Quinto Desafío Relámpago de Es de fanfics
Frase guía: "Gracias por tu comentario tan imprudente, no tienes que hacer las cosas tan evidentes"
Personajes: OsoChoro/KaraChoro/KaraTodoko
Intérpretes: Maluma
Palabras: 789
XXXXXXXXXX
Shhh (Calla)
Osomatsu era dueño de una cadena de casinos, un hombre importante y poderoso pese a los rumores de sus lazos con la mafia. Al joven empresario no le importaban las habladurías mientras tuviese las tres cosas más importantes en su vida: el dinero, su hermana menor y a Choromi.
El éxito de Osomatsu se debía también al apoyo de su mano derecha, Kara era un tipo egocéntrico pero confiable, por ello terminó influenciando para que este se comprometiera con su adorada hermanita menor Todoko.
- ¡Haremos una gran fiesta! – gritaba con emoción la futura esposa de Kara dando pequeños saltos por la oficina.
- Así será, tu querido onii chan no escatimara en gastos, quizás – murmuró lo último mientras rascaba bajo su nariz con el índice. Él descansaba cómodamente en su gran sofá tras el escritorio.
- Sí que está emocionada – mencionó en tono divertido Choromi al entrar, contoneándose en su vestido azul y acomodando algunos mechones de su cabello verde. Avanzó hasta el escritorio y tomo lugar en la esquina del mueble.
- Se tardaron un poco – mencionó Osomatsu al tomarle del brazo para poder sentarla sobre su regazo.
- Mi culpa – se escuchó la gruesa voz en el marco. Kara se retiraba las gafas oscuras al entrar, siendo encarado de inmediato por su prometida.
- ¿Qué me compraste? – cuestionó ella de inmediato, buscando alguna bolsa o paquete en manos de su novio.
- Conseguí algo lindo para my girl, Choromi me ayudo a elegir – indicó con una sonrisa al mostrarle una pequeña caja con la firma de una prestigiosa joyería.
La mencionada bajó la mirada al escucharle, odiando la forma en que aquel hombre le hablaba a quién catalogaba como una niña mimada – Todoko se sacó la lotería – mencionó repentinamente atrayendo la atención de los presentes.
- Suena como si estuvieras celosa – Osomatsu señaló aquello mientras posaba una mano en la barbilla de su acompañante, obligándole a míralo antes de acortar la distancia y besarle con cierta brusquedad.
Cuando se separaron Choromi mostró una sonrisa ladina – Hay que admitir que Kara es un hombre apetecible.
El nombrado y su prometida optaron por apartar la mirada del jefe, temerosos de que este tomase represalias contra ellos por el comentario de Choromi, solo ella tenía el valor de enfrentarlo de ese modo.
- No juegues así conmigo dulzura o romperás mi corazón – advirtió con un frio tono en la voz que contrastaba con lo pronunciado.
La suave risa de Choromi rompió la aparente tensión – Eres un bobo – aseguró antes de inclinarse y depositar un rápido beso en la frente del otro.
Los otros presentes suspiraron, incomodos y a la vez aliviados al ver la gran sonrisa de Osomatsu.
- Bueno, sigamos con los preparativos – anunció el jefe al levantarse junto a Choromi, recuperando el ánimo y contagiándolo al resto.
-o-
Un joven hombre de gabardina negra se abría paso entre la multitud de un bar cualquiera, ignorando las curiosas miradas a su persona fue directo a una mesa del fondo en donde ya le esperaban.
- Bonito lugar para una cita – la suave pero varonil voz se dejó escuchar de quien vestía un traje negro y camisa verde, sostenía una cerveza mientras indicaba con una seña de cabeza para que el recién llegado tomase lugar a su lado.
- Lo siento my love, tenía que ser precavido – se disculpó a la par que tomaba la mano libre de él para besar el dorso. Choromi pasaba a ser solo Choro en contadas ocasiones, principalmente cuando querían verse fuera sin levantar sospechas.
- Podríamos haber sido precavidos en un hotel – sugirió con tono juguetón.
Kara suspiró mientras se sentaba a un costado, aceptando el inmediato beso y las caricias que el otro le ofrecía. El par sabía que arriesgaban sus vidas con aquella relación secreta, pero era inevitable, Osomatsu era un mujeriego y Todoko solo amaba el dinero, por lo que Choromi y Kara comenzaron a pasar cada vez más tiempo juntos.
- Debemos ser más cuidadosos – sugirió Kara en voz baja cuando se separaron por un poco de aire – Todoko empieza a sospechar y tus comentarios no son de ayuda con Osomatsu.
Choro sujetó el rostro de su amante para volver a besarlo – al diablo con ellos.
Y con lo dicho Kara volvió a perderse en el sentir, olvidando todo a su alrededor, incluyendo la preocupación de ser descubierto.
Cerca de la entrada, Todoko observaba con una sonrisa, satisfecha de confirmar sus sospechas, miró nuevamente el brazalete en su muñeca, el que recién había recibido de su prometido y sonrió por inercia. Por ahora no le diría nada a su hermano, dejaría a los tortolos disfrutar de su secreto un poco más, al menos hasta el momento indicado.
XXXXXXXXX
Gracias por leer n_n
