5. ¿Aliado o Enemigo?

[𝐿𝑎 𝑝𝑒𝑜𝑟 𝒉𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑒𝑛𝑔𝑜... 𝑒𝑠 𝑚𝑖 𝑎𝑝𝑒𝑙𝑙𝑖𝑑𝑜]

—¡¿Con que aquí estabas?!— grito una voz femenina que hizo que ambos se sobresaltaran

Yuta trataba de recuperar el aliento, la sangre se le había ido hasta el suelo ya que de nuevo pensó que lo iban a atacar, pero al ver quien había llegado, su rostro empezó a recuperar su color y sus latidos se fueron calmando

En cambio, su amada se veía molesta con aquella que había llegado

—¡Mai!— contesto Maki torciendo la boca y cruzando los brazos —¿Qué demonios haces aquí? ¡Awww! ¿No me digas que te preocuparte por mí y viniste a buscarme?— soltó con sarcasmo

—¡Puaj! Si te eh estado buscando idiota, es porqué papá ya mando a alguien por nosotras, ¡Debemos irnos! — Mai arrastró esas palabras al ver al chico que estaba al lado de su hermana

Lo miró fijamente

—¡Oh, donde te eh visto antes! —Trono los dedos —¡Ya se! ¡Eres el chico que estaba oculto detrás del menú! Aquel que estaba con esa bola de escandalosos — Soltó Mai con una gran sonrisa burlona, mientras posaba su dedo índice en su mejilla

—Yo...– Yuta no pudo hablar

Mai soltó unas carcajadas
—Jajaja, No me digas que por este "sucio" — Mai apunto a Yuta mientras veía a su hermana — es el motivo por el cual saliste corriendo de la tienda de ropa— lo barrio con la mirada, desde la cabeza a los pies, analizando cada parte de este

Yuta se apeno por aquellas palabras, ya que aún tenía la cara sucia y un moretón empezaba a marcar su mejilla con un tenue morado

También parte de su ropa seguía llena de polvo debido al golpe que Maki le había dado, así que este solo terminó de sacudirse la tierra que traía en el pantalón y limpio su mejilla una vez más con la manga de su camiseta, limpiando de paso el pequeño hilo de sangre que le había salido del labio

—Al parecer tus gustos en hombres son pésimos "hermanita"— comento Mai mirando a su hermana —¡Parece un drogadicto!—

Maki rezongó un poco, salió un leve chasqueo de su boca y después de tomar un respiro, le respondió sin más

—¡No es lo que tu piensas, Mai!— poso su mano en el hombro de Yuta —Resulta que...— miro a los ojos azules de este y le dedico una linda sonrisa

—Qué él y yo nos acabamos de encontrar por estos rumbos... ya que este chico se encuentra perdido y yo solo le estaba dando indicaciones sobre cómo puede salir de aquí — mintió Maki mientras no dejaba de sonreírle

—¿Eh?— Salió de la boca de Yuta, el cual estaba un poco confundido por aquella explicación y más al sentir la mano de esta en su hombro, le hacía sentir mariposas en el estómago

Ella estaba muy cerca de él, pero no podían dejarse llevar por sus sentimientos en aquel instante

—¿Verdad? ¿Yuta?— Maki movió un poco la cabeza y los ojos para que le siguiera la corriente

Aquel pelinegro captó aquella indirecta

—¡Ah! Si si claro... nos acabamos de conocer jeje y ella solo me estaba diciendo como salir de este laberinto de antiguas calles — dijo este rascando su cabeza y una risita nerviosa le invadió

También Maki sonrió mientras volvía a darle unas palmaditas a Yuta

Mai entrecerró los ojos, no se creía aquella explicación

—¿Cuál es tu apellido?— pregunto bruscamente

—¿Mi mi que?— Yuta tartamudeo

—¡Ash! ¿Además de sucio, eres sordo?— Mai rodo los ojos

—¡Te pregunte que cual es tu apellido!— levanto la voz — nunca te había visto por estos rumbos y no sabemos si seas un aliado o un enemigo, así que ¿Cuál es tu apellido?— volvió a preguntar con un tono de voz que denotaba fastidio

—¡Ash! ¿En serio te importa saber eso de él?— cuestiono Maki cruzando los brazos

—Me importa porque "Un apellido siempre define a la persona" y tu más que nadie, lo sabe— le contesto Mai a su hermana

Yuta trago saliva, no podía creer que esas dos pudiesen ser gemelas

De cerca, ambas tenían facciones muy idénticas, pero era muy destacable que su carácter, además de su cabello, eran todo lo contrario, ya que eran muy diferentes y chocaban entre sí

Yuta miro por un momento a su amada, esta con su simple mirada detrás de sus gafas le daba demasiada paz y su sonrisa le daba valor

No quería revelar su verdadero apellido, de paso no quería meterse en más problemas con esas dos si hablaba de más, así que dijo el primer apellido que se le vino a la mente

—Okkotsu— respondió con demasiada confianza sin dejar de mirar a Maki

—¿Uh?— Salió de la boca de Mai mientras miraba a esos dos

—¡Mi nombre es Yuta Okkotsu, un gusto señoritas — este hizo una reverencia, inclinándose levemente hacia adelante

—Nunca había escuchado ese apellido por estos rumbos— contesto Mai cruzando los brazos

—Es porque él no es de aquí ¿Cierto?— pregunto Maki con una sonrisa y llevándose una mano a la cadera

—¡Ah si!— Yuta trato de sonar convincente mientras se ponía erguido —Es que... Acabo de regresar a Kioto después de pasar algunos años en Marruecos— sonrío y llevó una mano a su mejilla, rascándose por los nervios mientras trataba de sonar convincente

Mai solo torció la boca y de nuevo lo miro de pies a cabeza

—Como sea— lo miro con odio
—Entonces quiere decir que eres un don nadie en esta ciudad ya que no tienes un apellido destacable ... "Chico Menú"— aquel estúpido apodo salió de su boca, todas aquellas palabras parecían una daga filosa y venenosa

Yuta solo suspiro un poco por aquel trato y sus hombros bajaron de la pena

—En fin, Idiota, es hora de regresar a casa, así que ya vámonos — ordeno Mai mirando a su hermana

—¿Olvidas quién es la mayor? ¡Tú no me das órdenes y la idiota es otra!— Contesto Maki ante tal orden y actitud de su hermana
—¿Y por qué mejor no regresas tu sola a casa? Digo, yo aun no quiero regresar a esa residencia de locos— comento moviendo las manos

Mai resopló con fuerza
—¡Por que fue una orden de nuestra madre!— respondió muy molesta
— Ella dio la condición de que ambas debíamos regresar al mismo tiempo o sino, nos castigara y la verdad, no me quiero meter en problemas por tu culpa, así que mueve tu estúpido y gordo trasero—

Maki rodó los ojos
—Ustedes dos son iguales... sumisas e inútiles —

Mai tomo con fuerza a su hermana por la muñeca —Vámonos antes de que vengan por nosotras y nos metas en problemas —

—¡No me toques!— gritó Maki muy molesta, resistiéndose a los jaloneos de su hermana

Esas dos, parecían dos niñas pequeñas peleando y jaloneándose, en cambio, Yuta no sabía cómo intervenir en aquella discusión

En aquel instante, ambas hermanas creyeron escuchar a lo lejos, los gritos de furia de una voz muy peculiar, ambas se miraron por un instante y su "instinto" les decía que era momento de salir de ahí

—¡Mejor Vámonos antes de que nos topemos con ese idiota! Parece que no anda de buen humor— comento Mai jalando a su hermana, la cual se logró zafar de su agarre

—Concuerdo, no quiero soportar sus gritos ¡Y ya suéltame maldita sea! ¡Yo puedo caminar sola!— contesto Maki sobando su muñeca y empezando a seguir a su hermana por un antiguo callejón, decorado con enredaderas y flores que bajaban por aquellos antiguos muros

Aquel parecía ser un pasadizo secreto, ya que Yuta apenas y lo noto por lo angosto que era

Era un pequeño callejón donde solo una persona podía pasar y que las grandes ramas y flores que adornaban la pared, lo ocultaban a la vista

Yuta sintió su corazón detenerse al escuchar aquellas palabras

Su mente le grito de nuevo, aquella chica que había revivido su corazón, aquella que había terminado de enamorarlo, ahora de nuevo estaba a punto de marcharse y lo peor es que aún no sabía su nombre

Ambas hermanas empezaron a caminar una tras la otra por aquel callejón, Mai iba adelante, caminando con prisa y detrás de ella Maki, quien antes le había dedicado una sonrisa de despedida a Yuta

—Adiós... Yuta... Fue un placer— solo dijo la peli verde entrando en aquel angosto pasillo

Pero su corazón se quería salir de su pecho al ver que este la empezó a seguir de nuevo

Las piernas de Yuta, esta vez si le respondieron a tiempo, no cometería el mismo error dos veces y ese era el no ir detrás de ella

—¡Espera!— Yuta entro en aquel callejón y la alcanzo, rozando sus dedos con los dedos de esta para terminar tomando su mano—Aún no me has dicho tu nombre... ¿Cómo te llamas?—

Maki se sonrojo demasiado ante tal atrevimiento, sentía sus mejillas arder e incluso sentía todo su interior quemar de la emoción, pero debía mostrarse tranquila ... debía ser una chica "Un tanto difícil"

Pero era inútil, una gran sonrisa apareció en sus labios por tales palabras y su piel se enchino ante tal toque que terminó por tomar su mano aún sin voltearlo a ver

Y ahí estaban esos dos... en aquel diminuto camino no mayor a sesenta y nueve centímetros de ancho y dos metros de largo, con demasiadas flores y ramas cubriendo sus cabezas y dando una atmósfera de paz y de un romance que apenas iba floreciendo

Maki respiro profundamente y se giró para mirarlo a los ojos sin soltar su mano

—¿De verdad quieres saber mi nombre? Vaya, sí que eres muy atrevido "Chico menú" o mejor debería decirte, Yuta Okkotsu — contesto con una sonrisa

Yuta se apeno demasiado ante tales palabras —Es que yo...—

Se armó de valor una vez más —Yo quiero saberlo, o Mínimo dime ¿Te volveré a ver algún día?— pregunto con sinceridad

—Yo...— Maki fue interrumpida por el ruido de lo que parecía ser unos disparos y de un gran escándalo a lo lejos

Ambos se miraron nerviosos al escuchar aquel alboroto que parecían irse acercando

Yuta giro levemente su cabeza para ver si no venía nadie y ahí fue cuando Maki empezó a caminar de espaldas, pegando su mano a la pared, parecía que sabía por dónde iba

—Solo hay una forma de que te diga mi nombre — contesto Maki mientras seguía caminando de espaldas y lo seguía mirando a los ojos —¿Estás dispuesto a hacerlo por mí? ¿Estás dispuesto a saber mi nombre?—

Yuta no se quedó atrás y dio unos pasos hacia ella, siguiéndola de cerca mientras esta seguía caminando sin ver por dónde iba, ya que se guiaba con su mano, la cual tocaba las enredaderas de la pared

—¡Lo estoy! Estoy dispuesto a lo que me digas — contesto Yuta con una sonrisa

Ambos no podían dejar de mirarse a los ojos mientras se perseguían lentamente, sus corazones latían demasiado rápido, la sangre corría por sus venas ante tal adrenalina

Por un momento, ambos se detuvieron y quedaron de nuevo el uno frente al otro, con sus respiraciones a punto de ser cortada quizás por un beso, si es que alguno de los dos se atrevía a darlo

Las emociones estaban a flor de piel, no podían dejarse de mirar a los ojos

Maki sentía que su corazón se le saldría de su pecho y no quería que, de nuevo, sus mejillas se pintaran de carmín... no sabía explicar por qué se sentía tan atraída a él si sólo llevaba unos minutos de conocerlo

Pero a la vez, quería comprobar si este chico había dicho la verdad y si iba en serio

—¿Entonces me lo dirás?— pregunto Yuta sin dejarla de ver a los ojos acercando su rostro al de ella

Por un momento, Maki podía jurar que sintió la punta de la nariz de este en su nariz y su respiración caer en sus labios

—Claro que te lo diré — Maki sonrío y de nuevo fue caminando hacia atrás, alejando su rostro poco a poco

—Mi nombre empieza con M de Mañana te veo y continúa con A de aquí a esta hora...— contesto la peli verde llegando al final de aquella pared — solo así te diré mi nombre —

—¿Mañana? Entonces contaré las horas hasta el atardecer para volverte a ver — contesto Yuta dando unos pasos hacia ella

De nuevo quedaron el uno frente del otro, pero esta vez, Yuta fue más allá, llevando su mano a la mejilla de Maki

Esta no estaba poniendo resistencia y cuando Yuta al fin iba a llevar sus labios a los labios de Maki

Fueron interrumpidos abruptamente

—¡Date prisa! ¡No quiero que "él" nos vea aquí!— grito su hermana muy furiosa regresando por ella

Mai jalo con fuerza a Maki, haciendo que esta diera un paso fuera de aquel callejón y cuando estaba a punto de girarse hacia su hermana

Aquella peli verde dio un paso como pudo hacia el frente y levantándose de puntitas, se acercó lo suficiente al rostro de Yuta con una gran sonrisa, rosando muy suavemente sus labios con los de él, era como si una suave y muy leve brisa hubiera chocado contra su piel

Yuta podía jurar que, de cerca, aquella chica era la más hermosa del universo y que aquello, podía considerarlo como el mejor beso apenas recibido

Su rostro se tiñó de rojo completamente y al escuchar lo siguiente, lo hizo el chico más feliz del mundo en aquel momento

— ¡Hasta mañana Yuta!— dijo Maki despidiéndose con una gran sonrisa

Después su rostro, así como llegó, se alejó rápidamente ya que Mai la jalo con fuerza para alejarla de él, tomándola de la mano

—¡Que asco! — dijo Mai arrugando la nariz al ver a su hermana enamorada —¡Vámonos, pero ya! — saco a su hermana de aquel callejón

—¡Ya voy!— grito

—¡No llegues tarde y no te pierdas!— Susurro Maki, lo miro una última vez y se despidió moviendo su mano

Yuta estaba a punto de alcanzarla de nuevo, de verdad no quería dejarla ir

Pero cuando él salió de aquel callejón lleno de flores, ambas hermanas empezaron a correr con todas sus fuerzas

—¡Dios! ¿Qué le pasó en la cara a ese tipo?— pregunto Mai corriendo

—¡Larga historia! ¡Tu solo corre, que creo que ya escuche al idiota de Naoya!— dijo Maki corriendo con todas sus fuerzas

Y así, ambas hermanas se perdieron entre aquellas antiguas calles de Kioto

Yuta no podía creer lo que había pasado y lo que había hecho

Hacía tiempo que no se sentía tan feliz, estaba tan emocionado que empezó a caminar de espaldas por donde había venido

Estaba eufórico, sentía una gran energía recorrer cada parte de su ser ... simplemente se sentía vivo

—¿Acaso esto es una cita? ¡No creo que lo sea! ¿Y si lo es? ¡Dios! ¿Ella dijo que mañana aquí a esta misma hora, cierto? — Yuta no dejaba de hablar ni dejaba de caminar hacia atrás

—¡Oh Dios mio! ¿Qué eh hecho? ¡Miguel no me va a creer esto! ¿Debería decírselo a los demás? Quizás no para no meterme en problemas... ¡Que felicidad la que siento! ¡Ella es tan hermosa! ¿Acaso me eh enamorado? ¿Qué es esto que siento en el pecho? ¡Es hermosa! ¡Siento que la amo!— dijo tan emocionado que no podía creérselo

Pero iba tan distraído que apenas llego al final de aquel callejón, se dio la vuelta tan emocionado que no se dio cuenta que alguien más estaba detrás de él

Yuta choco contra un hombre alto, de cabellos largos amarrados en una media cola que terminaba en un chongo por la parte de atrás y al frente le caía un llamativo flequillo

Este sujeto iba vestido como un sacerdote, usando un rakusu dorado, debajo de este llevaba un yukata de color oscuro y de calzado usaba unos tabis blancos acompañados de unas zõris

Yuta fue tan descuidado, que en aquel golpe contra él, sintió como si se hubiera estrellado contra una pared, incluso cerro los ojos por el dolor —¡Auch!—

—Así que tú eres él que estaba causando alboroto en los alrededores de mi santuario— dijo aquel hombre

—¡Lo siento!— grito Yuta aún sin abrir los ojos y moviendo las manos para tratar de defenderse en caso de que aquella persona lo quisiera golpear

Aquel hombre soltó una leve risa
—Jajaja No tienes por qué disculparte, no te haré daño —

Yuta abrió los ojos de golpe, pero para su sorpresa, aquel hombre se había agachado un poco para ver de cerca su rostro

—Vaya, Si que tienes una fea herida en la mejilla— Dijo aquel sacerdote observando con atención el rostro de este chico

Aquel hombre tenía una cálida sonrisa en los labios y de sus ojos violetas salía un brillo muy peculiar

Todo paso tan rápido que Yuta se sentía confundido por lo que estaba sucediendo y lo que diría aquel hombre, haría que la sangre se le fuera al suelo por el miedo

—¿Santuario? ¿Esto es un santuario?— Yuta parecía confundido que no sabía que responder—¡Lo siento si lo molestamos... Yo... ella!—

—Eres un Gojo ¿Cierto?— pregunto aquel hombre mirándolo directamente a los ojos y sujetándole las manos

Este soltaba una vibra tan extraña, pero al mismo tiempo confortante

—¿Eh? ¿Qué?— Yuta abrió grande los ojos y zafó sus manos de aquel sujeto —¿Co... cómo lo sabe?— pregunto en voz baja, estaba completamente nervioso

Quería huir de ahí, pero las piernas no le racionaban

Después, cayó en cuenta de lo que había respondido por los nervios, así que trato de corregirlo—¡Claro que no! ¡No soy un Gojo! ¡Mi apellido es Okkotsu!—

Había usado el apellido de su madre frente a esas gemelas para no meterse en problemas, pero era sorprendente como aquel sacerdote sabía ese dato y más que Yuta nunca lo había visto antes

—El azul de tus ojos es muy característico de tu clan y tienes algunos rasgos faciales muy similares a los de Satoru — comento aquel sacerdote escondiendo sus manos en sus mangas

—¿Co... Como es que conoce a mi primo?— cuestiono Yuta muy preocupado —¿Acaso eres un enemigo o un aliado?— sentía de nuevo su corazón latir tan desesperadamente por el miedo

En aquel momento, aquel sacerdote miró hacia uno de los callejones que se unían con aquel lugar

Aquellas voces que parecían acercarse desde hace rato atrás, ahora se oían cada vez más y más cerca al igual que unas pesadas pisadas

Parecía que aquel sacerdote reconocía la voz de aquel que venía por ahí

—¡Ven, sígueme si quieres estar a salvo! — comento abriendo una antigua puerta que estaba un tanto escondida entre las ramas y las enredaderas

—¿Eh? ¿Por qué debería seguirte? Y en primer lugar ¿Quién eres tú? Y en segundo ¿Por qué conoces a mi familia?— pregunto Yuta asustado

—Deberías seguirme porque si te quedas aquí, el enemigo mortal de tu familia podría matarte si descubre quién eres ... además estás herido y en visible desventaja, así que ven rápido, puedes confiar en mí — comento aquel hombre mirándolo fijamente con una sonrisa

Yuta solo trago saliva y observo hacia donde había mirado aquel sacerdote momentos atrás y, en definitiva, por aquella calle venían varios hombres que parecían armados

Yuta no lo pensó más y entro en aquel santuario junto aquel misterioso hombre

Parecía que las palabras tanto de Maki como las de aquel sacerdote fueron ciertas

Naoya iba de paso por afuera de aquel lugar, refunfuñando y soltando pestes sobre lo que le había sucedido en aquel otro santuario donde se había encontrado a Satoru y de paso, donde Utahime lo seguía rechazando

Yuta tomo un leve respiro estando sentado en el suelo, había vivido demasiadas emociones en esa tarde que aún no terminaba

Aquel sacerdote miró con discreción a través de las espesas ramas, el paso de aquellos Zenin por afuera de su recinto

—Es muy raro que Naoya pase por aquí... supongo que Satoru lo hizo encabronar — contesto el sacerdote mirando atreves de las ramas

—¿Quién es ese tal Naoya?— pregunto Yuta aun tratando de recuperar el aliento

—Un sujeto detestable, te recomiendo que nunca te cruces en su camino por qué es y será para ti, un enemigo mortal— respondió el sacerdote como si aquello fuera una premonición

Aquel grupo de personas se fueron alejando rápidamente, ya no se escuchaban sus voces ni pisadas por aquellas calles

—Gracias por "Salvarme" si es que se le puede llamar así — Empezó a decir Yuta aún en el suelo – Por cierto... Aún no respondes mi pregunta... ¿Eres un aliado o un enemigo?— lo miró fijamente —¿Cuál es tu nombre?—

Aquel hombre de ojos rasgados solo sonrió

—Mi nombre es Suguru Geto...— empezó a caminar hacia dentro del santuario — Ven, te invito una taza de té mientras respondo a todas tus preguntas y de paso, curamos tus heridas... se nota que esa chica te golpeó con todo— comento en una amigable sonrisa

Yuta se sentía confundido, pero algo le hizo seguir a ese hombre

¿Aquel sacerdote sería un aliado o un enemigo? Solo había una forma de averiguarlo...


Notas

Espero les haya gustado

Pido una disculpa si eh tardado demasiado en actualizar este fic

Eh estado ocupada y de paso un tanto enferma, pero ya ando mucho mejor

Como dije, Geto también estará en esta historia
¿Acaso será un aliado o un enemigo?
Pronto lo sabrán

También, en esta historia Mai jugará un papel importante

Sobre el callejón donde Maki y Yuta casi se besan, lo tomé de un emblemático lugar que adoró de mi México, más específicamente que está ubicado en Guanajuato y es el llamado Callejón del beso

Ese lugar tiene una leyenda muy interesante que quizás podría también plasmar aquí

Como dije, esta versión iba a ser un tanto diferente y quizás cambie algunas cositas de un capítulo anterior para que cuadre con lo que vendrá

También, aquí trataré de hacer que estos dos se conozcan y se vean más días antes de que sus verdaderos apellidos sean descubiertos ... no como en la obra original que todo sucede como en tres días

Igual, más adelante habrá un poco más GojoHime en esta historia

Nos seguimos leyendo