Bien hubo un par de visitas en el primer capítulo así que seguiré con esto. Hola estimados lectores, estamos de regreso con esta historia, hemos visto un par de sucesos en el capítulo anterior, es momento de ver lo que sucedió después.

Capítulo 2: Un Pequeño

Habían transcurrido alrededor de dos días en los que continuaron ocultos en la espesura del bosque, pues los hombres en la isla demoraron tiempo en retirarse. Ya habiendo robado comida durante la noche, todos se encontraban mejor y estaban hablando sobre lo que sucedería a continuación. Los tan preciados proyectos de la científica, no eran más que niños y niñas de alrededor de seis años, aun así, eran más listos que la mayoría de los niños de su edad.

-Estamos a salvo aquí, podríamos quedarnos –dijo una niña-.

-No, es peligroso, estamos muy cerca de allí, si nos encuentran estaremos perdidos. –Dijo un niño-.

-Nuestro hermano tiene razón, además si estamos todos juntos nos atraparan. –Menciono otro niño-.

-¿Qué se supone que hagamos entonces? –Pregunto otra chica-.

Un niño de mirada seria estaba observando la plática de sus hermanos y hermanas los cuales seguían indecisos sobre la situación. En cambio, él lo tuvo muy claro desde el momento en que salieron.

-Debemos separarnos.

-¿Qué?

-Lo que escucharon, no podemos seguir juntos, si lo hacemos será evidente quienes somos, en cambio sí nos separamos y dispersamos por todos lados, será muy difícil que encuentren a uno solo, menos aún al resto. Por eso tenemos que hacerlo.

-Pero, siempre hemos estado juntos.

-Ahí dentro hermana, pero ya estamos afuera, no podemos seguir viviendo como antes, es tiempo de cada uno siga con su propio camino. Principalmente por nuestro bien y el de todos.

-Nuestro hermano tiene razón, debemos hacerlo, aunque tal vez nunca volvamos a vernos.

-No necesariamente, estoy seguro que de alguna forma seguiremos en contacto, no olviden que podemos sentirnos unos a otros. Lo que sí, es que deberemos guardar toda la distancia posible y no juntarnos demasiado, es muy arriesgado.

-Entonces, esta decidió, hay que partir lo antes posible y comenzar una nueva vida.

-Somos pequeños, seguro que podremos hacerlo. Vamos, disfrutemos del poco tiempo que nos queda juntos.

El grupo de niños continuo internándose dentro del bosque, pues ese sería uno de los últimos recuerdos que tendrían de todos ellos juntos como familia, una vez que comenzaran a separarse, seguramente tomaría mucho tiempo para que volviesen a saber algo de los otros. Aunque el plan tenía sentido para cualquiera de ellos, seguía siendo un riesgo calculado, podrían ser libres, pero ahora se enfrentaban a un gran mundo desconocido del que no sabían nada, tendrían que adaptarse a él y sobre todo mantener en secreto su terrible pasado.

1 Mes más Tarde

Todos los chicos se habían dispersado ya y buscaban sobrevivir de cualquier forma posible, aún tenían mucha desconfianza hacia los desconocidos, que en su caso eran todas las personas que veían, mínimamente en las instalaciones ya conocían los rostros de las personas, pero ahora eran tantas caras nuevas y en las que no tenían idea alguna si podían confiar. Conseguir comida era lo más difícil, tenían que actuar de forma sigilosa, evitando ser descubiertos cuando la robaban. Sus actos estaban mal y lo sabían, mas no estaban muy seguros de que más hacer. En un bosque cercano al Monte Fuji, el pequeño que tuvo la idea de separarse, se encontraba saliendo de su escondite el cual estaba bajo las raíces de un gran árbol, ya era de noche, por lo que podía dirigirse a una zona de acampada donde esperaba tener suerte y encontrar algo que hubiesen dejado las personas.

Mientras recorría el bosque en dirección al campamento, recordó que había pasado ya una semana desde que vio al último de sus hermanos, el cual continuo avanzando al norte, todos los demás ya se habían dispersado por diferentes caminos y lo único que pudo hacer fue desear que todos estuviesen sanos y salvos.

-Ah…que hambre…espero alguien dejara de esas papas fritas, o un dulce de vainilla, esos son lo que más me gustan.

El pequeño continuaba recorriendo su camino esperando tener suerte esa noche, habían recorrido un largo trayecto desde que dejaron el lugar donde los tenían, no estaba muy seguro de que tan lejos se encontraba ahora, pero suponía que muy alejado, pues nuevamente tuvieron que cruzar las grandes aguas para llegar a un nuevo territorio, desde entonces camino largas distancias o viajo oculto en los vehículos de las personas. Hacía mucho que se deshizo de la vestimenta que le ponían, ahora se encontraba vestido con ropa ordinaria de niños la cual robo una noche de una casa que la dejo colgada durante la noche. Aunque trataba de mantenerla lo más limpia posible, debido al lugar donde vivía esta se ensuciaba constantemente igual que él.

-Ya debo estar cerca, ya se ven menos arboles adelante.

El pequeño continuo acercándose hasta que los arboles terminaron mostrando un gran campo abierto, permaneció oculto asegurándose de que nadie estuviese cerca y entonces salió. En el lugar había automóviles estacionados, mesas de picnics, juegos recreativos y tiendas de campaña, por lo que debía guardar todo el silencio posible, lo que menos quería era despertar a alguien. Reviso un par de maletas que dejaron fuera encontrando únicamente prendas de vestir que no le servían, continuo buscando encontrando muy poco en las hieleras, prácticamente nada de utilidad.

Fue entonces que noto una hielera extra cerca de una tienda de campaña, fue a ella y la abrió con cuidado, encontrando sándwiches, botellas de agua y otros alimentos. Tan emocionado estaba que lanzo un pequeño chillido, eso hizo que las personas dentro de la campaña despertaran y encendieran una linterna, cosa que asusto mucho al niño, el cual huyo a esconderse debajo de una de las mesas, mientras permanecía oculto, escucho el cierre de la tienda de campaña abrirse y vio salir a un hombre con su linterna.

-¿Qué ha sido eso cielo?

-No lo sé, creí ver algo, mira abrieron la hielera.

-Te dije que la dejaras en el auto, nunca escuchas.

-No quería arriesgarme a que alguien rompiera las ventanas, ah bueno, solo falta un sándwich no es tan grave.

-Mejor dejémosla dentro, así evitamos más inconvenientes.

-Si claro amor, lo que tú digas, es solo que… me pareció ver una pequeña silueta.

-Fue tu imaginación. Anda ya la guarde, entra a dormir que mañana debemos regresar temprano a la ciudad.

-Si claro, claro es solo que…

-No lo repetiré, entra ya y apaga esa cosa.

Ah, como tú digas cielo.

El hombre apago la linterna y dio un gran bostezo, para el pequeño todo fue un gran alivio, porque eso significaba que regresaría a dormir. Entonces miro el sándwich que tomo, tal vez no era mucho, pero si suficiente de momento, ya después buscaría entre otras cosas esperando encontrar algo más para comer o beber. Abrió la bolsa para así sacar la comida y darle una gran mordida a este, solo que entonces la luz lo ilumino directamente, volteo asustado observando al hombre y la mujer tras suyo.

-¿Qué un niño?

-Oye, ¿Quién eres?

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

El pequeño se asustó y tiro la comida para luego salir corriendo en dirección al bosque, el grito despertó a más personas que salieron mirando la confusa situación.

-¡Hey no corras! ¡Es peligroso ir solo al bosque!

-No te quedes ahí cariño, hay que seguirlo.

-Amor es peligroso entrar al bosque durante la noche.

-Por eso mismo debemos ir a por ese niño, puede terminar perdido.

La pareja siguió al pequeño a través de la espesura del bosque, llamándolo, intentando que se detuviera, no estuvieron muy seguros de cuánto tiempo lo siguieron, pero por fin lo vieron ocultarse bajo las raíces de un gran árbol. El esposo enfoco la luz de su linterna ahí donde pudieron ver al pequeño el cual se ocultaba con temor en su guarida.

-Hey niño, ¿Qué haces ahí?

-Amor, ten más tacto, esta aterrado. Hola pequeño, ¿Cómo estás?

-…

-Tranquilo, no te haremos ningún daño, somos buenas personas.

-…

-¿Por qué no sales? Déjanos ayudarte.

-No quiero, tengo miedo.

-Tranquilo, te prometo que no te haremos nada. Anda sal de ahí abajo.

-…es-es-esta…bien…

El pequeño comenzó a salir aun sintiendo mucha desconfianza del par de desconocidos, sin embargo algo en la mirada cálida de la mujer lo convenció de que estaba seguro.

-Eres solo un niño. Oh pequeño, ven conmigo.

-Bien…

-Oh vaya, estas todo sucio y tu ropa dañada. Debes llevar mucho tiempo ahí.

-Algo…

-Niño, ¿Qué haces aquí? ¿Dónde están tus padres?

-Ah…ah…

-No lo presiones, se ve asustado. ¿Puedes decirnos cuál es tu nombre?

-Mi… ¿Nombre?...

-Sí, ¿Cómo te llamas?

-…Tetsuya…

-¿Tetsuya, que?

-Solo Tetsuya.

-¿No recuerdas tu apellido?

-No se…

-¿Te perdiste en el bosque? ¿Te alejaste de tus padres?

-Yo…yo…

-Está bien descuida, no tienes que presionarte tanto. Te vamos a ayudar.

-¿Qué estás pensando amor?

-No voy a dejarlo aquí solo en medio de la nada durante la noche. Nunca me lo perdonaría, lo llevaremos de regreso al campamento, tal vez alguien lo identifique.

-Eso espero, aunque no creo haber visto a este niño antes.

Cuando regresaron al campamento, los temores del esposo se hicieron verdad, pues nadie reconoció ni reclamo al niño como suyo. Sin saber bien que hacer, la mujer lo dejo durmiendo dentro de la tienda de campaña y decidió junto con su esposo llevarlo mañana con ellos de regreso a la ciudad, tal vez en una oficina policial o centro infantil sabrían algo de él. Cuando amaneció, guardaron sus cosas y pusieron al pequeño en el asiento trasero para así dirigirse a la ciudad.

Durante el camino el niño se mantuvo en completo silencio, observando todo a través de la ventana pues era la primera vez que viajaba así en un automóvil, por lo que era una experiencia emocionante para el infante. Aun así lo más increíble para la pareja, era que por momentos el pequeño se quedaba tan quieto y en tanto silencio que por momentos parecía desaparecer, cosa que les dio un par de sustos en el camino.

Llegaron al centro de Tokio lo cual asombro aún más al niño, que nunca había visto tantas personas y edificios tan altos. No paso mucho tiempo para llegar a una estación de policía donde dieron aviso de lo ocurrido, aunque podían solo dejar al niño en la comisaria, la esposa insistió en quedarse junto a él, pues no quería provocarle miedo de haberlo traído a un lugar extraño y abandonarlo. Al finalizar el día, un oficial hablo a la pareja para que entraran a la oficina mientras una compañera suya se quedaba con el pequeño en la sala.

-¿Descubrió algo oficial?

-Temo que nada útil señor. Hemos revisado los reportes de niños desaparecidos, extraviados, secuestros y nada. No hay ningún reporte sobre un pequeño llamado Tetsuya.

-Tal vez su familia también desapareció, mi esposo y yo lo encontramos en el bosque, pudo haberles sucedido algo.

-Tampoco hay reportes de gente desaparecida en el área. No sé cuánto tiempo lleve ese niño ahí o cómo fue que llego, pero desde el punto de vista de nuestras bases de datos, el no existe. Además sin un apellido, es casi imposible encontrar algún familiar suyo o alguien que lo reconozca.

-¿Qué le sucederá entonces?

-En estos casos, el pequeño será ingresado al sistema y llevado a un orfanato. Sin ninguna información más que su nombre, no se buscara a familiares. Para su fortuna es joven y pequeño, eso hara que sea mas sencilla su adopción. Con algo de suerte su historia conmoverá a alguien y lo adoptara.

-¿Usted lo cree?

-Casos tristes como este conmueven siempre a la gente, pronto el pequeño Tetsuya tendrá una familia. Apropósito, dado que el pequeño parece confiar en ustedes quisiera pedirles que lo llevaran consigo el día de hoy, contactaremos a un centro infantil y mañana podrían llevarlo a él. Ya entonces no tendrán más responsabilidad con él.

-Bueno, claro, me parece bien.

-¿Estás seguro cariño?

-Ya llevamos todo el día con él, además no creo que confié en nadie aquí, llevémosle a casa, démosle un baño y esperemos a siguiente día.

-Les agradezco mucho su cooperación.

-No es nada, quedaremos esperando su llamada.

La pareja se retiró llevando consigo al pequeño a su hogar, este seguía un tanto confundido por toda la situación más confiaba en la joven pareja. El lugar al que lo llevaron era cálido y agradable, la mujer lo llevo a darle un baño mientras el padre dejo la ropa lavando y preparaba la cena. Cuando estuvo listo, el pequeño se encontraba bastante limpio y bien arreglado, mostrando que era un pequeño muy lindo. Aunque no hablaba mucho, y parecía desaparecer a momentos, su compañía resulto grata para la pareja, tras jugar un poco con él, dejaron al menor durmiendo en una cama que tenían en la habitación de huéspedes.

-Oh, es tan lindo.

-Cierto, parece un pequeño ángel, además es muy educado, no toco ni rompió nada estando aquí. Los niños del vecino podrían aprender de él.

-¿Qué crees que le haya pasado? ¿Y a sus padres?

-No tengo idea. Pero debió ser algo muy difícil si no recuerda nada, ni sus nombres ni su apellido.

-Siento mucha lastima por él, es muy joven para estar tan solo.

-Lo sé, pero miremos el lado bueno, un niño con sus características la tendrá fácil para ser adoptado. Seguro conseguirá una buena familia.

-Que lo quiera, lo ame y le de todo el cariño que necesita.

-Ring,Ring,Ring,Ring,Ring-

-Ese es mi teléfono, ven seguro será el oficial, deben haber contactado ya un centro infantil.

Efectivamente como el esposo pensaba, los oficiales contactaron un orfanato que estaba dispuesto a recibir al pequeño Tetsuya, de forma que mañana al medio día debían llevarlo a este. Cuando terminaron la llamada ambos sintieron un conflicto interno, pues en el poco tiempo que tenían con él, le tomaron aprecio. Ambos sabían lo que el otro sentía, por lo que era necesario hablarlo. Discutieron el tema toda la noche, viendo los pros y los contras, evaluándose a sí mismos una y otra vez, fue al amanecer que consiguieron dar con una decisión, la cual estuvieron seguros que sería lo mejor para los tres.

Durante la mañana le dieron un desayuno al pequeño, así como lo llevaron a los juegos de un parque cercano, le compraron un helado de vainilla descubriendo que era el sabor favorito del niño. Al medio día, llevaron al pequeño al orfanato, el cual estaba un poco confundido por la presencia de tantos niños y otros adultos, la pareja llego con la recepcionista que los recibió alegremente.

-Oh ya llegaron, veo que traen al pequeño Tetsuya.

-Sí, nosotros, ya estamos aquí.

-Miren, les mostrare las instalaciones más adelante para que tengan la seguridad de que el pequeño estará en buenas manos y será cuidado mientras permanezca en el orfanato. Únicamente necesito que firmen un par de papeles, donde testifican la entrega del niño y unos cuantos permisos más.

-En realidad… mi esposa y yo estuvimos discutiéndolo, podrá parecer una decisión un tanto apresurada y que quizá ni siquiera le hemos considerado bien o que nos dejamos llevar por la situación pero… nosotros, queremos ser quienes lo adopten.

-¿Ah?

-Sí, queremos que Tetsuya sea de nuestra familia.

El pequeño no estaba seguro de que hablaban los adultos, solo permanecía sujetando la mano derecha de la mujer la cual le dio una alegre sonrisa y el hizo lo mismo. Tomo un tiempo, de permisos, autorizaciones, revisiones, visitas de asesores infantiles, autoridades, todo para estar seguros de que la familia seria la adecuada para cuidar del pequeño desconocido. Tras casi seis meses, finalmente se encontraban en una sala firmando los papeles que los certificaban como los padres adoptivos del pequeño.

-Y con la firma de ambos, está hecho, el pequeño es legalmente suyo y ustedes ahora son oficialmente ante los ojos del estado sus padres.

-Yo también quiero firmar. Por favor.

-¿Puede hacerlo?

-Que raye en medio de sus nombres, se puede clasificar como su firma o autorización propia.

-En ese caso ven aquí pequeño, deja te cargo, toma esta pluma y marca en medio de nuestras firmas.

Aunque no estaba muy seguro de que hacer, el niño tomo la pluma e hizo una marca de rayas en medio. De esa manera, el pequeño Tetsuya pasaba de ser un niño desconocido y sin pasado alguno, a ser oficialmente Tetsuya Kuroko.

Nuestro protagonista ha obtenido su identidad. Quiero aclarar de una vez, que no pienso hacer un capítulo de cada uno de los proyectos, durante el fanfic hare mención sobre ello y su pasado, pues todos tendrán un final de eventos muy similar o igual. Lo que sí, es que los veremos durante la historia, interactuando con los personajes de sus respectivas series, así como entre ellos, pues tengo bien planeado el evento principal de la trama. Igual, más adelante verán lo que se me ha ocurrido, es todo por ahora y nos leemos próximamente.