Extraña calma.
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Capítulo 7: Violín de primavera.
Luz y Amity.
¿Cómo empezó la inserción de todos los individuos al misterioso reino humano? Fácil con visitas al centro de la ciudad.
Ahí fue donde Luz les enseños de manera fácil (y abrupta) la interacción con las personas, además de conocer algunas costumbres humanas.
Pero antes de salir a su primera exploración al reino humano, fue Camila quien los detuvo y señalo algo muy obvio que parecía que nadie había visto, las orejas puntiagudas.
Con ayuda de un pañuelo para Amity, una vincha para Willow, un gorro para Hunter y calentadores de orejas para Gus, Camila los dejo ir, esperando que no explotara el pueblo en el proceso.
Luz seria su guía, mostrándoles todo lo que este mundo tenía que ofrecer.
Llevo a Willow a la florería e invernadero comunitario, donde se fascino por la gran cantidad de plantas y seres humanos que se encontraban trabajando con una sonrisa.
A Gus con los artistas ambulantes, mostrándole el teatro callejero, los magos, los jugadores y apostadores, bailarines, artistas, vendedores etc.
Emocionado Gus tuvo que evitar y contener las lágrimas, antes de perderse entre todo los tipos de shows.
En el caso de Hunter fue algo especial, ya que lo vio distraído viendo un parque para perros, -¿Por qué esas personas entrenan con esos lobos?-, Pregunto Hunter muy sorprendido.
Luz lo miro con ternura, -Nada de eso tonto-, Dijo Luz tomándolo del brazo y llevándolo dentro del parque, -Esta área del parque es especial para mascotas-, Señalo luz con una sonrisa, a lo que Hunter con cuidado saco de su sudadera a Flapjack, este despertó y voló felizmente.
Hunter se alegró viéndola volar al fin fuera de la casa.
Y Amity… ella en cambio tomo de la mano a Luz y simplemente le invito a caminar… era un día agradable para caminar cerca del bosque, caminaron en silencio, Amity a veces deteniéndose para tocar una flor o planta, miro con extrañeza los patos y gansos que nadaban en el rio, se detenía para leer los letreros y rótulos a veces se dedicaba a mirar a las personas, parejas, familias e incluso a los señores mayores que solo se sentaban a disfrutar de una bebida y el sol.
Luz simplemente la miro en silencio, observo cada detalle de lo que hacía en silencio, preguntándose qué pasaba por su mente…
-Luz…-, Comenzó Amity con voz suave, -¿Crees que algún día podremos volver?-, Le pregunto Amity con pesar en su voz.
Luz la miro fijamente por un momento, antes de agachar la cabeza, tratando en mano de mantenerse calmada, pero fallando, al soltar unas lágrimas;
-Sé que es mi culpa… que todo este así-, Empezó, no quería sonar tan patética y victimista, pero que más podía hacer.
-Shhh, no es tu culpa Luz-, Dijo rápidamente Amity abrazándola.
-Si lo es, yo debi…-, Trato de excusarse Luz, pero no pudo continuar, por Amity que rápidamente la detuvo.
-Escúchame bien, Luz Noceda-, Dijo Amity en tono fuerte, -Nunca, nunca te culpes de esto, tu no llevaste a Belos o Philip o quien diablo fuera a las islas hirvientes, o liberaste al coleccionista, si no fuera por ti, estaríamos solo el Titan sabe dónde… así que nunca vuelvas a culparte, ¿Entendido?-, Pregunto Amity tomándola de las mejillas para que la viera fijamente.
-Lo… prometo-, Dijo Luz sonriendo antes de besarla, al cual Amity correspondió.
-Ahora explícame ¿Que hace ese sujeto?-, Pregunto Amity señalando, a un hombre con un carrito.
-Jajaja, es un vendedor de perritos calientes, ¿Te gustaría probar alguno?-, Le pregunto Luz ya sintiéndose más calmada.
-Si me gustaría-, Le respondió Amity, con una sonrisa.
Más tarde esa noche, Amity tomo uno de los libros en blanco que tenía guardo la señora Noceda, no sabe porque, pero comenzó a escribir, lo que había visto, las costumbre de los seres humanos, el comer un hot dog… simplemente se imaginaba a sus hermanos y a su padre leyendo entretenidamente su estadía aquí, sin importar cuanto tardara en volver con ellos.
6 meses después.
-Bueno señorita Blight, al ser nueva estarás detrás de la caja, asegúrate de siempre tener una sonrisa, y no pelear con esos hipster, son nuestra principal fuente de ingreso-, Dijo la jefa de Amity, una señora mayor con cabello griss.
-No se preocupe Señora Wickerbottom-, Le respondió Amity quien rápidamente se puso, en su puesto para atender al primer cliente del día.
Ya llegando a la hora de su descanso, Amity se sentó en una de las mesas vacías, con el almuerzo que le había hecho Luz, arroz, carne guisada y verduras cocidas, con una sonrisa se imaginó que eran como una pareja casada.
Ella saliendo a traer el sustento de la casa, con una esposa cariñosa esperándola, incluso se permitió reír imaginándose la escena de; "Cariño estoy en casa".
Entonces saco de su bolso su cuaderno en el que había estado trabajando, para anotar sus experiencias, en su primer trabajo en la tierra.
No es que ya no sintiera nada por su hogar, sino que ahora era más fácil lidiar con la idea de que tal vez estaría mucho tiempo en el reino humano.
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Y bueno aquí estoy con un nuevo capítulo, es algo corto y no me siento tan satisfecho con el así que por esto, este capítulo está abierto a ser reescrito en un futuro.
Deberán disculpar mi ausencia, he estado ocupado y trabajando en otros fic como abran visto, pero quiero que sepan que esto va a continuar, agradezco su paciencia y comentarios gracias.
