Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

30: Entrenamiento en el Campamento de Verano.

Cuando amaneció, Aizawa, se presentó ante todos. —Buenos días a todos. Hoy comenzamos una rigurosa ronda de entrenamiento de refuerzo. La verdadera misión de este viaje, es la de fortalecer los Kōseis de todos como "un todo", por ende, permitiendo a todos, adquirir su licencia temporal. Esta es una preparación para enfrentarse en contra de... verdaderas acciones hostiles y agresiones de enemigos. Preparen sus corazones y mentes. Con esto dicho... —arrojó una pelota. —Bakugō, arrójalacon todas tus fuerzas.

Bakugō atrapó el objeto. —Las pelotas del examen de fuerza física.

—Tuviste 705.2, veamos cuanto has avanzado —dijo Aizawa, y todos se emocionaron ante la capacidad de poder ponerse a prueba, una vez más.

—Estos tres meses, han sido bastante intensos... —dijo Hanta. —Un kilómetro, por lo menos.

Bakugō cargó varias explosiones en su mano, llevándola hacía atrás, antes de permitirle al balón, salir volando. — ¡MUERE! —Se giró sonriente, hacía Aizawa. — ¿Qué tal lo hice? —Aizawa enseñó el medidor, causando que las bocas de todos, cayeran. — ¡¿709.6?!

—Han ganado mucha experiencia, y han crecido emocional, técnica y mentalmente, en estos tres meses —dijo Aizawa. —Pero no han logrado, que sus Kōseis evolucionen. Así que vamos a entrenar sus Kōseis, en este campamento. Comencemos entonces.

Izumi tuvo que internarse en el bosque, y disparar a cientos de criaturas, invocadas por la heroína felina blanco y cían, Pixie Bob.

Kyōka perforaba una pared de montaña con sus Jacks, para mejorar la calidad de su sonido y realizaba ejercicios de respiración y meditación, para acelerar y desacelerar su corazón, cuando ella así lo quisiera.

Mina tenía que liberar ácido sobre la misma pared que Kyōka, resistiendo la corrosión, y tratando de que ácido fuera muchísimo más corrosivo.

Denki, cargaba una batería eléctrica, para aumentar su resistencia a su propio Kōsei, sin que su cerebro sufriera un corto circuito.

Aoyama disparaba su láser ininterrumpidamente.

Momo comía y creaba objetos, sin descanso.

Eijirō y Tetsutetsu eran aplastados por los monstruos de piedra de Pixie Bob, para poder resistir el peso y salir desde debajo de ellos.

Shoji tenía la tarea de escuchar o buscar ver a Toru, quien (supuestamente) estaba a su alrededor, tratando de ser lo más sigilosa posible.

Ochako tenía que cargar una esfera del tamaño de un balón de futbol, hecho de acero y diamante. Una creación de Momo, obligada por Aizawa, para que Ochako lo cargara, y resistiera las ganas de vomitar.

Todoroki se sumergía en un tanque lleno de agua, que tenía que congelar y luego calentar hasta el punto de ebullición y vapor.

Iida se había atado un gran bloque de piedra, y luego se ató una correa a la cintura, mientras que liberaba su turbo, tratando de correr y mover el bloque de piedra.

Rikido consumía grandes cantidades de azúcar, tratando de no perder el control.

Bakugō sumergía sus manos en agua fría y luego disparaba explosiones al cielo, para repetir el proceso.

Mineta se arrancaba pelotas del cabello, y sangraba descontroladamente.

Tokoyami entraba a una cueva y peleaba contra Dark Shadow.

Tsuyu escalaba una montaña, con su lengua atada a un árbol.

Hanta sufría, al liberar tanta cinta. Pero tenía que lograrlo. Tenía que lograr disparar kilómetros de cinta, sin parar.

Ibara alargaba y ataba las vides de su cabello a árboles, hasta que le dolía, teniendo que cortarlas y reiniciando el proceso.

Sen hacía rotar sus miembros, hasta que dolían. Descansaba, y entonces, los hacía rotar en la dirección contraria.

Kendo hacía que sus manos y pies se hicieran más y más grandes, hasta que se lastimaba, teniendo que devolverlos a su forma normal, y reiniciar.

Yui hacía que objetos muy pequeños, crecieran de tamaño, lo cual le provocaba dolor de cabeza, teniendo que detenerse y reiniciar.

Kinoko generaba grandes cantidades de hongos, y luego se concentraba, para que desaparecieran y después volver a hacerlos aparecer.

Kosei lanzaba aire de muchas formas: lanzas, escudos, esferas.

Pony lanzaba y regeneraba sus cuernos, de forma constante e ininterrumpida.

Togaru estaba solo en ropa interior, mientras generaba espadas por todo su cuerpo, y siendo cada una, más larga que la anterior.

Jozu generaba agujeros profundos, y luego tenía que escapar de ellos, antes de que Kojiro, los llenara de pegamento, quedándose atrapado.

Reiko estaba rodeada de objetos con el peso de personas: desde bebés, niños pequeños, niños más grandes, preadolescentes, adolescentes, adultos, todos ellos, en buena forma, hasta objetos con el peso de un practicante de Sumo estándar.

Hiryu tenía que disparar escamas de forma ininterrumpida, para poder ir generando más.

Setsuna dividirse y reagruparse, cuando su compañero Manga, la atacaba.

En el bosque, una misteriosa explosión tuvo lugar, y pronto, gran parte del bosque estaba incendiado en llamas azules, y la otra mitad, en un humo violeta misterioso.

¿Qué estaba pasando?