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–Take Me To Infinity–

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En el podio, Yurio apretó la mano de Yuuri con demasiada fuerza, estaba molesto, mientras que el otro lo veía como total ganador, tenía a Otabek, ¿no?, claro, no era una medalla de oro, "Es mucho más", pensó Yuuri.

Las fotos, felicitaciones por parte de los otros patinadores, entrevistas, todo paso como un borrón para Katsuki, el simplemente quería compartir más tiempo con el kazajo, porque esa etapa comenzaba a terminar.

–¿A que se debió su falta de concentración? – le preguntaron a Yurio los reporteros.

–Posiblemente al amor– dijo restregándoselo en la cara al japonés, quien rodo los ojos con fastidio.

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Horas después.

Serik se veía bastante satisfecho, porque Yuuri había ganado el primer lugar en la competencia.

Ahora estaban volando de vuelta a Kazajistán, el japonés se veía pensativo, mientras observaba la ventana.

Un quejido por parte del entrenador, hizo que Yuuri volteara a verle.

–¿Qué tiene? – pregunto preocupado al ver como tenía una mano en el pecho.

–Nada, debe ser algún gas atorado.

–¡Entrenador!

–Es broma, solo, no sé, supongo que es cansancio, entre Otabek y tú me han hecho envejecer tres décadas de golpe.

–Lo siento.

–Nada de que lo siento, y sabes, entrenarte ha sido un placer, pero tal vez me tome unas vacaciones.

–Pero es tan joven.

–Lo sé, apenas tengo cuarenta, pero mi familia me extraña, y no sé que hare con Otabek, es decir, se lleva muy bien con todos los entrenadores adjuntos, pero, como decirlo, nadie lo comprende como yo.

Yuuri lo miro seriamente.

–Y bueno, supongo que no debo preocuparme por ti, creo que ya tienes planes, discúlpame, pero, te escuche cuando hablabas con Viktor, no soy un fisgón, lo siento, solo que….

Mientras tanto Otabek practicaba como nunca, desgastándose los huesos y los músculos, Yurio no le había vuelto a llamar, porque se había quedado con la medalla de plata, por supuesto que no quería felicitaciones de segundo lugar, y el kazajo se debatía entre hablarle como mero pretexto de darle algún tipo de palmadita telefónica, y así saber que más podría decirle de Viktor y Yuuri, aunque era cierto que en el final de la competencia el platinado no se vio por ningún lado, pero la cosa era que Yuuri Katsuki había dado una hermosa actuación en el hielo, la pregunta del millón para Otabek era, ¿a que se debió su brillante desempeño? ¿estaría feliz porque su relación con Viktor se reanudaba? ¿Tendrían sexo de reconciliación? ¿Se casarían finalmente? ¡¿Todas las anteriores?!

Otabek estaba hecho una mierda.

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Para cuando llego Yuuri, ya estaba entrando la medianoche, quiso dormir en la sala, porque compartía la litera de arriba, en la misma habitación que el kazajo, no quería verle, era infantil la actitud, como sea tendrían que verse, respiro profundo, lo bueno era que a la mañana siguiente podría decir simplemente que no quiso despertarlo.

Pero estaba un poco nervioso, y quizá por esto se durmió con los audífonos puestos, la música que le había escogido Otabek para su programa corto era la canción número uno, y quien sabe, pensó que tal vez entre sueños, el kazajo si pudiera llevarlo al infinito, así como decía la canción.

"¿No sabes que me estás llevando más alto?

Oh, sabes que me estás haciendo sudar

¿No sabes que me llevarás más lejos?

A lugares que nunca he estado?

¿No sabes que no soy nada sin ti?"

Meneo la cabeza con una sonrisa triste, y se acostó.

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Con lo que no contaba Yuuri era que Otabek le estaba esperando, como un león tras un lindo cerdito, así que simplemente fingió no verle llegar, pero cuando ya no se escuchó ruido en la sala, salió para verle, y ahí estaba, en todo su esplendor, el cuerpo de Yuuri estirado en el sofá, boca arriba y con la manta tirada en el suelo, y la camisa medio enrollada por encima del ombligo, dejando ver al kazajo, el bien trabajado y suculento abdomen de Yuuri, se agacho para hacerle una inspección, si tuvo sexo con Viktor, alguna marca debió dejar por ahí.

-Eso no te importa- se repitió Otabek.

Pero haciéndole cero caso al sentido común, le deslizo con cuidado la playera, hasta ver las tetillas rosadas de Yuuri.

-No hay marcas.

Deslizo con sumo cuidado sus dedos por el pecho desnudo, delineando cada musculo hasta por debajo del ombligo, como el calzoncillo era convenientemente "estirable", lo bajo, hasta dejar la "varonilidad" de Yuuri al descubierto, no era un pervertido, esa parte ya la conocía, ¿no?

Un hilo de saliva salió sin permiso de su boca abierta.

-Ya basta de inspección.

Se limpio la boca. Pero la otra mano seguía ahí sin permiso, convenientemente en el cuerpo de Katsuki Yuuri, rozando su linda anatomía masculina, que quien sabe porque, pero estaba despertando sola, tal vez era una invitación para Otabek, después de todo, los borrachos y los patinadores dormidos siempre dicen la verdad.

Otabek se hinco al lado del sillón, saco su lengua, dirigió su oscura mirada hacia el bello durmiente, mientras sus labios recorrieron aquello que se puso aún más duro con la acción, un deseo insano, y la falta total de Yurio en sus pensamientos, hicieron que Otabek metiera en su boca aquello, el sabor salado, la adrenalina de no verse descubierto, era una jodida y caliente sensación, era afortunado de que el jet lag dejara peor que muerto a Yuuri, por eso pudo seguir su tarea, incluso sus manos comenzaron a recorrer las piernas del japonés, quien comenzó a respirar y gemir, haciendo incluso que Otabek se pusiera duro y estuviera a punto de correrse.

"Oh, sabes que no puedo sobrevivir

Oh, me estás mostrando una aventura

Oh, me haces sentir vivo

Oh, algo me esta tomando por encima...

Chica sabes que no puedo respirar

Oh, estás tomando el control de mí

Solo llévame al infinito

Llévame al infinito

Llévame al infinito"***

...

–Si– murmuro Yuuri, haciendo que casi de un salto Otabek se escondiera tras el sillón.

Dejando así, el trabajo a medio terminar, pero no conto con que Yuuri siguiera con la labor por su cuenta, haciendo que Otabek hiciera lo mismo, los gemidos durmientes y roncos de Yuuri, solo hacían que el kazajo ardiera mucho más, hasta que vino la hermosa culminación entre sus piernas, las de ambos.

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A la mañana siguiente, Yuuri no pudo ver los ojos a Otabek, lo saludo escuetamente mientras se disponían a desayunar.

"Que vergüenza, jamás había tenido un sueño húmedo tan vivido"

Pensaba el inocente japonés, bueno ni tan inocente, porque bien que había soñado como se follaba a Otabek, entrando y saliendo del kazajo con singular alegría.

Mientras que Otabek no sabía cómo iniciar el interrogatorio – porque lo otro, si que lo había disfrutado y no tenía ni gota de arrepentimiento–, claro a él no debía importarle la vida sentimental de Katsuki, pero le importaba, se Moria de la curiosidad de saber, incluso no había dormido bien, buscando algo en las redes sociales, Viktor era un cursi de primera, si habían regresado lo hubiera posteado en mayúsculas y con fuegos artificiales, pero nada había encontrado.

–¿Cómo has estado? – pregunto Yuuri mientras preparaba té.

Otabek se tomó su tiempo para contestar, mastico con sumo cuidado un poco de cereal con leche.

–Bien.

–Que bueno, yo no creo ir a la pista hoy, Serik me dio el día libre para, bueno, para reponerme.

–Si, yo debo practicar, en dos días iré a mi propia competencia.

Donde coincidiría con Viktor.

–Cuando regreses– dijo Yuuri con una sonrisa– tendré lista la cena.

–No tienes que molestarte.

–No es molestia, mira, Altin, sé que nos peleamos, pero en verdad no quiero estar así, ya lo pasado esta pasado.

–Supongo que tienes razón.

Yuuri le dedico otra hermosa sonrisa.

–¡Te espero entonces!

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Cuando Otabek regreso de la práctica, encontró en el mismo lugar a Yuuri, parecía que no había salido de la cocina en todo el día.

Y el olor que inundaba el lugar era muy agradable.

–¡Beshbarmak!– exclamo Otabek al entrar a la pequeña cocina.

–¡Si! – respondió Yuuri dándole en un pequeño recipiente la prueba.

Otabek bebió el caldo con sumo placer.

–Así como tu madre aprendió a preparar katsudon, yo también pensé que sería buena idea aprender algo que le gustara a su hijo– termino diciendo con las mejillas sonrosadas, Otabek lo encontró adorable.

–¿Lo aprendiste hoy?

–Te mentiría si te dijera que si, ya lo había estado intentando, pero hoy simplemente quise dar mi último esfuerzo.

–Pues valió la pena, gracias, eres único, Katsuki.

Yuuri sonrió, cenaron con tranquilidad, como que ambos estaban muy "relajados".

Se miraron sonrientes y en silencio, un cómodo silencio, Otabek quería preguntar, Yuuri confesar, pero la inesperada llamada al celular de Otabek los saco de su ensoñación.

–¿Qué sucede? – pregunto Yuuri preocupado al ver la cara descompuesta del otro.

–Serik tuvo un paro cardiaco.

Los ojos del japonés se abrieron cuan grandes eran.

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–¿Y ahora adónde vas? – pregunto Yakov a un apurado Yurio.

–El entrenador de Otabek está en el hospital, le daré una visita rápida.

Yakov quiso objetar algo, como que la plata no estaba en sus planes.

–Prometo que recuperare el tiempo perdido.

–De acuerdo, y dale mis mejores deseos a Serik.

–Por supuesto.

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La familia de Serik estaba esperando noticias, agradeció a Yuuri, Otabek y al resto del equipo su apoyo.

–Todo estará bien– dijo Yuuri a Otabek mientras caminaban por el blanco pasillo.

Habían ido por unas tazas de café, era muy temprano y no habían dormido prácticamente, sobre todo Yuuri estaba muy desgastado.

–Me siento culpable– dijo el kazajo– creo que le he dado muchos dolores de cabeza.

Ambos tomaron asiento en uno de los sofás de la sala de espera.

–Nadie tiene la culpa– respondió Yuuri bostezando.

–Deberías tomar una pequeña siesta, casi no has descansado– propuso – anda recárgate en mi hombro.

Yuuri se sonrojo de inmediato, pero luego se sonreír, acepto la oferta.

"Es tan cálido, y su olor es…tan diferente a Viktor"

Otabek miro de reojo a Yuuri, eran un poco más alto que él, y, aun así, no sabía cómo el chico podía lucir tan adorable.

–¡Hooola! – el grito saludo de Yurio hizo temblar a ambos.


¡Gomenasai!

Reaparezco después de 80 mil años, perdón, perdón, pero bueno ya, espero ya no enfermarme, y prometo ponerme más las pilas, aunque me abandone mi novio por no salir y dedicarme solo a escribir, jajajaja.

Tome prestados los fragmentos de la canción Take Me To Infinity de Consoul Trainin ***

Espero que ese medio lemon entre Yuuri y Otabek me haya salido rico. Ahora que Yurio llego , aunque sea de "rapidin" eso se pondrá intenso :O

Muchas gracias por sus maravillosos reviews, espero que nadie me haya abandonado por la larga espera :`(

Yoo Joo, Mily Black Queen, elikuran, alice kullen.