Notas del Autor: 13/ 02/2022

¡Alom los saluda!

A partir de ahora los capítulos serán de dos dígitos :,D ¡Hurra por la perseverancia!

Este es el capítulo que ha tenido más revisiones por mi lector beta, para colmo de males decidió perderse desde el día de muertos a tres metros bajo tierra, así que descargo toda culpa de retraso en su persona.

Estoy un poco apurado debido al trabajo, los cierres e inicio de año son los peores, por eso mi ausencia en las redes y en actualizaciones, una disculpa por el retraso de mis felicitaciones acorde a las festividades

Como siempre agradezco sus comentarios, me dan ánimos a seguir escribiendo y alimentan un poco mi cordura, sigo sin opción de redimirme de todos modos. Dedico este capítulo a mi lector beta que desde un principio ha mostrado su apoyo sin ser un fan de MLP o los fanfics, solo es un loco que ama criticar el trabajo ajeno, espero sacarle otra lágrima como en el capítulo cinco.

Gracias por tomarse un tiempo para comentar y mostrar interés en mi pequeña aportación al fanfiction:

Docwakko -

Jushilda1907 –

ventiladorshhhh

braz123456

momourice3

pan_a_medio_comer

Descargo de responsabilidad: No soy dueño de "My little pony"

Los demás personajes mencionados en este fanfic me pertenecen


Capítulo 10. Las dulces mentiras o las crueles verdades

"¿No crees que es una excelente manera de relajarse?" dijo emocionada Twilight vaciando una hilera de libros. Ella y Moon Charm habían decidido catalogar y acomodar los libros de la biblioteca

"Depende a quien le preguntes, para tu suerte aquí estoy y concuerdo con tu pensamiento" contestó alegre Moon Charm

"Siempre aprecie la ayuda de Spike, pero no se divertía en absoluto" dijo Twilight con cierto abatimiento

"Incomprensible" Moon Charm revisaba la solapa de un libro a espaldas de Sparkle

"Sunset y yo…" se congeló Twilight, rara vez la mencionaba, una diferencia palpable a Discord. Donde él sería capaz de conferenciar la misma eternidad sobre su difunta esposa, al lado opuesto se encontraba Sparkle que mencionaba poco a su amada Sunset.

No es que evitará el tema o no la extrañará, era inevitable no recordarla, solo no quería vivir en el pasado ¿No es lo que siempre amonestó del señor del Caos? Cómo este aferró su cordura al recuerdo del Fluttershy, era su deber dar el ejemplo, ella no temía a la depresión, en secreto Twilight le aterraba ser igual a Discord.

Respiró para controlar los sentimientos a flote, tal y como Cadence le había enseñado, aunque inclusive para la princesa del amor fue arduo. A veces Cadence derramaba una lágrima cuando hablaba de Shining Armor.

"Twilight" habló Moon Charm desconcertada por su silencio

"Ah disculpa, me distraje revisando este libro… te decía que Sunset y yo pasábamos días clasificando libros" decidió no fingir amnesia, su aprendiz se daría cuenta de su punto de inflexión respecto a su difunta esposa y no demostraría tal debilidad.

"Oh" dijo simplemente Moon Charm sin presionar el tema, Twilight agradeció la discreción otorgada

"Una vez hicimos algo atrevido y ordenamos los tomos por color de la tapa" confesó la travesura Twilight con las mejillas sonrojadas

"La haces sonar aburrida. Deberías contar aquella vez que accidentalmente levantó una maldición por tomar un escrito prohibido" un eco llenó la habitación

"Discord" llamó Twilight ignorando su comentario y buscando entre los estantes la ubicación del señor del caos, una chillona risa saludó a Sparkle desde el libro que sostenía, bajo la mirada y descubrió a un pequeño Discord acostado entre las letras de la hoja, había revuelto algunas palabras, así como alternó el color y tamaño de estas.

El ojo de Twilight se crispó al darse cuenta que era un primer tomo regalado por Sunset, se vio tentada a cerrar el libro de golpe, suspiró para tomárselo con calma

"Volverá en un momento a la normalidad, volverá en un momento a la normalidad, volverá en un momento a la normalidad" se repitió a sí misma para no perder los estribos

"No soy nadie para criticarlas en como desperdician su tiempo libre, pero esto es muy ordenado para mí, creo que mi fuerza está empezando a desvanecerse" se quejó Discord dramáticamente llevándose un brazo a la frente, se deslizó del libro derritiéndose en el suelo formando un charco del draconequus

Twilight rodó los ojos sonriendo, apenas estaban iniciando de catalogar por lo que sabía que su amigo solo estaba jugando

"Nadie se preocupa por este pobre e indefenso draconequus" lloró Discord elevándose a toda su altura del charco

Moon Charm apretó los labios para no reírse de los estados de Discord, Twilight admitió que era divertido, pero no encontró humor en sus payasadas al recodar su comentario sobre Sunset, algunas historias solo deberían ser reservadas en su memoria.

"Y yo pensando que visitabas para ayudarnos" comentó Twilight ignorando el drama de Discord

"Me encantaría darte una garra, pero dudo que compartamos el mismo gusto respecto a diseño de interiores" contestó con una presuntuosa sonrisa mirando sus manos "Mis negocios son otros, princesa, y creo que son de tu interés" juntó su hombro con el de Twilight

Twilight alzó una ceja a Discord perdida en este punto, nunca fue fácil seguir el hilo de pensamientos del señor del caos, dudaba que alguien fuera capaz de hacerlo

"¡A la sala del mapa!" gritó Discord mientras eran envueltos por el humo y un tono de instrumentos de viento los acompañaba

Aparecieron en la sala del mapa, Twilight parpadeó repetidamente para asimilar la habitación, diminutas copias de Discord se movían por el mapa de la amistad con cascos amarillos y chalecos de seguridad.

Un grupo usaba flexómetros y reglas en una parte del mapa, otro grupo había formado una pequeña torre de andamios y tablas donde supervisaban a los medidores, martillaban tablas o se sentaban a tomar un pequeño almuerzo, y el último grupo se encontraba… ¿Pintando?

"¿Para qué pintarían el mapa?" se preguntó Twilight confundida más que mortificada

"No te agobies solo están tomando medidas y datos, dejarán todo como antes cuando terminen" dio palmaditas Discord al hombro de Twilight

"Me parece interesante que estén trabajando tan arduamente, pero ¿Por qué?" la suplica iba de la mano en el interrogante de Twilight

Los ojos disparejos de Discord brillaron ante su pregunta y respondió con una sonrisa vanidosa

"El elemento de la amabilidad y yo" señaló con orgullo su pecho "hemos sido llamados para ir a en busca del siguiente portador, solo vine para confirmar nuestro nuevo destino y hacerte entrega de esto" una torre de hojas blancas apareció en las garras de Discord, esta se inclinaba por la absurda cantidad, seguramente no se desplomaba gracias a su magia

"Discord… ¿Qué es esto?" examinó Twilight con curiosidad

"Un informe hecho por moi, sobre los sucesos de mi encuentro con el nuevo portador de la amabilidad, los antecedentes y logros de su vida, mi viaje más allá de Equestria, todo con detalle e incluso con mapas y gráficas del nivel de la magia de la zona" unos lentes con armazón grueso y cristales de botella aparecieron en la cara del draconequus

Ahora los ojos de Twilight brillaron mientras Discord entregaba su tesis titulada "El nuevo portador de la amabilidad y un heroico draconequus"

"¿Y dónde está el portador de la amabilidad?" preguntó con un alegre interés Moon Charm

"Oh, ella está ocupada preparando su maleta y despidiendo a su familia, no vi educado interrumpir tal momento emotivo así que para ser eficiente vine aquí para trazar nuestra ruta y aprovechar a entregar el informe" dijo Discord apartando la mirada a la obra de los mini Discords

"Es muy considerado, me gusta que usarás crayolas en las gráficas" alagó con franqueza Moon Charm cuando le fue compartida una copia

"Lo sé, las crayolas están muy infravaloradas" suspiró con decepción Discord lanzando los lentes, los anteojos de botella aterrizaron encima de un pequeño Discord el cual chilló por ayuda a sus compañeros, los cuales enseguida corrieron a su socorro

Twilight sonrió suavemente, sintió un orgullo hacia Discord al ver como este había tomado su consejo, el señor de caos había aceptado su error y aquí se encontraba esforzándose, debió depositar su confianza en él desde el principio externándole sus inseguridades, bastó una charla para que enmendara sus aberturas.

Una ligera incomodidad paso al recordar como ignorando el consejo de Celestia había invocado accidentalmente a Discord, tendría que darle la razón a su antigua tutora y dejar a rienda suelta a su viejo amigo.

"Gracias Discord" dijo Twilight pensando que era lo menos que se merecía

Discord la miró con sorpresa, sin palabras solo asintió y se esfumó nuevamente del estudio en un pacífico chasquido, dejando atrás a sus ruidosas copias en la sala del mapa.

Un mini Discord se acercó chillando que al terminar ellos dejarían todo en orden, como a todos los ponis les gustaba, por lo que no tenían que preocuparse o interrumpir el área de obras, con eso fueron echadas amablemente de la sala y en la puerta se colgó un letrero en el que se leía "Discordes trabajando"

Maestra y estudiante rieron ante el letrero

"Así que, ¿Sunset levantó una maldición?" comentó Moon Charm con una sonrisa de complicidad

"Lo hace sonar tan peligroso" bufó rodando los ojos

"Si había sido peligroso" pensó Twilight mientras levitaba el informe de Discord "Por qué no continuamos con la biblioteca mañana, me gustaría leer el manuscrito de El nuevo portador de la amabilidad y un heroico draconequus, creo que esto necesitará más orden que los libros" dijo Twilight con curiosidad y una escondida desesperación por arrastrar lo más lejos posible el tema de Sunset

Para su alivio Moon Charm asintió entusiasmada tomando una copia de la torre de libros y prometiendo que mañana compararían sus notas.

Twilight concordó con alegría, se despidieron cada una a sus alcobas, Twilight soltó aire contenido al saber que Moon no empujaría la plática hacia el tema, galopo a su habitación pensando constantemente en Sunset Shimmer.

Ella y Sunset no siempre compartieron los mismos intereses, Sunset era un poco más… osada, provocaba a veces los límites de lo correcto, fueron solo un par de ocasiones que se vieron involucradas en aprietos por las decisiones de Shimmer, la cara de Twilight se contrajo al recordarlo, tuvieron una acalorada discusión llegando a la posibilidad de separarse.

Al igual que todas las parejas tenían sus diferencias, ellas no fueron la excepción, pero salieron adelante, solucionaron sus problemas siendo sinceras la una con la otra. Con todo defectos y virtudes ambas se complementaban, donde Twilight marcaba la línea de la integridad, Sunset aliviaba la severidad en las decisiones de Twilight.

Para Twilight Sparkle siempre fue el blanco y negro, nunca supo que hacer con el gris, pero para ello estaba su amada Sunset Shimmer, aunque había aprendido bien en su compañía, a veces sentía que el sol no se asomaba por completo sin ella.

Sus espantosas visiones se habían apaciguado desde el llamado del mapa, pero ahora su mente se encontraba visitando los recuerdos de Sunset. Podría aludirlo a los comentarios de Discord o a la nostalgia por las misiones del mapa de la amistad.

Ahora en la soledad de sus habitaciones se permitió suspirar y bajar los hombros cansada. Dejó el informe del señor del caos en su escritorio, tomó asiento y con una sonrisa triste se consintió arrastrarse al pasado, cerró los ojos para concentrarse en recordar a su amada esposa después de lo que parecía una eternidad.


El amanecer se había asomado horas atrás, pero ella había abandonado el calor de sus sábanas antes de que el sol se elevará, sus deberes como gobernante de Equestria lo demandaban, incluso antes de tomar el puesto, Twilight ya era un poni madrugador aun así se encontraba galopando de vuelta a sus aposentos.

En las últimas semanas no deseaba despegarse de su cama, no por pereza, la razón era mucho más egoísta y sentimental, le dolía separarse de Sunset, la dolencia aumentaba a medida que pasaban los días, horas y minutos consiente de que estos eran los últimos momentos de su amada esposa.

Un día Twilight despertaría con solo sábanas frías, tal vez incluso prendería la chimenea o invocaría un hechizo de calor, pero sabía que sería perseguida eternamente por una brisa gélida al llegar la partida de Sunset Shimmer.

Sus lúgubres pensamientos fueron disipados al abrir la puerta de sus habitaciones y vislumbrar el objeto de sus divagaciones, sentada en la cama mirando el ventanal se encontraba ella, los rayos del medio día resplandecían en su melena en lo que una vez fue fuego ahora era ceniza, los parpados cerrados resaltaban las innumerables arrugas de la edad, pero cuando se giró para mirarla con aquellos hermosos ojos verdes, Sparkle solo vio una vívida chispa llena de determinación y un mordaz intelecto que solo Sunset conservaría.

Tomó aire ante la hermosa imagen y se acercó con una sonrisa a un lado de la cama

"Buenos días" saludó Sunset con una voz ronca y baja

"Buenos días" contestó Twilight "¿Cómo amaneció mi pequeño rayo de sol?" preguntó cariñosamente rozando su nariz en la mejilla de Sunset

Sparkle tenía sus momentos empalagosos y dulces, solo Sunset sería testigo de este lado suave y últimamente se encontraba más a menudo mostrando esta faceta, ya sea por la edad o bien por el estado físico de su esposa. La vejez había sido benevolente con Shimmer, aún contaba con la vista y era capaz de caminar unos cuantos metros sin dolor, pero si se esforzaba demasiado las repercusiones solían manifestarse posteriormente

"Me duele un poco la cadera" dijo con un puchero Sunset

"Te esforzaste demasiado ayer, la levitación toma mucho de tu fuerza, hubieras dejado las cajas de los libros a los guardias, igual están para auxiliarte" explicó Twilight mientras se acomodaba en la cama a lado de Sunset, la cubrió con un ala y asentó su cabeza debajo de la barbilla de su esposa, sintió como esta resoplaba en su melena

"Adoro como te preocupas por mí, pero no fue demasiado, además los guardias no tienen cuidado con los libros, son primeros tomos y tenía que supervisar presencialmente que se entregaran a las bibliotecas destinadas, los jóvenes de ahora no aprecian el conocimiento milenario" se quejó Sunset

Ambas rieron ante la diatriba esta, Sunset se hundió más en la melena de Twilight, haciendo un lado la corona y revolviendo algunos mechones

"Me encontré con Discord ayer" comentó Sunset, Twilight solo tarareo en respuesta "Trató de acomodar algunos libros de las donaciones"

"Fue una… ¿buena ayuda?" aseguró vacilante Twilight

"Cariño, como dije, trató, al final la intención es lo que cuenta" respondió Sunset riendo a lo último con Twilight

"Habló un poco de Fluttershy igual… aún se siente culpable por su… equivocación" agregó

"Fue comprensible, no es como si hubiera intentado apoderarse de Equestria nuevamente, sus emociones se hicieron cargo en su bruma" la empatía a su amigo estuvo presente en la voz de Twilight

"Lo mismo le comenté… ¿recuerdas cómo llegó aquel día? Cargando a Fluttershy…lo que él insinuó…" sin atreverse a completar los hechos Sunset preguntó. Twilight continuaba debajo de la cabeza de Sunset, sin verla sintió como su sonrisa se desvanecía y se aferraba con fuerza a ella, la angustia en sus palabras hizo que su corazón se contrajera

"Como si fuera ayer" contestó Twilight devolviendo el apretón

"¿Lo has pensado?" susurró Sunset. Twilight se apartó del cómodo contacto de su esposa para hablarle de frente

"No le guardo resentimiento, fue un momento difícil para él" afirmó con tristeza Twilight

"No me refería a eso" continúo al ver la cara confusa de Twilight, una sonrisa se dibujó por afectar la imagen impermutable de la princesa de la amistad "Si tuvieras la posibilidad para evitar mi fatídico final" dijo lo último con algo de ironía, la cual se había vuelto recurrente en los últimos meses al igual que el sarcasmo.

"Soy responsable de Equestria, un ejemplo yo debo-" aseveró con firmeza la princesa de la amistad

"¿Y si yo te lo pidiera?" interrumpió suavemente Sunset

Sparkle se congeló ante el cuestionamiento, su cara debió contraerse incómodamente, pero Shimmer no tomó a mal su reacción, pareció complacerle la repulsión hacia su pregunta

"Ya me disté tu respuesta" dijo con una suave sonrisa Sunset

"Sunset" murmuró Twilight agitada, sus ojos se movieron desesperados por enmendar su respuesta, pero Sunset solo negó con la cabeza mientras reía dulcemente, las pupilas verdes no transmitían ofensa alguna

"Tranquila Twilight no te lo estoy solicitando, yo… no estoy asustada por irme, solo… no quiero dejarte, no deseo ir a un lugar donde no estes, rayos la edad me ha hecho una vieja sensible" abrazó con toda su fuerza posible a Twilight

"¿Qué quieres que haga?" ofreció Twilight buscando la mirada de Sunset, temiendo la posible solicitud, pero no se encontraba deseando rechazarla

Sunset volvió a negarle, la tensión se escapó del cuerpo de la princesa de la amistad

"Nada amor. Por eso fuiste elegida para guiarnos Twilight, siempre has estado ahí para recordarme los límites, yo no serían tan… firme y ortodoxa en mis decisiones" confesó con una mirada afligida

"Lo dices como si fuera una cualidad negativa, no siempre tengo la razón" animo Twilight acariciando su mejilla

"He traído problemas en el pasado" apartó la mirada Sunset

"¿Te arrepientes?" preguntó Twilight, la sonrisa confiada de Sunset le adelantó su contestación

"Para nada, lo hecho, hecho está, mi único arrepentimiento es lo que te hará mi ausencia… Por favor no te saltes tus comidas" suplicó Sunset sosteniendo con ambos cascos las mejillas de Twilight

"Aún sigues aquí" canturreo Twilight haciéndole cosquillas con la punta de sus alas para oír aquella risa que tanto amaba

"Siempre lo estaré ¿Acaso no siempre sale el sol?" señaló alegremente Sunset

"Si" murmuró Twilight mirando el sol por su ventana y posando nuevamente su cabeza debajo de la barbilla de Shimmer

El silencio las cubrió, Twilight disfruto los cascos suaves de su esposa en su cuerpo. Sintió como sus ojos se humedecían mientras escuchaba su débil corazón, pero no podría permitirse que Sunset Shimmer la viera llorar, ella aún estaba aquí, se repitió aquella frase de que el sol siempre saldría mientras su mente se intoxicaba con la idea de que no era el mismo astro que se asomaba en cada amanecer.

"Te amo Twilight Sparkle, mi ratón de biblioteca" rompió la cacofonía Sunset, aquellas palabras fueron un bálsamo para el alma de Sparkle, sintió su corazón más liviano mientras sus alas se agitaban suavemente

"Y yo igual te amo Sunset Shimmer, mi brutal fénix" devolvió Twilight envolviendo con alas y cascos a su amada

Por un momento fugaz, Twilight Sparkle deseo que el tiempo se detuviera, en lo que posibilidad de retorcerlo a su voluntad trató de entrar en su mente, pero nunca lo permitió, cerró los ojos saboreando el aroma de Sunset y sentir su pelaje cerca, un recuerdo que siempre trataría de retener en su memoria, aunque al pasar los siglos este se escaparía por instantes.

Paso un poco más del mes cuando Sunset falleció mientras tomaba una siesta en la puesta de sol a lado de Twilight, la despedida fue tranquila, pero golpeo como si fuera un tsunami.


Twilight salió de los recuerdos del pasado con una exhalación lastimosa y un par de lágrimas. ¿Debió responderle de otra forma a su esposa y sumar sus esfuerzos en la búsqueda de la inmortalidad? No se atrevió a dar una contestación a su interrogante, no debía ni pensar en ellos, temía que el mero pensamiento se condenaría ir en contra de la misma armonía.

Por un minuto se encontró en la piel de Discord, compartieron el mismo dolor y perdida... No, era una mentira, no fue similar.

La existencia fue buena con ella y su Sunset, tuvo tiempo de despedirse, de disfrutar los últimos instantes a su lado, ver como su vida se marchitaba a través de las estaciones terminando en un frío, pero acogedor invierno.

Discord no se le fue concedido ese tipo despedida, el destino fue cruel con el draconequus, siéndole arrebatado sin previo aviso su amada pegaso. Si hubiera tenido tiempo ¿Discord hubiera aceptado la mortalidad de Fluttershy hasta el final? ¿Ella habría cambiado de opinión con el pasar de los años al caer en cuenta de la inestabilidad de su esposo?

Agitó la cabeza, era tiempo valioso perdido en las posibilidades, desconfiar de aquella manera de su amigo no era correcto, en especial cuando Discord se estaba esforzando en enmendar sus errores y tratar sus diferencias, el señor del caos se encontraba en una encrucijada por salvar la armonía todo gracias a su reformación y al amor que ardía por Fluttershy.

Era un tema del que le gustaría hablar, de sus difuntas esposas, tal vez podría aprender un poco de él, de aquella soltura para hablar de un tiempo que fue, pero ya no será, y él aprendería de ella, a no aferrarse a los que ya no están y ver a un futuro.

Por qué el mañana vendría, a veces con un sol frío o con un día con colores vívidamente nostálgico, pero no importaba siempre y cuando hubiera un hombro en que apoyarse o llorar, para eso estaban los amigos.


La pila de papeles que le había entregado a Twilight no contenían información sobre la ciudad de vampiros, ni el nombre de Harebell o cualquier similitud física con el anterior elemento de la amabilidad. Discord había maquillado las notas, revelando a la vez mucho y poco.

Refirió al portador de la amabilidad como Bell en el informe, inició contando sus antecedentes como protectora de Gorias, de ahí se fue por las ramas describiendo el entorno, así como la fauna de los alrededores, lo demás salió a rienda suelta, eso mantendría a la princesa de la amistad distraída por ahora.

Las copias de sí mismo en la sala del mapa fue una pequeña distracción que impedían la vista a la cutie mark de Harebell, aunque tampoco había razón alguna que esto delatara el origen de Flutterbat, muchas cutie mark se asemejaban entre los ponis, pero no estaba preparado para las posibles preguntas de Twilight en su visita al castillo de la amistad o que su hábil mente girará los engranes sobre las coincidencias, así que su plan fue simple: agóbiala con suficiente papeleo para evitar conjeturas o un interrogatorio.

Como era de esperarse funcionó, al menos por el momento. El papeleo no contenía mentira alguna y definitivamente decir una verdad a medias no era mentir. No estaba cometiendo algún crimen o traición en contra de la princesa de la amistad, eso se repitió tratando de apaciguar un poco la culpa.

No había otro camino a recurrir, dudaba que hablar con Twilight solucionara algo por ahora, aún tenía la misión de salvar la magia y preservarla, posponer aquella charla era crucial para atender sus prioridades.

Inevitablemente tarde o temprano Harebell y Twilight se conocerían, entonces...No quería ni pensarlo, era una buena fórmula para el desastre, y era un experto en ello, al menos podría intervenir para reducir los daños en ambas partes, debía escoger muy bien su baraja para su confrontamiento verbal con Sparkle, no perdería los estribos como la última vez.

La culpa del recuerdo recorrió su columna terminando por torcer su cola, los sentimientos encontrados surgieron, respiró hondo para relajarse tal como le había enseñado su apreciado pegaso, no volvería a caer en ese pozo, no tropezaría nuevamente ni respondería de manera agresiva con su próximo encuentro contra Twilight Sparkle.

Ella igual era su amiga, este hecho no lo reconfortó, hizo más pesada su carga, aun así, no se encontraba deseando dar marcha atrás

"Bien podrías decirle la verdad a Harebell" surgió la idea del interior de su cabeza

Negó agitando los ojos, era pronto, muy pronto, era un tema que necesitaba abordar con delicadeza. Su amada esposa seguía albergando aquella timidez en su carácter, bombardearla con su vida pasada reviviría las raíces de su conversión, un evento traumático que Harebell se negaba a mencionar, Discord viviría en la ignorancia si no fuera por Lady Lotaria.

La ira burbujeo en la boca de su estómago al imaginar el sufrimiento de su Fluttershy y saber que la culpable había pasado el velo de la muerte sin cumplir su condena en vida. Que agradezca a la armonía y los astros que la liberaron, porque todo el amor que sentía por su esposa, le sería devuelto con el crudo odio de su ser.

"¿Discord, te encuentras bien?"

La voz suave de Harebell lo desconectó de sus divagaciones, se había perdido en su caminata al gran comedor para encontrarse con Lady Lotaria

"Si, ya sabes como soy, voy y vengo" dijo Discord propiciándole un guiño

"Te veías muy turbado ¿Pasó algo con la princesa? ¿Ella… ella ve bien que yo resultará el portador de la amabilidad?" Harebell se ocultó detrás de su melena bajando poco a poco la voz con el temor en que sus preocupaciones fueran reales

"Cariño, si la princesa aceptó a un rebelde y terrible draconequus en su corte ¿Qué te hace pensar que no recibiría a una linda y amable batpony?" alegó Discord picoteando suavemente las orejas peludas de Harebell, continuo sus mimos al escuchar la pequeña risa "En verdad, ella me cambiaría sin pensarlo por cinco vampiros" dijo con seguridad, sin injuria en contra de Twilight

"Yo no te cambiaría" Harebell confesó en un momento audaz, su valentía se esfumó al entender el peso de sus palabras, su cara se sonrojo al mirar como Discord paso de una mirada sorprendida a una sonrisa entusiasmada

Cualquier respuesta del draconequus murió con la interrupción de un pegaso cappuccino, Briseida apartó a Harebell tumbándola al suelo en un abrazo

"¿Te ibas sin despedirte?" preguntó Briseida apretando a su amiga sin tocar su ala vendada

"Aún no nos vamos" explicó entre risas Harebell

Discord se aclaró la garganta audiblemente, ofendido de haber sido ignorado, la atención de las dos batpony se centró en el celoso draconequus que se cruzaba de brazos y miraba inquisitivamente a Briseida

"Hola Discord, ¿Quieres un abrazo?" ofreció Briss mientras envolvía con sus cascos a Harebell

"No, gracias" Negó obstinado con una postura inmutable

"Es una pena" dijo Briss con una sonrisa maliciosa mientras hundía su mejilla en la melena de Harebell "Te lo iba a dar Belly" cantó Briseida astutamente

Los ojos de Discord se agrandaron desesperados perdiendo el equilibro abrió la boca para mostrar el arrepentimiento de su decisión

"La oferta expiró amigo" lo cortó Briseida

"Tu no decides eso ¡Harebell abrázame!" lloró Discord tratando de alcanzar a Harebell, pero falló y cayó al suelo cuando le alejaron su poni favorito

Riendo Briseida descubrió sus alas de murciélago elevándose sobre Discord, mostrando sus incisivos le dio una sonrisa y le saco la lengua antes de salir volando mientras cargaba a Harebell lejos del draconequus

Discord se quedó en el piso mirando el pasillo donde desaparecieron, aturdido por la transformación de Briseida y por las mejillas sonrojadas de Harebell. Se deliberaba por seguir el juego y perseguirlas o solo chasquear los dedos simplificando todo el ajetreo

"Pero ¿dónde estaría la diversión en ello?" decidió con una risa de villano


Si algo apreciaba Carmilla era el bullicio en su hogar, sin las quejas matutinas de su esposo o las charlas entusiastas con su hija, el castillo se sentía vacío sin importar la cantidad del personal, si bien igual estimaba el silencio este se hizo pesado con la partida de Harebell y la ausencia de Viktor.

Por lo que cuando Harebell, Briseida y Discord entraron rodando por la puerta del comedor en una avalancha de helado multicolor no presentó disgusto alguno, no negaría la extrañeza del evento, pero eso no perturbaría su estado relajado, se encontró riendo mientras sus guardias fruncían levemente el ceño ante el desorden del draconequus.

"Briseida ¿Atormentas a nuestro invitado" preguntó Carmilla al mirar como Discord se quejaba algo sobre una noche de chicas con la mejor amiga de su hija

"Solo lo hago sentir en casa" contestó Briss alzando los hombros ignorando las protestas de Discord "¡Oye!" gritó Briss al sentir en su melena el frío helado

"La venganza es dulce y fría… ¡al igual que el helado!" dijo Discord carcajeándose mientras flotaba

"Habrá más tiempo para juegos mis niños" interrumpió Carmilla el acto de venganza de Briseida, esta suspiró abatida y bajó el casco junto a la bola de nieve de limón

Sin necesidad de exigir, Discord chasqueó los dedos y el helado fue desintegrado con su magia del caos. Incluso el aroma empalagoso fue sustituido por el olor de la piedra fría del castillo.

Lotaria no vio razón alguna para enojarse con el draconequus y sus travesuras, en especial porque estás divertían a su hija. Las comisuras de los labios de Harebell nunca decayeron y su baja risa nunca se apagó a lado de este.

Conservaba la fe en que, si algún día Viktor conocía a Discord, no se fijará en las supuestas imperfecciones del draconequus, que le bastará ver como Harebell era feliz a lado de Discord, solo deseaba que su reunión no aconteciera en un futuro cercano, aún necesitaba tener una charla frente a frente con su esposo sin tener de intermedio un espejo o una carta.

"Preocupaciones para otro día" se dijo a sí misma, y galopó junto a su hija

"Me alegra que te hayas decidido por las gemelas Ardebit, concuerdo que son perfectas para la tarea, hablaré con ellas y repasaré la lista de deberes que me entregaste, así podrás iniciar tu viaje sin pendientes" dijo Carmilla

"Gracias mamá" habló Harebell con una sonrisa

"¿Cómo se encuentra tu ala?" preocupada revisó el ala izquierda de Harebell

"Creo que ya está curada por completo" dijo mirando la venda

El cuerno de Lady Lotaria brilló para desenvolver el vendaje de Harebell, no había herida o mancha oscura en la membrana de amarillo pálido, con algo de confianza Harebell extendió el ala y aleteo lentamente, sonrió al no sentir molestia en el movimiento.

Aunque la curación en un vampiro era más acelerada, la recuperación completa fue gracias a la experiencia de Harebell en los venenos de la fauna de Gorias y el actuar rápido de Discord en auxiliarla, gracias a la nueva amistad de su hija no había cicatriz alguna en su ala o un resultado peor causada por la flor de Nextha.

Briseida se paró al costado izquierdo de su amiga, el pegaso cappuccino se transformó en batpony en un pestañar, agitó su ala mostrando una sonrisa colmilluda, sincronizada Harebell imitó el aleteo junto a Briseida.

Briss chocó sus cascos en el suelo, contó hasta tres y ambas se elevaron. Harebell se agitó un poco al principio, pero se enderezó cuando su cuerpo recordó el cómo volar, sus cascos fueron sostenidos por lo de Briseida invitándole a seguirla al techo mientras reían. Emocionada por volver a estirar sus apéndices en el aire, Harebell se unió sin dudar.

"No cerca de los candelabros queridas, recuerden lo que paso la última vez" advirtió con paciencia Lotaria al ver como transitaban cerca de las cadenas que sostenían las arañas

Paso su atención al invitado de su hija. Discord se encontraba parado a su lado, siguiendo los movimientos de Harebell con una sonrisa tonta y pupilas levemente en forma de corazón

"Dime Discord, ¿Dónde llevarás ahora a mi hija?" preguntó con cierta burla recordando su descarada confesión de hurtar a su hija

Discord volteo lentamente su cara hacia Carmilla reconociendo ahora su presencia, agitó avergonzado la cabeza temiendo que hubiera visto su cara de bobo enamorado, pero ya era tarde para tales temores, Lotaria había visto todo.

"No he estado por esos lares" dijo ignorando la pequeña sonrisa burlona de Lotaria, sintió como sus mejillas se calentaban por ser descubierto con la guardia baja "pero este mapa fue copiado a escala del mapa de la amistad, viajaremos a este punto" desenrolló un pergamino con un mapa trazado con crayolas de diferentes colores, pintura, brillantina y algunas calcomanías.

A pesar de lo colorido y brilloso, la proyección era legible incluso exacta pues le fue posible a Carmilla ubicar Gorias correctamente en el plano, se sintió satisfecha al notar como el señor del caos había excluido su ciudad oculta, al menos era un ser digno de su confianza por ahora.

Los ojos de Lotaria se abrieron levemente en reconocimiento al mirar la ubicación tachada en el plano, conocía muy bien el lugar, una coincidencia poco probable.

"Oh" soltó por lo bajo Carmilla tapándose la boca con un ala "Es la montaña las fauces del lobo, Viktor se encuentra ahí de estadía en el reino de Froudah" pronunció con cierta ironía

"¿Papá?" preguntó incrédula Harebell deteniéndose en el aire

"Su gente pasa por tiempos lúgubres, su rey ha muerto, era un buen amigo de tu padre, fue a mostrar sus condolencias" confesó con pesar Carmilla "Sus ministros están tensos por problemas internos con el cambio de monarca, algo inoportuno, todo fue tan rápido que tu padre se vio obligado a viajar solo" cerró los ojos abatida

Harebell voló para abrazar a su madre, a la reina de los vampiros no le importo que su corona se moviera o despeinar su melena mientras eran envuelta con los cascos de su hija

"Lo siento mucho" susurró Harebell en el cuello de su madre

"Oh cariño no hay nada que disculpar, no deseaba amargar tu tiempo en Cartarxis, la visita de tu padre se alargó por problemas políticos" tranquilizó Carmilla acariciando con un ala la espalda de su hija

"Me alegra que nos hayas visitado, me da seguridad que tengas conocimiento de cómo llegar a tu siguiente destino, enviaré un mensaje a tu padre explicándole tu visita y…" Carmilla volteó para mirar a Discord, con una sonrisa insegura agregó "la de tu nuevo amigo"

"Buena suerte, la necesitarás" posó un casco Briseida condescendiente en el hombro de Discord

"Ja, si se lleva bien contigo ¿Por qué necesitare suerte?" admitió el draconequus con una creída sonrisa cruzándose de brazos

"¿Ah?... ¿Le caigo bien a Viktor?" preguntó burlonamente Briseida a Carmilla alzando una ceja

"Hay algunos días" Lady Lotaria apartó la mirada de Briseida en su sincera respuesta

La sonrisa de Discord decayó un poco preguntándose si Briseida le estaba tomando el pelo, pero el semblante de Lady Lotaria no mostraba diversión alguna. Discord tragó nerviosamente

"Mamá" balbució Harebell con una mirada suplicante

"No te preocupes cariño, yo hablaré con él" aseguró con un guiño Lady Lotaria

Sonriéndose volvieron a abrazarse madre e hija, conscientes ahora que el tiempo para volver encontrarse sería indefinido

"Te extraño tanto, no te tomes mucho para volvernos a visitar" dijo con afecto Carmilla

"Lo siento, he estado ocupada… yo mejoraré en eso" prometió Harebell

"Estoy muy orgullosa de ti, no dudes de ti en ni un momento, mantente alejada del sol y por favor no omitas tus comidas" se separó para sostener los hombros de Harebell

"Está bien mamá"

"Si necesitas ayuda no dudes en pedirla"

"Si mamá"

Quería agregar otros consejos, pero basto mirar los ojos de Harebell para saber que no era necesario, asintió y soltó a su hija, aún faltaba la lista de interrogaciones y recomendaciones cuando se encontrará con Viktor, no hacía falta agregar una madre sobreprotectora cuando lidiaba con un padre como él, aunque eso no minoraba su preocupación o amor a su hija.

"Buen viaje, escríbeme cuando llegues y hazme saber si tu padre actúa… difícil, dale un poco de paciencia, ha perdido a un viejo amigo… Y sentirá que pierde a su hija" razonó para si lo último Carmilla mirando de reojo a Discord

Con un último apretón de despedida, Carmilla soltó a su hija mientras le indicaba el volar al bosque con precaución sin desear retenerla por más tiempo, el adiós al señor del caos fue cortamente respetuoso, el draconequus le agradeció su hospitalidad y sin vacilar siguió a Harebell y Briseida a las afueras del castillo.

Carmilla los despidió desde las grandes puertas principales, agitó su casco hasta que desaparecieron de su vista, miró un momento más en aquel punto lejano de la ciudad imaginando que pronto abandonarían Cartarxis por la niebla.

Suspiró complacida por la valentía de su hija y el orgullo la inundó comprendiendo la importancia de su tarea, lo mínimo que podría hacer era facilitarle a ella y a Discord su reunión con Viktor. Cuadrando los hombros con su fría sonrisa Lady Lotaria entró al castillo preparándose para darle las buenas nuevas a su esposo.


Harebell, Briseida y Discord salieron del castillo volando hasta los límites del bosque adentrándose en la neblina en busca de Cirrus, nadie entraba o salía del Cartarxis sin pasar por el velador.

"Para ser alguien que usa cascos de oro es muy silencioso" dijo Briseida cuando se demoraron más de diez minutos en encontrar a Cirrus

"¿Sus herrajes son de oro puro?" preguntó incrédulo Discord al imaginar el peso de tales accesorios

"Si, se los regaló la misma -"

*Clank*

El choque de los cascos dorados interrumpió a Briseida, todos giraron en los alrededores en busca del semental que producía tales notas o su farol

*Clank* *Clank*

Todos levantaron la mirada para encontrarse con una la luz amarilla y unas pupilas rosadas, el velador se posaba encima de ellos sentado sobre una alta roca. Entrecerró los ojos con diversión hacia los tres desorientados

"Cirrus, ¿Tienes tiempo ahí vigilándonos" voló hacia él Briss

El velador se limitó en alzar los hombros con una aguda sonrisa. Briseida puso los ojos del blanco y negó riendo

"Vaya, y Viktor cree que yo no me tomo nada serio, no conoce a su propio velador" sarcásticamente soltó Briss

*Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank*

"¡Oye! ¡Eso solo fue una vez!" apuntó Briss a Cirrus sonrojada

"Cirrus, venimos a despedirnos" habló Harebell queriendo detener cualquier discusión entre Cirrus y Briseida, a sabiendas que su amiga saldría avergonzadamente derrotada de cualquier enfrentamiento en contra el velador

Cirrus suavizó sus facciones al mirar a Harebell, se incorporó y salto desde lo alto de la roca para aterrizar con un blando repique de sus metales, se acercó a Harebell con los brazos abiertos, sin titubear ella se acercó para abrazar a su amigo

"Cuídate Cirrus, prometo visitarte más seguido" dio su palabra Harebell y se alejó para escuchar el adiós del semental

*Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank*

"Si, igual traeré a Discord si tiene tiempo"

*Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank* *Clank*

Las orejas de Harebell se agazaparon, sus mejillas se tornaron rojas mientras su labio temblaba. En cambio, Briseida sofocó su risa con su ala.

"De nuevo guardando secretos, ¿Por qué no le dicen a Discord que es lo que dice Cirrus?" se acercó Discord entre el grupo de batponys deseoso por respuestas a las reacciones de su poni favorita

Una Harebell ruborizada, una Briseida sarcástica y un Cirrus burlón lo miraron sin saber si alguien entre los presentes daría el primer paso para responderle

"Ci… Cirrus ¿Podrías abrir el sendero fuera de la niebla" murmuró Harebell desviando nuevamente el tema

Briseida y Cirrus cruzaron los ojos con sonrisas suficientes, no queriendo acongojar a la tímida batpony, el velador cedió golpeando tres veces el suelo con su farol, la neblina disminuyó formando un sendero despejado.

"Gracias Cirrus" gratificó Harebell dándole otro abrazo

"Los acompañaré hasta el final del bosque para despedirme, vamos, vamos" invitó Briseida, emocionada por compartir el vuelo con su mejor amiga de siglos

Harebell miró a Discord para comprobar su bienestar, esperando que este no instara en cuestionarla sobre las diatribas de Cirrus.

"Guíen el camino chicas, yo las seguiré" garantizó Discord con entusiasmo, las dos batpony asintieron, Briss desafió a Harebell en llegar al límite de la neblina antes que cualquiera

Discord observó cómo se adelantaban volando a la par Briseida y Harebell, se giró para mirar a Cirrus. El poni lo estudiaba con ojos apacibles. Separó sus labios para indagar al velador, pero enseguida negó con la cabeza, le sería imposible comunicarse con él y dudaba que el semental compartiera información con un excéntrico forastero

"Fue un placer Cirrus" despidió Discord y se giró para alcanzar a Harebell, se detuvo al sentir un peso con una pequeña punzada de dolor en su cola, se volvió para encontrarse con un casco delantero de Cirrus pisando la roja extremidad, miró directamente al semental para mostrar su molestia

"De dónde vengo eso es de muy mala educación" se quejó Discord tratando de zafarse, sin embargo, con cada jalón el velador presionaba más su pezuña

"Pero que... uuuff" sacó aire Discord cuando el otro casco de Cirrus se dirigió a su pecho

"¿Qué clase de…?" paró su interrogante Discord al mirar la pezuña de Cirrus en su busto, en medio de los dos se encontraba un cúmulo de hojas unidas por un hilo azul, levantó una ceja al velador, este volvió a presionar su casco ahora con una súplica silenciosa

Discord tomó lentamente desconcertado la ofrenda de Cirrus, indeciso al principio revisó los papeles, se detuvo en uno casi al principio donde indicaba una fecha siglos atrás con una cursiva robusta, leyó entre líneas un párrafo al azar

"…Llegó encadenada con un bozal tal bestia, aunque sus ojos estaban desenfocados y solo silbaba salvajemente, tenía un alma como yo, era inocente, y yo la entregaba por ley a mis señores, la escolte al matadero, un pegaso amarillo como la mantequilla y melena rosa, un ser incompleto, a medias, solo con una agobiada amiga y una peineta como pertenencias…"

Abrió los ojos en sorpresa, ojeó entre las páginas y los ojos rosados, el velador le estaba entregando una parte de lo debió ser su propio diario, específicamente de lo que debió ser la llegado de su Fluttershy a Cartarxis

"Tu -" incompleto su cuestionamiento al escuchar como Harebell lo llamaba a la lejanía, inconscientemente volteó sus ojos en dirección de su voz, volvió su atención al velador cuando este nuevamente apretó el agarre en su cola

Cirrus se llevó un casco a los labios para sellarlos, dándole un mensaje claro a Discord, cuando el señor del caos asintió en compresión lo liberó. Con la boca estrechada en arrepentimiento, apretando el agarre en su faro y ojos muy abiertos, Cirrus trató de sonreírle. Su rostro y el silencio transmitían mucho para el señor del caos.

"Gracias" fue lo único que Discord encontró decir, sintiendo que era muy poco, aun así, Cirrus aceptó su agradecimiento, como si estas palabras liberaran un peso en sus hombros pues su sonrisa pareció menos tensa

Guardando velozmente las hojas en un bolsillo de su piel, Discord se apresuró a ir hacia la voz de Harebell, en ni un momento volteó o escuchó nuevamente aquel peculiar tintineo.

La escena que se encontró fue conmovedora, esperaba ver quién había ganado la pequeña carrera, pero ambas batponys compartían sus despedidas, las lágrimas amenazaron por salir, pero fueron calmadas y reconfortadas. Discord sintió un alivio al ver como su Fluttershy contaba con tan buenos amigos y familiares, tal vez sus inicios como batpony fueron sombríos, pero aquí se encontraba ella rodeada de amor y la magia de la amistad.

Briss se despidió de Discord con un codazo amistoso y una amenaza no tan amistosa, el draconequus tomó ambas de buena manera, le agradaba el pequeño poni, era más simpática que Finias, puntos a su favor.

Harebell y Discord tomaron vuelo procurando en mirar a Briseida que agitaba su casco en un adiós, esta se hizo más pequeña con cada agitar de sus alas, hasta que a la lejanía solo quedo un oscuro bosque rodeado por la niebla de la noche.

"Avanzaremos más rápido ahora con mi ala curada" dijo alegremente Harebell mientras planeaba extendiendo las alas

"¿Segura en viajar por el aire? ¿No le tienes miedo a las alturas?" preguntó con cierto escepticismo Discord

La pregunta pareció desconcertar a Harebell, Discord se arrepintió de su interrogante al escuchar el abatimiento en su voz

"Al… Al principio si tenía pavor a despegarme del suelo, creo que todos empiezan de esa manera… los batpony son más rápidos que un pegaso promedio" suspiró "No soy la más rápida entre los batpony o la que hace las mejores acrobacias en el aire… pero vuelo bien y lo disfruto" admitió al final con una sonrisa complacida para si misma

"Es lo importante" respondió satisfecho con la última afirmación de Harebell

Harebell le sonrió y se perdió en el vuelo. Discord en cambio se perdió en ella. Observó atentamente como Harebell cerraba los ojos confiada disfrutando el aire, sus alas eran más fuertes que las de un pequeño pegaso y no había aquel fuerte pánico por la notable altura.

Ahora era difícil imaginar como en su anterior vida ella revoloteaba sin desear rapidez o fuertes emociones, tampoco es que ahora excedieran algún límite de velocidad, pero fue sorprendente considerando la distancia a la que se encontraba el suelo, las nubes cubrían por debajo resaltando las estrellas de la velada junta a la menguante luna, pero todo ello era opacado por el rostro apacible de Harebell.

El viento acarició su revuelta melena, soltando algunos mechones, su peineta brilló a la luz de la luna, fijó sus pupilas donde alguna vez hubo plumas, la delgada piel que cubría dicho miembro realzaba los huesos y músculos. Si, incluso en el batir era diferente a la de un pegaso, pero prevaleció aquella sutileza en sus movimientos.

Sintió extraño que algo opuesto se sintiera similar, le deleito el sentimiento, así como la montaña rusa de emociones que había experimentado desde su encuentro con Harebell, amor puro, caos puro…

"¿Pasa algo?" indagó inquieta Harebell al percatarse que se encontraba espiándola sin prestar cuidado a su camino

"Me gusta como vuelas" dijo Discord francamente admirando su revoloteo

Harebell se sonrojo a pesar de que no hubo intención de coqueteo en sus palabras, le complació causar tal rubor sin esfuerzo

"Pero me gusta más volar contigo" agregó Discord con felicidad, recordando como había extrañado su compañía en los actos más simples

"A mi igual" respondió Harebell tímidamente

Y Discord se emocionó ante la idea que a partir de ahora tendría su compañía en lo cotidiano, en medio de su felicidad inconscientemente cargó las nubes donde pasaban con su magia, la próxima lluvia por aquellos lugares sería dulce o picosa con ciertos tintes verdosos, los granjeros se encontrarán turbados por el extraño acontecimiento, vivirán con la ignorancia de que todo fue culpa de un draconequus y un vampiro, ambos perdidamente enamorados.


"Tengo hambre" avisó Spike

"Te toca elegir donde comer" dijo Ember mirando un folleto sobre el desierto de las tierras olvidadas

"Podemos ir de nuevo a ese puesto del viejo grifo" opinó con entusiasmo Spike

"Ese lugar elegí ayer" dijo divertida Ember

"Admito que de todos los restaurantes se ha convertido en mi predilecto, sus platillos y su gusto por los tes es exquisito" compartió Klastos ordenando los folletos del anaquel exterior, algunos turistas lo habían desorganizado

Habían parado en una tienda que vendía mapas, postales, libros traductores y ofrecían algunos productos de viaje. Klastos deseaba un mapa más actualizado de las tierras olvidadas, se demoraron en lo que Ember revisaba algunos impresos y Klastos los organizaba correctamente

"Y el dueño es muy amable y no nos atosiga con comprarle de más" puntualizó Spike a favor

"Está bien, los tres estómagos están de acuerdo, comamos ahí" acordó Ember devolviendo el folleto en una ranura incorrecta

Klastos la miró detenidamente a ella y luego al folleto, con un suspiró agarró el boletín para guardarlo en su lugar correspondiente, sonrió con satisfacción al mirar como el exhibidor se encontraba con los trípticos ordenados y alineados.

Dicha que solo duró cinco segundos antes de que un cliente tomara rápidamente dos impresos del mismo tipo, devolvió el sobrante en un espacio de a lado en vez del lugar donde lo tomó

"Creo que es señal para irnos a comer" dijo Klastos con un poco de frustración en su voz

Los otros dos dragones rieron entre dientes y siguieron al frustrado dragón sin escamas

Spike aceleró el paso al vislumbrar el negocio a unos cuantos pasos, pero le pareció extraño que afuera de la barra un felino estuviera de pie señalando de manera acusadora al dueño del pequeño restaurante.

Los tres dragones intercambiaron miradas desconcertados en especial cuando alcanzaron a escuchar la discusión mientras se aproximaban al establecimiento

"¡Tu nieto me hizo perder otro buen negocio!" alzó la voz el supuesto cliente

"¿Un buen negocio o una buena estafa?" preguntó el viejo grifo con evidente sarcasmo

"¡Dile a tu muchacho que no meta su pico donde no le llaman! Hace ver mal a los comerciantes" gruñó entre dientes el gato pardo

"¿Cómo exactamente? No veo crimen en quitar la piel de oveja a los lobos" dijo con tranquilidad

"Te lo advierto anciano, o me pagarás con creces mis perdidas" amenazó el furioso felino tomando el cuello de sus ropas y acercándolo fuera de la barra

Una furia nació del pecho de Ember al mirar el acto, caminó con los puños a los costados echando humo de su hocico, Klastos y Spike la siguieron temiendo la seguridad del brabucón y de su favorito puesto de comida

"¿Tienes algún problema con nuestro amigo?" irrumpió Ember con voz firme

"Nada de tu incum-" toda amenaza se ahogó cuando giró para mirar a Ember

No se sintió intimidado cuando posó su vista en la señora de la tierra de los dragones, la cautela se asomó al mirar a sus acompañantes, un fornido dragón purpura y uno alto con piel peculiar. Vino solo a enfrentar al viejo grifo no esperaba necesitar refuerzos

"Calma tu fuego, solo estábamos charlando" tranquilizó soltando la camisa del dueño del restaurante "No lo olvides Ottho" advirtió señalándolo, con una última mirada a los dragones el gato se alejó farfullando para sí mismo

El grifo llamado Ottho suspiró decepcionado mirando su taza de té derramada en la barra, cambio su semblante al mirar al grupo de dragones

"Pero si son mis nuevos habituales clientes, me alegra ver que no vengan embarrados de comida" bromeo perpetuando su llegada día antes a horas de la madrugada

"¿Está abierto? Umm podríamos volver después" sugirió Spike avergonzado por incomodar al amable cocinero

"Por supuesto, por supuesto, siéntense por favor ¿Qué te sirvo? ¿Lo mismo de siempre?" propuso contento Ottho

Los tres asintieron y tomaron asiento, el viejo grifo colocó vasos para ofrecerles el te frío del día

"¿Es problemático tu nieto?" preguntó curioso Klastos inclinando la cabeza

Ember y Spike se encogieron de lo directo que fue, a veces rey de Irkalias olvidaba que ya no se encontraba en las cavernas y que sus pensamientos en voz alta ahora tenían oyentes

"No lo es, él solo… es complicado. Trabaja de merodeador" dijo Ottho sin ofenderse por la pregunta "Son los guías en las tierras olvidadas, uno no puede atravesarlo sin uno, al menos si tiene la intención de vagar eternamente por las arenas" dijo mientras les servía las bebidas

"Viajar por el desierto es arduo y peligroso, el grupo de merodeadores es reducido, acompañan a las caravanas a los asentamientos pequeños o a los tesoros escondidos entre las dunas, pero igual sirven como mediadores con los comerciantes y clientes, dan su aprobación si el producto está dado en buen precio" explicó el viejo grifo mirando como algunos mercaderes pasaban fuera de su puesto

"Algunos comerciantes exageran el precio en los productos o estafan a los menos afortunados regateando su trabajo, ahí es donde entran los merodeadores, verifican que sea justo el intercambio" agregó Klastos para esclarecer a sus compañeros

"Efectivamente sabio amigo, en los últimos años los merodeadores han sido comprados por los comerciantes, para bien o para mal mi muchacho es uno de los poco que no entran entre este grupo" rio con orgullo "Es difícil ir en contra la tormenta a veces" alzó lo hombros cansado, las arrugas de sus ojos parecieron más pesadas con la última admisión

"Parece buen chico" dijo Klastos

Los ojos de Ottho brillaron, una orgullosa sonrisa apareció suavizando sus facciones e incluso pareció avivar sus opacas plumas

"Lo es, incluso es el mejor merodeador y el más joven, aprendió muy bien de su abuelo" carcajeo jovial el viejo cocinero

"No lo he visto por aquí" observó Ember

"Ah, está acompañando a una caravana, entre nuestra gente es muy común que crucen el desierto algunos días, más los merodeadores" manifestó despreocupado "Bueno tres platos especiales, vuelvo enseguida con sus pedidos" dijo recomponiéndose y alejándose a la parte de la cocina

Spike se rascó la barbilla pensativamente, se cruzó de brazos y miró el hielo de su bebida

"A lo mejor… el portador se encuentra en una caravana" analizó Spike con la información dada por Ottho

"He pensado en la posibilidad, pero no es razón para cambiar nuestros planes, todo habitante de las tierras olvidadas pasa por el Oasis, además el mapa nos envió aquí" aclaró Klastos apacible

Ni a Ember o Klastos pareció molestarles la probabilidad de alargar su estadía en el Oasis, tampoco a Spike, fuera de los aventuras y desventuras vividas en las tierras olvidadas, se habían divertido, no era como si hubieran olvidado las razones de su viaje, estaban en el lugar correcto y esforzándose.

"¿Cómo aprendiste a guiarte por las tierras olvidadas?" preguntó Spike trayendo a su memoria como los condujo por el blanco desierto sin vacilación en sus indicaciones

"Deambulé en las arenas por una década a lado de un merodeador, ya sea por amabilidad o lástima me enseñó a orientarme entre las dunas y cuidarme solo" explicó Klastos

Spike tenía intención de escarbar más en el pasado de Klastos, pero el olor de la comida lo distrajo, decidió preguntarle en otro momento, por lo que previa tomaría más tiempo encontrar al portador, tendría otra ocasión para platicar del pasado del rey de Irkalias, si este se decidía por no responderle con acertijos o su peculiar humor.

Miró de reojo a Klastos preguntándose cómo sería el próximo portador.


Alzó el cuello para mirar el sol, sus ojos se protegían levemente debajo de la tela de la cubría la cabeza. Se agacho para tocar la arena con sus garras y mirar el infinito horizonte de las arenas blancas, balanceando su cola en equilibrio rozando la punta de la duna donde se posaba.

Inclinó la cabeza sonriendo, perdido en aquel inextinguible fin del desierto, a otros los abrumaría tal vista, temiendo ser desorientados por lo vasto de las tierras olvidadas, ser tragados por las arenas movedizas o arrancados por una tormenta de arena, pero a él no. Sentía la adrenalina lo inundaba al avecinarse la tempestad y una pertenencia en este vacío yermo

"Tal vez porque tu igual estas vacío" pensó con una sonrisa vanidosa a sabiendas que era verdad, pero una verdad a medias

Pensar que el desierto estaba desocupado era tan erróneo como alegar que la vida no nacería de las inhóspitas llanuras ¿Acaso no florecían los pétalos más hermosos en este?

"Pocos observan detenidamente" concluyó elevándose a toda su altura, limpió sus rodillas de la arena. Sintió una leve brisa debajo de sus ropas, sus plumas se agitaron ligeramente, girando sobre sus talones miró debajo de la duna, la caravana se encontraba descansando en lo que él hacía el reconocimiento, se veían tan diminutos como un grano de arroz

"Creen que soy muy joven para guiarlos y aun así me buscan para surcar el desierto" rumió al mirar como un grupo de adultos se juntaban lejos de la muchedumbre, seguramente platicando sus recursos y ganancias del viaje

Si, era el más joven de los merodeadores, había días que encontraba dicha en ella, en aquella energía que muchos alababan o criticaban, pero otros días fueron muy amargos, incomprensibles incluso para sí mismo llegando a abrazar a la soledad como única compañera mientras los demás alegaban que eran dichas de su edad.

Mandó a volar aquellos pensamientos sacando su tabla de su espalda, se acomodó su bufanda, colocó los goggles y guantes bruscamente.

"Acción, no verbo amigo" cantó y de un salto se aventó al decline de la duna y la esquió. Deslizándose sobre las arenas olvidó los prejuicios y preocupaciones, deseo que el montículo fuera una tormenta de arena para poner al límite sus habilidades, pero se conformaría con esta pequeña dosis.

Aceleró inclinándose al frente y silbó mientras sentía el aire golpear su cuerpo, la arena se elevaba a los lados de su patineta haciéndose mayor cuando se mecía al cambiar de dirección, sin perder el equilibrio extendió la mano enguantada para acariciar la superficie.

Estando cerca del final de la colina se aferró a la tabla impulsando su cuerpo en contra de la gravedad y dar una pirueta aterrizando con una sonrisa engreída a unos cuantos metros de los líderes de la caravana, una oleada de satisfacción lo inundó mientras caminaba hacia el grupo para narrarles los próximos cambios del desierto, no sin antes de reconocer su gran talento en la patineta de arena.

"Vieron eso, es a lo que llamo un buen aterrizaje" señaló a si mismo con orgullo

"Informe" exigió uno ignorando su comentario o su salto

"Estamos a medio día del Oasis, pero tenemos que detenernos, se acerca una tormenta de arena" indicó a los líderes de la caravana algo aburrido que no distinguieran su buena acrobacia

"Nos prepararemos, guarda esa cosa, no es tiempo de jugar" uno de los adultos señaló con disgusto su patineta de arena

Rodó los ojos ante la orden, aun así, guardo su patineta sin replicar. Notaba a leguas que este no entendería que su tabla no era un juguete, que sus movimientos no era un juego de infantes o que fue su agilidad en ella que permitió que recorriera el terreno en tiempo récord, abrió el pico para soltar un argumento sarcástico

"Le prometiste al viejo que no te meterías en problemas" se reprendió cerrando de golpe su pico, no valía la pena, ya le había dado muchos inconvenientes a su abuelo, probablemente en este momento el anciano se encontraba atendiendo al embustero mercader que ocupó sus servicios

Gruñó internamente ante el recordatorio del último intercambio, el avaricioso comerciante insistió en regatear absurdamente el trabajo de un minero, incluso el detestable trató de ponerle precio a su veredicto ¿Qué creía él? ¿Qué aceptaría un poco de oro para traicionar a la verdad? El rechazo a su descarada oferta y que pagará lo justo por el producto había dejado furioso al comprador

"¡Comerás orgullo!" le había gritado el mercader con veneno mientras se alejaba, aunque el gato pardo había estado tranquilo durante el resto del intercambio, notó como apretó la mandíbula hasta que un colmillo le perforó el labio.

"El lindo minino se contuvo" pensó con una confiada sonrisa, al comerciante no le convenía causar un escándalo enfrente de la caravana, seguramente al volver al Oasis protestaría ante su abuelo. Contó los días a su última reunión, el felino ya debería haber llegado a la ciudad central.

Podría jurar ser capaz escuchar el reclamo del mercader con el anciano grifo ¿Usaría las mismas palabras? "Comerás orgullo". Si, su abuelo albergaría tal sentimiento mientras miraba los ojos afilados del felino mientras este le contara sus acciones, lo conocía tan bien que fue fácil imaginar la sonrisa en su desgastado pico.

"Orgullo" bufó internamente "Por qué sentir orgullo por un alborotador" pensó mirando su cola rozar la arena, desde que tenía memoria solo había causado problemas al viejo Ottho, todo por ir en contra del viento, tal vez el pequeño restaurante de su abuelo tendría más éxito si menos mercaderes llegarán a quejarse de sus pérdidas o si disminuyeran las cartas de amenazas, al menos el servicio de correspondencia había tenido una buena remuneración

Pero el peculiar anciano nunca lo tomó como una carga, parecía divertirse con las visitas no deseadas e invitándolos a tomar una taza de té, a veces lo exasperaba tal calma muy diferente a su carácter, no compartían similitudes en temperamento o físicas…

"Ni compartimos la misma sangre…" meditó al no encontrar razones u obligaciones para recoger una atrofiada cría abandonada "…pero forjamos algo más fuerte" concluyó al recordar como su abuelo lo había criado asegurándose de que sobreviviera a pesar de su suerte.

Sacudió su cuerpo para librarse de la arena y el pasado, deseo haber traído su reproductor de música, pero había despertado tarde el día de su partida olvidándolo en su cama. Su abuelo le había advertido revisar su maleta una noche antes y dormir temprano, pero se desveló escuchando el nuevo disco de su banda favorita mientras acompañaba las notas con su solo de guitarra de aire, en su interpretación y saltos rompió su ventana.

Ahora que recordaba en su regreso tenía un cuarto que acomodar y una ventana que reparar, iría de compras antes de volver con Ottho, tal vez le compraría un nuevo juego de vasijas en compensación por las últimas que quebró. Exhaló para enfriarse y ponerse en marcha a ayudar a prepararse para la borrasca. Nuevamente sintió aquella peculiar brisa que agitaron sus plumas

"Este viento es diferente" pensó en voz alta

"¿Será una tormenta fuerte?" preguntó preocupado un mercader que alcanzó a escucharlo

"No" respondió sinceramente tranquilizando a la caravana

"Son vientos de cambios" agregó internamente, al menos así los llamaba su abuelo, y rara vez el viejo se equivocaba. En lo que los demás seguían sus indicaciones para refugiarse, trató de imaginar que traería la próxima tormenta.


Glosario:

Merodeadores: Expertos guías de las tierras olvidadas, dirigen a las caravanas o viajeros por las arenas blancas conociendo los asentamientos o áreas con recursos, son capaces de detectar las tormentas de arenas y sobrevivir por días solo con lo otorgado por el desierto. De igual manera prestan sus servicios como mediadores y jueces en los intercambios entre los comerciantes y proveedores, debido a su discernimiento para determinar el valor de los productos teniendo en cuenta su juicio (obtención del material, abundancia, utilización etc.)


Notas del Autor:

Bueno tenemos un nuevo destino y la primera aparición de un nuevo portador.

Les prometí una sorpresa en las notas del capítulo anterior y aquí esta: les dejo un tomo intermedio de "Los murmullos de la armonía", un pequeño espacio para anuncios, borradores, notas con dibujos, curiosidades sobre esta historia que ustedes definitivamente no pidieron saber, pero el autor ha decidido compartirlo de todos modos. Dichos especiales vendrán después o antes de un capítulo.

Como algunas plataformas no admiten subir imágenes lo podrán encontrar en mi deviantArt, Tumblr o Twitter ( AlomBehar), si gustan pueden enviarme preguntas y tratare de responderlas en el siguiente intermedio, siempre y cuando estás no sean spoilers para futuros capítulos o arruinen sorpresas.

Lamento no responder rápidamente sus comentarios o mensajes privados, ha aumentado mi carga de trabajo, pero no duden que responderé como me sea posible.

Me despido de todos ustedes náufragos, sigan a la deriva hasta la siguiente entrega