Los personajes de Robotech pertenecen a Harmony Gold, esto es un mero esparcimiento para mí sin ánimos de lucro
Lisa, Rick, Max y Ben recorrían a paso tranquilo el extenso corredor que los llevaba hacia el salón de actos principal. A pesar de haberse ganado algunos días de vacaciones, ninguno se veía contento: acababan de exponer el reporte de su reciente misión ante la cúpula del SDF-1, pero sin demasiado éxito.
-Preferiría tener que enfrentarme de nuevo al enemigo que a esos tipos- dijo de pronto Max.
-Yo no comprendo por qué nos creen capaces de inventar algo así ¿Qué ganaríamos con eso?- preguntó Rick.
-No creo que consideren totalmente falso nuestro reporte,- intervino Lisa -pero sí inexacto. Tal vez crean que exageramos en el número de naves que vimos, o en nuestras conclusiones acerca de la forma en que viven los zentraedis.
-Habrá que esperar a ver qué nos dicen en la Tierra cuando lleguemos con esta información- concluyó Max.
-Pues entonces dejemos de preocuparnos por ello- dijo Ben -Lo importante es que podremos descansar un poco y ahora mismo tendremos una fiesta de bienvenida.
-Envidio tu entusiasmo, Ben. Yo quisiera ir directamente a descansar. No me siento muy a gusto siendo el centro de atención en un evento así de ruidoso- dijo Rick, preocupado.
-Yo tampoco, pero ¿qué podemos hacer? La recepción ya está preparada y nos esperan- dijo Lisa.
-Bueno, quizá no vuelva a sucedernos algo parecido así que relajémonos y disfrutemos- dijo Max mientras los cuatro eran conducidos al centro del escenario.
Las luces se encendieron y un presentador anunció sus nombres, haciendo que el público los ovacionara fuertemente. Comenzaban a disfrutar un poco de aquello, pero Rick no pudo disimular su expresión de sorpresa cuando Minmay hizo su aparición en el escenario, llevando cuatro ramos de rosas consigo. Le dió el primero a Lisa y le estrechó amistosamente la mano, dándole la bienvenida. Luego fue el turno de Rick, que luego de sus rosas no recibió un apretón de manos sino un tierno beso en la mejilla. Por un momento sintió que sus piernas le temblaban, y le pareció ver de reojo cómo Lisa les sonreía.
A todo aquello le siguió un pequeño concierto de Minmay. Rick, sentado a un costado del escenario, no podía creer lo que veía. Esa chica que hace unos meses era una desconocida, una dulce y quizás indefensa camarera de un restaurante chino, ahora se movía con gracia y comodidad sobre el escenario, ante cientos de personas que parecían amarla y cantaban sus canciones a viva voz. Empezó a sentirse mareado, y deseó que la música se callara y todos desaparecieran, excepto ellos dos. Pero entendió que eso ya no sería posible; sus vidas habían cambiado totalmente.
Terminado el show, los condujeron al salón donde habían preparado la fiesta de bienvenida: un buffet con los platos más deliciosos, una pequeña pista de baile, todo el personal de la nave que no estaba de servicio, el alcalde de ciudad Macross y muchos civiles curiosos.
-¡Pero qué maravilla!-exclamó Ben al tiempo que corría a llenar un plato con piezas de pavo, sándwiches y croquetas.
-Parece que volvieron hambrientos de su misión- lo sorprendió la chillona voz de Sammy, que acababa de acercarse junto con Vanessa para saludar al grupo.
-Y también parece que a ustedes el Puente les da sed ¿no?- preguntó Ben riendo y señalando las copas de vino blanco que ellas tenían en sus manos -¡Qué alegría verlas de nuevo!
-¡Las eché de menos, chicas!- les dijo Lisa mientras las abrazaba -¿Dónde está Kim?- preguntó, mirando para todos lados.
-Si, es raro que no estén las tres juntas- agregó Rick.
Las dos intercambiaron una mirada de fastidio, y Vanessa dijo que Kim llegaría por su cuenta, junto con su nuevo novio.
-¡Vaya, Kim con novio! ¡Cuántas cosas me he perdido por esa tonta misión!- rió Lisa -¿Quién es?
-El recientemente incorporado doctor Thomas Jenkins, antiguo compañero de Karl en la Base Sara- le informó Vanessa.
-Pidámosle información a él, ya que Kim no está- dijo Sammy, viendo a Karl a lo lejos y agitándole el brazo para que se acercara -¡KAAAARL! ¡Ven aquí!
Él se acercó de inmediato, tomó a Lisa por la cintura con la mano que tenía libre (porque en la otra tenía una copa de martini) y saludó al grupo.
-Cariño, queremos que nos hables de Jenkins- le dijo Lisa -las chicas acaban de decirme que está saliendo con Kim.
Karl sonrió -¿Qué puedo decirte de él? Es una excelente persona así que no te preocupes por tu amiga. Apenas la conozco a ella, pero parece buena chica, y se los ve muy felices.
-¿Pero crees que sean compatibles?- curioseó Vanessa -porque él parece muy serio y formal, y Kim es todo lo opuesto. Le gusta salir, conocer gente, bailar…
-¡Y hacerlo en lugares raros!- la interrumpió Sammy.
-¡SAMMY, NO SEAS INDISCRETA!- gritó Vanessa, mientras todos reían -¡Kim nos contó eso porque somos sus amigas, no para que lo estés divulgando!
-Bueno, lo siento, tienes razón. Es que a Kim sí la imagino teniendo relaciones en los hangares, pero no a Jenkins…
-Basta Sammy, o no podré volver a mirar a Kim a la cara sin sonrojarme- le pidió Max.
-Yo creo que está celosa- dijo Karl con una sonrisa pícara.
-¿Perdón?
-Vamos Sammy, tú también estuviste coqueteando con algunos soldados de la Base Sara.
Sammy guardó silencio con cara de enojada, mientras Vanessa reía.
-Y tú también Vanessa, ¿o me equivoco?- volvió a atacar Karl, que empezaba a divertirse incomodando a las compañeras de su novia.
-Yo conversé un poco con ellos pero ninguno me atrajo como pareja,- respondió ella -y Sammy se enamoró perdidamente de uno, pero él no le prestó atención porque tiene una chica esperándolo en la Tierra.
-¿En serio? ¿Quién?- preguntó Lisa.
-¡No te atrevas a decir una palabra más, Vanessa!- pidió Sammy.
-Bueno ya basta,- intervino Ben -vamos a divertirnos ¡Mientras yo esté aquí nadie puede estar triste!- dijo al tiempo que arrastraba a las dos chicas a la pista de baile, mientras Max los seguía.
Poco a poco el clima formal del inicio fue desapareciendo y, entre copas, risas y música, tanto militares como civiles parecieron olvidar por una noche que estaban en guerra y lejos de su planeta. Ni siquiera un ataque enemigo los sorprendió esta vez, como si les hubieran dado una tregua para reponer energías y celebrar que aún estaban vivos y eran capaces de sentir alegría.
Sin embargo, había alguien ajeno a todas esas emociones; alguien cuyo único anhelo era poder acercarse a Minmay. Después de alejarse de sus amigos y buscarla por todo el lugar durante varios minutos, o quizás horas (ya no estaba seguro), finalmente la encontró en uno de los extremos del salón.
-Minmay… me alegro tanto de verte… te ves tan hermosa…
-¡Rick!- gritó mientras se lanzaba a abrazarlo -¡Tenía tanto miedo de no volver a verte! ¿Cómo estás?
-Bi...bien, gracias- respondió el muchacho sorprendido por la muestra de afecto que acababa de recibir -Tú lo hiciste increíble en el escenario.
-¿De veras te gustó Rick? ¡Eres tan dulce!- apenas dijo esto, Minmay miró por sobre el hombro de Rick y su expresión cambió -Oh no, mi agente quiere que me vaya ahora mismo ¡Es que mi trabajo nunca termina!
-¿Tan pronto tienes que irte?
-Lo siento Rick, pero prometo compensártelo. Te llamaré para vernos uno de estos días, ¿de acuerdo?
-Lo que tú digas, Minmay- respondió él sin disimular su desilusión.
-Te veré pronto, y felicidades por el éxito de tu misión- dijo antes de besarlo en la mejilla y salir corriendo junto a su agente.
Rick permaneció en su lugar cabizbajo, como una patética figura triste que contrastaba con la alegría que lo rodeaba. Desde allí echó un vistazo a sus amigos, que sí parecían aprovechar su rato de ocio: Claudia, sentada en las rodillas de Roy, reía mirando cómo Lisa le daba de comer pastel a Karl en la boca. En la pista, Ben bailaba la coreografía de Thriller mientras Vanessa y Sammy trataban de seguirlo y Max los aplaudía divertido. Al lado de ellos, la recién llegada Kim bailaba abrazada a un hombre, seguramente el nuevo novio del que todos hablaban.
¿Cómo lo hacen?" pensaba Rick, que no podía apartar ni a los zentraedis ni a Minmay de su mente ni siquiera unos minutos para poder festejar como el resto.
Su desánimo no pasó inadvertido para Lisa, que de inmediato comprendió lo que pasaba y se acercó para intentar consolarlo.
-¿Qué pasa, teniente?- le preguntó
-¡Lisa!- exclamó sorprendido -Nada, sólo estoy un poco cansado.
-No tienes que fingir conmigo. Estás triste, y supongo que el motivo es la hermosa chica de cabello azul que acaba de cruzar la puerta.
-Sí.- dijo Rick, sonriendo con resignación por la perspicacia de su superior -Apenas cruzamos unas palabras y se fue. Nunca tiene tiempo para mi.
-¿Eso crees?- trató de animarlo Lisa -yo pienso que fue todo lo contrario. El poco tiempo que tuvo en esta fiesta lo invirtió en ti. No habló con nadie más aquí dentro.
Él la miró confundido, buscando si había verdad en sus palabras o sólo pretendía levantarle el ánimo, pero ella continuó sonriendo.
-¿La verás de nuevo?
-Dijo que me llamaría, pero…
-¡Eso es estupendo! Alégrate entonces y ven con nosotros, que tenemos que celebrar un rato más todavía- dijo mientras lo tomaba del brazo y lo llevaba con sus amigos.
-Está bien, supongo que puedo intentar divertirme un rato- agregó Rick -y sino le pediré consejos a tu novio, que se ha vuelto el alma de la fiesta.
-Oh no...- se preocupó Lisa al ver a Karl, que bailaba con un grupo de desconocidos arriba de una de las mesas, sin soltar nunca su copa. -Creo que ha bebido demasiado. Será mejor convencerlo de que vaya a descansar.
Rick contuvo la risa para no avergonzar todavía más a la comandante.
-LISA, CARIÑO ¡AHÍ ESTÁS!- gritó Karl al verla, bajando de la mesa y caminando torpemente en dirección a ella.
-Sí Karl, sólo me alejé unos pasos. ¿Quieres bajar la voz? Sería mejor que…
-Ven conmigo, quiero presentarte a mi amigo- la interrumpió sin siquiera prestarle atención -¡THOMAS! Ah, ahí estás, ven aquí. Lisa, te presento a Thomas Jenkins.
-Ya me lo presentaste hace diez minutos, ¿recuerdas?- dijo Lisa ruborizada.
-Si Karl, ya conocí a tu encantadora novia- dijo Jenkins riendo y lanzando una mirado cómplice a Lisa para que se relajara.
-Ah, es que Thomas es el mejor ¡SI TE CONTARA TODAS LAS COSAS QUE PASAMOS JUNTOS!
-Seguro, cielo. Pero estás gritando otra vez. ¿Por qué no dejas esa copa?- dijo Lisa cada vez más preocupada -Ya bebiste suficiente por hoy.
-Pero, cariño ¡ESTO ES UNA FIESTA! Y beber es lo que se hace en las fiestas.
Jenkins percibió que se avecinaba una discusión de pareja y los dejó a solas. La expresión y el tono de Lisa cambiaron drásticamente antes de responderle a Karl.
-Yo me voy a descansar, y creo que lo mejor sería que tú también lo hicieras.
-No, gracias. Aún es temprano. Mañana vuelvo a mi asquerosa rutina de intentar matar zentraedis, así que déjame disfrutar hoy. Si tú sólo vives para el trabajo es asunto tuyo- le dijo a su prometida con dureza y dio media vuelta en dirección a la pista de baile -¡DIXON! ¿Dónde estas? ¡Tienes que enseñarme esos pasos de baile!- gritó mientras se alejaba.
Lisa permaneció un momento con los puños apretados y conteniendo las lágrimas, más de rabia que de tristeza, que empezaban a asomar en sus ojos. Sabía que no tenía sentido seguir la discusión ahora que Karl estaba totalmente borracho, así que empezó a caminar con paso firme hacia la salida.
Rick presenció la escena sin saber qué hacer. Sintió que Lisa no merecía volver sola y triste a su barraca y pensó en acompañarla, al menos para devolverle el gesto que ella había tenido con él hacía un momento, pero lo más probable sería que ella lo tomara muy mal y desquitara su furia con él. O peor aún, Karl podría ser el que lo tomara mal y ya no sabía qué esperar de él en ese estado. Sin embargo, se sentiría peor si no hacía nada, así que se decidió a ir detrás de Lisa, pero por suerte Claudia adivinó sus intenciones y le cerró el paso.
-Déjala Hunter, yo me encargo. Avísale a Roy- y salió a buscar a su amiga, pero antes de llegar a la puerta volteó una vez más y le sonrió.
-Gracias.
