Disclaimer: InuYasha y el resto de sus personajes no me pertenecen, son propiedad de la fabulosa Rumiko sensei, la historia por otro lado es mi creación, si gustan utilizarla para alguna adaptación les pido de favor solo me avisen y me inviten a leerla n_n (y si fuese sasusaku mejor jejeje)
La concubina del Inuyoukai
Una joven mujer de cabellos azabaches observa con nostálgica mirada hacia la luna creciente que yace sobre el oscuro firmamento a través del gran ventanal de aquella habitación que hace algún tiempo dejo de considerar su prisión.
— ¿En qué momento sucedió?— pregunto al viento, su mirada reflejaba enorme tristeza y sus ánimos parecían haberse apagado, las lágrimas parecían acumularse en sus ojos — ¿por qué lo permití? – dicho esto último dejo salir un silencioso llanto.
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— ¡Estás completamente fuera de tus cabales Souta!– gritó con exasperación el hombre mayor de finas vestimentas y cabello cano — Escúchame con atención, lo que propones no sólo atentara con la supervivencia de nuestro linaje, sino con la de toda la raza humana, ¿tienes idea de lo que la protección de la familia de los Inuyoukai significa para los humanos?
— ¡¿A costa de qué?! ¡¿De la vida de Kagome?! Sólo escúchate padre es de tu hija y de mi hermana de quien estamos hablando, has permitido que ese demonio corrompa…—sin embargo el exaltado joven no pudo terminar su oración pues el fuerte sonido de una bofetada interrumpió su apasionado discurso —Padre…
—Escúchame bien porque es la última vez que lo repetiré, el reino entero ha llorado la muerte de hermana, incluida tu bondadosa y débil madre, sin embargo a sus ojos Kagome es considerada la mujer que salvo sus vidas ganándose el honor y respeto de todo aquél que ponga un pie en las tierras de los Higurashi; y si tus acciones desvelan la verdad no harás más que manchar su nombre y el de nuestra familia con la deshonra eterna.—termino de decir el emperador Endo con una mirada glacial y un tono de voz tan frío que no daba pie a ninguna replica.–—El pretender desafiar al Comandante Perro significa llevar a la raza humana al exterminio, no hagas que el sacrificio de Kagome sea en vano.
—Pero…—susurro de manera casi inaudible.
––No se hable una palabra más del asunto, a partir de mañana serás enviado a las tierras del este— anunció su padre dándole la espalda al momento de terminar de pronunciar cuyas palabras causarían asombro en su hijo.
—No puedes estar hablando en serio padre ¿me estas desterrando?— le preguntó con incredulidad el furioso pelinegro.
—En consideración a tu madre soy incapaz de desterrarte permanentemente de las tierras del sol naciente; sin embargo espero que en este viaje encuentres la paz y cordura que no puedo percibir ahora en ti— Endo Higurashi sentía que sus huesos pesaban como el plomo al darle esta orden a su preciado hijo, a su sucesor.
—Jamás te lo perdonaré, ¡has matado a Kagome!— grito con furia en su corazón y lagrimas amenazando salir junto con su ya desgarrada voz.
—Souta, como futuro gobernante debes comprender que el bien común es más importante que el propio, y antes que padre soy emperador de nuestra especie.
El joven príncipe se dejo caer sobre sus rodillas derrotado, pero sin dejar morir aún la idea de volver a ver el rostro de su amada hermana.
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No era normal en él salir por las noches a vagar por los alrededores de sus tierras, no desde muchos siglos atrás, sin embargo nada había cambiado desde aquel entonces… nada excepto la nueva criatura que mantenía cautiva; el sólo pensar en ella hizo que la furia lo cegase inyectando sus ojos con un rojo escarlata, aumentando su velocidad y transformándose en el imponente Taiyoukai que era, un gigantesco demonio perro colosal de finísimo pelaje blanco como la nieve y unos feroces ojos rojos sobre los cuales se posaba una luna creciente color púrpura. Sin darse cuenta termino aterrizando en los jardines que daban a su pequeña habitación soltando un largo rugido.
Kagome dejó de sollozar y salió por el ventanal con el aroma de sal impregnado en su rostro, pero en lugar de intimidarse por el gruñido que recibió por parte de la bestia, se lanzo hacia el mononoke y se abrazo fuertemente de él.
— ¿Por qué?— preguntaba entre sollozos, una gran luz la cegó por un momento, intercambiando el suave pelaje por la fría armadura del peliplata.
—Solamente eres una despreciable humana— le respondió con su característica frialdad.
— Ya lo sé, sin embargo no lo puedo evitar… ¿acaso ustedes los demonios no tienen sentimientos?— le preguntó abrazándose fuertemente a su inalcanzable ilusión.
— ¿Sentimientos?— preguntó soltando un bufido y una risa seca — Ya te le había dicho mujer, la gran diferencia entre ustedes despreciables y patéticas criaturas y nosotros los demonios es nuestra falta de esas emociones inservibles, sólo mírate a donde te llevaron; a un prolongado encierro que solo tendrá fin con tu muerte.
— ¿Por qué no me mata de una vez?— contesto apretándose con más fuerza.
—Mmph ¿realmente eso es lo que deseas?— el peliplata la tomo del cuello alejándola de sí y cerrando su garra alrededor de este con fuerza, sin embargo algo dentro de sí se removió al verla a los ojos.
—Antes… antes de morir, solo deseo confesar una última cosa— pronunció con dificultad la frágil princesa humana.
El amo Sesshomaru no deshizo ni un poco su agarre, y continuo viéndola con esa fría mirada inexpresiva —Habla.
—Usted cautivo mi corazón…—casi imperceptible pero ella lo notó, en la mirada del peliplata hubo un pequeño asomo de asombro al verlo abrir por un segundo un poco más sus ojos — Y si mis emociones humanas me conllevaron a mi muerte temprana, gustosa la acepto porque me llevaron también a conocer este nuevo sentimiento.
—Solo hablas tonterías. — y de pronto la libero de su agarre.
—Y usted es el que habla sin entenderme.
—No necesito hacerlo.
—No espero ser correspondida, sin embargo me gustaría saber porque me mantiene aún con vida.
— Porque así lo deseo— contesto simplemente.
— Existen demonesas y humanas muchas más bellas que yo, que podrían cumplir el rol de… el rol que yo llevo a cabo, dígame entonces si soy tan insignificante para usted, tan despreciable y tan patética—exclamo con resentimiento y desesperación en su voz — ¿por qué yo?
—No seas insolente…—siseo con aparente desprecio.
—No lo soy, no soy tonta si se trata de humillar el honor de mi familia desde la primera vez que me hizo suya lo logro— apunto con su dedo acusadoramente—Sino significo nada para usted como intenta hacerme creer…
— ¡Guarda silencio humana insolente!—grito con sus ojos inyectados de un color rojo sangre.
Y aunque Kagome calló y aguanto su respiración agitada, sus ojos ya no mostraban rastros de lágrimas.
—Jamás vuelvas a faltarme el respeto de esa manera…— aquella amenaza sería suficiente para amedrentar a mil soldados ya fuesen humanos o demonios y la azabache lo sabía, por eso se acerco junto al río y miro su reflejo en él.
El demonio peliplata relajo su postura al ya no tenerla frente a él, definitivamente esta mujer estaba afectando su buen juicio, y aún era incapaz de descubrir que era lo que padre había visto en tales seres, se recargo contra el árbol y con el suave toque de sus dedos creó una onda que distorsiono la imagen de la ojimarrón.
Ella levanto su vista hacia aquellos ojos dorados que escrutaban su reflejo en el agua intentando descifrarlo, lentamente se acerco a él, quien la recibió rodeándola entre sus brazos
Enterrando su rostro en su pecho y aspirando su embriagador aroma masculino le confesó — No puedo entenderte, por más que lo intento.
—No necesitas hacerlo.
—Me es imposible dejar de intentarlo, soy humana.
—Kagome.
—No me gusta mi nombre. —confeso con un deje irónico.
—Eres el ave encerrada en una jaula de oro— le musito sobre sus cabellos.
—Entonces mi destino era terminar aquí contigo — sonrió levemente— supongo que ahora me gusta un poco mi nombre.
—Nunca te irás de aquí— sin saber porque había soltado esta confesión Sesshomaru se molesto consigo mismo, apretando entre sus brazos a la mujer que había hecho suya hace muchas lunas.
— ¿Es una promesa o es una amenaza?
El comandante perro no contesto, no porque prefiriera no hacerlo, sino porque ni él mismo sabía la respuesta, el odiaba a su raza, su padre había perecido por su causa, por una princesa humana igualmente, sin embargo la paz que conseguía a su lado era algo que jamás había sentido, se estaba comportando estúpidamente, sin embargo solo por esta noche se lo permitiría, nadie sabría nunca el secreto de su preciosa ave enjaulada.
Ajena a los pensamientos de su amo, decidió disfrutar aquellos momentos junto a su amado demonio, ya no había dudas ni confusiones en su corazón, lo había descubierto en el instante en que su confesión había salido de sus labios, lo amaba, y bajo la luna creciente como testigo decidió que lucharía por ganar el corazón del Inuyoukai, después de todo no tenía nada más que perder.
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— ¿De verdad era necesario que Souta partiera sin despedirse de mí Endo?— murmuro una hermosa dama, una versión mayor pero aun preciosísima de la princesa Kagome, la emperatriz Sonomi, su madre.
—Ya te lo eh explicado querida— le contesto abrazándola para consolarla— Souta aún está muy afectado por la muerte de Kagome, el simplemente necesitaba alejarse de todo para recuperar… su cordura.
—Lo entiendo cariño, sin embargo… mis bebés Endo…— soltó en un amargo sollozo.
—Te entiendo amor mío, créeme que yo cargaré con esto en mi consciencia por el resto de mi vida.
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Mientras tanto una caravana avanzaba en medio de la noche, en ella el príncipe Souta avanzaba con sus hombres de confianza.
—"Kagome te prometo que te rescataré así tenga que entregar mi alma al diablo, te liberaré" Y entonces seremos sólo tú y yo… — la oscuridad en su corazón aumentaba y aunque sus camaradas humanos no lo notaban, había un extraño ser que buscaría aprovecharse de ello.
N.A.: Hola a todas jejeje después de un año por fin eh publicado y lo mínimo que puedo hacer chicas es pedirles disculpas u_u pero esto de ser madre y docente en formación esta complicadísimo. Sin embargo quiero agradecerles a todas las chicas que dejaron reviews en el último capítulo:
SARITZ
Marlene Vasquez
Elizabeth
johanna eli
Sele de la Luna
Yeseniahernandez
Selene T. H
Mikori
skarlet3
GalletasDeFresa
Paovampire
Lady Indomitus
Kagome de Taisho
Chovitap
alejita1524
Diana Antunez-Uruguay
Amelie
Lz
Y los guest, no saben lo precioso que es ver todos sus mensajes, hoy no pude contestarlos personalmente como acostumbro por qué quería subir el capítulo lo más pronto posible, pero les prometo que las actualizaciones semanales-quincenales regresaron n_n las amo muchísimo y espero sus comentarios.
¡Besos y cariños Moon Skin!
