Capítulo 40 "Verdades y mentiras"
Azize caminó con paso tembloroso hacia donde estaba Ali Kemal, sentado, todavía algo atontado por un golpe que había recibido para que pudieran atarlo e inmovilizarlo para poder controlar sus reacciones…
Sentía que todo su ser sufría de antemano por tener que hablar con él, decirle la verdad… una verdad que ella apenas podía creer…
Él se movió un poco y ella se agachó y se arrodilló frente a él… las lágrimas nublándole la vista…
Ali Kemal abrió los ojos con algo de trabajo y la miró. Parecía que al principio estaba un poco perdido, pero luego se puso serio…
-Mamá…- dijo en voz baja y ella se secó un poco las lágrimas y acarició su cara.
-¿Estás bien? - le preguntó en el mismo tono.
-Sí…- dijo entrecerrando los ojos- ayúdame… debemos irnos de aquí…
-Hijo…
-¿Dónde está Salih? No me digas que se lo llevaron…
-Él está bien, tranquilo…
-¿Qué pasó?- preguntó él algo perdido aún.
-Ali Kemal… puede que te cueste entender… pero tengo que contarte algo…
-¿Qué? Mamá… debemos salir de aquí… los griegos nos matarán…
-Los griegos no tienen nada que ver con esto… estás aquí porque necesito decirte algo muy importante… necesito que me escuches, Ali Kemal…
-Pero…- dijo y tironeó de las cuerdas que lo mantenían atado.
-Escucha…- dijo y acarició su cara, él enfocó sus ojos en los de ella, confiaba en su madre como en nadie, sacando el tema de su verdadero origen, ella nunca le había mentido y lo había criado como su hijo, a pesar de no serlo…
-¿Por qué estoy atado, mamá?
-Escúchame…- insistió ella y él se quedó mirándola- hace muy poco tiempo, tu papá descubrió algo importante…
-¿Qué ser un traidor haría que todos lo odiemos? No quiero hablar de él, mamá… si este es un movimiento patético de él para recuperar nuestra relación… yo…
-Se trata de tu origen…
-¿Mi origen?
-Papá te rescató de una casa en llamas… en una aldea, ¿recuerdas?
-No lo recuerdo, pero si recuerdo que me lo contaste…
-Bien… hace poco, y por algunas cosas que una persona le dijo, Cevdet se dio cuenta de que tus padres están vivos…
-¿Vivos?
-Así es… hijo…
-Quiero… quiero verlos… necesito hacerlo…- dijo Ali Kemal con algo de ansiedad.
-Lo entiendo… pero lamentablemente eso no es todo…
-¿Qué más puede haber?- dijo sin comprender, pensativo- no me digas que son griegos…- dijo casi en broma.
Azize se quedó mirándolo sin decir nada… y él abrió los ojos con desesperación…
-Mamá… por favor… lo que sea... ya dímelo... ¿quiénes son?
-Tus padres son…- dijo y sintió un peso tan grande en el pecho, un temor tan intenso, que creyó que moriría allí mismo, delante de él- el comandante Vasili y la señora Veronika…- soltó y pudo ver la mezcla de emociones en sus ojos.
Él no dijo nada, y ella le dio un momento para que asimilara un poco la información…
-No…- dijo solamente y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Hijo…
-No… no… yo no soy griego… y tampoco soy el hijo de ese asesino…- dijo y Azize lo abrazó con fuerza, ambos lloraron un buen rato, sin decir nada más…
-Cariño… hijo…- le dijo luego, tomándolo de la cara para poder hablar y que él la mirara- se que tal vez esto sea una decepción para ti… pero puedo asegurarte que esta guerra nos ha atravesado a todos, sin importar nuestro origen…
-¿Qué importa? Yo no soy griego… yo soy… yo soy…
-Tú eres un ser humano que merecía conocer su origen… te hemos criado… te he criado con todo el amor… y eso no depende de ninguna bandera y no me arrepiento de un solo minuto que pasé contigo…
-Yo tampoco…- le dijo llorando.
-Cariño…- dijo y lo abrazó un momento más.
-Mamá… ¿por qué? ¿por qué estoy atado?
-Tú eres muy impulsivo, cariño… tu papá quiso asegurarse de que escuches la historia…
-¿Papá? ¿El coronel Cevdet?
-Así es… tus verdaderos padres aún no saben nada de esto…
-Seguramente lo ascenderán a general cuando me entregue como un botín…- dijo Ali Kemal molesto…
-Hijo…- dijo y sacudió la cabeza- precisamente por esto es que él decidió que fuera así…
-Te está usando, mamá… él nos traicionó…
-No es así…
-¿Cómo puedes estar tan ciega?- dijo casi a los gritos y entonces Cevdet entró- a mí no me engañarás tan fácil como a ella…- le dijo llorando.
-Hijo…
-No me llames así…- dijo y él se acercó, estaba serio, una mezcla de empatía y algo de culpa en su semblante.
-Escucha… todo este tiempo… quise ganarme la confianza de los griegos… me conoces, yo nunca traicionaría a mi patria… y precisamente por eso me tomó tanto tiempo cumplir con mi misión…
-¿Qué dices? - preguntó Ali Kemal sin comprender y miró a su madre
-Yo sigo defendiendo a mi patria, pero desde otro lugar… y cuando me enteré de quién eres… sabía que este día llegaría… pero no podría perdonarme que algo te ocurriera en el proceso… seas quien seas, Ali Kemal… para mí eres mi hijo y lo serás siempre…- dijo con lágrimas en los ojos.
-No… no…- dijo llorando el chico.
-Hijo…- intervino Azize- hace mucho tiempo que queremos que esta guerra llegue a su fin… y tu papá pensó en un plan que podría funcionar para que eso ocurra…
-¿Me van a usar de carnada?
-Ali Kemal… queremos que todo esto se termine… si te hubiéramos querido usar, no te habríamos dicho nada… necesitamos de tu colaboración… nosotros intentaremos hacer un trato, les diremos la verdad a cambio de que hagan lo necesario para retirar a las tropas de aquí… no es mucho, pero puede ser el inicio de todo…
-En este momento no se qué pensar… y mucho menos qué decidir… ni siquiera sé quién soy…- dijo cerrando los ojos.
-Te entendemos… te dejaremos un par de horas para pensarlo… porque desgraciadamente no tenemos mucho tiempo…
-Ali Kemal…- dijo Azize- realmente nos sentimos honrados de haberte criado… aún sin saber quién eras… y te sentimos nuestro hijo, y así será siempre…
Ali Kemal asintió y bajó la cabeza. Cevdet se acercó a él y lo miró. Se agachó un poco y besó du frente y él abrió los ojos.
-Te quiero… no te lo dije mucho, ese fue un gran error… pero es lo que siento…- le dijo Cevdet.
-Dije muchas cosas sobre ti… siento que te quise mucho, eras un modelo a seguir… y me decepcioné… supongo que debería haberme dado cuenta de que nunca nos traicionarías…- le dijo con lágrimas en los ojos.
-Hijo… perdóname por todo lo que te hice sufrir…
-Perdóname tú, por no haber confiado en ti… mis hermanas lo hicieron…
-Ellas no saben la verdad y por ahora es mejor que no la sepan…- dijo Cevdet.
-Prometo no decir nada… yo… no se qué decidiré, pero estoy seguro de que no quiero ser la causa de la muerte de nadie…- dijo tratando de calmarse.
Cevdet miró a Azize, que sonrió con alivio.
-Perdónanos por haberte hecho esto… realmente no queríamos que te cegaras por la rabia y la impotencia…
-Todavía no he caído en cuenta…- dijo sacudiendo la cabeza mientras Cevdet lo desataba- no se qué pasará conmigo cuando lo haga… pero sepan que tengo en claro quienes son ustedes, más allá de donde haya nacido y quienes sean mis verdaderos padres…- dijo y los tres se abrazaron.
Azize suspiró mientras los apretaba con emoción. Se sentía bendecida por haber podido criar a un hijo, que aunque bastante impetuoso por momentos, evidentemente había podido reconocer sus esfuerzos para hacerlo crecer en el amor y la buena senda…
Se preguntó si algo podía salir mal y se dio cuenta de que cada día, esa posibilidad parecía más remota…
Bueno, esta historia por ahora sigue, no se cuánto más, pero no creo que falte tanto para el final, gracias por leer!
