Notas del Autor: 18/07/2021

¡Alom los saluda!

Como siempre agradezco sus comentarios, lamento si no les respondo rápidamente o personalmente. En la plataforma de fanfiction se responden por medio de mensaje privado así que me acostumbre a no responderlos directamente por mi timidez y solo me dedique en aclarar de manera general en las notas del autor

Les aseguro que leo todos y los aprecio demasiado, les tengo un mensaje especial al final del capítulo, ahora sin más distracciones aquí les dejo el capítulo 8.

Descargo de responsabilidad: No soy dueño de "My little pony"

Los demás personajes mencionados en este fanfic me pertenecen

¡ADVERTENCIA! ESTE CAPÍTULO CONTIENE VIOLENCIA IMPLÍCITA/REFERENCIADO ¡SE RECOMIENDA LA DISCRECIÓN DEL LECTOR!

Capítulo 8. Que nunca falten los viejos amores, los buenos amigos y los jurados enemigos

El golpeteo de su corazón rimbombó en sus oídos, sintiendo la piel de gallina eligió no dirigirle por ahora la palabra a Discord en especial porque aún sentía el ardor en sus mejillas.

Miró por el rabillo del ojo, esperanzada que su acompañante haya olvidado lo ocurrido con Cirrus. Discord flotaba hombro a hombro pendiente del camino por delante, como si sintiera su mirada discreta, la pupila de Discord se desvió a ella, la boca del draconequus se curvó mostrando sus dientes de lado y su ojo rojo tenía aquel brillo travieso

Harebell apartó el contacto visual y aceleró el paso mordiéndose el labio

No, definitivamente, no lo había dejado pasar, gritó internamente recordando como había gritado su negación al velador. "¡No es mi novio!" repetía aquellas palabras su mente en un incesante eco

"Sabes…" dijo Discord

"Aquí va" aprensivamente pensó Harebell, trató de actuar naturalmente, pero ella ya era presa del pánico

"Me gusta ese sonrojo en tus mejillas ¿Los batpony igual son como camaleones?"

Intentó evadirlo caminando y con una tonta risa en respuesta, Discord obstruyó su paso brotando en frente, estaba demasiado cerca, su respiración le causaba cosquillas a su melena, Harebell creía que su color debía ser la de un tomate.

"No has respondido a ninguna de mis preguntas, si es así tendré que corroborar por mí mismo que causa tal cambio de color" declaró cerrando el poco espacio entre ellos

"¡Llegamos!" señaló Harebell en escapatoria

Salvada por la campana, para su suerte en verdad habían llegado

"¡Bienvenido a Cartarxis!" invitó Harebell a seguirle, lanzando al olvido sus insinuaciones

Discord esperaba… bueno no es que fuera un ser dado a los prejuicios, pero si esperaba una ciudad tétrica donde acecharía el horror en cada esquina, que fueran recibidos por colmillos y sangre, incluso un terrorífico musical con el rey calabaza, pero se encontró con una urbe que rayaba lo corriente.

La ciudad daba un aspecto antiguo, un río cruzaba en medio de ella, las casas con tejados eran de piedra gris al igual que las calles. Faroles y macetas con flores adornaban las ceras. Alrededor de la ciudad se cernían pinos y arboles con flores azules, estas radiaban la luz de la luna

Los edificios cercanos al centro eran más viejos pero conservados, las nuevas construcciones conservaban el estilo propio de la villa, era pintoresca, incluso de noche sentía un calor hogareño aún con el enorme castillo de piedra negra y vidríales azules pálidos que se alzaba en medio de Cartarxis

Pero lo que más admiró a Discord fueron los ponis del lugar, eran normalmente amigables, como en Ponyville, vio unos cuantos batponys, pero en cuanto a los demás parecían ordinarios, debió ser que ocultaban sus colmillos y alas como mencionó Harebell.

Ni uno le dirigió miradas agobiantes, tal vez algunos ojos curiosos, pero nunca se detuvieron demasiado tiempo en su forma, todos lo saludaron cortésmente y derramaban su atención en Harebell, cada uno se detenía para recibirla calurosamente, todos de manera similar expresaron su alegría por verla

Era como una visita familiar en donde las preguntas constataban de cómo se encontraba, cuanto tiempo estaría en Cartarxis, si se había alimentado bien, entre las más comunes. Harebell trato de no demorarse en cada poni excusando que deseaba ver a sus padres y reanudando su camino, todo fueron comprensibles.

"Vaya, nadie gritó al verme o hizo alboroto" se quejó Discord

"Trata como deseas ser tratado, es una enseñanza entre nosotros, además si lograste entrar es porque Cirrus te lo permitió, si tienes el visto bueno del velador no hay necesidad de tenerte desconfianza" dijo Harebell

"¡Pero soy un draconequus! Único en mi clase, mínimo deberían elogiar mi hermosa figura" dramatizó Discord caminando por una pasarela siendo deslumbrado por luces de flash

"Estoy segura que muchos de los habitantes han visto demasiado, muy difícilmente se sorprenden" apuntó con un casco detrás, algunos ponis saludaron amigablemente a Harebell al igual que la pasarela de Discord y continuaron con sus asuntos como si nada

"Aguafiestas… está muy despierta la ciudad para ser de noche" comentó Discord viendo como los ponis paseaban por las calles o realizaban tareas domésticas en las entradas de sus hogares, inclusive algunas tiendas se encontraban abiertas atendiendo amablemente

"Es una ciudad que siempre esta despierta, algunos prefieren la vida nocturna y otros- "

"¡HAREBELL!" una voz gritó a lo lejos

Discord y Harebell vislumbraron una batpony que volaba a velocidad en su dirección, en segundos abordó a Harebell tirándola al suelo mientras ambas reían

"¡Oh te extrañé tanto! Han pasado décadas" jugó con un casco la melena de Harebell

Hace un segundo Discord juró que el pony tenía alas de murciélago y colmillos, ahora solo parecía un simple e indefenso pegaso, estimó que escondió su forma batpony

"Yo igual te extrañe Brissy" dijo Harebell acariciando su mejilla con el pegaso

Pequeños, muy pequeños celos nacieron en Discord, que usará tal apodo cariñoso y mostrará tal afecto en otro le molestaba un poco, tal acento cariñoso lo usaba en él cuando lo llamaba Dizzy, anhelaba desesperadamente que volviera a usar ese tonto sobrenombre en él

Brissy ayudó a levantar a Harebell del suelo, ambas reían de su travesura, al sentirse ignorado, Discord carraspeo su garganta para llamar la atención

"Oh Briss, él es mi amigo Discord, Discord ella es mi amiga Briseida" Harebell acercó a Briseida enfrente de Discord

Era un común pegaso de color cappuccino, ojos amarillos y pecas en la cara, su peinado era corto con dos colas redondas, la mitad de su melena era de color azul cian y la otra café anaranjado, su cutie mark era una concha de caracol con olas, sus orejas estaban perforadas y un collar de oro abrazaba su cuello

"Puedes llamarme Briss" saludó con su ala

Discord le sonrió engreídamente agitando el ala ofrecida en respuesta

"A mi puedes decirme Señor del Caos, Rey de las bromas, Duque de la desarmonía y príncipe de la amabilidad, pequeño poni" con una garra, picó la punta de la nariz de Briss

Briseida arrugó su nariz un momento, entrecerró los ojos sonriendo astutamente, inclinó la cabeza para mirar a Discord de arriba abajo, Discord inclinó su cuello presumido ¿Qué trataba de encontrar el pequeño pegaso para escudriñarlo de aquella forma?

"Te desapareces un tiempo y vuelves con un pretendiente, ¡Oh! Harebell ahora veo porque te tomó tanto volver" pronuncio coquetamente Briseida

"¿Co…Cómo? Yo…yo, Discord es solo un amigo" Harebell se tambaleo

"Sabía que tenías gustos perversos, los tímidos, siempre son los tímidos" Briss se llevó un casco a la frente con un suspiro culpable

"¡Bri- bri…Briisss! ¡No…no deberías decir ese tipo de comentarios a los invitados!" argumentó Harebell ruborizada

"No puedo evitarlo, en especial porque no has negado que te gusta" canturreó Briss en triunfo

Harebell trato de abrir la boca para refutarle, la cerró de golpe a no encontrar argumentos, apretó los labios sofocando un pequeño grito, sus orejas y cara se enrojecieron mirando con pavor a sus dos amigos

El espectáculo hizo que Discord carcajeara, acerco a Briseida del hombro

"Tuuuu, me agradas" aceptó Discord

"Tu igual a mí, pero si haces llorar a Belly, te mataré" dijo Briss sin perder su amigable sonrisa dando palmaditas a su brazo

"Me parece justo" alzó sus hombros despreocupadamente Discord

Discord miró a Harebell, su postura era tensa y su boca temblaba, el rojo de su cara persistió y aumentó cuando se encontró con su mirada, aunque fuera placentera la tortura tenía que proporcionarle un descanso como la cosa delicada que era. Se acercó y acomodó algunos de sus mechones revueltos.

"Vamos cariño, nadie tiene malas intenciones, pero es tan tierna la cara que pones cuando te apenas… no puedo culpar a tus amigos" rio un poco y continuo "Además soy endemoniadamente guapo con una enorme personalidad no hay ser que no caiga a mis encantos" paso su pata de león por su melena negra en lo que una rosa apareció en su boca

Harebell tapo con un ala un bufido, en especial cuando Discord le onduló sus tupidas cejas, no aguanto más y rio cuando Discord la levanto para girarla, la descendió al suelo a la segunda vuelta y se tragó la rosa en el aire, ella rio por su acción

"Definitivamente me encanta más cuando sonríes a tus mejillas escarlatas" jalando suavemente de su mejilla

"¡Ya cásense!" gritó Briss chocando su cabeza con el hombro de Harebell, esta vez ella no se sonrojo le sacó la lengua a Briss y galopó al castillo riendo

Discord no respondió a la sugerencia de Briseida respetando su tregua, las acompañó haciendo alboroto y riendo junto a ellas.

El castillo negro de Cartarxis fue creciendo en lo que se acercaban, los escalones azabaches daban entrada a las formidables puertas talladas de madera que salvaguardaban el interior de la fortaleza.

Al pisar Briss el primero de los peldaños, las puertas fueron abiertas por guardias batponys, sus perfiles eran cubiertos por yelmos plateados. Al desplegar completamente la entrada se inclinaron y permanecieron a los costados para dar espacio a la ama del recinto.

Era una alicornio, su pelaje era como la luna, sus finas pupilas carmesíes inquirían una imperturbabilidad al igual que su caminar, los largos mechones grises caían de su melena la cual era tocada por estrellas plateadas y una corona negra.

Los cascos plateados eran casi taciturnos en el pavimento, bajo las escaleras con delicadeza, dicho caminar le recordó un poco al de Harebell cuando estaba en calma, en especial en como ambas parecían plegar sus alas.

Harebell galopó a prisa con la alicornio, ambas se abrazaron al encontrarse a pesar de la diferencia de altura

"Mi amada hija, has vuelto con nosotros" dijo la monarca acariciando cariñosamente a Harebell

"Madre, te he extrañado" Harebell la apretó mientras su madre la envolvía con sus alas

Discord tragó, su Fluttershy no fue acogida por cualquier familia, fue cuidada por los mismos soberanos de los vampiros, las circunstancias que se dieron para que terminará en cuna de oro debieron ser particulares

"¿Y padre?" preguntó Harebell buscando a los alrededores con su mirada

"Tu padre se encuentra de viaje por asuntos políticos, le dolerá el corazón cuando sepa que te encuentras aquí en su ausencia"

"Oh" bajó sus orejas Harebell, al mirar atrás se encontró con Briss que señalaba con los cascos y ojos a Discord mientras este las veía aturdido

"Madre, quiero presentarte a un buen amigo mío" Harebell agarró el ala emplumada de su madre con su propia ala de murciélago, guiándola cerca del draconequus, en todo momento sonriéndole afectuosamente a su hija

Cuando estuvieron enfrente, Discord reaccionó y sonrió enormemente cuando abrió la boca para hablar, pero fue acallado por una gruesa voz

"¡Extraño, dirigirte con el debido respeto a Lady Carmilla Lotaria!" uno de los guardias vociferó

"Ruthven, no hay necesidad de ser tales formalidades, cualquier amigo de mi hija es amigo de mi familia" con una voz suave ordenó

El guardia Ruthven bajo la cabeza respetuosamente y miró de reojo a Discord, advirtiendo que no se pasará de los límites cordiales y la confianza otorgada, Discord no tenía intenciones de lo contrario

Necesitaba dar una buena primera impresión, recordó como arruinó su primer paso al conocer los padres biológicos de Fluttershy, aunque su relación fue mejorando con los años.

Con esta nueva oportunidad definitivamente iniciaría con el pie derecho, literalmente, el primer paso con su garra verde para inclinarse, separó nuevamente sus labios para hablar y… y nuevamente fue interrumpido, esta vez fue una sensación eléctrica, el pelaje de su espalda se crispó y sus ojos rojos se rasgaron, tuvo que morderse la mejilla para ahogar una mueca.

Le era familiar esta sensación. Alguien lo invocaba justo en este oportuno momento y solo conocía un ser capaz de hacerlo.

"Twilight" Discord musitó apretando los dientes

"¿Perdóneme?" Lady Carmilla sonaba un poco ofendida

"Quiero decir… Princesa…um" tosió en su zarpa "¡Lady Lotaria! Es un placer conocerla" corrigió Discord "Ahora entiendo de donde Flutt…¡Harebell! Heredó tal belleza"

Carmilla asintió con una cortés sonrisa, Harebell en cambio tenía una expresión incómoda, seguramente ella mostraba las verdaderas impresiones de su cordial madre

Otra corriente pasó por su espina, aprensó la mandíbula y tensó su cola, esta molestia continuaría si no lo atendía personalmente

"Queridas damas podrían ¿Darme un momento?" se disculpó Discord inclinándose

Sin esperar respuesta el draconequus chasqueo su cola y desapareció en una lluvia de flores. Todas miraron entre ellas confundidas por su inesperada retirada

"Vaya Belly, de todos los sujetos, tenía que gustarte el más raro" afirmó Briss


"Se podría saber ¿Qué por el Caos estás haciendo?" surgió Discord con los ojos ardiendo en llamas verdes enfrente de Twilight

"¡Discord!" saltó Twilight entre papeles y libros "Has regresado ¿Volviste a ser llamado por el mapa?" indagó Twilight en lo que trataba de agarrar algunos papeles en el aire y ordenarlos en su escritorio

"¡No! ¡Volví porque percibí que me invocabas!" reclamó Discord trepando el escritorio para revolver su pila de pergaminos ordenados

"¡Oh! Disculpa, no era mi intención invocarte, trataba de teletransportarme junto a ti, pero al no encontrar fácilmente tu ubicación pensé que sería posible localizarte a ti si modificaba el hechizo base, pero se me ha complicado como si algo bloqueará…" excusó Twilight ignorando el que elevará su voz Discord y acomodar nuevamente las hojas

"Para vigilarme supongo, vaya, en verdad creía en tu sincera disculpa ¿Qué más de aquella plática era mentira Twilight?" enfrentó Discord a Twilight

"No es lo que piensas, yo me preocupé por ti" descargó Sparkle con cierta mortificación

"¿Es eso así?" preguntó con veneno Discord

"Discord, han pasado días que no sé nada de ti, temí por tu seguridad, te encuentras en una tierra desconocida y-"

"¿Era por mi o es el elemento lo que en realidad te importa?" atacó Discord, ahora sus miradas se cruzaban en riña

"No enviaste ni una noticia por casi una semana, cualquiera en mi situación hubiera tomado cascos en el asunto, en especial porque has vuelto sin cumplir aún la misión del mapa y no veo que te acompañe el elemento de la amabilidad…" evidenció Twilight la falta de resultados del señor del caos

Se le formó un nudo en la garganta a Discord, debía calmarse y controlar la situación, admitió ser culpable de este escenario, su falta de comunicación había orillado a Twilight a entrometerse, se distrajo tanto en disfrutar la compañía de la amabilidad que no cubrió su cuartada con la princesa de la amistad.

Tenía que jugar bien sus cartas, alargar todo lo posible el encuentro de Twilight con Harebell, en especial por qué aún no había pensado en qué hacer cuando llegará aquel fatídico día. ¿Cómo lo tomaría Twilight el ver a Fluttershy convertida en batpony?

Cual fuera la respuesta a su interrogante, sabía que sería contraria a lo que él tenía planeado. La confrontación era inevitable, pero aún podía añadir días o semanas a esta bomba de tiempo.

"Tienes razón" concedió Discord

"Por supuesto que la tengo" fortaleció Twilight con orgullo y enojo

Rio interiormente Discord en victoria, solo esa respuesta bastaba, había ganado tan fácilmente este encuentro sin que ella sospechara, aquel astuto manipulador aún vivía en él, no le importo alimentar el ego o incluso la culpa de la alicornio teniendo la convicción del triunfo, así que siguió su juego.

"Y me disculpo contigo Twilight" agachó la cabeza aceptando su fallo cerrando los ojos en condena "Entiendo que mis errores pasados… te hayan dado una mala imagen de mí, supongo que me deje llevar para demostrarte lo contrario, no creo que vuelva a recuperar tu confianza, pero pensé que si hacía las cosas bien… sería un buen comienzo" Discord abrió los ojos con el semblante más melancólico que le fuera posible

No fue difícil, solo tenía que recordar todos esos años de soledad, y no eran los que paso convertido en roca.

Twilight se había llevado un casco a su boca cubriendo su culpa, fue todo un espectáculo para él, ocultó su vanidad manteniendo su facha de víctima, la cual desde su punto de vista no estaba lejos de la realidad

"Oh Discord… disculpa, lamento que no hayas sentido mi aprobación desde el principio" dijo Twilight con gran remordimiento

"Está bien, lo tengo merecido ¿no es así?" con tristeza reconoció Discord

Twilight lo abordó en sorpresa con un abrazó, dudó al principio, pero cedió a corresponderle ignorando su propia incomodidad, no quería romper el teatral momento, pero Harebell lo esperaba y necesitaba darle a su familia mínimo una buena segunda impresión

"En verdad me gustaría quedarme y contarte cada detalle, pero tengo que irme" dijo Discord apartándose de los cascos de Twilight "Me fui muy… abruptamente" jugó con sus garras Discord avergonzado

"Aguarda, sé que puedes manejarte por tu cuenta, pero ¿por favor puedes enviarme noticias regularmente? Solo para hacernos saber que te encuentras a salvo, Spike tuvo un accidente en su viaje incluso siendo cuidadoso" dijo Twilight para que no malinterpretará sus intenciones

"¡¿Accidente?! ¿Está herido?" Sobresaltado preguntó Discord, su inquietud no era falsa

"Sufrió unas pequeñas heridas, afortunadamente el elemento de la generosidad lo ayudó, resultó ser el mismo Klastos en carne y hueso el portador, aunque créeme, es muy diferente al cuento que leímos"

"Que alivio" suspiró Discord

"¿Has tenido éxito en localizar al portador?"

Se le congeló la sangre con la pregunta de Twilight, tenía que satisfacer su curiosidad sin darle muchos detalles.

"Si" respondió Discord esperando que eso le bastará, pero Twilight continúo hurgando

"¿No hubo pro… algún percance?" eligió con sumo cuidado Twilight

"No … todo está en orden, ella es algo tímida pero la razón por la que no ha aceptado por completo el escaparse a una aventura para salvar la magia, es que tiene algunos pendientes en su hogar natal que quiere arreglar antes de aceptar la tarea" soltó Discord agitando la mano despreocupadamente

"Puedo ser de ayuda si gustas, mi experiencia en relaciones políticas así co-"

"¡No!" crispó incómodo por su arrebato Discord para calmarse "Quiero decir su comunidad es muy cerrada, no he forzado o sido insistente por eso me ha estado tomando tanto tiempo, no quiero dar marcha atrás con un nuevo conocido y abrumarla… además el mapa me eligió a moi ¿Recuerdas?" puntualizó Discord la última parte señalándose y parpadeando con unas largas pestañas

Twilight aceptó su punto con un suspiro y una sonrisa cansada

"Espero que me imprudencia no te haya ocasionado inconvenientes, perdóname"

"Pff no hay nada que perdonar, así como nada que yo no pueda solucionar" Discord se pavoneo dándole la espalda, alzó una mano y habló al techo presumidamente "Tienes suerte de que este draconequus se encuentre aquí para salvar el día, ¡Escuchaste magia! ¡Yo el señor del caos te salvaré! ¡Y espero otra medalla por esto!" posó sus manos en sus caderas y una capa naranja se ondeó heroicamente agregando excesivamente brillantina

La princesa de la amistad rio aliviada, la naturaleza juguetona de Discord le confirmaba que este no guardaba rencores, así como su confianza en su propia capacidad, confianza que ella tendría que compartir de ahora en adelante.

"Gracias Discord, eres un buen amigo" reconoció suavemente Twilight con rasgos amables

Discord giró para mirarla atónito, al dejarlo sin palabras solo fue capaz de asentir y esfumarse del estudio en un pacífico chasquido


Examinó la cristalería fina de su copa que reflejaba la silueta de la luna, antes de dar un sorbo deseaba disfrutar aquel placer de una existencia cotidiana, ahí sentada en el balcón de su hogar era capaz de escuchar a su querida hija merodear los pasillos antes de unirse junta a ella para cenar, consideraría esta una velada perfecta si no fuera por dos inconvenientes

Uno era la ausencia de su amado esposo, al igual que ella disfrutaría su compañía incluso en el silencio, lo añoñaría más en la cena al no escuchar sus comentarios sarcásticos combinados con aquel ceño fruncido que se suavizaría al tocar su casco, como se lamentará su amor al enterarse que mientras se hallaba de viaje su Harebell se encontraba en Cartarxis.

Su segundo inconveniente era la presencia del draconequus, suspiró cansada y agradeció en parte que Viktor no estuviera aquí, él hubiera reaccionado agresivamente a la nueva amistad de su hija.

Para Carmilla no era una amenaza una criatura capaz de controlar el caos, las campanas de peligro sonaron al ver su collar con aquel dije de mariposa y las plumas amarillas, no creía que sería capaz de volver a ver aquellos plumajes.

Aquel Discord había conocido a su hija en su antigua vida, por qué no le había contado nada a Harebell le intrigaba, era evidente que fue más que un simple amigo, miraba a Harebell tal y como Viktor la miraba a ella.

"¿Habrá sido un aliado de aquella unicornio?" pensó pero deshecho inmediatamente la idea, si fuera el caso, hubiera venido siglos atrás en su búsqueda.

La llegada de Harebell a sus vidas fue fortuita y sombría, el hecho que fuera abandonada y su particular situación compadeció sus corazones, no dudaron en adoptarla, decisión que nunca lamentarían por el resto de la eternidad.

"Mi señora, el… Discord ha aparecido en la sala de estar" anunció una guardia

"Tráelo ante mí, que no se encuentre con Harebell, deseo tener una charla con él" ordenó amablemente Lady Lotaria centrando su atención en la luna

El guardia asintió sin preguntar, dispuesto a cumplir las órdenes de su señora

Hablar, para Lotaria muchos problemas se solucionarían si uno está dispuesto al dialogo y a escuchar, el detalle recudía en que el miedo impedía soltar las dolorosas verdades del corazón y que no todos los seres eran receptivos, optaban por ignorar la voz del otro.

Esperaba que sus sospechas sean aclaradas, que el tal Discord fuera sensato, sería una lástima que en su intercambio no llegaran a un acuerdo obligándola a tomar otro camino, recordó como Harebell tenía un tierno rubor en sus mejillas cuando pronunció el nombre de Discord, por su parte no arruinaría esto, solo si fuera necesario mostraría sus colmillos.

Dio un pequeño sorbo de su copa sin que se manchara con ni una gota de sangre su pelaje.

"Gracias caballeros, no conocí ponis tan parlanchines en toda mi existencia" despidió Discord a su escolta acercándose al comedor del balcón

Carmilla lo recibió con una expresión fría, le causaba un vago disgusto la posibilidad de no entablar una conversación seria con Discord, no era momento para reírse o juegos de palabras, aunque le agradaban.

Sus facciones debieron ser demasiado severas pues la postura de Discord se tensó para inclinarse educadamente escondiendo bajo la mesa su singular travesura infantil

"Lady Lotaria, espero perdone y no me guarde rencor por mi improvisto retiro, uno pone a disposición un hechizo de invocación pensando que la otra parte sería educada u oportuna al utilizarlo" finalizó Discord con una incómoda risa esperando tocar la empatía de su anfitriona

"Sin rencores, por favor toma asiento, en unos minutos se nos unirá Harebell y Briseida" señaló Carmilla una silla enfrente "Harebell pidió al personal que prepararan algo de tu agrado" seguidamente reveló

"No era necesario, solo un chasquido y ¡ZAZ!" chasqueó los dedos y un vaso con leche chocolatada levitó a su costado "Pero en verdad se lo aprecio, ella siempre es tan amable y comprensiva" dijo antes de beber de su vaso

Apoyando su mejilla con un casco, Carmilla contorneó una ligera sonrisa despiadada, habló como una brisa complacida de turbar a este sujeto "Ciertamente lo es ¿Lo era ella antes de que fuera Batpony?"

Discord se atragantó con su bebida, le otorgó el tiempo suficiente para que se recuperará, creyó escuchar que emitió algún sonido parecido a un ¿Qué?, al no estar segura volvió a re plantear su pregunta

"Dime Discord, ¿Cómo era mi hija siglos atrás cuando la conocías? ¿Cómo era ella antes de que olvidará qué o quién podría ser?"

El rostro del draconequus se pasmó en confusión para luego retorcerse en ira

"¡¿FUISTE TU?!" clavó sus garras en la mesa acercándose a Lady Lotaria

Ella no se inmutó, solo alzó un casco para impedir que sus guardias se involucrarán, estos ya estaban a pocos centímetros de Discord preparados con sus lanzas y cadenas, sin refutar el edicto de su señora se alejaron en un pestañar volviendo a su imperdurable postura tales estatuas

"Modales en la mesa por favor, incluso los potros guardan sus colmillos, no me obligues a educarte como tal infante" había una nota de advertencia en su voz y él supo que no debía tentar su presumible infinita paciencia

Lentamente Discord tomó asiento sin dejar de enfrentarla con sus ojos

"Me culpaste apresuradamente, ignorando la legitimidad de tus acusaciones, sin preguntar o permitirme hablar, si en esta mesa hay un culpable serías tú, pues ¿Dónde estabas? ¿Dónde te encontrabas cuando mi pobre Harebell vino arrastrada y encadenada a las orillas de mi hogar retorciéndose como una bestia herida?" con voz clara lo señaló

Le pareció ver como las escleróticas de Carmilla se tornaban grises resaltando sus pupilas carmesíes, fue algo tan fugaz que Discord culpó a la luz de la luna o al sentimiento ardía en su pecho y recorría todas sus venas

"¿Cómo llegó? ¿Arrastrada? ¿Quién la encadeno?" no sabía si se lo preguntaba a Carmilla o a él mismo, se alegró que su lengua fuera capaz de hablar mientras las acusaciones martillaban su cabeza, todo se volvió oscuro para Discord, no existía nada a su alrededor mientras escuchaba la voz de Carmilla

"Recuerdo ese día, Cirrus nunca usa su niebla dentro de la ciudad, cuando llegó a la sala de trono entendimos sus razones, nadie debía ser testigo de tal barbarie… amordazada y encadenada como animal salvaje, fue traída a rastras por una unicornio que alegaba ser su amiga"

"¿Cómo se llamaba?" preguntó Discord repugnado

"Se negó a darnos su nombre, ni tuvo el valor de mostrar su cara, la cobarde usaba siempre una máscara y un tabardo"

"¿No la reconociste? Conoces a todos tus súbditos" inquirió Discord

"No era uno de los nuestros" fue un agravio la acusación para Carmilla "fue lo peculiar, la supuesta amiga convirtió a Harebell por medio de magia, convertir a alguien sin mi consentimiento o el de mi esposo es considerado un tabú y encima el hacerlo con magia, vino por ayuda, pero ella no espero que fuera apresada, juzgada y sentenciada a muerte"

"Algo extremista" bufó Discord

"Si la ley no fuera extremista se tomaría a la ligera el engendrar un vampiro. Extremista, estricto, inflexible defínelo como gustes, es lo que ha traído paz al derramamiento de sangre a inocentes milenios atrás" Carmilla justificó con sosiego, al ver tal expresión apacible un escalofrío recorrió el cuerpo de Discord

"Ella afirmaba que sería capaz de volverla a la normalidad, difícil de creer al ver sus infructuosos esfuerzos por controlar los arrebatos de Harebell, solicitó acceso a nuestra biblioteca real, le negamos tal solicitud. El decreto dicta que ambas serían sentenciadas con el mismo destino, el progenitor y el engendrado, uno siempre es la responsabilidad del otro y viceversa"

"¿Ejecutar a un inocente? ¿Qué te hace diferente a su antigua amiga? No apelaste por buscar una cura o solución más que cortar cabezas" habló colérico Discord

Carmilla sosegada ignoró el humor de Discord y volvió a hablar, su voz más serena, pero acompañada de tormento

"Era deplorable incluso mirarla. Fue una transformación incompleta al ser forzada de tal manera, la mitad de sus alas aún contaban con plumas, los huesos se encontraban contorsionados, truncados entre ser una extremidad de batpony o pegaso, debió ser doloroso, el proceso corrompió su mente, perdió su parte racional dejando solo una bestia salvaje… No era capaz de alegar por si misma, sin el bozal solo se abalanzaba a morder o emitir gruñidos, oh Discord, si la hubieras visto en tal estado concederías que la muerte le sería incluso un regalo"

"No fue su culpa" puntualizó Discord en un susurro

"¿Crees que no lo sabíamos? En verdad ¿Piensas que no tenemos escrúpulos y aplicamos la ley sin dolor? Un líder toma las decisiones y por ende las consecuencias de estas, ya se la victoria o derrota, la miseria y la culpa siempre recaerá en nuestros hombros"

Discord permaneció en silencio esta vez sin replicar, Carmilla hubiera querido darle tiempo para digerir todo, pero pronto Harebell llegaría y deseaba antes poner sobre la mesa sus advertencias

"Sí lo intentamos, volverla a la normalidad, he visto tantos inocentes perecer, tenía tanto tiempo que no emitíamos un juicio de esa naturaleza, sentí miedo, tristeza, enojo… nunca es fácil, aunque hagamos parecer lo contrario. La culpable se fugó y abandono a Harebell… pero el veredicto seguía en pie, ella moriría aquí sola, sin entender que es lo que pasaba… no podía… no debía permitirlo" desvió la vista de Discord, inmersa en el pasado mientras seguía hablando, tal vez aún al draconequus o al viento o tal vez a ella misma.

"Viktor fue el difícil, discutimos por días y noches sin llegar a un acuerdo, yo alegaba a favor de Harebell, le decía que tal vez habría otra forma, el tenía más experiencia en casos fortuitos, si conociera alguna manera de… pero siempre fundamentaba que no era un hecho tener favorables resultados. No tenía intenciones de esforzarse, así que lo abandoné en el día de la ejecución de Harebell, le dije: Viktor Mort, es tu decisión tu aplicarás solo la sentencia. Me oculté con mi decepción en nuestra alcoba" el timbre de su voz se fue apagando mientras hablaba Carmilla

"Llegó tarde esa noche, iba a mandarlo que durmiera en otra habitación, por mí que se fuera al tartarus, pero antes de que lo desterrara de nuestros aposentos, me habló: Le di un poco de mi sangre, le daré gradualmente para completar su conversión, no hay garantía que funcione, pero mejor que sea uno de los nuestros a un ser incompleto, pronto amanecerá y estoy cansado, es tu turno vigilarla, ahora es nuestra decisión y por ende nuestra responsabilidad, sin más se fue a la cama ocultándose entre las sábanas" una dulce curva apareció en sus labios, la respiración de Carmilla se apaciguó

"Fueron meses de arduo trabajo, fue posible engendrarla como batpony, pero su conciencia fue como un recién nacido, era nuestra responsabilidad, sin dudar la criamos y educamos como si fuera nuestra hija, por supuesto hubo daños irreparables, aún carga con las secuelas de su origen, no le es posible ocultar su forma batpony y caminar bajo el sol" Lotaria miró pesadamente a Discord y le advirtió

"No sé lo que buscas, pero por el bien de Harebell te solicitaré dos cosas, una es que ocultes aquel collar, no es bueno que resucites el pasado en este lugar, la dicha te sonríe al no encontrarse Viktor, así que no tientes tu fortuna" señalo las plumas amarillas del colgante

Tomando sus palabras a mala gana, Discord escondió el collar bajo su pelaje, alzó sus orejas atento al segundo mandato de Lady Lotaria

"Lo segundo, quiero te grabes en tus huesos, el poni que recuerdas murió y vivirá solo en tu memoria, por qué cuando la miras y evocas aquella imagen del pasado, no solo te estas hiriendo con esa cruel mentira, la confundirás con un espectro y ella esta viva, mi Harebell esta viva, tiene mente y voz propia, si no la llegas escuchar no importa, yo estoy aquí para que no la ignores"

Discord se clavó las garras en sus piernas como un potro asustado. ¿Qué clase de solicitud era esa? Su Fluttershy no había muerto, él la había encontrado y tenía la audacia de decir que ella solo era un cadáver inerte bajo tierra cuando el mismo la tuvo entre sus brazos poco más de unas horas

Tembloroso quiso preguntarle sus razones, entonces oyó el saludo suave y dulce de Fluttershy, vino galopando dócilmente, agitó su ala sana y abrazó a Carmilla, su madre adoptiva la recibió con alegría. Definitivamente Discord no pensó en las alas de pegaso, en ojos turquesas o en rosas mariposas revoloteando al escuchar la risa tierna del batpony.

"Harebell" la llamó Discord con cierta ansiedad temiendo haberse equivocado y llamado a alguien que se parecía mucho, pero era otra "Harebell" llamó nuevamente pero ahora contento al ver que no se había equivocado de nombre, pues ella ahora le daba toda su atención

"Hola Discord, me alegra que hayas vuelto" lo miró con una gran sonrisa

"A mi igual me alegra" aseguró entusiasmado Discord

"Cariño, creo que Briseida volvió a perderse ¿podrías ir por ella?" pidió afectuosamente Carmilla, asintió y sin dudar camino en busca de su amiga, ignorando el anhelo en los ojos de Discord

"¿Nunca encontraron a la culpable?" preguntó Discord sin dejar de mirar el pasillo por donde vio por última vez a Harebell

"No, Viktor encabezó un tiempo la búsqueda, pero no dejó rastro, hasta donde sé sus últimas pistas lo condujeron a un asentamiento llamado Ponyville, si deseas más detalles tendrás que hablar con Viktor o Cirrus, amargaras a mi esposo con el tema, la condenada no solo se escapó de sus cascos, igual hurtó el grimorio de su familia" exhaló cansada "Él aún hace rabietas por la noche si lo recuerda" murmuró bajando sus pestañas en redención

"Amo a Harebell" soltó Discord aún mirando el andador

Lady Lotaria abrió sutilmente los ojos, algo sorprendida por su declaración, distinguía la verdad en su confesión, pero al final del día había un abismo entre el verbo y la acción, solo el futuro dirá si es congruente en ambos, el amor a veces era doloroso, si le fuera posible ella evitaría ese trago amargo a su hija así que con cierta altivez le soltó a Discord

"Amas lo que ella fue y nunca volverá a ser, amas aquellas plumas esponjosas, pero dudo que ames sus colmillos y garras" dijo Carmilla con frialdad

Discord rio amargamente esperando fielmente que volviera Harebell, el cuerpo del draconequus se elevó al verla caminar juntos con Briseida, ambas hablaban y reían

"Absolutamente la amo, dime Carmilla no has escuchado aquel dicho entre los ponis de que los hijos son prestados, una metáfora sobre crecer y dejar el nido" finalmente apartó la vista y la miró con cierta audacia "pero ese no será tu caso Lady Lotaria, yo robaré a tu hija en tus propias narices"

Discord serpenteo sin darle ocasión para hablar a Carmilla, en un giro rápido alzó a Harebell e hizo a un a lado a Briss con su cola, esta chilló una leve queja, pero fue ignorada mientras abrazaba a Harebell, la pobre se sonrojo con una ondulada sonrisa.

Descaradamente Discord observó a Carmilla, sus ojos tintineaban joviales y sonreía arrogantemente con el reflejo de sus dientes agarrando con más fuerza a Harebell

"Oh, Viktor te desollaría sin dudar" pensó con diversión Lady Lotaria mientras se unía a las risas del grupo


Spike contempló sus muñecas, no era capaz de acariciarlas por los grilletes, no le perturbaba la imagen, ver un punto fijo siempre sería un estímulo para despejar la mente, pero le era imposible debido a…

"Estos es tu culpa" escupió Ember

"Me he disculpado incontables veces mi señora, he aceptado la culpa y estoy pagando la sentencia, no veo la necesidad de recalcarlo" alzó Klastos sus manos con grilletes enfatizando su punto

Incontables quedaba corto para Spike, Ember había insistido en imputar a Klastos en cada oportunidad posible o si no lo hubiera igual

"Tratemos de romper las cadenas y derribar los barrotes, recuerdo el camino a la entrada" sugirió Ember

"Estaría mal visto" objetó Klastos

"Estamos en prisión, creo que ya es tarde para preocuparnos por las apariencias" replicó Ember

"No quiero ser perseguido por la ciudad" repelió Klastos

Spike contempló sus muñecas encadenadas, no deseaba la libertad, lo único que rogaba era por un minuto de silencio, ya ni para pensar, solo silencio.

"Menudo rey eres, esto es tu culpa" echó en mohín Ember

Spike y Klastos suspiraron cansados por sus edictos, no había seguido el proceso por un juez, pero Ember había tomado el papel desde que fueron arrojados en la celda

Hace un par de horas habían llegado a Las tierras olvidadas, un oasis en medio del desierto blanco, si creía que Irkalias estaba lejos, se equivocaba, a comparación, Irkalias era un vecino cercano como para pedirle una cuchara de azúcar.

El desierto lo asustaba, era vasto en verdad, la arena era blanca y dura, por Celestia agradeció la compañía de Klastos que conocía guiarse en esta árida tierra, se estremeció cuando Klastos alegó que en Las tierras olvidadas no existía la magia desde hace siglos y sus habitantes vivían en un oasis que se albergaba en algún rincón.

Cuando le preguntó a Klastos que tan extenso eran las arenas, este solo respondió lo que los lugareños le dijeron a él tiempo atrás: nadie ha llegado hasta el final y si lo han hecho no han vuelto.

Cruzaron volando por tres días el desierto para llegar al oasis, Ember había dudado de la capacidad de Klastos como guía, compartió en voz alta sus opiniones, pero Klastos omitió sus comentarios por completo. Para ella y Spike las arenas nunca cambiaban, les era difícil decidir de donde venían y a donde iban.

Klastos no presumió o subrayo su facultad para orientarse por el árido páramo, aterrizaron a las afueras, Spike tocó el suelo con un ruido seco. Ember cayó en picada para golpear las arenas con su puño y plegando sus garras, una entrada digna de la señora de la tierra de los dragones.

El rey de Irkalias en cambio batía sus alas afónicamente, descendió a lado de Ember hasta que sus pies tocaran el suelo, plegó sus alas con gracia cruzando sus brazos a sus espaldas y continúo caminando erguido, su elegancia daba un aire de orgullo, los pasados días le habían venido bien para estirar sus alas

Ember se bufó de su aterrizaje y negó con la cabeza disgustada, Klastos al igual que todo el viaje ignoró sus rudezas, Spike se lo reconocería a Klastos, su temple era de aplaudirse. Tenía fe en que esta encrucijada ayudaría a Ember a aceptar a Klastos.

Spike se sintió mareado, no por el bochorno, lo positivo de nadar en lava es que ya ni sientes el calor en estos climas extremos, le daba vuelta la cabeza al ver lo grande que era la ciudad, imaginó que esto tomaría un poco más de tiempo, no fue difícil encontrar al anterior portador en una metrópoli habitada por una sola alma.

En el oasis se reunían mercaderes, mayormente vivían del comercio, la especialidad de las tierras olvidadas eran sus telas, especias y el oro las cuales eran exportadas por algunos grifos o deambulantes. Klastos le explicó que siglos atrás existían poblados esparcidos por el desierto, pero debido a la extinción de la magia, ladrones y la falta de agua, optaron por mudarse al oasis haciendo crecer la población, aún existían un par de aldeas en el desierto negadas a la unificación, pero el mapa no los enviaba a estas.

Antes de buscar un hospedaje o conocer más la ciudad deseaban comer, así que Klastos como el caballero que era permitió la decisión a Ember, esta eligió una taberna que rebosaba de gente. Incluso afuera del establecimiento se escuchaba un gran bullicio, pero nadie fue en contra la elección de Ember así que ingresaron sin queja.

Por suerte o infortunio hallaron una mesa disponible, Ember se involucró en riña con una mesa de a lado que empujaba su silla, aplaco fácilmente al grupo con una competencia de fuerza. Spike y Klastos se centraron en mirar la carta para ordenar en lo que Ember solucionaba amistosamente sus diferencias.

Al parecer la gente se encontraba arisca pues la banda del establecimiento no había llegado, los comensales disfrutaban la música en vivo y llevaban horas esperando. A Spike se le vino a la mente un hermoso piano que había visto en el estudio de Klastos, él era muy diestro en muchas actividades, seguramente poseía un talento musical excepcional. Así que sin preguntarle a Klastos, le ofreció al dueño del local que podría darle un poco de entretenimiento

Klastos intentó negarse, pero Spike lo había empujado sin escucharlo al escenario junto al piano. Sentado Klastos se encogió incómodamente e hizo muecas al mirar las teclas del instrumento, Spike imaginó que era tímido para compartir su habilidad, así que lo apoyo a gritos desde su mesa. Con una sonrisa mortificada por no decepcionarlo, Klastos tocó el piano.

Fue el sonido más horrible concebido en la historia de la música, alcanzaba notas que hacían parecer los chirridos de los dientes tales voces angélicas. Spike y el público se taparon los oídos ante la espantosa música. Ember se carcajeaba señalando a Klastos mientras engullía las blancas gemas de la mesa, emocionada se subió al firmamento ofreciendo ayuda al rey de Irkalias por su falta de talento.

Spike miró como Ember vociferaba algo sobre como superaba a Klastos en creces en la música, le impresionó un poco ya que nunca había escuchado que ella tuviera ese tipo de interés. Ember arrebató el micrófono y lo alzó echando humo emocionada, acercó el portavoz y cantó

Si, superaba a Klastos, lo superaba en lo pésimos que eran ambos en la música, la siniestra voz de Ember hacía llorar los tímpanos, se apretó las orejas con más fuerza, fue un alivio cuando finalmente se calló. Al parecer alguien de la multitud se había acercado para gritarle que su canto era horroroso a tal grado que estaba dispuesto a pagarle para que no volviera a cantar en su vida.

Todos se rieron de la oferta y Ember respondió dando un cabezazo que envío al ofensor encima de una mesa, ahí es cuando el altercado en la taberna inició, la señora de la tierra de los dragones se hubiera unido a la pelea, pero Klastos la derribó por detrás, la cargó sobre sus hombros, ambos resbalaron para esconderse debajo de la mesa junto a Spike

Ember berreó a Klastos por su actitud mansa, reclamándole que debería salir a repartir puños junto a ella. Spike abrazó a Ember lloriqueando para que no saliera a luchar y mucho menos a cantar, culpándose a el mismo por el resultado de los eventos, Klastos se veía al borde de su paciencia entre el llanto de Spike, los reclamos de Ember y los alaridos de la muchedumbre.

Llegó un punto en que Klastos agarró firmemente de los hombros a Ember para enfrentarla de frente, aunque tuviera que encorvarse debido a la altura del mueble aún lo superaba una cabeza arriba. Klastos tenía un frío semblante de ira y sus ojos rojos brillaban.

A Spike se le heló la sangre, lo habían hecho enojar, ellos lo habían orillado a desatar su furia, lo tenían bien merecido, Spike envolvió con más fuerza a Ember, la cual permaneció rígida y callada ante la mirada de Klastos, presumió que el terror la había paralizado. Imaginó que le gritaría, que rugiría responsabilizándola de sus desdichas con justa razón, pero Klastos abrió levemente su mandíbula y una voz serena resbaló por su lengua por encima de un susurro, pero suficiente para que ambos la escucharan: detente

Como si todo obedeciera el mandato, el mundo se congeló cuando Klastos habló, el silencio pesó en el aire y una gota de sudor escurrió por la frente de Ember que aún se encontraba sostenida por Klastos y abrazada por Spike.

Pero no fue por la palabra de Klastos, al parecer uno de los clientes ocupada el cargo de oficial y había ido en busca de ayuda para detener la trifulca, lamentablemente el oficial había sido testigo del miserable show de Klastos y Ember, culpó al grupo de los tres dragones de iniciar el caos, llevándolos presos.

Ember aún conmocionada por el arrebato de Klastos no opuso resistencia, estuvo callada hasta que llegaron a la celda y comenzó su interminable desfile de quejas al ver como el dragón desescamado volvía a su tranquilo porte

Si lo analizaban a fondo, todo fue culpa de Ember y en parte de Spike por haber empujado a Klastos a subir al escenario, pero nadie se atrevería a culparla ya sea por cortesía o temor a que esto la escandalizarla, no era necesario echarle más leña al fuego

"Ni siquiera probé un poco de mis gemas" se quejó por primera vez Spike al escuchar el gruñido de su estómago

"Estaban saladas, me gustaron" dijo Ember

"En las minas de los alrededores abunda el cloruro sódico" aportó Klastos

"¿Qué tiene que ver eso con que estén saladas?" alzó una ceja Ember a Klastos

"El cloruro de sodio es lo que comúnmente se le denomina sal" explicó amablemente Klastos

"¿Crees que soy tonta verdad?" reprochó Ember

"No, tu ignorancia en la química o cualquier rama no define tu nivel de intelecto"

"Spike viste, ¡me llamó ignorante!"

"Yo nunca…" trato de disculparse innecesariamente Klastos

"¡¿Quién se encuentra haciendo tanto alboroto?!" un lagarto con uniforme y bandas se acercó a la celda, tenía un portapapeles y sostenía una pluma

"Tenga piedad y cámbieme de celda, lejos de ese par" suplicó arrodillado por los barrotes Spike

Ember ignoró la solicitud de su amigo mientras refunfuñaba a Klastos, y este pareció no importarle, incluso sus ojos se contrajeron en empatía por Spike

"¡Cabo!" gritó "¿Por qué no veo el formulario de estos presos? ¿Cuál es la razón de que se encuentren aquí" preguntó en ecos

Un lagarto de baja estatura se acercó, Spike lo reconoció como el oficial que presencio el acto en la taberna

"Estaba con el papeleo de otro caso… umm… pues ellos iniciaron la pelea en la taberna de la esquina" justificó temeroso

"Estuvimos escondidos durante la pelea debajo de una mesa" dijo Klastos, Ember lo fulminó con la mirada como si tal acción fuera indecente para su especie

"¡Ustedes iniciaron el alboroto cuando subieron a cantar al escenario!" inculpó resentido el cabo con su dedo índice

"¿Desperdicias una celda solo porque no soportaste que un tipo cantara en tu taberna favorita?" preguntó a muerte el oficial al mando

"Señor, es que debió escucharlo" se excusó el cabo, bajando la cabeza al mirar como su superior quedaba rojo de enojo y apretaba los puños a los costados

"¡Ese lugar siempre termina en discusiones! ¡Por personal como tú es que dicen que somos inútiles! ¡Sácalos ahora y vete a patrullar la zona oeste!" ordenó y se fue a revisar las celdas farfullando la incompetencia de sus subordinados

Temblando sacó su juego de llaves para abrir la celda, liberó a Spike y Ember, pero se tomó su tiempo en Klastos ya que ni una llave le hacía a su cerradura

"Creo que perdí la llave de este" dijo el cabo rascándose la cabeza

"No se preocupe oficial" tranquilizó Klastos, separó las muñecas rápidamente y rompió los grilletes, masajeo sus manos para mejorar la circulación y entregó las cadenas al cabo que tenía una cara estupefacta "Me disculpo, puedo repararlo e incluso reforzarlo si me da tiempo…" dijo Klastos tratando de tomar las dos partes de los hierros

"¡No!" alejó los candados el cabo "To… todo está en orden, pueden retirarse por favor" señaló la salida con su mano temblorosa

"Es muy amable, tenga un buen día" se despidió Klastos, seguido de Ember y Spike

"¿Por qué no nos liberaste antes?" masculló Ember cuando salieron

"No hay que dar razones para ser perseguidos por la ley, entorpecería nuestra búsqueda, la cual espero completar con mayor rapidez" aceleró el paso Klastos dejando un poco atrás a Ember

"¿Y qué tal si hubiéramos estado en esa celda por días?" dijo Ember

"Ember para, Klastos tiene razón" Spike tomó del brazo a Ember

La señora dragón quería apartarlo, pero miró el semblante cansado de Spike, así que solo exhaló y siguió a Klastos

Su siguiente parada era un lugar para descansar, los hoteles se encontraban atiborrados, encontraron disponibilidad al cuarto hotel visitado, pero este solo disponía de una sola suite para parejas, el grupo cansado estuvo de acuerdo en tomarla, por suerte no tenían limitaciones de capital y esta vez Klastos pagó por completo el servicio.

Fue fácil convencer a Ember que durmiera sola en la cama lujosa, Klastos alimentó su orgullo señalando lo digno que sería para la gobernante de la tierra de los dragones, prefería eso a que ella le reclamará en la mañana algún dolor corporal por dormir incómodamente. Ember aceptó presuntuosamente sin importarle que fuera empalagosa la decoración

Klastos y Spike agradecieron en silencio al cielo, ellos dormirían en la sala de estar de la suite, lo más lejos posible de Ember, ambos necesitaban un descanso de la voz de Ember y sus ronquidos

Ember y Spike antes de ir a dormir visitaron el buffet, querían devorar todo los posible, Klastos en cambio deseaba relajarse y tener algo de distancia de cierto dragón azul, así que optó por ir a las aguas termales del hotel.

Para el, era casi como una piscina con agua caliente, para su delicia no se encontraba nadie en las aguas, soltó una exhalación para relajar los hombros y se deslizó a las aguas calientes

No hervían como la lava, pero la temperatura era suficiente para aflojar sus músculos tensos, el agua era más ligera en comparación igual, le agradaba, apoyó su espalda al borde sosteniéndose con ambos brazos e inclinándose al techo cerró los ojos.

El silencio solo era acompañado por el leve movimiento de la superficie de las aguas, apreció enormemente tal calma, creyó que habían pasado décadas que no disfrutaba tal estado que le recordaba a la quietud en las cavernas de Irkalias, se perdió en su misma respiración que no escuchó a alguien acercarse

"¡CAWABONGA!" un gritó rompió en el aire

Klastos saltó en su lugar en lo que una ola chocaba en su cara, se recompuso limpiándose los parpados del agua y vislumbró como Ember chapoteaba y elevaba el agua alegre con sus brazos y alas al otro extremo de la piscina

"Ember espérame" dijo Spike en lo que se unía a las aguas termales

Klastos permaneció de pie, su boca en una línea inexpresiva mirando como Ember y Spike jugaban en las aguas ruidosamente, pensó en retirarse, pero esto podría malinterpretarse en que rechazaba su presencia, suspiró cansado, al menos Ember no se encontraba para regañarle.

Se hundió nuevamente dispuesto a volver a disfrutar las aguas, cerró los ojos ansiando volver a su estado anterior, le fue imposible con las carcajadas y juegos de sus otros dos compañeros.

Separó los parpados, observó como Ember le hacía bromas a Spike con el agua y este le decía que se detuviera, Spike era fornido bien podría responder salpicando a Ember, pero solo se cubría y reía por sus trucos.

Spike sumergió un puño y lo apretó, un chorro de agua fue a la cara de Ember que graznó falsamente indignada, Klastos ocultó su risa apretando los labios, en Irkalias sus días transcurrían apaciblemente, aún así se encontraba riendo más a menudo aquí afuera inclusive con Ember ¿Extrañaría este tipo de momentos al volver a casa?

Rodó por sofá y miró el otro sillón donde se encontraba acostado Klastos, él se había retirado primero de las aguas termales para ir a dormir. Spike podía escuchar el viento por el gran ventanal y algunas cigarras, era una noche pacífica para descansar, pero no conciliaba el sueño.

Estaba oscuro y solo vislumbraba el contorno de la espalda de Klastos, suspiró en duda mirándolo, cuando tuvo algo de valor habló

"Klastos ¿Estas dormido?" murmuró Spike

"Ya no lo estoy" respondió Klastos sin moverse

"Oh… disculpa" se mordió culpable Spike

Al escuchar la risa de Klastos supo que estaba bromeando, deseaba componer las cosas así que prosiguió

"Lamento lo de hoy, por subirte al escenario sin preguntarte, por no detener a Ember y por qué hayas pisado la cárcel" dijo Spike

Klastos se giró quedando boca arriba, volteó la cabeza para mirar un momento a Spike y de ahí perderse en el techo

"No tienes que disculparte yo… yo me divertí mucho" respondió Klastos

"Pff hacer el ridículo enfrente de una multitud, pasar medio día en una celda con reclamos y vagar por horas en busca de un lugar para dormir, tienes un humor raro" Spike resopló sarcásticamente

"No lo negaré, perdí un poco los estribos en el momento, pero ya cuando transcurren los hechos y recuerdas lo ocurrido, los encontrarás divertido, es lo que te queda al final del día, una anécdota para aprender y si es posible divertida de contar" Klastos profesó

Tenía que darle por su lado, aún sentía esa pequeña espina de culpa al recordar como había obligado a su nuevo amigo a tocar el piano.

"Creo que exageró el oficial, tu solo en el piano fue…. extravagante ya sabes co-"

"Toco horrible" interrumpió secamente Klastos

"Tocas horrible" afirmó seguidamente Spike

Carcajearon ante la irrefutable afirmación

"¿El hermoso piano solo es de adorno en tu estudio?" preguntó Spike mirando el techo al igual que Klastos

"Era de mi madre, ella tocaba el piano, iba a enseñarme cuando fuera mayor … dudo que hubiera asimilado algo, no tengo oído musical" rio a lo último

"Creo que tienes más potencial que Ember" consoló contento Spike

"¡Escuché eso!" gritó Ember al otro lado de la suite

Ambos estallaron en risas, tuvieron que contenerse cuando Ember amenazó con golpearlos con las almohadas o peor aún ante la posibilidad de que empezará a cantar


La cena pasó sin precedentes. No hubo tensión en absoluto, Discord mostró buenos modales durante la velada, entre él y Harebell explicaron los motivos de su visita. Su Harebell estaba por iniciar una encrucijada, las alegaciones del draconequus de la extinción de la magia era incuestionable.

Habían llegado tales indicios por boca de sus súbditos, algunos habían avistado zonas donde la magia desapareció a tal grado que absorbió todo color existente, en otras aún era un pequeño retoño permitiendo la vida en desolados páramos, que su hija iría en busca de una solución le orgullecía y preocupaba

Harebell le pidió su apoyo para encontrar un re emplazo temporal en Gorias, tan responsable no quería evitar sus deberes como guardián de esas tierras, aceptó en apoyarla reuniendo información de aquellos batponys preparados y disponibles para ocupar tal tarea, quedaron en revisar mañana las vacantes y todos se despidieron para descansar.

Carmilla se encontraba en sus aposentos, antes de iniciar su trabajo necesitaba informar a su esposo, cuanto antes mejor, Viktor podría ser a veces era imprudente, iría sin dudar hasta el fin del mundo por proteger a lo que le importaba.

Galopó hasta su estudio personal, ignoró los muebles de caoba negra y las cortinas rojas hasta posarse en un soberbio espejo ovalado con un marco de plata estilo gótico. No veía su reflejo en él, cerró los ojos y su cuerno plateado brilló en rojizo, la punta tocó el cristal, al tocarlos este se ondeo como si fuera agua.

Las ondas pequeñas fueron creciendo continuamente, cuando la superficie se calmó apareció el reflejo de un fornido alicornio azabache al igual que su melena, su corona en cambio era blanca con bordes de plata, sus ojos brillaban como azul zafiro y sus colmillos relucían en una viciosa sonrisa

"Lady Carmilla Lotaria" se inclinó el alicornio sin borrar su sonrisa

"Count Viktor Mort" saludó Lotaria con una pequeña reverencia

"Permítame decirle cuan honrado me siento por saludarla y expresar abiertamente lo hermosa que es, como siempre, que envidia me da su esposo" agregó sin vergüenza

Carmilla rio al ver como movía sus gruesas cejas coquetamente con aquella sonrisa colmilluda

"Amor, tú eres mi esposo" dijo con gozo Carmilla

"Oh, que alivio, ya estaba lamentando y planeando la muerte de su cónyuge" movió un ala a su pecho con falsa culpa

"Viktor, me prometiste no volver a tus viejos hábitos" Carmilla planeaba que se escuchará como regaño, pero se encontró sonriendo juguetonamente

"Era una indefensa broma mi amor… al menos claro está si me pidieras hacer el trabajo sucio" Viktor la miró con complicidad sonriendo abiertamente ante el ofrecimiento

"Viktor" advirtió ahora seriamente Carmilla

"Soy inocente amor mío… hasta que se pruebe lo contrario" alzó las alas como si mostrará que no tenía nada que esconder

"Eres terrible" dijo Carmilla sonriendo y negando con la cabeza

"Y me amas por ello" presumió alegre Viktor

Sus ojos azules se suavizaron y bajo su cabeza para apoyar su frente al espejo, ella igualó su ademán deseando sentir el contacto de su amado, pero solo sentía la superficie fría

"Te extraño" susurró Viktor

"Igual yo mi amor" acepto un poco abatida Carmilla

Se separó del espejo y vio como Viktor hacía un pequeño puchero, deseaba preguntarle sobre su día o como se encontraba, preguntas tal vez banales para algunos, pero para ella eran transcendentales, todo lo que incluía a Viktor o su hija lo era.

"Harebell ha venido de visita a casa"

"¿Lo está ella?" sus ojos se agrandaron en asombro, sus gruesas cejas se contrajeron en tristeza e irritación "¡Y no estoy ahí para ella! oh mi pobre pequeña seguramente quería dar una sorpresa a sus amorosos padres y ¿Qué hago yo? ¡Perdiendo el tiempo en reinos ajenos! ¡Tengo que volver para ver a mis pastelitos!" levantó sus cascos y agitó sus alas como si se prepara para una desesperada partida

"Viktor tienes un deber que cumplir, no puedes venir y abandonar tus responsabilidades" habló con sosiego Carmilla intentando por hacerlo entrar en sus cabales

"Soy rey, puedo hacer lo que se me plazca" resopló Viktor con un aire vanidoso

"Eres un rey y tienes una obligación con tu pueblo, tampoco olvides la otra razón por la que asististe, él era tu amigo"

Apartó la mirada culpable Viktor, su postura se debilitó, sus labios bajaron en tristeza y sus orejas se aplanaron

"El lo era… era un buen amigo" suspiró en derrota y miró nuevamente su esposa "Me disculpo, su muerte y … sabes que no me es grato estar tanto tiempo lejos de ti o nuestro hogar, y encima nuestra hija retornó a Cartarxis, aunque sea por poco tiempo, me hubiera encantado recibirla a tu lado" bajo su atención al suelo abatido, sus mirabas se movían levemente buscando tal vez las palabras correctas para volver a disculparse o una vieja memoria

Carmilla comprendía a su marido, muchos veían a Viktor como un ser intimidante, su antigua reputación le prescindía, ella conocía esa parte suave y vulnerable que permanecía oculta a los desconocidos.

"Tal vez extienda su estancia poca más a tu regreso" confortó Carmilla

Se curvó una pequeña sonrisa en el rostro de Viktor esperanzado ante la pequeña posibilidad

"Esperemos que así sea" respondió

"Ella vino con un amigo"

El rostro del alicornio se crispó, sus cuencas trascendieron del blanco al rojo, sus colmillos se alargaron, las plumas de sus alas se alzaron revelando el surgimiento de unos apéndices. Carmilla conservo su refinada postura sin inmutarse a la leve metamorfosis de su marido. Viktor suspiró para apaciguar su temperamento volviendo a su forma benigna

"¿Un amigo? ¿Qué clase de amigo?" El labio tembló mostrando sus colmillos al pronunciar aquel sustantivo

Aquí venía su martirio, el padre sobreprotector siempre reluciría en él y era terco como una mula, hacerle entender no sería sencillo, la madrugada sería larga, Carmilla inhalo aire para comenzar y con una voz firme y autoritaria habló

"Viktor, tenemos que hablar"


Glosario:

Cartarxis: ciudad oculta desde antiguos tiempos, en ella habitan los antiguos batponys, así como su descendencia, se encuentra rodeada de frondosos pinos y árboles con flores azules, se rumora que este último eran cultivos propios de la familia real original. Escondida por una misteriosa niebla se ha llegado a considerar una leyenda su existencia

Originales: jerga propia entre los vampiros, fueron los primeros vampiros en existir, su vitae vampírico es el más puro y poderoso. Debido a las guerras y cazadores la primera y segunda generación fue eliminada por completo. Solo han sobrevivido dos de la tercera generación cuya sangre conserva las propiedades de pureza de sus antecesores. Se les denomina de igual manera antiguos o primordiales.

Progenitor: jerga propia entre los vampiros, es aquel que da la sangre para el nacimiento de un vampiro, en pocas palabras el que convierte. Algunas veces se le denomina padre y/o madre, aunque no tengan lazos consanguíneos, más bien por la responsabilidad que recae en el por engendrarlo, como su ley lo dicta: Aquellos a los que engendras son tus propios frutos y sus pecados serán tu carga.

Engendrado: jerga propia entre los vampiros, es aquel que es engendrado como un vampiro, en pocas palabras el convertido. Se le denomina de igual manera como descendiente.

Híbrido: jerga propia entre los vampiros, conocidos igual como hijos de la luna. Generaciones lejanas de lo originales, el vitae vampírico ha sido diluido causando la falta de inmortalidad y la innecesidad de consumir sangre sustituyendo su dieta por frutas. Estos abundan en la actualidad y viven sin ocultarse a los ojos del mundo. La "impureza" del vitae vampírico apareció en la décima sexta generación.


Notas del Autor:

El capítulo llegó antes de los esperado, incluso a mi lector beta le sorprendió, tenemos que confesar que ha estado listo desde hace una semana no se había publicado por qué no me decidía por un buen título, los primeros días se produjo un fervor debate entre las opciones, de ahí preferí esperar que llegará solo. ¡Y llegó hoy! a la hora del desayuno :D.

Ahora me encuentro en un punto donde tengo que comenzar hacer mis hojas de referencia, así que me tomaré un tiempo para centrarme en el dibujo antes de pulir el capítulo 9.

Estaré más activo en mi Twitter, deviantArt y Tumblr, recuerden que en este último pueden enviarme preguntas sobre este AU o bien solo saludar, a veces me desaparezco, pero volveré incluso de la tumba, al parecer mi vecino practica la necromancia pues en la madrugada puedo escuchar sus alaridos, es eso o grita en busca de su gato.

Por último, pero no menos importante, quiero que recuerden cuidarse en esta época de pandemia, no sucumban en la tristeza, sé que es algo difícil, me he visto en situaciones deprimentes, he perdido amigos y personas que considero familia. He sufrido aquel terrorífico sentimiento de que me falta el aire o ese vacío en mi pecho, por lo que he tenido que acudir a ayuda profesional, la terapia es maravillosa no lo vean como un tabú.

Escribir, dibujar, leer sus comentarios me contribuyen positivamente, espero que leer este fanfic o mis notas les alegren un poco el día, que no se sientan solos y sobre todo que continúen con las medidas para estar seguros en estos tiempos oscuros y como diría Tefra si ya no encuentran las estrellas "Incluso en su ausencia, en medio de la infinita oscuridad siguen brillando"

Me despido de todos ustedes náufragos, sigan a la deriva hasta la siguiente entrega