Yuki no molestó a Shuichi al día siguiente, se quedó encerrado en su oficina mientras fumaba nerviosamente por lo sucedido el día anterior. No podía ignorar el hecho que Shuichi había correspondido al beso al principio, lo había sentido claramente, pero, aquella escena del elevador la conocía muy bien, así había empezado todo entre ellos, así había sido el primer beso entre ellos. Yuki esperaba no haber cometido un error, pero las lágrimas de Shuichi no le indicaban nada bueno, no tenía la menor idea de lo que el joven había sentido en esos momentos, quizás algunos recuerdos de golpe habían regresado a atormentarlo. Yuki no sabía si esto lo perjudicaría, por ahora había decidido no aparecer ante él, no quería que se sintiera acosado ni presionado de ninguna manera, aunque moría por tocar al joven, aquel beso había despertado sus instintos y ahora trataba de ahogar sus deseos con los cigarros que se fumaba uno tras otro. Quería salir de aquel despacho, odiaba estar encerrado, siempre hacía lo que quería, pero, con Shuichi en esas condiciones, se sentía muy limitado, por suerte más pesaba lo que sentía por el cantante que sus propios deseos. Yuki respiró profundo y hundió el cigarro en el cenicero frunciendo el ceño, tenía que buscar la manera de volver a acercarse al chico sin que pasara nada más, a menos que el mismo Shuichi lo buscara, pero… ¿hasta cuándo tendría que contenerse?, ¿hasta cuándo sus recuerdos se negarían a volver?
- Si fuera otra persona, ya lo hubiera mandado al diablo… pero, se trata de ese tonto…
Cuando Yuki se animó a salir a la sala, observó por todos lados buscando al joven, lo único que encontró fue una nota dejada sobre la mesa de la cocina. Inmediatamente, fue a cogerlo y reconoció la letra de Shuichi, lo único que decía era que pasaría el día con Hiro, que él lo llevaría al departamento, así que no tenía de qué preocuparse. Yuki se llevó una mano a los cabellos, al menos Hiro lo cuidaría, pero no quería ni imaginar que cosa le contaría Shuichi. Tenía que controlarse, había decidido que aquel día no lo molestaría, el que saliera con Hiro no era una amenaza, porque su amigo lo cuidaba mejor que un padre, secretamente, Yuki confiaba en la madurez del joven, y sabía que lo regresaría a casa sano y salvo, aunque hubiese preferido ir por él al finalizar el día. De todos modos, Yuki se dejó caer pesadamente sobre el sofá, decidido a pasar trabajando ese día y así las horas se acortarían, no quería pensar en nada más, y menos, en nada malo.
Mientras tanto, Shuichi se encontraba en la casa de su amigo, lo había llamado por celular muy temprano para pedirle ir a verlo, felizmente, era el día libre de Hiro y había podido ir por él a recogerlo al departamento, porque Shuichi no reconocía las calles aún. Shuichi estaba apoyado contra el balcón, tenía la mirada ausente, se sentía confundido a pesar que le agradase la sensación de estar fuera del departamento. Hiro lo contemplaba a la distancia, en esos instantes estaba preparando tortillas para que ambos pudieran desayunar, sentía que había sucedido algo, al menos eso no había cambiado con el Shuichi actual. Hiro sabía que el joven le contaría lo que había pasado tarde o temprano, lo conocía demasiado bien, aún él hubiese perdido sus recuerdos seguía buscándolo cada vez que tenía problemas o se sentía mal.
- ¿Deseas café o té para beber? - dijo Hiro desde la cocina.
- Café por favor…
- ¡Entendido! En unos minutos estará listo el desayuno.
- Muchas gracias Hiroki… lamento haberte llamado tan temprano, es solo que… necesitaba salir del departamento y eres la única persona que me da confianza hasta ahora.
- Pensé que te estabas llevando mejor con Eiri-san - dijo Hiro mientras ponía las tazas sobre una mesa cercana.
- Yo igual, pero…
- ¿Pero?
- Pero…
- ¿Sucedió algo con Eiri-san? - dijo Hiro sin poder contenerse más.
- Él me besó…
Shuichi se sonrojó, pero no cambió su expresión, sus ojos reflejaban curiosidad, miedo, ansiedad, sorpresa, todo al mismo tiempo. Hiro no se sorprendió de lo que Shuichi acababa de confesarle, sabía que el escritor no podría contenerse por mucho tiempo, a pesar de ello, no veía enfadado ni incómodo a su amigo, por ello comprendió que aquel beso solo le había traído más preguntas y confusión.
- Él es tu pareja de todos modos… sé que no lo comprendes bien, pero ustedes llevan saliendo mucho tiempo. No quise hablarte mucho del tema, porque quería que tú mismo descubrieras tus sentimientos.
- No es solo Yuki, hace poco fue Sakuma-san al departamento y me dijo que yo había estado enamorado de él por mucho tiempo - dijo Shuichi de repente.
- ¿Sakuma-san dijo eso? ¿Así como si nada? - dijo Hiro levantando una ceja en señal de molestia, no sabía que el cantante había estado teniendo contacto con Shuichi, aquello no le agradaba.
- Sí, y eso pasó antes que Yuki me besara… ayer nosotros fuimos a una cita, pasamos un lindo día juntos, me sentí muy bien, pero, él me sorprendió al besarme de repente… debo confesar que al principio me sentí muy bien, solo que algunas imágenes extrañas vinieron a mi mente junto a las palabras de Sakuma-san.
- Shu-chan, no sé si deba decirte esto…
- ¡Por favor Hiro!, ¡eres el único que puede decirme la verdad!
- Lo que Sakuma-san dijo es cierto, tú estuviste obsesionado con él durante la escuela y hace no mucho tiempo. Pero, era un amor de fanático, cuando conociste a Eiri-san, sé que experimentaste un amor real por él a pesar de su carácter. Y no te miento respecto a eso, no sé qué más te haya dicho Sakuma-san, pero tú siempre has amado a Eiri-san…
- Lo dijo de una manera tan tierna, que sentí algo aquí dentro - dijo Shuichi señalando su corazón - pero, cuando Yuki me beso… tuve tantos sentimientos encontrados, e imágenes en donde me vi en la cama con él, y otras en donde estábamos peleando. Por eso me sentí confundido, sé que las cosas con él no eran tan buenas antes de que perdiese la memoria, pero, creo que la situación era peor de lo que pensaba.
- No podría responderte eso Shuichi, solo tú sabías la verdad de las cosas, y vas a tener que esperar que regresen tus recuerdos, tal vez esta sea una buena oportunidad para que ustedes empiecen de cero.
Shuichi se quedó en silencio, no sabía que pensar, porque su mayor temor era recuperar sus recuerdos y darse cuenta que la relación con Yuki estaba destruida. Tenía miedo de volver a enamorarse de él, de aferrarse a él y descubrir que el escritor solo había actuado amablemente por el estado en el que se encontraba. El consejo de Hiro era bueno, porque si la relación había estado débil, el empezar de cero sería una buena idea, cosa que deseaba hablarlo con Yuki. Desde ese momento se sintió más animado, porque tenía una opción y una respuesta que podría ayudarlo. Y en el caso de Sakuma-san, desde la primera vez que lo vio supo que había algo especial entre ellos, pero no tan fuerte como con Yuki.
Shuichi decidió dejar el tema de lado, tuvo deseos de ver a Yuki en esos instantes o de llamarlo, pero no lo hizo, sabía que no podía apresurar las cosas y si iban a empezar de cero, debía conversarlo primero con él.
El resto del día la pasó muy bien con Hiro, ambos la pasaron viendo películas y jugando juegos de video, compraron bocadillos y alguna bebida, y hablaron sobre otros temas que nada tenían que ver con Yuki ni con Ryuichi. Shuichi bebió tanto que se quedó dormido sobre la mesa, eran las ocho de la noche y Hiro pensó que lo mejor sería que su amigo pasara la noche con él para que pudiera regresar más tranquilo al departamento. En esos momentos le marcó a Yuki y habló brevemente por celular, si bien la voz del escritor sonaba fastidiada, terminó aceptando lo que Hiro le decía. Al terminar la llamada, Hiro salió a dar unas vueltas por el supermercado para abastecerse de víveres para tener que comer más tarde y para el desayuno del día siguiente, mientras aprovechaba para hablar con su novia Ayaka. La joven les mandaba muchos saludos y le decía palabras amorosas por estar cuidando de su amigo, ellos estaban planeando un fin de semana romántico, y así se fue Hiro hablando por celular con la joven.
Mientras tanto, a la media hora que Hiro hubiera salido, el sonido del celular de Shuichi hizo que el joven se despertase, él se estiró y se sobó el cuello antes de contestar, ni siquiera vio de quien se trataba, solo respondió la llamada y escuchó una voz conocida.
- ¡Shu-chan! ¡Te he buscado todo el día! Compré algo para ti, pero cuando fui al departamento solo me encontré con el malhumorado de Eiri-san. ¿Dónde estás ahora?, ¿puedo verte?, no te quitaré mucho tiempo, solo quiero darte los bocadillos que compré para ti - dijo Sakuma-san con voz animada.
- Sakuma-san… es que vine a pasar el día con Hiroki y yo…
- ¿¡Estás con él!?, ¡es genial! Yo estoy a unas cuadras de su casa, ¡qué casualidad! Supongo que Eiri-san irá a recogerte más tarde ¿no?, ¿puedo verte antes de eso?
- Yo… no lo sé…
- Solo serán unos minutos, lo prometo. Sé que quieres pasar tiempo con tu amigo y no los molestaré.
- Bueno, entonces te veré abajo en diez minutos, ¿está bien? - dijo Shuichi con voz nerviosa.
- ¡En cinco minutos estoy ahí!
Shuichi colgó el teléfono dudoso, el entusiasmo de Sakuma era tanto que no había podido decirle que no, le hubiera gustado que fuese Yuki quien llamase, pero, decidió ver a Ryuichi un momento. Además, encontró una pequeña nota de Hiro donde le decía que había ido a comprar comida y que él se quedaría a pasar la noche en su casa, con una pequeña postdata entre paréntesis donde le indicaba que Yuki ya lo sabía, cosa que Shuichi agradeció muchísimo. No pasó ni cinco minutos cuando volvió a escuchar el teléfono y al revisarlo vio un mensaje de Ryuichi quien le decía que se encontraba en la puerta de la casa, Shuichi se pasó una mano por los cabellos, y bajó rápidamente a atender al cantante.
- ¡Shu-chan! ¡Te extrañé mucho! - dijo Ryuichi al verlo - ¡Te compré muchos bocadillos!, espero que te gusten.
- Muchas gracias Sakuma-san, no debiste molestarte.
- Un día deberías quedarte conmigo en mi departamento, haríamos muchas cosas divertidas - dijo Ryuichi guiñándole el ojo.
- Lo tomaré en cuenta, gracias - dijo Shuichi empezando a sentirse algo extraño.
- Bueno, no te quitaré más tiempo, sé que tu amigo está esperándote, envíame un mensaje cuando estés solo en el departamento para ir a verte. Te conseguiré lo que quieras, si deseas algún videojuego o alguna revista, dímelo y lo buscaré para ti.
- Mil gracias, de verdad… eres muy amable conmigo - dijo el joven sonriendo honestamente.
- Shuichi, antes de irme yo… quería darte otra cosa para que no me olvides y pienses un poquito más en mí - dijo de repente Ryuichi. El joven pensó que le había comprado otras cosas y le iba a decir que no necesitaba nada más, pero, en esos momentos, el cantante se acercó y lo sujetó del rostro para darle un beso tan profundo que lo dejó sin respiración. Shuichi trató de liberarse, pero Sakuma se aferró a él y el beso se hizo cada vez más intenso, tanto que, al separarse, Shuichi sentía la falta de aire, estaba algo mareado por lo que no reaccionó inmediatamente, cosa que Ryuichi aprovechó y se alejó despidiéndose como si nada con la mano. Shuichi estaba totalmente avergonzado e incómodo, rápidamente subió las escaleras sin darse cuenta que alguien había observado toda la escena, Hiro acababa de regresar del supermercado y no podía creer lo que acababa de presenciar.
Continuará…
