Las gafas malditas
Por Katou Yuu
Disclaimer: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino, este fic ha sido escrito sin fines de lucro.
Kanda tomó sus cosas y comenzó a caminar. Allen le repetía que no era necesario, que había sido una broma.
A lo lejos, Alma, Lavi y Lenalee los miraban irse sorprendidos.
- Me comienza a preocupar que no peleen - dijo Lavi evaluando la situación.
- A Kanda le gusta Walker - dijo Lenalee como si acabara de llegar a una conclusión obvia.
- ¿Estás loca? Allen es el delegado - dijo Lavi como si el Moyashi fuera inmaculado y bendito.
Alma se quedó quieto viéndolos marcharse, Lavi propuso seguirlos, pero. Lenalee le detuvo diciendo que no podían hacer, además lo suyo era un comentario al azar.
- Pero puedes tener razón, un romance prohibido entre el delegado y el chico. rebelde de la clase! -dijo con emoción.
- ¿De qué están hablando? - una voz ajena a su grupo los hizo sobresaltarse. Detrás suyo estaba Howard Link.
- N-nada- dijo Alma tapándole la boca a Lavi, aunque ningún detalle escapo a la mirada de Link quien vio hacia la salida como Walker desaparecía junto a Kanda Yuu.
Todos sabían que Link había estado junto a Walker desde el primer día de clases, pero hasta que Allen perdió sus gafas entendieron por qué lo seguía con tanta devoción.
Todos se quedaron callados. En el fondo sabían que Kanda tenía cero posibilidades ante Link.
- ¿Quieres ir al karaoke con nosotros? Creo que los delegados y los estudiantes comunes deben salir más - dijo Lavi abrazando a Link.
Mientras arrastraban a Link hacia un karaoke, Kanda arrastraba a Allen a la puerta de la tienda.
Allen se había dejado llevar a la tienda, realmente no esperaba que Kanda llegara tan lejos, lo invito a pasar, el abuelo de Kanda estaba emocionado por alguna razón Yuu tenía un nuevo amigo que lo visitaba con constancia.
Kanda fue al mostrador y saco un bollo de crema, el más grande y lo puso frente a él.
- La cuenta por el ramen esta saldada - dijo Kanda y Allen tomo el bollo algo apenado.
- ¿Quieres algo de té para acompañarlo? - le ofreció el abuelo de Kanda. Allen la verdad no quería molestar mucho, pero termino aceptando.
Ambos habían tomado asiento en una pequeña mesa, pues a Kanda le fue servido un té de hierbas que tenía un olor un tanto peculiar.
- Veo que a tu abuelo le gustan las cosas naturales - dijo Allen viendo. como Kanda miraba con un poco de indecisión él te.
- Fue hippie - dijo Kanda cobrando valor y bebiendo el brebaje de una vez.
- No creo que sea tan malo, preferiría tomar remedios naturales a ir al médico cada vez que me hago una cortada.
- Así que eres un niño mimado - dijo Kanda apretando los ojos por él té.
- No soy mimado - dijo Allen tomando crema con su dedo y metiéndola en su boca.
- Claro que sí, jamás había visto a alguien comer tantos pasteles. Incluso eliges los que tiene. Más crema, más frutas, más glaseado, más mermelada... Esas son elecciones de niños mimados.
Kanda tenía la esperanza de molestar a Allen. Quería sentir esas cosquillas que provocaba su rostro enojado.
- Comer cosas hechas con té verde es de viejos. - dijo Allen y de inmediato se puso nervioso - pero los postres de tu abuelo son deliciosos, no me refiero a que sea malo...
- Le diré al viejo, no volverá a darte una muestra gratis en toda la vida.
Allen rio -No te preocupes puedo. ¿Pagar por ellos, sabes?
-¿Todo lo que ahorras es para comida?
- ¿Tiene algo de malo? - dijo Allen muy serio pues la comida lo era para él.
- No, solo no pensé que fueras tan glotón - dijo aun preguntándose a donde iba a parar todo lo que se comía si estaba tan flaco.
- Mi apetito es normal - dijo Allen algo apenado - Solo que no puedo elegir una sola cosa cuando veo tantos platillos deliciosos, deberías probar a variar tu menú - pues siempre que observaba a Kanda iba por los fideos.
Kanda y Allen siguieron peleando por la comida. Hablaron de los platos que les gustaban y Kanda llegó a la conclusión de que Allen era fan de todo lo que se podía comer.
Al final pasaron buena tarde, ese bollo de crema se convirtió en varios y Kanda se sintió satisfecho porque sabía más del Moyashi (aunque fueran sus hábitos alimenticios) y lo había hecho enojar varias veces.
- Ya me voy - dijo Allen tomando sus cosas.
- No es broma, te haremos un pastel de cumpleaños si me dices cuando es - dijo Kanda tratando de sacar más información.
- En serio debo irme. Además, si quiero un pastel, vendré por él. - dijo molesto porque Kanda decía que compraban dos pasteles, uno para él y otro para los invitados.
- Adiós, Moyashi.
Allen volteó los ojos y se fue. La tarde había sido tan entretenida que no había visto la hora. Cuando llegó a casa, su padre ya había llamado a todos, incluso a Link. Cuando revisó su celular notó que estaba descargado.
Se disculpo apenado por haberlo preocupado. No esperaba que se le hubiera hecho muy tarde, quizás debió traerle un bollo de crema. Subió a su habitación, pues tenía deberes que hacer.
Kanda no le había parecía tan malo, esperaba que se mejorara de su resfriado pues él te de su abuelo parecía calmarle los síntomas de manera efectiva.
Puso a cargar su celular entonces vio las llamadas perdidas de Link, una llamada entrante del susodicho se mostró en pantalla, Allen contesto rápidamente.
- ¡Link!
- Walker, ¿dónde estabas? casi le produces un infarto a tu padre.
- Lo siento... es que estaba...- trato de explicarse.
- Estabas con Kanda Yuu - Link completo la explicación.
- ¿Cómo lo supiste?
- Los vi en la salida. Walker, ¿hay algo que deba saber?
- Pues no, no lo creo - dijo Allen extrañado por la reacción de Link - Sólo fui a cobrar el bollo de crema que me prometió en el almuerzo.
- Me parece extraño, sus amigos me arrastraron a un karaoke.
Allen rio, no imaginaba a Link cantando. Él trataba de saber qué había ocurrido y por qué llegaba tan tarde a casa, pero Allen no captó la insistencia y respondió con despreocupación.
Kanda estaba en su habitación, se sentía mucho mejor y tenía energías para responder los ejercicios del Moyashi y hacer la tarea. No podía quitar la estúpida sonrisa de su cara. Mañana tal vez le cambiaría el ramen al Moyashi por otro bollo de crema.
