Félix no sabía cómo describir la sensación que recorrió su cuerpo cuando él y su amada se fundieron en un beso torpe, pero no por eso demasiado breve. Ladybug tocó sus labios con las mejillas sonrosadas cuando se separaron y el rubio palpó incrédulo su anillo.

—¿Ahora qué?

—No sé, nunca antes me había funcionado —murmuró él, con la mirada enfocada en algún punto de su derecha y perdiéndose los parpadeos incrédulos de la heroína hacia su dirección, como si ella no pudiera creer lo que sus ojos presenciaban.

—¿¡Chat!?

Ahora más que nunca Félix sintió sus brazos temblar y el peso de su anillo en su mano ahora negra. De algún modo era diferente, algo que eventualmente había comenzado a convencerse de que no era tan probable que sucedería.

—¿Quién… quién es…? —Plagg no había aparecido cuando este akuma lo había transformado en Félix. Y el recuerdo de su lady diciéndole haberlo besado en una ocasión para sacarlo de la magia de un akumatizado se había apoderado de su mente, cerniéndosele como la solución más pronta a su temporal inutilidad en la batalla.

No había querido tomar en cuenta las magnitudes de sus acciones.

—No te me hagas el tonto.

El de ahora aspecto felino dio un suspiro antes de empezar a explicarle, entre dientes y un poco titubeante:

—Me había llegado un ataque de este akuma, transformándome en mi forma civil, por alguna razón. Así que corrí antes de que pudiera descubrirme, miladi. Pero luego… No es… No es raro pensar en esto como magia y pensé en… el beso que lo revierte todo…

—Una maldición —Pareció aceptar la heroína, tensa. Aun así Chat quiso creer que era mejor soltarle todo ahora para que después de vencer el akuma ella se dignara a hablar con él al respecto y… comprender.

—Maldiciones —Le corrigió—: también creo que rompió mi otra maldición.

—¿Tenías otra maldición?

—Soy el gato de la mala suerte —subrayó con amargura—: Por supuesto.

—Nunca creí que ese fuera un efecto secundario y aun así buscaras sacarle lo mejor de la situación —Su postura comenzó a suavizarse. Ya recordaban que tenían que continuar en su búsqueda, así que el héroe apretó los labios en una línea antes de decepcionarla.

—Su beso la rompía.

Ladybug se quedó en silencio. Sintiendo surgir su molestia inicial, Chat continuó, solo un poco pausadamente:

—Mi… amor por usted no fue a primera vista… Y ese ya no es… Ese nunca fue mi único propósito y…

—Creo que deberíamos hablar de eso en otro momento, Chat Noir.