Disclaimers: Harry Potter, los personajes, los nombres y los signos relacionados son marcas comerciales de Warner Bros. Entertainment Inc., los derechos de autor de la historia "Harry Potter", pertenecen a J.K. Rowling; por lo tanto, son usados sin intención de lucro alguno, la historia paralela, al igual que los personajes originales, me pertenece en su totalidad, y no pueden usarse sin mi autorización, cualquier tipo de adaptación de esta historia está prohibida.

Hola, aquí estoy con otro capítulo, ojalá sea de su agrado, gracias por el apoyo.


Su sonrisa fue automática cuando sus padres preguntaron si todo estaba bien con ella, tenía algunos días bastante absorta en sus pensamientos y aunque mentía diciendo que era porque estaba intentando poner su mente en blanco para poder comprender la personalidad de su personaje, era una mentira, cada día que pasaba, sentía como su pecho se iba contrayendo cada vez más, oprimiendo todo dentro de ella, le costaba respirar y no había podido dormir.

Se había quedado sentada a orilla de la cama, mirando un punto inexistente en la obscuridad, mientras las lágrimas la consumían y no comprendía para nada la razón, era algo que jamás le había pasado, y de la nada, se estaba sintiendo así, las ganas de salir corriendo y que un auto la arrollara incrementaban con el pasar de los segundos, eso, y las ganas de ponerse a llorar como una bebé, mientras el aire en sus pulmones se esfumaba.

—Dime que realmente estás bien –interrumpió Ted sus pensamientos.

—Ya lo dije…

—Lily –la nombró en un tono suave y dulce, así que ella levantó la mirada hasta encontrar sus ojos –estoy aquí, para ti, cualquier cosa, no importa qué, puedes confiar en mí.

—Estoy bien, en serio, Teddy –le sonrió.

—De acuerdo –suspiró, su mano acarició el rostro de la joven de forma dulce –mi puerta está abierta para ti, en cualquier momento, no importa la hora, si algo pasa, ve.

—Lo sé, gracias, me pondré a seguir estudiando mi personaje.

Se alejó de Ted, que fingió creerle, pero no estaba dispuesto a atormentarla más de la cuenta, simplemente se quedaría pegado a ella, tanto como fuese posible, para asegurarse de que todo en ella estuviese realmente bien, prefería pasarse de precavido, que algo ocurriera por un descuido.

Los hechizos que puso en la habitación de Lily le hicieron saber que estaba leyendo sus líneas en voz alta, intentando imitar los diferentes matices que ocupaba para cada uno, así que después de cinco minutos, le devolvió su privacidad.

Se sentó en el sofá y colocó la última temporada, aun le faltaban capítulos por transmitir, pero a él se los dieron, creyendo que la que los vería sería Lily, pero era él quien se había obsesionado de forma insana con esa serie, el mundo mágico no tenía nada así, los envidiaba de cierta forma, pero mientras ellos soñaban con un mundo así, él vivía en uno.

Después de un episodio, se puso de pie y subió hasta la habitación de Lily, tocó y después de una pausa prudente, entró, la joven estaba sobre la cama, con las piernas cruzadas en forma de moño, le sonrió, mostrándole el script, así que él asintió, observó a su alrededor inspeccionando y después de cerciorarse de que todo estaba bien, salió cerrando la puerta detrás de él, esperó un momento más, como la escuchó repetir sus diálogos, se tranquilizó, por lo menos en ese momento, ella estaba bien.

Lily avanzó rápidamente por el corredor, las manos le sudaban y su respiración era cada vez más agitada, las lágrimas estaban comenzando a brotar, entró apresurada al baño y se encerró en un cubículo, se sentó sobre el retrete y subió los pies, para que no pudieran saber que estaba ahí, se cubrió la boca con la mano y comenzó a llorar, estaba más que nerviosa, Ted la había llevado al estudio y sus escenas estaban por comenzar, pero todo dentro de su cabeza era un caos, era un mar de voces que anunciaban su perdición, su fracaso.

—Lily –la voz de Ted se acompañó con un suave golpecito en el cubículo donde estaba.

—E-Estoy bien –dijo con dificultad.

—Cariño, ¿cuándo vas a dejar de pretender que todo está bien?

—No lo pretendo, lo está –soltó agitada.

—Te conozco, jamás te has comportado así, sé que algo no anda bien, ¿alguien te hizo algo?

Lily se levantó apresurada y abrió la puerta, vio el cabello del metamorfomago cambiar rápidamente de color, ella negó y lo sujetó, jalándolo dentro del baño en el que estaba, quedaron un poco justos por el pequeño lugar, pero él se acercó más a abrazarla, así que ella comenzó a llorar de nuevo.

—Tengo miedo –aceptó por fin –un miedo inmenso que jamás había tenido, Ted, no sé por qué, ni cómo ni cuándo comenzó, solo sé que lo tengo y en vez de poder con él, se hace cada vez más grande, y está devorándome desde dentro.

—Todo comenzó con el contrato, así que tu temor a esto es normal, Lily, es un mundo que jamás has experimentado antes, comprendo que veas todo esto ajeno a ti, a nosotros, es como un gran dementor absorbiendo tu mundo, sientes que todo te devorará y que no podrás hacer nada, pero vas a poder, por qué yo sé que puedes.

—No es tan fácil –sollozó de nuevo.

—Nadie te está diciendo que va a ser fácil, cariño, todo el mundo tiene miedo, solo que a cosas diferentes, es la primera vez que te enfrentas a esto, no te derrumbes, no te dejes derrumbar por las voces en tu cabeza –la sujetó dulce.

—Son demasiado fuertes, Teddy –admitió.

—Eres una testaruda, siempre lo has sido, sé que esto es momentáneo, y si sientes que tus pies tambalean, sujétate de mí.

— ¿Y si ya estoy hundida hasta el infierno? –Comenzó a llorar de nuevo.

—Me lanzaré de cabeza e iré directo a ti –le sonrió –no importa cómo ni donde, yo voy a estar para ti, cuando seas una superestrella, recordarás este momento, y sonreirás, porque a pesar de todo el miedo, tomaste valor y sacaste un centímetro tu pie del barro.

Lily sonrió, tomó una bocanada de aire y lo abrazó, Ted era su mejor amigo, como un hermano, y agradecía tenerlo ahí en ese momento, no podía decir que su charla motivacional había sido efectiva al cien por ciento, porque no era verdad, pero al menos, le dio un poco de valor en ese momento, todo le temblaba, el miedo le entumecía las extremidades, aun así, se limpió las lágrimas y le sonrió a su amigo.

—Voy a darte una poción para tranquilizarte, vas a ver, que el mundo en el que estás por entrar, es asombroso, y adorarás ser parte de él.

—X—

La pelirroja observó a Ted, se había equivocado un par de veces en sus líneas, otras cuantas en los lugares en los que tenía que detenerse, pero no fue la única, las actrices que tenían más experiencia que ella cometían errores similares, y en vez de enojarse, se reían, argumentando que esos bloopers, los adorarían los fans cuando vieran el material extra, o los productores los liberaran unos años después, para la nostalgia.

Después de tres horas, se fue sintiendo un poco más cómoda, la rubia con la que había hecho la audición llegó hasta ella con una bonita sonrisa y la abrazó, para besarla en la mejilla como un saludo amable, que nunca esperó, porque no eran amigas.

—Dormí poco, así que si me equivoco o te hago bizcos, discúlpame, no es mi intención, no es serie de zombis, pero tengo la ligera impresión de que parezco uno –rió.

—Luces hermosa –informó Lily.

— ¿Eres así de dulce siempre? –La cuestionó con una expresión tierna –dime que serás mi nueva mejor amiga –juntó sus manos en una súplica.

—Claro –sonrió nerviosa –bien, entonces en ese caso, te enseñaré todo lo que sé, así que relájate, esta es la oportunidad que todos quieren y pocos pueden, de poder convertirse en alguien que no es –le guiñó un ojo.

Lily siguió a Audrey por todo el lugar, ya que le estaba explicando para qué servían las cosas y como podían entrometerse en su camino si estaba muy concentrada en sus escenas, el descanso lo aprovecharon para repasar líneas, poco a poco, la agitación en el pecho de la pelirroja dio un giro, ahora estaba emocionada, quería volver y dar todo de sí, gracias a la rubia que seguía explicando la jerarquía tonta que la protagonista había puesto.

—Es hora, Lily, es tu escena –informó uno de los asistentes.

La escena era rápida, solo consistía en ella, entrando a una librería donde se encontraría con Audrey —o mejor dicho con su personaje—, intercambiarían palabras y después de una pequeña demostración de todo lo que ella podría hacer, se terminaría, pero las cosas a Lily no siempre le salían como deberían, así que al llegar a la orilla del set, para esperar que le tocara entrar a escena, se tropezó con unos cables, entró tropezándose, y se sujetó de uno de los tipos que estaban ahí, llevándolo al suelo con ella.

—Algunas personas sí que tienen mucha confianza en sí mismos como para hacer algo así –soltó el chico rubio al que le cayó encima.

—La confianza es para perdedores –comentó con una sonrisa.

—Quítate de encima –soltó en un tono rudo.

Lily se puso de pie de un salto ágil, bastante contradictorio porque había sido demasiado torpe al querer ponerse en posición para entrar a escena, el chico se puso de pie también, limpiándose la ropa de mala manera.

—Pero que veo, tenemos una recién llegada al lugar, que no tiene ni la menor idea de su lugar en este sitio, es mejor que observes bien, no puedes hacer lo que se te dé la gana, y caerle a alguien encima –soltó irritado, dando un paso hasta ella.

—Fue un accidente, ¿por qué alguien como yo, querría caerle a un imbécil petulante encima? –Soltó divertida, observándolo –tu cara de muñeco ken no tiene porqué necesariamente ser atractiva para todos –recortó el espacio entre ellos –y es mejor que te mantengas en tu lugar inalcanzable, y ni te atrevas a dirigirme la palabra, todo eso –lo señaló –se va a terminar en unos años, la gente te verá, y no sabrá ni siquiera quien eres.

—Tú…

— ¡Corte! –Gritó alguien en el fondo –se queda –soltó encantado –esta toma ha sido mejor de lo que teníamos planeado, siempre improvisando y haciendo cosas magníficas, Lily.

La pelirroja observó al rubio, elevó una ceja y se pavoneó engreídamente, sacudió su peluca de color negro azabache y se alejó de él.

— ¿Eso quiere decir que no haremos la toma original? –Puso cara de sufrimiento.

—No lo sé, ¿lo haremos? –voltearon a ver a McAllister.

—Háganlo, tendremos material extra y veremos qué va mejor en la parte final de la serie.

—Me ofrezco tributo para juzgar eso –soltó Ted, golpeando el hombro de McAllister, con una sonrisa encantada.

—El mayor fan de la serie –rió Gregory y asintió.

La producción les dio un corto receso, así que la pelirroja suspiró aturdida, se acomodó la peluca y se giró, el rubio se entrometió en su camino, parecía que no iba a dejarla ir sin ponerle en claro su lugar, pero ella ni siquiera lo conocía, si estaba ahí no era más que un endiablado extra, ¿por qué se alteraba tanto?

—No tan rápido, novata –la sujetó del brazo.

—Ya, ya, Scor –soltó Audrey –como tú lo has dicho, es una novata, no la hagas odiar la producción desde el principio, solo… deja que conviva con el resto y juzgue desde cero.

—Me tacleó en medio de mi maldita toma, me hizo quedar como un idiota –bufó.

—Ah, no, no, no, yo no tengo ese poder ¿sabes que es fantasía todo esto, verdad? –Se burló de él –no hay tal cosa como la magia y los poderes.

La pelirroja tuvo que morderse la lengua, porque ella claramente era una bruja, y podía hacer magia, aunque no como la que se suponía podía hacer en esa serie, las cosas eran completamente diferentes entre la realidad y la ficción de los muggles.

—Claro que lo sé, ¿crees que soy estúpido? –Gruñó dando un paso hasta ella.

—Bueno, ciertamente nadie está desmintiéndote, así que diré que sí –rió.

Audrey también se rió divertida por el comentario de Lily, pero se ahogó en su risa cuando el rubio la observó con mala cara, así que la rubia también negó, fingiendo que reprochaba esa actitud de Lily, que se quedó quieta ante la reprobación de su única posible amiga.

—Bueno, ya, los presento, Lily, él es Scorpius Malfoy, el protagonista masculino de la serie –lo señaló –Scor, ella es Lily Potter, la nueva antagonista de la siguiente temporada.

—Ah, así que no durarás mucho aquí, qué bien, además de que no tendremos tantas escenas compartidas –soltó aliviado –qué bueno, Polly será la que tendrá que soportarte.

—No cantes victoria, Scor –le advirtió Audrey –sabes que Polly tiene un pie fuera de la serie.

La pelirroja se tranquilizó cuando el rubio se marchó enfadado ya que su llamado había terminado, grabó su escena original con Audrey de manera perfecta, al parecer habían hecho bastante buena química en escena, y bueno la rubia era una excelente actriz, no había duda de eso, y su entusiasmo y dedicación la contagiaron bastante.

—Estuviste maravillosa –informó Ted, abrazándola –vaya encontronazo que te diste con el protagonista –informó –si me preguntas, es algo bueno, quedaría mejor que la aburrida escena, si ponen esto, sin duda los fanáticos quedarán enganchados y desesperados por la siguiente temporada, yo ya quiero la siguiente temporada.

—Gracias por el apoyo –rió Lily.

Ted la abrazó, no dijo nada, pero le alegraba ver un cambio bastante amplio en el comportamiento de Lily, era casi como tener de vuelta a la jovencita de siempre, como su llamado ya había terminado, él y Lily aceptaron la invitación de Audrey para ir a comer a algún sitio.

—No le hagas caso, está neurótico porque tiene problemas con Polly –informó la rubia.

—Polly, la nombras como si tuviese que saber quién es –comentó Lily, irritada.

—Polly Chapman –informó Ted –la protagonista de toda la serie.

—Ah, ya, pues no la conozco, ni siquiera he visto la serie.

—No, ¿en serio?, ¿Por qué adicionaste entonces?

—Es que no lo hice –soltó divertida Lily –hice un desastre también, bastante similar al de hace un rato con Scortion –se encogió de hombros.

—Scorpius –la corrigió Audrey –es un buen tipo, somos amigos de la infancia, pero ciertamente la fama cambia a las personas, y más si eres uno de los chicos más populares.

—Supongo que ken lo es –bufó Lily.

—En serio, en serio, ¿no te pareció ni siquiera un poco atractivo?

—Bueno, ¿qué importa lo atractivo que sea alguien si trata como excremento a los demás?, a mí no me van ese tipo de personas, no las tolero.

—Cierto, yo solo espero que a pesar de que seas la antagonista de esta temporada próxima, sí te quedes más temporadas, eres genial.

—Gracias, es lindo escucharlo, tomando en cuenta que me estaba muriendo de miedo unos minutos antes de ir a grabar.

—Es normal, querida, hasta al más experimentado le pasa, no te preocupes, solo es cuestión de memorizar tus líneas y seguir lo que te digan los directores, para eso están ahí –le guiñó un ojo.

Lily se quedó callada, ya que Ted había vuelto del baño, con una sonrisa amplia, estaba más relajado de lo que lo había visto en días, y suponía que era porque ella estaba, más relajada también.

—Bueno, ¿qué van a pedir? –Cuestionó Audrey.

—No lo sé, ¿qué me recomiendas? –Interrogó Ted, frunciendo el cejo ante la carta.

—Ah, sí se encomendarán en mis manos, yo ordenaré por los tres –sonrió encantada y levantó la mano, así que el mesero llegó de inmediato a ellos.

—Señorita McLaggen, ¿en qué podemos ayudarle en esta ocasión? –Preguntó encantado.

—Hola, David –sonrió amable –me encantaría que nos prepararan lo mismo de siempre, ya sé, soy más rutinaria de lo que parece –rió.

—Enseguida, con permiso –hizo una reverencia y se alejó.

—Visitante frecuente –informó ella –mi amigo es el dueño –se los presentaría, pero está en Japón por el momento.

— ¿Negocios? –Preguntó Ted.

—Podría decirse –hizo un mohín –está de gira, es cantante.

—Ah, genial, eres súper famosa en ese caso –soltó Ted.

—Quédate a mi lado, chico, y te haré conocer el cielo –le guiñó un ojo divertida.

—Eso sonó extraño –informó Lily, divertida.

—Se refiere a que puede presentarme a muchas celebridades, o estrellas, por eso el cielo.

—Ah –sonrió sonrojada Lily.

—Oh, chica inocente –le guiñó un ojo Audrey.

La charla entre los tres fue bastante amena y ligera, rieron todo el tiempo, como si se hubiesen conocido desde hacía años y no solo unas cuantas semanas atrás, la gente a su alrededor los observaba curiosos, más que nada, Lily suponía que se preguntaban ¿qué hacía la famosa actriz Audrey McLaggen con un par de desconocidos?

—Las grabaciones terminan la próxima semana –le informó a Lily –nos darán tres meses para comenzar a grabar la siguiente temporada, pero, me preguntaba ¿quieres ir a Ibiza conmigo?

—Bueno…

—Es menor de edad –informó Ted.

—Significa que eres su tutor, ¿cierto?

—Así es, también su representante.

—Bueno, en ese caso, tú también estás invitado.

—Ah, sí, supongo, le diré a mis padres.

— ¿Cómo?, ¿Por qué ellos no son tus tutores?

—Ellos trabajan demasiado, y bueno, no me creía capaz de hacer que ellos renunciaran a su trabajo por algo que no sé si será… ya sabes…

—Cierto, como sea, entonces, iré reservando los boletos de avión y el hotel –comentó.