~~Chapter 17~~
-Hey, flamitas-dijo Gray al abofetear a Natsu con todas sus fuerzas. El Dragon Slayer reaccionó abriendo los ojos de golpe y llevándose una mano donde había recibido la cachetada. Fulminó a Gray con la mirada.
-¡¿Qué te pasa, estúpido?!-exclamó Natsu-¡Eso me dolió!
-Pues no fue precisamente una caricia para despertarte como a una princesa-se burló el mago de hielo al ver cómo una lagrimita traicionera salía del ojo derecho de Natsu-Erza me pidió despertarte porque ya es hora.
-¿Hora? ¿Hora de...?-Natsu recordó la explosión que ocurrió antes de que perdiera el conocimiento, al igual que aquella persona que lo dejó así-¡Gray, Knightwalker ha regresado! ¡Está aquí para destruir nuestra ciudad!
Una vez más, Gray abofeteó a Natsu.
-Tranquilízate. Primero: Knightwalker aquí está, en el gremio-Gray señaló en la dirección donde se encontraban Erza y su contraparte de Edolas charlando. Natsu amplió los ojos-segundo: destruímos la mayoría de las Lacrimas en la ciudad, y salvamos a todas las personas. No hubo bajas.
-Genial. ¿Entonces qué sigue?
-Mystogan...-
-¡¿Mystogan?!-cuestionó Natsu levantándose de un salto por la impresión-¿Él está aquí, cómo?
-Para no hacerla larga, está aquí para ayudarnos. Eso es todo lo que necesitas saber. Ahora él nos pidió salir hacia el Reino de Stella, en la capital de Altair, para reunir todo el Stellanium que podamos y así unirlo con las Lacrimas para que no exploten.
-¿Entonces qué estamos esperando? ¡Hay que irnos de una vez!
-¡Eso estamos haciendo, pedazo de zoquete!-vociferó con el único hilo de su paciencia ya roto-¡Por eso Erza me pidió que te despertara, para ya irnos!
Gray no esperó por la respuesta de Natsu y se alejó de él para reunirse con los demás y salir de una vez. Natsu giró la cabeza donde se encontraban las dos pelirrojas aún charlando; a pesar de saber que las dos eran completamente diferentes, sintió muy extraño verlas a las dos juntas y que no quieran matarse. Pero eso quería decir que la situación era bastante difícil y que requería de todos y cada uno de ellos, hasta de los lugares más inesperados. Las dos rieron al mismo tiempo, y eso le provocó una sensación extraña en el estómago a Natsu, además de un escalofrío. Sacudió la cabeza y se apresuró a reunirse con los demás.
Mystogan ya había dado la señal para que todos en Fairy Tail emprendieran su viaje por el Stellanium; la plática que él, junto con el Maestro, tuvieron con el Alcalde, llegó a un acuerdo y no había problema si tomaban todo el mineral que necesitaran para el proceso de unificación. Rápidamente todos, ya reunidos en diferentes grupos, partieron.
Afortunadamente el Reino de Stella tenía perfectamente ubicadas y establecidas sus minas de donde extraían el Stellanium; las construcciones eran fuertes y resistentes, además de que contaban con las herramientas necesarias para trabajar. Los chicos de Fairy Tail las usaron para hacer más rápido su labor; llenando carretas y carretas sin parar, con la esperanza de que fuera suficiente para que la unificación llegara al éxito. Y que todo saliera como lo esperado.
Mystogan, como había dicho, regresó al gremio con un hechizo de transportación, y preparó todos sus instrumentos para llevar acabo la unificación: ciertos objetos poderosos provenientes de Edolas, obviamente; algunos ingredientes naturales de flores exóticas, pociones preparadas con el más minucioso detalle, y el dedo gordo de un gigante esmeralda; y más que nada, una libreta donde tenía anotados todos los pasos que debía hacer, agregándole un cántico que fue compuesto por él y los miembros más poderosos del Consejo Real de Edolas. Sólo un trabajo más para él.
El trío de Dragon Slayers, junto con Gray, Juvia, y Lucy, fueron los primeros en llegar con sus cargas de Stellanium; se las entregaron a Mystogan, dando inicio a las primeras unificaciones de Lacrima y Stellanium.
Mystogan colocó sus bastones de poder alrededor de su zona de trabajo, los cubrió con un hechizo protector a cada uno, tomó asiento en el centro y extendió las manos. Los presentes sintieron cómo el ambiente se sentía mil veces más pesado de lo habitual, mas una fluctuación de magia muy fuerte y violenta. Mystogan recitó el cántico, y una potente ola expansiva emergió de él, mandando a volar a los chicos de Fairy Tail.
-¡¿Qué demonios fue eso?!-quiso saber Gray después de caer al suelo como un costal de papas. La fluctuación de magia hacía demasiado ruido, como si hubiera una tormenta dentro del edificio, que les obligaba a hablar entre gritos.
-¡La manifestación de magia es muy fuerte!-señaló Lucy cubriéndose los ojos con el brazo y resistiendo los vientos mágicos que soplaban-¡Ocurrió algo parecido cuando traté de abrir por la fuerza la puerta de Loki!
-¡Oigan!-los llamó Gajeel clavando su mano transformada en una espada en el suelo del gremio para no salir volando otra vez-¡Ésto que está haciendo Mystogan no debe ser natural si está produciendo tan violenta manifestación de magia!
-¡¿Qué quieres decir, Gajeel?!-cuestionó Juvia agarrándose del brazo del Dragon Slayer de metal.
-¡Toda ésta magia se siente diferente! ¡Como maligna!
-¡¿En qué demonios se ha metido Mystogan?!-preguntó Natsu mirando al peliazul del tatuaje.
En las afueras de la ciudad, Erza y Knightwalker caminaban con un gigantesco costal repleto de Stellanium cada una, del tamaño de una cabaña. Las calles estaban vacías. Gracias al alcalde y las fuerzas del consejo, evacuaron a los ciudadanos a una ubicación segura por precaución. No era personal, pero cuando los miembros de Fairy Tail hacían su movida, más vale tomar precauciones.
Knightwalker miró de reojo a Erza, quien no apartaba la mirada del frente, y carraspeó para llamar su atención.
-Cuando me atacaste en su gremio-relató. Erza la miró-sentí que tu magia era más fuerte que la última vez que luchamos. Has mejorado un poco.
¿Estaba escuchando bien, o parecía que Knightwalker la había elogiado? Erza no estaba segura. Pero le siguió la conversación.
-He mejorado un poco. Han ocurrido muchas cosas desde Edolas.
-¿Ah sí?-inquirió. Erza le sostuvo la mirada.
-Sí. Debo estar preparada para lo que sea.
-Obviamente, sí-Erza regresó la mirada al frente. Knightwalker sonrió maliciosamente-¿Eso incluye defender a tu novio?
Erza volteó de regreso a ella con el rostro rojo como un tomate y una expresión nerviosa. Knightwalker dejó salir una carcajada victoriosa.
-¡¿De qué demonios estás hablando?!
-Sí, tu novio. Ese pequeño Dragon Slayer de fuego.
-¡Natsu es sólo mi amigo!-decretó.
-¿En serio?-le cuestionó levantando una ceja-porque recuerdo el momento exacto cuando te quisiste lanzar a mi garganta después de que lo arrojé dentro del gremio, dijiste "¡Knightwalker atacó a mi Natsu y lo dejó inconciente!"-
Al recordar ese momento, el rostro de Erza se volvió más rojo, y comenzó a sudar en frío. Knightwalker sonreía con picardía.
-MÍ Natsu-repitió haciendo énfasis en la primera palabra.
Erza dejó caer su costal, cubrió su rostro con ambas manos y se alejó de Knightwalker. No lo había notado antes. Sí, recuerda haberlo dicho, pero fue en el calor del momento. Y si Knightwalker lo escuchó, seguramente los demás miembros del gremio también. En especial Gray, quien estaba más cerca de ella.
-Mierda-siseó-¿Qué voy a hacer?
-No creí que tuviera esa reacción-dijo Knightwalker para sus adentros-creo que toqué un punto sencible en...-
Erza se arrojó sobre ella con las manos extendidas, la derribó, levantó la mano derecha e invocó una espada, para luego ponerla sobre la garganta de la pelirroja de Edolas. Sí, había tocado un punto sencible, ahora lo sabía. Erza estaba que reventaba de ira, su expresión lo demostraba.
-¡NI SE TE OCURRA DECIR ALGO A MIS COMPAÑEROS DEL GREMIO!-amenazó con su tono de voz más grave de lo habitual. Una voz intimidante y aterradora.
-Tranquilízate, Scarlet-decía tratando de calmarla, aunque pudo decir algo mejor-no diré nada.
Erza retiró su espada, la hizo desaparecer y se apartó de Knightwalker. Ella se reincorporó sentándose en el suelo, sacudió la tierra de su espalda e inspiró hondo.
-Eres nueva en todo este asunto del amor, ¿Verdad?-Dedujo. Erza no respondió-me parece difícil de creer; con tu belleza y habilidades con la magia, deberías de tener a los hombres babeando por ti.
-Yo no soy como tú, Knightwalker-dijo sin mirarla. La pelirroja en el suelo dejó salir una exhalación.
-Yo tampoco soy así-aclaró-de hecho, jamás he tenido pareja. Hasta hace unos meses.
-¿Qué?-Erza se volvió hacia Knightwalker, sorprendida-¿Tú...ya tienes pareja?
-Prometido-respondió-tengo un prometido.
-¿Cómo dices?
-Lo que oíste.
-¿Cómo...?-no era broma. Erza realmente estaba interesada en cómo Knightwalker logró comprometerse con alguien, mas sabiendo con el genio pesado que tiene. Igual que ella.
-Bueno...al principio nuestra unión no era más que un arreglo que hicimos para fomentar la paz en el reino. Pero con el tiempo, aprendí a amarlo tal y como es. Fue algo nuevo para mí, y no sabía cómo lidiar con eso.
-Entonces...-Erza se acercó más a Knightwalker, se arrodilló frente a ella al estar lo suficientemente cerca-¿Qué hiciste?
-Dejé de pensar, y comencé a sentir-Erza guradó silencio. Knightwalker meneó la cabeza de un lado a otro-no puedo creer que dije algo tan cursi. ¿Qué me está pasando?
-Te estás enamorando-respondió una voz a la lejanía.
Erza y Knightwalker voltearon en la dirección donde la escucharon, y encontraron a una persona vestida con una túnica, y usaba una máscara liza del mismo color. Eneas había aparecido. Erza casi sonrió al verlo nuevamente, no era porque estaba feliz de verlo, sinó porque quería decirle algo.
-Como siempre: Apareces en los momentos menos oportunos.
-Erza Scarlet-dijo a modo de saludo-ya no estás llorando.
-No, ya no más. Ya me encuentro bien.
-¿Conoces a ese tipo?-quiso saber Knightwalker poniéndose de pie.
-No en realidad. Pero lo he visto algunas veces.
-¿Y qué es lo que quiere?
-Sólo soy un observador, Erza Knightwalker, proveniente de la tierra de Edolas-Eneas mantenía su distancia de ellas, y su postura fija. Knightwalker amplió los ojos al escucharlo, sabía su nombre y de dónde provenía.
-¿Cómo sabes mi nombre, y de dónde vengo?
-Mi conocimiento proviene de más allá de este tiempo y plano dimensional. Ser testigo es mi labor.
-¿Sí? Pues más te vale cuidar esa lengua larga que tienes porque puede meterte en muchos problemas-amenazó. Erza le dió pequeñas palmadas sobre su hombro derecho.
-Tranquila, él es inofensivo-ahora se dirigió al hombre de rojo frente a ella-¿Qué estás haciendo aquí, Eneas?
-Tú sabes qué hago aquí, Erza Scarlet.
-"Siempre estás presente cuando un evento importante está a punto de suceder"-recitó Erza de memoria rodando los ojos-pero no entiendo porqué siempre nos vemos nosotros dos. Como en el puente.
-Eso he intentado averiguar-admitió-sin tener éxito de encontrar la respuesta.
-Bueno, aún así, es oportuno que aparezcas.
-¿Porqué?
-Quería disculparme contigo. Esa vez que nos vimos en el puente de Magnolia fui muy grosera contigo; aunque no era tu intención, tratabas de hacerme sentir mejor. Te pido me disculpes.
-No hay porqué disculparse, Erza Scarlet...-
-Erza-interrumpió la pelirroja.
-¿Cómo dices?
-Puedes llamarme sólo por mi nombre: Erza.
-Erza-repitió Eneas, como si se tratara de una palabra que jamás hubiera escuchado-Erza...-
Guardó silencio por unos momentos, lo que fue extraños para ambas pelirrojas. Entonces volvió a pronunciar palabras.
-En el puente dijiste que amabas a alguien. Tu amigo de cabello rosado-Erza se sonrojó ante ese señalamiento, trató de controlar sus emociones.
-No-corrigió, luego viró los ojos-tú llegaste a esa conclusión. Yo no dije nada.
-El amor es algo que si no se maneja de la manera correcta-explicó como si Erza no hubiera dicho nada. Ambas pelirrojas intercambiaron miradas-podría destruirte por dentro.
-Eso ya lo sé. Y ya lo viví.
-Si estás enamorada, Erza, debes cuidar de ese sentimiento. Porque de ahí puede emerger una nueva clase de poder.
-De acuerdo-aceptó-seguiré tu consejo.
Ambas pelirrojas sintieron un escalofrío a sus espaldas, seguido de una especie de cambio en el ambiente, o para ser exactos: Una fluctuación de magia. Voltearon a sus espaldas, y descubrieron que ese cambio en la corriente mágica provenía de Magnolia, del gremio. Inmediatamente se miraron entre ellas.
-Mystogan está llevando a cabo la unificación-dijo Knightwalker.
-Pero no se siente como cualquier hechizo que conozco, algo está mal.
-Entonces debemos apresurarnos en llegar a su gremio.
-Bien. Ya vámonos.
Ambas pelirrojas volvieron a tomar sus inmensos costales de Stellanium y los cargaron sobre sus espaldas. Knightwalker reanudó el paso y se adelantó, Erza le seguía, pero se detuvo para despedirse de Eneas.
-Lo siento. Debemos llegar rápido a mi gremio. Lo que sea que hagas, te deseo la mejor de las suertes en ello-y se fue antes de que el hombre de rojo dijera palabra alguna.
Eneas las miraba perderse a la distancia, con sus melenas rojo brillante bailando con el viento. Y fue esa mata de cabello lo que provocó en él algo que no había sentido desde hace décadas: Una especie de calidez en el pecho.
Él había deducido que Erza estaba enamorada por la forma como lloraba en el puente, nadie lloraba de esa forma por cualquier cosa. Siempre había alguien de por medio. Entonces eso, mas la imagen de ambas pelirrojas corriendo a lo lejos, le provocó que su mente pensara en una sola palabra que no conocía su significado, o el motivo. Esa palabra, no era de un objeto, especie, o lugar; la palabra provenía de específicamente de alguien. Esa palabra...era un nombre.
-Irene-musitó, para luego desaparecer.
El gremio se llenó de los gritos de Mystogan; manteniendo su pose con los brazos extendidos a ambos lados, sentado en el centro, sólo que ahora estaba levitando diez centímetros sobre el suelo, la cabeza hacia el techo, y su respiración agitada. Sus ojos habían sido cubiertos con una luz morada, del mismo color que las corrientes mágicas que invadían el gremio.
Detrás de él, lo miraban todos los miembros; unos aterrados, otros asombrados, y unos pocos preocupados. El procedimiento que estaba llevando a cabo Mystogan no le estaba dando buena espina a algunos miembros como Lucy, Gray, Gajeel, y Levy. La magia de sentía antinatural, extraña, retorcida. Y no había forma de pararla.
En ese momento llegaron las pelirrojas más poderosas de sus respectivas tierras: Erza y Knightwalker. Se acercaron a los miembros que estaban arrinconados en la pared más lejana de Mystogan para preguntar qué estaba ocurriendo exactamente.
-¡No sabemos muy bien porqué ocurre todo esto!-Lucy fue quien respondió. Erza se acercó más a ella, las fuertes corrientes de magia golpeaban sus oídos, impidiéndole escuchar bien-¡Ocurrió en el instante que Mystogan inició el proceso!
-¡Esto jamás ocurrió en Edolas!-comentó Knightwalker.
-¡¿Estás segura?!-le preguntó Erza.
-¡Estuve presente cuando realizó el primero! ¡Y no le dió tantos problemas como ahora, aquí en Earthland!
-¡¿Entonces qué debemos hacer?!-interrogó Gray sujetando con fuerza a Wendy para que no sucumbiera ante las corrientes.
-¡No podemos hacer nada! ¡Si interferimos, podríamos alterar el proceso y poner en peligro la vida de Mystogan! ¡Podría morir!
Estaban atados de manos. Nadie sabía qué hacer, y el único que tiene el conocimiento sobre el dichoso procedimiento era el mismo Mystogan. No habría nadie quien les ayudara. Sólo les quedaba esperar lo mejor, y desear que el proceso llegara a su fin, y cumpliera su cometido.
Mystogan se elevó más alto, hasta llegar a la mitad del edificio. Las corrientes se hicieron más violentas, rompiendo las ventanas y rasgando la madera de las paredes y el piso. Gritó esta vez con más fuerza y los bastones de poder se agrietaron, perdieron la protección que les había puesto Mystogan al inicio y terminaron por romperse.
El peliazul extendió todo su cuerpo, y abrió demasiado la boca en una clara expresión de dolor. De su interior, emergió una espesa nube púrpura, y rodeo su cuerpo, envolviéndolo como una serpiente hasta cubrirlo completamente. Como un capullo. Luego, un rugido ensordecedor se escuchó, obligando a todos a cubrirse los oídos por lo agudo y estridente que se escuchaba. Si antes estaba mal, ahora empeoró.
El capullo se hizo más pequeño, haciendo que Mystogan tomara una posición fetal en su interior, y al capullo le salieron extremidades: Brazos, piernas, y una cabeza afilada con cuernos curvos en los laterales del cráneo. El capullo terminó en el pecho de la silueta, como si se tratara del corazón. Y sus ojos brillaron con intensidad. Volvió a rugir.
-¡¿Qué en el nombre de la primera es eso?!-exclamó Gray abrazando con fuerza a Wendy. La pequeña Dragon Slayer del viento lloraba de terror.
-¡Es una especie de demonio!-respondió Natsu señalándola.
-¡No me digas!
-¡Sea lo que sea esa cosa...!-dijo Erza. Invocó una espada y la levantó, señalando a esa criatura con ella-¡No debe salir del gremio!
-¡¿Y cómo piensas enfrentarte a ella si está hecha de humo?!-cuestionó Gajeel.
Una ola de fuego anaranjado salió disparada hacia la criatura, lo que al estar en contacto con ella, hizo que su brazo derecho se convirtiera en cristal. La bestia rugió. Todos voltearon a su izquierda, y vieron a Natsu soplar ese fuego abrazador, quién sinó. Intercambiaron miradas entre ellos.
-¡Sin querer Salamander nos dió la respuesta!
-¡Natsu!-lo llamó Erza. El Dragon Slayer la miró-¡Sigue cubriendo a esa cosa con tu aliento de Dragón, yo destruiré sus extremidades!
-¡Muy bien!-golpeó sus puños entre sí preparado para el combate-¡ESTOY ENCENDIDO!
Natsu siguió las instrucciones de Erza y siguió soplando su aliento de Dragón, cubriendo las extremidades que llegara a usar la bestia de humo para defenderse; un brazo, una pierna, no importa cuál fuera, era convertida en cristal y destruida por Erza con sus katanas. Sin embargo, después de romper ambos brazos y piernas, descubrieron que la bestia regeneraba sus partes cristalizadas con las corrientes que aún soplaban. Erza y Natsu seguían con su plan, y sin importar cuántas veces pasara, las extremidades seguían regenerándose.
-¡Esto es inútil!-señaló Erza acercándose a Natsu-¡No importa cuánto lo hagamos, sigue regenerándose!
Natsu veía detenidamente a la bestia, y notó que el capullo donde se encontraba Mystogan seguía brillando. Entonces pensó en una idea.
-¡Erza! ¡Voy a cubrir el pecho de la criatura con mi fuego, y cuando se cristalize, sacas a Mystogan de ahí! ¡Tal vez sacándolo, la bestia desaparezca!
-¡Muy bien, Natsu! ¡Hagámoslo!
Natsu se acercó a la bestia, eludió uno de sus ataques, y cuando estuvo abajo de ella rugió con fuerza; el fuego cubrió por completo el pecho de la bestia y cristalizó esa zona. Era hora del ataque de Erza.
-¡Ahora!
Erza cambió sus katanas por su armadura de protección, tomó impulso y se lanzó con los brazos extendidos hacia el pecho de la bestia; cruzó la primera pared de cristal, cubrió a Mystogan con ambos brazos, y atravesó la segunda pared que era el lomo. Erza cayó con un golpe sordo sobre el suelo, y rodó sobre sí misma aún con Mystogan en brazos. Finalmente lo habían sacando de ahí.
Natsu gritó victorioso al ver que el plan había funcionado. Erza levantó la mirada y vió que la bestia seguía moviéndose, preparando un ataque hacia Natsu.
-¡NATSU, CUIDADO!
La bestia dejó caer su puño sobre Natsu, a él sólo le dió tiempo de cubrir su cabeza con ambos brazos. Erza estaba aterrada. El humo se disipó, revelando un escudo de hielo sobre el Dragon Slayer de fuego; adentro se encontraba Gray con los brazos extendidos. Había salvado a Natsu en el último segundo. El escudo se quebró, y desapareció en una nube de vapor; Gray se desmayó, el esfuerzo lo terminó por agotar.
Erza se dirigía a socorrer a sus amigos pero fue detenida por Mystogan, aún seguía consciente.
-Erza...-dijo sin aliento-sigan atacándolo con el fuego de Natsu.
-¿Qué?
-Esa cosa es débil ante el fuego, al momento de cristalizarse, ese material es el resultado de la unificación del Stellanium con las Lacrimas.
-Pero la bestia...-
-¡Luego te lo explico!-interrumpió-¡Háganlo, cubran con fuego a esa cosa!
-¡De acuerdo! ¡Natsu!-el Dragon Slayer cargó a Gray sobre su hombro y volteó hacia Erza-¡CONVIERTE A ESA COSA EN CARBÓN!
-¡SERÁ UN PLACER!
Natsu inhaló todo el aire que sus pulmones le permitieron, y dejó salir una inmensa bocanada de fuego, sólo que éste había cambiado de color. De anaranjado a azúl. Ese fuego se había convertido en fuego puro. Cubrió por completo a la bestia, engulléndolo. La temperatura dentro de gremio creció y creció hasta que la madera se tostó, las ventanas y prendas se derritieran. Cuando finalmente terminó, el fuego se disipó, y la bestia se había convertido completamente en cristal. Un cristal de color púrpura.
Todo Fairy Tail se acercó para contemplar la enorme estatua de cristal que antes era esa bestia desconocida, y la admiraron. Erza ayudó a Natsu con Gray, entre ambos lo cargaron. Knightwalker ayudó a pararse a Mystogan, y se acercaron a la bestia con cautela.
-¿Ya terminó?-preguntó Wendy aún con los ojos llorosos.
-Sí-respondió Mystogan-ya terminó.
-Mystogan-lo llamó Erza-creo que nos debes una explicación de lo que sucedió.
-Lo sé, y se las daré-Mystogan le pidió a Knightwalker que lo soltara, ya se sentía menos adolorido, y podía mantenerse de pie solo.
"La primera vez que realicé la unificación, fue menos violenta que esta; las Lacrimas de Edolas habían perdido su poder al ser absorbidos por el vórtice, y eso, como ya se los expliqué, las dejó sólo con el diez por ciento de la magia. Las Lacrimas habían multiplicado esa magia hasta volver a llenarse, y eso era obviamente algo imposible. Las Lacrimas no tendrían porqué tener esa capacidad.
Yo y mi grupo de científicos más leales realizamos la investigación, examinamos todas las Lacrimas a fondo, hasta que nos topamos con algo increíble. Las Lacrimas no son contenedores, son puertas. Y estas puertas se abren de los dos lados."
Todos en el gremio comenzaron a susurrar entre ellos, estaban muy sorprendidos y confundidos por la explicación que había dado Mystogan. Pero de entre ellos, Warren dió un paso al frente, y levantó la mano para que todos lo vieran.
-¡Pero Mystogan, tú dijiste antes que fueron las propiedades absorbentes de las Lacrimas lo que provocó la saturación, consumiendo el Anima en el ambiente y combinándolo con la magia en su interior!-señaló. Algunos miembros del gremio le dieron la razón-¡Y ahora dices que existe una especie de dimensión alterna! ¿Una dimensión alterna? Aquí huele a gato encerrado.
Erza intercambió miradas con Natsu, Lucy, y sus demás compañeros. Luego volvió hacia Mystogan, él agachó la mirada y se mordió el labio inferior; buscó los ojos de Knightwalker, y vio que la pelirroja lo miraba fijamente, sin parpadear. Knightwalker ladeó la cabeza. Mystogan respiró hondo, y levantó la mirada.
-La verdad es...que no les he contado todo lo que ocurrió-Warren guardó silencio, al igual que todo el mundo. Mystogan decidió que no había ya razón para ocultarles la verdad.
"Al momento de realizar la primera unificación, sentí una presencia dentro de la Lacrima, además de un poder mágico sin precedentes; era poderoso, incontrolable, y maligno. Luego, escuché una voz que no dejaba de pronunciar la palabra "Anima", "Quiero el Anima". Al terminar la unificación, esa voz desapareció, al igual que su mágico poder; supe inmediatamente que tenía que hacer algo para evitar que esa cosa consiguiera el Anima.
Reuní a mi equipo, trabajamos con el nuevo mineral, y aprovechamos sus nuevas propiedades para abrir una clase de portal semi-estable hacia Earthland, hacia Magnolia. Knightwalker me acompañó, y nos apresuramos a llegar con ustedes.
Esa criatura que se formó con el humo del mineral, quiero pensar que era la misma que escuché en primer lugar. Por poco entra a este plano, y devora todo el Anima, sin embargo, la unificación fue concluída gracias al fuego Dragon Slayer de Natsu, y la convirtió enteramente de cristal."
Nadie terminó por entender la explicación de Mystogan, sólo se miraban unos a otros en busca de que alguien tuviera la respuesta. Nadie, excepto una persona, dió un paso al frente e hizo la pregunta que necesitaba ser respondida. Erza fue quien habló primero.
-¿La Lacrima funciona como una puerta para dos dimensiones diferentes?-interrogó. Mystogan asintió-¿Y al unificarse con el Stellanium, esa puerta quedó cerrada permanentemente?
-Así es.
-¿Y qué tuvo que ver la magia Dragon Slayer de Natsu con que detuviera a la bestia?
-No estoy seguro.
-Entonces...-
-Pero seguiré investigando-interrumpió el peliazul.
Erza le dedicó una mirada seria, volteó sobre su hombro izquierdo en busca de Max, y se dirigió a él.
-¡Max!
-¿Sí, Erza?-preguntó al salir del tumulto que los estaba rodeando.
-¿Podrías ir con el maestro y decirle que todo salió bien?
-Claro.
-También...-comentó Mystogan antes de que el mago más veloz se fuera-le puedes decir que tengo que hablar con él.
Erza frunció el ceño, confundida por la petición del peliazul; le guiñó un ojo a Erza, y ésta sonrió. Le pareció divertido ese gesto. Volteó hacia Max.
-Por favor, Max.
-Seguro, Erza. Yo le digo-y Max desapareció en un parpadeo.
-¡Chicos, la crisis a pasado, todos estamos bien!-vociferó Erza a sus demás compañeros-¡Así que por favor, ayúdenme a entregar piezas del nuevo mineral a todos en el pueblo!
-¡Sí!-gritaron todos en afirmación. Tomaron picos y masas con púas metálicas para destrozar a la criatura hecha de cristal pieza por pieza.
-El nuevo mineral es seguro, ¿No es así, Mystogan?
-Sí, es completamente seguro.
-Perfecto. ¿Y tienes algún nombre para él.
Mystogan meditó la pregunta al contemplar de arriba hacia abajo a la criatura convertida en cristal. Entonces respondió.
-Enigma. Se llamará Enigma.
Finale.
Bueno chicos, llegamos al final de este arco argumental que en verdad me provocó muchos dolores de cabeza; más que nada porque sufría de un bloqueo de escritor muy denso y no podía darle seguimiento como quería. Pero finalmente lo terminé, y es un paso adelante de la parte a la que quiero llegar del Fic. Ya sabrán de qué hablo ¡JAJAJAJAJA!
Ahora, una mala noticia: Dejaré en pausa el Fic para concentrarme en mi siguiente proyecto "The Dragon and the Knight", luego seguiría la precuela "Stand: El valor de una princesa" de mi Fic Elsanna "Fall" antes de continuar con el siguiente arco de este Fic que sería "Thief of hearts". Les pido sean pacientes, y de paso les pido que le den una oportunidad a los proyectos ya mencionados y los lean.
Les pido de favor que dejen sus comentarios sobre el Fic, y de cómo les parece hasta ahora. Bienvenidas sean las críticas constructivas, consejos o sugerencias.
Y una cosa más, ya que está todo este desastre por el COVID-19: Cuídense mucho, tomen sus precauciones, y sigan las instrucciones. Ya sé que para algunos todo este asunto de la epidemia ya los tiene hartos, pero en verdad la situación es muy fuerte, y nadie quiere que llegue a mayores y mucho menos que ocurra lo innombrable. Cuídense, lo digo de corazón.
Los veo en la siguiente actualización, Sayonara :3
