8. Mentiras Piadosas
[Mentira divina
No quiero más mentirte amor
Solamente encontré
El necio precio de volverte a ver]
Miércoles
El siguiente amanecer, llegó con algunos relámpagos y espesas nubes negras que anunciaban la tormenta...
Maki había despertado de muy buen humor esa mañana dentro de aquella mansión de locos
Pero en esta ocasión, no se quedaría a soportar regaños, ni malas caras, ni malos tratos ni golpes, ese día estaba dispuesta a ser ella misma al lado de la persona que su corazón había elegido
Después de entrenar como todos los días y de desayunar al lado de su amargada madre y de su insoportable gemela
Maki se fue directamente a su habitación a tomar una ducha y a arreglarse con la excusa de que se vería con Nobara en aquella tarde para buscar un vestido para la fiesta del viernes
Reviso su closet y peleaba internamente por saber que prendas debería usar para una salida así
¿Algún top? ¿Algún short? ¿Algo cómodo por si llueve? O ¿Algo fresco por si hace calor?
Nunca pensó que tardaría alrededor de una hora solo para terminar eligiendo lo primero que vio, unos jeans blancos rasgados, una chaqueta de mezclilla y una camiseta negra de tirantes, que dejaba ver un poco de su trabajado cuerpo
Se puso un poco de maquillaje y se arregló el cabello con su clásica cola de caballo alta
Mientras se dirigía a la salida trasera de aquella mansión, solo pedía al cielo que NO la quisieran mandar junto con algún guardia o con su insoportable hermana, pero parecía que todos estaban muy ocupados con algo más importante como para prestarle atención
Así que aprovecho todo ese ajetreo para salir de ahí a toda prisa
Tomo sus zapatos y cuando estaba a punto de abrir aquella antigua puerta corrediza, se encontró con su insoportable gemela
—¿No crees que esa ropa es muy llamativa para una simple salida de amigas? — contestó Mai, quien estaba en aquel punto del jardín tomando el té, mientras miraba un concierto en su celular
Mai se había escondido en el jardín para tratar de relajarse bajo una hermosa sombrilla, pero al ver a su hermana mayor tratar de fugarse, intento detenerla, pero aquello parecía imposible
—¿Tú crees? Porque me puedo poner algo más provocativo si así lo quiero — comento Maki llevándose las manos a las caderas
Mai solo rodo los ojos
—No mientas hermanita... yo sé que no iras con Nobara, ella y tú ya tienen sus respectivos vestidos para la fiesta del viernes—
Cuando dijo aquello, Maki sintió su alma abandonar su cuerpo, ni en su propia sangre podía confiar
—¡Mierda!— chasqueo la lengua
La mayor trato de mostrarse seria mientras su hermana seguía hablando
—Yo no soy como nuestra madre en eso de creerte tus estúpidas mentiras, esa excusa de que "Saldré con una amiga" sonaba muy falso viniendo de ti— Mai remedo a su hermana y entrecomillo con sus dedos aquellas palabras
—¿Creíste que yo me tragaría esa excusa barata de que irías con Nobara? ¡Por favor! ella y las demás siempre son las primeras en avisarme a mi el plan que se tiene en el día y sabes que nunca nos dejan salir solas de aquí — Mai se paró frente a su hermana y cruzo los brazos
—¿A dónde vas a ir realmente? ¿eh Maki? Ya van tres días seguidos que te escapas y no quieres decirme nada, ¿Acaso no confías en mi?— pregunto Mai con un hilo de voz
Un trueno removió el cielo con un gran rugido sobre ellas
Maki la miro seriamente
—No, no confío en ti Mai... no me has dado las suficientes pruebas como para poder confiar en ti o en alguien de esta jodida familia — respondió la hermana mayor cruzando los brazos
Aquel fue un golpe muy bajo para la menor, quien solo trago saliva y apretó los labios
—Se nota que estoy rodeada de traidoras... — contesto Mai en un suspiro y elevó su rostro para mostrar una pisca de dignidad
—¿Traidoras? ¿A quiénes demonios llamas traidoras?— cuestiono Maki confundida por aquello
Mai no sabía si decirle a gemela, lo que había visto la tarde anterior entre su querida maestra Utahime y el lider del clan Gojo ... ella no quería que le pasara nada malo a su querida tutora
—A nadie... olvida lo que dije— soltó la menor en un suspiro, haciendo su rostro a un lado
—Bueno, si no es nada... entonces me voy — respondió Maki dándose la vuelta, esperando que su hermana ya no hiciera más interrogantes
Pero fue inútil, su hermana gemela volvió a soltar una pregunta muy directa que hasta la hizo detenerse de golpe
—¿Iras con ese drogadicto? ¿No es así? Ese tal mmm ¿Cómo dijo que se llamaba? — se miró las uñas desinteresadamente —¿OkTonto Yupi?— se llevó un dedo a la mejilla
Maki se mordió un poco el labio y cerró su puño, se estaba aguantando el coraje al escuchar todo aquello
La mayor se dio la media vuelta
—Su nombre es Yuta Okkotsu y no es un drogadicto como tú crees— contesto seriamente
—¡Entonces estoy en lo correcto! ¡¿Es con él con quien te verás esta tarde?! ¿No es así? ¿Ese vagabundo te gusta? ¡Awww cosita! ¡Maki se ha enamorado de un don nadie! ¡Puaj, tus gustos son asquerosos! — decía Mai fastidiándola mientras hacía gestos desagradables
Maki solo puso los ojos en blanco por lo infantil que se estaba comportando Mai
—Me pregunto que dira nuestra madre si se entera de esto— comento Mai con una gran sonrisa —Su hija mayor deshonrando más a su propio clan —
Pero Maki decidió cambiarle la jugada, decidió darle por donde sabía que le dolería
—¡Hay "hermanita", se nota que eres tan desdichada para decir eso! ¿Acaso estas celosa por qué alguien ya se fijó en mí? En cambio, creo que debo recordarte que a "quien" tu realmente amas es una persona imposible ¿No?— comento Maki con una sonrisa
La cara de felicidad de Mai cambió a una cara muy seria en cuestión de segundos, mientras su hermana seguía hablando y se acercaba a ella con pasos engreídos
—Creo que debo recordarte Mai, que tu reciente amor de verano es mucho más imposible así como "inmoral" a los ojos de nuestra estúpida familia, así que la que más sale perdiendo aquí eres tú ¿No es así?— comento Maki con una gran sonrisa mientras su hermana se abrazaba a sí misma por aquellas palabras
Mai solo guardo silencio mientras su rostro reflejaba demasiado coraje, sabía que a ella podría irle peor por sus verdaderos sentimientos
La menor de las gemelas era bisexual, pero de un tiempo acá, se había enamorado de una chica en especial, una a la que conoció en el show de una idol
Pero el clan zenin, castigaba aquellos actos que consideraba "inmorales" y las relaciones entre personas del mismo sexo, era una de esas cosas que detestaban
Maki solo soltó una risita de triunfo
—Así que Mai, si quieres que confíe en ti, sé que me harás el favor de dejarme ir tranquilamente y sé que me seguirás la corriente en decir que me fui con Nobara ¿No es así? O ¿Acaso quieres que le diga a nuestra madre que al parecer sientes atracción hacia otra mujer? Podrías matarla de la sorpresa — dijo Maki dando unos pasos hacia atrás
Mai solo apretó los labios
—De acuerdo... diré alguna mentira piadosa para ayudarte, ¡Pero no llegues tarde!, ¿Entendiste imbécil?— dijo frustrada —Solo por esta ocasión te cubriré —
—¡Estamos a mano! Yo no digo nada y tú no dices nada... entonces nos vemos hasta más tarde... "hermanita"—
Maki solo levantó la mano alegremente y se despidió con un Ok, para después abandonar rápidamente aquel lugar para ir a su cita
En cambio, Mai aquella tarde mintió sobre su hermana y además aún tenía que callar sobre el secreto de su querida maestra Utahime ... solo esperaba que aquellos favores se le regresaran más adelante
Aquella cita se llevó a cabo tan pronto Maki llegó a aquel callejón donde la esperaba su Romeo
¿Acaso así se siente el amor? ¿Acaso así se siente ser querida y apreciada?, se preguntaba a si misma mientras se pellizcaba suavemente el brazo para saber si aquello no era un sueño o un producto de su imaginación
En cambio, Yuta se sonrojo demasiado al verla llegar, además de que agradecía al cielo, el haberse podido librar de su primo Satoru, quien últimamente se le veía muy atareado y preocupado
—Te.., te vez hermosa — comento Yuta en un suave tartamudeo con las mejillas rojas al mirarla llegar
—Gracias, tú también te vez muy bien — dijo Maki con una sonrisa mirando la simpleza de su ropa, una jacketa cómoda, una camiseta blanca y unos jeans negros
—¿Y bien? ¿A dónde iremos antes de que el cielo se nos caiga encima?— pregunto curiosa observando como el cielo se empezaba a cubrir de espesas nubes negras
—Buena pregunta—Yuta rascó su mejilla— mmm como dije soy nuevo en esta ciudad así que ¿Crees que podrías guiarme a tu lugar favorito para comer?— pregunto con una sonrisa
—Está bien, pero NO vayas a criticar mis gustos en comida ¿Entendiste? O juro que te daré otro puñetazo en la cara — respondió Maki mostrándole el puño
Yuta solo negó con su cabeza —¡Nunca haría algo así!— se puso nervioso por aquel gesto
En cambio, Maki solo sonrió por aquellas palabras, tomo su mano y empezó a guiarlo por aquellas tradicionales calles —¡Ven! ¡Es por aquí!—
Sus dedos se entrelazaron y sus manos no se soltaban, desafiando las normas de aquel lugar al igual que las normas de su familia
Fueron de un lado a otro tomados de la mano, viendo algunos estantes y entrando a algunas tiendas tradicionales
Aunque Maki de vez en cuando, trataba de estar atenta por si veía alguna a persona de esos dos clanes cerca de ellos, pero eso no le quitaba el querer disfrutar de su primera cita
Ambos jóvenes llegaron a un restaurante de comida rápida, un lugar donde vendían las mejores hamburguesas según Maki
—¡Esto esta delicioso! Como me encantan estas hamburguesas — comento está muy sonriente antes de probar otro bocado
—Si que están deliciosas— decía Yuta comiendo también una hamburguesa —Hace mucho que no comía algo tan rico, ni cuando estaba en Marruecos —
—¿Marruecos, Eh? ¿Por qué tu familia te mando allá? Realmente nunca había escuchado tu apellido por estos rumbos — pregunto Maki antes de llevarse una papa frita a la boca
Yuta trago saliva de manera ruidosa, no quería mentirle más a aquella chica, pero por esta ocasión podía decir un poco de verdad combinada con aquel engaño
—Bueno, digamos que mi... mi clan, ¡Digo mi familia! — aclaro su garganta — ¡Si eso! Mi abuelo me mandó allá por cuestiones de seguridad, ya que algunos familiares decian que Kioto no era un lugar "seguro" para un niño como yo y fue por eso que me mandaron a Marruecos, pero una vez cumplí los 17 años, se me permitió volver aquí –
Maki solo sonrió por aquella respuesta
—¡Vaya! ¡Entonces solo eres un año mayor que yo! Me alegra que no nos llevemos demasiado en cuestión de edad — comento esta mientras jugaba con su bebida
—Pero tu familia tiene razón, esta ciudad sigue siendo muy insegura y más porque aquí, un apellido vale más que cualquier cosa— se llevó un pedazo más de hamburguesa a la boca
En aquel momento, a Yuta le gano la curiosidad y decidió preguntar algo que hizo que Maki abriera grande los ojos
—Por cierto, Maki chan... perdón por preguntar, pero ¿Cuál es tu apellido? Solo se tu nombre, pero no me has dicho tu apellido — pregunto mirándola fijamente
—¿Mi apellido?— levanto una ceja un tanto seria
—¡Lo siento! ¡No tienes por qué decírmelo si tu no quieres! — Yuta movió sus manos en señal de disculpa
Maki miro primero a su izquierda y después a la derecha, trataba de detectar si dentro de aquel establecimiento de comida, pudiera estar algún Gojo o incluso alguien de su mismo clan, pero todos los comensales parecían ser personas normales
—Lo siento, pero no puedo decirlo por que... ya sabes, si lo digo podría meterme en problemas — levanto su dedo índice y movió su mano dibujando un círculo en el aire para referirse de que alrededor podría haber enemigos cerca
—¡Oh entiendo! Perdón por preguntar — dijo Yuta juntando sus manos —Todo esto de los apellidos y peleas entre familias, solo me recuerdan un poco a esa historia que leí en su momento sobre "Romeo y Julieta"—
Maki sonrió un poco al ver sus disculpas, pero después levanto las cejas de sorpresa al escuchar esa referencia
—¿Por qué esto te recordaría a Romeo y Julieta?— pregunto esta con curiosidad
Yuta rascó su cabello —Porque... al igual que sucedía en Verona, aquí en Kioto parece que se fijan más en el apellido y esas dos familias, al igual que los Montescos y los Copuleto... aquí el Clan Zenin y el clan Gojo no pueden estar juntos y se odian a morir y bueno...— este no la dejo de mirar
—Contigo me siento así, que ambos no podemos hablar de nuestros apellidos o debemos vernos a escondidas por miedo a que esos dos clanes nos descubran y nos asesinen... no... no se si me explico — junto sus dedos en señal de pena
Maki solo río levemente por aquella comparación
—Creo que si lo entiendo... "Romeo" —
Yuta sonrió ante tales palabras, tomo su mano y le plantó un beso —Me alegra que lo entendieras... "Julieta"—
Aquello hizo que Maki se pusiera muy roja y mejor se llevó más papas fritas a la boca, ambos siguieron tomados de la mano mientras seguían comiendo y conversando
Después de escuchar aquella comparación con aquel clásico de la literatura, Maki empezó a sentirse un poco culpable de no poder decirle la verdad a Yuta sobre qué ella era una Zenin... simplemente no quería arruinar su felicidad y de paso quería mantener a ese chico a salvo
Pero aquellas mentiras piadosas por parte de ambos, podría ser perdonadas en aquel momento, ya que el sentimiento de amor era más fuerte que cualquier cosa
Continuará...
Notes:
Espero les haya gustado, quizás en unos 15 días traiga el siguiente capítulo
Muy pronto habrá beso entre esos dos
La estrofa del inicio es de una canción de La ley que me inspiro a escribir este capítulo
