Capítulo 1: Campistas no tan felices

Se ve la primera plana de un muelle en un lago azul con un pequeño bosque rodeándolo. Una mujer joven con el cabello negro y ondulado peinado de lado, piel morena clara y ojos oscuros, pero todos los rasgos de Blaineley, utilizando una playera blanca, una chaqueta corta azul, pantalones de mezclilla ajustados y zapatos cafés, apareció en el centro de este con una enorme sonrisa y los brazos alzados.

—¡Hola! Transmitimos en vivo para ustedes desde el campamento Wawanakwa en alguna parte de Muskoka, Ontario. Soy su anfitriona: Charis O´Halloran. Y si esta presentación se te hace conocida, es probable que te guste lo que está por venir.

Hubo un cambio de cámara y ahora ella caminaba a lo largo del muelle.

—Hace treinta años veintidós campistas se inscribieron para pasar ocho semanas en este viejo y destruido campamento de verano —volteó a ver a un lado y al otro, y la cámara hizo un acercamiento mientras ella ponía una mano junto a su boca, como si fuera a contar un secreto—. En realidad esta es solo una réplica de esa isla y ese campamento, la original se hundió hace muchos años.

La cámara volvió a separarse y ella se sacudió una falsa pelusa del hombro.

—Cómo iba diciendo. Lo que esos campistas no esperaban es que hoy, seis temporadas, un spin off y muchos años de hiatus después, sus contratos siguen teniendo validez. Pero no se preocupen, les traemos carne fresca —guiñó un ojo a la pantalla—. Ahora serán sus hijos los que tendrán que enfrentarse en diversos desafíos entre sí para luego enfrentar el juicio de sus compañeros. Cada tres días un equipo ganara una recompensa o verá a uno de sus miembros caminar por el muelle de la vergüenza, subir al vote de los perdedores y abandonar la isla del drama… ¿Para siempre?

La imagen volvió a cambiar, esta vez a un nuevo escenario que era una réplica exacta del lugar alrededor de la fogata donde se hacían las ceremonias de eliminación en la primera y cuarta temporada.

—Su destino se decidirá aquí, en las dramáticas ceremonias de la fogata, donde todos los campistas menos uno recibirá un malvavisco. Al final solo quedará uno que será recompensado con fama y una pequeña fortuna, que veremos si es capaz de administrar mejor que sus predecesores —la cámara hizo un acercamiento a su rostro—. Para sobrevivir tendrán que enfrentarse a sus pasados familiares, las expectativas, todas las cosas que conlleva un campamento y los demás. Cada momento será gravado por una de las múltiples cámaras que están a lo largo de todo el campamento.

Después de una pequeña secuencia de escenas mostrando las cámaras, la toma regresó a Charis, que estaba otra vez en el muelle.

—¿Quién sucumbirá a la presión? —preguntó ella sosteniéndose con ambas manos la cabeza— Descúbranlo aquí en Drama Total: El legado de la isla.

*Intro*

La escena empieza con Charis, aún en el muelle, balanceándose de enfrente hacia atrás cómo si fuera una niña chiquita.

—¿Están emocionados por conocer a nuestros campistas? Porque yo sí. Y la primera es producto de una pareja improbable. En realidad, veremos muchos de estos casos —dijo lo último cómo si estuviera contando un chisme de lo más escandaloso—. Pero no se procupen, porque el resultado fue de lo más favorable. Con ustedes, la hija de Dawn y Justin: ¡Perséfone!

La música de fondo que solía escucharse cuando aparecía Justin en escena se empezó a escuchar mientras se alcanza a ver como un yate se marchaba, pero esta se interrumpió abruptamente cuando apareció una chica con la piel blanca como la leche y los ojos verdes que hacían juego con el gorro de lana que le cubría el cabello. Llevaba tenis blancos, pantalones de pants holgados y una camisa debajo de un suéter verde que claramente eran un par de tallas superiores a la que debería utilizar.

—¡Qué gusto verte! —exclamó Charis con una sonrisa forzada.

—No puedo decir lo mismo —contestó ella pasando a su lado sin siquiera voltearla a ver.

—Claro… —el pitido de un yate se escuchó haciendo que la expresión de la presentadora inmediatamente se relajara— ¡Y nuestro segundo participante ya llegó! Él es rico, guapo y el hijo de una de las concursantes más odiadas por la audiencia y el más odiado por Chros McLean: ¡Albert! Hijo de Topher y Amy.

Un chico muy similar a Topher cuando era joven solo más delgado, con la piel más clara, un par de lunares en la cara y la forma de ojos de su madre, caminó por el muelle. Usaba el cabello un poco largo recogido en una coleta, una playera negra de manga larga debajo de una camisa verde de manga corta que a su vez cubría un chaleco gris, pantalones de mezclilla sostenidos por un cinturón café y tenis negros con gris.

—Tú no eres Chris McLean —le dijo Albert.

—Lo sé… Soy Charis, Charis O´Halloran —contestó ella.

Él puso los ojos en blanco y caminó hasta pararse cerca de Perséfone con los brazos cruzados.

—¿Puedo usar el confesionario? —preguntó Albert.

—No… aún no terminamos de presentar a todos —contestó Charis—. Oh, espera. ¿Te refieres al baño?

—Me refiero al confesionario.

—Entonces no —la anfitriona inhaló y exhaló un par de veces antes de volver a sonreír—. Los siguientes campistas son vástagos de otra pareja muy inusual. Denles la bienvenida a los hijos de Izzy y Sammy, los mellizos: ¡Larisa y Lord Kazuma!

La cámara inmediatamente hizo un acercamiento al rostro contrariado de Albert.

—No, por favor…

La imagen regreso a la orilla del muelle donde una chica diminuta y un chico muy atlético un par de cabezas más alto que ella, se bajaron del yate. Ella era rubia y de ojos azules, él en cambio tenía el cabello negro y usaba pupilentes rojos. Ella usaba un suéter cuello de tortuga celeste y una falda amarilla, mientras que él usaba una bata de laboratorio, un monóculo en el ojo izquierdo y un sombrero de mago.

—¿En serio? ¿Ni un trueno? ¿Nada que muestre que soy el ser más peligroso y poderoso que haya puesto un pie en este programa y que todos deberían besarme los pies y adorarme? Decepcionante —Lord dejó caer su sombrero y la atrapó con su otra mano para volvérselo a poner— Y a todos, ya los odio.

El chico caminó por el muelle cómo si fuera una pasarela con su hermana siguiéndolo muy de cerca dando la apariencia de que quería fundirse en su espalda. Al pasar al lado de la presentadora le dio un fuerte codazo al que ella solo pudo atinar a quejarse.

—Hay algo muy malo con esos chicos —dijo Perséfone.

—¿Con mis primos? Definitivamente, muchas cosas. Nunca terminaré de estar agradecido con mis padres por evitar a ese lado de la familia —concordó Albert.

La toma regresó a Charis que se sobaba violentamente el hombro mientras miraba con odio al recién llegado.

—¡No puedo creerlo, es igualita a la original!

Un chico atlético y bastante alto con el cabello rubio atado en una coleta y que también usaba pupilentes rojos entró a escena. Usaba jeans verdes, tenis azules con velcro, una playera negra ajustada y un collar que consistía en un diente de oso.

—¡James Anderson está aquí! —exclamó Charis, esforzándose por fingir que nada había pasado pero aun sosteniéndose el hombro— El hijo de Lindsay y Cody, un gusto tenerte con nosotros.

—¡El gusto es mío!

James levantó el puño y lo choco con Charis antes de continuar su camino con el resto.

—¡Perséfone! ¿Estás bien? ¿Qué tienes?

A la chica le escurrían un par de gruesas lagrimas por sus mejillas.

—No, no lo sé.

Charis también la miraba hasta que una nueva llegada exigió su atención. Él era un chico una cabeza más bajo que James, moreno, de ojos verdes y con el cabello castaño amarrado en una coleta que le llegaba a la espalda alta. Traía una camisa roja que le quedaba un poco grande debajo de una chaqueta café, pantalones verde petróleo y zapatillas blancas.

—¡Renoley está aquí! El único e inigualable hijo de Courtney y de un ciudadano común —anunció Charis.

—Mi papá se llama Boland —contestó el recién llegado.

—Claro que sí.

Renoley caminó hasta donde estaba el resto a los que saludó con un movimiento de mano. Fue ignorado por todos los presentes con excepción de James que le respondió el saludo y Lord que enseñó su dedo medio.

—A continuación otro hijo de un campista de Drama Total y una ciudadana común. ¡Max Junior!

—Rick, por favor —dijo un chico pálido y con un cuerpo promedio de 1.77 metros, cabello castaño corto y alborotado, y facciones que delataban claramente que era hijo de Max—. Mi segundo nombre es Richard, y me gusta que me llamen Rick… Por favor.

—Pero Max junior suena muy lindo, creo que eres el único que heredo el nombre de su padre —alegó Charis.

—Bueno, a mí no me gusta —reiteró el campista con una sonrisa amable pero los puños apretados contra su cuerpo.

Él usaba shorts de mezclilla, zapatillas blancas y una playera celeste con un engranaje negro.

La anfitriona puso los ojos en blanco y suspiró.

—Está bien, cómo quieras. ¡Nuestro siguiente campista es fruto de la razón por la que muchos de los televidentes de esa época aguantaron ver Isla Pahkitew! Denle la bienvenida a Daryl, hijo de Shawn y Jasmine.

El chico era moreno, con el cabello castaño hasta los hombros, los ojos negros y bastante alto; y usaba una playera blanca debajo de un chaleco marrón claro, shorts y botas negras, y un gorro de invierno color beige.

Él miró a un lado y al otro antes de bajarse del yate. Se veía tenso, pero sonreía.

—¿Qué hay? —saludó a Charis que estiró una mano para que chocara los cinco con ella.

Él parecía desconfiado, pero al final decidió ceder y chocar las manos se dirigió con el resto. Daryl y Albert se miraron el uno al otro pero ninguno hizo nada para acercarse.

—Y el noveno campista en llegar es: ¡Kenny! Hijo de la única e inigualable, reina del caos, Heather.

Se empezó a escuchar una música de suspenso mientras la cámara iba mostrando de abajo hacia arriba un chico con zapatillas rojas, shorts verdes y camisa roja debajo de un suéter negro, lo que permitió mostrar que era un chico bastante bajito y rechoncho. Finalmente se detuvo en su rostro lo que mostró que tenía los ojos negros enmarcados por unas gafas de marco negro, el cabello rubio y corto debajo de un gorro verde y una gran sonrisa.

—Buenos días a todos —saludó.

—¿Ese es el hijo de Heather? —preguntó Albert enarcando una ceja y cruzándose de brazos.

—Me recuerda mucho a otra persona que he visto en el programa, pero no recuerdo a quien —comentó Renoley.

—Hola.

Kenny, que había permanecido en el inicio del muelle, saltó cuando una presencia oscura se paró a su espalda. Era una chica que era un vivo reflejo de Gwen cuando era adolescente, solo que con los ojos verdes y una nariz que recordaba a la de Trent. Tenía algunos rayos de su cabello teñidos de rojo, pero todo lo demás de su atuendo era negro: ombliguera, pantalones vaqueros y chaqueta de cuero. Un collar con una luna creciente colgaba de su cuello.

—¡Luna! —exclamó Charis, que se esforzaba por fingir que ella no se había sobresaltado— La hija de la primera pareja de Drama Total.

—En realidad creo que la primera pareja fue Lindsay y Tyler —comentó Kenny.

—Bueno, la primera en cortar —se corrigió la presentadora.

—¿Qué no esa fue Harold y Leshawna? —recordó Daryl.

—¡Bueno, la hija de Gwen y Trent! ¿Está bien? —exclamó Charis frustrada.

Luna y Kenny finalmente se dirigieron con el resto, el chico mirándola pensativo. Ella se dirigió directamente hacia Perséfone y James, el cual rodeo inmediatamente a cada chica con un brazo.

—¡Me alegra tanto que estemos los tres juntos! —exclamó el chico— Esto va a ser muy divertido.

—Hoorey —contestó Luna en un tono completamente antipático.

—O será horrible —contradijo Perséfone volteando a ver a los mellizos.

—¡Continuemos! —declaró Charis desde su lugar al otro lado del muelle— A continuación tenemos a la hija de dos de los campistas más populares que han pasado por este programa, y que nunca interactuaron en pantalla: Lily, hija de Duncan y Ella.

Las expresiones entre varios de los campistas brillaron de reconocimiento al escuchar el nombre.

Era una chica bajita y de buena figura con ojos y cabello negro, el cual tenía un mechón pintado de azul, uno de verde y otro de rojo. Traía una camisa negra con el logo de una banda de metal, jeans desgastados con cadenas, zapatillas verdes y un piercing en la nariz. Música de guitarra eléctrica empezó a sonar mientras ella baja del yate y miraba de abajo a arriba, con los brazos cruzados, a Charis.

—Tú no eres Chris McLean —gruñó.

—No, no lo soy.

—Cómo sea —Lilly rodó los ojos y se dirigió con el resto.

—Hola Lilly, yo reaccioné igual cuando la vi a ella —le contó Albert, que se apresuró a salirle al paso.

—Que bien por ti —contestó ella sin voltear a verlo.

Albert la siguió con la mirada con una sonrisa de atontado.

En otra parte del muelle James la miraba extrañado.

—¿Esa no es tu prima? —le preguntó después de un momento a Luna.

—Sí —respondió ella sin cambiar la expresión de su rostro.

—¿Y no se ve un poco… diferente?

—Sí.

—Era cuestión de tiempo para que llegara a ese punto, no me sorprende —comentó Perséfone.

La chica finalmente se detuvo en un punto entre el hijo de Shawn y Jasmin, y los de Izzy y Sammy.

—Hola Lilly —la saludó Daryl.

—Hola —contestó ella mirando a otro lado.

—Pffft, ni que fuera tan impresionante —se quejó Lord—. Estoy seguro de que mi hermana podría ser una mejor chica ruda que ella con los ojos cerrados. Vamos, muestrales Larissa.

Lord agarró a su hermanita de los hombros y la empujó al frente. Ella abrió mucho los ojos y le empezó a temblar el labio, y justo cuando parecía que se iba a poner a llorar Charis decidió intervenir.

—Bueno, aún tenemos un par de chicas que presentarles, así que si dejamos la discusión de cual va a ser el papel de cada quién en la temporada se los agradecería —la presentadora se aclaró la garganta y regresó a su actitud sonriente—. La siguiente es la hija de una de las parejas más adorables que ha visto la historia de la televisión: Mike y Zoey. ¡Démosle la bienvenida a Gwen!

La chica en cuestión era morena y alta, con el cabello teñido de negro cubriéndole un ojo, un arete en la nariz y lo que parecía el tatuaje de una lagrima debajo del ojo. Llevaba pantalones de mezclilla rotos, una ombliguera idéntica a la de su madre debajo de una chaqueta también roja, y guantes sin dedos.

Ella solo levantó el dedo de en medio y se fue a su lugar.

—Bien… —Charis suspiró—. Finalmente, última pero no menos importante: Hope, la hija de Dave y Sky.

El último yate llegó dejando a una chica morena y atlética con el cabello negro atado en una coleta y ojos cafés. Llevaba puestas zapatillas deportivas marrones, shorts negros y una playera sin mangas azul verdosa con una línea beige en el estómago; y para terminar su atuendo los mismos aretes de pluma naranjas que usaba su madre.

—Hey —saludó ella.

Hope caminó hasta Charis con la que hizo un pequeño choque de puños antes de dirigirse directamente hacia Daryl con quién compartió un saludo un poco más complicado que terminó con un abrazo.

—Empezaba a creer que no vendrías —murmuró él.

—Ya quisieras. No te voy a dejar ganar tan fácil.

—Y con el cast finalmente completo. ¡Llegó la hora de tomar la foto promocional! —anunció la anfitriona emocionada.

—¿Esta es una especie de trampa para que todos caigamos al agua? —preguntó Lilly.

—No… bueno, no creo que el muelle se rompa esta vez.

—Somos más o menos la mitad del cast original, vamos —los animó Rick.

Charis saltó al yate del que Hope se había bajado mientras los adolescentes se acomodaban en su lugar.

—No se preocupen, yo sí quité la tapa y me aseguré de que la memoria no estuviera llena —bromó Charis—. Bueno, a la cuenta de tres dicen Wawanakwa. Una… dos… tres…

—Wawanakwa —dijeron los chicos y la foto fue tomada sin ningún percance.

—Vaya, eso fue anticlimático —dijo Hope, a lo que Lord la empujó del muelle haciendo que cayera en el lago.

—Ups —se burló.

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Los trece se encontraban sentados en los troncos atrás de la fogata, Hope envuelta en una toalla. Charis se acercó con una gran sonrisa mientras se sacudía las manos.

—Muy bien. ¿Ya notaron el detalle? Es impresionante, ¿verdad? Casi me creo que en verdad estamos en el campamento Wawanakwa original —comentó.

—¡Sí, es genial! —exclamó James moviendo una roca con el pie.

—Los campistas que los rodean serán sus compañeros de cabaña, sus competidores y tal…

—Ahórratelo O´Halloran, ya conocemos el discurso —la interrumpió Gwen— ¿Podemos pasar a la asignación de equipos?

—Sí que tienes prisa —negó Charis con la cabeza— ¡Pero está bien! Si digo su nombre párense por allá: James, Kenny, Larisa, Renoley, Luna y Perséfone. Ustedes serán el equipo de… ¡Los Topos Confundidos!

La anfitriona les lanzó una bandera verde que Kenny logró atrapar con un poco de trabajo. Esta se desenrolló permitiendo ver literalmente eso, un topo con signos de interrogación.

—Mientras que el resto: Albert, Hope, Daryl, Lord, Ricky, Gwen y Lily. A partir de este momento serán conocidos cómo: ¡Los Bagres Flotantes!

—Dame aquí —Lord le arrancó la bandera de la mano, solo para descubrir que la imagen era un bagre haciendo literalmente nada—. Esto es repulsivo. Literalmente eligieron los nombres más patéticos que pudieron encontrar, ¿verdad?

—Disculpe —Renoley levantó una mano y Charis le hizo una seña con la cabeza para que continuara—. Tenemos un miembro de equipo menos.

—Lo sé, pero alguien tenía que quedarse con uno menos —contestó ella con un encogimiento de hombros.

—Bueno, antes de que les muestre sus cabañas, creo que finalmente llegó…

El chillido de un águila interrumpió a la presentadora y todas las miradas se dirigieron al cielo.

—¡Jimmy! ¡Yo sabía que no me dejarías solo! —exclamó Albert preparando un brazo para que el águila se posara en él.

Un grito llenó al ambiente. Y al mismo tiempo que el águila se posaba en el brazo de Albert, Hope salía corriendo y se encerraba en el confesionario.

—Supongo que con eso queda inaugurado el confesionario —dijo Charis resignada.

-+-+-+Confesionario Hope+-+-+-

—Me aterran los animales salvajes. ¡Y hay una buena razón para eso! ¡Son animales salvajes por una razón!

-+-+-+Fin de la confesión+-+-+-

—Wow, es adorable —dijo Perséfone mientras acariciaba al águila Jimmy, que permanecía tranquila en el brazo de Albert.

—Creo que le gustas —comentó él antes de voltear a ver a Lilly, que se veía encandilada por la presencia del ave—. ¿Quieres tocarla?

Lilly simplemente volteó a ver a otro lado.

—Es fascinante. ¿Cómo le haces para que esté tan tranquila? —le preguntó James, que miraba al águila desde una distancia segura.

—Él ya está muy acostumbrado a mí —explicó Albert—. Lo rescaté cuando era pequeño y ahora somos cómo uno mismo.

Mientras tanto afuera del confesionario estaba Daryl intentando que Hope saliera.

—Vamos, es amistosa. No tienes nada que temer.

—Es un águila salvaje Daryl, las águilas salvajes no son amistosas —contestó ella desde el baño.

—Se ve bastante domesticada.

Hope abrió un poco la puerta.

—¿Saben qué es lo más interesante de las águilas? —cuestionaba Perséfone mientras tanto— Que su ritual de apareamiento incluye clavarles las garras a aves de otras especies para después dejarlas caer y lanzarse en picada contra ellas.

Y Hope volvió a cerrar la puerta inmediatamente.

—Muy bien, no creo que lleguemos a nada con esto —concluyó Charis— ¡Vamos todos a instalarnos a las cabañas!

-0-0-0-

Perséfone, Luna y Larisa fueron las primeras en entrar a su cabaña.

—Esto es muy emocionante, espero que todas podamos ser buenas amigas —dijo Luna con expresión de fastidio.

Perséfone y Larisa se miraron la una a la otra, la más pequeña parecía a punto de un ataque de ansiedad.

—Tu concepción genero tanto dolor —dijo Perséfone al borde de las lágrimas.

Larisa, que se había instalado en la cama de abajo de la litera más cercana a la puerta, dio un par de pasos atrás antes de salir corriendo en dirección de la cabaña de su hermano.

Mientras tanto en esta Lord ya estaba erguido en sus rodillas sobre la cama de arriba de la litera del centro.

—¡Inclínense ante mí y acepten ser mis fieles sirvientes y puede que sea misericordioso con ustedes cuando sea el emperador del universo! —exclamó con un brazo levantado.

—Tiene que ser una broma —se quejó Ricky dejándose caer de cara contra una de las camas.

—¡Desearas que sea una broma cuando te veas reducido a alimento de perros salvajes!

—Sí… creo que podría dormir afuera —sentenció Daryl mientras lo miraba con una mueca.

—¿Ya empezaste? —preguntó Larisa, que hasta ese punto había estado en la puerta sin que nadie lo notara.

En el momento en el que notó que todas las miradas estaban sobre ella volvió a salir corriendo.

Lilly y Gwen, que hasta ese momento habían estado de su lado de la cabaña desempacando, se asomaron a ver lo que pasaba.

—Esto apenas está empezando y ya es una *censurado* —sentenció Gwen.

-0-0-0-

Doce de los campistas ya estaban en la cafetería cuando se apareció Charis trayendo a Hope casi a empujones.

—No seas dramática, Jimmy se quedó afuera —le informó Albert molesto.

Hope se quitó la mano de la anfitriona de encima y caminó para pararse al lado de Daryl.

—¿Estás bien? —le preguntó a lo que ella asintió.

—Si ella está aquí, ¿eso significa que ya podemos ir a usar el confesionario? —preguntó Rick.

—Sí… en realidad el tiempo dedicado al confesionario ya pasó y necesitamos continuar con el programa así que… ¡Pero…! Después de la presentación que vamos a hacer, y de almorzar, quieren hacer una confesión antes del primer desafío, pueden hacerlo.

—¿Nos presentaran al Chef de esta temporada? —preguntó Kenny aparentemente interesado.

—¡Yo soy alérgico a la soya! —anunció Ricky levantando una mano.

—Sí, conoceremos a la Chef de la temporada —dijo Charis con una sonrisa—. Con ustedes… ¡Selene Hatchet!

Una mujer de piel oscura pero con rasgos claramente asiáticos, cabello negro y corto recogido en una pequeña cola de caballo y un vestido simple de verano color amarillo, apareció atrás de la barra.

—¿Eres la hija del Chef Hatchet? —Renoley.

—Su sobrina —contestó ella con expresión de fastidio.

-+-+-+Confesionario Selene y Charis+-+-+-

Las dos mujeres estaban sentadas una al lado de la otra en la taza del baño. Selene muy seria, y Charis sonriente.

—Resulta que los campistas no fueron los únicos que firmaron contratos absurdos y abusivos que condenaban a la siguiente generación a regresar el programa —comentó Selene—. Mi tío no tuvo descendencia, y cómo yo soy la familiar más directa de la siguiente generación decidieron que sería una buena idea que yo tomara su lugar. En sí el contrato no me obligaba a nada directamente, pero ellos en verdad parecían interesados en que apareciera en el programa, y ofrecían muy buen dinero…

—Yo sí estoy obligada, por esos dos episodios en los que mi mamá fue concursante —dijo Charis.

—En fin. La verdad es que yo no tengo ningún interés en seguir con el legado de mi tío y envenenar a un grupo de adolescentes con comida horrible —Selene se encogió de hombros—. Pero la cuestión es que no sé cocinar.

—¡Yo sí sé cocinar! —exclamó Charis— Amo cocinar, pero no nos dejaron cambiar puestos. Dijeron que Selene no era lo suficientemente carismática para hablar frente a la cámara.

—Soy escritora, se supone que pueda borrar y volver a escribir veinte cosas todo antes de que llegue al público.

-+-+-+Fin de la confesión+-+-+-

—Muy bien, cocinaré tres veces al día y ustedes comerán tres veces al día —anunció Selene antes de voltear a ver una pila de trastes sucios amontonados unos sobre otro—. O eso espero… Está bien, traigan su plato.

Todos los campistas se formaron y fueron pasando de uno en uno a que Selene les dejara caer una papilla café extraña en el plato.

—¿Qué se supone que sea esto? —le preguntó Lilly con una mueca.

—Masa de Hot Cackes —contestó Selene.

—¿Cruda!

—No quieres probar la que intente calentar —le aseguró la chef.

—Así que… la comida va a ser tan mala como en la primera temporada, ¿no es así? —observó Perséfone moviendo con una cuchara la masa.

—Así parece —asintió James.

—Anímense, es parte de la experiencia, quizás no sabe tan mal —dijo Luna antes de darle una cucharada a la comida y que su expresión impávida cambiara a una de nauseas.

—Muy bien —Charis dio un par de palmadas para llamar la atención de todos—. Tienen cuarenta y cinco minutos para terminar de comer y usar el confesionario, después empezaremos con el primer desafío.

Algunos se pusieron de pie y salieron del comedor, mientras que otros intentaron seguir comiendo. La presentadora fue a la barra de la cocina y se recargó al lado de Selene.

—¿No les vas a decir que se pongan el traje de baño? —le preguntó la chef.

—No, eso haría que se perdiera parte del encanto del desafío, ¿no lo crees?

-+-+-+Confesionario Renoley+-+-+-

—Charis parece mucho más agradable que Chris, eso ya es algo bueno, aunque me preocupa que parece que todo mundo ya tiene conocidos en esta competencia menos yo… Veremos qué pasa.

-+-+-+Confesionario Max Jr+-+-+-

—Así que terminé en el mismo equipo que las dos chicas que parece van a competir por el puesto de la nueva Heather y con un tipo que me recuerda espantosamente al inútil de mi padre… esto es fabuloso.

-+-+-+Confesionario Lilly+-+-+-

—Gracias a todos los dioses que no me tocó en el mismo equipo que mi prima y sus amigos raros… No es cómo que ella sepa algo de mí que no quiera que se sepa ni nada así.

-+-+-+Confesionario Luna+-+-+-

—Estoy tan emocionada, no puedo creer que al fin estoy en el lugar donde se conocieron mis padres… bueno, en una réplica. Y con James… y Perséfone. Esto es emocionante —dijo con un tono que no se podía estar muy seguro si era sarcástico o no.

-+-+-+Fin de la confesión+-+-+-


¡Y ya terminamos con el primer capítulo! Este fue para que tuvieran la oportunidad de conocer a todos, así que aún no hay retos ni eliminaciones, pero prepárense porque en el próximo arrancamos con todo. No sé ustedes pero yo estoy muy emocionada. Y de paso me disculpo si sintieron que alguno de sus chicos se perdió en el fondo, intentaré que todos tengan su momento de brillar pero deben considerar que hay personajes con personalidades más fuertes que otros así que obviamente la cámara los va a querer más.

Cómo este es un SYOC, y para que sea más dinámico, va a haber una serie de preguntas al final de cada capítulo para que respondan, pero intenten que su review no se quede solo con eso.

También les daré la oportunidad para que ustedes cómo lectores (si no mandaron un OC pero por algún motivo decidieron leer también pueden participar) puedan conseguir inmunidad para su campista favorito (o el que quieran que continue). Cada capítulo tendrán la oportunidad de darle un malvavisco a uno de los campistas, cuando ese campista junte un total de doce malvaviscos tendrá inmunidad en el siguiente capítulo, esta inmunidad no necesariamente será mencionada pero les aseguro que no será eliminado.

La inmunidad no podrá ser guardada para después (aunque estén seguros de que su OC no tiene ninguna oportunidad de ser eliminado); los malvaviscos no son transferibles entre campistas; y tampoco pueden entregarle su malvavisco a su propio OC. Cualquier duda me la pueden hacer llegar en su review o por PM. Ahora sí, vamos a las preguntas.

¿Su(s) OC(s) estuvieron en personaje?

¿Cuál fue su campista favorito?

¿Con quién creen que su OC se va a llevar bien?

¿Y mal?

¿Qué opinan de Charis y Selene?

¿Qué creen que sea el primer desafío?

¿Para quién es su malvavisco?

Lista de campistas aún en competencia:

James Anderson White "El auténtico campista", 18 años, hijo de Cody y Lindsay (de CambiaFormas)

Albert Michaels "El domador de aves", 17 años, hijo de Topher y Amy (de BadLuckAE)

Kenny Graham "Las apariencias engañan", 14 años, hijo de Heather (de CambiaFormas)

Hope Tanner - Murphy "La atleta sin filtros", 17 años, hija de Dave y Sky (de LaCuevademisgustos)

Daryl Romero - Stuart "El superviviente conspiranoico", 18 años, hijo de Shawn y Jasmin (de LaCuevademisgustos)

Larisa Zaitsev "La chica tímida", 14 años, hija de Izzy y Sammy (de electriuser)

Lord Kazuma Zaitsev "El bromista sádico", 14 años, hijo de Izzy y Sammy (de electriuser)

Renoley Meyer "El medico aspirante", 17 años, hijo de Courtney y Boland (de CarrodSparda)

Luna Smith "La emoptimista", 16 años, hija de Gwen y Trent (de lordgemini)

Maximilian Richard Barlow II "El buen chico", 16 años, hijo de Max y Jamie (de MatiasND)

Gwen Bruno "La oveja negra", 18 años, hija de Zoey y Mike (de lordgemini)

Perséfone Kamealoha "La vidente", 16 años, hija de Dawn y Justin (de Overlord-Michael)

Lilly Roy "La ruda princesa", 17 años, hija de Duncan y Ella (de Overlord-Michael)

Los quiere: yo.