CAPITULO 14
LO QUE HARÍA POR ALGUIEN ESPECIAL
·
·
·
·
·
TERCER DIA
En un solitario tronco cortado y enterrado sólo para el efecto de mantenerlo prisionero, se encontraba Mighty Gai. Se veía completamente pálido bajo la lluvia que le había estado cayendo desde tempranas horas de la tarde del día anterior y gran parte de las de ese día. Kakashi personalmente se había encargado de aprisionarlo de forma de que no pudiera escapar como castigo por intervenir en un juego que a su gusto era de los niños y no de ellos. Mientras Kakashi reposaba contra el primer tronco a las afueras del campamento, observaba como Gai luchaba (aun en su condición) por liberarse.
No había dejado de llover durante toda la noche. Kakashi, Sasuke y Hinata habían tenido que dormir juntos dentro de la tienda, después de horas de análisis y planificaciones interrumpidas por el sonido de sus tripas. Tenían 3 de los 8 objetos que la Hokage les había encomendado reunir durante su misión de supervivencia dentro del bosque de la muerte y ya llevaban tres días ahí. Sasuke comenzaba a impacientarse. Pero si hasta Hinata (quien era la que menos comía entre ellos) sentía hambre, era de entenderse por qué los tres habrían estado hambrientos. Llevaban un día sin comer, sólo bebiendo agua. Sasuke se convencía a si mismo que lo que estaban experimentando significaba que eran shinobis de verdad.
Estaba sentando, de piernas cruzadas sobre una rama, en el mismo tronco en que Kakashi se estaba apoyando. Los arboles eran realmente altos y grandes, por lo cual era mucho menos lo que se mojaban si permanecían ahí. Aun así, estaba completamente empapado y podía ver su propio aliento en forma de vapor.
Miró hacia su derecha en dirección a Hinata, que también estaba sentada en la misma posición, con la chaqueta de los Uchiha sobre sus hombros. Ambos estaban ahí vigilando la zona. Hinata activaba el byakugan intermitentemente después de haberse dado cuenta que Neji y Tenten habían encontrado una forma de evadir la nariz de los perros. Cuando interrogaron a Gai sobre el tema se había negado rotundamente a decir el método utilizado, sólo alegó que : "Estoy preparándome hace años para derrotar a Kakashi, no podría dejar pasar un detalle tan importante como sus perros".
Hinata estaba sosteniendo a Pakkun (uno de los perros de Kakashi) entre sus piernas, cepillándolo cuidadosamente para matar el tiempo. Éste movía la cola alegremente por ello, haciendo que Kakashi en más de una ocasión le dijera que hace años no lo veía tan contento. A Hinata le gustaban los perros y ellos parecían gustar de ella por algún motivo; hasta Akamaru se había quedado dormido entre sus brazos cuando Kiba lo dejó reposar sobre ella en la barbacoa.
Sasuke levantó una ceja irritado observando la escena. Pakkun no había hecho su trabajo bien al fracasar en detectar a Neji y Tenten el día anterior, y aun así, recibía una cepillada gratis de parte de Hinata. Si hubiese dependido de él lo habría atado junto con Gai.
De pronto, la chica se quedó inmóvil y lentamente le devolvió la mirada a Sasuke, sintiendo que venía un sermón. Se empezó a agachar entre sus hombros a percibir esa oscura mirada que la juzgaba por sus actos.
–¿Su..sucede algo, Sasuke-kun? – Preguntó levemente nerviosa pero intentando ocultarlo con una tenue sonrisa.
– No deberías estar cepillando a ese perro. – Dijo irritado. – Por su culpa tu primo nos engañó ayer.
– Insisto en mi inocencia. – Alegó Pakkun. – Mi nariz no percibió el aroma de nadie más aparte de los presentes y Gai.
– Estoy segura que Pakkun-san hizo lo m-mejor posible. – Lo animó Hinata frotándole la espalda.
– Escucha a la chica, mocoso. – Dijo Pakkun revolviéndose entre las piernas de Hinata, moviéndose de un lado a otro para que Hinata le frotara el estómago. Sasuke apretó el puño, ese perro siempre lo sacaba de quicio cada vez que tenían una misión y Kakashi lo dejaba con ellos. – En la pancita, en la pancita. - Hinata no pudo evitar reír y seguir cepillándolo.
Sasuke gruñó y se puso de pie con las manos dentro de sus bolsillos cerrando los ojos.
Aun seguía molesto con el hecho de que tal vez Hinata fuera más astuta que él pues había tomando una gran hoja y la había puesto entre las ramas para que el agua no cayera sobre ella. Pero Sasuke se había negado a sentarse junto a ella en el espacio en donde no estaba cayendo agua, simplemente porque a él no se le había ocurrido primero y porque Hinata no insistió más en el tema (temiendo que le terminara gritando por seguir insistiendo con el tema). En consecuencia, a unos tres o cuatro pasos de donde se sentaba la chica, Sasuke se estaba mojando.
Hinata juntó sus manos y formó los sellos para activar su byakugan. Cada cinco o diez minutos lo hacía para ver si había alguien por los alrededores aparte de Gai y ellos, ya que Neji y Tenten habían logrado dejar sin efecto los sellos explosivos y burlado a los perros. Miró a su alrededor y también se enfocó en diversas direcciones con el 100% de su vista, no obstante, el bosque parecía en calma. Fue entonces que en una dirección, unos 35 grados noreste, vio algo interesante.
– ¿Qué sucede? – Preguntó Sasuke de inmediato al ver como despegaba los labios en modo de sorpresa. - ¿Por qué pones esa cara?
–Veo muchos hongos. – Respondió Hinata.
–Los hongos gigantes de este bosque son venenosos. – Los interrumpió Kakashi de inmediato. – No son comestibles. Seguramente se intoxicarían y estarían con diarrea por días si los comieran.
–No, Kakashi sensei. – Respondió Hinata negando con el rostro. – Son hongos normales, de los pequeños.
– ¿Esos también son venenosos aquí, no? – Preguntó Sasuke imaginándose como sería el sabor de unos hongos asados y jugosos deshaciéndose en su boca. Su estómago gruñó haciendo que se sonrojara levemente. – Todo en este maldito bosque parece ser venenoso.
–No lo sé. – Respondió Kakashi sin realmente recordar muy bien si en el pasado simulacro de guerra habían comido hongos de ese tipo para sobrevivir o no. Recordaba haber comido tierra junto a Obito y Rin, pero no hongos, más que nada por miedo a morir intoxicados. - Pakkun, ¿Puedes ir con Hinata-san y cerciorarte?
–Claro. – Respondió el perro saltando del regazo de Hinata y sentándose en una rama más abajo. - ¿Dónde los viste Hinata-chan? – Preguntó el perro.
–A unos 300 metros de distancia, 35 grados noreste.
–No deberíamos separarnos. – Anunció Sasuke, indicando que seguiría a Hinata, pero mirando a Kakashi. – ¿Puedes cuidar del prisionero?
–Sí claro, yo cuidaré de Gai. – Respondió Kakashi despreocupadamente.
–Vamos Hyuga. – Le ordenó Sasuke siguiendo en la dirección que había indicado Hinata.
La peliazul saltó de rama en rama atrás de él, aun con el byakugan activo. Se había acostumbrado bastante a su dojutsu con las últimas semanas de entrenamiento extensivo de Sasuke. Por algún motivo, cada vez que quería descansar o dejarlo hasta ahí, se reprendía mentalmente por esos pensamientos y seguía entrenando hasta que su compañero le dijese que era suficiente por ese día. No quería decepcionarlo, quería demostrarle que no sería un estorbo, que se volvería tan fuerte como Naruto y él para así poder ser de utilidad.
La lluvia caía de forma incesante sobre ellos, haciendo que sintieran el frío de una de las últimas tardes de primavera aun con más fuerza. El verano se acercaba y con él, el periodo de lluvias. Aun así, al menos para Hinata, todo ese ejercicio había resultado de mucha utilidad. De una forma extraña se sentía más cercana a Sasuke, no sólo por haber estado tres días pegados el uno al otro, sino porque había compartido un pequeño pedazo de ella con él, algo que nadie más conocía: sus culpas, su tristeza y la imposibilidad de querer herir a Neji aunque él fuese cruel con ella. Aquellos sentimientos eran sus miedos y debilidades, ahora Sasuke los conocía.
-Aquí, Sasuke-kun. – Dijo Hinata deteniéndose. Sasuke sólo asintió y saltó de la rama junto con Pakkun.
Ella se quedó arriba observando el fino perfil del Uchiha. Sí, Sasuke era bastante cruel con ella en ocasiones. Podía hacer que su pecho doliera sólo con palabras y lograba lastimarla tanto como lo hacía el resto de su familia. Sin embargo, haber convivido un año con él le había enseñado la forma de soportar ese tipo de dolor con más diligencia. De alguna forma, Sasuke la hacía sentir más firme y decidida, como si con su frialdad y crudeza pudiese endurecer su exterior.
Pero su compañero no era sólo lo que le mostraba a todos con tanto esfuerzo. Cuando Sasuke tenía un buen día era amable y gentil; sonreía si pensaba que nadie lo estaba observando. Si por algún motivo parecía olvidarse de Itachi Uchiha, se comportaba como alguien de su edad bromeando con ella o con Naruto, escondiéndole las cosas al rubio, haciendo competencias en el río, carreras de vuelta a Konoha, o era tan infantil como para querer siempre comerse el ultimo pedazo de carne de la barbacoa. Pero lo que más le agradaba de Sasuke Uchiha, sin duda, era esa habilidad innata del pelinegro de hacer que confiara en sí misma cuando realmente le faltaban fuerzas. Aunque sus medios eran distintos, era aquella la cualidad en que más se parecía a Naruto. Una sonrisa o una palabra de aliento de parte del Uchiha era todo lo que se necesitaba para hacerla sentir tranquilidad y resolución. Aunque le mostrara a todos que era una persona cruel, seria, indiferente y distante, ella lo conocía mejor que eso. Sabía el tipo de calidez que había en Sasuke Uchiha y el tipo de preocupación que mostraba por los que consideraba sus amigos. Una prueba de ello, era que mientras Sasuke tiritaba por estar sin chaqueta, ella estaba cubierta con el emblema Uchiha sobre sus hombros.
– ¿Estás bien, Sasuke-kun? – Se le escapó a Hinata mientras que Pakkun hundía su nariz entre los hongos.
– ¿Por qué no habría de estarlo? – Le preguntó con seriedad, subiendo una ceja. - ¿Por qué me estas mirando así?
Hinata se sonrojó levemente jugando con sus dedos. - Estas tiritando.
–No es nada. – Le respondió volviendo a mirar los hongos. - Somos ninjas.
Sasuke realmente odiaba cuando las demás personas se metían en sus asuntos, incluso en cosas así. Pero el hecho de que Hinata estuviese preocupada por él lo hizo sentirse satisfecho en un sentido que no pudo explicar. De inmediato descartó esa sensación de su pecho y se enfocó en los hongos. Se veían tal como los que se comían usualmente, pero, ¿Lo serían?
–No tienen ningún veneno que reconozca, ni toxinas extrañas que pueda oler. – Dijo Pakkun con confianza. - Son comestibles.
– ¿No nos causaran ningún tipo de alucinaciones o algo así? – Preguntó Sasuke de inmediato.
-¿Tienes miedo, mocoso? Son hongos comunes y corrientes. – Respondió el perro comiéndose uno crudo. – Un genjutsu te causaría más problemas que esto.
Sasuke frunció el ceño. Ese perro siempre intentaba pasarse de listo. Hinata por su parte saltó de la rama y se colocó junto a ellos mirando aun con algo de desconfianza los hongos, pero considerando comérselos, incluso si fuesen tóxicos. El pelinegro ya comenzaba a agacharse para cortarlos con un kunai pero se detuvo y en vez de eso miró a Hinata desde la posición en que estaba.
Hinata no supo por qué, pero Sasuke estaba sonrojándose. Se miraron fijamente a los ojos por algunos segundos, mientras el Uchiha se aclaraba la garganta y movía la vista a un costado.
–Necesitaré mi chaqueta de vuelta para poder llevar esto al campamento.
–Claro… - Dijo Hinata algo extrañada, no entendía por qué Sasuke se habría avergonzado de pedirle algo así considerando que le daba órdenes la mayor parte del tiempo en que estaban juntos.
Hinata estaba comenzando a desabrochar el cierre cuando de pronto, Pakkun comenzó a olfatear el aire.
–Huelo a alguien acercándose. – Sasuke se puso de pie rápidamente. – Su aroma es parecido a Hinata-chan y… uno de ellos es una mujer.
–Activa el Byakugan. – Ordenó Sasuke poniéndose completamente serio.
Hinata formó los sellos con rapidez y activó su dojutsu. – Byakugan. – Dijo en voz alta, concentrándose en todo lo que había a su alrededor, podía ver las gotas de lluvia cayendo hasta una distancia de 250 metros, más allá las cosas se volvían un poco difusas, pero era imposible ignorar a la persona que la estaba mirando directamente a los ojos también con el Byakugan activado. Descubrir que los estaba observando la sorprendió, pero lo que la hizo soltar un suspiro fue ver que Neji estaba cargando a Tenten en sus brazos. – Es Neji. Nos está mirando. 45º al noroeste, 300 metros adelante. Está… está parado ahí sin hacer nada, sólo mirándonos. Esta cargando a Tenten. Luce como si estuviese en mucho dolor.
– ¿Por qué ahora los puedes oler y antes no? – Preguntó Sasuke mirando a Pakkun. Todo eso no se le hacía para nada confiable, era como si quisiera que lo fueran a detener.
–Si antes no pude olerlos y ahora sí, es porque ahora quiere que lo huela.
–Esto es una trampa. – Dijo de inmediato Sasuke. – Tal como lo que hicieron con Gai.
–No lo creo, Neji no… él es tan orgulloso como tú…. No haría fingir a Tenten-san sólo por…
Sasuke la interrumpió mirándola con antipatía. – No me compares con tu primo.
– Lo.. lo siento. – Dijo Hinata bajando levemente la mirada. – Sasuke-kun, Tenten-san se ve en mal estado. Quizás… – Hinata afinó su byakugan en la dirección en que Neji estaba parado, notando los gestos de dolor de la chica. – Quizás Neji nii-san quiera nuestra ayuda.
Sasuke no dijo nada, pero tampoco iba a dejarque Neji los volviera a engañar. Ya habían quedado mal parados el día anterior, no podía dejar que eso sucediera de nuevo. Si aun estaba en Konoha era básicamente porque en el momento en que pensó que debía marcharse para volverse más fuerte, Naruto y Hinata le prometieron que estarían ahí para él y lo ayudarían a fortalecerse para así concretar su venganza.
Ese simulacro de una situación real era una buena oportunidad para convencerse a sí mismo de que podía hacerlo. Tenía que dejar de lado cualquier sentimiento que lo hiciera débil, tenía que llenarse a sí mismo de aquel odio por su hermano, nunca debía olvidar la imagen de sus padres muertos a los pies de Itachi Uchiha.
- Pakkun, ve por Kakashi. – Algunas hebras negras de cabello cayeron hacia adelante cubriendo su mirada. En medio de la lluvia, Hinata pensó que Sasuke se veía atemorizante. - Vamos Hyuga. – La chica asintió y comenzó a seguirlo. Su pecho se sentía pesado al seguir observando a Neji que estaba cargando a Tenten en medio de la lluvia. - Si es una trampa, activa el sello.
La voz de Sasuke era totalmente firme. No había duda en él ni el más mínimo rastro de compasión por los sentimientos de su compañera.
Los párpados de Hinata subieron y se detuvo de golpe, haciendo que Sasuke también lo hiciera y volteara su rostro justo sobre su hombro para mirarla. - ¿Qué…..? ¿Qué fue lo que dijiste Sasuke-kun?
– No volveré a repetirlo. Me escuchaste bien. – Si antes estaba sorprendida, ahora estaba completamente atónita en incredulidad, ¿Cómo era posible que él le pidiera algo así?
– Yo no puedo hacer eso. – Le respondió con firmeza, sin reconocer a la persona que estaba parada frente a ella. La oscuridad que lo rodeaba, la seriedad y frialdad de sus palabras, hacían de él alguien muy distinto al amigo que le sonreía con calidez. – No lo haré.
– Sí, lo harás. – Insistió Sasuke dando un paso hacia ella. – Tu máximo defecto como shinobi no es que seas débil, es que eres demasiado gentil y careces de confianza en ti misma. Un enemigo no dudará en matarte mientras vea flaqueza en tu determinación de acabar con su vida.
Hinata tal vez era gentil, demasiado gentil, pero sabía que la ruta por la cual Sasuke estaba embarcándose no era suya. Jamás lo podría seguir. No sería ese tipo de shinobi que hace cualquier cosa por cumplir con una misión. Ella tenía integridad y respecto por aquello que consideraba sagrado. La familia era una de esas cosas, por mucho que Neji pareciera odiarla y hasta lastimarla cuando estaban solos, ella lo amaba. - Neji no es mi enemigo, ¡Neji es mi primo! – Le gritó con dolor.
Sasuke encrudeció su mirada hacia ella, el sharingan se activó naturalmente haciendo que Hinata se preguntara si la iba a atacar. - Itachi era mi hermano. – Fue entonces que Hinata logró comprender un poco el motivo por el cual estaba actuando así. Debía ser una de esas ocasiones en las cuales el recuerdo que tanto lo atormentaba le ganaba a la mejor parte de sí. Era como si dejara de ser un ser racional y sólo se guiara por la venganza. – Eso no impidió que matara a mis padres, a toda mi familia y que intentara asesinarme a mí también. – la chica sentía gran empatía con el sufrimiento de su compañero de equipo, podía sentir el odio fluir de su boca. Sin embargo, más que aquella sensación, lo que se percibía en él era una profunda herida, un lazo roto que no podía ser reemplazado por nada. Entonces Hinata comprendió lo mucho que Sasuke debió haber amado a su hermano para que en ese instante lo detestara con esa intensidad. - Los lazos de sangre en el mundo shinobi no significan nada. Lo único que tiene importancia es que tan fuerte te vuelves para proteger a los que te importan. Neji te odia. Él no dudaría en dañarte si pudiese hacerlo. Así como Itachi no dudó en matar a mi familia sólo para demostrar hasta qué punto podía llegar.
– Tal vez tienes razón. –Admitió Hinata recordando cada oportunidad en que Neji la había humillado y lastimado. - Pero yo no soy Neji… y tú… - Miró a Sasuke sonriendo. – Tú no eres Itachi. No necesitamos seguir sus modos para demostrar lo que valemos, ¿Verdad?... por algo hemos estado entrenando tan duro.
– Hmph. – Sasuke se dio la vuelta, como si no le interesara seguir discutiendo con ella o hacerla entender sus motivaciones para actuar de la forma en que lo hacía. Sin embargo, algo en las palabras de Hinata le hacían demasiado sentido. Él no era Itachi, podía obtener su venganza de manera honorable, sin tener que recurrir a cosas tan bajas, ¿Tendría Itachi razón cuando le había dicho que le faltaba odio? – Eres demasiado gentil Hyuga. – Tal vez tenía razón, no había suficiente odio en él como para haber caído a un nivel tan bajo, personas como Naruto y Hinata lo hacían dudar en cada paso que daba, cuestionarse si lo que hacía lo convertiría en un ninja infame u honorable, en obtener una venganza o quedarse para siempre en Konoha con aquellos que se habían ganado un espacio en su corazón. - Esa gentileza te terminará matando algún día. – No estaba seguro si se lo decía a ella, o se lo estaba diciendo a sí mismo. - Muchas personas se aprovecharan de ello si no te endureces un poco más.
Las palabras sobraban en ese momento, Sasuke siguió su camino entre las ramas del bosque de la muerte, avanzando con cuidado para así no resbalar por la humedad en la corteza de los árboles. Enfocado por completo en seguir su misión de supervivencia y ganar ese simulacro de guerra.
Hinata lo seguía desde atrás, rezando en silencio porque no fuera una trampa, que en esa ocasión al menos ella tuviese razón y su primo no estuviese planeando una emboscada contra ellos y que no explotaran sellos al acercarse a él. Ninguno de ellos era impulsivo por naturaleza, ni Neji ni Sasuke; eran seres racionales, a diferencia de Naruto que hacía todo guiado por impulsos. Esperaba que pudiesen hablar, saber qué era lo que sucedía y que no tuviesen que llegar a luchar uno contra otro. Realmente no deseaba hacerlo, no sólo porque estaba casi segura de que Neji les podría dar una paliza, sino porque Sasuke tenía razón, ella no tenía el corazón como para haber herido a alguien tan importante para ella como lo era su primo.
Cuando estuvieron a 10 pasos de Neji Hyuga ambos se detuvieron uno al lado del otro, observando que Neji los miraba con frialdad pero con un toque de preocupación impregnado en sus ojos. La razón estaba entre sus brazos.
Tenten lucía inconsciente, como si estuviese durmiendo y teniendo una pesadilla. Sus labios estaban morados, su rostro pálido, sus ojos cerrados, todo su cuerpo tembloroso mientras el Hyuga la cargaba. Hinata estuvo a punto de correr hacía él y preguntarle qué era lo que había sucedido pero cuando dio el primer paso el brazo de Sasuke se lo impidió colocándose justo frente a ella a la altura de su estómago.
–Nunca pensé que fueses tan estúpido como para volver aquí tan pronto. – Dijo Sasuke con crueldad, sin un toque de preocupación por la pelicastaña. – Acabas de entrar en territorio del equipo siete, si vas a luchar te recomiendo que dejes a tu compañera en el suelo.
Neji ni si quiera se dignó a observarlo. Cerró los ojos con indiferencia para luego abrirlos y dirigirse a su prima con reprimenda. – Nunca pensé que la heredera del clan Hyuga fuera tan patética como para ponerse ese emblema en la espalda. – Sólo entonces Hinata recordó que estaba portando la chaqueta de Sasuke. El Uchiha gruñó de forma tan notoria que Hinata temió que fuese a perder completamente el control y abalanzarse contra Neji. - Necesito hablar con Gai sensei, Hinata-sama. Sólo vengo a avisarles que voy a pasar.
–Mighty Gai es prisionero del equipo Siete. – Contestó Sasuke por Hinata, sabiendo que la chica no tendría la resolución como para dirigirse a Neji como un enemigo. Él por el contrario no tenía problemas en hacerlo. Detestaba a Neji Hyuga, estaba buscando un motivo, sólo uno, para partirle el rostro.
Neji suspiró, cansado de todo aquello. - Aunque me pareció algo risible cuando lo escuché de parte de Kakashi sensei, Hinata-sama es la líder del equipo siete. Me dirigiré a ella, no a ti, Uchiha. – Sasuke apretó el puño pero antes de que pudiese decir algo, Hinata se adelantó.
–¿Qué le sucedió a Tenten-san? – Le preguntó al notar lo pálida que estaba, como si estuviese muriendo. Hasta su corriente de chakra se veía débil.
–La picó una abeja ayer. – Respondió Neji solemnemente. – Mis primeros auxilios han dejado de funcionar.
–¿Por qué esperaste un día completo para traerla acá? – Se apresuró Hinata a preguntarle mientras corría en su dirección, regañándolo con la mirada.
Aquello sorprendió a Neji. Hinata nunca lo había mirado de esa manera. La chica que conocía era tímida, torpe y rara. En algún momento de su vida había considerado dichos atributos como algo tierno y especial, pero ahora los sentía como la exteriorización del fracaso que representaba Hinata Hyuga para su familia. Apreciar que lo miraba como si le estuviese reprochando su actitud, no sólo llamó su atención, sino que lo sorprendió.
Movió su vista lentamente hacia Sasuke Uchiha, entendiendo que la única razón por la cual su sumisa prima lo estaba sermoneando, se debía a la influencia directa que él ejercía en ella. Sasuke ni si quiera pestaño.
La lluvia los tenía empapados y aun así apenas Hinata puso una mano en el rostro de Tenten la sintió ardiendo en fiebre. – Debemos llevarla a Konoha. – Dijo la chica.
Neji depositó su compañero en el piso. - Ella no me permitió venir por ayuda. No quería perder en este ejercicio. – Sólo en ese momento Hinata pudo notar como la boca de su primo se tensaba en preocupación. Neji podía ser altanero, pero no tenía un corazón indiferente al sufrimiento de alguien con quien había pasado dos años en el mismo equipo. - Siempre se está esforzando en validarse a sí misma, demostrando que una kunoichi puede ser igual de fuerte que un Shinobi.
Sasuke se cruzó de brazos, el sharingan en él aun se veía amenazante. – Nadie te pidió las historias de sus vidas. Si quieres hablar con Gai, tendrás que rendirte. – Hinata se volteó sobre su hombro sin entender qué rayos estaba pensando Sasuke. Tenten estaba realmente mal, no había tiempo para cosas así. - Pasarán a ser nuestros prisioneros de guerra, terminando con el simulacro. El equipo siete será el ganador.
Neji había sido muy paciente hasta ese momento con la soberbia del Uchiha, pero hasta él tenía un límite. No estaba en riesgo quien era ganador o perdedor de un estúpido simulacro, quien estaba en riesgo era Tenten…
Y aun así, su propio orgullo le impedía decirle a Sasuke que se rendía y que ellos eran ganadores. No podía ser menos que el Uchiha, alguien a quien consideraba un mocoso altanero y estúpido. Pero, lo que le hacía arder las entrañas y apretar el puño era la idea de ser inferior a Hinata Hyuga, lo único que tenía en la vida luego de haber perdido a su padre y haber existido todo ese tiempo sabiendo que su vida estaría subordinada siempre a servir a la familia principal… era el consuelo de ser mejor que ella. Lo reconfortaba profundamente la idea de que él, Neji Hyuga, era más fuerte que la heredera del clan, Hinata Hyuga… su prima hermana.
Lo observó con el mismo odio que Sasuke reflejaba en sus ojos cuando pensaba en Itachi.
– ¿Te das cuenta que esto es sólo un tonto ejercicio producto de las estupideces de mi maestro, verdad? – Le preguntó levantándose del suelo, dejando a Tenten con Hinata. – Es sólo un simulacro, no es necesario que nadie muera para que Kakashi sensei y Gai sensei desempaten en su contador de duelos.
–Ejercicio o realidad, inteligente o tonto, sigue siendo una misión. – Respondió Sasuke con seriedad. Él era egoísta por naturaleza, lo sabía y no le importaba. Primero estaba sus propósitos, luego el bienestar del resto.
Hinata podía ver lo que se estaba formando entre ellos. Ambos eran más parecidos de lo que pensaban, ese orgullo los consumía.
Neji apretó el puño, sintiendo un amargor en la boca. - No voy a rendirme. – Sentenció con acidez. La lluvia pareció aumentar y se escucharon algunos relámpagos a la distancia. - No tengo tiempo para esto. Debemos volver a Konoha, Gai es más rápido que yo, él debe llevarla para que reciba tratamiento médico.
Sasuke recrudeció su actitud. Todo eso le parecía un desafío. - No me interesan tus razones. ¡Ríndete!
Neji sonrió con burla. Se estaba cansando del Uchiha y realmente, desde ese día en el hospital, había estado esperando poder mostrarle su lugar. - Si fuese Hinata-sama la envenenada y tú el que la estuviese cargando… ¿Te rendirías, Uchiha?
Sasuke movió su mirada a la de su compañera y sinceramente, no tuvo una respuesta. Ella era una amiga para él, alguien a quien consideraba importante en su vida… y aun así no estaba seguro que se hubiese rendido por muy en juego que estuviese su vida. ¿Hubiese preferido fracasar? ¿Hubiese arriesgado la vida de Hinata sólo por seguir en el juego?
–A Hinata no la hubiese picado una abeja si yo le hubiese estado cuidando la espalda. Teamwork. El nuestro es mejor que el suyo. – Respondió con media sonrisa en su rostro. – Si tu compañera fue picada por abejas y la mía no, eso nos convierte en ganadores y a ustedes en perdedores.
–¿Se puede saber a quién le has ganado tú, Uchiha? – Le preguntó Neji dando un paso adelante. – La única misión de rango elevado en que has ido, todo tu equipo terminó hospitalizado. En la invasión de la aldea de la arena y la del sonido, mi prima pequeña tuvo que darte una golpiza para que te controlaras y Naruto venció a Gaara. Tu hermano te dio una paliza en la ciudad de los hostales y estuviste un mes hospitalizado. "Un Uchiha no fracasa", es lo que siempre dices, ¿verdad? Entonces, tu no debes ser un Uchiha pues lo único que veo frente a mi es a un fracasado.
Sasuke no lo soportó más, sacó un kunai y lo lanzó contra Neji. El chico ni si quiera se movió, evitando el golpe liberando chakra desde sus tenketsus.
–Un fracaso siempre será un fracaso. Eso es tu equipo, un grupo de fracasados. – Dijo Neji tomando la famosa posición del puño gentil. – Ataca, Uchiha. Te pondré en tu lugar y te demostraré que significa ser un elite del clan Hyuga.
-¡Sasuke! ¡Neji! ¡Basta! ¡Hay que llevar a Tenten-san de vuelta a Konoha! – Gritó Hinata pero su voz se perdió entre la lluvia. Se aferró a Tenten protegiendo su cuerpo con la chaqueta de Sasuke.
-¿Puño suave? – Preguntó Sasuke tomando una posición de taijutsu, la del puño fuerte. – Llevo un año entrenando con Hinata, ¿Crees que eso dará resultado si tengo activado el sharingan?
Sasuke corrió a su encuentro. Había practicado bastante tiempo con Kakashi la forma de poder volverse más rápido para así aprender el chidori. El taijutsu no era algo difícil de realizar, había observado con su sharingan en varias ocasiones a shinobis que utilizaban el puño fuerte y también el puño gentil de Hinata. Sabía cómo funcionaba, entendía el riesgo de atacarlo de frente, pero también entendía que si lo hacía de lejos podía terminar lastimando a Hinata y a Tenten si utilizaba ninjutsus de fuego. El kaiten de Neji Hyuga hacía que lanzarle kunais o shurikens fuese futil. La mejor opción que Sasuke tenía de momento era intentar golpearlo con Taijutsu y vencerlo en velocidad.
Pero Neji no había sido considerado el mejor de su generación, un genio del clan Hyuga, sólo porque sí. Sonrió con burla evitando sus golpes con rapidez, tanto que Sasuke se sorprendió de que de un momento a otro estuviese atrás de él.
–Dicen que el sharingan tiene la habilidad para revelar todo tipo de ninjutus, genjutsu y taijutsu… - Dijo Neji dando un golpe con su dedo índice y su dedo anular justo sobre el hombro de Sasuke. El Uchiha gruñó por el dolor que le causó el roce. - Es cierto que para leer ninjutsus y genjutsus, que necesitan chakra y sellos para realizarse, el sharingan es una gran ventaja.
Había sido apenas un roce, algo realmente débil, pero el dolor que sentía Sasuke no se comparaba a nada. Estaba seguro que lo había esquivado por completo y aun así, Neji le había dado. Odiaba ese puño gentil, no había forma de evitarlo si lo tenías cerca. Hinata nunca lo utilizaba con chakra cuando entrenaban, y cuando lo hacía, siempre terminaba completamente adolorido. Pero sabía que tenía que evitar que le bloqueara los tenketsus de sus manos y estaría bien.
De pronto, sintió que la rodilla del Hyuga lo golpeaba justo en el estómago. El golpe lo impulsó lejos y fue a chocar contra el tronco de un árbol. Neji se quedó parado a la distancia, mirándolo como si ya hubiese ganado.
–Pero no con mi taijutsu. Tu sharingan te pone en gran desventaja. – Sasuke se sujetó el estómago mirándolo con incredulidad. El sharingan le permitía ver todo a una velocidad mucho más lenta. Podía ver los movimientos de sus adversarios e incluso predecir cómo se iban a mover, ¿Por qué entonces no había podido parar a Neji? No lo entendía. El Hyuga entendió que esa expresión que el Uchiha le mostraba era de incredulidad. – Déjame educarte, Uchiha, ya que te ves un poco perplejo. – Sasuke bajó los párpados y se sostuvo el estómago intentando recuperar el aire tosiendo pesadamente, algo que hizo que Hinata estuviese a punto de soltar a Tenten e ir en ayuda de su compañero. - Incluso si tus ojos pueden leer mis movimientos, tu cuerpo no tiene la velocidad para reaccionar a ellos. Si tus ojos lo ven, y tu cuerpo no tiene la velocidad para reaccionar, entonces tu sharingan se vuelve inefectivo contra mi taijutsu. Esa es la diferencia entre un fracasado y un elite. Esa es la diferencia entre el puño gentil de alguien como Hinata-sama y el mío.
Hinata se dio cuenta de que lo que decía su primo era cierto, que a pesar de que Sasuke estaba utilizando el sharingan y que seguramente podía ver todo los movimientos de Neji, no lograría esquivarlos. Los roces que realizaba eran suficientes para causar dolor y ella lo sabía. Lo peor era escuchar a Sasuke quejándose sonoramente por los golpes que Neji le estaba dando. Ni si quiera parecía interesado en bloquear sus tenketsus ni realizar una técnica especial, era como si darle una golpiza fuese suficiente para su primo.
–Por favor deténganse. – Les suplicó Hinata cuando Neji comenzó a correr en dirección a Sasuke con una velocidad ridícula y lo golpeó con fuerza, esta vez en el rostro. - ¡Neji por favor! ¡No somos enemigos! Todos somos shinobis de Konoha y en este momento una compañera está grave. – Aquello pareció distraer a su primo lo suficiente como para voltearse a ver a Tenten. Fue entonces que Hinata vio los sellos que Sasuke estaba formando, lo cual hizo que despegara los labios y que gritara con fuerza. –¡No! – Pero Neji ni si quiera parecía preocupado. Que utilizara el sello del tigre sólo podía significar que estaba listo para utilizar un jutsu de fuego. - ¡Basta Sasuke!
– Adelante. – Se paró con la palma extendida en frente de él, esperándolo.
– Katon: Gōkakyū no Jutsu (Gran bola de fuego)
Tanto Hinata como Sasuke quedaron asombrados al ver nuevamente el kaiten, la técnica que era pasada de generación en generación por la familia principal del clan Hyuga, pero que sin embargo Neji podía realizar.
La velocidad de rotación de Neji era extraordinaria, algo que ni si quiera el sharingan lograba observar. Eso sólo le confirmaba a Sasuke la diferencia en velocidad que había entre ambos, pues para que alguien como el Hyuga pudiese realizar esa técnica, era necesario una velocidad del nivel de un jounin.
El fuego no lo tocó, pero el movimiento circular que realizó hizo que Sasuke volara lejos nuevamente. Hinata se ahogó en su propia respiración al ver aquello, entendiendo que había una razón por la cual se consideraba a Neji Hyuga un genio. No sólo era inteligente, rápido y fuerte, también llevaba un año más como shinobi. El sonido de Sasuke golpeando el suelo hizo que Hinata soltara a Tenten y la dejara reposando contra el barro, lista para correr a auxiliarlo y pelear contra su primo. No quería hacerlo, pero en ese momento se dio cuenta que si debía elegir, elegía a Sasuke.
Sin embargo, antes de que diera si quiera un paso en dirección al pelinegro el ruido de la lluvia trajo consigo otro sonido más. Era risa. Una risa entre las gotas de lluvia. Hinata frunció el ceño extrañada y hasta Neji no parecía entenderlo, ambos primos parados uno cerca del otro mirando en la dirección del caído; Sasuke se estaba riendo, poniéndose de pie desde el barro.
– Esto era justo lo que esperaba de ti, Hyuga. – Dijo con una sonrisa en el rostro. Hinata lo observó con miedo, preguntándose a sí misma qué rayos le ocurría a Sasuke para que se estuviera riendo como un desquiciado. Entonces notó las marcas negras en su piel.
Neji no lo entendía, sintió hasta un poco de lástima al verlo cubrirse en esa oscuridad. – ¿Te parece divertido que te den una paliza? – Le preguntó con altanería.
–No. – Dijo Sasuke comenzando a retirarse los vendajes que traía en las manos. - Me parece divertido poder medir mi fuerza sin contenerme.
Los párpados de Hinata comenzaron a agrandarse cuando empezó a ver los sellos que estaba formando su compañero, sin detenerse, sin dejar de mirar a Neji en ningún momento con una sonrisa de verdadera felicidad plasmada en él. Buey, liebre, mono, rata, pájaro…
– ¿Qué son esos sellos…? – Preguntó Neji extrañado, sintiendo curiosidad.
– ¡Sasuke! – Gritó Hinata parándose justo frente a Neji, como si tal vez verla lo hiciera entrar en sus cabales en ese instante. - Si utilizas ese jutsu podrías matarl…
–No intervengas. – Le ordenó con fuerza desde su posición, diciéndole con la mirada de que no dudaría en pasar encima de ella si era necesario. Esas manchas negras en su piel blanca no hacían ver como un animal que acababa de descubrir a su presa. - No te metas en mis asuntos.
– ¡Es mi primo!– Le suplicó Hinata sintiendo que se le estaba quebrando el corazón. No sólo porque de antemano sabía que no podría detenerlo, sino, porque si Sasuke utilizaba esa técnica era posible que realmente hiriera a Neji y que en el proceso, por utilizar un poder que no era suyo, era probable que se terminara hiriendo a sí mismo.. - ¡Por favor detente! Por favor…
Pero antes de que pudiese seguir suplicando, la mano de Neji estaba completamente cerrada alrededor de su brazo y la lanzó con fuerza hacia un costado, haciendo que Hinata cayera de rodillas. – Cierra la boca. No necesito que alguien tan patética como tú me defienda. – Le ordenó sin mirarla, poniéndose en una posición que hizo que la chica supiera que Sasuke no era el único que iba a realizar una locura. Era la posición de los ocho trigramas. Sasuke percibió los trigramas en el piso ya que su Sharingan le permitía ver el chakra, aun así, su determinación no vaciló si quiera un instante. - No te contengas, tampoco lo haré.
– En ningún momento pensé en contenerme. – Dijo refiriéndose a que hubiese sido capaz de atravesar a Hinata en ese instante si se hubiese interpuesto en su camino.
Siempre había sido así. Se había dejado estar por demasiado tiempo estando junto con Naruto y Hinata, a veces ni si quiera se reconocía a sí mismo. Él era un vengador, su vida no tenía ningún otro propósito que ese. Se lo había dicho desde el momento en que decidió matar a Itachi.
Lo que Sasuke no parecía comprender en ese preciso instante, era que su venganza no se concretaría si lo mataban o si mata a Neji.
– ¡Sasuke! – Gritó nuevamente Hinata intentando que su voz se escuchara en medio de la fuerte lluvia. - ¡Si te golpea en todos los puntos es probable que no puedas utilizar chakra en bastante tiempo! ¡El sistema circulatorio de chakra no tiene modo de sanarse una vez es destruido! Si Neji destruye tus tenketsus o tu corriente de chakra es probable que nunca más…
–Lo sé. Cállate. – Respondió Sasuke sin mirarla. La electricidad comenzó a golpear el piso haciendo pequeños tajos en el barro. – No tengo intención de que me golpee.
Sasuke comenzó a correr en dirección a Neji y éste sonrió esperándolo. El Hyuga ni si quiera parecía estar consciente de que cada segundo que pasaba en esa pelea Tenten perdía un poco más de color en el rostro. Por su parte, el pelinegro era completamente inmune a las suplicas de Hinata que a gritos le pedía que se detuviera. Esas marcas que quemaban su piel como si fuesen de fuego, el sonido de los cientos de pájaros, el choque de la electricidad en su mano, era mucho más fuerte que cualquier otra cosa y hacía que el golpe de adrenalina de su cuerpo le impidiera razonar más allá de un único pensamiento: vencer o morir.
Ambos parecieron olvidarse de las chicas que habían sido tan importantes en sus vidas, sólo guiados por el orgullo de no ser inferior al otro.
Cuando de pronto, Sasuke sintió un fuerte agarre en su muñeca deteniéndolo en seco y el golpe de una palma sobre el sello maldito que Orochimaru había dejado en él. De inmediato sintió como todo ese chakra extra se esfumaba de su cuerpo.
Al mismo tiempo, observó Como Gai aparecía frente a él tomando la palma de Neji y haciéndolo estrellar contra el suelo. Antes de que pudiese voltearse ya sabía quién lo había detenido.
–¿Pero qué pasa contigo Sasuke? – La voz, siempre calmada y llena de descuido de Kakashi era dura y fría esta vez, tal como ese día en que lo habían amarrado al tronco. - ¿Querías matar a Neji? Te dije que el sello que te puse sólo se mantendría en su lugar mientras tuvieses la voluntad de evitar utilizar fuerza que no es tuya.
Ni si quiera tuvo tiempo de responder, pues Gai estaba haciendo lo mismo con su discípulo, sólo que Gai le daba un zape en la cabeza y luego seguía el sermón. -¡Neji! ¡Esta no es la forma de actuar de un shinobi! Estoy muy decepcionado de ti. Pensé que dejarías de lado tu orgullo para llevar a cabo esta misión como un miembro de nuestro equipo. Lo prometiste.
Lejos de luchar contra su maestro o verse ofendido, Neji bajó el rostro con algo de rabia, pero sabiendo que Gai tenía razón. Apretó el puño y se puso lentamente de pie. –Debe llevar a Tenten de vuelta a Konoha Gai sensei.
– Pakkun nos informó de la situación, pero lo último que esperé fue verte a punto de atacar con esa técnica a un compañero de Konoha, aun peor, a un chico menor que tú, ¡Éstas no son las enseñanzas que aprendiste durante la primavera de juventud! – Le volvió a dar un zape en la cabeza para darse la vuelta y tomar a Tenten entre sus brazos. Miró a Kakashi y negó con el rostro de forma preocupada.
– Esto quedará pendiente, Hyuga. – Dijo Sasuke retirando con fuerza su mano impidiendo que Kakashi lo siguiera sujetando. Se tomó el cuello quejumbrosamente, sintiendo como el sello aun ardía. Odiaba que Kakashi lo hubiese avergonzado de esa forma, pero en ese instante, detestaba aun más no haber podido medir la fortaleza de su chidori.
– No me interesa volver a enfrentarme contra ti, Uchiha. – Respondió rápidamente Neji con formalidad y cierto aire de melancolía mientras caminaba hacia Tenten. - Ni si quiera vales lo suficiente como para tentar mi curiosidad.
Sasuke dio un paso adelante, listo para responder aquello, pero Kakashi se le adelantó. - Silencio Sasuke.
El Uchiha se comió sus palabras. Podría haber dicho muchas cosas pero sabía que ese no era el momento adecuado para hacerlo. Si quería su revancha contra Neji tendría que esperar a que estuviesen solos, sin Tenten, sin Hinata, sin maestros. Hyuga contra Uchiha, para determinar finalmente cual de los dos Dojutsus era más efectivo.
No obstante, fue nuevamente la voz de su maestro la que lo hizo poner los pies sobre la tierra y darse cuenta de la gravedad de lo que acababa de hacer. - Hinata…
Sólo entonces Sasuke volvió a mirar a su compañera y la vio de rodillas sobre el lodo, tiritando como si estuviese conteniendo las lágrimas y con algo que lo dejó completamente helado, sus dedos índice y anular levantados… como si estuviese lista para activar un jutsu, pero no cualquier jutsu. Sasuke supo en ese instante que Hinata había estado a punto de activar el juinjutsu del clan Hyuga. Aquello le produjo un vacío en el estómago. ¿De verdad su compañera había estado dispuesta a ir tan lejos… por él? ¿Por él que ni si quiera la escuchó mientras le gritaba?
Kakashi estaba sorprendido, pero la voz de Gai que estaba a punto de retirarse lo interrumpió en sus pensamientos. - Entre ambos grupos tenemos todo lo que necesitamos ¿No? La misión está completa de cualquier forma.
– Falta el huevo de águila en mi equipo. – Respondió Kakashi.
–¿Neji? – Preguntó Gai, queriendo saber si ellos habían completado su parte.
– No pudimos encontrar garzas azules, debieron volar por la lluvia. – Respondió el mayor de los Hyuga.
Kakashi subió los hombros, viendo que Gai y Neji comenzaban a retirarse, el primero con Tenten en sus brazos. – ¿Lo dejamos en empate Gai?
Fue entonces que Gai se detuvo, respondiendo algo que nunca pensó escuchar de su rival de infancia. - No. Ambos perdimos esta vez, Kakashi.
·
·
·
·
·
NOTA
Muchas gracias por seguir leyendo. Podría spoilear muchas cosas porque si me demoré en crear este cap fue precisamente porque tracé todo el segundo arco *-* ya sé cómo terminará lo cual me tiene muuuuuuy entusiasmada escribiendo xD. Este arco será más largo que el primero, pero intentaré resumirlo un poco y escribir sólo los hechos más relevantes de este periodo de tres años sin Naruto. (A menos que ustedes quieran todos los detalles jugosos de la relación entre Hinata Y Sasuke hahaha que sólo están en mi mente xD)
En fin, tengan un bonito día de las madres , yo intentaré hacer un pastel de chocolate porque por estar escribiendo aun no lo hago jajaja.
Por otro lado, quería dedicarle unas palabritas a alguien muy especial, DarkAmy-chan. Muchas veces no coincidimos, varias, y nos ponemos a debatir sobre el NaruHina (el que yo amo y ella odia) y el NaruSaku (El cual ella ama y yo odio). Aun asi, aunque no fue por ella que me empezó a gustar el pairing de Sasuke y Hinata, si me influenció para escribir sobre ellos. Por lo cual, saber que esta pasando por malos momentos en su vida me da mucha penita. Mucha fuerza para ella y este capitulo se lo dedico para que se afirme y regrese con mas fuerza que nunca! :D
Finalmente, quería utilizar este espacio para recomendar unos fics que he estado leyendo y que son muy buenos T-T. La autora se llama fangirlx.x. Su primer fic se llamaba "Razones para vivir" y este sí fue el fic que me convenció en escribir a Sasuke y Hinata como pareja. Escribe muy bien y lo más importante es que es muy apegada al universo Naruto. Razones para vivir es inspirada en Konoha, el clan Hyuga, etc. Ha vuelto a escribir y presenta 2 nuevos fics: Empatía y La promesa de dos almas. ¿Por qué la recomiendo? Por que no altera las personalidades de sus perosnajes, porque sus historias son *-* y... ¡Por que actualiza seguido! :D Asi que leeanla! En serio, no se arrepienten xD
Besitos, si pueden y quieren dejen un review, critica, critica constructiva, lo que deseen xD haahaha.
