Bueno después de tanto tiempo aquí estoy nuevamente con un nuevo capítulo de mi visión de lo que pudo ser Inocencia Robada. De verdad lamento la tardanza pero es difícil cuando no cuentas con computadora propia. En fin sin más que decir aquí va el capítulo deseo me dejen sus opiniones gracias.
CONTINUACION INSPIRADA EN INOCENCIA ROBADA, AUTORA ORIGINAL KARYNITA. PERSONAJES DE NARUTO PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO.
…..
Chapter: 36 "Sucede el encuentro"
Sasuke se encontraba en el salón de la mansión, había decidido tomar un trago antes de irse a dormir aunque lo cierto es que seguía dándole vueltas al asunto de sakura y lo que paso momentos atrás, además de todo los sucesos de las últimas semanas. Últimamente había tenido tanto en la cabeza tantas ideas, pensamientos, sentimientos, cosas; todas revueltas entre sí, que no se había detenido a analizarlas, una por una. Aun no tenía clara su situación con la pelirosa porque a pesar de que ahora nuevamente se estaban tratando como siempre, se sentía diferente. Sentía que aún había un muro entre los dos que los mantenía distanciados y sabía que ese "muro" era provocado por la discusión del tema de su padre.
Es que incluso ahora le costaba creer que la oji-verde inventara todas esas patrañas sobre su padre, y es que para él todo eso del maltrato de su progenitor hacia su madre no podía ser cierto, era imposible. Su padre no podría ser tan miserable coma para aprovecharse de una mujer desvalida y enferma como lo era Mikoto
Es decir, sí, sabía que odiaba a la pelinegra, tenía todas las razones para hacerlo; el mismo estaba seguro de "odiar" a esa mujer pero ya! Hasta ahí! Por mucho odio que le tuviera, Mikoto seguía siendo una mujer que estaba pagando con su enfermedad los pecados que cometió en el pasado y aún más la atrocidad que le hizo a su hijo mayor, a su hermano Itachi. Pero el punto es que ya ella estaba pagando por sus errores no había necesidad de más.
Aceptar lo que decían de su padre seria inhumano, incluso él tenía un límite, si esas cosas que Sakura dijo fueran ciertas él nunca, nunca podría perdonárselo a Fugaku y por supuesto que tomaría medidas para remediarlas sin importar que estas mismas perjudicaran gravemente a su padre.
Sin embargo estaba casi convencido que la oji-jade solo se dejó llevar por algún arrebato de resentimiento hacia el Uchiha mayor, por todos los nada gratos roces que han tenido entre ellos. Además del ridículo, y por qué no también, irritante apego de la pelirosa hacia su madre; algo que seguía sin comprender de donde nació tanto apoyo y familiaridad de la joven para con la pelinegra enferma.
Sasuke ya no quería seguir pensando en nada, lo que más quería era despejar su mente y poder tener un poco de descanso y calma por lo que tomando un último trago del vaso en su mano se disponía a marcharse cuando comenzó a escuchar voces del segundo piso. Al principio no las podía distinguir con claridad pero poco a poco estas fueron subiendo de tono y fue cuando noto que se trataban de gritos, los gritos de su padre acompañados de los murmullos atemorizados de una mujer y por la delicadeza de la voz sabía perfectamente quien era esa mujer. Así que sin detenerse a pensar subió lo más rápido que los tramos de escaleras siguiendo el sonido de las voces , no fue hasta que termino de subir el ultimo escalón que conducía al segundo piso que se percató que la discusión venia del cuarto donde se supone dormía su madre y fue cuando vio a su padre y a Sakura salir de el para luego ver como Fugaku agarraba bruscamente a la chica y comenzaba a zarandearla, a la vez que le gritaba, y la oji-jade le suplicaba que la soltara por lo que sumamente furioso por lo que veía, se acercó bruscamente gritándole a su progenitor con toda la rabia que sentía crecer en su pecho al ver nuevamente que el oji-negro volvía a ponerle la mano encima a la pelirosa.
-SASU: Padre ¡!
Al escuchar el grito del joven Uchiha, el peli-negro mayor se alejó estrepitosamente de la chica pelirosa.
El Uchiha mayor estaba muy sorprendido ante la inesperada aparición de su hijo, realmente no se esperaba que su hijo fuera hasta ese lugar ya que nunca en 10 años, desde la muerte de Itachi se había acercado a la habitación de Mikoto, por lo que no podía evitar sentirse incómodo y nervioso ya que la cara enojada del oji-negro le mostraba que había presenciado la confrontación con la chiquilla que ahora se hallaba totalmente estática y en shock por lo que ahora podría pasar.
-SASU: ¿Qué diablos está pasando aquí padre? ¡ -exigió saber ante el escrutinio de su padre
-FUGA: S-sasuke… - balbuceo aun sin tener idea de que decirle- ¿Que… que es lo que haces tu aquí, sasuke?- logro preguntar aun alterado buscando desviar la atención del chico, cosa que por supuesto no consiguió.
-SASU: El que hago aquí no importa papá- recalco severo- lo que quiero que me digas es ¿qué haces tú aquí y por que estabas tratando así a sakura ¡?
-FUGA: … hijo, esta mocosa ya no tiene nada que hacer aquí. Quedo bastante claro que ahora esta a tú servicio personal, no es así- dijo muy despectivamente y con doble sentido lo que hizo al moreno fruncir el ceño molesto – pues entonces, no tiene que andar de entrometida en la habitación de tu madre ¡
Fugaku estaba buscando quebrar el autocontrol de sasuke al recalcarle a su madre ya que sabía lo delicado y vulnerable que era ese tema para el oji-negro, sin embargo esta vez no le seria tan sencillo.
-SASU: Pues para tu información PA-DRE, sakura sigue siendo la encargada y cuidadora personal de mi madre ¡- culmino con severidad y sin ninguna clase de tituveo al nombrar a mikoto, como solía ser antes que no soportaba ni pensar en ella.
-FUGA: ¿Qué?... –el pelinegro estaba desconcertado. No podía creer que su hijo, que Sasuke allá nombrado a la enferma pelinegra con el título de Madre de esa forma tan decidida y sin ningún ápice de odio o aborrecía.
¿En qué momento su hijo había vuelto a pensar en Mikoto como su madre? Eso no podía ser posible. ¡No podía estar pasando!
-SASU: Sí papá, mi madre sigue estando bajo los cuidados de Sakura porque yo se lo permití-el moreno ya se había calmado un poco pero aun así seguía algo a la defensiva- Parte de que trabaje para MI-recalco el mí- es que siga cuidando de mi madre.
Sasuke realmente no se había dado cuente que este había sido en el que más había nombrado a Mikoto Uchiha como su madre y pensado en ella como tal. Las pocas veces en los últimos 10 años, que pensaba en ella o siquiera la recordaba, lo hacía calificándola como la mujer miserable que le arrebato la vida de su amado hermano. La culpable de que él se quedara prácticamente solo en el mundo, la mujer a la cual más detestaba y a la que solo podía dedicarle pensamientos llenos de odio y rencor.
Sin embargo ahora, realmente estaba pensando en esa misma mujer pero, lo hacía con la firme convicción que era su madre, la mujer que le dio la vida a él y a su hermano, la mujer a la que añoro poder abrazar y tan siquiera estar a su lado por los primeros 8 años de su vida.
-FUGA: ¡No puedes estar hablando en serio!- le dijo molesto por lo que oía- ¿De cuándo acá comenzó a importarte el bienestar de Mikoto o desde cuando ya no te causa repulsión siquiera llamarla Madre, eh? ¡- grito furioso y frustrado por la situación.
-SASU: Pues podría preguntarte lo mismo…-reto molestándose nuevamente- ¿Desde cuando te preocupa `` TU ESPOSA'' tanto, que subes hasta su recamara y entras en su cuarto? Porque te vi salir a ti y a Sakura de allí. ¿Que no se supone que ni siquiera soportabas vela, que nunca de los nunca te acercabas porque no soportabas siquiera respirar el mismo aire? Que para eso tenías empleadas que se hicieran cargo de ella?! –para este momento el joven había perdido el control de sus emociones por lo que hablaba a gritos a su padre, la situación lo había rebasado.
-FUGA: No te permito que me hables en ese tono, Sasuke!- le contesto también a gritos y por primera vez realmente enojado con su hijo ya que era la primera vez que se enfrentaban de ese modo.
-SASU: Y yo no te permito que te sigas haciendo el tonto para no contestar mis preguntas!- la molestia de ambos peli-negros era realmente mayor a cada segundo que pasaban uno frente al otro y en cualquier momento podría pasar a mayores consecuencias.
Fugaku sabía que si seguía tendrían una pelea realmente grande entre ellos que, podría quebrantar por completo su relación, así que encontrando su voz de la razón, intento tranquilizarse para buscar remediar las cosas de mejor forma.
-FUGA: Escucha, Sasuke- dijo con tono conciliador, ya más calmado- esto es algo que debemos hablarlo con más calma, solos tu y yo- recalco mirando despectivo a la pelirosa que hasta el momento seguía como una muda estatua, mirando con temor de uno al otro- Así que mejor vayamos a mi despacho, tomamos algo y arreglamos todo, ¿está bien?- ofreció amistosamente.
El joven Uchiha por su lado aún seguía exaltado pero ciertamente su furia interna se había apaciguado un poco, no por completo pero ya había disminuido al ver que su padre también disminuía su hostilidad, pero la molestia persistía, por lo que…
-SASU: Me parece bien que quieras que hablemos, pero ya no será hoy- sentencio rotundo mirando severamente a su progenitor.
-FUGA: ¿Qué?!...-pregunto desconcertado.
-SASU: Lo mejor es que ya te vayas a descansar papá, ya por la mañana hablaremos mucho mejor.-finalizo a la par que se hacía a un lado, dándole espacio a su padre para que este se marchara.
El oji-negro al ver que su hijo no tenía la intención de marcharse con él, trato de persuadirlo, pues no le daba buena espina que este se quedara allí con la chiquilla y tan cerca de Mikoto.
-FUGA: Tú también deberías ir a descansar, podemos bajar juntos y hablar de una vez sin tener que esperar hasta mañana-dijo intentando aparentar serenidad.
-SASU: Yo bajare en un momento, aun quiero hablar con Sakura de algo importante- dijo serio sin despegar la mirada de su padre- Y lo mejor es que hablemos en la mañana, cuando estemos verdaderamente calmados y pensemos con la cabeza fría, ¿no lo crees?- reto serio.
Al no tener más opción, Fugaku asintió y dubitativo se marchó a paso lento pero, sin que su hijo lo notara, le lanzo una mirada llena de bronca y furia a la oji-jade que al percatarse de esa mirada por parte del Uchiha mayor no pudo evitar tensarse al pensar las represalias que el señor Fugaku tomaría contra ella por ser la causante del enfrentamiento con el joven Sasuke.
Lo cierto es que la pelirosa no podía creer todo en lo que se había convertido la situación, del temor que sintió cuando pensó que el señor Fugaku lastimaría a la señora Mikoto y a ella misma, al pánico que se convirtió presenciar la disputa entre ambos peli-negros, donde el tema principal era la bella pero frágil mujer que yacía a sus espaldas resguardada por la puerta de madera que protegía aquella habitación donde debía permanecer irremediablemente.
-SASU: Sakura – la llamo con voz ronca.
La pelirosa dio un respingo ya que se hallaba tan ensimismada que no reparo en que el joven Sasuke seguía aun ahí con ella.
Sasuke al verla pensó que la había asustado al hablarle tan de repente, ya que la chica parecía aun conmocionada por todo lo sucedió, así que tratando de ser lo más delicado posible se acercó a ella, acorralándola entre la puerta y su cuerpo sin ninguna doble intención más que tranquilizarla bajo su presencia. Lentamente y con gentileza la tomo de los hombros provocando que ella lo mirara con aquellos orbes únicos que aun ahora estaban cristalizados y aun se percibía el temor en la profundidad de tan bellos irises.
-SAKU: Joven…- susurro casi inaudible y siendo presa de aquella mirada tan obscura y profunda que la atrapaba por completo.
-SASU: Todo está bien ahora- le dijo en voz sumamente baja, casi como una exhalación para el confort de la muchacha – Dime que fue lo que paso entre mi padre y tú ahí adentro.
-SAKU: Yo…- no sabía que decir, o más bien, temía que no le fuera a creer y que nuevamente se abriera esa brecha tan dolorosa entre ambos- Yo no…
-SASU: ¿Qué es lo que hizo que mi padre pareciera tan exaltado y por qué él estaba aquí?- presiono levemente ya que de verdad quería hallarle lógica a todos los sucesos recientes.
-SAKU: El… el señor Fugaku…- sakura estaba dispuesta a arriesgarse, a decir la verdad nuevamente pero entonces…
-¿…?: S-sakura- se oyó una voz sumamente débil y un tanto exaltada la cual provenía del interior del cuarto detrás de la chica oji-verde, más específicamente del cuarto de la señora.
El moreno por su parte se quedó paralizado al oír también aquel murmullo y es que casi le parecio el lamento de un fantasma o un moribundo y aunque no creía en esas tonterías no pudo evitar que un escalofrió recorriera por toda su espalda al oír aquello.
-¿…?: Sakura- nuevamente el murmullo se oyó ahora un poco más claro por lo se distinguía la angustia en aquella voz que llamaba a la pelirosa que hasta ahora hallaba el sentido de reacción a aquel llamado que bien conocía.
-SAKU: ¡La señora Mikoto!- dijo presurosa para luego voltear sobre sí misma y entrar a la habitación sin pensar en el peli-negro que dejaba atrás, aun aturdido por ya suponer a quien pertenecía aquella voz y sin notar tampoco que en el afán de entrar dejaba la puerta entreabierta.
El joven Uchiha aún se hallaba paralizado, sin saber qué hacer. De repente la pelirosa se dio la vuelta y entro en aquel cuarto dejando la puerta entreabierta con lo que con darle un leve empujón esta se abriría permitiéndole ver lo que allí hay, pero... ¿Realmente quiere ver lo que hay ahí?... mejor aún, ¿De verdad está preparado para lo que verá si abre por completo esa puerta? Algo dentro de sí le dice que no hay algo más dentro de sí, algo mucho más fuerte que cualquier cosa, que lo impulsa a que lo compruebe. Compruebe con sus propios ojos aquello que se ha negado a ver por más de 10 años; ver... que ha sido de su Madre.
Como en cámara lenta su brazo se mueve para empujar muy despacio aquella puerta que le impide ver, y esta, también lentamente se va abriendo. Casi puede sentir que el tiempo ha dejado de correr, que el mismo ha dejado de respirar; puede escuchar el bombeo errático de su corazón como si le zumbara en los oídos. La puerta finalmente se abre en su totalidad y lo que sus ojos logran ver realmente lo deja pasmado, anonadado y sintiendo como su pecho se contrae dolorosamente por cada segundo que sus ojos contemplan aquella imagen.
Ante sus ojos hay una mujer, una mujer enferma, una mujer débil y frágil que seguramente el más ligero soplo del viento la resquebrajaría. Una mujer que todo lo que puede inspirar es pena y lastima. Y esa mujer es... es su madre?...
Realmente no lo puede creer, realmente esa mujer débil y vulnerable no puede ser su madre... No puede ser ella.
La pelirosa por su parte se ha olvidado por completo de su patrón, ahora solo le puede prestar atención a su señora, la cual parece un poco agitada quizás por el alboroto de antes. Lo que menos quería era que la señora despertara cuando el señor Fugaku estaba allí, seguro con la intención de hacerle daño. Sakura se prometió a sí misma no volver a permitir más maltratos ni molestias a la pobre pelinegra mientras le fuera posible y con todo su corazón que daría lo que fuera por mantener esa promesa.
-MIKO: ¿sakura?- la llamo algo agitada- ¡¿sakura?!
-SAKU: Aquí estoy señora - trato de calmarla ya que de verdad la veía muy inquieta- Todo está bien señora, aquí estoy- le decía con voz dulce.
-MIKO: ¡Oh, sakura! que bueno que eres tu- ya se iba tranquilizando aunque su voz aun sonaba pausada y cansada- Creía que había escuchado la voz de... Fugaku... y parecía enojado.
-SAKU: No se preocupe señora, todo está bien - le hablaba calmadamente para que no se volviera a agitar, que estaba segura no le haría bien eso- El señor Fugaku ya se fue.
La pelinegra le tomo las manos a sakura a la vez que enfocada su mirada en la verdosa de la chica.
-MIKO: Sakura... gracias por todo lo que haces por mí- dijo mirándola dulcemente y llena de agradecimiento aun con sus ojos tristes - Pero... debes dejar de provocarlo. Fugaku puede hacerte mucho daño y realmente nunca podría perdonarme que salieras lastimada por alguien que no vale la pena como yo - suspiro finalmente para dejarse caer levemente en la cama; ya que estaba semis entada contra la cabecera, dejándose reposar en las almohadas.
-SAKU: No diga eso señora Mikoto. Usted es una buena persona y no merece que el señor la trate de esa forma tan cruel y vil como lo hace. - le decía con pesar la pelirosa, mirándola afligida por menospreciarse así misma por culpa de los maltratos y humillaciones del Uchiha mayor.
-MIKO: Creo que ya te lo he dicho. Que esa es su forma de vengarse de mí, por lo que le hice en el pasado.- suspiro cerrando los ojos. En momentos así odiaba sus momentos de lucidez, era mejor cuando todo era borroso en su cabeza y no podía recordar con claridad las cosas.
-SAKU: Como puede decir eso señora- la regaño la oji-verde molesta por sus palabras- Aunque usted allá cometido errores en el pasado, eso no significa que el señor tenga derecho a castigarla como él lo hace. Ante todo usted es un sr humano y merece la oportunidad de redimirse de sus pecados, de pedir perdón.- la pelirosa realmente creía en las segundas oportunidades y la señora ya había pagado suficiente. Merecía la oportunidad de reivindicarse pero de buena manera.
-MIKO: Hay sakura- dijo con algo de pena al comprobar nuevamente la inocencia de esa linda muchacha, que realmente quería hacerla ver algo que para ella era absurdo e irreal- A estas alturas creo que lo único que de verdad me arrepiento es de haber sido una pésima madre- expreso con pesar a la vez que su cara se desfiguraba presa del dolor de la culpa.
-SAKU: Señora Mikoto...-murmuro afligida por la pena de su señora.
-MIKO: Mas bien, por nunca... haber sido... una verdadera madre para mis hijos- sollozaba con lágrimas comenzando a caer de la comisura de sus ojos- Por dañarlos con mi rechazo!... Por abandonarlos... Pero sobre todo por ser la culpable de la muerte de mi Itachi!- lloraba desesperadamente, tratando de contener las lágrimas.
La pelirosa iba a interrumpirla para aclararle nuevamente que ella no era culpable de la muerte del joven Itachi; ya que todo fue un infortunado accidente, pero la pelinegra siguió hablando no permitiéndole intervenir.
-MIKO: Además de... dejar completamente solo a...
De repente dejo de hablar al abrir los ojos y enfocar la vista en la puerta, la cual estaba abierta y en ella se encontraba parado, con los ojos muy abiertos mirándola en shock nada menos que...
-SAKU: ¡¿Señora Mikoto?! - la llamo preocupada al ver que de repente se quedó sin palabras y miraba asombrada algún punto detrás de ella, por lo que se voltea también para encontrarse con quien no creía que vería allí jamás.
-MIKO:... Sas... Sasuke...- susurro aun asombrada e ver a su hijo menor, al que tanto ansiaba volver a ver desde hace tantos, pero tantos años.
-SAKU: Joven sasuke- igualmente impresionada de ver que en verdad el joven estaba ahí... ¡Allí frente a su Madre! ...
...CONTINUARA...
….. … …
ES TODO POR EL MOMENTO ESPERO PODER ACTUALIZAR MAS PRONTO AHORA QUE CUENTO CON MI TABLE - ¡QUE ALEGRIA ¡. EN FIN TRATARE DE VOLVER CON EL SIGUIENTE CAPITULO EN CUANTO PUEDA YA LO TENGO BASTANTE AVANZADO. GRACIAS A LOS QUE ESTAN LEYENDO ESTA CONTINUACION DE UNA DE MIS HISTORIAS FAVORITAS DESEO SUS OPINIONES DE QUE LES ESTA PARECIENDO HASTA LUEGO.
