Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling


Si los retratos hablaran

.

Capítulo 20

.

Así que, Draco dejó de pintar.

Bueno, para ser sincero, se tomó un descanso. Y una parte de él estaba bien, porque no necesitaba usar la piedra, y ya no estaba solo. Tenía a Pansy tenía a Theo, a Luna, a Ginny...

Estaba sentado junto a un árbol, cerca del lago cuando alguien se sentó a su lado. Draco volteó y se congeló al ver a un torpe Harry Potter. Sabía que Potter lo había estado observando por semanas enteras, pero entre exámenes, comidas, juegos de quiddich, realmente no había mucho que ver. Era tan extraño saber que era seguido por Potter y no enojarse. Sino sentirse un poco más acompañado, cuidado. Draco estaba tranquilo de saber que nadie lo hechizaría con Potter cerca porque bueno, era típico de él no permitir las injusticias. Simplemente no esperaba, bueno, una conversación.

-Hola-saludó el otro con las mejillas sonrojadas.-¿Puedo?-Preguntó haciendo ademán de tomar asiento.

Draco asintió torpemente y miró a los lados, como si mágicamente Weasley y Granger fueran a aparecer.

-Oh, estoy solo hoy, Ron y Hermione están en una cita-respondió Potter un poco divertido.-No hemos hablado desde los juicios.

-No creí que quisieras decir algo-respondió Draco, sin poder evitar el tono cortante y empezando a regañarse por ello. Harry no respondió, solo asintió.

-Quería preguntarte cómo estabas, pero no sabía si debía hacerlo. Y luego estuviste todo el tiempo con Ginny y Luna, y ahora Parkinson y Nott.

-¿Esto es por Ginevra? Porque no he hecho nada para ...

-¿Eh? No. No lo es, yo solo quería preguntarte. Bueno, iré al punto. ¿Envíaste los cuadros?

Draco titubeó.

No, quiso decir. Sí, fui yo, también.

Optó por rodear la pregunta.

-¿Qué cuadros?-preguntó y Harry lo miró por momentos antes de asentir. Probablemente sabía que mentía. El mismo Draco sabía que Potter mentía un poco sobre estar solo hoy. Se veía como si hubiera huido. Estaba nervioso y miraba a los alrededores, no como si no quisiera que lo vieran, sino como si buscara a alguien y estuviera preparado para saltar tras Draco, y hacerse pequeño.

-Está bien si no quieres decir nada. Solo quería decir que estoy muy agradecido, demasiado. También quería preguntarte si...Oh-exclamó con decepción-ahí está Ginny. Será mejor que me vaya.

Algo en Draco se apoderó de él, tal vez la curiosidad de lo que el otro quiso preguntar, y preguntó.

-¿Quieres quedarte? Luna y Ginny traerán sándwiches de la cocina y Pansy y Theo llegarán pronto.

-¿Puedo?-preguntó incrédulo.- No quiero incomodar.

Draco asintió y sonrió levemente.

-Cómo podría echar al Salvador del Mundo Mágico cuando parece querer quedarse y oír de cerca nuestras pláticas luego de acechar días de lejos.

-Oh. Lo notaste-se sonrojó. -He perdido el toque.

-Creo que en realidad nunca lo tuviste. Solo estuve distraído. Prueba de eso es tu nariz.

Potter hizo un puchero.

-Pareces ser el único que puede atraparme, no siempre, pero ahora pareces tener los instintos más desarrollados.

Draco se tensó.

-Algo así.

-¡Draco!-gritaron Luna y Ginny acercándose. Draco notó que Potter estaba bien camuflado junto al árbol-¿Guardaste un buen lugar?

Draco sonrió y asintió. No dejó de hacerlo, aunque pudo ver la expresión de Ginny al ver a Harry. Harry mismo pareció no poder mirarla a la cara.

-Ginny, hola-saludó Harry.

Ella no respondió.

-Hola, Harry-le sonrió Luna. -¿Te quedarás a comer?

-Me encantaría, si no te ocasiona problemas.

-Oh, ninguno.

-Estaba teniendo una charla encantadora con Potter-empezó Draco a hablar.-Lo invité.

-Oh, bueno, sabía que este momento llegaría-exclamó una alegre voz femenina y todos voltearon a Parkinson. -Entonces, ¿Potter es parte del grupo? ¿Dónde está su pequeña manada? He traído vino y sidra.

-Él no es parte del grupo-siseó Ginny y antes que Harry pudiera ponerse de pie o Draco decir algo, Pansy lo abrazó del cuello y sonrió.

-Puedes ser parte de mi grupo, Harry. Soy buena hablando con ex parejas. Pregúntale a Draco.

El mencionado negó.

-No es cierto. Y no soy yo.

Pansy bufó.

-No tienes que dejarme mal ante Weasley. Como sea- sonrió con el rostro más y más cerca de Harry-dime Potter, ¿has considerado salir con un slytherin?

-¿Salir?

-Apuesto que te gustan las personas rubias.

Draco se atragantó.

-Oh, Harry, me siento halagada, -mencionó Luna- pero me gusta Neville.

-No, esto no se trata de gustar, yo...-casi gritó Potter. Pansy no se dejó, se acercó como un gato seductor, casi obligando a Harry a semi acostarse. Draco la miró con extrañeza.

-¿Oh, entonces, estás aquí por...-el corazón de Draco latió- mi?-rió y luego se alejó divertida. -Mira tu sonrojo, Potter. Es adorable.

Potter frunció el ceño.

-Por favor, no hagas eso.

Parkinson invocó unas copas.

-No seas amargado,-exclamó- estamos celebrando un bonito día. Toma un poco.

-¿Dónde está Theo?-preguntó Draco.

-Decidió quedarse adentro. Tú no lo sabes, Potter, pero has echado a perder el momento de Draco de disfrutar de su harem. A menos que seas parte de él. Si es así eres más que bienvenido de mi parte,-sonrió la otra y empujó al héroe sobre Draco, quien rápidamente se recuperó y se quitó rápidamente sobre él. Harry se sonrojó, ¡se sonrojó!, pensó Draco, a pesar que no tenía razón. Pansy le guiñó el ojo a su amigo. -Oh, interesado, veo. Bueno, por favor, solo firma este papel, -apareció un pergamino-, y podrás tener tu día con Draco. -¿era eso un calendario?-El harem tiene por regla que hay días en que nos juntamos y hay días que pasamos solos con él. Si él le da más amor a uno de nosotros, podemos reclamar. Justo ahora repetimos algunos días, y tendrás que luchar a muerte por su atención porque luego se nos escapa, pero si te vuelves el favorito no nos quedará más que aceptar tu posición.

Luna rio levemente.

-A mi Draco me comparte con Neville.

-¡Pansy, ya deja de molestarlo!-gritó Draco.-¡Luna!

Ginny se puso de pie, estaba roja y tenía los puños apretados.

-Tu ya tienes a Ron y Hermione. ¿Por qué acercarte a Draco?-gritó.

El silencio se hizo presente.

-No intento quitártelo, -habló fríamente Harry-solo quería hablar con él. Tal vez quiero ser su amigo también. ¿Por qué no podría acercarme a él?

Ajá, se escuchó el festejo de Pansy.

-No puedes.

-¿Por qué?

-Porque no puedes tener a mi familia y a mis amigos. Eran míos primero. Al final solo los abandonarás como me abandonaste a mí.

Todos guardaron silencio.

-Esto no se trata de ti-gritó Potter- ¿por qué siempre es sobre ti? Yo no te abandoné porque quise, era necesario, ¡quería protegerte! ¡No estoy tratando de quitarte a tu familia y no es mi culpa no haber estado ahí para Fred! Morí Ginny, di mi vida, ¡no puedo dar nada más! Perdí a mis padres, perdí amigos también.

-¡No necesitas a Draco!

-¡Lo conocí primero!

-¡Me hice su amiga primero!

Los dos gryffindors se miraron fijamente por minutos y el corazón de Draco se destrozó al ver que peleaban, porque seguramente aún se querían,

Pansy, como siempre, interrumpió el momento tenso.

-¿Has considerado Ginevra que cada quien es su propia persona y deberías preguntarle a Draco qué quiere?

Ginny lo miró, como rogándole a Draco que la escogiera.

Pero Potter miró a Draco con ojos verdes brillantes, como si le pidiera no traicionar sus años de némesis.

Draco se puso de pie. Sombrío.

-No soy el perro que los dos quieren solo para molestar al otro cuando terminan-enrojeció. - No voy a ser tu amigo solo para que molestes a Potter, y no puedes venir a hablar conmigo para molestar a Ginevra.

Ginny enseguida retrocedió.

-No, no es eso.

Harry también habló.

-Esto no tenía nada que ver con Ginny como dije, quería hablar contigo.

-Para agradecerme, sí. Lo escuché. Y entonces vi como empezaste a pelearte con ella y empezaron a tratar de escoger con quien voy a hablar. Con ninguno, la respuesta es ninguno. Vayan a besuquearse y arreglen lo que tengan que arreglar.

Pansy abrió la boca, comprendiendo que Draco estaba perdiendo los nervios.

-Vamos a parar esto-exclamó Pansy. -Se salió de control.

-No,-exclamó Harry- no lo hizo. Voy a ser claro. Ginny y yo no vamos a volver, y lo siento Ginny, lamento haberte herido y no ser lo que necesitabas, eso no cambiará nada y solo puedes perdonarme u odiarme. No quería meterte en esto, Malfoy, solo quería hablar contigo. -Se acercó a él y lo abrazó, Draco jadeó sorprendido- Gracias por lo que hiciste, de verdad. Sé que fuiste tú, aunque ellos no digan nada y tú lo niegues todo. Solo lo sé. No tengo como pagártelo y tal vez sea poco y extraño para ti, pero puedes contar conmigo en lo que necesites, quiero ser tu amigo. Tenía que decírtelo.

Entonces, ellos se miraron por lo que pareció minutos.

-Oh joder-gritó Pansy- le gustas a Draco y a ti te gusta Draco. Se les nota. Siempre supe que tenían un coqueteo bizarro.

-¿Qué?

-Lo dije. Lo tenía que decir. Fue él. Él pintó los cuadros.

-¡Pansy!

-Porque es una maravillosa persona, y quiere redimirse, y siempre quiso estar a tu altura moral. Pero si lo hubieras conocido verás que solo es ligeramente amargado y sarcástico y en realidad es adorable y tierno, e inseguro.

-¡Pansy! ¡Cállate!-enrojeció Draco.

-Y Potter, te gustan los hombres también. Vi como mirabas a Diggory. Veo como miras con aprecio a Draco también. Sé que en el fondo de tu mente, piensas en él como bonito. Por eso no funcionó lo de Ginevra, porque le prestabas más atención a lo que hacía Draco que ella. Y Ginevra, basta, basta de sentir que él no te ama y tú lo amas tanto que podrías morir. Porque no es cierto, estarás bien, y en el fondo sabes que ellos dos se gustan o podrían ser realmente buenos amigos. Así que no seas egoísta y déjalos ser felices.

Ginny tenía lágrimas en los ojos.

-Es una mierda, pero si alguien no te ama, por mucho que insistas solo te lastimarás a ti misma.

Ginny se fue, Luna la siguió.

Pansy tomó un gran trago desde su botella.

-Ah, y él ve fantasmas. Los has visto desde pequeño, cariño, solo no notaste lo que eran. Mi tía abuela en mi Mansión de París, siempre estuvo muerta.