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-Animal-

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Nadie lo podía creer, la leyenda del patinaje, Viktor Nikiforov, había tenido una caída, desde su debut como junior no le había pasado, todos estaban pasmados, Otabek en primer lugar, quien desde antes reconocía su maestría en el hielo, más ahora que era su entrenador.

Tal parecía que la leyenda del patinaje ruso, no volvería a levantarse.

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Un día antes.

Yuuri se encontraba bañándose en la habitación de un hotel- porque el platinado por supuesto no era bien visto por la familia del chico, y no fue a Yutopia- , en la habitación de Viktor, pues después de haber compartido unos apasionados besos en las sombras del castillo de ninjas, este le había invitado a retomar su relación, y el japonés lo acepto, pero antes de dar el siguiente paso, Yuuri tímidamente quiso asearse, pues Viktor lo había encontrado ejercitándose un poco, a lo que encantado accedió Viktor, quien ya moria de ganas de hacerlo suyo nuevamente.

El platinado estaba esperándolo en la cama, cuando la llamada de Chris lo alerto, se levantó rápido y se paro afuera en el balcón.

- ¡Viktor! ¿Dónde rayos estas?

-Oh, perdón, olvide que quede de verme contigo para hacer un poco de turismo antes de la competencia.

-Déjame adivinar, en donde andas, Hasetsu.

-Eso no pareció una adivinanza.

- ¡Claro que no, es obvio! Y vaya que pantalones, eh.

- ¿Por qué lo dices? Yuuri ha vuelto conmigo.

- ¿Cómo lo engatusaste? Digo, después de lo de Yurio, olvidar eso seria difícil, vaya, hasta yo entendí que no te perdonara.

-El olvido.

- ¿Cómo?

Viktor sonrió al celular como si Cris lo pudiera ver.

-El perdió la memoria en su accidente, solo digo que tengo la divina providencia conmigo.

-O el demonio, que suerte la tuya, ¿pero si el recuerda después?

-Si Yuuri recuerda ya incluso estaremos casados, igual y hasta con un hijo adoptado, la familia para Yuuri es importante, lo atare de tantas maneras que incluso la idea de abandonarme sería impensable.

-Vaya, pues si que lo tienes todo planeado.

El sonido de la puerta de baño lo alerto.

-Tengo que colgar, una apasionada tarde me aguarda.

Y colgó.

La visión de Yuuri era hermosa, con una sola toalla envuelta a media cadera, dejando su bien trabajado abdomen al descubierto, las pocas gotas de agua que no se secó, resbalaban en su pecho, traviesas hasta su ombligo, su pelo negro, se extendía como una cortina de ébano tras su espalda, Viktor sintió que se estaba corriendo con esa visión, se apresuro a quitarse la camisa y los pantalones.

-Te hare ver las estrellas- declaro a Yuuri, pero era tal la adrenalina del momento para Viktor, que no vio la cara de rechazo que tenia el pelinegro, que ciertamente no quería ser transportado a ninguna galaxia lejana.

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Otabek se encontraba tomando una malteada con Yurio, recién habían llegado a Nagoya.

- ¿Porque Viktor no está contigo? - pregunto el rubio.

-Comento que llegaría por la noche.

-Que raro, es el primero en querer llegar para divertirse un poco, ¿no crees que aprovecho la oportunidad para ver a Yuuri?

-Es posible.

-Te ves tan calmado.

-Katsuki no lo aceptara de vuelta, lo sé.

- Y si, ¿sí?

-Pues será su decisión, y aunque me duela en el alma la aceptare.

-Voy a hablarle para saber- dijo Yurio.

-No, déjalo así.

-Pero.

-Si él no me recuerda, no era tan fuerte lo que creí que sentía por mí.

Katsuki Yuuri entro a los casilleros, y miro con gran interés la chamarra de Otabek, de blanco y azul, el uniforme oficial de Kazajistán, apenas se iba a bañar, justo habían terminado la practica ese día, y el kazajo se adelanto a las regaderas, donde siempre lo evitaba Yuuri, se Moria de vergüenza de verlo.

"¿Por qué solo me pasa con él?"

Tomo la chamarra del kazajo.

"Aun está caliente, el calor de Otabek"

Aspiro el aroma, quería llenarse de él, pero no sabía que ya estaba siendo observado por el dueño.

-Delicioso- murmuro.

Volteo en todas direcciones, no estaba nadie- eso creyó-, un deseo sin nombre termino llevando su ultimo ápice de vergüenza al carajo, se puso la chamarra, le quedaba un poco corta, y algo ancha, sus cuerpos tan diferentes. Yuuri se abrazó, asimismo, imaginándose que eran otros brazos.

-Se te ve bien- dijo Otabek apareciendo.

-¡Altin!- grito con la cara roja.

Para su suerte el kazajo ya estaba vestido, se acerco hasta Yuuri y tomo la chamarra de Japón, acto seguido se la puso- y la verdad es que no era la primera vez que lo hacía- Yuuri lo miro incrédulo.

-Estas un poco flacucho- declaro Otabek.

- ¡Estoy en forma, así somos los japoneses! ¡Con permiso, voy a bañarme! - protesto.

-Ey, Yuuri.

- ¡Que!

- ¿Me podrías devolver mi chamarra?

Si, el sonrojo de Yuuri podía ser mayor, casi se tropezó cuando le devolvió la chamarra, y se pego con un mueble antes de poder dar una salida digna a las regaderas, Otabek sonrió, sentía ese nerviosismo también, pero a él no lo entorpecía, para nada.

-Quien sabe que tontería estarás recordando, si vieras la cara de estúpido que tienes, hasta tú mismo te desconocerías- se burló Yurio.

Otabek simplemente se encogió de hombros.

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Viktor no regreso esa noche.

Ni en las practicas, Yakov tuvo que tomar la tutela de Otabek a petición de Yurio, Plushenko estaba hecho un demonio, no tenía noticias de Viktor y el calentamiento final estaba por iniciar.

Pronto el grupo de Otabek salió a la pista, y ahí entre una multitud de reporteros se encontraba el platinado, Otabek patino hasta él.

-Entrenador Nikiforov, parece que el GPF no es algo que sea de importancia para usted- dijo Otabek.

Plushenko ya estaba tras de Viktor, con una cara larga y molesta.

-Pero veo que has seguido mis indicaciones- contesto Viktor con una cara triste.

Y esa fue la última interacción de ambos, hasta que comenzó la competencia, Viktor siguió ausente, como si el mundo se hubiera acabado.

Así fue…

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El recuerdo le vino de golpe cuando intento hacer el cuádruple flip.

-Viktor, no quiero esto.

El platinado ya estaba desnudo dispuesto a atacar.

-Yuuri no seas tímido.

Se acerco y lo tomo de la cintura.

-Seré gentil, como si fuera nuestra primera vez.

- ¿Cómo puedes ser tan cínico?

- ¿Perdón?

Yuuri soltó su agarre.

-Estaba dispuesto a darte todo de nuevo, sin resentimientos, pero tú, tu solo piensas en ti, no te importan en verdad lo que yo sienta, ¡Te escuche hablando! ¡Yo no he olvidado lo que hiciste con Yurio! ¡Eso no! ¡Pero estaba dispuesto! ¡Y tu solo, tu solo piensas en ti!

El japonés busco su ropa, tomo los boxers, pero Viktor se los arrebato.

- ¡Perdóname!

- ¡Ya te había perdonado! ¡Quería seguir adelante! ¡Pero ya no!

- ¡Te hare cambiar de opinión, con mi amor!

Viktor se lanzó sobre Yuuri, arrebatándole la toalla, dejándolo completamente desnudo, perdiéndose en sus propios instintos.

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Y ahora, en su programa corto, estaba tirado en el suelo, y ya no se levantó.

Todo el mundo se quedó congelado, la música siguió, Otabek sabia que estaba fuera del protocolo, pero entro a la pista, recién había patinado en la mejor actuación de su vida, pues sus pies se movieron al ritmo de su corazón, al son de Katsuki Yuuri.

-Nikiforov, ¿te lastimaste?

Viktor solo negó con la cabeza, y se dejó arrastrar por Otabek.

Plushenko lo recibió, era seguro que sería descalificado, o quedaría en ultimo lugar, pues apenas pudo patinar la mitad de la canción.

Creyendo que en verdad estaba lesionado, pues Viktor parecía que no era capaz de caminar, fue llevado en una camilla, Yurio se acerco preocupado a Otabek, siguiendo ambos a los doctores.

- ¿Tan mal esta?

-No lo sé.

Los médicos lo revisaron, Plushenko y Yakov hablaron con ellos.

Otabek y Yurio se acercaron a Viktor.

- ¿Qué tienes anciano? - pregunto el rubio.

Viktor los miro, y comenzó a llorar.

-Hice algo muy malo- respondió con la voz entrecortada.

-¿Qué hiciste Nikiforov?- pregunto Otabek con temor.

-Yo, yo, quise regresar, con, con Yuuri, pero lo arruiné- nuevamente el llanto no lograba controlarlo.

-Lo viste- declaro Otabek.

-Si, lo vi, y cuando me rechazo de nuevo, me volví loco…y entonces, yo…no lo acepte, yo…, yo lo... ataque...


Gracias por sus reviews, en verdad me animan en esta época depresiva: Guest, doremishine itsuko, Serenity Usagi.

(Huye del país, no mejor del planeta)