Negro y Verde

Capítulo 5

-Entonces… ¿Qué te parece el Udon? –Pregunta un animado Saitama.

-No está mal para ser un restaurante callejero. –Responde la Esper cruzada de brazos.

Saitama levanta el dedo pulgar en señal de aprobación mientras aspira los fideos de su plato.

Una gota de sudor aparece en la cabeza de Tatsumaki -Al parecer te gusta mucho el Udon. Dice la peliverde arqueando una ceja.

-Ujum. –asienta Saitama con la boca llena.

Tatsumaki se voltea y come una porción mucho más pequeña que el calvo sosteniendo los palillos con clase y luego usando una servilleta para limpiar su boca.

-Como te decía, si, es delicioso y lo más importante, es barato…

-El precio es lo de menos. –responde con tranquilidad la esper. –entiendo que en tu condición como Simple Clase A no puedas darte ciertos lujos.

-Espera. ¿Estas insinuando que soy pobre o algo así? –Pregunta Saitama con cierta desconfianza.

-¿Qué crees? –responde la esper con una sonrisa arrogante.

Saitama mira con enojo a la esper mientras cruje sus dientes. –Pequeña inso…..

-¿Qué tal si la próxima vez yo invito? Ya que tú me invitaste hoy de alguna manera te debo esta cabezón. –Rápidamente la expresión del calvo cambio a una de interés en lo que la Heroína Clase S dijo.

-¿En serio Tu pagas? –Una sonrisa inocente se dibujó en el calvo al instante. Un Momento ¿por qué andarías con un tipo como yo? supongo que enloquecerías si te ven conmigo o algo así.

Al escuchar estas palabras Tatsumaki se pone roja como un tomate Y voltea la vista rápidamente para que el calvo no viera su rubor.

-Es que… ¡No te importa! ¡Hago lo que quiero cuando quiero ¿ok?!

-Oye, calma ¿está bien? Definitivamente aceptaré tu propuesta, bueno, en verdad no eres nada aburrida por lo que no está tan mal después de todo.

-¿A qué te refieres con "nada aburrida"? –pregunta la esper con cierto interés.

-Oh, bueno… podría decir que hoy no me la he pasado tan mal contigo, de hecho me he divertido.

-¿E-Enserio? –dice con un poco de incredulidad la esper. –Suspira. –Me molesta admitir que tampoco la he pasado tan mal… -agrega la peliverde inflando sus mejillas.

Saitama se limita a sonreír mientras continua con su plato de Udon hasta terminarlo. Tatsumaki por su parte se puso a juguetear con los fideos usando los palillos.

-Creo ya es hora de ir a casa. –dice el calvo poniéndose de pie.

Tatsumaki levitó fuera de su asiento poniéndose de frente al calvo mirando a este ultimo fijamente.

-Bueno, adiós Tats, nos vemos luego. –dice Saitama moviendo sus mano en señal de adiós y dando la espalda.

-¡Espera un momento Tonto! –Grita la peliverde.

-¿Qué sucede?

-El Viernes a las 8 de la noche Café la Rose, Ciudad B. –responde la peliverde señalando a Saitama.

-¿Ehh?

-No oses a llegar tarde o faltar gusano. –dice Tatsumaki con un gesto serio mientras emprende el vuelo y se aleja del lugar.

Saitama se rasca levemente la calva.

-Vaya, que invitación más extraña… -El calvo se encoje de hombros. –al menos ella pagará.


Más tarde esa madrugada…

Saitama despierta de golpe, revisa debajo de su manta, efectivamente la tenía dura como una roca. Había soñado con ella de nuevo, otro de esos sueños pervertidos. Una pequeña sonrisa aparece en el rostro del calvo…

-Es mayor de edad, no tengo problema con eso. –piensa para sí mismo el Héroe, mientras se reacomoda, acurruca y vuelve a dormir con un gesto sonriente.


4 días habían pasado y si, ya era viernes, de hecho era viernes en la noche para ser más específicos eran las 8:10 pm.

Tatsumaki se encontraba dentro del restaurante claramente impaciente, sentada en una mesa, cruzada de brazos, moviendo su dedo índice como si fuera un martillo, cuando de repente uno de los empleados se le acerca.

-Señorita Tornado, hay un pelón que insiste en verla, está afuera.

-¿Por qué no lo han dejado pasar? –responde la esper con una mirada amenazante.

-Bueno… jeje pensamos que no venía con usted.

-¡Que entre, ahora mismo! –dice con autoridad la heroína.

-S…si señorita.

-¡Rápido no tengo toda la noche!

El empleado sale corriendo asustado… volviendo en unos segundos con Saitama detrás de él, Saitama llevaba puesto su suéter "opai" y unos jeans…. Definitivamente lucia diferente a todo el mundo allí.

-S-siéntese aquí s-señor. –invitaba el camarero aterrorizado ante la mirada vigilante de Tatsumaki.

-Oh, gracias que amable. -Responde el calvo con una sonrisa inocente.

EL camarero le ofrece los menús a ambos y procede a dejar el lugar lo más rápido posible.

-Qué bonito lugar. –dice el héroe observando todo su alrededor.

-Sí, y como prometí yo invito así que puedes pedir lo que quieras.

-Genial. –Saitama levanta el menú mientras lee detenidamente cada una de sus opciones, rápidamente una expresión de ultratumba se dibuja en su rostro al mirar los precios de la comida.

-Va-vaya… todo es... muy… caro…

-No es un problema para mi… -Dice la peliverde con sonrisa y mirada provocativa. –Con delicadeza la esper alza su mano y rápidamente aparece un mesero.

-¿Qu..que va a ordenar señorita?

-Lo de siempre. –contesta una tranquila Tatsumaki.

-Entonces…..Una rebanada de pastel de chocolate, con crema de almendras y fresas. –Anota el camarero. –Y el caballero? –agrega

-Emmm yo bueno… quiero lo mismo que ella.

-Espera idiota, no tienes que pedir lo mismo que yo… puedes escoger lo que quieras.

-Está bien, quiero ese pastel de chocolate, sabes ya que la última vez, te invité a un udon que es una de las comidas que suelo comer, entonces creo que sería divertido comer el pastel que tu sueles comer, así estaríamos a mano ¿no crees? –responde el calvo con una amable sonrisa.

-E-Esta bien haz lo que quieras. –dice la peliverde expresando un leve sonrojo acompañado de un gesto de molestia.

-¿Algo más?

-Sí, trae una botella de vino.

-Este debe ser un invitado muy especial señorita, nunca había ordenado vino antes.

-¿Qué? -dice sorprendida la heroína Clase S, poniéndose como un tomate esta vez. –¿El no es especial si?, Es solo una persona… !y ya!

-umm ya veo, disculpe señorita vuelvo enseguida.

Al cabo de unos minutos el mesero vuelve con una botella de vino sirviendo esta en dos copas.

-¿Oye, está bien que tomes?

-¿Qué estas insinuando escoria Clase A?

-Nada Nada...jeje sé que tienes edad suficiente para tomar. –dice Saitama entre dientes buscando no provocar a la esper.

-Por cierto ¿Por qué estabas tan empeñado en preguntar mi edad aquel día? El hecho de que me hayas salido a buscar solo para preguntármelo me llena de curiosidad, también terminaste por esquivar mi pregunta y no me diste una respuesta, eso me deja más intrigada aun.

-Bueno es que…..

-Habla cabeza de melón. –dice con seriedad la peliverde mirando fijamente a Saitama.

El calvo suspira presagiando lo que iba a suceder.

-yo, yo tuve ciertos sueños contigo ya sabes.

-¿Qué sueños? –pregunta cortante la esper.

La seriedad en la cara de Tatsumaki solo hacía que Saitama se sintiera mas incomodo.

-Ya sabes tú y yo.

-¿Tu y yo qué?

-Oye creo que debo ir al baño.

-No iras a ninguna parte ¿acaso hay algo que yo no deba saber? ¿Qué me estas ocultando? ¡Habla ahora!

-Está bien pero promete que no harás un escándalo o algo así.

-ok, prometido, ahora suelta la sopa.

-Eso no pareció sincero… -susurra Saitama. –Pero supongo que una promesa es una promesa. –Bien aquí vamos.

El calvo se da un trago profundo de vino y mira a los ojos a Tatsumaki la cual tenía ambos ojos verdes clavados como agujas en Saitama.

-Yo, etto… Yo soñé que nos besábamos, y nos tocábamos y terminábamos desnudos y eso… Bueno… es complicado… Es raro todo empezó desde la noche en que me besaste, supongo que me gustó bastante, creo que demasiado… Créeme me sentía como un enfermo pervertido por tener esos pensamientos hacia una menor de edad. Enserio fue horrible no soy esa clase de sujeto. –decía el calvo tratando de excusarse.

Tatsumaki permanecía en silencio observando fijamente al calvo mostrando un rostro totalmente frio y serio.

-¡Por eso me sentía culpable y recordé esas ocasiones que repetías que no eras una niña y bueno decidí comprobarlo de una vez por todas y preguntar cuál era tu edad real, así dejaría de sentirme como un tipo depravado! –dice el calvo jadeante y sudoroso en espera de una respuesta de la esper.

-Ya veo… -dice la peli verde sin inmutarse en lo más mínimo.

Entre ambos héroes reinó un incómodo silencio.

Saitama parecía atemorizado ante la fría actitud de la esper la cual solo se limitaba a mirarlo fijamente mientras jugueteaba con su copa de vino.

-¿oye Tatsumaki te pasa algo, estas muy callada jejeje? –pregunta el calvo con aparente nerviosismo tratando de romper el hielo.

Tatsumaki por su parte pareció ignorar la pregunta y continuar esa mirada filosa que estaba desesperando al héroe. Dejó su copa de vino levitando y apoyó su barbilla sobre sus manos entrelazadas.

-¿Entonces yo fui tu primer beso? –pregunta la psíquica con una seriedad de espanto.

-ehh, bueno…

-Te lo preguntare solo una vez más imbécil, y más vale que contestes.

-Está bien, está bien. Si, tú fuiste mi primer beso. –dice en voz baja el calvo mirando hacia los lados derrotado.

En ese momento una sonrisa malévola se dibuja en el rostro de la Heroína Clase S

-Sí que eres patético. –ante esto Saitama voltea el rostro hacia Tatsumaki levemente sorprendido ante la afirmación de la esper. –Si hasta ahora no habías tenido tu primer beso es porque toda tu vida has sido un fracasado con las chicas.

Saitama cambia su gesto a uno molesto, mirando con desprecio a la de ojos verdes.

-¿Y tú si habías tenido tu primer beso? –pregunta con contundencia el héroe Clase A.

Al escuchar la respuesta del calvo Tatsumaki se sonroja mientras a la vez muestra su aparente enojo crujiendo los dientes y regalándole una formidable mirada asesina a Saitama quien ahora sonreía triunfante ante la reacción de la Heroína.

-Eso no te importa estúpido cabeza de coco

-¿Qué, acaso tienes miedo de responder?

-¡¿Yo?, claro que no!

-¿Entonces por qué no contestas? Miedosaaaa –esboza el calvo con claras intenciones de provocar a Tatsumaki.

-Eres despreciable, tienes suerte de ser tan fuerte como eres sino te estrujaría como una esponja. Grrr

Saitama permanece cruzado de brazos sonriendo victorioso mientras toma su copa y se da un sorbo de vino.

Tatsumaki suspira pareciendo haberse tranquilizado volviendo a tener una mirada seria.

-Tú también fuiste mi primer beso. –dice la esper toda roja con aparente incomodidad mientras evita el contacto visual con el calvo.

-Vaya, creo que eso te hace una fracasada… Y escogiste dar tu primer beso a un fracasado como yo.

-Cállate yo, yo estaba ebria…

Saitama se encoje de hombros. –Hey, sabes, creo que no hay de que avergonzarse ambos somos fracasados y así empatamos ¿No crees?

-Eso no cambia que seas un depravado que sueña cosas pervertidas con una dama como yo.

-Y tenías que decirlo… ¡Sabia que lo harías maldición! -dice el calvo con aparente fastidio.

-Disculpen, aquí está lo que ordenaron. –dice cortésmente un mesero mientras pone en la mesa ambos platos con pastel y rellena ambas copas de vino, para luego retirarse.

Sin perder tiempo la peliverde prueba una cucharada de pastel y su rostro cambia de uno hostil a uno infantil y risueño como si el dulce la pusiera de buen humor.

-Vaya, parece que en verdad le gusta el pastel, de hecho, se ve muy mona mientras lo disfruta. –piensa Saitama mientras se sonroja levemente.

-Oye tú, ¿qué me estas mirando? –pregunta Tatsumaki quien aun tenia la cuchara en la boca.

-Na-nada.. Oh, no había notado que este vino es muy caro. –agrega el calvo para luego tomar su copa de vino y comenzar a girarla.

-¿Qué estás haciendo?

-Sabes, los expertos siempre hacen esto en tv antes de tomar vino. –responde el héroe mientras olfatea la copa de una manera graciosa.

Tatsumaki al ver la torpe manera en la cual el Héroe Clase A trataba de catar vino no pudo contener la risa y terminó por echarse a reír ante la escena.

-Oye, clase A, ¿por qué no pruebas tu pastel? –pregunta una risueña Tatsumaki.

-Espera, ya casi termino. –dice El calvo mientras continua con su ritual de girar la copa y oler el vino. Tras darse un prolongado sorbo el Héroe toma una pose victoriosa.

–Ahhh Siempre había querido hacer esto. –dice un extasiado Saitama mirando fijamente la copa de vino.

Con una pequeña sonrisa en el rostro la esper usa su dedo índice para hacer levitar la cuchara de Saitama con un poco de pastel para luego entrarla en la boca de calvo en un abrir y cerrar de ojos.

El calvo abre de pal en pal los ojos mientras con un leve movimiento del dedo de la esper la chuchara es retirada de la boca de Saitama.

-¡Oye está muy bueno!

-Soy una mujer de buen gusto. –responde Tatsumaki con cierta soberbia tomando un poco de vino.

-Sí, eres una mujer. –esboza Saitama en voz baja.

-¿Qué has dicho?

-Oh, nada especial, solo pensaba que en verdad si eres una mujer.

-¿Ahora si me ves como una mujer? –pregunta la esper con cierto interés.

-Creo que Me estoy acostumbrando a hacerlo…

-Umm ya veo. –responde la esper con cierto desinterés

-Más que eso, hoy he comenzado a notar que en realidad eres muy bonita. –agrega el calvo mientras se muestra pensativo ante la peliverde. Tatsumaki por su parte se sorprende ante lo dicho por el héroe clase A, solo atinando a responder un "¿De verdad?" Acompañado de un inconfundible sonrojo en su rostro.

Saitama asintió, y por un momento que pareció durar una eternidad ambos héroes se miraron uno al otro fijamente.

-¡Hmm! Por…. Por supuesto que soy bonita. –responde Tatsumaki rompiendo el silencio repleta de altanería.

-Supuse que responderías algo así. –susurra el calvo con los ojos entre cerrados.

-Cállate bobo y termina tu pastel. –La esper mete una fresa en la boca del calvo logrando callarlo momentáneamente.

Saitama mastica la fresa mirando con cierto recelo a la Heroína clase S quien tranquilamente tomaba vino y miraba distraídamente hacia otro lugar.

-Oye, Tatsumaki.

-Que quieres clase Ummm -la esper no logra terminar su frase cuando es sorprendida por una fresa en la boca cortesía de Saitama. -¡Oñe iñiota que tratas de hacer! –Exclama una atragantada Tatsumaki.

-Pues darte tu merecido. –sin perder tiempo Tatsumaki usa su telequinesis y mete otra fresa en la boca de Saitama quedando ambos atragantados.

Ambos se miran con desafío, estaban a punto de empezar algún tipo de pelea de comida. Pero se detuvieron al darse cuenta que todas las personas en el restaurante se habían percatado de su "juegito" el cual había sido todo un escándalo y los miraban extrañados, como si fueran un par de locos.

-Ahora nos miran como si fuéramos bichos raros.

-Déjame adivinar, Ahora dirás que es mi culpa y que el único bicho raro soy yo ¿no es así? –pregunta un Saitama con cara de Fastidio.

-De hecho, iba a decir que nos largáramos de aquí, pero si dices que eres un bicho raro ese es tu problema.

Saitama se sorprende ante la respuesta de la esper dibujando un gracioso gesto de enojo, sin duda esa pequeña tramposa sabia como derrotarlo verbalmente.

-Mesero, la cuenta por favor. –dice Tatsumaki con tranquilidad.

Tras pagar la cuenta sin reparos, ante la mirada estupefacta de Saitama la esper se levanta de su asiento.

-Oye, pero no hemos terminado nuestro pastel.

-No importa, vámonos.

Sighh –El calvo suspira. –Bueno al menos si nos terminamos el vino.

Una vez fuera del restaurante Tatsumaki se elevó unos metros observando el panorama.

-¿Nos vamos a casa?

-No… -Responde a secas la peliverde.


En un edificio cercano camuflado en la oscuridad alguien observaba a ambos héroes.

-Ahí están, como sospeché el Sensei está de nuevo con Tornado. ¿Qué está ocurriendo aquí? algo me parece muy sospechoso, iré ahora mismo a interceptarlos, puede que esto sea la razón por la cual el Sensei se ha estado comportando extraño.

¡Aquí voy!

Genos es interrumpido por una silueta que pasa muy cerca del Cyborg a toda velocidad.

¿Ehh que fue eso? –rápidamente Genos escanea la figura, parecía ser alguna clase de individuo volando a una velocidad extrema… ¿Qué era exactamente? El Cyborg no pudo identificar nada más, lo que sea que fuese ya iba muy lejos.


-¡Avalancha, apresúrate! Mientras menos tiempo estemos aquí es mucho mejor. –decía con preocupación lo que parecía ser un robot con forma de murciélago sujetado a la espalda de una chica que fosforecía en un aura verde.

La chica sonreía confiada, Era una adolescente de ojos verdes, su cabello era negro y despeinado a la altura de la nuca doblándose en los extremos curvilíneamente. Llevaba un vestido negro que asemejaba bastante al utilizado por Tatsumaki y unos botines negros que llegaban un poco más arriba de sus tobillos.

-Tranquilo, batsy… esto será pan comido para "avalanche of death". –responde con una sonrisa la chica.


-¿No están, a donde fueron ambos? –Se pregunta Genos quien había perdido la pista de Saitama y Tatsumaki por culpa de la distracción que sufrió.

El calvo y la esper se movían entre las pobladas calles de ciudad, Tatsumaki iba al frente, Saitama se limitaba a seguirla.

-¿Oye a dónde vamos? –Pregunta el calvo.

La ojiverde volteo la vista hacia Saitama, dejando escapar un gemido despectivo siguiendo su camino hacia adelante.

Tras casi 20 minutos de camino en silencio ambos arribaron a una especie de distrito residencial donde apenas transitaban pocas personas. Tatsumaki extiende su mano hacia el calvo quien no entendía nada de lo que sucedía.

-Toma mi mano y no te quedes como un imbécil. –dice con tranquilidad la esper.

-Es, está bien. –responde Saitama tomando la mano de la Heroína. En ese momento ambos comienzan a elevarse, terminando por llegar al techo del edificio más alto en la zona. Con naturalidad la peliverde se sienta justo al borde de la azotea.

Saitama podía comprender las cosas en cierto punto y procedió a sentarse junto a la esper sin decir una sola palabra.

-Antes de que hagas preguntas estúpidas sobre por qué te traje aquí y nos fuimos repentinamente del restaurante, debo decirte que odio hacer el ridículo en frente de los demás, justo como lo hicimos hace un rato. –dice la esper volteándose a mirar con seriedad al calvo.

-Supongo que te importa mucho tu imagen pública. –responde con tranquilidad Saitama mientras miraba el paisaje.

-Tal vez tengas razón ¿cómo haces para soportar todas las burlas e insultos de los demás? Pareces casi inmune.

-En realidad no me importa mucho lo que digan de mí, sabes, me molesta que me llamen calvo pero al final no es la gran cosa, soy un héroe y protejo a las personas con eso tengo suficiente, aunque admito que me resulta extraño el hecho de que soy un total desconocido a pesar de haber derrotado a tantos monstruos. –esto último el calvo lo dice con cierta ironía en su rostro.

-Yo sé que existes, y eso debe ser más que suficiente para ti. –responde la esper con un tono de voz serio.

-¿Por qué debería?

-Los demás son simples seres ignorantes, débiles irrelevantes… Deberías sentirte alegre que yo, la heroína Clase S rango 2 Tornado del terror reconozca que en verdad eres un tipo muy fuerte… aunque por otra parte eso no cambia el hecho de que seas un completo idiota.

-Ser tan fuerte no es como si fuera divertido o algo, es un poco aburrido, hasta ahora no he tenido un enemigo que me haya podido hacer frente. Y eso –dice en voz baja el calvo mirando su puño. –Es un poco molesto.

Al escuchar esto Tatsumaki se muerde los labios, al recordar que ella ni siquiera podía dañar a Saitama, era una sensación molesta después de todo…

-Me hubiera gustado ser ese adversario que pudiera hacerte frente, pero soy muy débil, aun con todos mis poderes grrr.

-Oh, tranquila Tats, no tienes que sentirte así por eso, de hecho eres la chica más fuerte que nunca he conocido. –dice con optimismo el calvo.

-¿Es eso acaso un premio de consolación? –pregunta con una mirada amenazante la peliverde.

-"vaya sí que es complicada de tratar" –piensa Saitama con cierta pesadez. –No claro que no lo es.

-Jummm. –bufa la ojiverde mientras se cruza de brazos.

-Oye, Tats…

-¿Ehh, que quieres?

-Creo que me gustas mucho… -responde a secas el calvo mientras mira al horizonte.

La ojiverde abre los ojos de pal en pal quedando totalmente estupefacta.

Fin del capítulo.


Notas del autor: Sí que me he tardado para subir este, pero en compensación lo hice bien largo espero les guste, y si todos sabemos en que terminara esto…

Dejen sus reviews, siempre me agrada leerlos… y sobre todo saber que les ha gustado.

El próximo capítulo viene pronto, ya que estoy de vacaciones en el trabajo y tengo tiempo de más para escribir.