Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
Uraraka se estaba alistando mientras intentaba calmar su corazón, parecía un sueño lo que estaba haciendo, aunque más que sueño, parecía fantasía; estaba totalmente depilada, con ropa interior que combinaba, y un hombre en su vehículo iba rumbo a su casa en ese preciso momento.
Era el mes de enero, y quería justificar el endurecimiento de sus pezones a causa del frio que traspasaba su ventana, sin embargo, al verse al espejo sabía que estaba sonrojada, aunque no se había puesto rubor como maquillaje.
Suspiró mientras veía su reflejo, llevaba una minifalda verde militar, suéter y medias negras y botas cortas de tacón grueso también oscuras. En su pecho resaltaba un pequeño colgante con una piedra rosa, y para contrastar, un abrigo color terracota, que parecía más bien naranja, le estaba esperando cerca de la puerta de salida.
Le gustaba como se veía, pocas veces lucia así, y tal vez por eso estaba atenta a cualquier sonido que se escuchase en la casa. Estaba sola, Hagakure y Aoyama habían salido y ella había mentido sobre quedarse esa noche para ver películas en su habitación, así que si cualquiera de los dos regresaba, descubriría inmediatamente que tenía planes para salir, y empezaría a preguntar por ello.
Ella quería evitar el cuestionamiento a cualquier costo.
Tuvo días para inventar una excusa creíble pero no consiguió nada, su mente se ponía en blanco al imaginarse estar en un encuentro del tipo sexual con su profesor. Su boca se trababa y su expresión corporal la delataba, así que aunque practico muchas veces, no pudo idear una excusa creíble, por lo que permaneció en silencio para después simplemente decir que se quedaría viendo televisión.
Agradeció a las regulares salidas de fin de semana que tenían sus amigos, porque sino, tendría que haberse escapado a escondidas, o peor aún, iría sin arreglo a su cita de ensueño.
Su celular vibró al mismo tiempo que respingaba, sospechaba de quien era el mensaje entrante.
"Estoy a 5 cuadras, estate atenta por si me pierdo".
Ella le había pasado su ubicación para que fuese a recogerla, así que ese mensaje era más para advertirle que estuviese preparada, Bakugou desde que lo recordaba era muy puntual, y ella…. Siempre llegaba un poquito tarde.
Un poco, nada más, aunque por su nerviosismo se había arreglado más temprano de lo acostumbrado y por eso ya sólo le faltaba ponerse perfume para estar lista.
No le contestó, simplemente se volvió a cepillar el cabello, se colocó el perfume caro que su madre le había regalado en su cumpleaños y entonces bajó para ponerse el abrigo. Mientras revisaba que todo estuviese en su bolso, condones incluidos, volvió a vibrar su celular anunciando que él ya había llegado.
Era la primera vez que Uraraka hacía algo así con alguien. Tener sexo sin compromiso y casi a escondidas, si bien conocía el término, nunca pensó que estaría en esa situación, así que tal vez no sabía muchas reglas, pero al asomarse por la ventana, agradeció que Bakugou se hubiese estacionado en la acera de enfrente. Porque así, si había alguien en la casa, no se daría cuenta de que la estaba esperando.
Revisó que su celular tuviese la batería suficiente para esa noche y entonces salió con el corazón palpitando en sus oídos, de nueva cuenta Bakugou no la esperó en la puerta, sino que estaba recargado en su coche, tal vez ya había hecho esas cosas con anterioridad, porque se veía muy calmado a comparación de ella que era un manojo de nervios que cruzó la calle sin verificar si había autos transitando.
— Hola — Dijo ella, mientras él se daba la vuelta. ¡Oh por Dios! ¡Estaba más guapo a como recordaba! Cuando le daba clases él siempre se veía afeitado, pero ahora llevaba una barba sumamente cuidada, eso, más sus ojos intensos, mostraban la mirada de un gran seductor en potencia.
— Hola — Dijo él mientras se acercaba a ella, intentaron saludarse de beso, pero Uraraka no supo su besarlo en la mejilla o en la boca, estaba temblando, así que después de unos movimientos incómodos, al final se besaron en los labios ligeramente — ¿Cómo estás?
— Bien, ¿y usted? — Uraraka se golpeó mentalmente, le había hablado ¡De usted! Como si de un señor se tratase, un abuelo. Para ese momento prefería regresar corriendo a su casa, de nuevo sin fijarse si había un carro en movimiento, tal vez si la atropellaban podría organizar su cerebro.
Aunque de nuevo se detuvo ante esa idea, ¿Cómo explicaría a sus compañeros de habitación que su profesor fue quien llamó a urgencias?
No, no podía llamar la atención de esa forma.
— Bien — Respondió Bakugou algo disperso — Deja te abro la puerta, que tiene truco.
Uraraka vio como él la rodeaba y abría la puerta caballerosamente, o eso hubiese sido de no ser por una abolladura en el metal, que en efecto, no dejaban que la puerta se abriese totalmente.
— ¿Qué pasó? — Preguntó mientras miraba al metal fruncido.
— Me enojé — Contestó él simple, y ella prefirió meterse al auto sin preguntar más.
Ella no sabía mucho de autos, pero ese modelo sí lo conocía, era un Toyota Prius Hibrido, el año no lo podía reconocer, pero ese modelo de autos era muy llamativo. A su gusto se veía muy tosco por la ubicación de las farolas, a pocas personas les podía quedar un vehículo con un diseño así de extravagante, tal vez por eso su padre decidió irse por el Ioniq Hibrido de Hyundai, aunque a Bakugou, ese Prius color gris le quedaba perfecto.
Pensar en autos la relajó por un momento, lo suficiente para poder controlar su respiración, al estar dentro del vehículo sabía que no había vuelta atrás, estaba con un hombre 7 años mayor con el que tendría relaciones, a pesar de que era su fantasía y que con sólo besarlo pudo sentir como se mojaba su entrepierna, no podía decir que se no seguía sintiendo virgen e inocente.
Bakugou entró y encendió el auto.
— Muy bien ¿A dónde quieres ir? — Uraraka se limitó a mirarlo, ¿No era obvio? Bakugou entendió su mirada y le tembló el labio divertido. — Me refiero al motel, dijiste que había varios a los que querías ir.
A pesar de que ya tenían planeada su cita desde su primera conversación. Dicha charla no terminó, los juegos de ropa y preguntas indecentes continuaron hasta ese día en la mañana, Uraraka nunca se había sentido tan cachonda hasta que en su trabajo pidió permiso para ir al baño, sólo para discretamente se tomarse fotos en ropa interior para él.
Todo era nuevo, emocionante y muy divertido, si quitaba la pena que la albergaba en ese momento, hasta cierto punto se sentía orgullosa, ¿Quién no había deseado involucrarse con un profesor de esa manera?
— El que sea está bien. — Respondió, ya había hablado de moteles con él, ¿Cuál es tu favorito? había sido la pregunta, con luces, tubos, sillones, jacuzzi… Uraraka ya había ido a uno con anterioridad, pero no podría responder con tantos detalles como él esperaba.
— Hay uno cerca de aquí, creo que tiene lo que necesitamos.
— De acuerdo. — Ella asintió mientras miraba el camino, se habían metido a un boulevard algo concurrido, seguramente tomarían una desviación minutos más tarde.
Bakugou asintió.
— Y… — Dijo ella después de tragar saliva — ¿Te digo por usted o por tú? — Preguntó torpemente, por mensaje siempre se habían hablado de tú, pero en persona, aun lo recordaba frente a un salón de clases, y eso le recordaba la autoridad que llegó a tener sobre ella.
— De tú, o como te sientas cómoda, estoy acostumbrado a que me llamen de muchas maneras, no importa — Respondió él ligero. Ella se mordió el labio.
— Pues depende, ¿Qué te prende más? Que gima tu nombre o la palabra maestro.
Bakugou abrió los ojos por un momento, y luego lanzó una sonrisa coqueta.
— Aun seguiré siendo tu maestro, te enseñaré lo divertido que es tener relaciones con ciertos aditamentos. Tú decidirás cuando me veas sobre ti.
Uraraka no sabía cómo sentirse, volver a tener ese tipo de conversaciones la prendía, y le recordaba porque estaba ahí, pero era muy diferente leer los comentarios en su celular a escucharlos de su voz ronca.
— De acuerdo, Bakugou. — Dijo y le sonó extraño como pronunció el nombre, parecía mucho más íntimo a como había imaginado.
— ¿Te soy sincero? — Preguntó él mientras doblaban en una intersección — Creí que te ibas a arrepentir antes de que nos viéramos.
— ¿Disculpa? — Preguntó ella sorprendida. — ¿Por qué pensaste eso?
— Eras de las alumnas más serias que tuve en tu generación, por eso te recuerdo tan bien. — El sonrojo de Uraraka volvió a aparecer — Y mira, aquí estamos.
— Yo no pensaba que fueses tan rabo verde como para meterte con jovencitas. — Rebatió ella mientras ponía su mano izquierda sobre su muslo derecho y comenzaba a acariciarlo — Y mira, aquí estamos.
— ¡JA! — Soltó él de forma natural — Sí que somos una caja de sorpresas, aunque este viejito te va a enseñar muchas cosas.
— Si no es que le da un infarto primero — Volvió a jugar mientras se acomodaba en su asiento, estaban en un semáforo en rojo, así que Bakugou aprovechó para girarse y pasarle la mano por los pechos y darle un beso salvaje. Ella se estremeció, ambos tenían los cinturones de seguridad pero eso no parecía un problema para él.
El beso fue corto, la dejó con ganas de más, y tal vez ese había sido su plan desde un inicio.
Uraraka volvió a acariciarle la pierna y se sorprendió cuando sintió un bulto sobresaliente que antes no estaba.
— ¿Ansioso? — Preguntó mientras ligeramente pasaba su mano por ahí. Dudó por un momento para hacerlo, ¿Qué tal si él se distraía y chocaban?
— Ya casi llegamos — Respondió él — Y no, necesitas más que eso para poder desconcentrarme.
— ¿Te la han… mamado mientras conduces? — Preguntó mientras su respiración se volvía más lenta, no supo porque esa idea hizo que se cachondeara todavía más.
— No — Respondió él, y antes de agregar, ella se dio cuenta que ya estaban entrado a un motel.
Era un motel conocido, de hecho era de los más caros de la zona. Bakugou sacó el efectivo sin rechistar en el aparato de la entrada y entonces el auto avanzó hacia la habitación número 11.
Pues hay segundo capítulo, que promete tercero, jajajaja, la verdad no creí que fuese a renovar la historia, pero una pequeña trama se me ideó de aquí y pues ¿Qué tanto son unos capítulos más? ¡Espero les guste como va la trama! Serán capítulo cortos, pero prometo poner picor a cada uno de ellos. Besos.
Agradecimientos especiales a:
SweetnessKai: Continué, jiji. Y este capítulo tiene final abierto, jaja, pero ya en el próximo prometo aplicarme :D:D:D:D
AngelDark: ¡Sí! Va a haber unos cuantos capítulos más para esta historia*heart*
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
