Poliandría II El rapto de la reina.

Juu Nana

Si concebía al hijo de un enemigo ¿Entonces qué? El bebé no tendría la culpa, más bien sería ella por no darse cuenta a tiempo de las cosas. El temblor del miedo quiso invadirla pero no se atrevió a desatarlo, para estas alturas el joven ya había notado sus movimientos extraños. Si la veía tan reticente a él, si resultaba ser un enemigo. Eso le ayudaría a crear contramedidas que no se pudieron permitir.

—¿Su Majestad?

Ante el llamado, rápidamente escondió todo dentro de su corazón, se ajustó para beber de golpe la bebida luego sonriendo tiernamente. —Perdón, me quedé pensando en algo— se excusó bajando la taza hasta la mesa.

—¿Sobre la guerra?— preguntó él con calma, rellenando de líquido su copa por tercera ocasión. Sin darse cuenta de sus verdaderos sentimientos.

Akane sujetó la taza entre sus manos, adoptando un semblante serio. —Si. Probablemente deba presentarme en el campo de batalla.

El hombre por poco tiraba la tetera al suelo, la mueca llena de conmoción que se formó en su rostro era tan realista, que incluso ella tuvo que no verlo demasiado para no alterar sus sentimientos. Bajo circunstancias tan críticas, no podía confiar en Safron.

—¿En verdad eso piensa?

—Herb lo propuso. Tiene razón en que si voy a ver a las tropas, sus ánimos mejorarán. Es mi deber.

—Pero… Y si…— se detuvo justo ahí. Insinuando las implicaciones de una embarazada en el campo de batalla. Con ansiedad buscó sus manos para sujetarlas, como si ya estuviera en camino a la lucha. Maldita sea, demasiado preocupado para el gusto de Akane, demasiado real.

La emperatriz suspiró. —Es algo que no se puede evitar, solo iré para animar a nuestros soldados. No voy a blandir ningún arma en absoluto. Sé que tal vez tengamos noticias pronto— se obligó a regalarle otra sonrisa cariñosa regresando el apretón de manos. Entrelazó sus dedos como muestra de confort antes de beber la segunda porción de té. Aunque estuviera envenenado, sabía que no la mataría tan pronto si se esforzaba por darle ministración continua.

Tras terminar la cena, Safron se despidió para regresar a sus propios aposentos. Entonces fue cuando Sayuri entró en las habitaciones de la emperatriz para dar su informe. Al verla, Akane casi tropezó para ir en su encuentro. —Dime ¿Sucedió algo? ¿Encontraste algo?

La odalisca extrajo una hoja doblada de sus mangas, entonando. —Estos son los ingredientes utilizados para esa infusión. Según el experto en venenos, la infusión no es venenosa pero no sabe si causa efectos adversos, tampoco los ingredientes parecen ser dañinos en ninguna medida.

La de cabello azul revisó la lista mordiendo su labio inferior. No estaba lo suficientemente versada en el campo para determinar qué clase de efecto tendría esto en su cuerpo. Si no había resultados en el examen de veneno pero el experto tampoco pudo decir la efectividad del té en otro ámbito, lo único que restaba era averiguar con un especialista en infusiones, además de buscar a través de otras vías como la comida, la ropa, el agua para beber, el agua del baño.

Mientras dilucidaba una respuesta para su próximo movimiento, llegó como una ráfaga de frescura el recuerdo de su antiguo harem. Tres nombres clave. Si podía hacer que esos tres hombres se pusieran de su lado, tendría más flancos cubiertos. La cuestión era cómo hacerlo sin que el enemigo sospechara.

A pesar de que la vía del té sin toxinas secó la posibilidad en Safron. Tuvo que ampliar el radar para posibles sospechosos y métodos de envenenamiento. Arriesgarse con pistas tan distantes e inconclusas solo asustaría a la liebre entre los matorrales. Tampoco quiso que su marido se involucrara, mientras más personas supieran, menos discreción habría en sus movimientos, por ahora se iba a enfocar en lo obtenido hasta ahora. —¿Para cuando está programada la visita del emperador a las costas del oeste?

—Para pasado mañana.

Akane asintió significativamente con la cabeza. Se guardó la hoja de ingredientes recordándole a su fiel asistente —No le dijiste al maestro de venenos quién quería esta información ¿Verdad?

—No su Majestad, trabajé todo con sumo cuidado.

—Bien— antes de despedirla le susurró algo al oído cómo último comando — Y ya sabes, no menciones una palabra de esto a nadie. No puede oírlo nadie más ¿De acuerdo?— solicitó alejándose de su oreja.

—Entendido su Majestad. Puede poner sus preocupaciones de lado.

—Puedes retirarte.

—Con permiso.

Sola una vez más, se acercó a la mesa donde aún reposaba la taza de cerámica. No sabía si se sentía más ansiosa o aliviada de que el té no contuviera veneno. La posibilidad truncada en este camino significó que las cosas no eran tan simples ni recientes. Tan complicado como se tornaba el asunto, no tuvo más opción que ir en busca de aliados.

Dos días después, luego de despedir a Safron para un viaje seguro, se dirigió al estudio a encontrar su primer aliado. —Oh, gracias Picolet. Lamento hacerte trabajar extra, pero ese platillo especial que serviste en la cena de la última vez fue delicioso— sonrió cuando el muchacho entró a dejarle los alimentos. Debido a una condición específica que la sopa debía adquirir durante un paso crucial y siendo el único que podía conseguir exactitud al hacerlo, fue la oportunidad perfecta de encontrarle a solas.

—No tiene porqué disculparse su Majestad, es un placer servirla.

—Aún así, quiero agradecerte— dijo moviendo el líquido en su cuenco. —Además, también quería charlar con alguien de algo que me está agobiando recientemente.

El muchacho colocó las manos sobre su regazo. —Si en algo puedo ayudarla, con gusto lo haré.

Akane abandonó los palillos cambiando sus facciones hasta obtener una amenaza descrita en el rostro. —Se nos ha informado sobre la infiltración de enemigos en el palacio. Y según lo que hemos investigado, tú eres uno de ellos.

El semblante de Picolet se asombró, al grado de no poder contener sus facciones. Espías. No esperó que la conversación tomara este rumbo.

—Así que, estoy aquí para ofrecerte una salvación. Si confiesas lo que sabes y cooperas con la investigación. Te ahorraré la pena de muerte.

El muchacho aún con asombro, parpadeó un par de veces agachando la cabeza. —Lo lamento su Majestad. No tengo ninguna clase de información que le sea útil puesto que no tengo ninguna intención doble contra usted. Pero si puede reposar sus inquietudes tomando mi vida, estoy dispuesto a entregarla.

Ante la revelación, la de cabello azul se encontró atónita. No es que de verdad hubiera investigado nada, solamente intentó mezclar un poco las pruebas e interrogar al hombre como si realmente lo hubiera descubierto para ver su reacción. Ahora estaba un setenta por ciento segura de que él no era un traidor. Sin embargo tuvo que asegurarse de no fallar. —Parece que fuiste entrenado para no soltar ni una palabra. Al punto en el que decides arrojar tu vida sin más. Son abominables— luego sacó un frasco con una sustancia púrpura trasparente. —Este es un detector de venenos, puede distinguir miles de ellos si se entra en contacto con el mismo porque se vuelve negro. Dime ¿Permanecerás ahí quieto, dispuesto a ver cómo lo derramo en la comida que me acabas de traer?— anunció. Sin esperar respuesta esparció el líquido en todos los alimentos.

Pasado un tiempo, ni el arroz o la sopa, ni los condimentos cambiaron de color, demostrando que estaban limpios. Akane no se atrevió a ver en una dirección diferente al rostro de Picolet, estudiando todas sus reacciones. De principio a fin, el hombre tuvo una mirada solemne, en alto. Satisfecha, le dio una plataforma para defenderse. —Creo que esta vez no pusiste ningún veneno ¿Por qué?

El muchacho, con semblante sereno contestó —Con todo respeto, Majestad. No sé cómo ha realizado su investigación, pero probablemente hice algo que me colocó cómo un sospechoso. En ese caso y entendiendo su postura cómo la emperatriz, comprendo que es mejor tomar una vida aún si se está equivocado. Porque conseguirá una pista nueva, si yo no soy un traidor solo sirvo como obstáculo para que usted encuentre al correcto. Hacerme a un lado le ahorrará tiempo y problemas.

Ella entonces no pudo evitar soltar una carcajada. Ingenioso, muy hábil. —La verdad, Picolet. No he investigado nada contra ti, no sé si eres un espía de verdad. Pero lo que si es un hecho es que alguien está envenenándome— con esas palabras, finalmente el rostro masculino volvió a mostrar esa conmoción preocupada. —No sé cómo lo haga ni con qué regularidad. Honestamente solo te estaba sondeando porque quiero tu ayuda; cómo sabrás necesitaba cerciorarme primero de tu inocencia. Perdón por hacerte pasar un mal momento.

—Su Majestad no necesita disculparse con este sirviente. Si este sirviente la puede ayudar a encontrar a ese traidor lo haré con mucho gusto— prometió audazmente. Con una sinceridad palpable que Akane encontró reconfortante.

—Por el momento, todo lo que quiero es que vigiles la comida, la preparación, los ingredientes, quién la hace, con cuanta regularidad preparan un platillo, cosas cómo esas. Algo que nos pueda dar un indicio de sospechas.

Mientras Akane empezaba a buscar, Safron también hizo movimientos que llevarían la siguiente guerra a una escala de competencia inimaginable. —Bienvenido su Majestad el emperador Safron— saludó Shampoo con una reverencia. La joven de pelo morado había estado trabajando sin parar con los comerciantes. Aunque tenía una actitud hostil hacia Akane, no se podía negar que poseía inteligencia para comandar, desempeñando un trabajo impecable como bakufu.

—Parece que todo marcha de maravilla— habló él con tono cortés —Ojalá la emperatriz estuviera aquí para verte trabajar. Estoy seguro de que se conmovería.

Shampoo no pudo soportar la provocación, en tono respetuoso y frío pronunció —Me honra oir esas palabras, pero seguramente su Majestad está muy ocupada con el embarazo como para visitarnos.

Safron carraspeó tras sus dichos —No hemos hecho ningún anuncio oficial— mencionó casualmente.

Entonces la joven aprovechó para seguir sobre la misma línea —Es lo que se dice, parece que el desmayo durante su cumpleaños fue debido a su embarazo. Es una pena, si está en tales condiciones no puede presentarse en el campo de batalla ahora que estalló la guerra. Con lo diestra que es la dinastía de su Majestad para el combate.

—¿Sabes que estalló la guerra?

—Todo el mundo lo sabe. Si pudiera ir allá para defender nuestras fronteras, no lo dudaría un segundo.

Satisfecho por esas palabras llenas de doble significado, el hombre la incitó aún más. —Si estás tan dispuesta a ir. Tal vez convenza a la emperatriz para convertirte en la emisaria imperial.

Continuará…


¡Hola!

¿Cómo se encuentran todos? Espero que estén saludables sobre todo con estos cambios de clima.

Ya es dos de octubre y oficialmente comienza el #RanMaratón ¡Fanfarrias! Gracias a las personitas que se están tomando su tiempo para leer este pequeño escrito. Como les comenté a través de mi Instagram, habrá una pequeña sorpresa al finalizar cada maratón.

Redoble de tambores…

En agradecimiento, me gustaría obsequiar un pequeño presente a los fieles lectores de Poliandría. Por eso, haré una dinámica donde podrán ganar algo de las siguientes listas.

Si eres escritor:

Una portada para tu historia (Ya sea en formato para Wattpad o para Fanfiction) con dos personajes, posturas a elegir.

Un banner promocional para Instagram. (Formato 1 : 1 o en tres piezas, si gustan ver ejemplos pueden visitar mi perfil de esa red social, aparezco como [arroba]jiyuuakabane) Con dos personajes, posturas a elegir.

Banner promocional para Facebook (Formato 3 : 2) Con dos personajes, posturas a elegir.

Poster promocional (Formato 2 : 3) Con dos personajes, posturas a elegir.

Si eres lector únicamente:

Un one-shot de dos mil palabras (Temática, personajes y universo a elegir)

Un fanart de tu personaje favorito (Coloreado completo)

IMPORTANTE: ¡Participa cualquier fandom!

¿Cómo participar? Lo único que tienen que hacer es comentar en el capítulo del día "Estrella" Y estarán automáticamente participando. (Un comentario porque en FF no se puede votar individualmente)

¿Cómo se define al ganador? Quién sea el primero en comentar "Estrella" Cinco minutos después de que el capítulo se haya publicado y acumule la mayor cantidad gana.

Y ustedes dirán ¿Qué?

Pues, la cosa será así, yo publicaré el episodio del día y a partir de cinco minutos después podrán comentar la palabra "estrella" y quién consiga tener la mayor cantidad de primeros comentarios gana.

Ya que FF y Wattpad no registran la publicación al mismo tiempo, se harán dos obsequios, uno para cada plataforma. Yo me pondré en contacto con los ganadores y les pasaré los respectivos datos que requiero para comenzar a trabajar en sus obsequios. Lo que elijan se entregará el primer día del siguiente maratón. En este caso, cuando empiece Llorar por ti.

Espero que se animen a participar. Muchísimas gracias por acompañarme en esta bonita semana y sean bienvenidos al #RanMaratón

Recuerden que en mi Instagram pueden encontrar material visual sobre el fic.

Nos leemos. Cualquier duda no se abstengan de dejarla en la cajita de comentarios.