Algo Especial


Tiempo después, cuando la fiesta ya había terminado, Blu le sugirió a Perla:

—Cariño, creo que deberías visitar a tu padre junto a los niños.

—Pero Blu, este es nuestro día ¿Acaso ocurre algo? —preguntó ella sin entender mucho.

—No, para nada... Bueno, la verdad es que… Estoy preparado algo especial para ustedes—le respondió él.

—¡Ohh qué emoción Blu! Eso muy tierno de tu parte —dijo Perla sonriéndole.

"A decir verdad hay muchas cosas que quiero preguntarle a mi padre, no es mala idea pasar el resto del día con él" —Pensó Perla.

—Perfecto Perla, entonces nos vemos luego —dijo Blu un poco más tranquilo.

—Ok Blu, cuídate mucho —dijo Perla con una sonrisa.

Blu salió del nido y empezó a buscar por la selva a sus 3 grandes amigos: Rafael, Pedro y Nico. Todos ellos tenían que volver a Río, pues tenían toda su vida hecha allá y en el caso particular de Rafael, hijos por cuidar.

Pasado un tiempo, Blu logró encontrarlos y para sorpresa suya, ellos se hallaban haciendo audiciones.

—Hola chicos —saludó Blu contento.

—Hola Blu —saludó Rafael con una gran sonrisa.

—¡Blu! ¿Qué te trae por aquí amigo? —dijo Nico todo inspirado.

—¡Blu qué fantástico verte! ¿Cómo estás? —le dijo Pedro con un tono muy amigable.

—Pues mejor que nunca, saben el día de hoy... —Blu iba a terminar la oración cuando de repente fue interrumpido.

—¡Te condecoraron héroe! —dijeron los 3 amigos al unísono.

—¿Cómo lo saben? —preguntó Blu asombrado.

—Pues asistimos a la ceremonia de los azulitos jajaja, ¡Felicidades Blu! —le respondió Rafael.

—Chicos… No es para tanto —dijo Blu algo ruborizado.

—¿Qué dices? ¡Blu, salvaste tu hogar y fuiste muy valiente! —dijo Rafael con un tono animador.

—Es algo que muy pocas aves harían Blu, siéntete orgulloso —dijeron Pedro y Nico.

"¡Que buenos amigos tengo, sin duda alguna salir de Minnesota no fue una mala decisión!" —Pensó nuestro protagonista.

—Bueno chicos, Pedro y yo debemos terminar con las audiciones, aún quedan muchas aves y se está haciendo de noche... Nos vemos pronto—les comentó Nico muy entusiasta.

Pedro asintió con la cabeza y también se despidió. Ahora Blu y Rafael se encontraban solos, a puertas de que caiga la noche.

—Bueno Blu, ¿Hay algo que quieras decirme? —preguntó Rafael viendo que Blu no decía nada.

—Sí Rafi, lo que ocurre es que necesito un nido propio para mi familia, no me gusta ver a Roberto intentando llamar la atención de Perla. Hoy por la mañana él le trajo el desayuno a mi familia... ¡Mi familia! —dijo algo enfadado.

—Blu tranquilízate hermano. Perla te escogió a ti, no tienes por qué estar celoso, confía en ella, confía en su amor —dijo Rafael con mucha tranquilidad.

—Tienes razón Rafi, darle vueltas a este asunto hace que no sea yo mismo —dijo Blu con un suspiro.

—¡Eso es Blu! ahora bien, creo saber quién puede ayudarte, tengo el contacto de una amiga que sabe hacer buenos nidos; al igual que tú, convivió con muchos humanos y me contó que su dueño era "arpiritecto" o algo así —le mencionó Rafael intentando recordar.

—¡Arquitecto! Gracias Rafi, estoy seguro de que ella puede ayudarme—dijo Blu con mucha felicidad.

—No hay de qué Blu, para eso están los amigos —dijo Rafi contento de haber podido servir de ayuda.

—Bueno, entonces ¿Dónde puedo encontrarla? —preguntó nuestro amigo azul.

—Ella no está muy lejos de aquí, si quieres mañana vamos juntos y te muestro cómo llegar —respondió el tucán.

—Ok Rafi, entonces nos vemos mañana a eso del medio día —finalizó Blu.