Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling
Si los retratos hablaran
.
Capítulo 28
.
El día que Draco aceptó por fin una cita con Harry, fue en el último partido de quidditch del año. El buscador de Gryffindor fue Ginny, así que Harry invitó a Draco a ver con él el partido; contento de que no tuviera que lidiar con la incomodidad de los tres cuando estaban juntos. Ni de robarle su momento de brillar a la pelirroja.
-Yo me sentaré en Slytherin, de esa manera, podrás sentarte donde siempre-declaró apresuradamente Harry, y Draco parpadeó sorprendido de su propuesta pues ni siquiera había dicho nada acerca de su casa.
-Todos esperan que te apoyes a tu casa. Será tan raro que estés en Slytherin. Tus compañeros podrían no aceptarlo y ya sabes, insultarte o algo así.
-La apoyaré a tu lado. Llevaré mis colores. Incluso si los demás de tu casa me miran como si quisieran matarme.
-¿No quieres que yo vaya a gryffindor? Es obvio para todos que apoyaré a Ginny, incluso para los slytherin. No hará ninguna diferencia a los últimos meses.
-Pero la apoyas desde tus gradas. Además, no quiero que te lastimen o tengas que oír lo que dicen de ti.
-Ellos tienen razón, Harry.-Respondió con suavidad. - Soy un ex-mortífago. Yo abrí Hogwarts. La mayoría de las bajas pertenecieron a su casa, porque fueron quienes te apoyaron.
-No la tienen. No tienen nada qué decir al respecto. No cuando la mayoría de ellos vacilaron todo el tiempo en su opinión sobre mí. Seamus se puso en mi contra solo porque su madre creía en todo lo que decía el profeta. Él le creyó porque era su madre. Probablemente de haber estado en tu lugar, él me hubiera vendido más rápido.
El corazón de Draco latió emocionado, sintió las lágrimas empezar a acumularse, pero sonrió.
Sonrió, y sintió que, tal vez, era momento de perdonarse a sí mismo. Después de todo, la persona a la que más había dañado, por años, estaba aquí, diciendo que había sido simplemente una persona intentando proteger a sus personas amadas.
-Bien, ¿es una cita?-preguntó intentando ser confiado, pero por la manera en que miró nervioso a Harry, fue obvio que se preguntaba si Harry lo estaba invitando como un amigo o aún estaba interesado en él. Ante tal demostración de emociones, Harry se tambaleó sorprendido.
-Dijiste sí. No tuve que convencerte.
-Lo hice.
-Y preguntaste si era una cita.
- Sí, sería bueno saberlo. Saber si, mmm, debería peinarme o arreglarme mejor.
-¿Tú esperas que sea una cita?-preguntó Harry, vacilante.
Dejando de lado el cuadro pedido por Pansy, Draco soltó el pincel y miró a Harry.
-Si, me gustaría-respondió, y Harry sonrió enormemente, antes de abrazarlo.
-Lo es. Claro que estoy pidiendo una cita. Yo... Merlín, intentaré peinarme y prepararé algunos bocadillos.
Draco sonrió.
-No tienes que hacer eso. Probablemente ni siquiera comeré de lo nervioso que estaré por la observación de Ginny.
-Es cierto. Los reclutadores.
-Apuesto que le irá grandioso
-Si, claro. No importa, yo, probablemente tire algunas cosas o tropiece de camino a alcanzarte en las gradas. Me pongo un poco torpe y nervioso cuando me gusta alguien.
Draco rió silenciosamente.
-Bien.
-Iré, voy a arreglarme.
-Está bien-respondió el rubio, y acercándose, besó su mejilla con suavidad.-Nos veremos, después, Harry.
.
-Yo esperaba un beso apasionado.-Las palabras de Sirius hicieron sonrojar a Harry, pero eso no evitó que mirara de mala gana a su padrino, quien solo le hizo un gesto burlón como respuesta.-Tú también. Entonces, ¿por qué no hubo un beso? Besaste a Ginny apasionadamente cuando empezaron a salir, por lo que supe.
-No quise presionarlo.
-Aww estoy tan orgulloso de ti.
-Déjalo en paz, Sirius.-Intervino Lily.- Está siendo un caballero, después de todo, Draco es de un linaje noble.
-Oh, si. Debe ser cortejado apropiadamente-se burló James.- ¿Por qué no solo te ponemos un moño en la cabeza y asistes al partido? Draco lo amará. De todas maneras no se enamoró de ti por tu buen gusto en ropa. Chico, creo que has llevado la misma camisa por años.
-He comprado ropa.
-Solo compras playeras básicas muggles. Básicamente del mismo color.
Harry dejó salir un sonido desesperado al mirar su guardaropa.
-Debería pedirle ayuda a alguien más sobre mi ropa. No estoy seguro de sobrevivir a los comentarios de Sirius.
-Por supuesto. ¿Qué tal Hermione?-preguntó Remus, a pesar que Sirius exclamaba que él sabía cómo vestirse.-No hemos sido adolescentes en años, no estamos a la moda.
-¿Hermione, Remus? Es inteligente, pero no es la persona mejor vestida.
-¡Oye!-exclamó Harry. -Se veía muy bien cuando fue al baile.
-Y el resto del tiempo prefiere usar uniforme, o un sueter y pantalón. Como todo gryffindor, prefiere la comodidad. Bueno, puedes intentarlo. Ve, y dile que te vista al gusto de Malfoy. A ver si no te viste como un Weasley.
-¡Sirius!
-Era broma, era broma...
-Tus bromas son de mal gusto.
-Yo solo digo-exclamó en voz baja-que los Weasley no son la gente mejor vestida y los Malfoy los odian. No que ellos no odien a los Malfoy.
Harry suspiró.
-¿Sigues sin decirle a Ron y Hermione?
-Estoy seguro que ellos saben que Draco me gusta, no fui sutil. Es decir, me confesé en público.
-¿Y cómo se lo están tomando?
-Hermione no parece muy feliz. Pero no está gritando como lo hizo Ron. Que Draco me haya rechazado, hizo que me tenga un poco de compasión.
-Si vas a hacer esto permanente, tú sabes, deberías decirle a tus mejores amigos que él aceptó una cita.
-Pansy lo sabe.
Sirius rió.
-Oh, esa es buena. Parkinson ahora es de tus mejores amigas. La chica entreguemos Harry Potter. La vida es un pañuelo. Aunque tienes razón, sería mucho mejor ayuda en esto. Tú sabes, ella conoce a Draco. Podría vestirte a sus gustos.
Harry sacó el mapa para buscar a la chica.
-Está con Draco, en su habitación.
-¿Cómo sabes que es su habitación?-preguntó Remus.
-Alguien más está nervioso también y te ganó a la chica para ayudarlo a vestirse-cantó Sirius.
-La última vez te prestó ropa de Theo. ¿Por qué no pedirla directamente?-preguntó Lily.
-No puedo creer que mi consejo funcionó-respondió James.
.
Al final, no tuvo que buscar a Theo, porque Theo fue a Gryffindor y le pidió a un primer año que le entregara a Harry Potter un paquete, que resultó ser ropa. Harry, cuando la tuvo en manos, salió corriendo y lo alcanzó camino a su casa.
-Gracias por esto, Theo. Muchas gracias.
Theo se alzó de hombros.
-Está bien. Pansy dijo que saldrías con Draco. Supuse que no tendrías nada qué ponerte. Sin embargo, esto no será para siempre. Necesitas comprar ropa. Especialmente si pasarán la vida juntos, o saldrán por años.
-Si, bueno... iremos al juego de quidditch. No es gran cosa. Pensé que iríamos en uniforme, hasta que Draco mencionó lo de arreglarse.
-Es una cita, por lo que debes verte bien. O Pansy te asesinará si no combinas con Draco cuando termine. Si él se ve genial y tu apestas, no te dejará ni tomarlo de la mano. Tú sabes, a veces Pansy es como la madre de Draco.
Harry sonrió.
-¿Sabes cómo vestirá a Draco?
-Le pondrá colores claros, fue muy específica en ello. A Draco le gusta vestir de colores oscuros, negro y verde, pero Pansy ha dicho que para que luzca como un príncipe en su primera cita, y nadie pueda juzgar que es tan atractivo que se le perdona sus pecados pasados, sus tonos serán blanco, gris y azul. Tú, por otro lado, usarás rojo, negro y gris oscuro. Ella dijo que te ayude a arreglarte, pero no voy a entrar a Gryffindor, asi que supuse que sabrías ponerte un pantalón y una camisa.
-Yo puedo ir a tu casa, a tu habitación.
Theo sonrió de lado.
-Oh, ¿no estás siendo muy atrevido, Potter? Creí que eras la cita de Draco. Si me tientas un poco más podría pensar que es a mí al que intentas seducir. Entrando a mi habitación y retirándote la ropa...
Harry se sonrojó.
Theo rió.
-Es broma, me gustan las chicas. Ven, intentemos hacer algo con tu cabello.
.
Al final, Harry llevó una camiseta roja oscura, una chaqueta negra y un pantalón gris oscuro. Siempre había asistido a los juegos en uniforme, o con una simple camiseta y pantalón. Ahora sin embargo, se sentía como si fuera a salir a un lugar importante.
-Ten-exclamó Theo, pasandole una colonia.
-Oh, tengo un poco de perfume en mi habitación.
-¿Volverás a gryffindor solo por eso? Me temo que no. Las serpientes solo observamos en silencio, como habrás visto, pero los leones se pondrán a tu alrededor y llegarás tarde a tu cita. Draco ya debe estar listo.
Harry asintió y se lo puso.
-Ven, vayamos a tocar su habitación. Recojamos a tu chico.
Harry asintió nervioso, pero siguió a Nott por los pasillos, hasta llegar a una puerta y tocar. Pansy fue quien abrió, y sonrió al mirar a Harry.
-Vinieron por tí, Draco- cantó alegre y Harry observó casi con fascinación al rubio dar la vuelta, intentando colocarse una camiseta gris sobre una camiseta blanca. Sin cerrarla. Sus pantalones, azul oscuro, lo hacían parecer más informal de lo que era en ocasiones.
-¿Entonces, te gusta?-preguntó Pansy.
-Si...-susurró Harry y Draco se sonrojó, pero caminó hacia él y tomó su mano.
-No lleguen tarde-cantó Pansy- tráelo temprano a casa, Potter. O haré que Theo te asesine.
Theo miró a Pansy con cansancio.
-¿Por qué siempre me toca el trabajo duro a mí?-se quejó.
-Porténse bien. Usen protección...
-¡Cállate, Pansy!
Ella rió.
-¡Los veremos en un momento!-se despidió.
Ambos asintieron y caminaron al partido. Tomaron asiento y esperaron al comienzo. Mientras lo hacían, Harry intentó, difícilmente, no sonreír de oreja a oreja, mientras la mano de Draco sostenía la suya, a pesar de la mirada de todos camino y en las gradas.
-Me gustas-repitió con suavidad, y Draco se permitió mirarlo y sonreírle.
-También me gustas-respondió, como si fuera un enorme secreto, que solo le confesaba a Harry.
NA.
Uff, ya casi acabo la historia. Lo siento, no quería desaparecer, pero no pude evitarlo. Y me apena terriblemente que este año nuevo y la navidad pasada no les tuve un regalo. Tenía la idea que quería escribir, sobre Harry perdiendo la magia en un accidente y ya no más spoilers, pero mi vida estuvo medio loca los últimos meses. Me enfermé terriblemente y perdí el trabajo. También cuidé de mi familia. No tenía ni tiempo ni inspiración de escribir. Y hoy, de la nada, me dije que empezaría de nuevo. No sé ustedes, pero estoy un poco traumada desde la pérdida de nuestra autora Perlita, así que como yo no tengo redes sociales, ni nadie a quien confiarle que escribo, quería hacerles saber que estoy bien y tendrán que aguantarme por un tiempo. Lamentablemente perdí el hilo de lo que quería escribir, pero prometo retomar la idea más adelante.
Y ahora, feliz navidad y feliz año nuevo (atrasado) a todos.
