Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.
24: Deseo de venganza parte 2.
Todo era un caos en Hosu, por culpa de cientos de Nōmus, los cuales comenzaron un ataque. Ahora, con el permiso de Sniper y Edgeshot, Artemisa (Izumi) y Earphone Jack (Kyōka), podían combatir a los Nōmus y auxiliar en la evacuación.
— ¡Phantom Arrow! (Flecha Fantasma) —exclamó Artemisa, arrojando una flecha contra un Nōmu, solo para que otra flecha se materializara, y se enterrara en ese mismo Nōmu. Se lanzó contra Artemisa, quien se agachó y disparó una flecha a quemarropa, mandándolo a volar.
Kyōka lanzó sus ondas sonoras, enviando a un Nōmu a volar. Cuando el peligro parecia haber pasado, la chica de cabellos violáceos, habló. —Izu... ¡Artemisa, debemos buscar a Ingenium II!
Ambas chicas se aseguraron, de que nadie las viera desaparecer. Y se dirigieron hacía un callejón cercano.
Pues se decía, que el Asesino de Héroes, siempre estaba en los callejones.
-/-/-/En un callejón, cualquiera de Hōsu/-/-/-
Iida salió volando, por el golpe de la espada de su enemigo. —Así que tú eres... el hermano de Ingenium, ¿eh? Sí. Lo recuerdo. Su armadura de Héroe, era idéntica a la tuya. —Dijo el Asesino de Héroes. —Lo dejé vivir, para que esparciera rumores sobre mí. —Le quebró el brazo, pisándoselo. —Eres muy débil —usando su Katana, la enterró en su brazo. —Tu hermano y tu... son héroes falsos, y son débiles.
— ¡CALLATE! —Gritó Iida, desde el suelo. — ¡Por tu culpa, la mitad inferior de su cuerpo está paralizada por lesiones en la columna! ¡Parece que nunca más estará apto para ser un héroe! —Continuó con su discurso — ¡Mi hermano ha salvado a muchas personas, ha guiado a otros héroes!, ¡él, es un héroe magnifico! ¡voy a matarte, en su nombre!
El Asesino de Héroes, comenzó a reírse. —Si quieres ser un héroe, niño. Entonces: primero, sálvalo a él. —Y señaló con su Katana, a un héroe con ropas y aditamentos de indio americano. —Antes de preocuparte por ti mismo, ve a salvar a otros. No tomes tu poder, para tu propio beneficio. —Levantó la Katana. —Dejar que el odio por el enemigo te consuma, solo para satisfacer tus propios deseos... comportándose así, está muy lejos del título de "héroe". —Iida no quería admitirlo. Pero el Asesino de Héroes, tenía razón. —Y es por esto que, morirás aquí. —lamió la sangre en la Katana, paralizando a Iida. —Nos vemos muchacho. Serás el sacrificio, para un mundo más justo.
— ¡Cállate! —Gritó Iida mentalmente. — ¡CÁLLATE! ¡NO IMPORTA LO QUE DIGAS, NO DEJAS DE SER EL CRIMINAL QUE LASTIMÓ A MI HERMANO!
— ¡Heartbeat Fuzz! —cuando el asesino de héroes, miró hacía su derecha, al escuchar el grito de un movimiento especial, salió volando y se golpeó contra un muro.
— ¿Jirō? —preguntó Iida, desde el suelo.
—Nada mal, chiquilla —dijo el asesino de héroes, tratando de ponerse de pie, solo para gritar de dolor.
— ¿Flechas? —preguntó Iida, viendo un par de estas, en la espalda del Asesino de Héroes, aun y cuando tenía la espalda, apoyada contra una pared. —Midoriya, ¿eres tú? ¿Qué hacen aquí?
—Salvarte el trasero, vengador de mierda —gruñó Izumi, enfadada con su amigo, y tensando su arco. — ¿En qué estabas pensando, al hacer algo como esto, enfrentarte a alguien del calibre de Stain?
—I... Artemisa, lo descubrió, solo gracias a su gran intelecto —dijo Kyōka sonriendo. —Aparece en callejones, cuando hay más caos y luego desaparece, luego de cinco asesinatos de héroes. Con un caos como el que están armando los Nōmus —señaló con el pulgar, hacía la salida del Callejón. —Era obvio, quien aparecería.
—Midoriya, Jirō, no se involucren —dijo Iida enfadado, intentando inútilmente levantarse. —No tiene nada, que ver con ustedes.
—Un amigo dice: "vengo a salvarte", ¿y tú, desprecias tu ayuda, solo por tu venganza? —gruñó Stein, mirando a Iida. Izumi escribió un mensaje de texto, y lo mandó, para luego guardarse su teléfono. —Y es por esto, que tengo que matarte.
Izumi continuó lanzándole flechas a su enemigo, el cual desviaba las mismas, con su Katana, solo para ser golpeado, por una poderosa onda sonora de Kyōka, quien comenzó a mover sus piernas y brazos, para acelerar su corazón, y atacar con más poder. La peliverde, lanzó otras dos flechas, y el Asesino de Héroes, estaba listo para bloquearlas, solo para que las flechas entraran en dos portales, e hicieran gritar al villano, cuando se enterraron en sus omoplatos. El asesino creyó que podría atacarlas ahora, solo para ser golpeado en el costado, por un bloque de hielo.
Un chico de cabellos blanco y rojo, apareció. —Midoriya. Tu mensaje no fue muy claro, tendrías que serlo a futuro. —Enseñó su teléfono.
—Es uno tras otro, hoy —el Asesino de Héroes se burló.
—Todoroki —dijo Iida, quien logró levantarse. — ¡Recipro Burst! —Se movió a una gran velocidad, y cargó con Native.
El Asesino de Héroes, cargó contra ellos, pero Todoroki formó un muro de hielo, muy ancho, impidiendo a las cuchillas y Katana de su enemigo, atravesarlo. —Buen trabajo, Todoroki —dijo Kyōka. — ¡HEARTBEAT SURROUND! —El muro fue destruido, convirtiéndose en cientos de bloques de hielo, que volaron contra el Asesino de Héroes.
Izumi le arrojó tantas flechas, como pudo crear, en menos de un minuto y Todoroki arrojó una bola de fuego, antes de calentarse demasiado, y caer al suelo.
Pronto, los héroes profesionales llegaron al lugar, encontrándose a Stain lastimado de gravedad. —Artemisa... Earphone Jack... y el hijo de Endeavor... ustedes tres... son merecedores, del título de héroe.
Pronto, héroes profesionales llegaron y arrestaron al Asesino de héroes. Sin embargo, las adolescentes (e Iida), recibieron un regaño por actuar fuera de los ojos de sus maestros, cosa que ellas (e Iida), aceptaron como castigo, y no se diría quienes eran.
Para Izumi y Kyōka, fue algo bastante raro, ver a Edgeshot y Sniper solo riéndose divertidos, de que les retiraran las licencias por un mes, además de ser felicitadas por ellos, al salvar a su amigo y capturar a un hombre tan peligroso, como Stain.
— ¿Existe algún profesor normal, en la UA? —preguntó Kyoka, con una gota tras la cabeza, al verlos reírse.
—No Kyōka-Chan, no existe ningún maestro normal —contestó Izumi, también con una gota, tras su cabeza.
