Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.


Uraraka muchas veces hacía escuchado o leído la frase "Si lograras verte como yo te veo a ti" o alguna de sus variantes.

Siempre se aplicaba cuando en una pareja, uno de los integrantes no podía ver lo que su contraparte sí, y era como un animo para que tuviese mejor percepción de sí mismo. Muy lindo y todo, eso incluso se podía aplicar en el ámbito familiar y de amistad. Sin embargo, mientras ella veía los videos que Bakugou le había pasado de ese fin de semana y el pasado, realmente podía comprender el peso de dicha frase.

Al verse desde otra perspectiva, mientras veía y escuchaba como Bakugou la tocaba, la besaba, y ella reaccionaba naturalmente con gemidos y miradas lascivas. Por un momento se desconoció, ella se consideraba bonita, pero en esas imágenes se veía sensual, segura, y hasta cierto punto mucho más guapa.

Aun le sorprendía como Bakugou era bastante bueno con la cámara sosteniéndola con una sola mano, mientras seguía siendo su amante de siempre. El primer fin de semana no le pasó los videos, pero el segundo, ella se sorprendió como algo de pocos minutos le comenzaba a subir el ego, porque ya no era la tierna Uraraka de niña, ahí se sentía como una mujer, alguien que disfrutaba de su sexualidad con toda plenitud del mundo.

Se concentró tanto en los videos y las reacciones de ambos que no escuchó como la cochera automática de Bakugou se abrió para dejar entrar un auto desconocido. Cuando reaccionó y miró hacia la puerta principal, pudo ver como la perilla de la puerta se abría, por lo que en lugar de huir a la habitación de Bakugou, sólo alcanzó a esconder y apagar su celular para quedarse viendo desde la mesa del comedor a aquel extraño visitante.

Bastante confiada como si esa fuera su casa, una chica rubia entró cargando un montón de revistas. Uraraka pudo ver cómo ni siquiera se fijaba en ella, estaba concentrada en que no se le cayeran los papeles mientras se quitaba los tacones que traía.

Después de quedar descalza, la chica levantó la vista y ahí fue cuando ambas cruzaron miradas.

—Oh. — Soltó la recién llegada, que a pesar de ser domingo a las 8 de la mañana, lucía un maquillaje perfecto y usaba ropa de trabajo. Ambas parecían ser de la misma edad. — ¿Deberé de dejarle las llaves a Katsuki?

—¿Disculpa? — Preguntó Uraraka al ver que esa fue la única pregunta que hizo la desconocida antes de quedarse viendo tontamente. El ambiente se sentía extraño, pero la chica no parecía sorprenderse de que alguien estuviese ahí, parecía más que estaba analizando la situación.

— No, perdón — Corrió la chica mientras dejaba caer todas las revistas que cargaba en la mesa del comedor, y Uraraka distinguió que eran revistas de venta de ropa, zapatos y artículos del hogar por catálogo. — Mi nombre es Mahoro ¿Y tú?

— Uraraka — Respondió con voz baja, pero la chica la escuchó perfectamente, tanto así que se tomó la libertad de sentarse en la silla al lado de ella.

— Y dime, Uraraka ¿Dónde está mi hermano?

Si antes había conseguido no sonrojarse, la castaña sintió como toda la sangre se le iba al rostro al confirmar la identidad de su visita.

— Bañándose — Dijo rápidamente — No ha de tardar mucho ¿Quieres que le avise? — Ofreció mientras veía las escaleras arriba.

Usualmente era ella la primera que se bañaba, y luego seguía Bakugou, pero a pesar de que Uraraka se duchaba y cambiaba en el baño, él salía sin toalla de éste, y entonces llegaba a la habitación donde ella lo esperaba totalmente desnudo mientras se cambiaba lentamente y la provocaba con varios movimientos sugerentes.

Era por eso que ella prefería bajar para no verlo y no hacerse sufrir más a sí misma por una calentura que nunca terminaba. Además de que si le seguía el juego sabía que se les haría tarde para cualquiera de sus planes.

— No será necesario, yo lo hago. — Sonrió Mahoro mientras se levantaba de forma ligera. — ¡Katsuki! — Gritó alto, sorprendiendo a Uraraka que nunca pensó que ella tuviese semejante voz— ¡Vine de visita! ¡Mas te vale que tengas dinero porque nos vas a llevar a almorzar a las dos a un lugar caro!

La castaña se quedó sorprendida por la confianza que tenía Mahoro para con su hermano y con ella.

— Ya le avisé — Dijo sencilla, como si Uraraka no hubiese escuchado sus gritos — Me tengo que desquitar, dentro de poco ya no manejaré el auto y lo voy a extrañar.

Uraraka asintió sin saber que decir.

Cuando Bakugou bajó de segundo piso, seguramente apurado por aquella visita sorpresa ya que su cabello seguía escurriendo, Uraraka apostó mentalmente que la imagen que le daba ella y su hermana era algo digno de recordar. Porque ambas estaban en el comedor, rodeadas de revistas, mientras Mahoro le enseñaba los catálogos que incluían lencerías y zapatos que hacían juegos con dichas prendas.

A Uraraka no le disminuyó el sonrojo inicial, al contrario, sentía ahora toda la cara roja incluida las orejas. Aunque no parecía molestarle a Mahoro que seguía señalándole las prendas aun cuando el rubio bajó.

— ¿Qué estás haciendo aquí? — Preguntó él con la voz rasposa, señal de que se había molestado.

— Enseñándole a Uraraka todo lo que vendo. — Contestó simple con una sonrisa cínica, pero aun así cerró el libro y le regresaba su espacio personal a la chica — Ya elegimos unas cuantas cosas, y como son para tu uso, los gastos estarán tu nombre. ¡De nada! De haber sabido que ya tenías chica, hubiese venido mucho antes.

Uraraka vio como la mandíbula de Bakugou se marcó mucho más.

— ¿Y cuál era tu propósito inicial para venir antes de conocerla y agobiarla, prima? — Preguntó lentamente. Ella sonrió como si estuviesen teniendo una charla normal.

— La tía Mitsuki dice que hace mucho no pasamos tiempo juntos. Le dije que no importaba, pero ya la conoces, insistió en que buscara un día para vernos y platicar o lo que sea que hace la familia. Hoy recogí unos pedidos e hice unas entregas urgentes por aquí cerca, así que como tristemente no volveré a dormir, pensé que tú tampoco tenías el derecho de hacerlo. Así que vine para que fuéramos a desayunar, con eso mataba dos pájaros de un tiro.

La postura de Bakugou se relajó, pero Uraraka decidió seguir con la boca cerrada. No sólo porque Bakugou no la negó y eso la sorprendía, sino porque Mahoro se había presentado como hermana y ahora resultaba ser una prima. Sentía que, si se quedaba callada y analizaba la conversación, podría entender un poco lo que estaba pasando frente a ella.

— ¿Entonces? — Preguntó él, más tranquilo.

— Entonces, te estamos esperando para irnos. ¿Ya estás listo?

Bakugou vio a Uraraka, Uraraka vio a Bakugou.

Ella si bien se sentía incómoda, más porque la encontraron infraganti en la casa de un desconocido, con la mirada le dio a entender a Bakugou que no tenía problemas en que se uniese Mahoro, (O ella se uniese a ellos, como sea). Principalmente porque aun siendo hermana o prima, seguía siendo familia y rechazarla sería una grosería. Además, la chica había mencionado a Mitsuki, y Uraraka sabía que el fuerte temperamento que tenía la madre de él, así que no lo metería en problemas si aceptaba un desayuno que de igual forma iban a tomar.

— Voy por la cartera y las llaves del Prius. — Respondió él mientras analizaba la situación y llegaba a la misma conclusión que ella.

— Sólo la cartera — Corrió Mahoro mientras levantaba unas llaves. — Nos vamos en el Mustang.

Bakugou resopló y casi corriendo fue al segundo piso para recoger sus cosas, Uraraka por su parte también se encaminó por su mochila que había preparado en el sillón y donde llevaba todas sus pertenencias.

— ¿No se te hace cansado estar llevando y trayendo tus cosas? — Preguntó Mahoro mientras abría la puerta y veía el tamaño del bolso — ¿Por qué no empiezas a dejar algunas cosas aquí?

Uraraka no supo que responder, aunque no fue necesario, porque sintió que se atragantó con su propia saliva al ver el auto en el que venía Mahoro.

— Ford Mustang GT 2017 — Soltó la chica al ver que Uraraka se había quedado muda. Se alejó para que la castaña lo viese y puso sus manos en la cadera de forma orgullosa. — Color rojo porque es bastante unisex y llama mucho la atención. Totalmente cuidado, y con poco kilometraje. El sueño de muchos.

Uraraka sólo pudo asentir con la cabeza mientras miraba a la chica. ¿En qué rayos trabajaba ella? Estaba a punto de preguntarle, pero ésta fue directo al maletero.

— Dejemos tus cosas aquí. — Indicó, mientras la chica podía ver cómo ésta acomodaba dentro de la cajuela bolsas con lo que parecía ser ropa y cajas de zapatos para hacerle un espacio.

Uraraka dejó sus pertenencias aun con sus dudas, pero antes de poder decir cualquier cosa, Mahoro salió corriendo hacia el auto para introducirse en la parte de atrás. Cosa bastante incómoda porque el coche sólo tenía una puerta de cada lado.

Cuando se acercó para admirar el coche por dentro, Bakugou ya se estaba encaminando hacia con ellas, y por inercia él tomó el lado del conductor.

— ¿Está bien? — Preguntó cuando supo que su lugar sería el del copiloto.

— Esta bien — soltó Mahoro mientras se acomodaba exageradamente en los asientos traseros — Katsuki maneja más rápido que yo, y mientras aún me dejes subirme a este auto, te permitiré estar en la parte de delante.

Uraraka no entendió su comentario, pero se subió al auto de igual forma cuando vio que Bakugou miraba fijamente a su prima.

Aquel desayuno había sido esclarecedor para Uraraka. Mahoro Shimano era prima lejana de Bakugou y por eso no compartían sus apellidos, sin embargo, vivían desde hace más de diez años juntos bajo el mismo techo porque de niños, ella y su hermano Katsuma perdieron a sus padres, y por ende terminaron siendo criados por Mitsuki y Masaru cuyo único hijo había sido Bakugou.

A pesar de la rudeza de Bakugou al inicio, el chico comenzó a mostrarse más abierto con Mahoro, como si realmente le apreciase, pero desesperase. La rubia parecía orgullosa de aquello, porque a pesar de hacer unos cuantos berrinches, Bakugou había aceptado llevarlas al restaurant que ella había querido y se había ofrecido a pagar la cuenta tal como ésta dijo.

A Uraraka le gustó ver esa nueva fase de Bakugou, un poco más familiar, sin embargo, antes de poder relajarse totalmente porque Mahoro no había preguntado nada sobre como se conocieron o que tipo de relación tenían, la chica volvió a hacer una rabieta mientras se quejaba que extrañaría manejar el Mustang, y ahí fue cuando descubrió el porqué de aquel tipo de comentarios.

— ¿No te lo ha dicho? — Le preguntó Mahoro a Uraraka levantando una ceja, como si no le creyese. — ¿Sobre la clausula del carro?

— No — Respondió mientras cerraba los ojos y dejaba salir una pequeña sonrisa, como si fuese un pequeño accidente, no algo que parecía ser bastante obvio para la rubia y ella desconocía en su totalidad.

— Ah, entonces me imagino que lo omitió para ver si realmente lo quieres — Concluyó Mahoro con una sonrisa mientras daba un pequeño aplauso, y Uraraka se congeló totalmente mientras veía a la chica, evitando a toda costa mirar a Bakugou.

— ¿Por qué dices? — Fue lo único que alcanzó a decir sin comprometerse mucho.

— Ese carro lo compró mi tía como un estímulo. — Explicó la chica que parecía orgullosa de poder revelar el secreto. — Declaró que se lo regalaría a quien primero se casase entre nosotros tres. Al parecer está ansiosa de ser abuela.

Uraraka discretamente se sostuvo de la mesa para no marearse. ¡¿Casarse?! No sabía si mirar a Bakugou o no, sentía como volvía a enrojecer de la vergüenza.

— Ah — Fue lo único que dijo mientras desviaba la mirada de ellos dos. Por Dios, ellos ni siquiera eran novios, sólo se acostaban y listo, él era profesor y ella alumna, él tenía casi 30 años y ella apenas hace unos años había rebasados los 20. No, no, no, no.

— ¿Qué? — Preguntó Mahoro con una sonrisa divertida — ¿Ahora te sientes más comprometida? A decir verdad, yo uso el carro porque ninguno de nosotros tres tenía pareja y no daba señales de tenerla pronto, sin embargo, Katsuki tiene el Prius y Katsuma tiene mi Spark porque se fue a la universidad. Así que como me quedé sin coche, todos acordamos que tenía permitido usarlo. Voy a extrañar tanto a mi bebé Tomate.

Eso último lo dijo con falso pesar mientras ponía los codos sobre la mesa y sostenía toscamente su cabeza con sus manos. A pesar de ser una actitud actuada, generó tal ruido que logró hacer que Uraraka girara la cabeza, justo cuando Bakugou lo hizo igual y ambos intercambiaron miradas. Por un momento sintió un escalofrío cuando ella pudo ver como él tenía la cara enrojecida, y se preguntó si era vergüenza por los comentarios de su prima, o de enojo porque se atrevió a creer que era su pareja.

Sintió un nudo en el estomago y comenzó a pensar que regresaría toda la comida que había desayunado.

— Vamos — Dijo nerviosa, intentando usar las palabras correctas — Aún puedes utilizar el Mustang, planear una boda necesita tiempo, y lo tenemos de sobra ¿No?

Con ese comentario Mahoro mejoró su humor y se atrevió a abrazar a Uraraka, agradeciéndole por todo y apartando el día de la graduación de Katsuma para tener el "Tomate" consigo en la sesión de fotos.

Uraraka se calmó por un momento, la platica ahora giraba a lo que estudiaba Katsuma y como había conseguido llevarse el Spark, y el tema siguió hasta que la llevaron a su casa, donde por los nervios, olvidó recoger su mochila.

Y a pesar de que Bakugou le envió un mensaje diciéndole sobre ésta y que se la cuidaría hasta el fin se semana siguiente, no volvió a tomar el tema de Mahoro en toda la semana. Por lo que Uraraka hizo igual.


A pesar de ser un capítulo corto, este ya lo tenía en mi imaginación desde que comencé a alargar la historia, esta y una escena en un pub donde también aparece Mahoro, jajajaja La verdad amo a esa niña desde la película, y siento que pudo ser un poco menos ruda pero igual de cínica de haber tenido un pasado diferente. Aquí lo tiene, por ende se pueden ver varias diferencias con el personaje de la película.

En fin, espero les guste. Y creo y siento que a partir de este momento la trama avanzará más rápido, ya más gente sabe de la relación, todo va viento en popa, los apoyan... "Esta claro que en este cuento va a salir algo mal~~".

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Nos leemos~~