Buenas, buenas a todas y todos aquí estoy presentando un capítulo más de inocencia robada. Este capítulo es especial, quiero aclarar que el lemmon no es realmente mi fuerte por lo que seguramente notaran de donde lo saque, de cualquier modo al final del capítulo lo aclarare mejor. Es todo, disfruten de esta historia.

Continuación inspirada en la historia original de Karynita. Los personajes de naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto.

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Chapter: 38 " Los deseos de ambos... Y la apuesta la gano... "

Frente a él estaba parada, con la respiración agitada, el cabello alborotado y la mirada verde jade incrustada en él; una pelirosa que en ese momento no era precisamente alguien con quien hubiera pensado en encontrarse pero allí estaba sujetando aun las riendas de la yegua blanca que al parecer era el motivo de los relinches contentos de Altai quien no paraba de rozarla con el hocico para "saludarla". Además ahora que se deba cuenta la chica estaba empapada ya que sin que él lo notara afuera estaba cayendo una lluvia que tenía pinta de convertirse en una fuerte tormenta por lo que era normal que la oji- jade estuviera toda mojada más si llevaba tiempo cabalgando con luna bajo aquel aguacero.

-SASU: ¿¡Se puede saber qué haces aquí, como se te ocurrió salir de la mansión con esta lluvia, acaso estás loca, sakura?!- le decía a medida que se acerba a ella, mojándose inevitablemente el también, para quitar las riendas de luna de sus temblorosas manos y soltarla luego para ver como esta y altai corrían para buscar donde refugiarse del aguacero. El por su lado tomo la mano de la pelirosa y sin prestarle atención al pequeño respingo de la muchacha la condujo rápidamente al interior de la cabaña y cerró la puerta tras su entrada volviéndose así para mirarla de inmediato.

-SASU: Me vas a decir por fin como demonios llegaste hasta aquí?- pregunto nuevamente esperando alguna respuesta por su parte.

-SAKU: ... yo...y-yo- la pelirosa no sabía realmente como comenzar. Cuando luna comenzó andar por un sendero totalmente abandonado llevándola más allá de los límites que conocía de las tierras de los Uchihas pensó que se habían perdido y más aún cuando comenzó a llover pues seguramente habrían perdido el rastro del joven e incluso el camino de regreso pero luego la yegua se agito y comenzó a trotar mas rápido llevándola así hasta una pequeña cabaña que parecía deshabitada o eso pensó hasta que vio al caballo de su patrón a las afueras de ella pastando entre la maleza que había alrededor.

-SASU: Es que acaso no piensas decir nada sakura! - la increpo el moreno ya comenzando a preocuparse por el estado inamovible de la muchacha frente a él. No lograba entender cómo es que de repente llegaba así frente a él y ahora no parecía ser capaz de decir nada cuando normalmente no sabía lo que era quedarse callada.

-SAKU: Y..YO... YO...- tal parecía que solo sabía decir eso.

-SASU: Ya has dicho yo más veces de las que suelo tolerarlo sakura- dijo para luego suspirar resignado y alejándose de la chica para perderse entre un pasillo cercano.

-SAKU: N..Noh...- "no se valla". Quiso decirle pero era como si ya no fuera capaz de expulsar las palabras de su boca. Sin embargo el joven no tardo en volver a aparecer por el mismo pasillo que había desaparecido aunque ahora venía con una toalla en sus manos.

-SASU: Toma - le extendió la toalla- Es mejor te seques rápido o cogerás algún resfrió con lo empapada que estas- termino mirándola seriamente con su faz tan inexpresiva como de costumbre.

Sakura lo miro unos segundos más para luego lentamente tomar el paño de las manos de su patrón, tratando de ignorar inútilmente aquella corriente, que siempre la traspasaba cuando sus manos hacían contacto en ciertos momentos. Aun así su boca por fin pudo expulsar algo de sus pensamientos.

-SAKU: Usted también debería secarse o podría enfermar- le dijo suavemente, haciendo lo posible por sonar serena quizá para infundirle esa serenidad a él, aunque él no pareciera alterado ni nada.

-SASU: TKS ! ...- no pudo evitar soltar una semi-risa irónica, sakura eran definitivamente muy peculiar- Vaya, hasta que al fin dices algo que no es solamente yo- comento mirándola de soslayo con su infaltable sonrisa de lado.

-SAKU: N..NO bueno.. yo..ahm- escucho la leve risa del pelinegro al volver con lo del yo, lo que provoco un conocido sonrojo en sus mejillas. Sin embargo ya que habia recuperado su capacidad de hablar debía aprovecharla.- Lamento mucho todo lo que paso antes, joven sasuke, sé que para usted debió ser muy difi...

-SASU: ¿A qué viniste aquí, sakura?! Más importante aún ¿cómo encontraste este lugar? - la interrumpió deliberadamente no queriendo seguir pensando en el asunto más de la cuenta.

-SAKU: Pues yo... es decir...luna..y yo ah! , umm- "ayy! Pero que pasaba con ella, acaso se habia vuelto estúpida de repente o qué?!" - se recriminaba así misma en su cabeza. Si seguía así lo único que lograría seria hartar al joven y provocar nuevamente su molestia, pero es que es como si cerebro fuera más rápido de lo que su boca podía procesar las palabras.

-SASU: Sabes que olvídalo- suspiro resignado de la actitud atolondrada de la oji-verde definitivamente ahora no podía hablar claramente con ella- Puedes quedarte en la habitación de la casa, es la única que hay, de todos modos con esa tormenta no puedes volver a la mansión.

Se dispuso a buscarse otro trago para relajarse más ahora con la presencia de la pelirosa invadiendo su mente y su esencia tentando todo su autocontrol. Sin embargo no pudo dar un paso más cuando sintió como unos delicados dedos lo tomaban del brazo ejerciendo una leve presión. Se volteo para comprobar que era sakura pero no lo miraba a el directamente sino que su vista estaba clavada en su mano, la que aún le escocía por la cortadura si tratar que tenía allí.

-SAKU: Esta herido- detallo preocupada por la herida en la mano derecha del muchacho la cual parecía llevar ya algún tiempo pues la sangre ya no fluía con abundancia como seguramente habrá sido al ser hecha, además de que estaba roja e hinchada." Seguramente estaba tan enojado, que no le importó el dolor que debía sentir"-pensó sin perder de vista la cortadura de la palma del moreno.

-SASU: Es una herida sin importancia- dijo suavemente, no pudo evitar que la calidez que aquella chica le trasmitida lo traspasara por completo al sentir su preocupación para con él. Era ridículo pero que podía hacer si el...- Mejor ve a descansar sakura, seguramente estarás cansada y debes abrigarte, aun estas helada por la lluvia- puntualizo a el que ni siquiera habia usado la toalla que le dio. Lo que menos quería era que enfermara por su causa.

Mas no así, la pelirosa lo que hizo fue llevarlo hasta la chimenea y sin soltar su brazo tiro de el para hacerlo sentar en el piso a la par que ella. Sasuke iba a preguntarle que pretendía cuando ella solo tomo su mano lastimada con una de las suyas, y usando la mano con la toalla procedió a limpiar la herida de su mano. Al ver que necesitaba humedecer el paño, se le ocurrió mojarlo con la humedad de su cabello del cual aun caían algunas gotas de la lluvia de afuera y ante la mirada asombrada del oji-negro fue limpiando suavemente y con toda la delicadeza del mundo la sangre que aun manchaba su palma.

-SAKU: No debería dejar esta herida así podría infectarse y seria mucho peor- regaño concentrada en su labor lo cual sorprendió mas al peli-negro pues lo estaba tratando como un niño pequeño- Debe ser cuidadoso, no me gusta qu... - se calló de repente al ver que se estaba comportando de forma insolente con su patrón.

-SASU: No te gusta que?- le pregunto sin darle importancia a sus regaños, le interesaba más conocer su respuesta.

-SAKU: No me gusta... que se lastime ni que... nada le haga daño- mascullo suavemente con ese encantador sonrojo; que siempre lo cautivaba, en su rostro. No se animaba a verlo a los ojos pues la vergüenza por sus palabras la cohibía, sin embargo de repente el joven invirtió la posición de sus manos y ahora era el quien la sostenía firmemente entre sus dedos.

Lentamente subió la vista y dos pares de orbes chocaron intensamente entre sí, jade contra negro. Se quedaron así durante algunos segundos que parecieron horas, hasta que el moreno hablo.

-SASU: De verdad te preocupas tanto por mí- susurro con voz ronca, no tenía muy claro porque de repente el ambiente se habia puesto tan tenso, además podía sentir el calor que emanaba de ella impregnarse en cada poro de su piel embriagándolo con su exquisita esencia. Su olor estaba comenzando a turbar todos y cada uno de sus pensamientos.

Sakura no estaba en mejor estado, sentía su corazón palpitar de forma acelerada, no sabía quién lo provocaba pero cada vez la distancia entre sus rostros y sus cuerpos se reducía más y más hasta que pudo sentir el cálido aliento de azabache colarse en todo sus ser. No sabía porque de la nada estaban en una situación así pero honestamente no sentía que debiera pararlo.

El oji-negro levemente se fue acercando al rostro de la chica y tomando, con su mano, sana la sonrosada mejilla de la pelirosa beso suavemente los labios temblorosos pero dulces de la oji-jade. Sin soltar su otra mano, entrelazo uno a uno sus dedos con los suyos; ella por su lazo sintió su corazón acelerarse de sobre manera y más cuando sintió como el muchacho se acercaba aún más a ella para así rodearla con sus brazos. Trato de corresponderle igualmente, después de todo ella lo amaba con una fuerza incluso mayor a la que creía y podía sentir que el de verdad la necesitaba.

-SASU: Sakura - susurro sobre sus labios.

Nuevamente atrapo los labios de la pelirrosa entre los suyos pero esta vez con más intensidad que el beso anterior, con más fuerza. Sus manos se posicionaron en la delicada cintura de la chica y si ser muy consciente de ello ambos se recostaron lentamente. Sus dedos comenzaron a deslizarse por esa delicada cintura en un suave tacto que hizo que Sakura se estremeciera y, más aun cuando sintió como el Uchiha bajaba sus labios por su quijada, no era la primera vez que se besaban así pero la situación en definitiva la ponía sumamente nerviosa.

-SAKU: Jo..joven...- murmuro nerviosa.

El pelinegro se separó un poco de la oji-verde al oírla, y se maldijo mil veces al darse cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Rápidamente se separó aún más sin llegar a sentarse pero aun así a una distancia prudente para no atormentar a la pelirrosa, lo que menos deseaba era asustarla ya que era muy consciente de los miedos que acongojaban su mente.

-SASU: Lo siento sakura- exclamo- No quise... no quise- balbuceaba inseguro sin saber cómo excusarse.

Sakura lo vio sumamente avergonzada a la vez que algo tensa. Vio como el joven le desviaba la mirada, en realidad parecía arrepentido por lo que hacía, pero ella... La verdad es que ella... no lo estaba.

Su cuerpo se estremeció al darse cuenta de sus pensamientos, lo cierto es que no se sentía asustada como las otras veces, bueno como le sucedía cuando tenía un contacto tan íntimo u cercano con una persona del sexo opuesto; más bien se sentía nerviosa, avergonzada y... ¿ansiosa?. Lo cierto es que ella lo amaba, sin importar todo lo malo que ha pasado entre ellos últimamente, ella lo quería y aunque sabía o creía que él no la quería no como ella a él , aun así deseaba poder demostrarle cuán grande era su amor por él. Entonces ¿por qué no hacerlo? Ya era tiempo de superar aquel horrible recuerdo de su pasado, de superarlo y seguir adelante.

Miro largamente al pelinegro, podía confiar en él, lo sabía, y estaba segura que el azabache jamás le haría daño...

-SASU: De verdad discúlpame no...- susurro al tiempo que intentaba enderezarse pero las manos de ella se lo impidieron.

-SAKU: N..no... no se disculpe- balbuceo nerviosa- y no se vaya- añadió con las mejillas más rojas que nunca.

-SASU: Sakura...- dijo sorprendido por las palabras y acciones de la pelirrosa, y por aquel intenso brillo en sus ojos.

-SAKU: Yo... Joven yo quiero...- exclamo con el corazón a mil.

-SASU: Sakura no lo digas- interrumpió rápidamente - No tienes que hacer esto si no es lo que deseas- exclamo de una manera comprensiva y con una muy imperceptible sonrisa.

-SAKU: Pero yo...- replico rápidamente- yo s..si... si quiero! - murmuro con voz temblorosa.

-SASU: Sa..sakura... - tartamudeo nuevamente sorprendido.

-SAKU: Y..yo... de verdad quiero joven- dijo apenada pero totalmente segura y decidida, de sus deseos.

Sin esperar más arrugo la camisa del moreno entre sus manos para atraerlo hacia ella y así unir sus labios, cosa que tomo totalmente desprevenido al pelinegro ya que la oji-jade no era de hacer esas cosas. Por otro lado, Sakura, sentía que la vergüenza era tal que besarlo era lo mejor para que el chico dejara de observarla con aquella incredulidad reflejada en sus ojos.

Luego de pasada la conmoción por parte de Sasuke, este no dudo en responder pues el también lo deseaba, lo deseaba desde hacía tiempo; el poder tenerla entre sus brazos, el poder sentir la calidez de su piel. La deseaba, la deseaba más que nada en el mundo y porque no decirlo, también la necesitaba. Nuevamente dejo que su peso fuera contra ella y la estrecho entre sus brazos...

-SASU:¿ Estas segura?- murmuro una vez que se separó de sus labios. Estaba sonrojada, con los ojos cerrados y la respiración agitada, era una imagen perfecta para sus ojos.

-SAKU: M..mas que nunca - balbuceo segura.

Nuevamente volvió a unir sus labios, sintiendo como la dicha se expandía en su pecho; dicha de saber que después de tanta espera ella se entregaría a él, que aun a pesar de lo que para ella significaba estar con un hombre, ella estaba decidida a ser suya esa noche.

Una de sus manos se posiciono en la cintura de la joven lentamente y comenzó a acariciar por allí, por sobre el sencillo vestido de la pelirrosa. La beso con intensidad pero yendo lentamente no quería apresurar las cosas, quería hacerla sentir bien. Sus labios abandonaron los de ella para bajar por su quijada y llegar a su delgado cuello le dio suaves besos allí, sintiendo como de los labios de la oji- jade comenzaban a escapar pequeños suspiros, entre mescla de placer y nervios.

Volvió a subir para reclamar nuevamente sus labios y permaneció allí por bastante tiempo, acariciándola por sobre esas telas mientras que ella tenía ambas manos apoyadas en su pecho, apresando fuertemente su camisa.

Sentía su cuerpo temblar por los nervios y la ansiedad. Nervios porque ella no sabía cómo actuar en esa situación, nervios de sus miedos se apoderaran de su mente y arruinaran el momento como siempre habia sucedido. Pero ansiosa porque era lo que quería; poder entregarse al hombre que amaba, entregarse por voluntad propia a un hombre al cual ella misma quería con cada partícula de su ser. Sabía que el pelinegro tendría consideración, sabía que le tendría paciencia, que no la obligaría a nada que no quisiera y todo ello hacia que la confianza avanzara un poco en su ser, sin embargo la misma pareció desaparecer cuando sintió como el moreno, sin dejar de besarla, comenzaba a deslizar el cierre de su vestido con una lentitud enloquecedora.

No abrió los ojos, no lo hizo porque sabía que si los abría el notaria el remolino de emociones que le estaba provocando todo esto, y si lo hacia él se detendría pero ella no quería que se detuviera, no lo deseaba así que continuo correspondiendo el beso tratando de aplacar sus miedos. Mientras sentía como el joven terminaba de bajar completamente el cierre de su vestido y deslizaba por sus brazos la parte superior del mismo, acariciando muy lentamente cada tramo de piel descubierta hasta que finalmente descendió hasta sus caderas contemplando así por primera vez el torso desnudo de la pelirrosa y sus pechos solo cubiertos por una fina tela blanca, casi traslucida.

-SAKU: Joven...- susurro al sentir como las manos del Uchiha se colocaban en su vientre desnudo.

El azabache comenzó a sentir el calor en todo su cuerpo, un torbellino de sensaciones mesclados entre sí; ternura, lujuria, deseo... amor. Aun así se controló.

Nuevamente beso el cuello de la pelirosa, esta vez con más exigencia que hace unos momentos pero de manera calmada. Continúo allí por un buen rato más, extasiándose del dulce sabor de la chica y después de eso comenzó a bajar aún más, y sintió como ella se estremecía. No se detuvo pero si se obligó a hacerlo de manera más relajada y poco a poco bajo más, pasando entre sus pechos aun cubiertos, llegando hasta su vientre.

-SAKU: ¡ AH! ...- escapo un gemido. Su cara se tornó roja y se sintió arder.

Aquel sonido que habia escapado de sus labios, lo habia echo en un acto completamente involuntario y a vergonzante pero no lo habia podido evitar, pues al sentir los labios de su patrón en su vientre era algo realmente estremecedor. Después de eso sintió como el pelinegro volvía a subir y sin esperar mas le deslizaba los tirantes del sostén que cubría sus pechos, al bajarlos completamente se irguió para así verla fijamente a los ojos. Al instante cerro los ojos y sus puños se apretaron.

-SASU: Sakura - llamo el moreno.

-SAKU: N..no se detenga, por favor...- murmuro suavemente.

De nuevo la miro por largo tiempo, y en verdad se dio cuenta que ella quería que continuara. Lo habia visto en sus ojos, aunque también vio la vergüenza y la acompañaba un poco de temor pero aquello era algo normal, algo que él se encargaría de hacer desaparecer y ella se iría acostumbrando. La deseaba, la deseaba y la quería con mucha fuerza, así que sin más llevo una de sus manos a la espalda de la joven y con mucha facilidad desabrocho el sujetador. Inmediatamente sintió como el cuerpo de la oji-jade se tensaba así que la beso nuevamente para tratar de calmarla, sin embargo mientras lo hacía no se detuvo en ningún momento y sin más saco el sujetador de allí para lanzarlo quien sabe dónde...

-SAKU: Joven sasuke- balbuceo con los ojos cerrados con fuerza.

-SASU: Shhh... Todo está bien, sakura- susurro con ternura.

Estaba tan nerviosa, pero aun así la voz del chico hizo que se calmara, lo habia dicho con tanta ternura que de verdad creyó que todo estaba bien; y ¡así era! ¡Claro que sí! Y es que en verdad nada andaba mal allí, nada de nada, por el contrario todo estaba de maravilla porque ambos lo querían, ambos se deseaban y estaban haciendo realidad su deseo. El pensar en ello hizo que se relajara un poco, solo un poco. Después de eso sintió como el joven volvía a bajar y sin previo aviso tomaba uno de sus pechos entre sus labios. Lo que sintió en ese momento fue realmente abrazador.

-SAKU: ¡ JOVEN!- gimió audiblemente sobresaltada.

El pelinegro cerró los ojos mientras degustaba la cima de uno de aquellos preciosos pechos. Eran tan cálidos y exquisitos que se sintió enloquecer más aun así mantuvo la calma, solo por ella. Termino de degustar ese y rápidamente se dirigió al otro, para darle la misma atención, y mientras lo hacia sintió como sakura lanzaba pequeños gemidos y como su piel se erizaba una y otra vez... Nuevamente volvió a subir, una vez que saboreo aquellos dos bondadosos montes.

-SASU: Eres muy hermosa, sakura...- le dijo atrapando sus temblorosos labios entre los suyos.

"Eres muy hermosa sakura ". Su mente se habia quedado estancada en aquellas palabras.

Realmente... ¿realmente el joven la vería hermosa? Hubiera continuado pensando en el pero de repente sintió como el Uchiha se levantaba un poco y lentamente se desabrochaba la camisa. Sus ojos se abrieron y vieron como poco a poco el pecho del azabache quedaba al descubierto. Sus manos involuntariamente, y con timidez, se posicionaron en los hombros del chico; con mucha pena y lentitud comenzaba a bajar esa tela, quedando el torso del moreno expuesto.

-SASU: Te deseo tanto sakura. - exclamo al tiempo que bajaba de nuevo, haciendo chocar sus torsos desnudos.

-SAKU: Y.. yo también... también lo deseo joven- tartamudeo muy suavemente para después sentir los labios de el sobre los de ella.

Se mantuvo besándola un tiempo más, mientras que sus manos aun recorrían los pedazos de piel de la pelirosa, no solo de arriba si no que también viajaba a sus piernas, suaves y delicadas. Más después de un tiempo sabía que aquello debía terminar, y lentamente y sin esperar más comenzó a quitar lo que quedaba del vestido de la oji-verde, sin dejar de besarla para lograr entretenerla con ello y al parecer lo habia logrado porque el vestido salió de su cuerpo, sin ningún reclamo ni mucho menos; así que aprovechando la oportunidad de que la pelirosa estaba sumida completamente en aquel beso, se deshizo rápidamente de sus pantalones quedando solo en ropa interior.

-SAKU: Joven- jadeo cuando sintió como el miembro duro del oji-negro rozaba su intimidad.

Recién en ese momento se habia dado cuenta de todo y entonces sintió las brizas chocar contra sus piernas desnudas y su piel chocar contra la de las piernas del joven Uchiha.

Sabía que lo último se avecinaba, y el pensar en ello hizo que se tensara y que el miedo junto a los nervios la invadieran; y en su mente comenzaban a formarse imágenes de aquella noche, de aquel hombre. El agonizante dolor que sintió cuando ese sujeto sin ninguna contemplación le arrebato el tesoro más preciado de una mujer; sin embargo todo pareció desvanecerse al sentir los besos del azabache los cuales le ayudaban a calmarse segundo a segundo.

Después sus sentidos se pusieron alerta cuando las manos de su joven patrón se colocaron en los bordes de sus bragas y comenzaron a bajarlas lentamente. Sus ojos se cerraron con tal fuerza y su corazón se aceleró aún más.

-SASU: Todo va estar bien, sakura- susurro suavemente al tiempo que acariciaba su mejilla con infinita ternura pues habia notado el cuerpo tenso de la muchacha y el cómo su corazón se aceleraba descontroladamente.

Vio como las facciones de la oji-jade se relajaba cuando habia dicho eso, así que sin más le termino de sacar las bragas e inmediatamente sintió el ardor en su cuerpo. No espero más e hizo lo mismo con sus pantaloncillos, quedando completamente desnudos listos para el acto final que sería el broche de oro para todo eso.

Estaba nervioso y aquello era evidente pues su cuerpo temblaba levemente, pero no nervioso por él, estaba nervioso por ella porque quería que ella disfrutara de su encuentro y que se gravara en su mente, en cada poro de su piel y solo ese recuerdo fuera el único que ella recordara, solo a él y nada más que a él.

-SASU: Cálmate...- murmuro mientras rosaba su miembro con la intimidad de la pelirosa.

Se tensó como nunca cuando sintió el cálido miembro del Uchiha en su entrada. Sabía que llegarían a eso, pero aun así no podía evitar el temor y la vergüenza; saber que por fin podría saber lo que era entregarse a un hombre por amor, saber que se sentía estar con alguien que no buscaba hacerte daño y solo complacerse así mismo; la ayudaban a no caer en la desesperación.

-SASU: Lo hare despacio sakura... relájate- susurro antes de comenzar a introducirse lentamente en ella.

Un gemido de dolor escapo de sus labios, mas aun así no pidió que se detuviera ni mucho menos.

Era extraño pero ese dolor no era como el que sintió aquella vez, era como un ardor que aunque incomodaba no sentía que la lastimara. Por lo que presentía que solo debía aguantar un poco. Su respiración se volvió entrecortada y después de eso sintió nuevamente los labios de el sobre los de ella, mientras poco a poco continuaba hundiéndose en ella lentamente.

-SASU: Sakura - jadeo una vez hubo introducido toda su erección en la joven.

Sus delicados brazos rodearon el cuerpo de su patrón, en busca de apoyo a aquel dolor agudo que se expandía desde allí hacia todo su cuerpo. A pesar que el dolor no era tan agobiante aun así, dolía, y sin poder evitarlo una diminuta lagrima escapo de sus ojos.

-SASU: Ya pasara sakura- le susurro tiernamente al oído.

La dicha que sentía en ese momento era incomparable, sentir aquellas cálidas paredes que lo aprisionaban y le dificultaban, levemente, la entrada le hacían sentir el hombre más feliz y dichoso del mundo. Saber que ella ahora era solo suya, era lo mejor y esperaba que fuera así siempre.

La beso suavemente en los labios, viendo como la pelirosa trataba de asimilar aquella invasión y el esperaría, esperaría que lo hiciera porque el quería que aquella fuera una noche maravillosa, por lo que tendría la paciencia suficiente hasta que la pelirosa estuviera lista.

Se sintió desfallecer cuando el miembro del azabache la lleno por completo, no sabía ni como describir lo que sentía, era una mezcla de dolor, ardor y ... placer.

Luego de haber pasados unos minutos el dolor comenzaba a desaparecer y solo sentía como el calor comenzaba a aumentar más y más en su cuerpo. Sus manos se encontraban alrededor de la espalda del pelinegro y sus uñas hacían una fuerte presión allí.

-SAKU: Joven- llamo como pudo al azabache que besaba con suma delicadeza su cuello.

El oji-negro entendió de inmediato, sin más subió su cabeza para verla fijamente. Estaba realmente hermosa con todos sus cabellos alborotados y con el sudor cubriendo su frente. Sin esperar más atrapo sus labios, al mismo tiempo que salió de ella para volver a entrar casi al instante, con suavidad y ternura.

Inmediatamente sus labios se separaron de los de ella para dejar que el aire llenara sus pulmones y continuo embistiendo con suavidad.

-SAKU: ¡Joven Sasuke! - gimió echando la cabeza hacia atrás.

De repente el rastro de dolor comenzó a convertirse en placer, puro placer. Sintió algo que jamás habia sentido, y las sensaciones que recorrían su cuerpo la hacían temblar y vibrar por la intensidad. Tal vez en otro momento se hubiera avergonzado de sobremanera ante las reacciones de su cuerpo y los gemidos de su boca pero ahora no tenía tiempo de pensar en eso, por lo que la vergüenza quedaba en segundo plano...

-SASU: ¡ Ah Sakura ! - exclamo el pelinegro al sentir aquel delicioso rose de sus intimidades.

Aquello era lo mejor que le podía estar pasando y en verdad que agradecía una y otra vez que la pelirrosa se hubiera entregado a él y le permitiera hacerla suya, porque a partir de ahora ella era suya y aquello lo enorgullecía. Después de un buen tiempo en el que continuo con aquellas sutiles embestidas aumento el ritmo y la intensidad, ya consciente que sakura se habia acostumbrado a aquella intromisión.

-SAKU: ¡ AH ! - gimió audiblemente, enterrando aún mas sus uñas en la espalda de su patrón y mordiendo levemente su labio inferior.

Las sensaciones de su cuerpo comenzaban a ser más fuertes y seguidas cuando el chico aumentaba la intensidad de sus estocadas. Sus ojos se cerraron con fuerza y su mente se nublo completamente para dar paso a u fuerte estremecimiento que la dejo sin aliento. Un fuerte gemido iba a escapar de sus labios cuando sintió que su interior se retorcía con fuerza, más el mismo no llego a escapar porque el oji-negro capturo su boca con la suya; su gemido murió allí.

Sintió como la chica se arqueaba de placer al llegar al orgasmo y el también pronto lo haría sintiendo como todo dentro de el explotaría aumento el ritmo de sus embestidas y solo bastaron tres más para que su cuerpo también convulsionara. Si n preámbulo alguno y sin siquiera pensar en retirarse, se derramo en el interior de la joven pelirosa, y su gemido murió en los labios de la oji-jade.

Sintió una calidez en sus entrañas proveniente del pelinegro y aquello no hizo más que volver a estremecerla. Después de eso sus labios se separaron y pudo sentir la agitada respiración del azabache en su rostro al tiempo que ella trataba de regular la suya.

-SAKU: Lo... amo... Lo amo joven- balbuceo débilmente, pero con una sonrisa en su rostro.

Estaba cansada, demasiado cansada pero feliz, más que feliz por lo que habia compartido con ese hermoso peli-negro que era tan importante para ella. Poco a poco se fue relajando cada vez mas hasta caer en los brazos de la inconciencia.

Sasuke sonrió al oírla y lentamente fue abriendo los ojos para así contemplarla y apreciar como la chica tenía una tenue sonrisa en sus labios y su respiración se iba acompasando segundo a segundo hasta que la sintió relajarse por completo, fue cuando la supo dormida.

Lentamente salió de su interior y alcanzo a oír un suave gemido por parte de ella a lo que el retenía uno propio. Se desplomo a un lado para luego acomodar a la muchacha en su pecho y luego cubrir la desnudes de ambos bajo las acogedoras telas de la delicada alfombra que se hallaba en el piso cerca de la chimenea, donde sin el proponérselo realmente habia terminado teniendo el más placentero sexo de su vida con la mujer que llevaba meses enloqueciéndolo y sin que el terminara de asimilarlo, la que amaba.

Paso sus fuertes brazos por la delicada cintura y la atrajo hacia sí, abrasándola con posesividad, enterrando su cabeza en la dulce fragancia de su cabello y depositando un tierno beso allí para luego bajar a su delicado cuello y proporcionarle un profundo beso que seguramente dejaría marca y así disponerse acompañarla en su sueño pero no sin antes dejar salir un débil y casi inaudible...

-SASU: Yo también..

... ... ... ... ... ... ...

Cierto pelinegro se encontraba cómodamente sentado en su silla, mirando fijamente al individuo que estaba sentado frente a él, el cual miraba a su vez el pequeño maletín que contenía una cuantiosa cantidad de dinero incluso superior a la que ya anteriormente le habia facilitado. Fugaku le prestaba suma atención a la cara de incredulidad de ese sujeto.

- : Usted me está pagando toda esta cantidad, solo para inventar información falsa sobre una chiquilla pueblerina de la que su hijo se ha enamorado- pregunto aquel detective que estuvo con anterioridad en su casa a petición de sasuke, con incredulidad.

-FUGA: ¡Mi hijo no está enamorado de esa mocosa! - reclamo molesto por el comentario del sujeto- Y yo simplemente quiero ahorrarle muchos problemas a sasuke al encapricharse con esa mujerzuela que lo único que busca es obtener los favores que un joven con la posición de mi hijo puede darle. A ese tipo de zorras es mejor desecharlas en la menor oportunidad.

El hombre noto como el Uchiha hablaba con profundo odio y rencor, por lo que mejor no siguió cuestionando nada ya que bien era conocido el poder que los Uchihas tenían en toda Konoha y el renombre que alcanzaban en otros pueblos de la región.

- : B..bien, entiendo - dijo aclarándose la garganta, ya que el viejo Uchiha era un tipo de verdad intimidante- Yo falsificare la información de aquella muchacha y le hare llegar todo lo que usted me dijo. Cuando quiere que se le la "información" a su hijo- pregunto en tono profesional

-FUGA: Ya le avise cuando sea el momento, por lo pronto solo ocúpese de redactar lo que le dice y ya luego lo mandare a llamar para usted mismo le muestre todo a sasuke- le aclaro con rudeza para luego ponerse a revisar unos documentos de su escritorio, dándole a entender que ya no habia nada más que hablar, y expresando de forma nada sutil que se fuera de su despacho.

- : Pues con su permiso, me retiro- se levantó tomando el maletín con la plata y haciendo una leve reverencia. Se dio la vuelta, cuando le dijo.

-FUGA: Y no olvide que no solo estoy pagando sus "servicios" sino que también su silencio- advirtió con tono de amenaza en su voz.

- : Por supuesto, señor - respondió con cautela. Definitivamente Fugaku Uchiha era un hombre de temer y debía andar con cuidado con personas como él.

Cuando finalmente aquel hombre se marchó el viejo pelinegro se recostó en su silla y con un profundo suspiro comento.

-FUGA: Disfruta mientras puedas tu gloria, escuincla- murmuro con desdén - Dejare que seas el juguete de sasuke un poco más pero muy pronto me voy a deshacer de ti de una vez por todas... ¡Te lo aseguro! - exclamo dando un fuerte golpe en la mesa con su puño cerrado producto de la ira que el solo pensar en esa mocosa pelirosa le provocaba.

Pero pronto, muy pronto se desharía de ella, y con ella se irían todos sus problemas y preocupaciones sobre todo su preocupación más grande: Sasuke.

... ... ... ... ...

Todo se encontraba en total calma, se podía oír incluso el susurrar del viento que corría frio afuera después de la larga tormenta que habia azotado esa tarde. Seguramente ya era entrada la noche o algo así, ciertamente en ese momento, el tiempo, era lo que menos le preocupaba.

Sasuke se habia despertado no hace mucho tiempo y lo primero que vio al abrir los ojos fue una cabellera rosa, junto a un hermoso rostro que se hallaba recostado en su pecho. La expresión que dibuja el rostro de sakura era de tanta paz que el pelinegro no pudo evitar quedar deslumbrado por ella. Aun ahora le costaba creer que realmente la habia echo suya, finalmente habia podido estar con ella de la forma que más ansiaba pero lo más sorprendente era que quería mucho más. Tenerla por primera vez no habia sido suficiente, su cuerpo aún no se sentía satisfecho, quería mucho mas de ella lo cual nunca antes le habia pasado.

La contemplo unos minutos más mientras movía una de sus manos por la desnuda cintura de la chica, bajo la suave tela de las sabanas, para atraerla un poco más a él. Se habia despertado antes al sentir la briza fría de la noche y al darse cuenta que aun seguían en el piso frente a una casi apagada chimenea, decidió mejor moverlos a la habitación que ocupaba aquella cabaña para poder darse más calor; no le resulto nada difícil cargar a la durmiente oji-jade la cual ni se inmuto por el movimiento así que la llevo hasta la habitación y los arropo luego a ambos para continuar descansando.

Sakura se removió un poco, quizá ya habia descansado lo suficiente y ahora comenzaría a despertar. Espero un poco más clavando su vista en el rostro de ella, al poco tiempo vio como lentamente los ojos de un hermoso color jade, se iban abriendo poco a poco.

La visión de sakura comenzó siendo algo borrosa, ciertamente era la primera vez que disfrutaba tanto de tener una larga noche de sueño. Al principio no podía recordar muy bien que es lo que habia pasado la otra noche ni donde se encontraba ahora pero a medida que su vista se aclaraba pudo notar de inmediato que se encontraba recargada sobre el pecho de alguien y entonces al levantar la mirada sus jemas de color jade chocaron con unos impresionantes orbes negros que la miraban muy fijamente.

-SASU: Al fin despiertas- comenzó con su genuina sonrisa de lado, plasmada en su rostro- casi creí que tendría que verte dormir por todo el día- dijo a modo de broma.

-SAKU: Joven Sasuke- susurra roncamente, aun hipnotizada por los ojos azabaches del Uchiha- ¿Que... ¡ ah !?- exclama al notar un pequeño detalle.

La pelirosa pudo sentir el sutil rose de sus pieles y fue cuando comprendió que se hallaba desnuda, igual que él; bajo las sabanas, en la misma cama, envuelta por los fuertes brazos del pelinegro y al instante a su mente llego en una lluvia de imágenes, todos los recuerdos del momento vivido la noche anterior. Como por primera vez habia estado realmente con un hombre, de manera consensuada, y sin que sus miedos la atormentaran en ningún momento; todo porque habia sido el, el joven Sasuke fue de verdad muy tierno y amable con ella, teniéndole toda la paciencia del mundo y en ningún momento presionándola.

-SASU: Tierra llamando a sakura- le dijo el oji-negro presionando levemente su agarre en la cintura de la pelirosa- Que pasa sakura, ¿estás bien?

-SAKU: Joven... sasuke- murmuro escondiendo la mitad de su rostro entre las sabanas que los rodeaban- nosotros... estamos... des...mmnn...- decía entrecortadamente en balbuceos apenas entendibles, siendo incapaz de continuar debido a la vergüenza.

Sasuke la vio ponerse totalmente roja ante la pena de saber que bajo esas sencillas telas estaban totalmente desnudos y su timidez haciendo gala de presencia.

-SASU: Si te preguntas ¿si estamos desnudos?- comento con una sonrisa al verla sonrojarse mas- La respuesta es sí sakura, estamos totalmente desnudos.

Sakura se sintió arder de la pena que estar en esa posición con su joven patrón le provocaba, esta sin duda sería una mañana que jamás se borraría de su memoria.

Para él tampoco era fácil saberla desnuda entre sus brazos, menos aún sentirla, pero por otras razones que nada tenían que ver con la vergüenza o algo parecido. Pero antes de darle rienda suelta a sus deseos matutinos tenía algo importante que decirle a su tímida pelirosa, sí porque de ahora en adelante esa chica era totalmente suya.

Acercando más su cara al delicado rostro de la oji-jade, pego sus frentes antes de susurrarle.

-SASU: Yo Gane... ! - puntualizo con su voz sensualmente ronca

-SAKU: ... ¿¡Eh!?... ¿ Qué ? - pregunto desconcertada por las palabras del moreno.

-SASU: La apuesta... solo un mes- comenzó lentamente como dándole a ella la oportunidad de recordar aquel pequeño encuentro de hace algún tiempo.

-SAKU:¡ AH ! - exclamo levemente al recordar de lo que su patrón hablaba - Yo...

-SASU: Aun no se cumple el mes, así que... yo gane- exclamo de lo más orgulloso para al instante plantarle un muy ardiente beso a la aturdida chica, que no encontraba las palabras adecuadas para confrontarlo por lo que solo se dejó llevar por el fogoso beso del azabache, que debido a la intensidad logro sacarle uno de esos penosos gemidos.

Cuando el chico comenzó a dejar libres sus labios por la necesidad de respirar encontró en su cabeza las palabras a decir para confrontar el comentario mordaz del Uchiha.

-SAKU: E..en..entonces...- comenzó tratando de regular su respiración- Yo también gano... Usted... fue a ver a su madre- dijo con temor que el mencionar a la señora Mikoto deshiciera el buen humor con el que el joven parecía haber despertado esa mañana.

Sasuke la miro seriamente por unos segundos que le parecieron eternos, casi estaba segura que nuevamente su torpeza habia arruinado el lindo momento de su primer despertar juntos, pero luego lo vio embozar su típica sonrisa de lado y supo que todo está en orden.

-SASU: Supongo entonces...- comenzó resignado a la peculiar manía de sakura por sacar temas fuera de lugar, en momentos tan poco apropiados, como ese- Que puede ser un empate.- declaro regalándole a la oji-verde su más genuina sonrisa.

La radiante sonrisa de sakura, en respuesta a las palabras del joven Uchiha, no tenía comparación a ninguna que le hubiera regalado antes; definitivamente haría todo lo posible por verla sonreír así, de ahora en adelante.

Sí, definitivamente esta sería una mañana que jamás borraría de su memoria, la guardaría como un bello recuerdo, en lo más profundo de su corazón.

CONTINUARA...

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Hasta aquí llegamos con este capítulo espero haya estado de su agrado, sé que quizá le falte mucho para parecerse al de la autora original pero prometo que hago mi mejor esfuerzo.

La parte de lemmon la extraje de un capítulo del otro fic de la misma autora Nuestro destino o Nuestro amor? Y lo adapte a los personajes de sasuke y sakura.

Bueno sin más que decir, ojala me dejen sus opiniones y me digan que piensan del desarrollo de mi visión de esta magnífica historia. Yo siempre me he imaginado muchos escenarios en lo que pudo ser la continuación de la trama y estoy tratando de organizar todo para que tenga sentido así que supongo me llevara un tiempo completar toda la historia pero hare todo lo sanamente posible por llevarles un final digno que no nos decepcione a ninguno.

¡GRACIAS A QUIENES ME SIGUEN Y HASTA LA PROXIMA...!