Notes:

Perdón por no actualizar antes, estoy pasando por una crisis mental fuerte, así que las nuevas actualizaciones serán mas lentas

Espero les guste el capitulo


11. Corazones Rotos

Jueves

Para un enamorado, esperar el siguiente amanecer es desesperante, el correr de los segundos es agonizante mientras el corazón no deja de latir por el ser amado

Pero, en algunas ocasiones... los planes de otros se interponen en la felicidad de los demás, aplastando sus sueños en el camino

Mientras tanto en la residencia Gojo

Yuta se había despertado de muy buen humor esa lluviosa mañana

Aquel día siguió su rutina habitual, se metió a bañar y se arregló el cabello de manera un tanto diferente, más específicamente como Maki le había sugerido la tarde anterior

Aquel joven se sentía lleno de vida

El recordar los besos que ambos se habían dado, el rose de su suave piel y su magnífica sonrisa, todo eso lo motivaban a seguirla viendo y a declararle todo su amor si era posible, cosa que tenía planeado hacer aquella tarde

Un suspiro de felicidad invadió a Yuta mientras se dirigía a la salida de aquella gran antigua residencia, mientras que a su alrededor todos los sirvientes parecían estar muy apurados por alguna razón en especial

Incluso a Satoru lo podías ver "apurado y un tanto desesperado" mientras le ordenaba a su servidumbre que hacer para cierto momento de la noche

Un extraño sentimiento invadía al albino mientras contestaba un mensaje de su amada informante, diciéndole lo que estaba sucediendo en aquella lluviosa tarde en el templo en el que trabajaba

—¡Mierda! ¡Esos malditos se nos adelantaron! — soltó Gojo con algo de frustración mientras una insoportable melodía llegaba a sus oídos

Un leve tarareo salió de los labios de Yuta mientras este caminaba rumbo a la salida principal, pasando muy cerca del albino

Satoru entrecerró los ojos por aquella actitud de su primo

—¡Vaya! Alguien se levantó de muy buen humor esta mañana... ¿A dónde crees que vas tan arreglado? — cuestiono con curiosidad mientras cruzaba los brazos sobre su pecho

Se le notaba molesto

—¡Mierda!— grito Yuta internamente

Satoru no le quitaba la mirada de encima, mientras Yuta trataba de mirarlo de frente y de mostrar una postura firme

—¿A dónde demonios crees que vas? ¡Llevas saliendo tres días seguidos y hasta has regresado golpeado y empapado! Dime ¿Qué tanto has estado haciendo? — Satoru volvió a cuestionar

El susodicho solo sentía la penetrante mirada azul de su primo analizando cada parte de su rostro para encontrar alguna mentira

El pelinegro solo trago saliva muy ruidosamente

—A...Yo... Bue... bueno, he estado saliendo con los chicos, solo eso jeje— trato de sonar normal — y pues como nos ha agarrado la lluvia en el camino, es por eso que he regresado empapado y lo de la mejilla ya te lo dije, fue porque me estrellé contra una puerta de cristal y bueno... hoy... yo...— rascó suavemente su nuca, moviendo los ojos a un lado para tratar de no mirar a Satoru fijamente, mientras que en su mente, armaba alguna excusa creíble

—Iré de nuevo con los chicos al centro, iremos a comprar unas cosas que olvidamos ayer ya que nos alcanzó la lluvia ...— mintió con una sonrisa

—¿No crees que te estas exponiendo mucho allá fuera? ¿No crees que estás olvidando tus deberes aquí dentro del clan?— cuestiono Gojo un tanto molesto

—Lo siento, de verdad, prometo que solo saldré por un rato y regresare antes del anochecer... ¡Lo juro! — contesto Yuta juntando sus manos en señal de súplica

Satoru no sabía si creer en aquella excusa y cuando estaba a punto de prohibirle el salir

Este solo sintió como su celular vibraba de nuevo... era otro mensaje de Utahime dando una nueva actualización de la situación

El albino chasqueo la lengua al ver que también a él se le estaba haciendo tarde con los últimos preparativos de aquella noche

—Bueno si es así, solo espero que regreses pronto... tenemos un compromiso muy importante que atender esta noche ¿De acuerdo?— comento este mirándolo una última vez antes de regresar su vista al celular

—¿Compromiso importante?— cuestiono Yuta levantando una ceja

—¡Si! ¡Un Compromiso super ultra mega importante en el cual debes estar presente cueste lo que cueste! ¿Entendido?— Satoru no dio más detalles por estar apurado y molesto

Yuta no se quería quedar a averiguar que era aquello importante que iba a suceder, así que solo se apresuró en salir de ahí

—¡Esta bien! ¡Ya regreso! ¡Trataré de estar aquí antes de la cena!— contesto dando una leve reverencia de despedida para después salir corriendo de ahí lo más rápido que sus pies podían

—¡Y trae un regalo para Rika!— Gojo grito en vano, ya que aquello último no alcanzaría a escuchar Yuta

Ojalá hubiera escuchado aquellas palabras que anunciaban su destino ...


Yuta llegó puntualmente a aquel callejón donde vería a su amada y se alegró de haber llegado a tiempo

Mientras la esperaba, estuvo ensayando algunas palabras y versos que le quería dedicar

Pero los minutos pasaban y ninguna alma conocida salía o entraba por aquellos tradicionales callejones

—¿Dónde estás amada mía?...— decía en voz baja y jugando con los pétalos de una flor que había arrancado de por ahí

Pero desgraciadamente esos minutos se transformaron en horas mientras el cielo se cubría totalmente de aquellas espesas nubes negras que anunciaban la tormenta al igual que el llanto y la decepción

—¿Se le habrá hecho tarde? ¿Por qué no contestas? ¿Maki, Realmente vas a venir? ¿Acaso te paso algo? ¿Acaso hice algo malo ayer?— se cuestionó Yuta al sentir las primeras gotas de lluvia acariciar sus mejillas

Incluso intento llamarla varías veces, pero aquel teléfono sonaba fuera de servicio

— Desgraciadamente estoy tan enamorado de ella que sé que yo la seguiré esperando aún después de esto... incluso perdonaría cualquier pecado viniendo de ella— se dijo mientras las gotas rompían poco a poco su corazón y se empapaba hasta los huesos

¿Acaso aquello era la primera decepción?

La lluvia se había soltado, al igual que las saladas lágrimas de aquel amante

Yuta se sentía mal porque su amada no aparecía por ningún lado, mientras la lluvia lo empapaba completamente mientras seguía esperando en vano ...

Lo que no sabía, era que su amada, al igual que una princesa, había sido encerrada por su familia...


Mientras tanto en la residencia Zenin

Aquella casa se estaba llenando de los gritos desesperados de una madre

—¡Maki!— un fuerte grito sacudió aquel pasillo

—¡Maki te estoy hablando!— grito de nuevo una mujer mayor, la cual se notaba muy molesta mientras seguía a aquella chica por los pasillos

Detrás de ella, venía su otra hija a medio vestir, sujetando las telas de su kimono

Maki no tenía intenciones de quedarse en aquella maldita mansión de locos, así que estaba dispuesta a salir de ahí rumbo a su cita

La gemela mayor iba retando a su madre, sin detenerse y mirándole sobre su hombro de vez en cuando

—¡Te dije que te detengas!— grito su madre con furia y jalándola del cabello—¡No saldrás a ningún lado y menos con esa ropa!

Su hija mayor grito de dolor, pero logró zafarse del agarre de su madre y apresuró el paso

—¡No participaré en esa estúpida cena! ¡Tengo un compromiso al cual asistir!— contesto Maki muy furiosa siguiendo su camino mientras acomodaba su cabello

— ¡Te estoy hablando jovencita! ¡Ya has salido suficiente! ¡Regresa aquí!— siguió gritando su madre

Las tres iban bajando las escaleras de aquella mansión a toda prisa

—¡Dije que te detengas! ¡Maki!— grito de nuevo su madre

—¡No!— respondió su hija retándola con la mirada

—¡¿Por qué te gusta arruinarlo todo?!— grito Mai detrás de ellas— ¡Irresponsable! ¡Maldita Mentirosa!— aventó las telas que colgaban de su kimono

—¡No puedes hacernos esto! ¡Lo prometiste!— siguió gritando Mai —¡Dijiste que lo harías por mí y por nuestra madre!

—¡Me vale una mierda esta estúpida promesa! ¡Yo me largo de aquí!— respondió Maki acelerando el paso por aquellos pasillos mientras se acercaba a la salida principal

—¡No la dejen salir! ¡Deténgala!— ordeno su madre

Sus gritos provocaron la llegada de dos sirvientes que aparecieron rápidamente para evitarle la salida

—¿Qué demonios pasa aquí?— pregunto el padre de las gemelas, quien apareció muy molesto atravesando aquellas puertas corredizas, le había llamado la atención aquel escándalo

Maki solo chasqueo la lengua una vez escucho la voz de su progenitor

—¡Tu hija, Como siempre de rebelde! ¡Ougi haz algo! ¡Dile que no puede irse a ningún lado! ¡Dile que deje de ser tan insolente! — soltó su mujer al borde de las lágrimas — ¡Oh! ¿Por qué Kamisama me castigo con una hija así?— se lamentaba

—¡Maki Zenin!— grito Ougi seriamente, pero fue interrumpido

Ougi no fue el único hombre que entro a ver aquel escándalo, Naobito y Naoya habían entrado a aquel gran recibidor debido a que los gritos les habían llamado la atención

—¡¿Pero que es este escándalo en mi casa?!— grito Naobito muy molesto, mirando a aquellos familiares a quienes consideraba una molestia

—Debí suponerlo... como siempre tu y tus estupideces Maki, eres la mayor busca problemas de esta casa— soltó Naoya mirando muy molesto a su prima

—¡Tsk! Y yo que me quería largar de aqui antes de que aparecieran ustedes dos... ¡Sobre todo TU pedazo de mierda!— soltó Maki en una mueca mirándolo a la cara

—¡Señorita! ¡Pero que insolencia la vuestra! ¡Y más en mi casa, donde te he dado techo y comida! — Regaño Naobito, mirando muy molesto a su sobrina

—¡Sabes que no necesito de tu estúpida caridad! ¡Maldito viejo pedazo de ...!— Maki no termino la frase, ya que su padre le dio un fuerte golpe en la mejilla, haciendo que esta cayera bruscamente al suelo

—¡Esa no es manera de dirigirse al señor de esta casa! ¡Aquel que ha sido tan generoso con nosotros! ¡Niña insolente!— Ougi regaño a su hija muy molesto por su comportamiento

Aquella chica solo miraba con odio a su padre por hacerle aquello, se sentía traicionada incluso por su propia y asquerosa sangre, ya que sabía que sus padres serían capaces de venderla solo por quedar bien con aquel líder

—Perdón por el escándalo hermano Mayor— se disculpó Ougi en una reverencia que llegaba casi hasta el suelo — Es solo que mi estúpida hija mayor está haciendo un berrinche, pero ella no irá a ningún lado y menos en una noche tan especial como esta—

Maki no se podía defender ya que el dolor no la dejaba hablar

Su mejilla dolía físicamente, pero emocionalmente estaba destruida por aquellas acciones que hacía su progenitor, aquel que se supone, debería velar por ella

—Debí de suponerlo— contesto Naobito muy molesto —Como siempre Ougi, tus hijas trayendo problemas a este respetable clan y más ahora que estamos muy cerca de celebrar unas nupcias, ¡Ustedes son unos mal agradecidos!— levanto la voz— nosotros hemos hecho demasiado por ustedes ¿Y asi nos pagan? ¡Debería correrlos de mi casa!—

—¡No volverá a suceder... en serio, lo sentimos mucho, perdónanos querido cuñado! — dijo la madre de las gemelas haciendo dogeza hasta el suelo, llorando muy apenada por aquella falta de respeto que había hecho su hija mayor

En cambio, Mai solo guardaba silencio, mientras miraba el caos provocado por su hermana mayor y el ver a sus padres humillarse por ella
Le dolía ver aquello, pero la menor de las gemelas no quería salir lastimada o regañada así que solo permanecía sumisa

—¡Una falta más y juro que los correré de mi casa! ¿Entendieron? ¡Ahora vayan y prepárense como los padres que son, porque deben presentar formalmente a sus hijas en esta cena!— comento Naobito muy molesto mirando a su hermano y a su mujer a sus pies

—Entendido— respondió Ougi sin levantar su rostro

—¡No volverá a suceder! ¡Trataremos de ya no causarte más problemas, mi querido cuñado!— respondió la madre de las gemelas aún con lágrimas y con la cara aún pegada al suelo

—Y en cuanto a ustedes dos ... ¿No deberían estar mejor preparándose para la cena? — Naoya dio unos pasos hacia Maki, quien se levantó del suelo mirando a todos con odio

—Tú y tus estúpidos planes...—contesto Maki en voz muy baja

—¿Disculpa? ¿Qué dijiste?— pregunto su primo muy ofendido

Maki levanto la voz
—¡Dije que no quiero ser parte de tu juego! ¡Y MUCHO MENOS VOY A OBEDECER TUS ÓRDENES, PORQUE TU NO ERES EL HEREDERO LEGÍTIMO DE ESTE CLAN! ¡PEDAZO DE MIERDA!—

Naoya resoplo con fuerza al oír aquello y levanto su mano para golpearle
—¡Cierra tu maldita boca!—

Pero Mai le detuvo, sujetándolo del brazo para detener aquel golpe

—¡No le arruines más su rostro! Un golpe de nuestro padre ya fue suficiente castigo para ella... —Naoya volteo a ver a Mai, quien trataba de que su voz tomara fuerza— así que te lo pido mi querido primo... no le golpes más...— Mai siguió sujetándolo con fuerza

Maki y Naoya solo se miraron con odio mientras Mai seguía hablando

—Sería muy malo que nuestros invitados vieran el rostro lastimado de mi hermana... —la menor de las gemelas trataba de sonar convincente
—Esta noche debemos dar la mejor impresión al clan Kamo, los cuales ya no tardarán en llegar y si ven a Maki toda moreteada, ellos no querrán hacer lazos con nosotros nunca más...— contesto Mai mirando a Naoya con una expresión de clemencia mientras su agarre se aflojaba

—Tienes razón... la mercancía con abolladuras siempre pierde su valor inicial y no queremos que pase eso con tu hermana ... sobre todo que esta noche ustedes dos deben mostrar " su mejor rostro" al clan invitado— contesto Naoya mirando con compasión a Mai

Después solo resoplo mientras su mirada regresaba hacía Maki
—Deberías aprender de tu hermana Menor...— se dirigió fríamente a la mayor de las Gemelas —Mínimo ella sabe comportarse "correctamente" y no como una cualquiera —

—¡Eres un!—Maki fue interrumpida mientras era sujetada del brazo por su gemela

—¡Ya cálmate idiota!— dijo Mai sujetándola con fuerza

—Ahora —Naoya trono los dedos, mientras les ordenaba a todos los presentes
—Quiero que vayan a arreglarse con sus mejores y más finos kimonos, que nuestros invitados están casi por llegar —

Después se dirigió a sus primas
—¿Entendieron? Quiero que esta noche ustedes dos sean "señoritas" no "prostitutas"— dijo este con una gran sonrisa de soberbia en el rostro

Maki quería lanzarse a los golpes contra aquel imbécil, pero su hermana no la soltaba del brazo

Era cierto, Naoya se quería deshacer de ellas lo más rápido posible y si en aquella noche lograba que alguna de las dos se casara, a la otra podría mandarla como criada o podría mandarla lejos

—¡Así será!— dijo Mai mientras arrastraba a Maki con ella y Naoya elevaba su rostro con una sonrisa triunfante

Como quería que su plan fuera a la perfección, tenía que hacer que esas dos lo obedecieran

—¡Ah y una cosa más!—Naoya las detuvo a ambas y estiro sus manos — Ambas entréguenme sus celulares— Trono los dedos

—¡Qué! ¡No es justo! ¿Por qué yo debo darte el mío?— protesto Mai —¡Yo soy inocente!—

—Porque lo que haga una, afectará a la otra de ahora en adelante — respondió este mirándolas fijamente —¡Así que, denme sus celulares pero ya!— grito furioso

Maki resopló con fuerza, se sintió mal por tener que entregar aquel aparato ya que ni tiempo le dio de contestar el mensaje de Yuta

También Mai lo entrego en contra de su voluntad, estaba muy molesta con su hermana porque se la estaba llevando entre las patas con sus imprudentes acciones

Maki solo se tragó su coraje mientras ella, su hermana, su madre y sus sirvientas regresaban a la habitación

Mientras la despojaban de sus prendas, Maki se soltó a llorar como nunca lo había hecho en su vida

Su corazón dolía... estaba rota tanto por su familia como por no poder ir a ver a su amado Yuta, aquel que la hizo sentir amada por primera vez

Ambos amantes tenían el corazón roto en aquel momento, mientras la lluvia caía fuertemente en Kioto

Continuará...


Notes:

Espero les haya gustado, solo diré que se vienen los compromisos forzados y la fiesta de mascaras

Dogeza: Es un elemento de la etiqueta tradicional japonesa que implica arrodillarse directamente en el suelo e inclinarse para postrarse mientras se toca el suelo con la cabeza.

Solo para avisar que no sé hasta cuando volveré a actualizar, espero sea pronto

Muchas gracias por el apoyo

Si les gusta esta historia, no olviden votar, comentar y de paso compartir, eso me ayudaría y motivaría mucho para seguir escribiendo