellas sostenía a Annie en brazos. Se había desmayado, y su cuerpo estaba cubierto de cenizas.

Mientras tanto, las chicas de Fairy Tail luchaban contra el agresor de Annie. Cana, Levy, Juvia, y sobre todo Erza quien sostenía una katana en su mano derecha. Todas lo miraban con ojos cortantes, como si se tratara de un insecto que debía ser aplastado.

Cana fue la primera en contraatacar. Lanzó tres de sus cartas en dirección al sujeto desconocido, éste levantó su cuchilla y con ágiles movimientos las cortó por la mitad en pleno aire. Cana chasqueó la lengua.

Juvia apareció detrás del desconocido y lo atacó con una oleada de agua que parecía ser una cuchilla del tamaño de su brazo. Su ataque fue esquivado. El desconocido le soltó un golpe, pero éste se hundió en el cuerpo de Juvia y quedó atorado en sus adentros.

-¡Ahora! -

-¡Solid Script: Fire!-exclamó Levy y aparecieron cuatro palabras que deletreaban "Fire" hechas enteramente de flamas abrasadoras.

Las letras golpearon al sujeto directamente en su espalda, provocandole quemaduras de primer grado. Las cicatrices se movían lentamente, y se hacían más pequeñas. Diminutas. Hasta que desaparecieron. Levy amplió los ojos sorprendida e intercambió miradas con Erza.

-¡¿Viste eso?!-Erza asintió.

-Veamos si sobrevive a esto-la pelirroja masculló.

Levantó la espada y se dirigió hacia el sujeto. Juvia se apartó. El sujeto volteó sobre su hombro y recibió de lleno el ataque de Erza. Su torso fue cortado del hombro izquierdo hasta el lateral derecho, por debajo del costillar. La sangre salió a borbotones. Pero inmediatamente se detuvo, regresó al interior del cuerpo del sujeto, y la cortada se cerró como si se tratara de un cierre.

Erza no cambió su expresión.

-Eso pude sentirlo-dijo el sujeto mirando su pecho. Las chicas se reunieron, e hicieron una línea en frente de él.

-¿Qué es lo que quieres con Annie?-le preguntó Erza.

-Esa chica no es quien crees que es. Déjame encargarme de ella.

-No en mi Guardia-Erza se puso en guardia, y las demás la secundaron.

-No quiero pelear con ustedes. Mal interpretan las cosas...-una enorme silueta apareció detrás del sujeto y lo golpeó con su enorme puño en la cabeza. Dejándolo inconsciente.

Taurus, de la puerta dorada del signo de Tauro, levantó los brazos en señal de victoria y dejó salir un grito de guerra. Lucy apareció detrás de él, con una satisfactoria sonrisa.

Erza se Acercó al sujeto y rápidamente lo amarró con los restos de las cortinas del edificio, aunque estaban quemadas, podrían ayudarle en algo.

-Eres muy oportuna, Lucy-le dijo Erza.

-Vi el humo desde mi departamento, imaginé que necesitarían ayuda.

-Gracias.

-¿Qué ocurrió?-preguntó.

-Este hombre se escabulló por los pasillos de Fairy Hills, buscaba a Annie. Trató de matarla.

-¿Y dónde está la mocosa?

-¿Cómo?-inquirió Erza. Lucy se mordió la lengua, y corrigió su pregunta.

-¿Y Annie?-sentía que su boca se llenaba de veneno al pronunciar su nombre.

-Está con las chicas. Se desmayó.

-Como siempre, Lucy, tienes un cuerpo espectacular-elogió Taurus a la rubia, retorciendo su cuerpo como sólo el espíritu sabía hacer. Levantando los labios y juntando ambas manos. Lucy inspiró resignada, y cerró la puerta del Toro dorado.

Después de unos instantes los demás miembros del gremio llegaron para auxiliar a las chicas, incluido el maestro Makarov.

Erza les contó lo sucedido, y ahora todos se tomaron más seriamente el caso de Annie. No se trataba de una chica miedosa que buscaba desesperadamente la atención de los demás, era real, tan real que destruyó los dormitorios.

Al notar los daños causados, el maestro les sugirió que durmieran en el gremio hasta que Fairy Hills fuera reconstruido. Todas aceptaron.

Annie finalmente había recuperado el conocimiento, Erza se acercó para ayudarle a levantarse, y revisó su cuerpo para serciorarse de que no tuviera alguna herida grave. Todo estaba bien; la multitud ya se había puesto manos ala obra en la reconstrucción, así que sólo eran ellas dos, Lucy, Juvia, Gray y Natsu en el centro.

-¿Ya se fue?-preguntó Annie.

-Algo así-respondió Erza-está por allá.

La pelirroja señaló a la izquierda de Annie. Recostado en el tronco de un árbol, el sujeto que las atacó seguía inconsciente y atado. Annie sintió un escalofrío al verlo, y se acercó a Natsu con los brazos abiertos, lo rodeó, y estrujó con fuerza.

-Ayúdame, cariño. No dejes que me atrape-musitó. Natsu no sabía qué hacer.

Lucy frunció el ceño y apretó los labios. "Mocosa chillona", pensó. Erza simplemente cruzó los brazos.

-Él ya no hará nada-aclaró Lucy con seriedad-se lo van a llevar a la cárcel del concejo.

-Por lo que estarás a salvo, Annie-agregó Erza, firme en su posición.

-Gracias, Chicos-siseó Annie.

-Por lo que ya puedes soltarme-dijo Natsu tratando de apartar a la peliverde. Pero ella no sedía, sus brazos, aunque delgados, eran fuertes. El Dragon Slayer se resignó a ser abrazado por ella. Lo que molestó a Erza y a Lucy.

-Ya tienes novia, Natsu-le bromeó Gray.

Y con esas palabras, se dispararon muchas cosas: Annie levantó la mirada hacia Natsu, mirándolo con esperanza y cariño. Erza y Lucy fulminaron a Gray con una mirada de pocos amigos. Y lo que fue aún peor: Natsu desvío la mirada, con las mejillas enrojecidas.

Erza lo notó, y agachó la mirada. "¿Hasta qué punto llegaron las cosas así"?, pensó.

La cabeza de Erza era un revoltijo de preguntas, tantas, que incluso le provocaban dolor. Todo lo desencadenó la llegada de Annie al gremio, y con ella sus sentimientos hacia el Dragon Slayer.

Empezó por organizar las preguntas que golpeaban su cabeza, y a responderlas ella misma.

"¿Qué está ocurriendo? Una chica llegó al gremio. Annabelle White, a quien persigue un hombre desconocido. Fue atrapado. Ella tiene sentimientos hacia Natsu".

"¿Cuáles sentimientos? Admiración, afecto, cariño...y amor".

"¿Porqué siente todo eso? Porque ella lo admira. La noche antes de que nos atacaran ella me lo dijo. En una ocasión vio a Natsu pelear, y la impactó tanto su lucha y las habilidades que tenía. La admiración cambió en corto tiempo a hasta convertirse en amor".

"¿Tú qué piensas de eso? Que esta bien. Todos tenemos a alguien que admiramos y que empezamos a amar perdidamente. Si Natsu elige corresponder sus sentimientos, está en todo su derecho".

"¿Entonces porqué te importa tanto? No lo sé".

"¿Porqué no lo sabes? Porque Natsu es mi amigo, y no quiero estar confundiendo el afecto que le tengo, por...otra clase de sentimiento".

"¿Te mientes a ti misma?... Sí"

"¿ENTONCES PORQUÉ TE IMPORTA TANTO?... Porque me gusta, Natsu"

La guardia real llegó al lugar, y el maestro Makarov les entregó al desconocido, aún inconsciente. Le quitaron las cortinas y le pusieron unas esposas que neutralizaban cualquier magia que usara el desconocido para defenderse, lo subieron a la carreta, y se marcharon tranquilamente.

Annie no soltó a Natsu en ningún momento desde que llegó, prácticamente caminaba a la par de él. Daba un paso, y ella lo seguía; tuvo que acompañarlo al gremio para mostrarle dónde podría dormir, en qué sección. Pasaron el comedor principal hasta llegar a las escaleras del segundo piso. Ahí, ya la esparaba una bolsa de dormir. Natsu sujetó a la peliverde de los brazos y se zafó de su agarre con delicadeza.

-Aquí pasarás la noche mientras tanto-dijo apartándose de ella-duerme un poco.

-Espera...-le suplicó con voz queda-por favor.

-¿Qué ocurre?

-¿Porqué no me has dado una respuesta?-preguntó.

-¿A qué?

-Te pedí que te casaras conmigo, y no me has respondido.

-No voy a casarme contigo-contestó Natsu sin más. La luz que brillaba en el rostro de Annie se esfumó.

-¿Qué quieres decir?-la voz se le quebró final.

-Que no me voy a casar contigo.

-...si vas a decirme algo, dímelo ahora.

-Adiós, Annie-Natsu dio media vuelta, pero algo se lo impidió. Annie seguía sujetándolo por la muñeca.

-¿Porqué?-preguntó, llorando todo un río-¿Porqué no te quieres casar conmigo? ¡Yo te amo! ¡ES LO QUE HACEN LAS PAREJAS CUANDO ESTÁN PERDIDAMENTE ENAMORADAS!

-Si nosotros no somos pareja-aclaró el Dragon Slayer-ni siquiera te conozco.

-...no. ¡No! Hay algo más. Hay una razón por la que no quieres casarte conmigo...-Annie guardó silencio por un momento, analizando la "Respuesta" que había cruzado por su mente-hay ALGUIEN, ¿Verdad?-dedujo.

-¿Qué?

-Estás enamorado de alguien más-masculló Annie con la mirada perdida en la nada-¿Quién? ¡¿Quién fue capaz de robarme tu amor?!

-No hay nadie más-aclaró Natsu-no hay un nosotros. No hay nada.

Annie repasó los momentos desde que llegó a Fairy Tail. Recordando a todas las chicas con quienes tuvo contacto para deducir de quién se trataba. Entonces recordó que cuando se abalanzó sobre Natsu para besarle con todo su amor, alguien la sostuvo de los hombros y la apartó con rudeza del Dragon Slayer. Alguien que apenas podía contener sus celos pero no su tic nervioso debajo del ojo derecho.

"La pelirroja", se dijo Annie.

-Es Erza, ¿No?-Natsu se paralizó, su expresión confundida-¡¿No es cierto?!

-Claro que no-Natsu, al ver el arrebato de Annie, trató de que su voz sonara calmada y serena-¿Cómo puedes pensar que Erza...?

-¡SÍ ES ELLA!-chilló-¿Cómo puedes hacerme esto? Íbamos a casarnos, íbamos a formar una familia...¡PASARÍAMOS LA ETERNIDAD JUNTOS!

-Annie...-musitó Natsu.

-¡CÁLLATE!-exclamó la peliverde-¡Déjame sola!-suplicó.

Natsu, aún confundido, sabía que no era momento para hablar con ella, aunque no hubiera hecho nada para ponerla en ese estado. Así que decidió dar media vuelta, y salir del gremio.

Annie se dejó caer de rodillas, cubriendo sus ojos para ocultar las lágrimas que no paraban de salir. Se escurrían entre sus dedos. Cerró lentamente los puños, y apareció una mirada que podría cortarte como un trozo de queso. Una cólera que podría vencer un tornado y a un terremoto juntos.

-Creí que eras mi amiga-masculló-¡AHORA LO PAGARÁS!

Continuará...


Erza Ps: Descuida, joven aprendiz. Tu efusividad es comprensible. Me hace feliz que te encante esta historia.

Erza Ps (¡¿De nuevo?!) : ¡Diablos, señorita! Jejeje, dos comentarios en un sólo día. Pero no malinterpretes mis palabras, es sólo que me asombra que alguien escriba muchos comentarios. Y sólo me queda decirte que...todavía no has visto nada. *Maniática Risa*