Amanecer Inesperado
Era una calurosa mañana en el Amazonas. El sol salía, las aves cantaban y una pareja de guacamayos azules yacía durmiendo dentro de un nido; el macho se llamaba "Blu" y la hembra "Perla".
—Buenos días Blu —dijo Perla mientras despertaba a su pareja tiernamente.
—Buenos días mi vida —dijo Blu todavía somnoliento.
Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Perla.
—¿Ya despertaron los niños? —preguntó Blu.
—No me percaté de ello, iré a revisar —respondió Perla.
Perla se dirigió hacia donde estaban los pequeños.
—¿Mamá? —preguntó Thiago despertándose.
—Hola Thiago, ¿dormiste bien? —le preguntó su madre.
—Mejor que nunca —respondió el pequeño.
—Me alegra mucho escuchar eso, ahora hazme el favor de despertar al resto de tus hermanos —le indicó.
—Está bien mamá, pero tengo mucha hambre —le replicó él.
—Tranquilo Thiago, en breve desayunaremos —le dijo Perla para calmarlo.
Mientras Perla calmaba a Thiago, Blu quiso sorprender a su familia trayéndole el desayuno. Así que tomó su cangurera, alzó vuelo y salió del nido muy motivado. En su trayecto recogió dos mangos y unas tres bananas. Sin embargo, al volver vio que su familia ya tenía frutas y estaba desayunando.
—¡Perla, niños! ¿Quién les trajo todo esto? —preguntó Blu muy desconcertado.
—Mientras te esperábamos, vino Roberto y nos dio unas cuantas frutas —respondió Perla.
—Y están deliciosas —añadió Bia.
—Ya veo —dijo Blu algo entristecido, pero no dejó que su familia lo notara.
"Ese tal Roberto no deja de fastidiar, le salvé la vida y así me paga… ¿Quién se ha creído?" —pensó Blu.
Perla notó rápidamente cómo el semblante de Blu había cambiado y eso le extrañó mucho.
—Blu, ¿Ocurre algo? —preguntó Perla con un tono de preocupación.
—No, no pasa nada… Guardaré esta fruta para más tarde —respondió él con una sonrisa.
—Pero Blu, yo aún no estoy del todo satisfecha—le dijo ella intentando animarlo.
—Ahhh bueno en ese caso, sacaré la fruta de nuevo —respondió Blu algo nervioso.
—No Blu, me refiero a... Tú sabes… Mira que, los niños ya salieron a jugar, podríamos aprovechar la oportunidad —le dijo ella seductoramente.
"Ayer fue un día increíble, combatimos a los taladores y vencimos, creo que algo de diversión no me vendría mal" —pensó Blu.
