Hola hola holaaaaaaa ya volví jajaja bueno pues no tengo ninguna excusa que dar así que no perdamos tiempo en eso sin más aquí esta un nuevo capítulo de mi versión del final de Inocencia robada
Historia inspirada en el fic inocencia robada de la autora karinyta
Los personajes de Naruto le pertenecen al grandioso Masashi Kishimoto
... ………………………. . ……….. ………….. ……………..
Chapter: 43 " Será posible…?"
Sabaku Gaara … era un hacendado de la región, que radicaba en el pueblo de Suna, era el segundo pueblo más importante; tenía propiedades de gran valor y muchos recursos.
Definitivamente si lograba convencerlo de asociarse con ellos podría expandir sus dominios a más territorios de la región, lo que por supuesto aumentaría sus ganancias. No tenía ninguna duda que lo lograría.
Sasuke estaba repasando los papeles que le mostraría a Sabaku, después de todo no podía dejar nada al azar, ya casi era hora de su reunión por lo que no debería tardar en llegar.
En ese momento tocaron a la puerta de su despacho, por lo que dio la orden de que pasara.
– Señor Sasuke, el señor Sabaku Gaara a llegado dice que tiene una reunión con usted – le anuncio Tayuya con su voz chillona, como siempre.
– Hazlo pasar y tráenos unos cafés, luego no quiero que nadie nos interrumpa – declaró seriamente el azabache acomodando los documentos en el escritorio.
La peliroja salió de inmediato a cumplir la orden de su patrón a los pocos segundos entro por la puerta el mismo pelirrojo con el que había intercambiado unas pocas palabras hacia ya un tiempo.
– Sasuke Uchiha, es un gusto volver a verte – saludo cortésmente extendiendo su mano para estrecharla con la del azabache quien también le extendió la suya, estrechando la .
– Sabaku Gaara, me complace que pudieras venir tan pronto. Aquí tengo todos los papeles me gustaría que los estudiáramos para ver qué detalles corregir. – Sasuke como siempre fue al grano con los asuntos que quería tratar, después de todo nunca le gustaba perder tiempo en nimiedades.
– Bueno siendo así, veámoslos – el ojiverde se sentó y junto al pelinegro fueron revisando los documentos.
Luego de unos minutos nuevamente tocaron la puerta por lo que muy seguramente sería Tayuya con los cafés, le dio paso y una vez sirvió la bebidas le pido se fuera y los dejaran solos pero antes le pregunto.
–Tayuya dónde está Sakura?
– Ah… Kasa la envío temprano por las compras – le respondió de mala gana ganándose una mirada severa por parte de su patrón.
– Bien, vete – mascullo seriamente.
…….. …………………………. ……………………………… ……………………………………………………………
Unos minutos antes de que fuera a la mansión Uchiha, para su reunión con el pelinegro menor, Gaara estaba hablando con una joven un poco mayor que él, de cabellos rubios y ojos azul cenizo.
– Estás seguro seguro de lo que dices Gaara? – preguntaba la joven con incredulidad en el rostro al oír lo que decía su hermano.
– Estoy casi 100% seguro de que era ella, Temari. Que probabilidad hay que sea una coincidencia, es imposible. – argumentaba seguro el joven Pelirojo. – Tenía los mismos ojos de nuestro padre y míos. Además te juro que cuando la vi pude sentir algo, una especie de … Conexión.
– No crees que estás tomando suposiciones apresuradas, después de todo ya son 4 años desde que papá murió y nos contó acerca de esa mujer – comento con cierto rencor en la voz al recordar lo que su padre le había hecho a su pobre madre. Era algo que no podía entender de los hombres, su falta de fidelidad con sus esposas.
– Se que papá te pidió que buscarás a esa niña que supuestamente tuvo con aquella mujer y la ayudarás pero … - la rubia tenía ceño levemente fruncido toda aquella situación no le era de mucho agrado para ella.
– Temari -le reprendió ligeramente – esa muchacha no es culpable de la traición de nuestro padre, ella solo fue una víctima – reflexionó – Además si su madre era realmente esa clase de mujer que dijo nuestro padre, te puedes imaginar la clase de vida que pudo haber sufrido por su causa.
La joven no supo que decir, bajo la cabeza apenada, de tan solo imaginar que pudo ser de aquella "niña" a la cual su padre no tuvo el valor de reconocer como suya.
– Sin importar si estoy equivocado o no, no pierdo nada en comprobarlo. Debo buscar información sobre esa muchacha, por el vestido que traía debe ser una sirvienta de alguna casa de por aquí. Cuando acabe con la reunión de Uchiha trataré de averiguar algo sobre su paradero, ahora que estoy tan cerca no puedo desistir – exclamó con determinación.
Después de despedirse de su hermana mayor se dispuso a llegar a su reunión con Uchiha, ciertamente esperaba poder llegar a un buen acuerdo con éste y así lograr una buena asociación. Le sería muy útil tener negocios en aquel pueblo donde se encontraba la joven que a estado buscando durante tanto tiempo.
Aún a estás alturas le costaba creer que su padre hubiera Sido tan cobarde de no responder por aquella niña….
... FLASHBACK ...
En una habitación se encontraba un joven Pelirojo junto a la cama, en la cual reposaba el cuerpo débil y moribundo de su padre. El hombre de aspecto enfermizo y débil respiraba con gran dificultad, no cabía duda que no le quedaba mucho tiempo de vida por lo que estaba tratando de decir sus últimas palabras a su hijo más joven.
– GA… ara – llamo con dificultad – hijo … escucha… me con … atención por favor – el hombre hablaba de forma lenta y entrecortada debido a su dificultosa respiración – esto ya lo hablé con tu madre y hermana… Pero quiero que tú te ocupes… de cumplir … mi última voluntad… por favor hijo… - se vio interrumpido por un ataque de tos.
– Por favor padre tranquilícese no es bueno que se esfuerce tanto – recomendó con preocupación el joven oji-verde, podía ver como su padre se debilitaba segundo a segundo.
– Escucha con atención hijo, se que cuando oigas lo que debo decirte … probablemente me odies pero … escúchame hasta el final – le pidió encarecidamente.
– … - lo miro muy seriamente, sea lo sea que iba a contarle debía ser muy importante – De acuerdo, lo escucho padre.
– Hace algunos años atrás… mientras realizaba un viaje de negocios por un pueblo poco conocido de la región … conocí a una mujer. Era una mujer muy hermosa, tenía un muy inusual pero exótico cabello color rosa… - Contaba mientras recordaba aquellos días – Era una mujer muy atractiva, debo admitir que en cuanto la ví me interese de inmediato en ella… y terminé pagando por su atención más veces de las que me gustaría recordar.
– ¿! Qué?! … De que rayos estás hablando papá! – reclamo molesto, sin dar crédito a lo que su progenitor le contaba - ¡¡ Estás diciendo que engañaste a mi madre con una mujerzuela de algún pueblo!! – grito mas enojado aún.
– Si hijo … engañe a tu madre con esa prostituta de pueblo – reconoció con vergüenza – lo cierto es que me obsesioné tanto con la belleza de esa mujer que siempre la buscaba y terminaba pagando lo que ella me pedía, por eso también había retrasado mi regreso incluso cuando ya había terminado los negocios que tenía pendiente en ese pueblo – realmente ahora se avergonzaba de su comportamiento de ese entonces.
– ¿¡ Cómo fuiste capas de hacerle algo así a mi madre?! – comento indignado ante el comportamiento de su padre.
– Créeme que yo soy el que más me arrepiento de lo que hice en aquel tiempo pero ya es muy tarde para lamentarse. – dijo con resignación – El caso es que luego de un tiempo supe que no podía seguir alargando mi regreso por lo que la última noche que me quedaría en el pueblo estuve con ella y le dije que me iría, ella lo tomo muy mal ya que al parecer se había hecho a la idea que yo querría tener algo serio con ella lo cual por supuesto era una ridiculez… Esa noche no termino muy bien y a la mañana siguiente regrese a Suna y no volví a saber de ella durante algún tiempo.
El hombre tuvo que parar su relato unos segundos pues sentía que se quedaba sin aire a cada palabra que soltaba, además podía sentir un fuerte dolor en el pecho por lo que trato de reponerse un poco para poder continuar.
Gaara mientras miraba atentamente a su padre con reproche en sus ojos, seguía sin aceptar que su padre allá traicionado de esa forma a su madre.
– Unos meses después, no se cómo?; Sania me encontró, por suerte ni tu madre ni ustedes estaban aquí. Vino a decirme que había tenido una hija mía. – reveló con pesar en la voz, mientras el ojiverde no podía creer lo que oía, no podía ser verdad!!! – Al principio obvio no le creí, pero me mostró una foto de la bebé realmente la niña había sacado mis mismo color de ojos; se que sabes que el color jade de nuestros ojos es único de nuestra familia – miro a los ojos de su hijo que seguía perplejo por la historia.
Sania me amenazó con buscar a mi esposa para decirle todo sino me hacia cargo de ella y la niña pero yo no quise ceder a su chantaje por lo que la termine echando, advirtiéndole que no se acercara a ustedes o lo lamentaría muy caro. Después de eso nunca volví a saber de ella.
– Y por qué hablaste de esto ahora? – pregunto seriamente el joven.
– Porque … siempre me he lamentado haber abandonado a esa niña… sobre todo porque se que Sania no la quería realmente, ese día lo pude ver en sus ojos, solo quería usarla para ganarse mi favor – se lamentaba severamente el moribundo hombre. – Aún ahora me atormenta el no saber que fue de esa pobre niña, con una madre como esa; me aflige el solo imaginar cómo habrá terminado su vida.
Un profundo silencio inundó la habitación. Gaara no tenía palabras para expresar lo decepcionado que se sentía de conocer aquel secreto de su padre. Por otro lado pensar que podría tener una hermana menor le hacía sentir un poco inquieto.
– No trataste de investigar que fue de ellas – pregunto aprensivo aún.
– No… realmente nunca me atreví a tratar de buscarlas; mi enfermedad me tomo por sorpresa, realmente creí que me repondría y entonces podría intentar localizarlas pero creo que ya no me queda tiempo. Quise contarles todo a tu madre y ustedes antes de morir.
– Entonces, ¡¿ Esperas que nosotros la busquemos por ti!? – grito Enojado ante la desfachatez de su padre, el cual se vio acongojado por la molestia de su hijo pero realmente eso es lo que deseaba encomendarle.
– Solo tu puedes hacerlo hijo … No pienses que lo haces por mi… Sino que lo haces por ella… esa niña es tu hermana menor y sin importar como fueron las cosas es un inocente que no tuvo la culpa de nada de lo que yo o su madre somos o hicimos.
– Crees que podrás lavar tu conciencia de esa forma – gruño con repulsión ante lo que el veía como un acto egoísta de redención.
– Mi conciencia no puede ser lavada de esa forma ya que moriré sin poder asegurarme que ella este a salvo pero debo afrontarlo… Se que ahora estás enojado pero si en algo te pareces a tu madre, es en lo bondadoso que es tu corazón, por eso te pido que busques a tu hermana y le des el lugar que yo le negué… Te lo pido por favor hijo, como mi última voluntad, encuentra a tu hermana…
– … Ahhh ¡ - suspiro resignado – Bien, la buscaré y si es lo que necesita la ayudare.
El padre del pelirojo murió horas más tarde esa noche luego de despedirse y disculparse con su esposa e hija nuevamente. Desde ese día el joven Sabaku se vio en la tarea de encontrar el paradero de su media hermana menor en nombre de cumplir la última voluntad de su padre.
………………… FIN FLASHBACK………………….
………………………………………………. …………………………………. ………………………..
En la cocina de la mansión Uchiha, se encontraban hablando entre cuchicheos las tres sirvientas más jóvenes las cuales parecían muy molestas por alguna razón, sobre todo las dos pelirojas eran las más furiosas ante lo que hablaban.
– ¡ No lo soporto! No entiendo que es lo que le ve a esa maldita niñita insípida - exclamaba frustrada con enojó la peliroja, Karin.
– Yo tampoco lo entiendo que puede tener de especial esa mosca muerta!!! ¡No la soporto! – grito frustrada Tayuya.
Ambas pelirrojas no dejaban de despotricar contra la oji-verde hasta repentinamente se vieron interrumpidas por la burlona risa de la castaña.
– Y tú de que te ríes, eh!? – cuestionó molesta Karin.
– Jajaja… de lo patéticas que se ven. Después de creerse las reinas del mundo solo porque el señor Sasuke las buscaba para satisfacerse, ahora no son más que un montón de ardidas que se carcomen en su propio veneno… jajaja – siguió riendo y burlándose de esas dos.
– ¿Cómo te atreves a hablarnos así estúpida?!! – reclamo furiosa. – Que acaso olvidas que tú amado señor Neji también se arrastra por el suelo que pisa esa mustia de pelos raros?
– Sí, además por lo menos yo puedo decir que fui reconocida por el patrón, porque el siempre venía a mí cuando necesitaba una mujer! Tú ni siquiera podrías llamar la atención de un vagabundo… - ambas pelirrojas comenzaron a reír sin medida mientras Ten Ten comenzaba a enojarse realmente.
– Eres tan poca cosa que el señor Neji ni en sueños se fijaría en alguien tan insignificante como tú.
Los nudillos de Ten Ten estaban muy blancos de lo fuerte que apretaba los puños, pero luego se calmó un poco.
– Hmn, de cualquier forma Karin, tu no fuiste más que la puta temporal del patrón, solo que nunca te pagaban por tus servicios – la risa burlona de la chica desapareció al oírla.
– Quieres que te diga porque el señor Sasuke se queda con Sakura y no contigo Karin o contigo Tayuya? Porque ustedes solo son unas putas, unas zorras que solo sirven para coger nada más. En cambio Sakura es una persona totalmente diferente. Ella por lo menos no es una ofrecida que a la minima oportunidad se abre de piernas como ustedes!!! … Ella logró meterse en el lugar en el que ni en sus mejores sueños podrían… Ella se ganó su corazón, ¡Logró que se enamorara de ella!!!!!
PLASSSS!!!!!
Ten Ten se llevó la mano a la mejilla, podía sentir como está le escocia y le palpitaba. Tal parecía que la pelirroja le había abofeteado con bastante saña.
Sin embargo aún no tenía suficiente, claramente se veía con intenciones de volver a arremeter contra la castaña. Está iba a atacarla también cuando inesperadamente una cabellera rosada se interpuso en su campo de visión, empujando fuertemente a la pelirroja que fue salvada por la otra.
– ¿! Por qué siempre tienes que lastimar a los demás, Karin ?! – le pregunto Sakura quien hacía poco había llegado del pueblo y al entrar a la cocina había escuchado un poco de la discusión y fue testigo de la cachetada que Karin le diera a Ten Ten. Ella por su parte está tan sorprendida por la repentina aparición de la pelirosa y que además la defendiera del ataque de Karin, no sabía hacer o decir.
– Tú… cómo… cómo te atreves a ponerme las manos encima, estúpida!!! – grito totalmente furiosa, comenzando a llamar la atención de los demás miembros de la casa.
– Karin cálmate vas a llamar la atención de los señores! – le recomendó Tayuya tratando de controlarla un poco, aunque inútil.
– Quien te crees que eres, eh?!... Crees que porque eres la consentida de Sasuke puedes tratarme como si fueras mejor que yo!? … No se te olvide que yo me he acostado con él más veces de la tu podrías siquiera soñar , no eres nadie comparada conmigo. – al parecer la pelirroja había perdido los estribos abruptamente- Ya verás que en cuanto se le pase el capricho que tiene contigo volverá a mis brazos, porque solo yo soy lo suficientemente mujer para complacerlo, solo yo puedo darle tanto placer como ninguna otra podría, solo yo puedo hacer que se venga ta….
PLASSSSSSS!!!!!!!!
Se escuchó por segunda vez.
La mano de Sakura estaba extendida en el aire mientras todas las ahí presentes están tan conmocionadas por lo que acababan de presenciar que se podría cortar la tensión presente en el aire, todas contenían la respiración, sin moverse, sin pensar.
Karin estaba en shock, realmente le dolía la mejilla; Tayuya y Ten Ten por su parte estaban asombradas.
Sakura poco a poco se fue dando cuenta lo que había echo y aunque sabía que estaba mal, más porque el joven Sasuke le había dicho que no volviera a meterse en problemas, pero ya veía que este sería uno y grande; más no podía decir que se arrepentía ya que no lo hacía.
– ¡MALDITA!!!!!!! – exclamó furiosa la pelirroja mientras abruptamente corría hacia la ojijade y la empujaba fuertemente haciendo que cayera contra el mesón de la cocina tirando en el proceso unos vasos de vidrios que al caer se rompieron.
Sin poder evitarlo, la joven cayó sobre los vidrios rotos cortándose una gran parte del brazo derecho, la sangre comenzó a emanar sin cesar, fue así cuando todo el silencio desapareció.
– Sakura!!!! – Ten Ten se apresuro a socorrerla, al fin había recuperado el control sobre si misma y ver que no paraba de sangrar – Sakura resiste, no te muevas, déjame ver – le pidió mientras examinaba su brazo herido.
– Karin que fue lo que hiciste!? – le reclamo temerosa la otra chica. Ella por su lado no salía de la impresión, nunca pensó que esto fuera a pasar.
–¡¿Qué diablos está pasando aquí!? – exigió la voz de cierto azabache.
……………………………. …………… ……………………………………………… ……………………………………
Sasuke se dirijo a la cocina, una vez se disculpó con el joven Pelirojo. Iba a averiguar qué era el motivo del escándalo que parecía aumentar a medida que pasaba los segundos, no sabía porque tenía un mal presentimiento y era como si se fuera a topar con una escena que no le gustaría ver. Solo esperaba que no se tratara de Sakura esta vez.
Cuando estaba a unos pasos de llegar se oyó un fuerte estruendo, como de vidrio rompiéndose. Camino más rápido y al cruzar la puerta exigió
–¡¿Qué diablos está pasando aquí!?.
Ciertamente la imagen que contempló no le gusto absolutamente para nada.
Las sirvientas estaban ahí todas en shock al verlo llegar pero lo que captó toda su atención fue a la pelirosa en el suelo, más específicamente en los brazos de la castaña que sostenía el brazo de esta, cuyo brazo tenía un fuerte y a la vista profundo corte en el lado del antebrazo, el cual no paraba de brotar sangre.
– ¡Sakura! – exclamó con gran preocupación arrodillándose ante ella y quitando la de los brazos de la otra muchacha – Trae un pañuelo, algo para trancar el sangrado!! - le gritó a Ten Ten quien luego de reaccionar corrió por un trapo de la cocina y lo presionó en la herida de la ojijade.
– Jo… joven… Sasuke … - llamo adolorida y con dificulta- Duele… me duele! – sollozo débilmente.
– Sakura resiste, tengo llevarte con un doctor- decía mientras afianzaba su agarre en ella delicadamente pero con firmeza – Dile a Sai que traiga el carruaje – ordenó a nadie en particular solo que quería que obedecieran sus órdenes.
– S… Sai no está, es su día libre- cometo nerviosa la misma Tayuya.
– ¡Maldición!!!!
– Podemos ir en el mío – exclamó repentinamente alguien, siendo este el mismo Sabaku Gaara.
El pelinegro no lo pensó mucho, tomo a la joven con el mayor cuidado y en sus brazos la llevo hasta el carruaje del pelirojo el una vez acomodados dio la orden que avanzara hasta la residencia del doctor Kabuto, el cual era el médico del pueblo.
* Unas horas después *
Sasuke y Gaara se encontraban esperando que el Doctor Kabuto terminara de atender la herida de Sakura. Al parecer la herida no había dañado ningún nervio, solo había sido más aparatosa de lo que que realmente era pero luego de parar el sangrado y coserla no había de que preocuparse.
Ambos jóvenes levantaron la cabeza al oír la puerta donde estaban atendiendo La muchacha ser abierta, viendo al galeno salir de allí.
–Bueno ya terminé de suturar la herida – comento mientras acomodaba sus lentes con su mano, viendo a ambos hombres – fue un corte profundo pero con el cuidado adecuado no debería causar mayor problema- les regaló una sonrisa tranquilizadora a los dos.
El azabache suspiro más tranquilo, se alegraba que la oji-verde estuviera mejor ahora, había estado muy preocupado por ella. Nunca pensó que algo así pudiera pasarle, nunca se había sentido tan angustiado tanto por alguien de la forma que se sintió por ella.
– Ahora misma está un poco adormecida por el calmante que le di para el dolor, lo mejor es que descanse por hoy, mañana estará un poco mejor.
– Muchas gracias doctor! – dijeron al mismo tiempo los dos muchachos.
– Envíeme el precio por su servicio en la mañana enviaré a alguien a cancelar su trabajo – le notifico el moreno mientras se acercaba a la puerta tras el hombre, entrando por está hasta llegar al lado de la pelirosa la cual apenas parecía despierta.
Volvió a tomarla delicadamente entre sus brazos y está luego de removerse un poco termino por acomodarse entre estos enterrando la cara en su pecho.
– Joven… - balbuceo somnolienta aspirando levemente el varonil aroma de su patrón.
– ¿Cómo te sientes Sakura?- pregunto delicadamente afianzándola entre sus brazos.
– Tengo… mucho … sueño… - susurro entre cortada mente para caer profundamente dormida a los pocos segundos.
– No sé preocupe es normal, el calmante era un poco fuerte pero estará bien.
El joven asintió y despidiéndose del médico camino hasta la salida con el Pelirojo tras de él, nuevamente montándose en el carruaje de este y emprendiendo así el regreso a la mansión Uchiha en un profundo silencio, eso hasta que fue el oji-verde quien lo rompió.
– Me gustaría ayudar con los gastos por los servicios del médico
Sasuke lo miro un poco extraño por la petición del Sabaku, es decir, a cuenta de que pagaría por alguien que ni siquiera conoce?
– Eso es no es necesario, Sakura es mi mu… es mi empleada- se corrigió antes de completar la frase, lo cual no paso desapercibido para el pelirojo aunque no le tomo mucha importancia en ese momento. - Es algo de lo que yo debo ocuparme.
– Aun así me gustaría ayudar
– Traernos fue mas que suficiente – comento con un tono un tanto hostil, al parecer de Gaara.
Gaara podía notar la tensión en su faz, además que noto como el moreno apretaba más fuerte el agarre en la chica, como acercándola aún más a él le hizo preguntarse que tipo de relación había entre ellos para que el Uchiha reaccionara de esa manera. Aunque estaba claro que eran mucho más que un patrón y su empleada, lo cual le hacía preocuparse después de todo había oído muchos rumores sobre el carácter de los Uchihas y su particular apreciación del género femenino.
Estuvieron enfrentándose con la mirada por unos varios segundos con retándose en una batalla silenciosa sin siquiera saber porque lo hacían hasta que fue el mismo azabache quien quitó su mirada para centrarla en el panorama que se apreciaba por la ventana del coche en movimiento. Por su lado Gaara presto su atención en la joven; al apreciarla más de cerca podía notar cierto parecido con su padre como la forma de sus ojos o su nariz además el tono de su piel era idéntico al suyo propio. Claro todo estos eran rasgos muy vagos, sin contar que al no conocer como era la madre la joven no sabía si se parecía mas a ella y solo se estaba dejando llevar por lo que creía ver en ella. Necesitaba encontrar la forma de hablar lo más pronto posible con ella.
– Señor hemos llegado – anuncio repentinamente su chófer, sorprendiendo a ambos hombres, al parecer ambos estaban muy perdidos en sus pensamientos que no notaron cuando el coche se había detenido.
El pelinegro fue el primero en bajar con un poco de esfuerzo ya que aún cangaba a la pelirosa lo que dificultaba su movilidad.
Una vez en el suelo con la joven entre sus brazos se dio la vuelta para encara al oji-verde.
– Lamento el inconveniente ya que no pudimos culminar los detalles de nuestra reunión.
– No sé preocupe, aún tengo asuntos pendientes en Konoha por lo que podemos terminar con los detalles en cualquier momento. – comenzó haciendo un pequeño asentimiento con la cabeza.
– Bien , nuevamente mis disculpas y gracias por la ayuda.- se despidió dando media vuelta y entrando a la mansión sin más dilación.
El Pelirojo los contempló mientras se marchaba.
– Así que Sakura… realmente podrás ser tu … hija de mi padre.
El destino ciertamente daba giros muy inesperados y nunca se sabe cuándo esos giros nos pueden traer bendiciones o desgracias…
……………………………… ……………. ………. ………… …………………………………………… …
Bueno este es todo el capítulo por ahora como mencioné antes no tengo mucho que decir Salvo que tratare de actualizar pronto espero les allá gustado y quienes leen está historias la sigan leyendo hasta el final. Hasta la próxima en un nuevo capítulo de mi versión del final de inocencia robada Gracias y saludos a todas y todos
