Buenas tardes gente querida! Cómo es que les va? Espero que súper bien!
Yo aquí estoy de regreso, después de dos semanas de ausencia, actualizando mi adorada locura con un nuevo cap. En esta ocasión les traigo un episodio bien surtidito, donde habrá algunos avances más en la trama y también aparecerán un par de personajes nuevos que a partir de ahora comenzarán a ser una parte importante en el desarrollo de esta historia.
Bueno, sin mucho más para agregar, lxs invito a leer el SIETE en paz y les pido, como siempre, que por favor me comenten qué les pareció!
Todos los personajes pertenecen a su autora Naoko Takeuchi, yo sólo los tomé prestados.
Abajo me despido!
Bell.-
:: Capítulo Siete ::
Otra semana había transcurrido.
El viernes por la tarde, después de salir un poco más temprano de lo habitual de mi trabajo, estuve recorriendo algunas tiendas haciendo compras, también fui a la peluquería para arreglarme el cabello y una vez que me desocupé pasé por la cafetería de Lita para visitar a mis amigas.
Esa noche tendríamos la fiesta de promoción con nuestros ex-compañeros de preparatoria y quería hablar con ellas para ultimar detalles y discutir algunos preparativos para dicha reunión. Al tratarse de un encuentro informal las chicas se lo estaban tomando con calma y por supuesto la única ansiosa en exceso con la ocasión era yo. Porque las otras veces que habían organizado este tipo de evento jamás me había presentado. Y en este momento tan particular de mi vida tenía muchas expectativas puestas en esta fiesta, porque muy probablemente me reencontraría con quien hacía años no había vuelto a ver: mi ex-novio.
Por fortuna llegué al negocio cuando el turno de Mina ya había terminado, así que nos ubicamos en la mesa de siempre y me dispuse a enseñarle las cosas que acababa de comprar. —Y mira esto, no vas a poder creer lo hermoso que es —dije entusiasmada mientras sacaba un vestido de una de las bolsas—, ¿no es precioso? —me lo apoyé sobre mi cuerpo para mostrárselo mejor—. Apenas lo vi en la vitrina pensé que combinaría perfecto con mis botas negras, las altas de tacones, ¿qué te parece?
—Es muy bonito —respondió ella— y con esas botas irá bien, pero ¿no crees que te estás tomando demasiado a pecho lo de esta noche? Te has comprado cientos de cosas durante toda la semana, te has probado un montón de peinados, hasta te has alisado el cabello —me acarició el pelo— y eso no va para nada contigo, tú no eres así. Además a mí me gusta mucho más como te queda el pelo ondulado, como es en verdad, así te verías mucho más natural.
—Pero es que tú no me entiendes, amiga —traté de explicarle—. Esta reunión es un evento muy importante para mí, es una excelente y única oportunidad para reencontrarme con él —me refería a mi ex—, para que volvamos a acercarnos, para que…
—¡Mi amor! —gritó Mina ignorándome por completo al dirigir su atención hacia la entrada de la cafetería, por donde acababan de aparecer Darien y Kunzite.
Inmediatamente ella corrió apurada hacia "su amor" para abrazarlo con fuerza y por su parte Darien se acercó a mí. —Hola, Serena —me saludó al llegar a mi lado, pero yo no le respondí porque estaba muy concentrada observando a los chicos.
Parecía una melosa escena sacada de una película. Mientras los dos se abrazaban Kun le susurraba a Mina algo al oído y acariciaba suavemente su cabello. Y ella, quien también lo acariciaba, asentía con la cabeza y no dejaba de sonreír emocionada. Cuando se separaron un poco y se miraron a los ojos, yo no alcancé a escucharlo con claridad pero estoy segura de que él le susurró un "te amo", para luego regalarle un dulce beso en la frente.
Yo estaba fascinada y conmovida hasta los huesos con la hermosa y romántica escena que tenía delante mío, y a cada rato suspiraba como boba. Es que se veían tan lindos y felices que hasta daba la impresión de que cientos de corazones y lucecitas de colores resplandecían a su alrededor.
Sin dudas eran una preciosa pareja de enamorados. Y al verlos así yo me convencía cada vez más de que quería exactamente lo mismo para mí. Que deseaba con todas mis fuerzas vivir algo semejante. Encontrar el verdadero amor. Conocer a un buen chico que fuera capaz de convertirse en mi compañero, mi amigo, que estuviera dispuesto a compartir absolutamente todo conmigo, que disfrutara de estar a mi lado, que riéramos juntos, que nos extrañáramos cuando pasáramos tiempo sin vernos, que hubiera romance, mucho romance entre nosotros, que me hiciera sentir mariposas en la boca del estómago, o que flotara por las nubes cuando pensara en él, que…
La inesperada reacción de Mina interrumpió mis cursis pensamientos. Ya que después de la tierna y delicada manera en que Kun acababa de hablarle, de acariciarla y de besarla, ella, como la buena impulsiva que era, se colgó de su cuello y le encajó tan tremendo y apasionado beso en la boca que no lo dejó titubear.
Yo eché a reír divertida y al mismo tiempo un tanto avergonzada, y cuando volteé a ver a Darien, que estaba junto a mí observando a los chicos, me reí aún más al notar que él también reía al verlos. —Es genial la forma en que Mina logra romper todas sus estructuras —murmuró risueño—. Jamás creí que sería posible ver a Kun así.
Regresé mi atención a ellos. —Es que están tan enamorados… —dije con un nuevo suspiro.
—Lo están… —dijo él también suspirando.
Y tras una larga pausa, sin que ninguno de los dos dejáramos de mirarlos en silencio mientras ellos continuaban con sus arrumacos y en su propio mundo, yo carraspeé nerviosa al percatarme de lo que estaba pasando. —Hola, Darien —ahora sí le devolvía el saludo, pero me daba cuenta de que todavía me sentía muy incómoda con él después de la última vez que nos vimos, al día siguiente de nuestra "cita doble".
—¿Cómo estás? —me preguntó cordial y me observaba atento mientras yo guardaba la ropa en las bolsas—. ¿Has estado de compras? —sólo asentí con la cabeza sin mirarlo—. ¿Esto es para la reunión de esta noche? —volví a asentir—. Se te ve muy entusiasmada —comentó con total soltura.
Al escucharlo no pude evitar comenzar a enojarme, porque podía identificar en su tono de voz una clara actitud prepotente y hasta arrogante de su parte. —Sí, lo estoy, ¿tienes algún problema con eso? —le pregunté molesta.
—Por supuesto que no, me parece muy bien —acercó su mano a mi pelo para acariciarlo—, aunque tu cabello en su estado natural es mucho más bonito —dijo decepcionado—. ¿Esto es un alisado permanente?
Empujé su brazo para que dejara de tocarme. —No lo es —respondí más enojada y seguí acomodando mis cosas—, sólo lo alisé para probar un estilo diferente, para ver cómo me quedaba. Pero con el primer lavado volverá a ser como siempre, con esas ondas rebeldes que no entiendo por qué a todo el mundo le gustan. Pero la verdad es que hoy todos me han criticado, cuando yo simplemente quise… —me callé al percatarme de que se estaba riendo—. ¿De qué te ríes? ¿Qué es tan gracioso?
—Sin dudas estás muy entusiasmada —dijo en tono burlón sin dejar de reír.
Yo estaba que estallaba de rabia en cualquier momento. —Por supuesto que lo estoy —aseguré—, porque tengo muchas expectativas puestas en ese reencuentro, ¿sabes?
—¿En serio?
—Sí, porque aunque las cosas no hayan funcionado entre nosotros en el pasado, yo creo que aún no es tarde para volver a intentarlo. Porque estoy convencida de que cuando una mujer está decidida a cumplir sus objetivos y propósitos personales, nada ni nadie puede detenerla. Y yo soy esa clase de mujer, porque soy fuerte, resolutiva, creo firmemente en mis sueños y estoy dispuesta a luchar por ellos.
—Vaya, qué conmovedoras palabras —dijo con sarcasmo—. No sólo te sobra entusiasmo, sino también motivación. Eres admirable, Serena.
—¡Y tú eres un…
Pero por fortuna, antes de que explotara de furia y le gritara en la cara la pila de insultos que se me venían a la cabeza, se acercaron a nosotros Mina y Kunzite. —¿Qué les pasa? ¿Están peleando? —preguntó ella curiosa.
Darien de nuevo echaba a reír. —No, sólo estábamos bromeando —respondió airoso—. Pero tu amiga tiene muy mal carácter —dijo guiñándole un ojo, como si la situación fuera de lo más distendida.
Y yo me encontraba en un total y extremo estado de ebullición, pero tenía que disimularlo, mantenerme lo más centrada y controlada posible y no darle con el gusto de verme desbordada de rabia.
—Iré a buscar café —dije con mi más desenvuelta y alegre sonrisa—. ¿Quieren tomar café? Yo muero por un café bien fuerte —fulminé a Darien con la mirada—. Con permiso —me disculpé con todos y me dirigí hacia la cocina.
.
.
.
Apenas llegué, me puse a caminar de un lado a otro como una leona enjaulada mientras protestaba entre dientes. —¿Pero qué rayos se cree ese engreído? ¿Que haciéndose el bromista me va a caer simpático? Si en realidad ya no lo aguanto más, porque todo lo lindo que aparentaba ser es mentira, porque no es más que un arrogante, un odioso y ya no lo soporto. ¡No lo soporto!
Lita, quien estaba sirviendo unas porciones de tarta de frutas en unos platos, parecía no interesarse demasiado en mi verborragia. —¿Qué van a beber? ¿Té o café? —preguntó con calma.
—¿Tú también vas a ignorarme? —le reproché enojada y ella por supuesto ni se inmutó—. Café —respondí de mala gana.
—Lleva 4 tazas de café a la mesa 6, por favor —le pidió a uno de los empleados.
Después de que el muchacho salió de la cocina, continué quejándome y deambulando por todo el lugar. —Claro, ignórame, total mis problemas son tan insignificantes que a nadie le importan. Yo soy la tonta que se ahoga en un vaso de agua por nada y encima de todo…
—A ver, cuéntame —me interrumpió cuando acabó de servir los dulces—, ¿qué te anda pasando, Serenita?
—¡Me pasa que estoy furiosa! —exclamé más enojada—. Darien es un grosero, se burla de mí, se ríe de mí y me dice cosas tan horribles que…
—¿Qué te dijo?
—Me dijo… me dijo que… —titubeé unos segundos—. Que mi pelo se ve más bonito al natural que como lo tengo ahora, ¿puedes creerlo?
Lita rió. —Eso no me parece una grosería. Además creo que tiene razón —dijo al examinar mi peinado—, el cabello liso no va mucho contigo, te ves mejor con ondas.
—Bueno, en realidad no es lo que dijo lo que me molesta, sino cómo lo dijo —refuté.
—¿Y cómo te lo dijo?
—Me lo dijo con ese modo tan… tan… Tan desagradable, tan prepotente y soberbio, con esos aires de superioridad que… ¡Ay, me dan ganas de gritarle de todo!
—Me parece que estás exagerando, Darien no es así, debe haber estado bromeando y tú estarías algo… ¿Irritable?
—Puede ser, creo que él se divierte haciéndome enojar, pero…
—¿Qué es lo que te molesta en verdad?
—Lo que me molesta… —traté de tranquilizarme un poco y pensar con calma sobre lo que me pasaba—. Lo que no puedo tolerar es que no se fije en mí, que sólo me vea como una amiga, como una buena vecina. Y que en vez de decirme que me veo bien con el cabello arreglado se burle de mí. O que en lugar de ponerse celoso porque estoy por reencontrarme con mi ex, me aliente y me dé ánimos, es muy frustrante.
Dirigí mi atención hacia donde Darien se encontraba, y al verlo conversar y reír con Mina y Kun, con ese modo tan lindo y cálido que tanto adoraba de él, recordé lo triste que me había sentido cuando me contó de su situación sentimental, de sus ideas sobre las relaciones. Y de cuánto me había desilusionado al darme cuenta de que no me veía de la misma forma que yo me fijaba en él, y que las posibilidades de que hubiera algo entre nosotros como yo deseaba eran prácticamente nulas.
—Y también es muy evidente que estás enamorada —comentó Lita.
—¡No! —dije sobresaltada—. No, no, no. ¿Cómo se te ocurre? Yo no estoy enamorada de Darien y tampoco quiero estarlo —o al menos todavía no estaba dispuesta a admitirlo—. Porque no quiero ilusionarme en vano, no quiero sufrir por un amor no correspondido ni perder mi tiempo en algo que es absolutamente imposible. Fijarme en alguien que no está disponible ¡no tiene sentido! Por eso ya lo he decidido, esta misma noche daré la vuelta de página que tanto necesito. Me reencontraré con mi ex, me esforzaré por reconsquistarlo y definitivamente me sacaré a Darien de la cabeza —y recurrí a mis frecuentes frases de autosuperación—, porque yo soy una mujer fuerte, resolutiva, creo firmemente en mis sueños y estoy…
—Bueno, bueno —Lita volvió a interrumpirme—. No te exaltes demasiado y ayúdame con esto —y me entregó una bandeja con un par de platos de los que acababa de servir.
—Eres tan insensible… —le reproché al recibirla.
Ella rió de nuevo y tomó otra bandeja. —¿Y ahora te enojas conmigo?
—¡Claro que me enojo! —continué protestando mientras salíamos de la cocina—. Porque tú no me entiendes, porque no te das cuenta de lo difícil que es para mí… —y me callé al chocarme con ella cuando se detuvo de repente—. ¡Oye! ¿Qué pasa? ¿Por qué te detienes así tan de golpe? Casi arrojo todo al suelo y… —volví a callarme al ver a un joven hombre que aparentemente acababa de entrar a la cafetería y observaba todo el lugar con detenimiento.
—Vaya, vaya, vaya —dijo él al mirar a Lita con una gran sonrisa en su rostro—. Pero qué inesperada sorpresa —y se acercó a nosotras.
—¡¿Tú?! —dijo ella sorprendida al reconocerlo—. ¿Qué haces aquí? —no parecía estar muy a gusto con su presencia.
—Buenas tardes, Señorita Kino —la saludó con una leve reverencia—, parece que a ti también te alegra verme de nuevo —acotó riendo.
A mí al instante me dio una muy buena impresión, se notaba que era un chico simpático, agradable y que en verdad se alegraba de encontrarse con ella. Pero Lita no se veía muy feliz que digamos con la situación. —¿Qué estás haciendo aquí? —volvió a preguntar un tanto inquieta—. ¿Cómo supiste que trabajo en este lugar?
—No lo sabía, ha sido una simple coincidencia —explicó él—, me dijeron que venga a esta cafetería pero te juro que no tenía ni idea de que tú serías una de las empleadas —y la examinó de arriba abajo con la mirada, sin dudas estaba más que encantado con este reencuentro—. No puedo creerlo —dijo con nostalgia—, volver a verte después de tanto tiempo…
—No soy una empleada, soy la dueña —dijo Lita cortante.
—¿En serio? ¿La dueña? ¿Abriste tu propio negocio? ¡Te felicito, Lita! —se acercó más a ella y le dio dos besos, uno en cada mejilla.
—¡¿Qué haces?! —se quejó Lita.
—Así saludan en París, sabes que viví mucho tiempo allá.
—Pero nosotros no somos europeos, somos japoneses.
—Disculpen… —intervine. No entendía nada de lo que estaba pasando y me sentía totalmente fuera de lugar.
Y creo que recién entonces él se percató de que yo también estaba ahí. —Lo siento, qué descortés he sido —se disculpó—. Buenas tardes, señorita…
—Serena.
—Encantado de conocerte, Serena —también me saludó con dos besos—. Yo soy Masato Sanjoin, un viejo amigo de Lita.
—Ése no es tu verdadero nombre —señaló ella.
—¿Acaso un artista no puede tener un seudónimo?
Lita puso los ojos en blanco. —Sí, claro, "artista". Es un ex compañero de la escuela de gastronomía —me explicó y retomó sus pasos para dirigirse hacia la mesa, los dos la seguimos.
—Este lugar es increíble, Lita —volvió a hablar él—. ¿Cuándo lo abriste? ¿Por qué no me contaste nada? Hemos estado muy desconectados últimamente, ya ni recuerdo cuándo fue la última vez que respondiste alguno de mis mensajes. Deberías darme tu número para que volvamos a comunicarnos, más ahora que voy a quedarme aquí para…
—Déjame trabajar en paz, ¿quieres? —lo cortó ella sin ya poder disimular lo poco contenta que se sentía. Y yo entendía cada vez menos lo que sucedía.
—Oye, no seas así —dijo él riendo—. Somos viejos amigos, ¿por qué no podemos retomar…
—¡Nef! —dijo Darien cuando llegamos a la mesa—. Hola, Nef, al fin llegas.
—¡Hola, Darien! —se saludaron con un afectuoso abrazo—. Lamento llegar tarde, es que me costó ubicarme, no conozco bien esta zona.
—Pero si te expliqué que era a pocas calles de mi consultorio —dijo Kunzite—. ¿No tomaste nota de mis indicaciones?
—Claro que no, sabes que no soy tan metódico como tú —también lo abrazó—. Hola, hermano, qué gusto volver a verte.
—¡¿Hermano?! —exclamamos desconcertadas Mina, Lita y yo.
—Sí, él es Nelfyte, mi hermano menor —explicó Kun.
—¿No me digas que esta preciosa señorita es tu novia? —preguntó Neflyte al referirse a Mina—. Vaya, hermano, es una joven muy encantadora. Un placer conocerte, querida Mina —se inclinó levemente, tomó su mano y le dio un beso en el dorso.
—Ho… hola… —respondió ella con timidez.
—Con permiso, tengo que regresar a la cocina —dijo Lita molesta y después de dejar los platos sobre la mesa, se fue apurada.
—Espera, Lita, no te vayas —él quiso detenerla, pero Lita lo ignoró y aceleró más sus pasos—, quiero hablar contigo —Neflyte fue tras ella y todos los seguimos con la mirada hasta que finalmente entraron a la cocina.
—¿Se conocen? —preguntó Kun confundido.
—Eso parece —respondí al dejar el resto de los platos sobre la mesa—. Lita dijo que fueron compañeros en la escuela de gastronomía, ¿ustedes no lo sabían?
—No, no sabíamos nada —dijo Darien con una pícara expresión en su rostro—. Qué interesante coincidencia…
Automáticamente Mina y yo cruzamos miradas, y de inmediato ella comenzó a atosigar a Kun con cientos de preguntas. Teníamos que saber con urgencia qué rayos estaba pasando.
Yo por mi parte traté de hacer un poco de memoria para ver si podía recordar algo, de comprender por qué no estábamos al tanto de lo que ocurría, pero no logré acordarme de nada. Al contrario, caí en la cuenta de que Lita jamás nos había hablado alguna vez de él, lo cual me resultó bastante sospechoso.
Pero sí recordé que durante los últimos días Kun nos comentó en un par de ocasiones que su hermano había decidido dejar de viajar para instalarse de forma permanente en la ciudad y que quería que lo conociéramos algún día. Entonces llegué a la conclusión de que quizás él habría venido hasta la cafetería por eso, porque Kun se lo había pedido, porque quería presentarle a sus amigos.
Igualmente me llamaba mucho la atención la extraña y brusca reacción de Lita, también la de él, que era bastante diferente a la de ella. Y me preguntaba ¿qué habría ocurrido entre ellos dos en el pasado? ¿Sería que Neflyte era un ex-novio de Lita o algo por el estilo? ¿O tal vez uno de sus pretendientes, esos de los tantos que ella había rechazado en más de una ocasión? Ésas y cientos de preguntas más no dejaban de darme vueltas en la cabeza.
Hasta que la voz de Darien me hizo regresar a la realidad. —Serena —me llamó—, ¿estás bien?
Yo lo miré algo desorientada. —Sí, sí. Estoy bien, sólo estaba pensando en… —y opté por no decirle lo que en verdad pensaba—. Nada importante, tonterías mías —dije riendo nerviosa.
Él sonrió aliviado. —Veo que ya no estás enojada.
—¿Qué?
—Es que hace un momento me pareció que te enojaste en serio conmigo por lo que dije de tu pelo y de la reunión de esta noche —explicó un tanto avergonzado y yo me conmoví hasta los huesos al notarlo tan preocupado y apenado, tanto que olvidé por completo lo furiosa que me había puesto momentos antes—. Pero en realidad yo no quise ser grosero contigo ni ofenderte de forma alguna —continuó—. Sólo estaba bromeando, así que quiero pedirte disculpas por eso.
Sonreí enternecida porque sabía que ya no tenía mucho sentido seguir molesta con él. —Está bien, no es necesario que te disculpes. Lo que pasa es que hoy estoy un poco más irritable de lo normal, quizás sea porque estoy ansiosa por lo de esta noche y mi mal carácter se potencia, por eso reacciono mal por cualquier cosa.
—Todo saldrá bien esta noche, ya verás que así será —dijo con una de sus tiernas sonrisas, ésas que ahora en lugar de derretirme me rompían por dentro—. Tú eres una chica muy… especial. Estoy seguro de que tu ex-novio se sentirá muy feliz de volver a verte.
Por un instante tuve la impresión de que no era totalmente sincero con lo que decía y hasta parecía estar esforzándose en mostrarse amable. Quizás estaría marcándome un límite de nuevo, poniendo cierta distancia entre nosotros, como lo hizo aquella noche que regresamos juntos del bar. —¿Lo dices en serio o estás siendo sarcástico? —pregunté con desconfianza.
Darien agrandó su sonrisa. —Lo digo muy en serio, en verdad creo que eres especial. Eres bonita, graciosa, aunque también tienes muy mal carácter.
—¡Oye!
Él rió. —¡Es una broma, sólo una broma! —yo también eché a reír—. Bueno, entonces ahora que ya está todo aclarado y pudimos hacer las paces… —me tendió una mano— ¿amigos?
Yo demoré en responder. Sabía que lo único que podía haber entre nosotros, al menos en este momento, era una relación en términos amistosos, nada más y nada menos que eso. Y aunque no era precisamente lo que yo en verdad deseaba, tampoco quería ser tan orgullosa como para no atreverme a conformarme con eso. Darien era una hermosa persona que poco a poco se estaba convirtiendo en alguien muy importante para mí, y quería estar cerca suyo, para conocerlo mejor, para compartir nuestras cosas, para ser buenos amigos.
—Amigos —accedí al fin y tomé su mano.
.
.
.
Esa misma noche, después de terminar de arreglarme, me reuní con Mina y Lita para ir juntas a la fiesta. Por suerte mis niveles de ansiedad se habían reducido un poco y aunque había decidido vestirme con la ropa y los accesorios que durante toda la semana había seleccionado muy minuciosamente, no me veía tan desesperada ni despampanante como temía, o al menos eso creía.
Me puse mi vestido nuevo, el que compré esa misma tarde. Era una prenda tipo túnica de un estilo muy chic, suelto, cómodo, corto hasta la mitad de los muslos y con unos delicados estampados en tonos rojos y verdes. Me calcé mis botas negras y me dejé el cabello suelto, que a pesar de haber recibido alguna que otra crítica lo dejé liso como me lo arreglaron en la peluquería. Me sentía bella, sexy, radiante, pero conservando mi propio estilo. Eso era lo que quería demostrar, que era yo misma, la Serena de siempre, la que había tenido oculta por años y hacía muy poco había vuelto a resurgir.
Cuando llegamos al bar donde tendría lugar la reunión, el mismo donde tuvimos la "cita doble" con los chicos, nos encontramos en la entrada con nuestras queridas amigas Ami y Rei. Volver a vernos fue una inmensa alegría para todas, ya que habíamos sido muy unidas e íntimas de más chicas y hacía mucho tiempo que no coincidíamos las cinco juntas en una misma ocasión.
Aunque estábamos al tanto de lo acontecido en la vida de cada una, ya que a pesar de no vernos con frecuencia nos manteníamos comunicadas de manera permanente, nos dispusimos a conversar por un buen rato para ponernos al corriente de todo.
Ami era médica y desde que se graduó se dedicaba a la investigación, por lo cual viajaba todo el tiempo por el mundo para asistir a congresos, plenarios y presentaciones de sus trabajos. Nos comentó también que hacía poco había empezado a salir con un colega y que parecía que las cosas estaban marchando más que bien. Todas estábamos emocionadísimas y felices de verla enamorada, siendo que siempre había sido muy tímida y abnegada a sus estudios y jamás se había interesado en nadie.
Luego por su parte Rei nos habló de su familia. Estaba casada hacía unos años y tenía una hijita de 2. Vivía con su esposo e hija en un pequeño pueblo bastante alejado de la ciudad, en una región montañosa donde tenían su propio hotel de aguas termales que atendían y administraban ellos mismos.
Después de charlar largo y tendido fuimos hasta la mesa donde estaban el resto de nuestros ex-compañeros y nos sentamos con ellos para seguir platicando entre todos.
Estábamos disfrutando muchísimo del encuentro, porque volver a verlos a todos y recordar tantas cosas compartidas nos daba mucha nostalgia pero también nos colmaba de alegría. Y yo me sentía muy bien, muy cómoda y a gusto con la ocasión, tanto que hasta me había olvidado por completo del motivo que hasta momentos antes me había tenido muy ansiosa, el bendito reencuentro con mi ex.
Recién cuando lo vi aparecer, acercándose a la mesa para saludar y disculparse con todos por haber llegado tarde, recordé lo impaciente que había estado durante toda la semana por volver a verlo. Y sin poder evitarlo mis nervios se disparaban de nuevo al tenerlo frente a mí.
Mientras él conversaba y reía con algunos de nuestros compañeros, me dediqué a observarlo y examinarlo con mucho detenimiento. Tenía el mismo aspecto de siempre, se veía tan carismático y desenvuelto como lo recordaba, lo cual me dio algo de tranquilidad al imaginar que no me resultaría muy difícil volver a hablar con él aunque hayan pasado años de nuestra no muy feliz ruptura.
Cuando dirigió su mirada hacia donde yo estaba, me reconoció enseguida. Y se acercó a mí con una alegre sonrisa. —¡Hola, Serena! Tanto tiempo sin verte —dijo al sentarse a mi lado.
—Hola, Seiya —lo saludé coqueta y miré a las chicas para insinuarles con disimulo que quería que nos dejaran solos. Ellas captaron la indirecta y se fueron de inmediato—. Es cierto, ha pasado mucho tiempo. ¿Cómo estás?
—Bien, muy bien, ¿y tú?
—Muy bien también.
Seiya me miró de pies a cabeza y yo sonreía halagada por su expresión. —Estás… Te ves diferente, espléndida, estás muy hermosa.
—Gracias —respondí con discreción, pero por dentro estaba eufórica con sus cumplidos.
—¿Te alisaste el cabello? —dijo al acariciarme el pelo—. Te queda bien, luces muy sofisticada y madura. Pero creo que las ondas te quedan mucho mejor.
¿Él también tenía que criticar mi peinado? Ese comentario me desmotivó un poco, pero decidí no darle demasiada importancia. —Puede ser, creo que no fue tan buena idea probar este cambio de look.
—Y cuéntame, ¿cómo has estado? —por fortuna Seiya dirigió la conversación hacia otro rumbo—. ¿Qué ha sido de tu vida en todos estos años?
—Bueno, no gran cosa —comencé a relatar—. Hace poco cambié de trabajo, lo cual me vino bien para tener una vida más tranquila. Sigo viviendo en el mismo departamento…
—¿Sola? —su pregunta tan directa me tomó desprevenida, pero me alcanzó para volver a sentirme motivada.
—Sí, sola… —respondí haciéndome la misteriosa—. Me junto mucho con las chicas —continué—, muy de vez en cuando con mis padres.
—¿Y cómo están ellos?
—Bien —me alegraba que los recordara, que se interesara en saber de mi familia—. Papá trabajando en el estudio como siempre, mamá ocupándose de la casa. Todo muy bien, normal.
—Dale mis saludos cuando los veas.
—Gracias, les diré. ¿Y tú? ¿Cómo estás?
—Bien, muy ocupado, con mucho trabajo. Por suerte pude organizarme y hacerme tiempo de venir esta noche. Me emociona tanto poder reencontrarme con todos ustedes —dijo nostálgico al mirar al resto de los chicos.
—A mí también, es lindo poder retomar contacto con gente tan querida…
Volvió a mirarme. —Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, desde que terminamos. Cuántos recuerdos…
—Sí, muy buenos recuerdos —yo también comenzaba a sentir cierta nostalgia al recordar.
—¿Te acuerdas de nuestra primera cita? ¿Cuando fuimos al parque de diversiones?
—Sí, lo recuerdo, ¡éramos unos niños!
Los dos echamos a reír. —Fue muy divertido, tú comías tanto, querías subirte a todos los juegos y yo no podía seguirte el ritmo, ¡eras incansable! Qué épocas aquellas, yo estaba loco por ti y tú no me dabas ni la hora, me costó mucho lograr que aceptaras ser mi novia.
Me puse un poco nerviosa porque él mencionara con tanta soltura lo que había pasado entre nosotros, pero no quise desaprovechar la oportunidad para hablar al respecto, aunque me muriera de vergüenza. —Sí, siempre fui algo indecisa e inestable en ese sentido. Pero pasamos buenos momentos juntos, tú siempre fuiste muy lindo conmigo, nos divertíamos mucho, nos llevábamos muy bien.
—Sí, tuvimos buenos momentos —Seiya se calló por unos instantes y yo lo noté algo ensimismado por una mínima fracción de segundos, pero enseguida volvió a sonreír y hablar con la misma naturalidad—. ¿Y ahora? ¿Estás con alguien?
—No, estoy sola. No volví a salir con nadie más después de ti.
—¿Ah, no? ¿Y por qué?
—Bueno, supongo que porque desde entonces sólo me dediqué a trabajar y a enfocarme en mis asuntos, a hacer una prolífica carrera, ganar un buen salario. No he tenido tiempo ni energías para nada más hasta ahora que acabo de cambiar de empleo y tengo más tiempo libre. También ganas de, no sé, dejar de llevar una vida tan solitaria, darme una oportunidad de estar con alguien de nuevo, tener una relación.
—Ya veo. Me asombra tu cambio de actitud, no voy a mentirte. Y creo que es magnífico que te hayas dado cuenta de eso, de que ya no quieres estar más sola y tengas ganas de tener algo con alguien. La soledad y la independencia son cuestiones importantes y hasta necesarias, pero también es importante y necesario tener a alguien con quien compartir tus cosas, tener proyectos en común, comprenderse mutuamente, apoyarse, aceptarse, enamorarse.
Yo estaba fascinada con cada frase que decía, era como si me estuviera leyendo la mente. Porque últimamente yo pensaba así, estaba creyendo por primera vez en mi vida en ese tipo de cosas, y eso era precisamente lo que más quería para mí en este momento. —Así es, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices.
—Y yo por suerte pude concretar todo eso, ¿sabes?
Esas últimas palabras me descolocaron por completo. —¿Ah, sí?
—Sí, conocí a alguien especial, muy especial. Es la chica más increíble que conocí en mi vida entera, el verdadero amor de mi vida y voy a casarme con ella.
Sentí que me acababa de arrojar un balde de agua helada en la cabeza con semejante bomba que me estaba confesando. —¿Vas… a casarte?
Seiya sonrió de oreja a oreja. —Sí, estamos comprometidos. Se lo propuse hace poco, ¡y gracias a dios aceptó! Así que el infantil y despistado Seiya Kou que conocías por fin va a sentar cabeza, ¡hasta a mí me cuesta creerlo!
—Vaya… qué… buena… noticia… —balbuceé como idiota. No podía creer lo que estaba escuchando—. Te felicito, Seiya —dije con una forzada y fingida sonrisa.
Él ni se dio por aludido de mi repentino desconcierto. —Gracias, estoy muy feliz. Aún no fijamos la fecha, pero desde ya te aviso que estás invitada a la boda, así que más te vale que asistas.
—Claro —dije riendo nerviosa.
Pero por fortuna un grupo de chicos lo llamaron y la charla se interrumpió. —Con permiso, enseguida regreso —se disculpó gentil y se fue.
Yo estaba estupefacta, totalmente conmocionada con lo que acababa de descubrir. Seiya Kou, mi ex-novio, el chico a quien supuestamente estaba dispuesta a reconquistar esa noche a como diera lugar, estaba comprometido y se iba a casar, ¡con otra!
No me di cuenta de que Mina había llegado y se sentó a mi lado. —¿Y? ¿Cómo te fue con Seiya? Vi que conversaron bastante. ¿Qué te dijo? ¿Está soltero? ¿Crees que pueda volver interesarse en ti? ¿Hay posibilidades de reconciliación o algo?
—¿Eh? —yo continuaba en total estado de shock.
—¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara? ¿Sucedió algo malo? —me preguntó alarmada—. ¡Dime algo, Serena, que me pones nerviosa!
—Lo siento, no… —busqué mi bolso y me puse de pie—. No me siento muy bien, creo que mejor… Saldré un momento, necesito tomar aire fresco.
Mina intentó detenerme. —¿Por qué? ¿Qué te pasa? ¿Estás indispuesta? ¿Qué tienes?
—No, no. Sólo necesito… Quiero irme, quiero… Lo siento, amiga, no me siento bien. Me iré a casa, después hablamos.
—Pero Serena…
—Lo siento, adiós —sin despedirme de nadie más, me alejé de la mesa lo más rápido que pude para dirigirme hacia la salida.
.
.
.
Una vez afuera, seguí caminando apurada hacia la calle para buscar un taxi. —No puedo creerlo… ¡Soy una estúpida! ¡Una completa y soberana estúpida! —protestaba nerviosa, me sentía el ser humano más patético y mediocre del universo, sólo quería huir de ahí inmediatamente y olvidarme de todo lo que había pasado.
Pero estaba tan alterada que no me di cuenta de que alguien se cruzó en mi camino y no pude evitar atropellarlo. Dicha persona salió ilesa del accidente, pero yo terminé desparramada en el suelo. —Lo siento… —me dijo apenado al acercarse a mí y me tomó del brazo para ayudarme a levantarme—. Lo siento mucho, no te vi.
Yo volteé furiosa. —¡¿Es que acaso no te fijas por dónde caminas?! —le grité enojada al soltarme.
—Lo siento mucho —se disculpó de nuevo—. Es que no te vi, en verdad lo lamento.
—¡¿Cómo puedes ser tan distraído?! ¡¿No ves que se cayeron todas mis cosas?! ¡Rayos! —sin volver a mirarlo me puse a guardar todo de nuevo en mi bolso para luego ponerme de pie.
—Por favor, permíteme ayudarte. ¿Te encuentras bien? ¿No te lastimaste?
—Estoy bien, no pasó nada —respondí un poco más tranquila—. Sólo quiero irme de aquí, quiero irme a mi casa y necesito un taxi urgente. ¡¿Dónde demonios hay un maldito taxi?!
—¿Hacia dónde tienes que ir? Si quieres yo podría llevarte en mi auto, lo estacioné aquí cerca y…
—No, está bien, te lo agradezco. ¡Ahí viene uno! Gracias a dios… —le hice señas al taxi con la mano para que se detuviera.
—Oye, en verdad discúlpame por haberte hecho caer, ¿en serio no te hiciste daño?
—No, ya estoy bien, no te preocupes. Discúlpame tú a mí por haberte gritado —dije avergonzada. Y recién ahora me daba cuenta de que la persona con quien acababa de chocar se trataba de un llamativamente atractivo hombre de aspecto muy elegante y formal, que sin estar del todo segura creía conocer de antes.
—Descuida, ha sido mi culpa —me dijo mientras buscaba algo en el bolsillo de su saco—. Toma, aquí está mi número —me entregó una tarjeta personal—. Por favor, avísame cuando hayas llegado a tu casa, ¿puede ser? No estaré tranquilo hasta que me digas que llegaste sana y salva.
Yo recibí la tarjeta y enseguida leí su nombre para confirmar si era quien yo creía. —Diamante… Black… —dije asombrada al comprobar que era él—. ¿Tú eres Diamante Black?
—Sí, soy yo.
—Oh, por dios, ¡no puedo creerlo! ¡Soy una gran admiradora tuya! ¡Adoro tu trabajo!
Diamante era nada más y nada menos que uno de los más exitosos y prestigiosos diseñadores del país, a quien yo admiraba hacía años. —¿En serio? —dijo riendo—. Vaya, me siento halagado. Conocer a una hermosa chica como tú que me admire por lo que hago no es algo que me suceda con mucha frecuencia. Encantado de conocerte…
—Serena —respondí enseguida—, me llamo Serena Tsukino —todo mi malestar se desvaneció por completo en un abrir y cerrar de ojos tras este inesperado encuentro. En verdad era una gran fan de Diamante y su trabajo, y conocerlo personalmente era como un sueño hecho realidad para mí.
El sonido de la bocina del taxi que el conductor tocaba con insistencia para apresurarme para que subiera al auto, me hizo pegar un salto del susto.
Diamante volvió a reír y me acompañó hasta el auto. —Bueno, Serena, ve tranquila, ve —dijo al abrir la puerta—. Y por favor no te olvides de avisarme que llegaste bien, ¿de acuerdo?
—Sí, sí, te avisaré.
—Y si quieres podemos volver a vernos en otra ocasión, me gustaría conocer tu opinión sobre mi trabajo, quizás podríamos intercambiar algunas ideas, ¿qué te parece?
—Seguro, me encantaría —finalmente subí al auto
—Perfecto. Estaré esperando tu llamada, preciosa. Adiós —se despidió él.
—¡Adiós! —me despedí yo. Cerré la puerta del taxi y me fui.
Y bueno, a nuestra querida Serena no le fue como esperaba en el reencuentro con su ex, pero sí conoció a otro de sus galanes… Será que "la tercera es la vencida"? Uds qué opinan?
A continuación van las respuestas a sus rws:
-leidy flourite: yo también me reí muchísimo con la fantasía de nuestra querida "heroína", jaja! y admito que fui cruel al engañarlas vilmente como lo hice, perdón! en el cap de hoy no hubo demasiados avances entre Serena y Darien, él sigue en plan "amigos" y ella parece querer encontrar el amor en el primero que le dé pie. hay que esperar a ver qué pasa con Diamante…
-yssareyes48: las cosas entre Serena y Darien continúan avanzando muy despacito, y aunque ella haya estado al borde de una nueva depresión después de enterarse del compromiso de su ex, ha tenido la suerte de conocer a otro galán… sólo resta esperar a ver qué pasará con él…
-Lorena: puede que tus suposiciones tengan algo de cierto, aunque todavía falta bastante para poder confirmarlo. lo que sí sabemos por el momento es que Darien no ha tenido una buena experiencia amorosa -ese sería su secreto- y que por eso tiene esta actitud hacia Serena. quizás en los próximos capítulos podamos conocer algo más al respecto.
-Mary Barrientos: creo que la otra vez que me dejaste tu rw no te respondí, así que ahora te doy la bienvenida a mi locura! muchas gracias por acercarte y dejarme tus comentarios.
-FERSERENITY: el reencuentro de Serena con su ex no fue tan exitoso como ella esperaba, pero al conocer al nuevo galán quizás las cosas mejoren para ella… hay qué ver cómo se lo toma Darien cuando se entere… y con respecto a su "novia", habrán algunas novedades en el próximo cap.
-Patyzparawhore: nuestros tortolitos aún siguen en plan de amigos. Darien no parece estar dispuesto a algo más y Serena no quiere rendirse en su propósito de conseguirse un novio… veremos si Diamante puede ser o no una posible conquista…
-Miriam Ortiz: todavía no conocemos los verdaderos motivos de Darien para comportarse así con Serena, quizás en los siguientes caps se nos aclaren algunas cosas.
-Brujitadcc: yo también quiero algo especial y bien romántico para nuestros tortolitos, pero tendremos que esperar un poco más porque se nos vienen algo lentos los chicos… mientras tanto nos desquitemos con Mina y Kun, que son unos melosos y mononos tremendos! y encima ahora también se nos apareció el candidato de Lita, espero haberte alegrado con eso, mi querida!
-Guest1: si no me equivoco, sos "Flakis", no? espero haber adivinado… bienvenida a mi locura y muchas gracias por leerme y comentar! bueno, hoy Serena se nos volvió a desilusionar, aunque sobre la marcha conoció a alguien más… y darien sigue en testarudo y plan amigo, hay que esperar a ver si cede pronto o no…
-Marisol: las cosas entre Mina y Kun siguen viento en popa! pero nuestros tortolitos vienen bastante lentos, sobre todo Darien… esperemos a ver cómo le va a Serena con su nuevo galán.
-C-ELF: al final quién más sufrió por el ex de Serena fue ella misma! pero ha conocido a alguien más, así que hay que ver cómo le va ahora con su nuevo galán… y sobre tu confusión, yo estimo que muchas cosas se irán aclarando poco a poco conforme siga avanzando la historia, sólo tenés que tenerme un poquito más de paciencia…
-Naiara moon: bienvenida y muchas gracias por acercarte a mi locurita! yo también adoro a la pareja Mina-Kunzite, y quiero seguir contando cosas de ellos dos, me encanta que puedan estar juntos… también me hubiera gustado verlos así en el anime…
-kaguya: Serena pasa de "capricho" en "capricho" y hasta ahora no se le da nada con ninguno! pero hay que esperar a ver qué pasa con el nuevo galán que acaba de conocer… y mientras tanto Mina y Kun se ponen cada vez más acaramelados… sí, sí, adorables…
-cotita83: Mina y Kun están cada vez mejor, pero las cosas entre Serena y Darien siguen lentas… el ex de Sere resultó ser Seiya, como muchas lo predijeron. y aunque haya resultado en otra desilusión para ella, ya ha conocido a su nuevo galán… veremos cómo sigue todo…
-romi: Darien sigue en plan amigo y Serena empecinada en buscarse novio, pero las cosas aún no terminan de definirse del todo y todavía falta mucho más por saber…
-Ana: sospecho que hoy de nuevo tus emociones se revolucionaron un poquito, porque nuestra pobre Serena volvió a desilusionarse… pero al menos ha conocido a su nuevo galán, quizás pueda tener mejor suerte con él, o no… creo que tenés razón en que Darien puede estar ocultando lo que en realidad siente, y que ella tiene una forma algo difícil de ser. entonces puede que las cosas sigan lentas entre ellos si continúan así…
-Guest2: creo que sos Bepevink, cierto? bueno, nuestros tortolitos siguen bien lentos, pero dudo que sea porque Darien está siendo presionado por alguien como vos decís, más bien los motivos de su raro comportamiento son personales. más adelante sabremos mejor de qué se tratan. y ya apareció el hermano de Kun! aunque todavía nos falta saber qué ocurrió entre él y Lita en el pasado…
-Paty: Serena y Darien siguen sin concretar, y las cosas están bastante lentas entre ellos… pero Mina y Kun están cada vez mejor, y ahora que apareció el candidato de Lita tal vez pasen cosas interesantes para ella también…
-Maria paolini: creo que éste es el primer rw tuyo que respondo, así que te doy la bienvenida y te agradezco porque te hayas acercado a mi locurita!
Bueno estimadxs lectorxs, esto ha sido todo por hoy. Les agradezco una vez más por su eterno e incondicional apoyo y entusiasmo de siempre! Y por seguir pendientes de esta historia a pesar de todo y no abandonarme, valoro y aprecio mucho su interés!
Espero ansiosa sus reviews!
Besotototes per tutti,
Bell.-
