Extraña calma.
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Capítulo 1: Cena…
Camila se preguntó quién podría estar tocando su puerta a esta hora de la noche y más con una tormenta encima, se esperaba un pobre desdichado al que se le pincho un neumático y con la desgracia de un celular con la batería muerta o quizás a alguien que sufrió algún tipo de accidente o ataque.
Pero nunca espero ver a su hija lastimada y con la cara de alguien que ha visto peor del mundo, y mas en compañía de un grupo de jóvenes que lucían como ella.
-Hola mamá, volví-, Dijo Luz conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir, -¡Mija!-, Grito Camila abrazándola de inmediato, su voz quebrada le decía que algo muy malo y serio había pasado, pero no era tiempo de hablar de eso, no todavía.
-Niños entren no se preocupen-, Le dieron una pequeña sonrisa en señal de agradecimiento, mientras Vi subía rápido las escaleras para buscarles toallas.
Todos se sentaron en completo silencio en la sala, Camila corrió para poder apagar la estufa y que la cena no se arruinara, pero parecía que ahora tenía más invitados.
-¡Vi, cariño! ¡Podrías poner más platos en la mesa!-, Vi asintió y comenzó a prepararla, Camila le dedica una sonrisa al grupo antes de decir, -¿Por qué no cenamos primero-, Camila no era tonta, sabía muy bien que el mundo le había enseñado a estos niños lo duro que podía llegar a ser, así como ella lo había experimentado hace mucho.
-Tendré que traer más sillas, esperen un momento-, Rápidamente Gus y Hunter se ofrecieron a ayudarla y aunque Camila se negara a la ayuda igual Gus y Hunter le ayudaron con las sillas, Willow también se ofreció a ayudarle con la mesa y al final Luz y Amity a traer todo lo que Camila había preparado.
A los ojos de Camila parecía que todos simplemente querían pensar en todo, menos en lo que fuera que hubiese pasado en ese otro mundo.
Con la mesa servida y todos sentados comieron en silencio, bueno casi… ya que los chicos miraron con extrañeza la comida, -¿Qué pasa niños no les gusta?-, Pregunto Camila a lo que todos rápidamente saltaron a disculparse.
-No señora Noceda-, Dijo rápidamente Willow, -Simplemente es… algo extraña-, Willow soltó una pequeña risita, nerviosa al igual que todos, los chicos dieron otra mirada a su plato antes de que Hunter se atrevió a dar el primer bocado, llenando su cara de asombro.
Pronto el plato fue levantado de la mesa y comió enérgicamente, pronto le siguió Gus, luego Willow y por ultimo Amity quienes se maravillaron por el sabor de la extraña… ¿sopa?
-¡Esta deliciosa!-, Exclamo Gus, -¡Si muy bueno!-, Dijo Willow, -Debe darme la receta por favor-, Dijo Amity, -¿Podria comer otro plato?-, Pregunto Hunter extendiendo su plato limpio, -Por supuesto-, Le dijo Camila con una sonrisa en su rostro.
Pero no Luz ella sonreía de esa manera tan particular que su madre conocía bien de que nada estaba bien.
Con la cena terminada Camila pidió que todos esperaran en la sala, mientras prepara un poco de té.
Mientras la tetera era colocada sobre la hornilla, Camila volvió a la sala, parándose delante de ellos, -Sé que algo paso-, Empezó Camila quería saber exactamente ¿El qué? Pero tampoco quería hacer que todo fuera una especie de interrogatorio, o hacerlos sentir culpable de lo que sea que haya pasado.
-Niños… Mija si quieren hablar de eso está bien, pueden hacerlo conmigo, pero si no, también está bien, no voy a obligarlos a decir que… sucedió, pero estoy aquí para escucharlos-, Los jóvenes se miraron los uno a los otros antes de que Luz comenzara a relatar lo que sucedió, con alguien llamado Philp.
…
Camila se recostó en su cama, pensando en todo lo que su hija le había contado, guerra, rebeliones, engaños, traiciones… y un niño con poderes… Jesus parecía uno de esos libros de los que lee su hija.
Si no fuera por las cosas que ha visto, ella no creería nada de lo que conto su hija.
Suspiro con pesar intentando dormir cuando escucho un suave toque en su puerta seguido por la voz de Luz, -¿Mama puedo entrar? ¿Aun estas despierta?-, Camila se levantó y abrió la puerta dándole una pequeña sonrisa a su hija.
-¿Qué pasa cariño?-, Dijo Camila dejando que entrara al cuarto con ella, Luz se tomó un tiempo para ver la foto de su padre antes de sonreír y sentarse junto a su madre.
-Hay algo más que… quiero decirte-, Dijo Luz tomando un suspiro, calmando sus nervios, -Es… sobre… Amity-, Bueno Luz sabía que su madre, la apoyaría en todo, pero aun así los nervios de que esto… fuera demasiado la asustaba, aunque sabía que no debía.
-¿Ella es tu novia?-, Pregunto de repente al ver a su hija un poco tensa, -¿Pero… cómo?-, Pregunto Luz sorprendida, -Mija soy tu madre, puedo distinguir esos pequeños detalles-, Dijo dándole un abrazo a su hija.
-Estoy muy feliz de que al fin tengas novia-, Dijo Camila sintiendo los brazos de su hija envolverla, -Mama eres la mejor-.
Después de un momento y un poco más de platica, Luz se fue hasta su habitación, una extraña calma se había instaurado en la casa, pero lo que Luz había dicho se había seguía aun fresco en la mente de Camila.
El coleccionista es muy peligroso.
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