Notas del Autor: 05/03/2021
¡Alom los saluda!
Después de cambiarles continuamente la fecha al fin el capítulo seis
Quiero agradecer a cada uno de ustedes sus comentarios y por seguir conmigo esta historia
Los veo en las notas finales las cuales serán extensas al igual que este capítulo, han sido advertidos mis queridos náufragos.
Descargo de responsabilidad: No soy dueño de "My little pony"
Los demás personajes mencionados en este fanfic me pertenecen
¡ADVERTENCIA! ESTE CAPÍTULO CONTIENE VIOLENCIA IMPLÍCITA/REFERENCIADO ¡SE RECOMIENDA LA DISCRECIÓN DEL LECTOR!
Capítulo 6. El avaro generoso
El silencio se había asentado desde lo que parecía para Spike una eternidad.
Klastos guardó silencio y miraba algún punto fijo en el vacío, cómo si apenas digiriera la realidad de sus palabras aun cuando él había vivido en carne propia los sucesos.
Spike decidió no romper este momento, a veces la mudez era la mejor respuesta y consuelo, en especial cuando no tenía la menor idea de que decir.
Le preocupaba el hecho de que Klastos no haya derramado ni una sola lágrima, al menos eso creía, su vista no era clara, las imágenes parecían borrosas, al sentir una gota recorrer su mejilla cayó en cuenta que brotaban lágrimas de sus ojos ¿Cuánto tiempo había llorado afónicamente?
"Lo siento" habló finalmente Klastos
Spike no comprendió el por qué se disculpaba
"Me perdí un momento en mis recuerdos…" explicó mirándolo "Oh, disculpa ¿Te encuentras bien? ¿Te duele algo?" preguntó preocupado, temía haberse inmerso tanto en el pasado ignorando el bienestar de Spike, él era su invitado y paciente después de todo
"No… es sólo por todo lo que pasaste, tu solo a esa edad yo…" no fue capaz de continuar, sin detenerse Spike lloró.
Klastos se levantó de su sillón para ofrecerle un pañuelo
"Paso hace mucho tiempo… ya derramé las lágrimas que debía en su momento… incluso más de las necesarias… agradezco tu empatía"
"Te quedaste aquí abajo, solo…" Spike se sonó la nariz incapaz de completar alguna frase confortante
"Un tiempo… sellé las posibles entradas a Irkalias, si las gemas malditas que residían aquí fueran tomadas, todo el esfuerzo de mi madre hubiera sido en vano, después de algunas semanas de estar hundido en mi miseria, tomé el mapa, algunos suministros y salí al exterior" dijo mientras miraba la araña del techo
"Recuerdo esa noche, las estrellas eran hermosas y encontré algo de consuelo en ellas" caminó a un lado de Spike para servir un vaso de agua y ofrecérselo
"Y empecé mi viaje para recolectar los cristales corruptos, no deseaba que otras criaturas sufrieran el mismo destino que mi gente" se sentó nuevamente en su lugar "El mapa me guio a todas ellas, algunas fueron esparcidas a reinos del que solo había leído en libros…" hecho un vistazo a su biblioteca
"El primer lugar que visité, ya había caído bajo la influencia de las gemas, mostraba los primeros indicios de hambruna y miseria, debía recolectarlas si quería evitar la catástrofe, cuando llegué a la primera gema… fue una gran sorpresa…" Klastos continuó
Un unicornio
Irónico
Sin embargo, no era el mismo unicornio, era obvio si observaba la gran diferencia de estatura al igual que su abrigo de color rosa pálido, aun así, no pudo evitar sentir la ira brotar en su pecho, sus ojos rojos brillaban en desprecio, el unicornio temblando se hizo un ovillo ante él.
Ante el gesto Klastos se reprendió a sí mismo, ¿Odiaría ahora a todos los unicornios? No, no podría… no debía permitir tal sentimiento, ella era tan inocente como él, Marga o su madre. Suspiró para apaciguar sus emociones. Dejarse llevar por la cólera era una forma de corrupción y una de las peores.
Cuando se sintió calmado, intentó hablar con la voz más suave y amable para no asustar más al pequeño poni
"Entrégamela, por favor, ambos sabemos que no te pertenece" su primer intento sería hacerla entrar en razón, esperaba no demorarse mucho en explicaciones sobre lo peligroso que era aquella piedra preciosa que sostenía
"No lo entiendes, yo lo necesito, mi abuela está enferma, mi familia pasa hambre, si no… no podré… yo" dijo entre sollozos
Klastos miró como se aferraba a la gema, aunque sus intenciones eran nobles no podía permitir que la poseyera, suspiró y miró hacia abajo, era consciente de la dificultad de la travesía, pero no se esperaba lidiar con este tipo de situación, no quería recurrir a tomarla a la fuerza.
Ahora que lo pensaba no había reparado en cómo lidiar con los dueños de las gemas, él no era agresivo, aunque robar fuera una opción, que prefería evitar, no siempre podría recurrir a ella. Gruñó frustrado, miró sus manos sintiéndose inútil, sus negras escamas brillaban y recordó como su madre le decía lo hermosas que eran, pasó su pulgar encima de ellas, si eran perfectas tal piedra preciosa…
"Que tal un cambio, te daré algo mejor incluso" empezó sin dejar de mirar sus manos
La pequeña la miró con curiosidad entre lágrimas
Sin sentir dolor se arrancó dos escamas y se las ofreció
"Te daré dos escamas del último dragón de Irkalias" los ojos rojos de Klastos ardían en determinación
Klastos se acarició sus manos des escamadas, no le molestaba en realidad. Se preguntó si su madre lo hubiera conocido sin escamas… sonrió ante la posibilidad, seguramente de igual forma lo amaría y a sus ojos sería el dragón más bello en la historia de Irkalias.
"Así es como perdiste tus escamas…"
Levantó la vista ante la voz de Spike y asintió
"Cada lugar que visitaba era un historia similar, ciudades o pequeñas aldeas sucumbían a la codicia, a pesar de mis esfuerzos, en algunos ya estaba arraigada la corrupción en sus corazones, a tal grado que aun recuperando las gemas malditas el estrago era irremediable, Griffinstone fue el uno de los peores casos…" suspiró cansado ante el recuerdo
"Las historias comenzaron al poco tiempo, un dragón que aparecía en lugares en ruina y decadencia, es fácil que los ecos distorsionen la verosimilitud de los hechos, Sabes, es más fácil hacer correr un rumor a desmentirlo, así que lo utilicé para quitarme un peso de encima" apoyó una mano en su barbilla, esperando a que el mismo atara cabos
"Alentaste tú mismo los relatos así nadie se acercaría a las cavernas" dijo Spike comprendiendo
Klastos tarareo asintiendo, se levantó de su asiento acercándose a un cuadro de cristal que contenía un gran mapa, Spike enseguida comprendió que era la carta que sirvió de guía en su búsqueda
"Si eso evitaría que se acercaran a Irkalias preferí no ir en contra corriente del río, lo alimenté" acarició el marco con nostalgia "me tomó años, pero lo logré, en mi viaje fui testigo de hermosos amaneceres y anocheceres, aprendí nuevas cosas, conocí infinidad de criaturas y aunque fue por poco tiempo, hice buenos amigos… al final de mi jornada volví a Irkalias"
"Purifique los cristales con el hechizo de mi madre, pero algunos aún tenían residuos de la maldición, tal vez fueron hechizados después, los oculté para investigarlos posteriormente, mi prioridad era que nadie encontrará Irkalias, la posibilidad de que saquearan las gemas malditas o la misma ciudad, o que su antigua magia fuera mal usada… me aterraba" confesó centrándose en el suelo
"Las siguientes décadas fueron para mejorar la seguridad de las cavernas, igual retomar mis estudios con el autoaprendizaje, a prueba y error… te sorprenderías las veces que he incendiado mi biblioteca" rio por lo bajo recordando "… y restaurar Irkalias" agregó sin entrar en detalles
"Y esa es la historia" finalizó Klastos
"Woow en verdad eres un héroe" aseguró Spike sorprendido
"Soy solo un dragón codicioso" dijo con una sonrisa irónica
No pudo evitar reírse ante su comentario.
No había duda, en verdad Klastos era el portador de la generosidad, la buscadora no se había equivocado. Deseaba indagar más al respecto, en especial sobre el unicornio, ¿Tendría alguna relación con el Rey Sombra o la misma oscuridad que consumió a Stygian? Pero como mencionó Klastos, era cosa del pasado.
Si él no deseaba platicar más del tema no iba a presionar, incluso después de todo estos años él no fue en busca de venganza y no manifestaba de tener intenciones en el futuro. No, las preguntas estaban de más, no abriría una herida ya cicatrizada ¿Qué caso tendría?
"El tiempo se ha ido volando, es hora de tu medicina, nunca es bueno dejar a medias un tratamiento" dijo Klastos mientras salía de la habitación
Tomó aquello como el fin de su charla, ahora solo tenía que encontrar el momento oportuno para explicarle sobre los elementos de la armonía y su misión de ir en busca del portador de la generosidad.
Lukka se estiraba sacando la lengua, rodó para extender sus patas al cielo y retraerlas, movió su cola perezosamente, acarició con su mejilla la suave nieve ronroneando con una sonrisa. Bostezó y movió su oreja despreocupadamente con los ojos cerrados.
Detrás, un largo catalejo se asomó haciendo zigzag, al detenerse del lente brotó un ojo rojo, la pupila se movió de un lado a otro hasta centrarse en el apacible felino, ante lo visión se curveó malignamente, el catalejo se retrajo.
Lukka levantó la cabeza observando a los alrededores, había percibido algo, pero al no encontrar alguna amenaza se recostó nuevamente.
Detrás de una de las tiendas, un draconequus salió de puntillas seguido de una fila india de potros y potras, se escondieron en el toldo más próximo. Discord se asomó por la esquina para comprobar que la bestia continuará confiada arrullándose en la suave nieve.
Tenía un sombrero de ramas para camuflarse, algo contradictorio pues la blanca escarcha contrastaba con las hojas verdes. Un antifaz de pintura azul y naranja le surcaba la cara, vestía sobre sus hombros algunas pieles, de su melena negra se desprendían dos trenzas y una parte de su cola se encontraba vendada adornada con garabatos y rayones.
Rio malignamente y sus orejas se curvearon como cuernos, los pequeños imitaron su risa maligna, hizo una señal con su dedo para que guardarán silencio, señaló a Lukka, todos asintieron. Surgieron de sus costados cuatros brazos extra para realizar indicaciones por lenguaje de señas, finalizó dando con sus 6 brazos y su cola un pulgar arriba antes de sumergirse en la nieve.
Los niños se miraron desconcertados entre ellos, alzaron sus hombros y siguieron a Discord agazapados en la nieve. Formó un muro de nieve a un lado de Lukka mientras esperaba que todos estuvieran agrupados, el último potro en llegar intento ir directo al felino, pero Discord lo detuvo jalándolo de la cola para sostenerlo por los costados, le negó con la cara, el pequeño Unin le respondió con el ceño fruncido, abrió su hocico y mordió el aire en berrinche
"Tú serás el gran final" susurró con una sonrisa maliciosa, puso al potro debajo de su brazo de león y con su garra de águila señalo más allá del muro de nieve
"¡Al ataque!" gritó
Lukka se levantó con el pelo de la espalda erizado, se impulsó para huir del ejército de diablillos, pero lo retuvieron lanzándose sobre él, derribado en el suelo le hicieron cosquillas o rascaron su pelaje. Lukka rio y maulló mortificado, giró sobre sí mismo para ahuyentarlos sin éxito alguno, ellos se deslizaban fácilmente en su pelaje.
"Ahora es tu turno mi pequeña pesadilla" dijo Discord llevándose a la cara al potro
Lo liberó y salió disparado a la cola del felino, la sostuvo entre sus cascos, abrió la mandíbula para mostrar un solo colmillo que centelleaba orgullosamente y mordió
Un rugido despavorido hizo eco en la copa de los árboles, espantando a las aves que emprendieron vuelo asustadas.
"Jajajajajajaja el que ríe al último ríe mejor mi amigo" gritó entre carcajadas Discord señalando a Lukka, este se alejaba corriendo con los niños encimados y un pequeño potro en la punta de su cola
"Veo que no fue difícil manejarte"
Discord buscó la voz a los lados, hasta que levantó su cabeza se percató de los ojos rojos que lo vigilaban.
Harebell colgaba de cabeza de una gruesa rama de los árboles, su cola rosa se enrollaba y prensaba en el tronco mientras se abrazaba a si misma solo con su ala sana. En un centello Discord se encontraba a lado de ella colgado boca abajo
"Pero si holaaaaaa batsssssiiiii" siseó juguetonamente en su dirección
Harebell se rio ocultándose detrás del pulgar de su ala
"Hola, te trataron muy bien los niños" dijo Harebell señalando su conjunto
"En verdad que sí, me divertí demasiado con esos demonios, ¡fueron toda una sorpresa!"
Y sí que fueron una sorpresa, solo eran algo bruscos a la hora de jugar, se calmaron un poco después de corretear a Discord, de ahí sugirieron jugar a las escondidas. Aunque Discord saliera siempre victorioso, ellos siempre persistirían, fue tanta su determinación que el señor del caos permitió ser derrotado en la última ronda.
Cuando terminaron jalaron a Discord cerca de una tienda, el potro que lo había mordido limpió las marcas de su mandíbula en su cola y la envolvió con una venda, el draconequus iba a detenerlo, total él podría curarse con un solo chasquido de sus dedos, pero se perdió en la atención de los demás pequeños.
Estaban curiosos por saber qué y quien era el, como el tema principal de la plática era su mismo ser, su egocentrismo no se delimitó para tomar el control de su lengua. Contaba sus anécdotas, así como sus travesuras, en algunos momentos lo interrumpieron con preguntas o historias propias, más esto no detuvo el hilo de los hechos, si es que existía la continuidad en la línea de tiempo del draconequus.
En medio de su charla algunos se habían hecho la tarea de hacer trenzas en su melena negra, pero era tan corta que hicieron un puchero al terminar la primera hebra, Discord solucionó el problema alargando dos mechones para que se entretuvieran en lo que el narraba. El potro había garabateado algunos dibujos incomprensibles en la venda, eran todas unas algarabías, a Discord les encantó tanto que decidió dejar las gasas, aunque no fueran necesarias.
El peinado no fue el final de su sesión de belleza, le pintaron la cara y lo abrigaron con pieles, para que no contagiara un resfriado, creían que sus ojeras era algún signo de debilidad. Prefirió no contradecirlo ya que las ropas combinaban muy bien con él.
Harebell compartía el mismo pensamiento, cualquier vestuario que eligiera se le acomodaría perfectamente, incluso con la ropa típica de los Unin él se vería guapo, la vergüenza ante este último pensamiento calentó sus orejas, las agazapó temiendo que notara el rubor de estas.
"Concluí mi labor de niñero, ¿no tuvieron problemas en mi ausencia?" miró sus garras pulidas
"Todo en orden, vine a avisarte que en unos minutos se servirá la comida… espero no te moleste viajar de noche"
"Pfff no hay problema, algún tramo podré acortar teletransportándonos, tengo algunos recuerdos de esas tierras"
Asintió sonriendo Harebell a su consideración, columpió su peso para dar una media vuelta quedando encima de la rama, camino elegantemente hacia el tronco y bajó saltando entre la corteza para aterrizar en el suelo delicadamente.
Discord quedó impresionado ante su agilidad ¿Era parte de su condición física como batpony o años de practica y disciplina forjaron tal habilidad?
"¿No vienes?" preguntó Harebell con la cabeza inclinada
Discord agitó su cabeza para volver a la realidad, sonrió y se serpenteó la rama para aparecer a lado de Harebell, se inclinó moviendo una ceja a su dirección
"Después de usted mi bella dama" recitó
Harebell rio suavemente y lo guio
La comida era deliciosa, los tubérculos asados, los hongos rellenos de lentejas y rollos de algún tipo de masa de arroz rellenos de verduras adornaban los tapetes bordados por los Unin.
Todos se reunían sentados en grupos alrededor de una gran hoguera. Los timberwolfs comían a lado de sus dueños. Algunos treants y ents se acercaron para tomar alguna fruta o se quedaban gustosos de la compañía de los Unin.
Lukka se encontraba a un lado acostado mientras era mimado por los pequeños, lo acicalaban y el lanzaba arañazos juguetones a ellos, el potro mordelón se encontraba entretenido carcomiendo un gran tubérculo mientras acicalaba la cola del felino.
Finias contó algunos relatos de sus jóvenes días, Discord fingió no estar interesado de sus historias, pero una de sus orejas siempre estuvo atenta a lo que diría el viejo.
Harebell y Toci platicaron agradablemente durante la comida, Discord notó que eran muy buenas amigas, ambas concordaban en temas de interés como el amor por la naturaleza y las técnicas de ¿rastreo?... Eso era algo nuevo. Había pasado tiempo, nunca algo se mantenía en un solo estado, el entre todas las criaturas era consiente de este hecho, lo que hizo que se cuestionara ¿Qué tanto había cambiado su Fluttershy en todo este tiempo?
Teniendo este cuestionamiento, Lukka se acercó ronroneando a Harebell, ella apartó su contenedor de sangre, el cual era muy tierno para albergar tal líquido vital, era un color negro metálico con siluetas de murciélagos fucsia regalo de un considerado draconequus, acarició tiernamente su mejilla en la cara de la gran bestia mientras esta se hacía mancilla ante sus afectos
"Al tartarus el tiempo, aún pasen los milenios ella siempre será un alma amable" pensó al ver la escena.
Y si lo analizaba realmente no importaba el paso del tiempo, si en verdad había cambiado ¿Pero acaso los árboles dejan de crecer con el cambio de las estaciones? No importaba cuantos inviernos o primaveras transcurrieron en esencia, ella era la misma. El resultado sería equivalente si ella hubiera tomado el camino de la inmortalidad cuando le fue brindada.
Al terminar la comida, toda la aldea se despidió de Harebell, los más pequeños lloraron, pero ella los consoló asegurando que volvería pronto.
Los últimos en decir adiós fueron Toci, Finias y Lukka, este último fue el más afectado por su partida.
"Cuídate y vuelve pronto "dijo Toci abrazándola
"Si, ustedes igual, me saludan a Dagda, que me perdone el no despedirme personalmente, les enviaré cartas con mi suplente" sus orejas peludas estuvieron bajas en todo momento
"Tómate el tiempo que necesites, tu hogar siempre esperará tu regreso al igual que nosotros"
Harebell hizo un puchero ante las palabras de Finias, rodeó su cuello con sus cascos, tomó desprevenido al anciano de los Unin, sus facciones se suavizaron ante el gesto y devolvió el abrazo
"Esperaremos noticias de ti mi pequeña, igual eres una de los nuestros" aseguró Finias mientras Harebell asentía en su hombro
Se separaron para ser envuelta por las grandes patas de Lukka, sin decir palabras surco sus cascos por sus orejas, esperando que con aquel abrazo transmitiera todo el amor que sentía por su cachorro
"¿Nadie me abrazará ni llorará por mí?" dijo Discord cruzando los brazos
Escuchó un crujido, bajó la mirada para encontrarse con un pequeño Unin mordiendo su cola, bajo sus cejas en una línea recta mostrando una cara de fastidió, rodo los ojos suspirando y soltó una risa inclinándose a recoger al potro.
"Desde ahora tu eres mi favorito, serás un dolor de cabeza cuando crezcas" dijo mientras alzaba al potro y daba vueltas, "sigue así" aconsejó dándole palmaditas en la cabeza
El potro respondió mordiendo el aire y sonriendo
Al alejarse caminando Harebell continúo despidiéndose agitando su casco hasta que se perdieran entre los frondosos árboles, caminaron en silencio por el bosque
"Se ve que eres apreciada" comentó Discord después de algún tiempo
Harebell sonrió y asintió sin saber que más responderle o como continuar la conversación, para su suerte Discord era experto en cualquier tema o simplemente parafrasear sin sentido alguno.
"Entonces nos dirigimos a la ciudad pa-"
"¡No!" corrigió apresuradamente Harebell, tosió avergonzada por el arrebato "No, no iremos por ahí, atravesaremos el bosque de ceniza y una parte del desierto hasta llegar a la niebla" continúo Harebell mirando al suelo sin detener su caminar
Ella evitaba a toda costa la ciudad y sus alrededores, no sólo por la hostilidad de algunos cazadores a su labor de proteger a las criaturas de Gorias, temía asustar a los habitantes con su atributo de bebedor de sangre, aunque algunas especies eran omnívoras y/o carnívoras, las pasadas experiencias le ensañaron que no todos aceptarían a un vampiro entre los suyos.
Discord se fijó en su aversión por visitar cualquier lugar concurrido o hablar respecto a, decidió enfrentar el tema en otro momento y aliviarla cambiando la plática a algo de su gusto.
"Todo Gorias es rodeada por una neblina, algo raro en verdad…" empezó
"Bingo" pensó Discord al ver como Harebell movía las orejas, alzaba la cabeza animada y sus ojos brillaban fascinados
"Si, Gorias se rodea por una capa de niebla, una parte culpable es la fauna de este peculiar ecosistema otra se debe a las corrientes arcanas propias de la región" explicó con emoción Harebell
El señor del caos sonrió ante su entusiasmo, recordó los libros de su casa, algunos volúmenes de anatomía, fauna, incluso algunos de toxinología, demostraban que su pasión no carecía de inteligencia, al menos no del tipo de inteligencia que consideraban importante la mayoría de los ponis.
Un punto a su favor en la conquista de su corazón, era parte de los gajes del oficio como cuidador del santuario de animales conocer y aprender sobre sus rutinas, comportamiento así a como su hábitat, seguir los mismos temas de interés y cautivarla serían pan comido para él.
Discord iba a continuar la conversación cuando un escalofrío le recorrió la espalda hasta la punta de la cola, por instinto descubrió sus garras y sus pupilas se rasgaron.
Volteó a los lados buscando algo o alguien que causará aquel reflejo en su cuerpo, lo comparaba al destrozo del manto de la realidad
"El desierto es algo frío de noche, pero no tomará mucho tiempo llegar a la niebla"
La indicación de Harebell le devolvieron su atención, sacudido por no observar algo anormal en los alrededores, prosiguió su conferencia, solo fueron unos milisegundos que su cuerpo fue abrumado por la perturbación en la magia, lo alegó a la misma naturaleza de Gorias.
Harebell caminó a su lado mientras él hablaba, volteó discretamente sobre su hombro para mirar de reojo como entre los árboles de ceniza ondeaba incorpóreamente una garrafal sombra
Ojos vacíos con el velo de la noche y una siniestra sonrisa adornada por un desfiladero de dientes la saludaron un instante, impías carcajadas hicieron eco en la mente de Harebell, ella correspondió a la entidad la despedida con una sonrisa que vislumbraba la punta de sus colmillos.
Después de tomar su medicina y comer, platicaron un rato más sobre la imaginación de Spike respecto al espectro que reinaba en las cavernas. Klastos se carcajeó con sus ocurrencias a su persona, era reconfortante ver como no se ofendió ante sus especulaciones y que todo era una jugarreta de su mente combinada con el miedo infundado por los rumores
"Es bueno que me topara contigo y no una pila de cadáveres" dijo Spike mofándose
"Ciertamente hay algo similar, aunque no se si pueda describirse como una pila de cadáveres" respondió Klastos casualmente
"¡¿Qué?!" exclamó sorprendido Spike casi derramando su té
Un brillo extraño surgió en los ojos de Klastos, difícil era distinguir si era algún tipo de broma.
"¿Quieres verlo?" preguntó
Spike intentó tartamudear alguna objeción, pero Klastos no le dio tiempo, pues se incorporó y le indicó que lo siguiera. Cautelosamente siguió su paso, una parte de él creía que era algún tipo de burla, el humor del rey del inframundo era peculiar, o una curiosidad mórbida impulsaba el comprobar lo enunciado por su amiga Ember.
Saliendo de su casa, ingresaron a un túnel que ascendía, llegó un momento en que el túnel carecía de pared lateral y tuvo la oportunidad de vislumbrar de una altura considerable a Irkalias. La ciudad se encontraba en una gran caverna circular, a los lados ríos de lava alimentados por dos enormes cascadas.
Los ramales de lava se ramificaban tales venas, palpitando rojos, amarillos y naranjas en los cristales cercanos a este
Un monumental castillo de roca ónix se alzaba en el centro de la enorme caverna junto a una plaza, casas y construcciones de piedra en los alrededores, para ser una ciudad inhabitada, rebosaba de vida, tal vez eran por los cristales que adornaban los alrededores y los edificios, tintineaban con diferentes colores, como aquellas cálidas luces de ciudad que llenaban aquel vacío solitario al mirarlas.
"Valió la pena reconstruirla" dijo Klastos sin voltearse
"Debió ser difícil ser el único en restaurarla" expresó Spike hipnotizado por la hermosa ciudad
"Tenía mucho tiempo libre" se encogió de hombros riendo
Llegaron a una parte donde el túnel se estrechaba, conforme avanzaron la oscuridad se hizo cargo, Spike ya no distinguía a Klastos, iba a protestar hasta que el camino empezó a iluminarse, escuchó el flujo de agua.
Se toparon con un río cuyas aguas eran tan cristalinas que podía distinguir las gemas azules en su interior, estas iluminaban las aguas del río subterráneo al igual que la gruta.
Klastos caminó hasta pasar por una abertura enmarcado con piedras doradas, a los lados empotradas antorchas de fuego azul. Desapareció en el interior, y Spike sin dudar o tener otra opción lo alcanzó.
Dentro se formaba un gran lago con una las desembocaduras del río, la cueva era de roca ónix, estarían a oscuras si no fuera por la laguna y sus gemas. El plácido silencio del lugar fue un compañero apreciado que permitía reconocer los pequeños ecos de la caverna.
Klastos se encontraba parado en la orilla, observando desde arriba las apacibles aguas a la lejanía, Spike se situó a su lado.
El des escamado le sonrió y con un movimiento de sus pupilas le indicó que mirará el lago, Spike alzó una ceja ante su misterioso comportamiento antes de mirar el lago. Sin nada que lo perturbará se asemejaba a un espejo azul, admiró los cristales azules del fondo, grandes y pequeños, aglomerados o solitarios.
Luego notó algunos centelleos de colores ¿Eran las gemas?, en su intento por acercarse empujó una pequeña roca, la superficie se agitó y sus reflejos se deformaron, fue cuando cayó en cuenta que aquellos deslumbres no estaban debajo, más bien arriba. Alzó la mirada para sorprenderse
"¿Es de noche? ¿En qué momento salimos?" pensó Spike al ver el cielo estrellado "No. Aún seguimos en la cueva" Concluyó pues las estrellas no eran de matices diferentes, eran gemas que estaban agrupadas asemejando tales luceros del cosmos, los ojos de Spike brillaron maravillado.
"Incluso en su ausencia, en medio de la infinita oscuridad siguen brillando" recitó Klastos
"Recuerdo aquellas palabras de mi madre, junté las escamas de mi gente y con cada uno hice una constelación…. Los velé y mostré mis respetos a todos" miró con una triste sonrisa hacia las escamas grises de su madre "Lamento decepcionarte, pero aquí no encontrarás una pila de cadáveres…solo un cementerio de estrellas"
Spike se llevó una garra a su hocico sorprendido y bajó la mirada a Klastos
"Oh Klastos" dijo rompiendo en llanto y lo abrazó sin ceremonias
Klastos abrió los ojos sorprendido y se congeló incómodo ante la muestra de afecto, Spike le llegaba un poco más arriba de su cintura, pero se sintió vulnerable ante el gesto, movió los brazos y miró a los lados con una mueca como si buscará algún tipo de salida.
"Ya no tienes que estar aquí abajo solo, puedes acompañarme" dijo Spike en llanto
Con una mueca y una sonrisa forzada Klastos consoló a Spike con unas palmadas en su cabeza y fue aflojando su agarre con su otro brazo
"Agradezco tu oferta, pero" lo contradijo mientras retrocedía a una considerable distancia "Mi lugar es aquí en Irkalias" sentenció y se alació las ropas
"¿No te gustaría vivir una vida normal con otras criaturas… sin estar solo?" ofreció desde otro punto de vista
"Ja, no" aseguró firmemente, se puso en marcha volviendo sobre sus pasos
Spike atónito unos instantes lo siguió para intentar convencerlo de lo contrario
"Pero, pero no tienes razones para estar confinado aquí abajo" alzó los brazos señalando los túneles
"Al contrario Spike, encontraste una manera de entrar, me has demostrado la poca eficiencia de mi sistema, he caído en la complacencia o la edad ha empezado a pesar sobre mi…" resolvió decepcionado
"Pero yo -"
"No me lo tomes a pecho Spike, preferiría que no insistieras tal si fuera un mártir en mi deber, los días aquí son una dicha para mí, afuera no hay nada que yo desee" la irritación se asomó por poco en su solicitud
Spike no presionó por cortesía, no tenía idea de cómo continuar la plática para explicarle sobre los elementos de la armonía, ahora su problema no era encontrar al portador, sino lograr que abandonará su guarida ¿Qué iba a hacer? Si Twilight supiera…
"¡Oh Twilight!" pensó agobiado Spike
La princesa se encontraba de compras en el mercado de Ponyville, deseaba preparar algo con Moon Charm para su próximo almuerzo con las princesas Celestia y Luna. Tomando el consejo de sus queridos amigos decidió tomarse un par de días libres.
Disfrutaría sus compras si no fuera por…
"¡Es la princesa Twilight en persona!" un pegaso gritó señalándola
Suspiró, la mayoría de los habitantes de Ponyville la habían tratado como un ciudadano normal lo cual le agradaba. Pero no faltaba el fanático a su persona que señalaría su estatus e hiciera bulla a su alrededor, no le molestaba, le alagaba en verdad, pero la situación era…
"Vaya, es el cuarto en la última hora" susurró Moon Charm
La situación era que en verdad quería convivir con Moon Charm, que mejor forma de mostrarle la magia de la amistad que en Ponyville, el lugar donde ella y las anteriores portadoras encontraron los elementos de la armonía dando inicio a sus aventuras, abriendo camino a que ella se convirtiera en la princesa de la amistad
Después de atender al entusiasta pegaso se dirigieron al castillo de la amistad con sus víveres.
Decidieron ir por un camino no concurrido para evitar interrupciones, Moon Charm hablaba eufóricamente sobre los nuevos libros encontrados en una tienda de segunda mano, ambas se emocionaron antes las nuevas adquisiciones, prometiéndose revisarlas en su tiempo libre.
Twilight en algún momento de su charla de reojo vislumbró una rejada a lado del camino, se detuvo para mirarla detenidamente, era la entrada del santuario de animales de Ponyville.
Moon Charm galopó un metro adelante antes de percatarse que la princesa no se encontraba a su lado, volteó para encontrarla contemplando la entrada del santuario. Sonrió ante una idea y se acercó para compartirla.
"Por qué no lo vistas en lo que me adelanto" dijo mientras levitaba todas las bolsas de comprar
"¿Um? Oh no, no te abandonaría, tenemos que llevar las compras y-"
"Tonterías, un momento a solas para meditar es bueno para cualquier poni, más para una princesa que a veces se toma el trabajo muy estrictamente" canturreó la última parte
Twilight rio avergonzadamente mirando a otra parte
"Tomate el tiempo que gustes, te espero en el castillo" dijo mientras la invitaba a entrar y se alejaba trotando
La princesa de la amistad miró entre la entrada al santuario y el galopar de su alumna, decidió tomar su consejo e ingresó al santuario de su vieja amiga.
Difería a como lo recordaba. La exuberante flora impregnaba el aroma de los alrededores, pasando lo que para ella sería el recibidor compuesto de un pequeño jardín, se extendía una gran pradera con una cascada, a lo lejos el horizonte se limitada por colinas y árboles.
Ciertamente era de mayor tamaño, el culpable era el señor del caos, la prueba evidente eran los portales que se abrían y cerraban, de estos surgían o entraban animales y una que otra criatura indescriptible, estas últimas terminaban por incriminar a Discord. Twilight no tenía idea que lugar y dimensión abrían aquellos portales, prefirió no averiguarlo, un buen juicio de su parte.
Su atención fue robada por un sendero custodiado por arbustos y flores azules, no era una experta en flores, pero conocía muy bien está en especial, la Campanula rotundifolia también llamada coloquialmente como bluebell of trotland o harebell. Recordó el día cuando Fluttershy había explicado sobre la flor de su pendiente con un sonrojo presente, había sido un regalo de Discord, en ese tiempo todos estaban a la espera que ambos descubrieran que albergaban un sentimiento más allá de la amistad.
Twilight se bufó al pensar en la actitud adolescente del draconequus alrededor de Fluttershy o la inocencia de esta última al no reconocer sus propios afectos.
"Que tontos somos los enamorados" pensó al terminar de recorrer el sendero, encontrándose enfrente de un laberinto formado por matorrales
"Debe ser una broma…" compartió en voz alta sus pensamientos con un toque de ironía
El laberinto no era complicado, su propósito era el albergar las hermosas enredaderas u hortalizas, muy diferentes a los jardines de Canterlot cuyos muros de arbustos solo exponían verde pasto, no los colores pasteles de las flores que enmarañaban las murallas de fogaje. Roedores, aves y pequeños reptiles habitaban el complejo floral.
Llegó al centro del laberinto, era un jardín cuadrado con un gran estanque de peces koi, en medio del estanque se elevaba una estatua de piedra con una hermosa pegaso, escrito debajo se podía leer la siguiente leyenda "en memoria del elemento de la amabilidad y señora del caos"
Con una sonrisa nostálgica apreció la figura de piedra, en verdad Discord se había encargado del santuario perpetuando el recuerdo y el deseo de su querida esposa. Un sentimiento incomodo surgió en su pecho por no haber visitado el santuario más a menudo en las últimas décadas, al fin y al cabo, su fundadora fue su amiga… al igual que Discord.
Giró para contemplar el estanque desde otra perspectiva, dio un pequeño grito de sorpresa al toparse con un poni de tierra de color mostaza y melena negra, en su cabeza se encontraba un escarabajo y un conejito negro
"Tú debes ser el Dr. Fitch ¿no?" preguntó, el poni le sonrió amablemente y asintió "Es un placer, Spike me contó que tú y Hunter se quedaron a cargo del Santuario en la ausencia de Discord"
Fitch volvió a asentir, en su melena el escarabajo abrió sus alas para agitarlas y el conejito negro se ocultó detrás de la su oreja. Fitch le compartió una mirada de disculpa por la actitud del conejo, Twilight sonrió dulcemente ante la criatura.
"Te recuerdo igual pequeño, eres oreo ¿no?" dijo en un intento por calmar al conejito
Oreo se descubrió y asintió, en un momento de valentía se inclinó moviendo su naricita rosada hacia Twilight, con la punta de sus plumas Twilight acarició la nariz de Oreo saludándolo, este se sintió cómodo antes lo mimos de la princesa y saltó a su ala.
Sin dudar Twilight lo sostuvo delicadamente
"Que tierno eres" dijo mientras lo acariciaba con un casco "No como tu tatarabuelo"
Una luz blanca los cegó por un momento, Twilight agitó su cabeza para aclarar la vista, al recomponerse, vio como Fitch le tendía una hoja, era una foto de ella y oreo, el poni de tierra había aprovechado el momento para capturarlo. Aunque la tomó por sorpresa admitió que en verdad era una buena toma.
Los ojos de Fitch brillaban satisfactoriamente, sacó de sus alforjas un álbum para colocar la fotografía, Twilight apreció por un par de segundos, antes de que guardará el álbum, diversas fotos del conejito negro.
Rio por el gesto, Fitch le ofreció una copia de la foto instantánea, Twilight la tomó sonriendo.
"Gracias" agradeció antes de guardarla, pensaba colocarla en su habitación cuando volviera a casa
Oreo volvió a su lugar con el poni de tierra. Twilight contempló por un tiempo más el jardín, se sentía tranquila en este espacio, el silencio no era incomodo a lado de Fitch, todo lo contrario, parecía correcto, el cuidador a cargo no tenía intención de romper el sosiego del momento o interrumpir el silbar de los pájaros.
"Debería venir más seguido" confesó en voz alta Twilight
Fitch concordó con su pensamiento cerrando los ojos y tarareando. Se quedaron unos minutos así, en verdad le agradaba el lugar y la muda compañía ¿Disfrutaría de la misma manera de este paraíso si Discord estuviera presente?
Tal vez sí, pero de no de la misma manera. Se recordó a sí misma no pensar más en el asunto, hasta tener la plática con el draconequus, deseaba enmendar muchas cosas con él a su regreso.
"Tengo que irme, fue un placer Fitch, espero encontrarnos en mis próximas visitas al santuario" se despidió, vio como daba saltos el conejito en la cabeza de Fitch, movía su cola de algodón y levantaba sus patitas a ella
"jeje igual a ti Oreo" le hizo cosquillas con su ala en adiós
Galopó al otro extremo del jardín, antes de adentrarse al laberinto le dio una última mirada la estatua de Fluttershy
"Sí, volveré más seguido" y siguió su camino sin mirar atrás
El poni de tierra cerró los ojos cuando la princesa de la amistad se perdió entre los pasillos del laberinto, respiró el aire fresco y continúo sentado para disfrutar la paz hasta que un grito perturbó el grato estado
"¡Fitch! He vuelto para cubrir mi turno" entró Hunter al jardín alaciándose su melena blanca
Fitch abrió los ojos asombrado por la entrada de su amigo, no tardó en recomponer su semblante apacible, bajó al señor H. y a Oreo en un parche flores, se acomodó para tomarles una foto.
Hunter sonriendo se acercó parándose a su lado, cruzó sus cascos para remarcar sus músculos y sonreír presumidamente, miró de reojo al poni de tierra, este continuaba acomodando las alas del escarabajo y las orejas del conejito.
Gruñó cansado ante la actitud apática de Fitch a su persona
"Sabes, Discord dijo que fotografiáramos buenos momento de Oreo, pero eso no debería limitarte a utilizar tu cámara, igual hay otros paisajes o ejem… criaturas que merecen ser retratadas ¿no crees?" explicó su punto mientras sonreía mostrando su blanca dentadura, la luz de los rayos del sol lo rodeaba con el cantar de las aves
Fitch se llevó un casco a la barbilla repasando las palabras de Hunter, asintió al concordar con él y preparó su cámara.
Sonriendo en victoria, Hunter realizó una pose de modelo cerrando los ojos, solo escuchó como los cascos de su fotógrafo se alejaban.
Abrió los ojos para encontrar a Fitch enfocando su lente a una mantis religiosa
Hunter lo miró con una expresión imperturbable antes de romperse
"¡NO A ESO ME REFERÍA!" regañó el unicornio levantando los cascos
Cuando Twilight volvió al Castillo de la amistad, Moon Charm ya había acomodado los víveres en las alacenas y en la mesa expuso todo lo que necesitaban para preparar la comida con las princesas, solo le quedaba pendiente ordenar los libros de segunda mano, emocionada Twilight se ofreció a ayudar en lo que Moon se refrescaba.
Camino a la biblioteca pensando en la calma que se asentó con la visita al santuario, se amonestó a si misma nuevamente por su ausencia, tal vez si ella lo hubiera frecuentado se habría percatado del estado emocional de Discord
¿Por qué no vio las señales del eminente desastre en el interior del draconequus?
A pesar de su edad milenaria, él había empezado a vivir y sentir cuando el pequeño pegaso le ofreció genuinamente su amistad, hubo tropiezos en el camino como en todo crecimiento, pero logró ver aquello mágico que ofrecía el ser aceptado, el tener un amigo, pero no habían trabajado en la parte de la perdida, era lógico, no era algo que las palabras fueran capaces de enseñar, tenía que vivirlo en carne propia, la inexperiencia en cómo afrontar el luto fue entre muchas cosas lo que instauró un abismo en su amistad.
¿Pero no acaso debió aprender de ella? Twilight igual había dicho tantos adioses, sus amigas, sus alumnos, su querido hermano y a su amada esposa Sunset.
Sunset… la extrañaba tanto pero no por ello cambiaría el casco del destino por su deseo egoísta, ningún ser tenía el derecho de ir en contra del orden de las cosas ni el mismo espíritu del caos.
Discord incluso tuvo la idea errónea de la ausencia de sufrimiento en su corazón, tonto, el dolor es obligatorio pero el sufrir es opcional. Un ejemplo eran las princesas o ella misma, el tiempo mismo le habían sobrevivido al igual que sus seres queridos, pero siguieron adelante sin volver la vista atrás
Nadie muere por amor
Ella y Discord eran la prueba viviente, tal vez algún día al igual que ella recuerde con nostalgia y alegría sin necesidad de derramar lágrimas o desear cambiar el pasado.
Abrió la puerta de la biblioteca, asentó los libros en el escritorio para hojearlos y catalogarlos, uno de ellos llamó su atención, era un tomo de primera edición sobre magia elemental en perfecto estado, chilló emocionada para revisarlo
El anterior dueño debió amar los libros para tratarlos con el debido cuidado, se encontró con el nombre del viejo propietario al interior de la cobertura. Perpleja por la coincidencia paso el casco cuidadosamente encima de la marchita tinta para leer en alto
"Sunset Shimmer"
Sunset siempre marcaba sus libros, vendió o cambio alguno de sus tomos a lo largos de sus años, en los últimos momentos de su vida decidió donar su colección a ponis que tuvieran la necesidad o deseo de aprender. Es muy común que los libros cambien de dueño o terminen en alguna tienda de antigüedades.
Esta no era la primera vez que se encontraba con un antiguo libro de su propiedad, había sido menos frecuente en el último siglo, hasta no toparse con uno hace algunas décadas, siempre fueron los tomos más raros o interesantes que tuvieron su firma.
Acarició nuevamente la caligrafía sonriendo, se consternó al ver como una gota de agua pringó el nombre de su querida esposa, extraño… aquí no había fugas o goteras.
Sorprendida llevó su casco a su cara para encontrarse con lágrimas, al parecer aún tenía para derrochar.
Quién lo diría, era igual de tonta que el draconequus
Abrazó el libro imaginando que en lugar del manuscrito sostenido se encontraba su amada Sunset Shimmer.
Lo había seguido en silencio de vuelta a la biblioteca.
Spike se hundió en sus propios pensamientos, ideando alguna manera de retomar la charla sin presionar u ofender a Klastos. Este último no había tomado en contra su sugerencia, su elegante caminar no mostró señal de enojo u ofensa.
Al llegar a la biblioteca tuvo la oportunidad visualizar de frente la maqueta de Klastos, era el barranco de rocas que daban la bienvenida a las cavernas de Irkalias, esta se partía a la mitad mostrando un corte lateral al interior del mundo subterráneo.
En las entrañas del modelo el laberinto de cuevas era expuesto al igual que la ciudad en miniatura, El esfuerzo en los mínimos detalles era evidente pues incluso las pequeñas piedras brillaban, no había duda que la maqueta fue hecha a escala, por algo se encontraba el escalímetro asentado entre sus herramientas de trabajo.
"Tienes talento en muchas cosas" garantizó Spike con asombro
"Agradezco tu cumplido, invierto mi tiempo en diversas actividades"
Spike observó por encima de la maqueta el magnífico piano, seguramente en este igual era diestro, iba a preguntar sobre su habilidad musical, pero una parte de la réplica escalada llamó su atención. Esta carecía de color, como si estuviera apagado. Se inclinó y golpeó con cuidado esta zona de la maqueta para comprobar si era una falla
Tic tic
Sonó su garra al estrellarse con los cristales de utilería
"Es su estado actual" dijo Klastos
Spike se giró hacia Klastos con una ceja levantada ante su comentario, la confusión en la cara del dragón purpura incitó a que el prosiguiera su explicación
"La maqueta es una réplica de Irkalias, túneles, edificios incluso las gemas. Esa zona en particular presenta un extraño estado que se ha propagado lentamente como si-"
"La magia se estuviera extinguiendo" terminó Spike por Klastos
"En términos simples, efectivamente, es acertada tu observación" concordó algo decepcionado que cortaran su ilustración
"Seguirá avanzando, Irkalias será consumida por la oscuridad…" aseguró tristemente Spike
"Tal seguridad en tu afirmación pesimista es alarmante, espero que tus pruebas sean firmes al igual que tu confianza" desafió Klastos a Spike
"En realidad tiene que ver con el hecho que encontrará Irkalias jejeje"
Klastos inclinó su cabeza confundido
"Será mejor que tomemos asiento, igual es algo larga mi historia"
El último dragón de Irkalias fue un buen oyente, no interrumpió a Spike en su explicación de la magia de la amistad y el legado de sus portadores. La postura de Klastos nunca se permutó, Spike solo percibía sus reacciones a partir de sus pupilas, como estas se ampliaban o encogían en ciertos puntos de su narración. Sus parpados se abrieron alarmadas ante la confirmación de sus temores.
"Tú me guiaste hasta aquí sin darte cuenta" finalizó Spike entregándole la buscadora a Klastos, esta brilló levemente en su garra "Y ese es mi asunto je je je" agregó nerviosamente
Klastos miraba atentamente la buscadora, llevó una garra a sus ásperos labios pensativamente, meditó en silencio sin apartar la vista de la semilla
Spike le preocupó el hilo de pensamientos de Klastos, ya habían pasados más de diez minutos y seguía examinando la semilla sin inmutarse.
Un par de minutos después Klastos suspiró cansado, cerró los ojos y apoyó su espalda en el sillón
"Parece que no tengo muchas opciones" dijo finalmente acariciándose la sien
"Entonces ¿Me acompañarás?" la esperanza se filtraba en la voz de Spike
"Después de terminar algunas tareas y empacar para nuestro viaje" condicionó Klastos levantándose de su asiento
Los ojos de Spike brillaron alegremente, se sentía aliviado que Klastos fuera razonable y accesible a su petición, no solo había encontrado al portador de la generosidad, igual a una perdida ciudad subterránea, Twilight gritará de alegría cuando se lo contará.
Sus escamas verdes tintinearon, Spike sonrió victorioso al mirar como los cuernos de Klastos parpadeaban. Klastos llevó ambas manos a sus cuernos sorprendido sin despegar la vista de las escamas brillantes de Spike
"Ambos somos llamados por el mapa" indicó con su garra los ornamentos de Klastos y sus propias escamas
"Tengo tantas preguntas" Klastos palmeo sus cuernos "Esto será enriquecedor, tendré que llevar yo mismo una bitácora para empezar mi propia investigación" sus ojos centellaban en ambición
"Sip, se llevará de maravilla con Twilight" pensó Spike
"Es bueno que veas el lado positivo a esta nueva aventura" alentó Spike
"Es indiscutible, y al menos ya no tendré que preparar la pócima para borrarte la memoria" dijo Klastos
Spike confundido miró a Klastos para confirmar si sus facciones delataban la seriedad de sus palabras, pero el rey de Irkalias caminaba hacia la puerta dándole la espalda
"Eres mi paciente, no te sientas obligado a ayudarme" aseguró Klastos en lo que ordenaba una pila de pergaminos
"Lo sé, pero gracias a ti me recuperé rápido, lo menos que puedo hacer es ayudarte" Spike alzó los hombros despreocupadamente con libros en mano
"Eres muy eficaz en esto" felicitó Klastos
"He tenido mucha práctica je je je" el cansancio se filtró en su voz ante los recuerdos de sus divertidas vacaciones aisladas en la biblioteca, reacomodando los tomos de Twilight
Las mejillas de Spike se inflaron y soltó un eructo, del aliento de fuego se materializó un pergamino
"Disculpa" se sonrojó apenado
"No hay cuidado, la mensajería por fuego es muy imprudente a veces" Klastos habló comprensivamente
"Es una carta de Twilight" Spike desenrolló la carta
"Oh" dijo simplemente Klastos, recordando lo comentado por Spike sobre Twilight Sparkle, la princesa de la amistad "Tienes una relación estrecha con la soberana de la Canterlot"
"Ella me crio desde que rompí el cascaron" explicó mientras leía el pergamino
"Inusual, pero explicaría como difieren tus modales a tus allegados" Klastos acarició con su yema los lomos de los libros y murmuró en sus adentros los títulos
"Son más amigables, podrás comprobarlo por ti mismo" le aseguró contento
"¿Discúlpame?" volteó bruscamente ante la insinuación a una incómoda visita
"El mapa nos envía a la tierra de los dragones, nuestra primera parada juntos" enrolló el manuscrito, fue a su mochila por una pluma y una hoja
Klastos parpadeo asimilando las palabras de Spike, iniciarían su viaje en una de las regiones que le era complicado socializar.
"Será mejor que le responda, tiene muchas preguntas, no te preocupes dejaré que tú mismo lo platiques con ella cuando la conozcas. Nos divertiremos mucho en la tierra de dragones Klastos" alegremente trazó en el papel su respuesta a la carta
"Hilarante" Klastos esbozó una incómoda sonrisa
Notas del Autor:
Originalmente el capítulo estaban en una sola entrega, pero era muy extenso y fui reprendido por mi lector beta. Opté por dividirlo y abarcar un poco más en el 6, fue un buen resultado mostrar la dualidad de pensamiento entre Twilight y Discord respecto al tiempo y la perdida.
Un dato curioso respecto a los títulos, ha sido una competencia por superar el del primer capítulo, a mi lector beta le fascina ese título en particular, en lo personal estoy entre el 3 y el 5, ¿Y el de ustedes náufragos cuál ha sido?
Los prepararé con algunos avances haciendo menos tortuosa la espera asistiremos a una fiesta del té con las princesas, Spike iniciará su viaje con el elemento de la generosidad Klastos en la tierra de dragones, aprenderemos las características de los batpony aplicados para esta historia (Aquí existen dos tipos de batpony los inmortales bebedores de sangre y los devoradores de fruta, se darán más detalles en el siguiente capítulo) conoceremos a la familia de Harebell junto su clan, al igual que la Reina carmesí…
Talvez me tome un tiempo para dibujar antes de avanzar en el siguiente capítulo, recuerden que pueden encontrarme en tumblr, deviantart o twitter, díganme ¿Cuáles son sus favoritos fanfics sobre batponys? O cuéntenme sobre sus shipeos, total ya estamos perdidos en este barco.
Aún continuaremos en el arco "Entre demonios y reyes", habrá más momentos de angustia, pero vendrán tiempos felices, así que no se preocupen.
Me despido de todos ustedes náufragos, sigan a la deriva hasta la siguiente entrega
Glosario:
Trotland: presentado en el comic My Little Pony: Friendship is Magic Issue #83. El nombre es un juego de palabras de Scotland (Escocia).
