Yuri on Fire!
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen T_T, esto lo hago por fines creativos, mi recompensa son sus comentarios, dejo mi sombrero en el piso y me voy…
-Tsubasa-
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Yurio tocó la puerta, no quería postergar más el asunto, y menos hacerlo en la pista de hielo, su único templo que siempre le traía fortaleza, no quería mancharlo con lo que seguro se convertiría eso, -un mal recuerdo - necesitaba zanjar su relación con Otabek, le dolería lo sabía, pero también le traería paz.
Otabek abrió la puerta un poco sorprendido, era casi media noche. Lo miro dudoso en dejarlo entrar, creyendo que el rubio deseaba tener intimidad, porque ya lo había rechazado antes, varias veces.
Finalmente, invitó a que pasará a su departamento.
Ambos quedaron sentados en la pequeña sala.
-¿Quieres café, un refresco, agua?
Yurio negó con la cabeza, le dedicó una mirada cargada de dolor.
- Solo vengo a terminar nuestra relación, si es que se le puede llamar así a lo que pende de un hilo.
Otabek tardó unos segundos en procesar aquello.
-¿Perdón, que, que dijiste?
-No me hagas repetirlo, bien que lo escuchaste.
-Pero no comprendo.
-Claro que lo entiendes, tú sabes, ambos sabemos , que esto desde un principio no tenía sentido, yo pensé , creí que podía llevar nuestra amistad más allá, me vi rebasado por todo; por la presión de las competencias por la presión de ver como otros tenían a alguien especial , hablando románticamente claro, veía a Yuri con Víctor , tan felices, con esa magia que despedían, que me dolía; y yo , yo no tenía nada, pero te tenía a ti y tú siempre me dejabas entrever que yo te gustaba, ¿O también me confundí con eso?
Otabek respiro profundo antes de contestar.
-No en eso no estabas equivocado, si me gustabas y mucho , yo nunca creí que encontraria a alguien igual a mí, o mucho mejor que yo, tú tenías grandeza y yo quería envolverme en ella. Pero con el tiempo comprendí que te admiraba mucho, que solamente te quería como amigo, como un hermano, cuando te bese sentí que estaba haciendo algo incorrecto, pero incluso fui más allá; porque yo siendo mayor que tú, no podía estar equivocado, y que te había orillado una equivocación de verdad luche; de verdad forcé mi corazón a sentir algo que no sentía, ese fue mi peor error contigo, perdóname por favor.
Y Otabek hizo algo que nunca creyó hacer enfrente del ruso, llorar.
El rubio se acercó a él y lo abrazó; mojándolo también con sus lágrimas.
-Perdóname también por ser tan obstinado.
-Ambos fuimos obstinados no hay nada que perdonar , pero dime, a pesar de todo, ¿quieres seguir siendo mi amigo?- preguntó el moreno.
Yurio se limpió las lágrimas furiosamente, por demostrar ese momento de debilidad, pero también sintiéndose muy bien por haberlo hecho.
-Claro que si idiota, comencemos desde cero- dijo golpeándolo levemente en el brazo.
Yurio quiso contarle acerca de su plática con el japonés, pero prefirió hacer las cosas paso a paso, ya había sido demasiado ese día para su joven corazón.
Otabek se levantó del sofá para ir a la cocina por unas cervezas. Yurio lo miro extrañado.
-Vamos a brindar porque hemos dejado de ser unos imbéciles, ¿te parece?
Yurio asintió con una sonrisa.
Luego, se pusieron a platicar de sus rutinas, Las competencias, los entrenadores, y lo mucho que le dolía reconocer a Otabek lo buen entrenador que era Víktor. Ante lo cual rió el ruso.
Platicaron, alegres, bromistas, rudos, como hace mucho tiempo no lo hacían y curiosamente ahora que el rubio no era su novio, se quedo a dormir en su departamento. Tranquilos y ajenos de lo que estaba sucediendo en el exterior.
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Llegaron temprano a la pista de hielo, Viktor ya se encontraba entrenando con Yakov, Mila, Georgi y el resto del equipo ruso los saludo.
-Esa ropa también la tenías puesta ayer -dijo Mila maliciosamente al rubio.
-¡Cállate bruja!
-Te voy a pedir que no sonsaques a Otabek, abstinencia por favor- comentó Viktor serio.
-Pero no...- iba a decir Yurio sonrojado, pero fue interrumpido por el celular de Víktor.
-Hola, Plushenko, ¿no me digas que se te pegaron las sábanas? Ayer descansaste, no fue sufici...
Pero Víctor, ya no termino de hablar, en cambio su rostro se mostró pálido.
-No es posible - murmuro- ¿dónde se encuentra?
Otabek sintió un ave de mal agüero posarse en su pecho.
-Iré inmediatamente.
-¿ qué te pasa anciano?- pregunto Yurio
- El tren en el que viajaba Yuuri, se descarriló, Y ahora está en el...Hospital- logró contestar con esfuerzo.
Todos lo habían escuchado y habían dejado de patinar.
- No puede ser ..- se lamento Yakov- ayer escuché la noticia en la televisión , jamás imaginé que él estuviera involucrado, lo siento mucho Víctor- dijo sabiendo de la relación que habían tenido y de los sentimientos que aún albergaba el platinado por el japonés.
-¡Pero él ... está bien verdad!- grito Otabek, encontrando por fin su voz después de semejante noticia.
-No se, pero lo voy averiguar.
-Yo voy contigo.
-Por supuesto.
Yurio vio como se alejaba Otabek, pero esta vez ya no le dolió.
❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️
El hospital recibió a Viktor y Otabek con su frialdad, de inmediato el platinado reconoció a los padres del japonés, quiénes también reconociendolo, se fundieron en un abrazo con el, presos de desesperación, pues no sabían nada de Yuuri ; quien se encontraba todavía en cirugía, según les habían contado un metal se le había encajado en el estómago creándole una terrible hemorragia, que estaban luchando por controlar.
-Otabek, también es bueno verte, -dijo la madre de Yuuri- antes no te pude agradecer lo mucho que cuidaste de mi hijo cuando vivió contigo y ahora que te veo, me doy cuenta que lo estimas mucho, gracias de verdad.
-Yuuri es una persona maravillosa, es natural quererle cuando derrumba las barreras a su alrededor- contestó Otabek.
La señora apenas logró sonreír.
- Éste tranquila señora, su hijo es muy fuerte, es un guerrero, ¿como le dicen allá en su tierra?, un Samurai, el no se dejará vencer tan fácil- dijo el kazajo determinado.
Antes de que Víctor también agregara algo llego Plushenko.
-Tuve que atender una rueda de prensa, si no tendríamos a los reporteros encima, ¿alguna noticia?
Nadie contestó simplemente agacharon la cabeza.
Viktor y Otabek se sentaron juntos.
-¿Es gracioso no crees? Ambos rompimos nuestro promesa sin chistar- dijo Viktor.
-Eso no es del todo cierto aún no lo vemos- recalcó Otabek
-Tu entrenador se va a poner furioso por estar aquí- intentó bromear Viktor.
-Me importa un carajo.
Viktor sonrió ante la frescura del kazajo.
- Yuri me acaba de enviar un mensaje preguntando por Katsuki, está muy preocupado , desea venir , pero Yakov no lo soltara hasta que termine- comentó Otabek.
-Me alegra que ellos se estimen tanto- dijo Viktor- es raro que el gatito se muestre así con alguien, tú también eres una rareza.
-si supongo que lo soy.
-Sabes -dijo Víctor -creo que en otras circunstancias tú y yo nos llevaríamos mucho mejor ; creo que hasta podríamos ir como buenos amigos a tomar unos tragos.
-Me fastidia admitirlo, pero así sería sin duda.
Después de unas tortuosas horas, los doctores fueron con la noticia de que Yuuri estaba fuera de peligro, sus padres entraron a verlo.
El alma volvió a Otabek y Viktor, quienes esperaron ansiosos su turno de poder entrar a la habitación de japonés.
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Muy temprano en la mañana llego Yurio, encontrando a Otabek un poco decaído, sentado solo en la sala de espera.
-¿Tan grave está? - pregunto el rubio.
-No es eso, lo que pasa es que no he podido pasar a verlo, lógicamente sus padres lo han acaparado por completo.
En eso llegó Víctor y Plushenko, se veían contentos.
-Hola, muchachos, ya todo está bien y pueden pasar a saludarlo- dijo Plushenko.
-Creo que el anciano se te adelanto-se burlo Yurio.
-Lo siento - se disculpó Víctor.
Ambos caminaron hacia la habitación del japonés, pero a pesar de las buenas noticias , en el pecho de Otabek, estaba instalado un miedo que no lograba entender.
...
Yuuri a pesar de lo que demacrado que estaba, no se le quitaba el encanto que poseía, tenía los ojos cerrados cuando entraron a la blanca habitación.
Yurio aliviado de por fin verle, se fusiono en un abrazo con Otabek. Quien le apretó fuerte aliviado de ver al japonés entero.
Yuuri apenas los diviso, ocultando su mirada con sus largas pestañas, apretó los ojos nuevamente.
"Son tan felices", pensó con el corazón destrozado, y una extraña idea cruzo por su mente.
Finalmente se armó de valor y abrió los ojos.
-Yurio, hola.
El rubio se acerco hasta la cama.
-Nos diste un susto de muerte- se quejo.
-Lo siento.
-En verdad que estamos preocupados - se acerco Otabek, quien le tomó una mano con delicadeza.
Yuuri quito la mano de golpe, asunto que no pasó desapercibido.
-¿Qué te pasa cerdito?
-Éste, yo entiendo que tú estés aquí , somos amigos, pero , ¿porque el patinador kazajo está mi habitación?
-¿Pero de que demonios estás hablando?- pregunto desesperado Otabek- nosotros hemos convivido mucho tiempo, también somos amigos...- declaro tomándole la mano nuevamente y esta vez con más firmeza.
-Me duele mi cabeza - se quejó Yuuri, soltándose otra vez de las manos de Otabek- Y por favor, déjenme solo, estoy confundido, no sé de qué están hablando.
Yurio y Otabek se miraron preocupados.
-Creo que perdiste la memoria- dijo el rubio.
-Esto no puede ser cierto, pero, ¿ por qué sólo olvidó eso?- se cuestionó Otabek incrédulo.
Yuuri comenzó a hiperventilar temiendo de que descubrieran su mentira y como lo vieron realmente mal salieron para llamar al doctor.
"Perdóname Otabek, sólo deseo que mi corazón ya no sufra más, creo que realmente quisiera olvidarte, me duele verte y no poder tenerte, perdóname"
...
Yo aquí regresando después de un periodo de oscuridad, prometo actualizar la semana que viene. Tuve un atoron mental y de salud, pero ya regrese!
Yuuri tomo una decisión infantil, mira que fingir que no lo recuerda, pero asi de desesperado se encuentra, y luego regresando casi de la muerte.
Gracias por sus maravillosos comentarios (lilium05, Mily Black Queen , Yoo Joo, Serenity Usagi) y a los que me siguen en silencio también.
