NA. Hola banda, los interrumpo para aclararles algo, no es muy importante, pero les ayudará a identificar pensamientos u otras cosas.

Los pensamientos estarán entre las comillas angulares, osea estas, «». Y las comillas normales sirviran para apodos, ironía, sarcasmo, etcétera.

Sin más que decir, los dejo con el capítulo cuatro.


Capítulo cuatro

Hay que largarnos de aquí.

...

En un pequeño pueblo de Michigan, llamado, Royal woods; en una casa medio destruida. Un chico de cabello blanco de trece años. Se enfrentaba contra una criatura desconocida.

Lincoln, se encontraba en una pose de boxeo, frente a una criatura de proporción atlética. Lo más raro en Lincoln, aparte de su cabello blanco, eran sus ojos. Unos ojos amenazantes de color amarillo brillante. Ambos contrincantes, presentaban heridas leves.

Lincoln, tenía sangre cayendo del labio, pero su sangre era de un color inusual: era de color naranja oscuro. Y la criatura, tenía algo amarillento cayendo del labio. Lincoln dio un respiro y se abalanzó hacia la criatura.

Esta vez no se detendría.

Esa cosa casi lo mata.

Entonces él lo mataría, antes de que esa cosa lo haga.

Lincoln, al llegar frente a la criatura, le lanzó un golpe a la cabeza, pero esa criatura lanzó su cabeza hacia atrás, esquivando el golpe. Con su brazo derecho, la criatura le dio un fuerte opercoll, sacándole más sangre y estrellandolo en una pared, agrietandola un poco.

Por un momento los ojos de Lincoln volvieron a ser azules, pero rápidamente volvieron a ser amarillos.

—¡Gruaar! —gruño la criatura, acercándose.

«El zombie… es rápido» —pensó el chico, haciéndose a un lado.

Lincoln, estuvo por un momento esquivando a duras penas los golpes de aquel zombie, pero con un rápido movimiento, la criatura agarró a Lincoln del cuello, y lo estampó en una pared cercana. Lo puso en una altura en la que se podían ver cara a cara.

Lincoln, no lo había visto con detenimiento. Sí le preguntaban, eso no parecía un zombie, parecía más alguien bastante, pero bastante enfermo.

Su piel era pálida, bajo sus ojos había grandes ojeras, y sus ojos eran amarillos opaco con la esclerótica verde pálida. Lincoln podría jurar que al principio tenía los ojos marrones.

Lincoln ignoró su aspecto y subió sus piernas a la altura del pecho. Apoyó su espalda en la pared y sus pies en el pecho del zombie, y con todas sus fuerzas lo empujó hacia la pared de enfrente.

Él zombie iba con tanta fuerza que al estrellarse con la pared, la atravesó y cayó en el frío suelo de la cocina. Después de levantarse con dificultad, Lincoln se acercó al agujero de la pared.

«¿Se murió?».

Lincoln cruzó el agujero con cuidado y se acercó al zombie, pero siempre estando atento a cualquier movimiento. Al llegar junto a él, observó su aspecto enfermizo con los ojos cerrados. Vio su piel pálida, sus ojos amarillos con la esclerótica verde pálido.

Lincoln reaccionó demasiado tarde, el zombie lo agarró de la cara y con gran fuerza, estrelló su nuca contra el suelo. El golpe lo dejó al borde de la inconsciencia y a la vez, sintió un gran dolor en la parte posterior de su cabeza.

El zombie se levantó y dio unos pasos hacia la salida, antes de girar su cabeza para ver a Lincoln. En su estado de semiinconsciencia, Lincoln logró ver una expresión de curiosidad en su rostro.

Él zombie se quedó unos segundos viendo a Lincoln, hasta que le dio una sonrisa que Lincoln no supo deducir, lamió la sangre de su labio y salió de forma tranquila.

Lincoln se quería levantar para seguirlo, pero su cuerpo no reaccionaba, aparte, la luz del sol que entraba por la ventana y la luz de la cocina, poco a poco se volvían más, y más brillantes, irritando los ojos de Lincoln. Cerró los ojos, al mismo tiempo que caía en la inconsciencia.


Lincoln empezó a abrir sus ojos, le pesaban bastante y la luz sobre él, no ayudaba mucho. Lincoln se empezó a levantar con cuidado, tenía un gran dolor en su nuca y un poco en el cuello. Cuando ya estaba de pie, se dio cuenta de que estaba en la cocina de su casa.

Lincoln, empezó a dar pasos torpes hacia la entrada de la cocina. Sentía su cuerpo bastante entumido y el dolor en su nuca no ayudaba mucho para dejarlo pensar. Salió de la cocina sin darse cuenta del agujero en la pared.

Empezó a caminar en la sala, en camino a las escaleras para subir al baño. Ignoro o no se dio cuenta del desastre de su alrededor.


Lincoln abrió la puerta del baño, entró y mientras cerraba la puerta, miró su reflejo en el espejo. Se asombró y a la vez se asustó por su estado, tenía sangre cayendo del labio y de la nariz, tenía varios moretones en el rostro, una leve marca roja en su cuello, y lo que más le preocupó.

Los mechones más cercanos a su nunca estaban manchados de sangre. Acercó una mano temblorosa a la zona de su nuca, los cabellos de esa zona se sentían raros, se sentían duros y un poco húmedos.

Lentamente se acercó al espejo y poniéndose de lado, y se espantó. Su nuca y parte de la espalda, estaban manchados de sangre. Y de repente, los recuerdos inundaron su mente.

Recordó que su familia se había ido a la casa de verano de la tía Ruth; recordó que un zombie le había atacado, y por defensa propia lo había "matado"; recordó las sensaciones raras que había tenido después de que un poco de sangre de aquel zombie le había caído los ojos; recordó enfrentarse contra un zombie extraño, y finalmente recordó que aquel zombie había estrellado su nuca en el suelo, y se había ido con toda la calma del mundo.

Lincoln decidió darse un baño para limpiar y relajar su cuerpo, llenó la bañera de agua tibia, se quitó la ropa y se metió en la bañera. Con la sangre cayendo y el agua relajando su cuerpo, Lincoln, empezó a pensar en su familia.

Obviamente comenzó con su querida hermana gemela. Lincoln sentía alivio de que la hubiera convencido de no quedarse con él. Aunque él pensaba que ella hubiera reaccionado mejor que él, pero si algo le hubiera pasado, él jamás se lo perdonaría.

Sin darse cuenta, Lincoln ya había terminado de bañarse, salió de la bañera, tomó una toalla y se dirigió a su habitación para cambiarse.

Abrió la puerta de su cuarto y empezó a buscar ropa para ponerse. Minutos después, Lincoln tenía puesto una camiseta manga larga gris, un pantalón estilo militar, y para hacer juego, unas botas del mismo tipo. Cortesía de su abuelo.

Lincoln salió de su cuarto ya vestido y bajó las escaleras. Esta vez sí se dio cuenta del desastre que había en la casa. Grietas en las paredes, un agujero en la pared, la puerta trasera destrozada, y vidrios tirados en el suelo.

—Mi mamá me va a matar.

Trato de limpiar, pero lo único que pudo fue remover los escombros y tirar los vidrios a la basura.

—Si, me van a matar —dijo, viendo la casa Loud, medio destruida—. Sí dijo que pasó un tornado, ¿me creerán? —preguntó Lincoln, moviéndose de lado a lado en la sala—. No, preguntarán porque las otras casas no están destruidas también —dijo, mientras se detenía y se sentaba en el sofá—. ¿Y si les digo que un zombie me atacó. Sí Lincoln, si quieres que te internen, diles eso.

Volteo a ver el reloj de la sala, el reloj marcaba las cinco de la tarde.

Han pasado ocho horas desde que los Louds se fueron, y para Lincoln ha pasado una eternidad y media. Tantas cosas en tan poco tiempo.

—¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? —se preguntó mientras se ponía de pie y caminaba hacia la cocina.

La cocina estaba justo como la había dejado, un poco desordenada y un charco de sangre en medio de ella. Lincoln no sabía cómo quitar sangre, así que ni siquiera trató de limpiarla.

—¿Y si escapó del país? Puedo hacer una nueva vida en Canadá, me puedo pintar el cabello y cambiarme el nombre a Carlos Santana. No, si se enteran que soy yo me fusilan. —Se sujetó la cabeza con desesperación—. Mi mamá me va a matar.

Lincoln salió de la cocina, se dirigió a las escaleras y las empezó a subir mientras pensaba.

«Si no me encuentra, no puede hacerme nada. Eres un genio Lincoln Loud».

Entró en su habitación y empezó a buscar una mochila. Encontró una de color negro, bajo una montaña de ropa.

—¿Hmm…? Esta.

Eligió esa mochila en específico por tres razones: la primera, porque es fácil de llevar; la segunda, porque tiene una capacidad de almacenaje, decente, y por último, fue un regalo del abuelo Loud.

Empezó a meter varios cambios de ropa en la mochila, y después de terminar, se dirigió a la pequeña ventana de su habitación. En la avenida Franklin, habían varios zombies caminando en la calle, a Lincoln realmente le sorprendía, que solo dos Zombies hayan venido a la casa, pero Lincoln preferiría no retar su suerte, y por eso se largaría de ese lugar, antes de que su suerte se acabe y la suerte Loud, se encargue de que no salga vivo de Roger Woods.

Lincoln, con la mochila en mano, salió de su habitación y entró a la de Lisa. Lincoln empezó a buscar en un escritorio, algo que sabía que le ayudaría. De un cajón saco un rectángulo pequeño de color negro.

Lincoln sabía que Lisa estaba trabajando en una batería que se cargaba con rayos solares. Realmente le impresionaba la capacidad de su hermanita, con tan solo seis años, había creado algo que todos los adolescentes, deseaban con toda su alma, una batería que se cargaba prácticamente sola.

Lincoln desarmó su celular y cambió su batería normal, por la batería negra. La batería encajó perfectamente, era obvio, Lisa había tomado "prestada" su batería. Cuándo Lincoln fue a reclamarle, ella le dijo qué la requería para usarla de base, para crear algo revolucionario para la humanidad.

Lincoln salió de la habitación de Lisa y bajó las escaleras para entrar en la cocina. Ya ahí, empezó a guardar latas de comida y frutas, cuándo terminó, abrió el cajón de los cuchillos y tomó dos especialmente afilados.

Ya con comida y "armas", se dirigió a la sala para salir de la casa, pero a mitad de camino, se acordó que estaba olvidando algo. Dejó la mochila en el sofá y subió hacia su habitación.

Lincoln entró en su habitación y empezó a buscar algo en el pequeño armario, buscó durante unos segundos, hasta encontrar una chamarra, que su hermana Leny, la había hecho en su decimotercer cumpleaños.

Era una chamarra café, con botones negros. Lincoln la vio por unos segundos con una pequeña sonrisa, Leny se había esforzado por hacerle ese regalo, y Lincoln realmente lo apreciaba. Lincoln la dejó de ver y se la empezó a poner.

Era un poco grande, le llegaba un poco arriba de las rodillas, pero a Lincoln no le importaba, era cómoda y eso era lo que importaba.

Bajo las escaleras ya listo para irse, agarró la mochila y camino a la puerta. Abrió un poco la puerta para ver si no había alguien, la mayoría de los zombies estaban reunidos al final de la calle, haciendo "cosas de zombies".

Abrió un poco más la puerta para salir, y cuando ya estaba afuera, empezó a correr al lado contrario en el que estaban los zombies. Corrió durante media hora sin parar, hacia las afueras del pueblo, cuando estaba cerca de la carretera, se detuvo para descansar un poco.

Sacó una botella de agua de su mochila y empezó a beber. Aún le dolía un poco el cuerpo, pero estaba bien, podía correr y eso era lo importante. Guardo la botella en la mochila y empezó a caminar hacia la carretera.


Lincoln estaba caminando en la orilla de la carretera, habían pasado dos horas desde que dejó el pueblo de Royal Woods, y ya estaba cansado. Se había encontrado varios zombies en el camino, pudo evadir a la mayoría de ellos, pero algunos lo atacaron y se tuvo que defender.

Estaba tan cansado que no se dio cuenta, que un zombie se estaba acercando por su costado, y cuando Lincoln se dio cuenta, el zombie lo empujó para tirarlo al suelo, pero Lincoln cayó por un pequeño barranco.

El zombie se quedó parado viendo de lado a lado, buscando su comida, ya que no encontró nada, siguió su camino esperando encontrar algo de comer.

Lincoln cayó de espaldas al suelo, realmente lo había tomado por sorpresa, y lo único que pudo hacer fue ponerse la mochila en el pecho para que no se dañe.

Se dio la vuelta y se empezó a levantar, ya de pie, alzó la mirada para ver de cuánta altura había caído; a simple vista se calculan unos cuatro metros, unos cuatro dolorosos metros.

Se dio la vuelta para ver en donde había caído, y se dio cuenta que estaba en un bosque de árboles secos. De los árboles caían pequeñas ramas secas que se acumulaban en el suelo.

Lincoln se puso el gorro de la chamarra, para que no le cayeran ramas en la cabeza. El gorro le cubría un poco la vista, pero era eso o limpiarse ramas secas del cabello. Sin más, empezó a caminar en el bosque, siguiendo la misma ruta que seguía en un principio.


Ya era de noche, Lincoln había caminado durante media hora en aquel bosque, esperando no encontrarse con ningún zombie.

Lincoln sacó su celular para ver qué hora era.

«¿Ocho y media? Qué temprano es».

Lincoln, guardó su celular y continuó caminando, pero se detuvo y se puso alerta, al escuchar pasos acercándose a él. Lentamente abrió su mochila y sacó uno de los cuchillos que había traído,

Tratando de hacer el menor ruido posible, Lincoln se movió hacia dónde escuchó los pasos. Estaba preparado para encontrar un zombie, pero lo que se encontró lo sorprendió bastante.


NA. Vaya, este capítulo se extendió un poquito, pero solo un poquito. Espero que les haya gustado el capítulo y la pelea.

Y si, Lincoln abandonó su casa por dos razones. La primera, porque había bastante zombies cerca de su casa, y la segunda, y porque no quiere que su mamá lo maté, después de que regresen y vean la casa medio destruida.

Por último, perdón por las faltas de ortografía.

PS. Si no se han dado cuenta, corregí los otros capítulos, y le agregué una escena extra al capítulo dos, vayan y léanlo, se los recomiendo.

Sin más que decir, nos leeremos pronto.