Gracias Ximena


Al día siguiente Blu y Rafael se encontraron tal y como ellos habían acordado, tomaron vuelo y se dirigieron al nido de la "ave arquitecta". Después del corto viaje, ambos llegaron a la entrada del nido y llamaron a la puerta. Al poco rato un ave salió como si ya los hubiera estando esperando. Ella era una hermosa guacamaya verde y de lindos ojos.

—Hola Ximena —saludó Rafael.

—Hola Rafi, ¿Cómo estás? —le saludó ella.

—Pues muy bien ¿y tú? —preguntó el tucán.

—Bien también jajaja y... ¿Quién es él? —preguntó Ximena refiriéndose a Blu.

—Me pareces conocido, ¿Nos hemos visto en algún lado? —añadió ella mientras miraba a Blu con más detenimiento.

—Eh, no lo creo —le respondió Blu poniéndose nervioso.

—Sí, pero déjame recordar —dijo ella mirando hacia abajo.

Inesperadamente Ximena se emocionó muchísimo.

—Fuiste tú, ¡Tú me salvaste! Pensé que me quedaría atrapada en esa jaula para siempre, pero llegaste tú y nos salvaste a todos —dijo ella recordando el día que Blu liberó a las aves de los contrabandistas y acabó con Pepillo.

Ximena se emocionó tanto que, sin pensarlo dos veces, abrazó a Blu, él por su parte no supo cómo reaccionar. Ella estaba soltera y por un momento de esos locos, se imaginó toda una vida con su "Salvador" pero pronto le vino otro Flashback. Recordó que Blu estaba muy próximo a una guacamaya de su especie. Ximena aún no conocía en persona a Perla, pero el hecho de pensar que Blu tenía algo con ella, la hizo cortar el abrazo repentinamente y avergonzarse de lo que había hecho, el entusiasmo y energías desaparecieron de ella. Lo único que pudo decir al cortar el abrazo fue un "Gracias".

—De nada Ximena, gusto en conocerte —dijo Blu muy caballeresco como siempre.

—Igualmente —dijo ella recuperando los ánimos.

—Bueno, Blu vino aquí por una razón... ¿No es así Blu? —preguntó Rafael.

—Emm sí... Este... Necesito un nido para mi familia y Rafi me dijo que tú eres la mejor arquitecta del lugar, así que me preguntaba si me podrías ayudar —le preguntó Blu amablemente y un poco nervioso.

Escuchar eso de su pico, confirmó las suposiciones de Ximena.

Blu ya ha formado una familia y seguramente lo ha hecho con aquella guacamaya de su especie. Igualmente no puedo ser tan desagradecida para no compensar lo que él hizo por mí —pensó ella.

—Está bien Blu, no te preocupes mira...

Ximena entró a su nido y sacó unos planos.

—Estas son algunos nidos que diseñé y podrían gustarte, todos estos son ideales para familias y deben construirse en árboles gruesos —le comentó ella.

Rafael al ver los nidos no pudo evitar antojarse de uno, pero recordó que ya tenía el suyo y que no tenía nada que ofrecerle a Ximena por uno nuevo. Blu terminó de observar todos los planos y dijo:

—Me gusta este de aquí.

—Ese es uno de mis favoritos, pero uno de los más complicados también —le respondió ella riéndose un poco.

—Oh vaya, entonces escogeré uno más sencillo —dijo Blu algo apenado.

—No, no hay problema. Me salvaste de ser vendida como una mascota y de estar en una jaula para siempre. Todos mis estudios se hubieran ido al tacho de no ser por ti, con este proyecto te demostraré lo agradecida que estoy contigo. No es necesario que me des algo a cambio —dijo ella con una leve sonrisa.

"Y dale con eso de ser una mascota, ¿Tan malo puede ser" —dijo Blu para sus adentros tomándoselo con gracia.

—¡Gracias Ximena!, no sabes lo mucho que me estás ayudando —respondió él muy alegre.