Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.


El desayuno con Bakugou fue bastante tranquilo. Él había sugerido ir a un local de desayunos cerca de su casa, y a pesar de que Uraraka tenía curiosidad innata por su cocina, decidió apoyarle. Era bastante temprano, y las calles estaban poco concurridas a causa de que era domingo, así que la pareja tenía la privacidad que tanto ansiaban, por si alguien llegase a verlos.

— Te tengo que decir algo — Soltó Bakugou a mitad de su omelet.

— ¿Sí? — Preguntó Uraraka que había pedido unos pancakes. Ellos y otra pareja eran los únicos que estaban en el lugar, la chica no entendía como otras personas por voluntad propia se habían levantando tan temprano, ellos simplemente lo hacían porque Bakugou estaría ocupado con unas cosas extracurriculares, y ella deseaba llegar no tan tarde a su casa para que no notasen su ausencia.

— El próximo fin de semana no nos podremos ver, tengo un compromiso que me tomará todo el día y voy a terminar tarde. — Avisó. Y entonces Uraraka se permitió abrir los ojos con sorpresa: no habían dicho nada, pero al parecer Bakugou concluyó que sus salidas ya serían semanales, por lo que le estaba teniendo la consideración de avisarle que estaría ocupado.

Se sintió bien, ella también quería seguir viéndolo.

— De acuerdo. — Respondió mientras sacó su celular. — Y tal vez, el próximo fin de semana tampoco yo pueda, se supone que me va a bajar. — Soltó sin más, Bakugou en lugar de molestarse, asintió agradecido por su sinceridad. — Aunque quien sabe, en los últimos meses he sido irregular, así que yo te aviso ¿Vale?

Bakugou tomó de su café mientras carraspeaba la garganta con algo que pudiese interpretarse como afirmativo.

Ahora fue el turno de Uraraka de asentir y se concentró en su comida para dejar de verle, nunca podría aburrirse de ver el rostro del profesor Bakugou. Era bastante multifacético, ahí mostraba un porte serio y hasta cierto punto elegante, no obstante, cuarenta minutos antes, tenía una mirada filosa mientras la sujetaba de las caderas para ayudarle a mantener el ritmo.

Por que sí, habían cumplido su palabra y tuvieron una mañana bastante movida. Literal.

Duró poco, más no decepcionó. Uraraka tuvo el sueño bastante ligero, se había mordido los labios toda la noche para evitar salivar, además de que no estaba acostumbrada a escuchar ronquidos tan cerca de ella, sin embargo, la almohada y la cama eran bastantes cómodas, así que consiguió un ligero equilibrio de sueño.

Sintió como Bakugou comenzó a moverse apenas salió el sol, y entonces como dijo, comenzó a acariciar su cintura y cadera. Nunca la habían despertado de una forma tan erótica como esa.

Ella se giró para quedar boca arriba pero debajo de él, y con unas rápidas caricias y besos húmedos, supo que estaba lista, y lo recibió con gusto. Fue una posición sencilla pero bastante placentera: era de mañana, esos eran sus primeros movimientos, y tenía de frente el rostro hermoso de su profesor, que al parecer disfrutaba bastante de lo que estaba haciendo, porque a pesar de parecer concentrado en su trabajo, se dedicaba a mirarla directamente a los ojos.

No fueron tan bruscos como la noche anterior, sin embargo, sí mucho más íntimos.

Uraraka sintió un espasmo sólo de recordarlo.

Hablaron de cosas triviales mientras terminaron de desayunar, aunque hicieron bastante hincapié sobre qué cosas hacían los domingos regularmente. Bakugou era bastante dinámico, le dijo que a veces salía de excursión con amigos a zonas cercanas, y entonces Uraraka entendió el porqué de las piedras que estaban en su librero.

Ella habló de cómo le quitaba la cruda a sus roomies, aunque también dijo que visitaba a un amigo del que no dijo nombre (Deku), o visitaba a sus padres para desayunar juntos – Por supuesto omitió todo comentario sobre Iida –.

Con esa platica reveladora terminaron de desayunar, Bakugou pagó todo, incluso unos dulces que Uraraka pidió para llevarlos como prueba de su desayuno con "su amiga", y entonces se subieron al auto para dirigir a la castaña a su casa.

Se manosearon un poco durante del trayecto, pero llegaron a casa de ella a tiempo.

— Hasta luego. — Se despidió la chica una vez salió del auto, Bakugou estaba frente a ella, aun no había reparado la puerta del choche y seguía abriéndosela para que saliese.

— Hasta luego — Repitió él, y casi por instinto se besaron como su fuese lo más normal del mundo. No fue un beso apasionado, pero tampoco fue corto. Fue una despedida perfecta porque ambos a través de sus labios se decían "te extrañaré", aunque se controlaban cada uno por cuenta propia.

Al romper el beso, Uraraka se dirigió a su casa y Bakugou sólo arrancó el coche cuando ella cerró la puerta principal.

La chica se tuvo que sentar inmediatamente en una silla de su comedor para poder tranquilizarse, estaba totalmente sonrojada por un simple beso. Aunque ella no lo sintió tan simple.

La casa estaba en silencio así que Uraraka supuso que sus compañeros seguían dormidos, así que fue a revisar sus habitaciones. Al corroborarlo, bajó para prepararles el desayuno, ahora que se encontraba en paz y sin la influencia sexy de Bakugou, descubrió que tenía un muy buen humor que le duraría días.

A mediados de semana, en el horario laboral, Uraraka recibió un mensaje de un número que hace mucho no se había contactado.

"Reunión de excompañeros de universidad" — Narraba el primer renglón — "Como la vez pasada, la generación se reúne el primer fin de semana de febrero para festejar el año nuevo. Lugar: Bar Mizza. Horario: A partir de las 8:00 pm. Vestimenta: Con que lleves ropa. ¡Puedes ir acompañado con quien gustes!"

La chica sonrió. A pesar de casi no verse, ella aún tenía contacto con sus compañeros de universidad. Como cada quien estaba trabajando y muchos ya tenían compromisos con sus propias familias, el año anterior desearon juntarse en diciembre para terminar el año y nunca pudieron porque alguno de ellos ya estaba ocupado. Por lo que fueron posponiendo su reunión de fin de año hasta el primer fin de semana de febrero.

Cuando se juntaron, a todos les pareció muy buena fecha para reunirse, no estaban tan ocupado como en el mes de diciembre, y ya estaban saliendo de la cuesta de enero, por no decir que aún no era San Valentín, así que prometieron volverse a juntar en las mismas fechas.

Esa sería la segunda reunión y al parecer sus excompañeros estaban tan libres como ella, porque inmediatamente después de leer el mensaje, varios comenzaron a confirmar su asistencia en un grupo que tenían. Uraraka se relajó, estaba algo desanimada porque no vería a Bakugou, pero sin duda la reunión con sus amigos le levantaría el ánimo.

Además, podría llevar a Hagakure y Aoyama, que seguían insistiendo en que necesitaban emborracharse juntos. Excelente, mataba dos pájaros de un tiro y le salía más barato pagar el Uber de regreso a su casa.

Cuando llegó a su casa, sus compañeros de habitación estuvieron encantados por ser invitados a su reunión de la escuela, y entre planes, dicho y conversaciones impropias con Bakugou que ella ocultaba, llegó el fin de semana.

Sábado por la noche. Uraraka y Aoyama ya estaban listo y sólo estaban esperando a Hagakure, faltaba media hora para las ocho de la noche, y a pesar que salir de antro era una salida informal y nadie criticaría a nadie si alguien llegaba un poco tarde, Uraraka estaba preocupada porque gran parte de sus compañeros ya se encontraban ahí, porque habían decidido que tomarían todo lo que pudiesen desde que salieron de trabajar.

Mal momento para que Mizza, el pub al que iban, tuviese una terraza abierta desde el medio día donde ofrecían bebidas, botana y comida, además de canales de paga en sus televisores.

¡Cuando ella y compañía llegase seguramente todos estarían ebrios!

Lo que también desanimaba un poco a Uraraka fue que al medio día Tsuyu avisó que no se presentaría. "Lo siento, tengo una invitación a una boda y lo había olvidado" Fue su mensaje antes de dejar de responder el grupo. Uraraka decidió revisar su chat privado y al ver que aún veía su foto de perfil, supo que no los había bloqueado, pero sí silenciado. La comprendía, la mayoría de los hombres comenzaron a decirle traidora y le pidieron la dirección de la fiesta para llegar y acompañarle.

Ella simplemente negó con la cabeza, entre avergonzada y divertida.

Hagakure terminó de arreglarse y avisó que ya había solicitado un vehículo para que pasase por ellos, así que mientras esperaban en la sala, Uraraka se concentró en sus amistades.

Hagakure era una chica bastante bonita, era muy extrovertida y no conocía la palabra pena. Entre ellas dos, era la que más llamativo se vestía, tenía un tratamiento de alaciado permanente en su cabello, usaba pestañas postizas y manejaba hábilmente sus largas uñas de acrílico. Parecía que disfrutaba de todo aquello que recibía gratis, porque al trabajar en un spa de belleza, debía de mostrar todo el producto que tenían disponible.

Aún así también tenía otros hobbies, era fanática de la astrología, revisaba regularmente su horóscopo, y sabía interpretar el Tarot, de hecho, algunos fines de semana en eventos locales se dedicaba a leer cartas, hacer limpias y vender piedras como cuarzo, ónix, ágata, entre otras.

Aoyama por su parte era el sobrino del dueño de la casa que rentaban, por ende, el pago de esta era bastante económico, y si necesitaban reparaciones, el tío tenía una persona de confianza que les realizaba la mayoría de los trabajos a bajo costo.

Su compañero trabajaba como mesero en un hotel lujoso entre semana, y anteriormente trabajaba de barman en un club, no obstante, tuvo que dejar ese último trabajo debido a que el año anterior, al publicar un video de como era trabajar en un hotel cinco estrellas, por azares del destino se volvió viral, y de ahí obtuvo muchos seguidores. Así que además de su trabajo, comenzó a trabajar de influencer y figura pública, de hecho, él siempre llevaba las manos arregladas, cortesía del spa donde trabajaba Hagakure del cual era casi su imagen publicitaria.

Sí Uraraka tuviese que elegir entre con cual de sus dos compañeros era su favorito, elegiría a Aoyama. Quería mucho a Hagakure, pero el chico tenía una personalidad muy atractiva e infundía confianza en los demás, además de que le gustaba verlo porque al igual que Deku, era gay, sin embargo, sus personalidades eran totalmente diferentes y le encantaba la dualidad que ambos manifestaban.

Hablando de Deku, ella también lo había invitado a salir de antro y éste la rechazó. Uraraka sabía que debía de hacerle una intervención, últimamente él actuaba muy extraño, pero ella también estaba actuando igual, por lo que, si le preguntaba directamente que le pasaba, estaba segura que él contratacaría haciendo la misma pregunta, y aún le daba vergüenza el explicar lo que tenía con su profesor.

Decidió esperar un par de semanas más, y si seguía igual, se atrevería a decir lo que le sucedía.

No pudo pensar más, el auto llegó y se mentalizó en que disfrutaría aquella noche. Llevaba una blusa no tan escotada y un pantalón ligeramente ajustado, podría emborracharse hasta caerse sin preocuparse de enseñar accidentalmente alguna parte privada de su cuerpo, la noche sería buena.

Ya en el bar, donde no tuvo que hacer ninguna fila, muchos de sus compañeros aplaudieron cuando llegó, seguramente pensando que también los iba a dejar plantados como Tsuyu. En su salón la mayoría de sus compañeros habían sido hombres, por lo que una falta femenina se notaba mucho más que una masculina, de hecho, sólo tres mujeres se habían graduado de ese grupo, ella, Tsuyu Asui, y Jirou Kyoka.

Llegó, presentó a sus amigos, sus compañeros presentaron a sus parejas, y entonces como el bar aun no estaba tan lleno y la música aún estaba a un nivel agradable, decidieron conversar un poco para ponerse al día entre ellos.

Apenas llevaban una hora entre platicando y bebiendo hasta que el celular de Jirou, sonó, y entonces ella al ver quien se comunicaba, soltó una sonrisa divertida.

— Es Tsuyu — Soltó — En videollamada.

Todos se juntaron hacia el celular de la joven para poder ver el rostro de una de sus compañeras faltantes. El salón se veía grande, elegante y con muchos invitados.

Tsuyu comenzó a hablar en voz baja mientras se disculpaba para ir al baño con sus compañeros de mesa. Comenzó a darles un leve tour de la locación, y entonces terminó ligeramente escondida en un rincón que tenía el silencio suficiente para que se pudiesen entender lo que decían. La chica comenzó a explicar que, a pesar de toda esa gala, se sentía algo aburrida, y estaba tentada a irse para alcanzarlos, si es que ellos no estaban muy ebrios aún.

Todos, incluida Uraraka la animaron a hacerlo, y Tsuyu entonces se comenzó a preguntar si no le dirían nada si es que llegaba con un vestido largo al bar. Todos le dieron su apoyo y en medio de risas por las ocurrencias que todos decían, Tsuyu dejó de prestarles atención, al parecer algo en la fiesta le había interesado.

— Vaya — Dijo con una voz calmada, siempre tenía ese tono, aunque estuviese sorprendida o aburrida — No me van a creer a quien estoy viendo. — Carraspeó la garganta el término de eso último, era usual que carraspeara siempre al terminar una oración.

— ¿A quién? — Preguntó Jirou, quien era la que sostenía el celular.

— A alguien que hace mucho no había visto y no esperaba topármelo.

La joven de cabello largo cambió la cámara frontal a la trasera para enseñarles un poco de su vista. Y Uraraka se tuvo que sostener de la mesa porque las piernas le dejaron de funcionar.

Era Bakugou… acompañado de una mujer.


¡Muy bien! Creo que ya es tiempo de dejar mis típicos comentarios cx Si les soy sincera no lo había hecho porque me dio mucha pena que el capítulo en el que me quedé el año pasado decía algo como: "Ya estoy acostumbrándome a escribir, así que esperen la actualización pronto". Y ¡pum! Caí en hiatus jajajajajajajajaja

Pero ya le he avanzado bastante este mes así que ya no me siento tan culpable :D Por lo qué, aquí van varias cosas que quiero aclarar de la historia.

1. Ya tengo toda la historia en la mente, es por eso que no tardo nada en actualizar.

2. Según yo la trama es corta, pero como me estoy tomando muchos capítulos escribiendo las escenas llenas de leemon, seguramente tomarán unos cuantos capítulos llegar hasta el final.

3. A pesar de que inicialmente pensaba en este fic como un PwP (Porn without Plot ó Plot? What Plot?) Que se traduce en Porno sin trama, o ¿Trama? ¿Qué trama? Le voy a agregar unos cuantas cosas para que se note más orgánica la relación de nuestro protagonistas. Este giro que puse es uno de ellos.

4. Seguiré escribiendo escenas leemon porque ese es mi objetivo, salir de mi zona de confort y atreverme a escribir momento de esa índole sin sentir pena (Díganme que tan bien o mal lo hago :D)

5. Como estoy harta de los fics con tramas de "embarazos no deseados", no esperen que ocurra nada de eso.

6. Bakugou y Uraraka sí terminarán juntos.

7. Este fic es al que más detalles le he puesto en cuestión de actualidad, detallo modelos de Vehículos (El Prius de Bakugou) y empresas que realmente existen (John Deere, Little Caesars), a mí se me hizo divertido, pero la chica que le dediqué esta historia dijo que se escuchaba muy de México, así que díganme si pongo las cosas más neutrales o seguimos mencionando este tipo de locales. Sí es así en el siguiente capítulo pongo a bailar a Bakugou caballo dorado y payaso del rodeo jajaja)

8. Últimamente tengo bastante tiempo libre, así que publicaría 3 capítulos a la quincena. Lo que significa que posiblemente se publiquen dos capítulos una semana, luego sólo un capítulo la siguiente y así sucesivamente hasta terminar. Diría que incluso podría publicar dos veces a la semana, sin embargo me conozco... así que para darme días extras, sólo me comprometeré con los 3 quincenales, aunque igual puede haber más publicaciones sorpresa. Jojojo.

Y eso sería todo, me gustaría saber que tal les está yendo con la historia, si les gusta, si no, y no lo olviden:

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~