Era una mañana bastante agradable o sería de esa forma si no estuviese enfermo ahora mismo. Debido a que la noche anterior me quede distraído viendo las estrellas y olvide cerrar la ventana de mi habitación ahora mismo me encontraba enfermo, un resfriado común, algo de lo que la mayoría de personas podrían curarse fácilmente con unos cuidados sencillos y seguramente yo también, de no ser por un pequeño inconveniente, y era el hecho que vivía solo.

- Esto es… bastante problemático – dije para mi mismo tratando de recordar si había tomado algún tipo de precaución para este tipo de situaciones.

Debido a que no solía cocinar no tenía muchos ingredientes dentro del refrigerador y si de por si ya era complicado cocinar estando sano ahora con esta gripe encima de mí seguramente no podría ni siquiera cortar unos vegetales.

Y para acabar de sentenciar mi mala suerte o mejor dicho mi negligencia, no había previsto jamás este tipo de situación así que tampoco había comprado ningún tipo de medicina.

- Realmente soy bastante torpe – dije quejosamente sin poder levantarme de mi cama

Ahora mismo no tenía forma alguna de siquiera poder tratar mis malestares más básicos, lo mejor que pude lograr fue ponerme unos trapos húmedos en la frente para que la fiebre fuese un poco más soportable y con ello en algún momento caí en un largo sueño.

Me pregunto que estarán haciendo ahora mismo las chicas, después del día en el que Yui pudo tocar la guitarra y cantar al mismo tiempo les mostró su nueva habilidad a las demás, ellas quedaron maravilladas y eso de algún modo me hizo sentir orgulloso, todas esas sesiones de práctica con ella habían sido bastante agradables y entretenidas, era bastante inspirador ver a alguien esforzarse tanto por lograr algo, era como si ella lo diese absolutamente todo de sí en esos momentos, olvidándose del resto de cosas, era... maravilloso.

Solo pensar en ello me hacía sentir realmente… extraño. Desde que entre en el club de música ligera, ciertamente había cambiado, finalmente hice amigos por primera vez en mi vida y el tiempo que pasaba en el club era realmente maravilloso, jamás me había sentido de esa forma, pero al volver a casa no estaba nadie y eso de alguna forma me hacía sentir triste.

Ah, supongo que esto es lo que llaman soledad.

Si, antes de conocerlas no sabía sobre la dicha de tener amigos con los que pasar el rato. Simplemente pasaba mi tiempo aburrido sin tener nada a lo que realmente deseara dedicarme, tal vez desde siempre me he sentido así, siempre he sentido la soledad, solo que no sabía distinguirla.

Ah, quisiera ver a Yui, ella seguramente podría animarme, sería agradable si ella estuviera aquí.

- Yui, realmente eres… alguien… increíble

- Ohhhh, que declaración de amor más directa

- ¿Eh?

Mientras aún me encontraba confuso abrí los ojos lentamente, por la iluminación parecía ser bastante tarde, seguramente terminé durmiendo la mayor parte del día. Pero… ahora mismo… ¿qué acababa de decir?

Finalmente pude reconocer el rostro frente a mí, esa gran frente era inconfundible, era Ritsu

- Finalmente despiertas, y vaya forma de hacerlo, declarando tu amor por Yui sin más

- ¿Eh?

Ahora que lo dice creo que realmente dije algo vergonzoso ahí pero no era capaz de recordar que fue.

- Déjalo Ritsu, al menos hasta que termine de recuperarse – por la voz seguramente era Mio quien estaba regañando a Ritsu

- ¿Mio? ¿Ritsu?

- ¿Cómo te sientes Haru?

- Ah, creo que mejor, tal vez haber dormido todo el día haya ayudado

- Realmente nos preocupamos sabes, Yui vino a la sala del club diciendo que no habías venido así que pensamos que te habías enfermado – dijo Ritsu

- Ya… veo, disculpen por hacerlas preocupar así

- No es nada eres un valioso miembro de nuestro club, al fin y al cabo, en cualquier caso, deberías comer, mira te he preparado algo sencillo para que puedas comer – dijo Ritsu mientras me pasaba un plato de gachas de arroz, me levante lentamente para poder comer y contrario a lo que pensaría de hecho la sopa sabía bastante bien

- Sabe… bien

- No es nada, se me da bastante bien cocinar

- Cierto, ¿solo vinieron ustedes?

- Mugi dijo que tenía una especie de urgencia en casa así que dijo que deseaba que te recuperases rápido y Yui… bueno mírala - dijo Mio señalando a la parte inferior de la cama, ahí estaba Yui recostada sobre sus brazos durmiendo plácidamente – la dejamos cuidándote mientras íbamos a comprar ingredientes y Ritsu cocinaba, cuando subimos con la sopa ella estaba durmiendo ahí

- Ya… veo – ver a Yui durmiendo pacíficamente me hizo sentir extraño, era como si mi corazón se retorciera en una mezcla de emoción y alegría y a su vez un extraño dolor

- Bueno creo que por ahora estarás bien, también trajimos medicina deberías de tomarla te la dejamos aquí – dijo Mio señalando mi mesa de noche

- Ciertamente deberíamos irnos a casa, se hace un poco tarde – dijo Ritsu algo pensativa

Mio empezó a agitar a Yui intentando despertarla

- Yui, ya debemos de irnos – sin embargo, Ritsu la detuvo

- Vamos Mio dejemos a Yui por aquí

- ¿Eh? ¿De qué hablas Ritsu? Empezara a anochecer en un rato y Haru aún necesita descansar

- Si, ya se eso, pero ¿no crees que Yui querría hablar con Haru, aunque sea por un momento?, ya sabes se veía bastante preocupada en el camino hacia acá y todo

- Ciertamente… pero aun así…

- E-en ese caso, la casa de Yui esta bastante cerca de aquí… y… bueno… esto… ella podría llegar rápido a su casa, y… yo también… q-quisiera hablar con ella… - nerviosa y tímidamente intenté hablar, lo cual no resulto muy bien

- Bueno… está bien, lo entiendo, pero Haru debes hacer que Yui no vaya muy tarde a su casa

- En-entiendo, eso hare

- Bueno entonces deberíamos ir yéndonos, vamos Ritsu

- Voooooy – entonces Ritsu se acerco y me susurro al oído – suerte Haru, los apoyo – y luego salió de la habitación sonriendo

- ¿Apoyarnos?

No entendía realmente a qué se refería Ritsu y al mismo tiempo no me entendía a mí mismo, tenía mucha ansiedad por hablar con Yui, aunque bien podría haberlo hecho mañana.

- Me pregunto, ¿qué es este sentimiento?

Siendo realistas ya lo sabía, para alguien con mi edad era fácil saber que es lo que este sentimiento era y significaba, pero no podía admitirlo, podría ser por miedo o tal vez porque realmente no tenía idea de como se sentía tener un amigo cercano sino hasta hace relativamente poco, sea como sea lo único que quería ahora era estar con Yui y hablar con ella, no tenía que ser nada importante, bien podría ser una charla sobre pasteles, o tal vez algo interesante que haya pasado en clase, tal vez sobre cómo había mejorado aún más su habilidad para tocar la guitarra, cualquier cosa, si era con Yui seguramente sería muy agradable.

- Ngh – Yui hizo un pequeño ruido mientras empezaba a despertar frotándose los ojos con sus manos

- Oh, Yui – me sentía algo nervioso y ansioso

- ¿Haru?... – preguntó Yui aun despertando - ¡Haru! – y antes de saberlo Yui me estaba abrazando con mucha fuerza y pareció darse cuenta de ello porque me soltó poco después – ah, disculpa, aún estas enfermo y todo…

- N-no te preocupes, ya estoy mucho mejor comparado a cuando desperté esta mañana – el corazón se me había acelerado bastante por ese abrazo dificultándome el hablar

- Ayer me lleve el paraguas, aunque aún estaba lloviendo, lo siento… seguramente terminaste enfermándote por eso

- N-no te preocupes, no fue tu culpa, es solo que olvide cerrar la ventana ayer y termine así

- Oh, así que fue de esa forma… ya veo… cuando no viniste hoy pensé que te habías enfermado por mi culpa y yo solo… - Yui parecía estar al borde de las lágrimas, pero se recompuso bastante rápido – oh… ¿y las demás? – aparentemente Yui a penas había notado que estábamos los dos solos

- Dijeron que tenían que irse y Ritsu sugirió que te dejaran durmiendo

- Ya veo…

- P-por cierto, Yui ¿pudiste encontrar a la chica que nos prestó el paraguas?

- ¿Hanako-san? Si, estaba en la biblioteca tal y como dijo ayer

- Oh, parece que le gusta leer bastante

- Si, aunque es bastante tímida, intenté hablar con ella un poco, pero se escondió a penas le pude devolver el paraguas

- Algunas personas son así, si la volvemos a encontrar debería de agradecerle correctamente por su ayuda

- Cierto Haru

- ¿Eh?

- ¿Mio no te dijo nada sobre el profesor asesor del club?

- ¿Eh? Ahora que lo pienso ¿no tenemos uno o sí?

- Ese es el problema

- ¿Qué?

- Hoy en la escuela durante el receso Mugi fue a rellenar el formulario para participar en el festival cultural y no podrás adivinar que pasó

- Eh… ¿le dijeron que no?

- ¡No solo fue eso! Aparentemente el club de Música Ligera no es reconocido como un club oficial

- Ohhhh… espera ¿qué?

- ¡Exactamente!

- ¿Por qué no somos reconocidos como un club?

- Pues a Ritsu se le olvido entregar el formulario cuando formamos el club y ahora tenemos que buscar un profesor asesor para que nos reconozcan como club

- Y-ya veo – Ritsu era más torpe de lo que pensaba

- Oh además ¿sabias que Nodoka-chan es parte del consejo estudiantil?

- ¿Eh? ¿Manabe-san?

- Si, a penas me entere hoy, dijo que nos ayudaría con el proceso de inscripción del club mientras pudiéramos conseguir un profesor asesor

- Entonces tendremos que buscar un profesor cuanto antes

- Así es, hablábamos de ello mientras veníamos aquí

- ¿Y tienen algún profesor en mente?

- Ritsu, Mio y Ritsu dijeron que la profesora Sawako sería la mejor opción

- ¿La profesora Sawako? Hmmm, creo que era la profesora de música ¿no?

- Si, es ella, aunque no pudimos preguntárselo, pero lo haremos seguramente mañana

- Oh, en cualquier caso, es profesora de música, seguramente acepte

- Ah, ya es bastante tarde debería volver a casa – dijo Yui luego de ver el reloj de mi mesa de noche

- Si, ya es bastante tarde, perdóname por no poder acompañarte a casa

- No te preocupes volveré corriendo así que no hay problema – dijo Yui sonando bastante segura de sí misma

- Ah… antes de irme ¿Haru tienes un celular?

- ¿Eh? Sí, aunque no lo uso mucho

- ¡Intercambiemos números!

- Eh – EHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH - ¿p-p-por qué lo dices?

- Hoy cuando no viniste pensé que estabas enfermo, pero no pude evitar estar preocupada, Ritsu dijo entonces que sería buena idea tener nuestros números de celular para contactarnos

- Y-ya veo – y de esa forma le termine dando mi número a Yui

- Bueno, nos vemos mañana, recupérate pronto – dijo Yui despidiéndose mientras salía por la puerta de la habitación

- Sí, adiós – dije mientras agitaba mi mano despidiéndome de ella

Ya estando solo tomé la medicina e intenté dormir nuevamente.

Lo mejor para estar totalmente recuperado sería descansar de la escuela mañana también, aunque estaba muy ansioso por volver no quería causar más problemas a mis compañeras de club, y tampoco quería que Yui se preocupara demasiado por mí.

Mientras pensaba en que tendría que practicar más de lo normal para retomar el ritmo una vez me recuperase, caí dormido.

Al día siguiente ya me encontraba bastante mejor, aunque aún con algo de fiebre y síntomas menores, pero mucho mejor, Ritsu y Mio dejaron algunos ingredientes en el refrigerador por lo que pude cocinar algo relativamente sencillo para comer, el día no era muy interesante realmente, pero me intenté relajar para evitar alguna recaída.

Ya por la tarde Yui vino nuevamente a dejarme unas copias de las clases y mencionó que habían convencido a la profesora Sawako para ser la asesora del club y lucía bastante alegre, dijo que me contarían la historia cuando vuelva a la escuela.

Luego de eso me prepare algo ligero de comer antes de ir a dormir habiendo ya revisado las copias de las clases.

Y así ansioso por volver al club fui a dormir.