Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
Uraraka sintió que el resto de los días y fines de semana hasta llegar a mediados de abril fueron bastante normales. A excepción de una visita sorpresa por parte de Mahoro a su trabajo para entregarle "Su pedido" −que realmente eran prendas que ella misma había elegido−, todo había pasado de lo más normal a excepción de cierto detalle…
Una noche donde Bakugou y ella se habían vuelto a citar como de costumbre, no tuvieron relaciones, sino que se quedaron viendo una película y platicando hasta que la noche avanzó tanto que la única opción que tuvieron fue dormirse.
A pesar de parecer algo sin importancia, Uraraka sintió que desde ese momento, algo había cambiado entre ellos, y no sabía si era para bien o para mal.
Siempre hablaban, aunque sus conversaciones giraban a entorno a sus fantasías sexuales, y el presente, todas sus conversaciones eran en tiempo presente. Ella no preguntaba por su pasado, él igual, sólo hablaban de como se sentían en ese momento o sus planes a muy corto plazo, el pasado y el futuro no se mencionaban a menos que fuese estrictamente necesario.
Y sí, eso le ocasionó un ataque de celos e inseguridad, pero le parecía lo más sensato debido a que sólo se estaban viendo para, eso. Sin embargo, aquella noche, mientras veían una película de fondo en lo que cenaban, Bakugou avisó que partiría temprano, ella preguntó porque, y entonces él explicó que iría a hacer montañismo.
En su inocencia, y sin saber lo que estaría desencadenando, Uraraka le contestó que hacerlo le traía muy buenos recuerdos porque su padre también lo practicaba y se la llevaba a las excursiones cuando era una niña, aunque a ella lo que más le gustaba era acampar para ver las estrellas en la noche. Bakugou le contó unas cuantas experiencias, ella también las compartió… sin darse cuenta comenzaron a recomendarse lugares para ir a visitar, y comentaban otros que si habían conocido con anterioridad.
En un momento justo, a ambos les quedó una frase atorada en la garganta "Deberíamos de ir juntos". Pero nadie se atrevió a decirla, eso era… bastante formal, y al parecer ninguno de los dos se atrevió a dar el primer paso.
Sin siquiera proponérselo, la conversación quedó al aire y ambos prestaron atención a la televisión que mostraba una película de acción, Bakugou la había elegido porque le encantaba el actor principal, pero entonces cuando Uraraka prestó atención a la película, le pareció que la trama era muy buena, además de que el actor realmente era carismático en su papel.
Tal vez por evitar querer enfrentarse, o porque eran mucho más similares de lo que querían aceptar, ambos se adentraron en la película y comenzaron a comentarla. "Me gusta la ambientación y el vestuario". "Sí, y no has escuchado todo el soundtrack".
La película duró más de dos horas, y aunque para el final ambos se habían desestresado por su conversación anterior, descubrieron que era demasiado tarde para hacer algo, además de que estaban cansados. Se durmieron sin pensar mucho en lo que acababan de hacer.
Uraraka esa semana estuvo incluso más deseosa de platicar con él, ahora que sabía que eran más afines, le gustaba saber su opinión de temas que incluso varios de sus amigos no podían responder porque no tenían gustos afines. Pero él si podía, además de que su opinión siempre era muy acertada y bastante abierta.
"Amor" Le dijo una voz de su cerebro cuando estaba a punto de dormirse con una sonrisa gracias su mensaje. "Te estás enamorando".
…
Ese lunes por la mañana a finales de abril, Uraraka llegó a su trabajo como de costumbre. Fuyimi le había llamado cuando ya iba en camino y no alcanzó a contestar, por lo que apresuró sus pasos para ver personalmente con su jefa que era lo que había pasado.
Se sorprendió cuando vio que ya varios de sus compañeros estaban reunidos en las oficinas alrededor de Fuyimi y Natsuo. Todos parecían sorprendidos por la reunión tan inesperada, y ella también, usualmente ese tipo de reuniones se avisaba con antelación de una semana.
Se quiso acercar a su jefa, pero ella le hizo señales de que se sentara y que esperara a que llegaran los demás para comenzar aquella charla.
—¿Qué pasó? —Preguntó Deku detrás de ella.
—No sé. —Respondió, ella sólo había llegado dos minutos antes de él. —Dijo Fuyimi que esperáramos para que nos dé a todos el aviso. ¿A ti Shoto te ha dicho algo?
Deku apretó los labios.
—Algo que tenga que ver con la funeraria, no. Creo que no. —Pareció analizar a sus compañeros —Buenos días, por cierto.
—Buenos días. —Le contestó ella mientras veía como cada vez más compañeros llegaban y comenzaban a llenar la sala.
Fuyimi suspiro cuando vio que sus más de 15 trabajadores ya estaban ocupado su lugar.
—Esto no es fácil de decir —Comenzó, y Natsuo se posicionó al lado de ella. —Hemos sufrido un robo.
Si alguno de los espectadores estaba hablando en voz baja, distraído con su celular, o simplemente más enfocado en su café mañanero que en la plática, dejó de hacer todo eso para prestar atención a los hijos del dueño. En todo el tiempo en el que Uraraka había estado trabajando, no se había perdido nada, incluso una vez una recepcionista dejo su tablet en la sala que tenían destinado para comer, y ahí se había quedado por más de 24 horas y nadie la había tomado.
Varios comenzaron a verse entre ellos, intentando averiguar quién había sido el ladrón y qué era lo que había desaparecido.
Fuyimi al ver su reacción se mordió el labio.
—Gracias por su preocupación, pero fue un robo interno lo que sufrimos. Investigamos las cámaras de seguridad, pero no fue ninguno de ustedes no se preocupen.
Pero sus palabras hicieron lo opuesto en los trabajadores, si no se tenían que preocupar ¿Porqué convocaron a una reunión tan sorpresiva?
—No voy a entrar en detalles, pero una persona ajena a la empresa se robó unos documentos muy importantes…
Uraraka miró a Deku, recordando como, tanto Fuyimi y Shoto habían estado ocupados buscando unos papeles tiempo atrás. Su amigo sabía más que ella del valor de estos, pero Deku sólo abrió mucho los ojos mientras miraba a Fuyimi directamente, como si supiese que era lo que iba a ocurrir a continuación.
Al parecer la joven sintió la mirada del chico, porque comenzó a desviar la mirada mientras mostraba claros signos de estrés, como apretar sus labios, mover su pie con un ritmo incesante, y tenía un brazo masajeándose el cuello.
—Lo que quiero decir es… —Comenzó, sin embargo, volvió a darle una mirada a todos y volvió a desviar la mirada. —Lo que ocurrió fue… —Intentó organizar sus palabras, pero no salía ningún mensaje.
—Vamos a tener que cerrar.
Soltó Natsuo frío y seco. Como si con eso el mensaje fuese menos impactante de lo que era.
De nuevo el silencio reinó en la sala. Cerrar. Eso significaba que los iban a despedir.
—Esto es mucho más difícil para nosotros de lo que creen. —Intentó justificarse Fuyimi. Sus palabras hubiesen sido vacías de no ser porque siguió hablando —Los papeles que nos robaron fueron los que nos avalan como dueños, tanto morales como del terreno. La persona que los hurtó no sólo hizo eso, sino que falsificó firmas para que se viese como si le hubiésemos cedido el control a él. Este fin de semana llegó un grupo de abogados pidiendo que desalojáramos el lugar. Tenemos dos semanas para hacerlo o nos podrían encarcelar.
El caos controló el lugar, la mayoría sugiriendo que contrataran un abogado para que demostrara las firmas falsas. Fuyimi asentía mientras decía que era muy rápido dos semanas para que pudiesen resolver el caso, pero que de todas formas lo intentaría. Otros sugirieron un amparo, y otros más simplemente decían que tenían un amigo, que tenía un primo que tenía un contacto que podía tranquilizar gente problemática.
Todos ofrecían diferentes soluciones, pero para el mismo fin, conservar su empleo.
Fuyimi de nueva cuenta dijo que tomaría todo a consideración, pero aún así les pidió que buscasen nuevos empleos, que tenían permiso de faltar para ir a entrevistas laborales, y que les daría de liquidación un poco más de lo estipulado por ley para que pudiesen sostener sus gastos en lo que encontraban otro trabajo.
—No harán nada—Soltó Deku, tan bajo sólo para que Uraraka lo escuchara —Quien se robó los documentos fue Touya, y a pesar de que lo detestan, no se atreverían a demandar a su propio hermano. Él ganó.
Aún impactados por la noticia, los trabajadores volvieron a sus puestos. Unos haciendo sus laborales normales como sí confiaran en una solución, otros actualizando su currículo, y otros más haciendo llamadas y enviando mensajes de texto. Uraraka fue de esas las últimas.
Su primer instinto fue la de avisarle a Bakugou. Aunque cuando tomó su celular, algo la detuvo y comenzó a dudar ¿Por qué él? ¿En qué la podría ayudar? El ciclo escolar aun no acababa, no era como si la pudiese recomendar para trabajar en la escuela. A pesar de que la tentación era grande, optó por guardar silencio y entonces le envió un mensaje a su mamá y papá.
"No te preocupes, pensaré en algo" Fue el mensaje de su madre apenas pasando 10 minutos de haber recibido el mensaje. "Pero para poder hablar mejor, es necesario que vengas a la casa este fin de semana, debemos de tener una reunión familiar".
Uraraka sintió un gran hueco en el estómago. Algo de decía que todo iba a cambiar.
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
