Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

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55: Somos alumnos... Pero también somos héroes.

Las puertas del refugio explotaron, pero rápidamente, Ochako se colocó ante la explosión y detuvo las puertas, cuando sus dedos entraron en contacto con ellas. Desde la humareda, que surgió de aquella explosión, se veían luces verdes y pronto, disparos láser.

Pero Ochako acercó sus manos y usó las puertas de metal, como escudos.

Shōto levantó un macizo muro de hielo, que se fundió con las puertas de metal. —Esto nos comprará, al menos algunos minutos.

—Es inútil, Todoroki-Kun —dijo 13 —No hay otras salidas —las puertas y el hielo, explotaron.

Pero se vio una extraña estela de color rojo, pasar por el frente. Fue Tenya: quien había empujado las puertas y los restos de hielo, donde no causarán daños.

Los alienígenas, levantaron sus armas y estaban por dispararles, pero Izumi generó un portal, ante todos, causando que los disparos entrarán en ese portal y luego salieran hacía ellos, gracias a lo cual lograron que ellos esquivaran y se pusieran a cubierto.

Esto fue aprovechado por los civiles, para escapar del búnker.

— ¡MUERAN, MALDITOS ALIENÍGENAS! —gritó Bakugō, moviéndose por el aire, con sus explosiones. — ¡AP Shot: Manchine Gun! —Exclamó, causando una explosión. El rubio formó un círculo con su mano izquierda y colocó esa mano, sobre la palma de la mano derecha, con la cual empezó a liberar esferas explosivas, que llovieron sobre los alienígenas.

— "Katsuki, deja de disparar" —pidió Mina, tocando el suelo. El rubio obedeció. Cuando los alienígenas salieron de las coberturas de la pared, Mina atacó. — ¡Acid Shot! —exclamó la chica rosada, jurando sus manos, pero dejando una diminuta abertura, antes de dejar escapar el ácido, como el agua de una manguera a presión, causando que cuatro alienígenas se disolvieron en gritos de dolor, por el ácido que los quemó.

Cuando otros seis, iban a atacarlos, Hanta expulsó su cinta, atándola alrededor de los rifles de los alienígenas y así, arrebatándoles sus armas, dejándolos indefensos.

Izumi formó una gran esfera de luz, frente a su arco y al soltarlo, una flecha muy larga, atravesó el hombro de uno de los alienígenas y lo clavó a la pared.

Lo mismo pasó con otros seis, lo cual les permitiría escapar, si es que lo veían necesario.

Hanta y Mineta trabajaron en equipo. Con el segundo arrojando esferas pegajosas a la pared del fondo y con el pelinegro, atando a los alienígenas a la pared, para que no se movieran.

Kendō, una chica de la clase 1-B, agrandó su mano y la estrelló contra los alienígenas, solo para desmayarlos o aturdirlos y que no tuvieran forma de seguirlos.

Ellos salieron de allí, encontrándose con una zona de guerra, al salir.

La primera en notar un gran contingente de alienígenas y lo que creyeron que era. dos tanques sin ruedas oruga, los cuales levitaban a bajo nivel del suelo, fue Momo, quien rápidamente creó lo que todos creyeron que era una bazuca, pero al dispararla, surgió... ¿Una red?

Era una red, hecha de cadenas. Cadenas con unos eslabones TAN GRANDES, que eran como de un portaaviones o algo similar, lo cual aplastó a los alienígenas y sus tanques.

Aoyama disparó su láser, contra los alienígenas que se iban acercando.

Tsuyu y Mashirao, saltaron sobre otro grupo alienígenas, dándoles ganchos al estómago o a la barbilla y con Mashirao dándoles golpes contundentes a la cabeza, con su cola.

Shōji de encargaba de escuchar y ver. Kyōka escuchaba o aturdía sorpresivamente a sus enemigos... O trabajaba junto a Kuroiro Shihai: Ambos escuchaban lo que decían sus enemigos y así, los demás (o ellos mismos) los emboscaban.

Hiryū Rin, de la clase 1-B, lanzaba las escamas de sus brazos, golpeando a los alienígenas.

Juzo hundía el suelo, sobre el cual marchaban los alienígenas, causando que quedaran atrapados en el asfalto, como si fueran arenas movedizas, que rápidamente se habían endurecido.

Pony disparaba cuernos, Reikō encontraba objetos para manipular y arrojar a los alienígenas.

Togaru hacía crecer espadas de sus antebrazos y pantorrillas, cortando a los alienígenas, que se le acercaban.

Yui arrojaba objetos y luego los hacía crecer en tamaño, aplastando de paso a muchos enemigos.

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(N/A: La verdad, es que no me sentía muy capaz de escribir esto con los alumnos de la U.A, a pesar de que era algo que yo quería hacer. Me comencé a arrepentir, de no saber cómo escribirlo y me salió así. No estoy insatisfecho, pero no da la talla para ser ese 10/10 que me esperaba)