Las gafas malditas

Por Katou Yuu

Disclaimer: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino, este fic ha sido escrito sin fines de lucro.


Al día siguiente se había levantado mucho mejor, la garganta no le dolía y no tenía la nariz tan congestionada, aunque los estornudos y la tos aparecían cada cierto tiempo.

Llego a la escuela, Alma lo tomo del brazo en la entrada llevándolo a un sitio apartado tras las escaleras.

-Me debes una Yuu- dijo algo cansado - Howard Link casi nos mata ayer, aunque... ¿Como les fue en su cita? - pregunto esto último con una sonrisa picarona.

- No fue una cita - aclaró - Solo pague mi deuda por el ramen - Alma solo ensancho su sonrisa.

- No me digas que... - dijo señalando su entrepierna con la mirada.

Kanda volteó los ojos y pensó para sí mismo que ya quisiera tener esa suerte.

- ¿Qué tiene que ver el dos puntos en esto?

Alma miró a todos lados.

- ¿Has vivido debajo de una piedra? Link ha estado tras de Walker desde el primer día, muchos dicen que ya salen juntos.

Kanda sintió un retortijón y maldijo. link.

- Los dos son nerds - dijo Kanda restándole importancia.

- Pero Walker te gusta... Debiste ver a Link ayer, trató de sacarnos información todo el tiempo. Afortunadamente no sabemos nada porque te aseguro que es muy persuasivo y observador.

- ¡Tsk! - Kanda pensaba que simplemente Link merodeaba a Allen por ser nerds, pero lo que Alma decía tenía algo de sentido.

- Solo me queda apoyarte, pero. que harás si Allen está saliendo con Link.

- Lo dudo - dijo con seguridad, pues si creía que el dos puntos podría estar tras el pero no que tuviera el valor para declarársele.

Alma soltó un suspiro algo ansioso pues nunca se hubiera imaginado que Kanda estuviera protagonizando una situación como esta, un triángulo amoroso por el amor del delegado de la clase.

Kanda le dio un toque en la frente para que dejara de fantasear, decidieron ir a clases pues la campana había sonado. Al menos Alma le había reafirmado su apoyo en esta cruzada por el "amor" de Allen.

Lavi lo miró desde su lugar, señaló a Allen con la mirada y levantó sus pulgares discretamente mientras asentía con sonrisa de tonto. Lenalee levantó su puño y lo agitó brevemente para indicarle que era parte de su lucha.

No había reconocido abiertamente que el Moyashi le gustaba, pero sus amigos ya lo sabían y al parecen, los muy tontos ya lo alentaban.

Dejó sus cosas y caminó hacia Allen. Los que conocían la situación estaban a la expectativa. Puso el cuaderno de postres frente a Allen.

- ¿Terminaste?

- Más o menos - dijo Kanda mirando a otro lado - Pero hay cosas que no tengo claras.

- Revisaré esto, pero por lo que veo, creo que lo has hecho bien - Allen sonrió mientras hojeaba.

Howard Link había observado aquella escena antes de poder llegar a su clase, sentía un apretón en su pecho, ¿qué demonios pretendía Kanda Yuu?

La clase transcurrió tranquilamente, Kanda había puesto algo de empeño. en prestar atención, aunque por momentos su mirada se desviaba a la nuca del Moyashi.

El receso se dio, quizás pensó que era su oportunidad de arriesgarse un poco, pues Alma le dijo que no era mala idea invitar a Allen a comer con ellos, pero alguien se había adelantado. Howard Link había llegado de imprevisto al aula para buscar al Moyashi quien automáticamente asintió para levantarse y seguirlo. ¿Había sido muy lento, aparte el desgraciado había llegado ofreciéndole un pastel casero al Moyashi?

Lo vio comerlo y sus amigos a aseguraron de sacarlo del lugar cuanto antes para evitar una tragedia.

Link no se le despegó ni un segundo. Kanda preguntó por los deberes y Allen le dio más sin hablar mucho.

- No te desanimes, él puede hacer pasteles, pero tú tienes una pastelería - dijo Lavi palmeando su hombro.

Kanda apretó con fuerza sus dientes, ese maldito de Link le estaba declarando la guerra.

Sus amigos no dejaban de darle palabras de aliento, tuvo que golpear la mesa, era suficiente, nunca pensó que por romperle las gafas al Moyashi esto podría pasar.

Dejo su almuerzo a medio comer, se fue al único sitio en la escuela donde podía tener algo de paz, la azotea, como era de esperarse estaba desolada, la brisa meció su cabellera y se sentó un momento a meditar queriendo despejarse de todo.

- Vaya, el viento es muy fuerte aquí - escucho aquella voz melosa, creía que era obra de su imaginación, lentamente abrió sus ojos viendo frente al Moyashi apoyado en la baranda.

- ¿Qué demonios haces aquí? ¿me estas acosando? - dijo en broma, pues no veía explicación para que el Moyashi estuviera allí.

- ¡C-claro que no!

Kanda lo miró con molestia, justo estaba huyendo de él y ahora aparecía.

- ¿Estás pensando saltarte las clases de nuevo? - dijo Allen poniéndose frente a él con las manos n la cintura.

- No - cerró los ojos y volvió a meditar, o al menos a intentarlo.

- ¿Qué haces? - Allen se sentó a su lado.

- Trataba de meditar hasta que un Moyashi vino a molestar - Kanda tenía los ojos cerrados y apretados, no se podía concentrar.

- No me arriesgaré a que te saltes las clases.

- Ya te dije que no es mi intención - Kanda comenzaba a inquietarse.

Kanda no contesto ignorándolo, Allen se dio cuenta, se sentó a su lado en silencio, no sabía porque había terminado siguiéndolo, había dado una excusa muy tonta, se había escapado de Link diciendo que iba al baño, ¿por qué seguía mintiéndole a su amigo? Se tenían la suficiente confianza, pero sabía que quizás a Link no le podría agradar Kanda. Tenía mucha curiosidad por Kanda.

De seguro Kanda había notado las mentiras tras sus palabras, sentía que Kanda podía ver a través de él, las palabras que le había dicho aun seguían dándole vueltas en su cabeza, sabía que a veces dibujaba una sonrisa falsa en su rostro, lo hacía porque debía mantener el orden. No, en realidad solo se reprimía para no decir realmente aquello que pensaba.

Miro a Kanda que parecía muy relajado, a brisa movía sus cabellos con suavidad, sin darse cuenta comenzaba a detallar sus facciones, todo en él, se había quedado un largo rato viéndolo hasta que lo vio mover sus cejas.

- Si me miras de esa manera tan persistente es molesto, Moyashi - lo miró fijamente, Allen se sobresaltó, aquello lo había hecho de manera inconsciente.

- ¿No deberías estar con él dos puntos?

Allen no respondió. Link era su mejor amigo, le gustaba estar con él y estudiaban bien juntos, pero a veces las situaciones se tornaban aburridas y repetitivas. Ni de chiste podría jugar como lo hacía con Kanda, menos hablar sinceramente. Cuando creyó que la confianza entre él y Link eran suficientes, trató de bromear y ponerse impredecible, sin embargo, no obtuvo buena respuesta de su amigo.

- ¿A qué viene eso? - dijo Allen cansado de que todos creyeran que vivían pegados.

La campana sonó antes que Kanda pudiese contestar, pero ninguno de los dos se movió.

- ¿Cuántas veces has faltado a clase? - dijo Kanda levantándose mientras la campana sonaba de nuevo.

- Nunca - Allen se quedó sentado mirando hacia arriba.

Ninguno de los dos se movió, la escuela se fue quedando en silencio poco a poco, los patios se vaciaron y los salones se llenaron. Allen y Kanda eran los únicos que quedaban afuera.

- Te queda un minuto - dijo Kanda mirando su celular.

- Sí - Allen estaba hecho un manojo de nervios, sentía que acababa de asesinar a alguien y que debía esconder el cuerpo.

A pesar de eso, se acostó en el piso con la respiración alterada.

- Sólo es una clase, cálmate, parece que te dará un ataque - dijo Kanda sentándose a su lado.

Le sorprendía que Allen estuviese ahí, rompiendo las reglas, pero también sentía un extraño placer al saber que lo había corrompido.