No se detuvo hasta que llegó a su casa, ni siquiera hizo una pausa cuando llegó a su casa. Ignoró por completo a su tío, quien la llamó desde el comedor; apenas y viéndola mojada; Astrid llegó hasta su cuarto, cerró la puerta de un portazo que retumbó por toda la casa. Una vez se encontró en la intimidad de su cuarto, con los ojos muy abiertos y reclinada en la puerta de su habitación, llevó las manos a su cabeza, los ojos llenos de lagrimas.
I can't escape all the voices and so I turn it up
I go to parties with strangers so I can figure it out
Run through a city at midnight to feel like a star
I want it all, even if it's fake..
Vale, tenía una confesión que hacer. Tal vez Astrid sí era como las otras chicas. Tal vez sí se moría por Hiccup. Tal vez sí le gustaba. Y mucho. No sabía cuándo había empezado, ni siquiera sabía como es que había pasado, en algún punto todo ese odio se torció de alguna forma. Una forma irritante, una forma que empezaba a odiar, odiaba sentirse así. Se sentía tan débil...
I know I'm wrong, what a mistake
I'll never change (I'll never change)
I can't escape all the voices and so I turn it up
Jamás le había pasado, es decir, sí, había salido con otros chicos antes, vamos, pero jamás... había sentido nada igual. Era como si él la hubiera atrapado en sus garras, la atrapó, y hoy mismo había logrado doblegarla. La había tomado en un momento de debilidad, la había derretido con su confusión, con su hambre de respuestas, con su lindura...
I'm wide awake, lyin' next to him and feel it all
I got a thirst for distraction that I can't take back
My fingers run through his hair...
Con su cabello esponjado, su sonrojo debajo de sus pecas, en su mirada a través de sus pestañas, con la forma tan firme en la que la había sostenido... todo eso logró destruir sus barreras, logró doblegar su orgullo... y no podía estar mas enfadada.
Bueno, no, no estaba enfadada, estaba... ¿feliz? No, tampoco, ¿se sentía ultrajada? Tal vez, un poco, aunque ella había contribuido en todo esto. Ella misma fue la que se lanzó a sus brazos, la misma que le robó el beso.
Entonces, ¿cómo se sentía?
In the backseat
Your song, so loud
Drivin' so fast
I'm better off alone
Respiró hondo. Sus rodillas temblaban, todavía parecían de gelatina, ni siquiera le importaba el raspón en su rodilla derecha; sus labios quemaban, ella misma anhelaba un poco mas, todo su cuerpo pedía salir de casa e irlo a buscar, repetir todo lo que había pasado. Sabía que no podía, sabía que Hiccup era un aprovechado, ¿por qué no le cuestionó nada? ¡se había aprovechado de la situación! Dioses la había tocado...
No obstante, el hecho no le parecía desagradable, porque también anhelaba su tacto. Sus manos callosas sobre su piel, la ternura con la que la besó después...
'Wake lyin' next
I'm wide awake lyin' next...
I'm wide awake lyin' next...
I'm wide awake lyin' next...
Su rostro desesperado, sus ganas de agradarle. El cómo le había dicho que le daría lo que sea, él quería saber qué era lo que ella quería de él. Astrid tampoco sabía que era lo que quería. Y eso era lo peor de todo esto, no sabía si esto de verdad era amor, odio... o quizá ambos. Eso o tenía una extraña e insana obsesión con él.
My fingers run through his hair (In the)
My fingers run through his hair
My fingers run through his hair (You're so)
My fingers run through his hair
(Drivin' in the) In the
I gotta take back, I gotta...
Tenía que suprimir esto. Tenía que olvidar esto. Después del evento todo esto acabaría, ¿cierto?
All alone, all alone, all alone, all alone...
Solo tenía que aguantar dos días mas. Podía hacer eso. Una vez haya pasado, no tendría que verle la cara mas que en sueños o en los pasillos. Sí, podía con eso. Entraría a la universidad y ahora sí que jamás lo vería. Jamas. Tal y como ella siempre quiso.
All alone, all alone, all alone, all alone...
Astrid no había dicho nada en todo el día. No es como que ambos hablaran mucho en las reuniones, claro, ella siempre lo ignoraba. Pero esta vez lo sentía peor, lo resentía de peor manera, se sentía culpable, quizá se había pasado, tal vez la tocó demasiado, tal vez se aceleró demasiado...
Su madre le aconsejó darle su espacio (le dijo del beso, aunque solo le dijo que había sido un beso casto, no la extraña guerra de lenguas y mordidas que en realidad fue), su padre le aconsejó írsele a la yugular. Ser el hombre en la relación y cuestionarle sus sentimientos, de lleno, de tajo, tener pantalones.
— Con eso sólo logrará asustarla, Stoick.
Gobber le había dado como consejo una extraña mezcla entre las dos cosas. Darle su espacio, pero también dejarle en claro que esto no era un juego. Con él se hablaba en serio, si Astrid quería experimentar con el nerd, o si quería algo serio, por lo menos él tenía que saberlo, ¿no?
— Tú quieres a esa chica desde preescolar, Hiccup. El que sale perdiendo en todo esto eres tú.
Y sí, tenía razón.
Pero no esperaba esto. No esperaba que ella apenas y le mirara, no esperaba que ella fingiera que no existía. No esperaba tanta frialdad. Casi podía escuchar a Gobber diciendo "a ver, ¿a qué estamos jugando?"
You gotta tell me the reason
Why we can't fall in love
You gotta tell me the reason (no, no)
En especial ahora, que le había permitido tanto. En especial ahora que la había besado y ahora estaba tan prendido de ella. Sus sentimientos se habían incrementado por mil, más, por millones, ahora cada que la veía estallaban los vidrios de su corazón, todos al unísono, todos fragmentándose hasta hacerse polvo.
Su corazón dijo basta cuando ella tomó sus cosas y se dispuso a salir, orgullosa como nadie. De acuerdo, se acabó.
— Astrid.— la llamó con suavidad. Nope, ella no se detuvo.— ¿Podemos hablar de lo que pasó?
Astrid aminoró la marcha. Eh, no. Preferiría que no.— No hay nada de qué hablar.
¿¡Cómo no!? ¿¡Cómo es que ella podía decir eso!? ¿Había estado mal? ¿Había sido horrible? ¿Había sido todo un experimento?
Oh, dioses, ¿lo había utilizado? El pensamiento le dolió.
— ¡Claro que lo hay!— contradijo, sonando mas herido de lo que a él le hubiera gustado. Astrid se giró, desconcertada, cielos, ¿por qué le importaba esto? Espera, ¿a él le importaba lo que había pasado?— Tu me...
— No.
— ¡Me besaste!
— ¡No lo digas!
— ¿¡Por qué!?— hoy apenas y se había mirado al espejo, aunque sabía que tenía ojeras debajo de sus ojos, porque estuvo toda la noche pensando en esto, tratando de encontrarle sentido, ¿ella no sabía todo lo que le había causado? Seguro que no.— ¿¡Te avergüenza o algo!?
Why, why, why
Don't you lie
What do you want?
Fall in love, risk it all...
— No seas ridículo.
— ¡Estoy tratando de entenderlo!
— ¡Pues deja de intentar!— quería herirlo. Necesitaba que se alejara. Ella tampoco quería pensar en ello, en serio. Ella tampoco había dormido por esto.
— Es que en serio no entiendo el problema.— la quería tomar de las manos, asegurarse de que ella no se escapara, no lo sabía tampoco.— ¿Yo... te gusto o algo así?— le preguntó, mirándola a los ojos.
Tembló. No. No esa mirada.— Deja de mirarme así.— advirtió, implorando por eso.— Yo... de verdad, no quiero hablar de esto.— le dijo, sonando seria.— Sólo, finge que no pasó y ya.
— No puedes simplemente...
— Sí puedo, Hiccup, ya lo hice.— dio la media vuelta, abrió la puerta, revelando lo desierta que estaba la escuela.
Lo único que la detuvo fue el sonido de su voz.— Tú... me gustas.— confesó sin mas, con la esperanza de que eso fuera a cambiar algo. Sí lo hizo, porque ella se quedó estática en su lugar.— Me gustas mucho. — se sentía abochornado, muy pudoroso. Frágil. Ella podía sentir su fragilidad...— Estoy enamorado de tí desde que eramos niños. Iba a los partidos de fútbol solo a verte, ni siquiera le entiendo al juego, solo... Quería verte.— admitió, impresionado a la rubia, quien dudaba si dejarlo ahí con sus palabras o quedarse a escucharlas.— No sabes lo que significó para mí verte en el hospital después del accidente. .— no, eso no, eso era jugar sucio.— Siempre estuviste fuera de mi alcance, jamás creí que algo así pudiera pasar... y ahora que pasó, necesito saber porque... es decir, entiendo que ahora varias chicas crean que soy lindo de alguna forma, pero...— se rascó la nuca, negando con la cabeza.— No sé que decir... tiene que haber una explicación...
— Pues ahora no.
— ¿Por qué no? Tienes que darme una razón, Astrid...
So you gotta tell me the reason
Why we can't fall in love
You gotta tell me the reason
Why you won't open up
— No sé lo que es.— respondió con suavidad, por primera vez usando ese tono con él.— No puedo darte una razón. Solo olvídalo y ya...
— ¿Y si no quiero hacerlo?
— Entonces es tu problema.— volvió a su brusquedad, girándose, vaya, ¿cómo había llegado tan rápido hasta ahí? Una de las manos de él le sostuvo la barbilla con suavidad.— Te dije que no...— estuvo a punto de recordarle que no la tocara, sin embargo se quedó estática, las mejillas encendidas, el pulso taladrándole los oídos.
Make me wanna fall in love
Baby, make mistakes
Hit me with a champagne kiss
And now I'm not thinking straight
Look at the skyline high
I look up, I wish I saw your face
I wanna fall in love
Estaba cerca, muy cerca, a diferencia de la ultima vez, esto era mas lento. Y su lentitud la estaba rompiendo...
— No, te dije que...
No pudo continuar, las palabras se quedaron atoradas en su garganta. La había reducido a polvo otra vez, ¿Cómo había descubierto cómo hacerlo? O quizá no, quizá siempre lo había sabido...
Igual ella no se movió, ni hizo algún movimiento evasivo. Al contrario, alzó la cabeza para recibir sus labios contra los de ella.
Jump in the deep end
'Cause deep down, you're d-dying
Tell me you're kind of nervous
Tell me you feel the same
Este beso fue suave, bastante mas casto, con hambre, pero menos ansioso. Confuso también, podía sentir las manos de él sobre sus muñecas, sosteniéndolas para no dejarla ir, para mantenerla ahí, para obtener una explicación. Una buena razón por la que no debían estar juntos.
I wish it was more than surface
I wish I could feel nothing
Come give me everything
Burn down and go again
So you gotta tell me the reason
Why we can't fall in love
You gotta tell me the reason
Why you won't open up
Se separó. Había algo que la seguía molestando, y ese algo era el hecho de perder por esto.— No.— y huyó, otra vez.
Tell me the reason, tell me, tell me the reason...
Glitter in my sheets
Dancing on no sleep
I don't learn, wanna burn, wanna turn all the way up, yeah
I don't learn, wanna burn in the dirt 'til I'm out of luck, yeah
Eret bebió del ponche.— ¿apostaron cuánto?
— Veinte dólares cada uno.— informó Ruffnut, sonriente. Listo, hoy es el día de la beneficencia y el día para que la apuesta se cumpliera. Hoy Hiccup y Astrid tenían que juntarse o ellos perderían la exorbitante suma de sesenta dólares.
Ochenta si es que Eret entraba.
Eret silbó, miró a Heather con una mueca.— ¿Saben que perderán su dinero?— le preguntó a la pelinegra, ella enarcó una ceja, se señaló a si misma, y Eret asintió. Ella pensaba que se estaba dirigiendo a los gemelos.— Sí, vas a perder.
— ¿¡Tú también!?— chilló la chica, los gemelos más que halagados por el apoyo miraron con impresión a Eret, quien, con su habitual tranquilidad, se encogió de hombros.
— ¿Nunca han notado la tensión sexual que tiene esos dos?— preguntó el mariscal de campo, viéndose en serio confundido por el hecho de que la mejor amiga de la capitana de animadoras y el mejor amigo del campeón de ajedrez no se dieran cuenta de eso antes.— Ella lo come con los ojos, un día se le va a lanzar encima.
Bueno, eso ya había pasado
" Y él la mira como si viera a Dios a los ojos. Es cuestión de tiempo para que terminen juntos.
La mandíbula de Heather estaba hasta el suelo.— Estamos hablando de Astrid, no de Ruffnut.
— ¡Oye!
— Sin ofender, Ruff.
— También estaba hablando de Astrid.— aseguró Eret asintiendo, divertido.— ¿No notan que siempre que ella lo ve trata de disimular? Es demasiado obvio, incluso es divertido.
— De acuerdo, eres mi nuevo crush.— Ruffnut se lanzó a los brazos de Eret, quien recibió el abrazo un poco hostigado. Suspiró y terminó aceptándolo.
— No puedes hablar en serio.— se metió en la conversación Fishlegs.
— Lo hago. Esos dos tienen algo. No me sorprendería que se besaran hoy.
— ¿¡Lo ven!?
— ¿Qué pasa?— preguntó Snotlout llegando dónde sus amigos.
— Eret está de acuerdo con los gemelos...
— ¿¡Qué!?
Pills and potions and terrible things
Heart on the floor when the telephone rings
All of the lies I just wanna believe
Drop all my morals, I just wanna sin
Volviendo al tema, Astrid estaba ahí, todo marchaba como tenía que marchar, estaban juntando dinero, los pastelitos se acababan, los gatitos estaban siendo adoptados, gente venía a verlos, la madre de Hiccup estaba feliz, todo estaba saliendo bien.
Salvo por su alergia. La cual trataba por todos los medios con medicamento. Por lo menos su nariz no escurría, aunque no se podía salvar de los ojos llorosos y del sonrojo. Se había alejado de los gatos, sin embargo, quería saber cómo le iba al pequeño Garff.
También se había encariñado con él.
Hiccup estaba en el área de animales, presentando a los gatos, Toothless estaba ahí, moviendo la cola. Hiccup sonreía, presentaba a cada gato con un carisma increíble, con una ternura que contagiaba a todos. El verlo así la hizo enfadar, él dijo que esto lo estaba afectando, ¿¡Por qué no se veía afectado!?
I'm out of my, out of my head
Out of my head
Please, get out of my, out of my, out of my
Out of my head!
Cielos santo, ella se estaba volviendo demasiado tóxica con el tema. Deja al chico en paz, Astrid. Esto es lo mejor para todos.
Lo que más odiaba de Hiccup: la hacía sentir cosas que ella no debía sentir. Cómo celos, ella no era celosa, pero verlo ahí, rodeado de chicas, todas más interesadas en él que en los malditos gatos... Antes pudo haberlo atribuido a su odio, pero ahora...
Please, get out of my, out of my, out of my head
Out of my head
Please, get out of my, out of my, out of my head
Out of my head, out of my head!
Sentía que iba a explotar. Necesitaba decirle a alguien sobre esto. Necesitaba hablar de esto. No, con Heather no, Ruffnut era un rotundo no, Eret era demasiado despreocupado y Tuffnut...
Tuffnut, bingo.
— ¡Oye, Tuffnut!— lo llamó con su voz demandante. Este dejó de reírse y se puso recto, con las manos en los costados, como un cadete esperando órdenes.
— ¡A la orden, general Hoff!— exclamó en automático. A él le gustaba decirle general, porque estar en el equipo Astrid era como estar en un pelotón de guerra a veces. La rubia rodó los ojos, antes de pescarlo de las rastas y tirar de él fuera del gimnasio.— Ay, ay, ay, ay, ay, ay...— una vez se detuvo, Tuffnut volvió a enderezarse.— Y ay, ¿Por qué tanta brusquedad, H?
— ¿Quieres saber lo que me molesta?— espetó Astrid con fuerza, Tuffnut de inmediato cambió su semblante a uno defensivo. Dió un paso atrás, cuidando no hacer movimientos bruscos; la general se veía molesta.
— Eh...
— ¡Todo esto me molesta!— la chica dió una patada en el piso.— ¡Me molesta el maldito día de San Valentín! ¡Eso me molesta!— señaló los corazones en la entrada, así como las decoraciones de la escuela, alusivas a la empalagosa celebración.— ¡Me molestan toda esa hipocresía! ¡El amor es un asco! ¡Lo es! ¡Los sentimientos lo son!
— No creo que sean un asco, la risa es un sentimiento.
— ¡La risa es una acción! ¡Maldita sea, Tuffnut!— le gritó Astrid, Tuffnut puso los brazos frente a él, a la defensiva. Astrid suspiró, vamos, no podía seguir exaltándose tan rápido, respiró hondo.— Lo siento, no ha sido mi mejor semana.— se disculpó, tomándose la frente, su voz sonaba más tranquila ahora, Tuffnut asintió.
— No hay problema, ¿Necesitas un tampón?
Astrid le golpeó ahora sí.— ¡No! ¡¿Por qué rayos preguntas eso?!
Pills and potions and terrible things
Heart on the floor when the telephone rings
All of the lies I just wanna believe
Drop all my morals, I just wanna sin
— Es que dijiste que no había sido una buena semana, Ruffnut también se pone muy gruñona cuando pasa eso, por eso siempre cargo dulces y esas cosas en mi mochila...
— ¿¡Quieres dejar de hablar de eso!?— lo tomó del cuello de la camisa, para luego lanzarlo lejos.— ¡No! ¡No necesito nada!
— De acuerdo.
Astrid se quejó audiblemente otra vez, resistió las ganas de golpear el cubo de basura de lado.— Escucha, todo esto no es culpa mía.— continuó, tratando de poner orden en sus ideas. Tuffnut la miró confundido.— Necesito sacar esto de mi sistema. Porque Hiccup está arruinándome. Es su culpa, es solo culpa suya, ¿Entiendes?— confesó cruzándose de brazos. Tuffnut saltó al escuchar el nombre del nerd extrañamente popular, pero no dijo nada.— ¡Él es mi maldito problema! ¡Él y mi alergia a los gatos!— sorbió por la nariz. El efecto de su medicina estaba pasando, sacó un pañuelo de su bolso.
You got me doin' all this stupid shit
Se sonó la nariz antes de continuar. — Lo odio, ¿Entiendes? Es un imán de problemas que dice que no provoca. Disfruta ser el centro de atención.— hizo bolita el pañuelo desechable.— Lo disfruta, es un engreído idiota que cree que es el rey de la escuela, cuando sólo es un nerd larguirucho poca cosa...— apretó los dientes. Tuffnut no se movía, preocupado.— Y es tan... Tan...— de pronto, Astrid empezó a temblar, cerrando los ojos, ¿Ah?— Odioso.— sollozó de la nada. Tuffnut miró a su alrededor, luego miro a la rubia con atención, acercándose un poco.— Es un idiota, y no lo soporto.— agregó con voz pastosa, soltando lágrimas, que rápidamente enjugaba, se abrazaba a sí misma, evitando la mirada del gemelo.
You fuck me up like this
Tuffnut la tomó del hombro, aún sin saber que hacer. Lo mejor que podía hacer era dejarla hablar, desahogarse. El sentirse escuchada por él la hizo derrumbarse poco a poco, Astrid se sentó en el pasillo contra los casilleros, Tuffnut la siguió.
— Es que no lo entiendo.— sollozó, sintiéndose derrotada, negando con la cabeza.— Se supone que lo odio, me quitó todo lo que tenía, la presidencia de la clase, la organización de esta cosa... ¡Me volví la número dos gracias a él!— se señaló a si misma, Tuffnut asintió, motivándola a hablar.— Nadie se vuelve tan bueno, ¡Nadie! Mucho menos él. Dime, ¿En qué planeta esto pudo ser posible? ¿¡Cómo es que volvió tan sexy y ardiente!? ¿¡Cuándo pasó eso!?— Tuffnut le dió un par de palmadas en la espalda, todavía sin saber que decir. Estaba cerca de algo importante al parecer.— ¡Se supone que...!— sollozó con fuerza, Tuffnut buscó en el bolsillo de su chamarra, él también tenía pañuelos. Le tendió uno.— Gracias... ¡Se supone que él debería estar rogando por mí! ¿Entiendes? Yo debería mirarlo desde abajo, darle órdenes, tratarlo como... No lo sé. Pero siempre ha sido diferente con él, no sé porqué, incluso antes de este glow up extraño que tuvo...— hipó, limpiando sus lágrimas, que caían sin control.— Diablos, yo no soy así, yo no lloro por un chico, YO no lloro. Soy Astrid Hofferson, maldita sea, ni siquiera debería importarme todo esto. Soy mejor que esto, pero cada que lo veo...— desvío la mirada, tragando saliva.
Secretly I'm into it though
"Cada que lo veo es como... Como si yo no fuera yo, ¿Entiendes? Es como si no tuviera que... No lo sé, siempre soy dura, siempre, no tengo que ser débil con nadie, y cada que él me ve o cada que dice mi nombre yo... Siento que no tengo que serlo. Siento que él no quiere lastimarme, y ese es el problema, ¿Cómo sé que no quiere hacerlo? Sé que le gusto, incluso antes de que lo dijera lo sabía, ¿Cómo no? A todos les gusto.— añadió con cierta arrogancia, Tuffnut, sin embargo, no sentía que ella estuviera mintiendo.— Sé lo que quiere, sé lo que todos quieren... Y yo no voy a darle ese gusto, no quiero darle ese gusto, porque... Porque...— no encontró palabras.
Got me doin' all this stupid shit
You fuck me up like this
Secretly I'm kind of into it!
Más bien no quería decirlas.
— Estás enamorada de él.— confesó el gemelo por ella, dudando un poco el decirlo en voz alta, esperó un golpe, pero no.— No quieres que te lastime.
— Sí, lo estoy.— asintió Astrid con la voz entrecortada.— Estoy enamorada de él. Muy enamorada. Y lo odio.— ocultó su cabeza entre sus brazos, sollozando con fuerza.— Lo odio, lo odio...— continuó, Tuffnut la abrazó un poco, empático.— ¿Por qué él? De todas las personas... ¿Él? ¿En serio?— volvió a sonarse la nariz, su cabeza de sentía hinchada, esto derivaría en una jaqueca de campeonato.— ¿Y si me lastima qué? ¿Un nerd me va romper el corazón? ¡No quiero eso! Lo quiero fuera de mi cabeza...
Tuffnut decidió interrumpirla.— Uh, ¿quién dice que te va a lastimar?— preguntó, cavilando un poco más la situación, Astrid alzó la cabeza, llorosa, las mejillas rojas y con el maquillaje un poco corrido.— Digo, le gustas desde hace mucho, ¿no? No creo que quiera lastimarte. Creo... espero.
— ¿Por qué no lo haría?— balbuceó Astrid. Necesitaba otro pañuelo, Tuffnut se lo pasó.— He sido una persona horrible con él. Esta sería una buena forma de vengarse.
— Hiccup no se venga de nadie. Si fuera así, ya se hubiera vengado por lo del incidente del lavabo...— dudó, recordando el incidente del lavabo, que tenía que ver con Snotlout, Eret y él mismo. Astrid frunció el entrecejo, era mejor no preguntar. No estaba de humor.— Y eso que se enojó bastante esa vez... Pero hey, a él le gustas, a tí te gusta él... ¿cuál es el problema? Puedes empezar a ser buena ahora. Aunque no lo sé, tal vez a él le gusta es que seas mala o algo así... ¿Por qué es tan complicado?
— ¿Ah?
— Escucha, general Hoff.— Tuffnut se levantó, con las manos en jarras, como si estuviera a punto de decir algo importante. Huh, probablemente sí.— ¿Quieres a ese chico?
— Pues yo...
— ¿¡Lo quieres!?
— Sí, ya te dije que...
— ¡Entonces ve por él!— dijo con la mano derecha en un puño. Astrid desvió la mirada, procesando las palabras de Tuffnut.— ¡Dile lo que sientes! ¡Eres Astrid Hofferson! ¡Eres la capitana de animadoras! ¡La chica mas linda de la escuela según el 95% de los hombres hetero de esta escuela! ¿Vas a dejar que te venza esto?
— No...— Tuffnut tenía, sorprendentemente toda la razón, sí, ella era más fuerte que esto. Esto la iba a derrumbar, ¿cierto?— No, claro que no.
— Ahora ve al baño, le diré a Ruff que te preste de su maquillaje, luego irás al centro de la pista de baile, ¡Y lo besarás frente a todos...! Pero asegúrate de que Heather, Fishlegs y Snotlout estén ahí... No tiene que ver con un fin monetario o algo así, sólo para que ellos lo vean...
Astrid no le prestó atención a lo último. Corrió hacia el baño, no sin antes ordenarle a Tuffnut traer el maquillaje de Ruffnut y a la gemela. Mientras tanto, encontraría una forma de arreglar todo esto. Tenía que hablar con él... aunque eso significara tener que abusar de sus pastillas de Singulair *.
Masticó los comprimidos, mirando al espejo.
Hey, listen! (hahaha)
I blame it on you, I blame it on you...
Yee!
Esto se acababa hoy.
— ¡Tuffnut me dijo que hubo un incidente con lagrimas y delineador negro!— Ruffnut pateó la puerta del baño. Vio la obra de arte que había hecho en los ojos de Astrid esta tarde destruida por las lagrimas de la chica. Ladeó la cabeza, no estaba del todo perdido, pero sí tendría que usar toallitas desmaquillantes y corrector. Ah y desinflamar la cara de la chica... usar un delineador mas potente...— Dioses, que desastre. Ya lo arreglo.
So many things I shouldn't do
I hate myself for hurting you
Honestly, I'm reckless
I'm sorry if I'm selfish
Hiccup había decidido no usar un traje o cualquier cosa que requiriera el llevar la prenda a la tintorería. El pelo de gato era una pesadilla en sus pantalones de vestir, no valía la pena la camisa blanca de botones, por lo que solo optó por su vieja playera de Spiderman de los sesentas, con su tipica camisa de franela a cuadros verdes y café, jeans oscuros y sus habituales converse. Claro que desentonaba con el resto de las personas que venían vestidas de forma medianamente formal, vamos, hasta Tuffnut había optado por prendas mas formales (tal vez por exigencia de su hermana), sin embargo él no. Tal vez no era tanto por los gatos, no había tanto pelo de ellos en sus ropas, sino mas bien estaba tan deprimido que sólo quería terminar con esto rápido.
No quería saber nada de rubias despampanantes ni animadoras. No quería saber nada de corazones, ni canciones cursis de amor, nada de eso. Sí, lo sabía, lo pedía justo en el peor día en el que pudo haberlo pedido. Varias chicas le habían ofrecido bailar, muchas le miraban de la forma en la que le hubiera gustado que Astrid lo mirara por lo menos una vez. Por lo menos por un segundo.
Sin embargo no se sentía igual. La miraba de vez en vez, sabiendo que era patético, que no debía hacerlo, que tenía que tener orgullo, pero ella estaba ahí, usando ese vestido azul ceñido y de tirantes, exponiendo sus largas piernas. Seguía sus botas de tacón, y su cabello aun largo le caía por la espalda...
Y estaba ahí, sin querer admitir que se ha enamorado.
Ninguna de las chicas lindas de ese sábado por la noche se le podía comparar. Ese era un enorme problema. Uno muy, muy gordo.**
En eso estaba pensando cuando vio a Garff, solo en su caja, aullando un poco junto a Toothless, solo, a veces una que otra persona le daba caricias en su cabeza, pero nada más. Bueno, él y Garff estaban en el mismo barco. Nadie los adoptaría esta noche.
Suspiró, sentado junto a Garff y Toothless, ¿cuánto faltaba para que el día de San Valentín terminara? No ayudaba para nada ver a Viggo Grimborn merodeando por ahí, mirándolo con burla o quien sabe como cada cierto tiempo. Viejo loco.
Cerró los ojos por un momento, sintiendo los lentes de contacto en sus parpados, recordó que su doctor le había aconsejado usarlos para que nadie notara sus bioptrías, así como la promesa de ser operado con láser apenas y cumpliera los dieciocho este veintinueve de febrero. Estaba esperando con ansias...
Garff aulló de forma distinta, eso le llamó la atención, así como un cambio en la iluminación. Raro. Le hizo abrir los ojos despacio. Lo primero que vio fueron unas botas café de tacón, luego unas largas piernas, torneadas y blancas, el dobladillo de una falda en A y finalmente, a Astrid con los brazos cruzados mirándolo desde abajo.
Severa, un poco sonrojada por el pelo de gato en el ambiente. Hiccup no esperaba eso, era una sorpresa agridulce, porque no quería verla, a pesar de que anhelaba verla.
Viendo que él no se animaba a hablar (eso o ella estaba demasiado cerca), se decidió a ser ella la que hablara. Sentía el corazón desbocado, no sabía si era por el efecto de sus pastillas o el efecto de tenerlo cerca. Tal vez ambos.
I blame it on your love
Every time I fuck it up
I blame it on your love, I do
— Tengo que hablar contigo.— pidió entre dientes. Hiccup alzó las cejas, ¿con que sí, eh? Pues no, él era lo suficientemente orgulloso también como para decirle que no...
— ¿Sobre qué?— bueno, no tanto. Primero que nada tenía que cortar sus ilusiones, ¿qué tal si ella quería hablar de otra cosa? Él no iba a a ser grosero...
Astrid rodó los ojos.— Sabes perfectamente sobre qué.— respondió malhumorada. Hiccup suspiró, ah, eso.
— Dijiste que lo olvidara.— ahora él se cruzó de brazos. No iba a ceder tan fácil.
Ajá, y ya lo había olvidado, ¿no? Mentiroso...— Sé lo que dije.— cortó ella con severidad, Hiccup frunció el ceño.— Me...— vamos, dilo, dilo...— Me equivoqué.— admitió en un tono tan bajo que a Hiccup le costó genuinamente escucharlo.
— ¿Perdona?
Astrid apretó los puños. Era un...— Me equivoqué, ¿de acuerdo?— espetó, inclinándose un poco. Hiccup alzó las cejas, de verdad impresionado.—Por eso quiero hablarte... por todos los dioses, ¿quieres levantarte de ahí?— exigió, con las mejillas encendidas. Hiccup le hizo caso, cosa que hizo que la rubia se sintiera un poco mejor. Bien, bien, estaba teniendo el control ante todo esto.
— No hay nada de que hablar.— No. Planeaba vengarse, sólo un poco, no demasiado. Le gustaba verla un poco molesta.
— Sí lo hay, deja de hacerte el interesante.
— Sólo digo lo mismo que tu me dijiste cuando quería respuestas...
— ¿Y vas a vengarte con eso? ¿Ves? Eres insoportable.
— ¿Eso es lo que crees?
— ¡No voy a discutir contigo aquí!— apretó los puños, no quería llamar la atención de nadie, y sin embargo, ya había llamado la atención de sus amigos.
— Pues yo no me pienso mover de aquí a menos que... ¡Ah!— Astrid le tomó del brazo, y con fuerza tiró de él para guiarlo fuera del gimnasio, ignorando sus suplicas y sus quejidos para que lo soltara. Astrid era muy fuerte para su complexión, y no se detuvo incluso cuando salieron del gimnasio, ni caminando por los pasillos de la vacía y oscura escuela.
Una vez encontró un lugar lo suficientemente recóndito, en los cubículos de los profesores, escogió uno al azar y cerró la puerta, bajó las persianas de las ventanas que daban al pasillo de la escuela y no se molestó en encender la luz, unicamente encendió la pequeña lampara para lectura en el escritorio, y dejó que la estancia fuera iluminada por la luz del alumbrado exterior.
— ¿Quieres soltar mi mano? Empieza a dolerme...— Astrid lo soltó con brusquedad y arrojándolo con un poco de fuerza contra el escritorio.— Auch, gracias, supongo.— masculló, frotando su muñeca. Su piel era sensible...
Astrid hizo una mueca. Hiccup era un bebé llorón. Se colocó frente a la puerta, así que ahora él no podría escapar.
— Quiero que me escuches, porque no pienso repetir nada de lo que voy a decirte, ¿bien?— le amenazó, apuntándolo con el dedo, temblando un poco. Uh, demasiada medicina. Hiccup, resignado pero también con ganas de escucharla, asintió.— Bien.— sentenció, antes de desviar la mirada y jugar con su cabello para tratar de calmarse.— No me agradas...
— Eso ya lo sé.
— ¡No me interrumpas!— ordenó, Hiccup en vez de verse asustado, rodó los ojos.— Hiciste que me volviera una segundona, ¿sabes lo que es eso? Yo jamás, JAMÁS había sido la segunda en nada.— ya, pero eso no era su culpa. Vamos, por el amor de dios...— De pronto entramos a séptimo grado y cambiaste, todo el mundo quería ser tu amigo, te volviste bueno en cosas... Y nadie se vuelve tan bueno en nada en tan poco tiempo, especialmente, tú.
— Ah, entonces lamento estar tan perturbado por haber perdido mi pierna y por haber ido a terapia...
— ¡Esto no es respecto a eso!
— ¿Entonces respecto a qué? ¿Es sobre que cambié? ¿Eso te molesta de mí...? ¿Y qué tiene qué ver con que me besaras?— se estaba perdiendo de algo, eso era seguro.
Every time you get too close I run, I run away
And every time you say the words I don't know what to say
Back, back to the beginning
Really wish that I could change
I do, I do, I do
— ¡No lo sé! Porque siempre que te veo es algo horrible, mi corazón se acelera mucho, siento que me quiero lanzar sobre ti... No puedo dejar de hablarles de ti a todos, es enfermizo, y lo odio... Y lo haces, lo haces siempre, actúas como si no te importara en lo más mínino todo lo que haces, siempre te sales con la tuya, eres tan... ¡Debe haber algo malo en tí! No puedes ser así de perfecto todo el tiempo, tiene que haber algo que no sepas hacer...
— No sé cantar.— la interrumpió un poco tímido. Astrid le miró con los ojos muy abiertos, ¿eso había sido una especie de broma?— Ni bailar... Ni andar en bicicleta.— agregó, con un poco de vergüenza.— Hay muchas cosas que no sé hacer...
— Eso.— señaló Astrid, acercándose a él, Hiccup la vio tan inestable que creyó que ella iba a golpearlo.— Eso es lo que más odio de ti. Nunca lo aceptas, nunca aceptas que eres un mentiroso, un adulador...
— ¿Mentiroso?
— ¡No puedes ser tan bueno!
— Bueno, no puedo cambiar eso, y tampoco explica...
— ¡Callate! Yo...— tomó aire, su pulso seguía corriendo, la adrenalina cosquilleando sus venas no era normal. Sí sentía algo similar cada que estaba cerca, pero se comparaba con esto, no solo eso, se empezaba a sentir adormilada. Oh, no, las pastillas.
— ¿Estás bien?— él también lo notó, la tomó de la muñeca, ella se apartó con un movimiento brusco.
— No... hables.— advirtió, antes de volver a tomar aire.— Yo estaba muy convencida de que te odiaba, de que habías arruinado mi racha de ser la número uno.— agregó, ¿por qué no trataba de tocarla de nuevo? Estaba temblando.— Jamás me lo cuestioné, todas esas veces en las que te veía con otras chicas, me molestaba porque... No lo sé, sólo me molestaba.— negó con la cabeza.— Y estaba segura de que tú lo sabías, debías saberlo, vamos, estás ciego, pero no tanto...— continuó, Sintiéndose extrañamente más ansiosa que de costumbre.— Debes saberlo. Sabía que te gustaba, ¿cómo no gustarte? Soy todo lo que a los nerds como tú les gusta...Soy un cliché y tu también.— señaló, arrastrando un poco las palabras.— Yo soy la rubia animadora que es grosera contigo y tu el nerd extrañamente atractivo que babea por mí.
Oh, I don't know what's wrong with this girl, Charli, she crazy
— ¿Segura que no necesitas...?
— Exacto.— le interrumpió.— Ese es el problema. Te necesito.— confesó con voz mas suave, Hiccup abrió los ojos como platos.— Nunca supe en qué momento todo este odio lo convertí en... esto.— señaló el espacio entre ambos.— Traté de suprimirlo, traté de ignorarlo, pero crece cada vez más. No lo soporto, porque... no soy de esas chicas que babean por tí, yo no babeo por nadie...
— Lo sé.— repuso Hiccup, atrapando una de las manos de la chica, ya que Astrid le estaba golpeando con su dedo indice. Ella seguía temblando, y seguía queriendo hablar, hablar y hablar.— Es por eso que creí que estabas tan fuera de mi alcance... ¿Eso es lo que te molesta?
— Me molesta que seas tú. Me molesta que me haya equivocado.— disfrutaba su tacto, disfrutaba estar cerca de él, aunque le costara admitirlo y aunque fuera tan pequeño.— No sé cómo reaccionar ante esto. Me siento diferente cuando estás tú, me siento... extraña.— y no se estaba refiriendo al efecto secundario de tantas pastillas para su alergia.
— Entiendo.— asintió Hiccup, ahora tomando sus dos manos entre las suyas.
— ¿Crees que enloquecí?
— No, solo creo que estas un poco confundida.— repuso Hiccup con ternura. — ¿Tomaste algo?
— Estoy bien, solo tomé pastillas para mi alergia.— ah, sí, eso explicaba mucho. Fue acercándose a él, ya no tenía que ponerse de puntitas para alcanzarlo, soltó sus manos para posarlas sobre las mejillas de él, con ternura, sintiendo su suave piel en contraste con la barba creciente.
No sabía si era la medicina o la euforia, o sus sentimientos bullendo en su estomago... O la combinación de todo eso, pero ya no le parecía tan malo besarlo.
— Huh, tienes razón...— Hiccup posó sus manos en la cintura de ella, acercándose también.— Somos un cliché...
— Uno gastado... de los años dos mil...— continuó ella.
— Sí, uno viejo.— aceptó él, atrapándola aun mas contra sí.
— Todavía no lo entiendo...
— Yo te ayudo a entenderlo...
Volvieron a besarse, suave al principio, lento, aunque subiendo la intensidad poco a poco, al grado que el beso se volvió mas violento, ella enterrando sus dedos en el cabello de Hiccup, y él subiendo y bajando sus manos por la espalda de ella, prestando atención especial al escote del vestido en ella. Tal y como había pasado antes, ella dió un salto y enredó sus piernas en la cintura de él. Hiperactiva, empezó a buscar cómo colar sus manos dentro de las ropas de él, en un principio eso lo asustó, pero no hizo nada para detenerla.
Ella se bajó de sus caderas, dejándolo un poco confundido y listo para recibir un golpe. En su lugar, Astrid se sentó en el borde del escritorio y lo tomó del cuello de la camisa, llevándolo hacía atrás.
— Pero... estamos en la escuela...
— No me importa.— jadeó ella, no quería perderlo justo ahora...
Siendo honesto, a él tampoco.
Todo estaba yendo bastante bien, él estaba siendo menos tímido que la vez de la camioneta, ganando suspiros en respuesta, risas porque la barba le causaba cosquillas...
Hasta que se escuchó la puerta abrirse de golpe. Ambos jóvenes se giraron hacía la puerta, asustados, la presión se les bajo en el instante en el que vieron a Viggo Grimborn en la entrada de la puerta, con una expresión que paso de asombro, a un rostro serio, cuyos ojos vagaron desde Hiccup a Astrid (quien tenía los tirantes abajo, y el escote un poco mas abajo de lo que debería de estar), al escritorio y las cosas tiradas de este.
Hiccup volvió la vista a la placa en el escritorio. Claro. Por supuesto que este era el cubículo de Viggo Grimborn y por supuesto que él estaba aquí.
Viggo soltó el aire.— Vaya, señor Haddock, se ha superado a sí mismo.— habló, los dos seguían congelados en el lugar.— Supongo que era cuestión de tiempo, señorita Hofferson.— agregó para ella.— Bien, tienen exactamente siete segundos para salir de aquí.
— Profesor...
— Uno...
Astrid lo empujó, y tomándolo de las muñecas, sin dejarlo razonar con el molesto profesor Viggo, lo llevó lejos de ahí. Corrieron hasta llegar de vuelta al gimnasio, con el corazón en un puño.
Jadeando, llegaron a las puertas del evento. Se miraron por un segundo antes de echarse a reír, volvieron a besarse, esta vez frente a las puertas abiertas y con un poco mas de control. Vamos, estaban frente a varias personas.
— No es cierto...— los vio Heather. Fishlegs tuvo que limpiarse las gafas y Snotlout se llevó una mano a la cara. Eret soltó una carcajada.
— ¡POR TODOS LOS DIOSES, ACABAMOS DE GANAR SESENTA DOLARES!
¿Qué? Creyeron que no había notas, ¿verdad? Pues sí hay.
*El montelukast sódico es un medicamento usado en el tratamiento de alergias y asma, se le llama "Singulair" en algunos países. Sus efectos secundarios pueden ser, sí, hiperactividad y falta de sueño. No abusen de sus medicamentos, en serio :v
**En este párrafo cito un poco "All The Pretty Girls" de Fun, que habla de un chico que está rodeado de chicas lindas, pero que, la que quiere, no le da bola. Ya haré un cap con esa canción, ustedes tranquilos.
Aquí se acababa originalmente one shot que escribí, pero como ya dije, lo volví un long fic para nada planeado. Er, sí, todo parece estar resuelto, ¿no? se supondría que ahora todo va cuesta arriba...
Pues no.
En fin, espero les guste este cap. A mi me gustó escribir todo este cap JAJAJA.
Tiene un buen de canciones, pero no servía irlo cortando.
