Spoiler: este capitulo no se llama pumpkin, pero como las notas de autor las hago antes de escribir el capitulo, pues ustedes van a ver una idea primaria que al final no usé.

Este, está vez, sí se llamará "pumpkin". El pasado también se llamaba así, pero le metí lemon y pues ya no XD

Prometo ya no meter canciones de ABBA, la gente creyó que era fan o algo JAJAJAJ

Así que si alguien es fan, pues nimodo.

Les mando un saludo desde la litera de arriba, que es muy alta y me da miedo. Este cap, viene con fluff, porque no todo en esta vida es coger.


Se sentía extraña, ¿Cuánto tiempo se habían tardado dentro de la escuela? Seguro bastante, puesto que se acercaba el atardecer y el sol empezaba a golpearles de lleno a ambos dentro de la camioneta.

El cabello de Hiccup tiene reflejos rojos.

Head over my shoes like woah

Know you like an inside joke

Running 'cause you're just my speed

'Less you want it in slo-mo (in slo-mo)

Y no podía dejar de verlos. Se sentía extraña, ya lo dije. De pronto no podía dejar de mirarlo, tan concentrado en manejar, con la vista fija en el camino, a veces desviando un poco la mirada hacia ella, sonriendo un poco cohibido, porque, bueno era un poco extraño que ella lo mirara por tanto tiempo. Astrid seguía analizándolo, si mirabas bien en sus ojos, podías ver los lentes de contacto sobre sus córneas, pero solo cuando él movía los ojos hacía algunas direcciones.

I'mnot what you had before ('fore)

Your ex-girlfriend don't want no smoke (smoke)

I ain't tryna sign no lease

I'm just gon' make you my home*

De tanto verlo, no prestaba demasiada atención al camino. Hiccup pudo llevarla hasta, no sé, el aeropuerto y ella pudo no darse cuenta. De hecho, no reparó en dónde estaban hasta que Hiccup se estacionó y apagó la camioneta. Miró por la ventana encontrándose con copas de árboles, el cielo, el sol cada vez más abajo y claro el telescopio.

Huh, el mirador de Berk.

En realidad, Berk no destaca mucho. No es el destino turístico predilecto para cualquiera que un día decida visitar el Este de Estados Unidos. No tiene mucho de especial, hace demasiado frío en invierno y el equipo de fútbol no está tan mal, hay comida interesante también. Pero, siendo honestos, y si alguien quisiera hacer una parada momentánea aquí, entonces se toparía con el hecho que lo que más resalta de Berk son sus bosques y sus paisajes. Es bonito, un buen lugar para acampar y hacer excursiones. Ella ya había estado en el mirador antes, esto no era nada nuevo, sin embargo, le gustaba la idea.

Era extraño, también, que no hubiera nadie a esta hora. El mirador al amanecer y al atardecer era el punto clave de turistas. Tal vez se debía al día.

Salió del auto, estirando un poco las piernas, el viento golpeando en la cara y alborotándole los cabellos. Se había dejado el cabello suelto y ahora lo lamentaba un poco, buscó en su muñeca una liga para recogerlo un poco, por lo menos, hacer algo respecto a los mechones rebeldes que le molestaban en los ojos.

— ¿Y? ¿Qué tal?— preguntó él, detrás de ella.

Astrid se encogió de hombros—. ¿El mirador?— respondió de vuelta, enarcando una ceja. Hiccup asintió.

— Sí, bueno...— ahora estaba nervioso, quizá alguien ya la había llevado antes, oh no. Por supuesto que alguien la trajo aquí antes, es el primer lugar en el que piensas cuando vas a llevar a alguien a una cita, por los dioses...

— Uh, es lindo—. se giró para verlo de lleno. Sip, era bonito, el gustaba como el cielo empezaba a cambiar de color a uno más oscuro, sin dejar de ser brillante. Eso lo hizo sentirse un poco mejor—. No había venido aquí desde..—. huh, sí, desde que su padre le hizo una sesión de fotos al mirador. Si algo Hiccup debía estar tranquilo era que Astrid no aceptaba citas al mirador desde que su padre hizo esa sesión de fotos—. Hace como un año, más o menos.

Ahí estaba el tema de su padre. Hiccup sabe un poco respecto al tema por cosas que comenta su padre, mismas que Finn Hofferson le comenta a Stoick en sus idas de pesca. Sabe que es un fotógrafo cotizado, toma fotos preciosas, él es quien tomó las fotos del almanaque y las mismas que se encontraban en los folletos turísticos en las tiendas cercanas a la entrada de Berk. Las fotos del sitio web también eran de su autoría, así como todas y cada una de las fotos de Astrid en las paredes de su casa; su hija siempre posaba delante de un fondo natural igual de hermoso que ella, siempre sonriendo, a veces con la mirada perdida...

La cosa es, que casi nunca se encontraba en Berk. Siempre se encontraba fotografiando en otros sitios. No siempre fue así, pero ahora no frecuentaba tanto Berk desde... Bueno, desde su divorcio con la madre de Astrid.

— ¿No te gusta?— preguntó Hiccup. Por lo que sabía, el tema seguía siendo delicado, a pesar de que ya había pasado tiempo del hecho, y hacer esto...

— ¿Por qué no me gustaría?— Astrid volvió su mirada a él, confundida. Hiccup sintió un hueco en el estómago, ¿Qué debía responder?

— Tal vez ya has venido aquí cientos de veces—. se encogió de hombros, disimulando. Stoick había dicho que fue una ruptura dolorosa... Seguro que no era un tema del que ella gustase hablar.

Astrid soltó una risa entre dientes—. Todo el mundo ha venido aquí cientos de veces—. se acomodó un mechón rebelde e cabello tras su oreja, volviendo a vista al frente. Reparó en que esa no había sido la respuesta que él esperaba, ni sonó tan tranquilizadora como a ella le hubiera gustado—. Lo único que cambia son los atardeceres. Mi papá cree que ninguno es igual—. habló, creyendo que necesitaba contexto para lo que iba a decir. Sonaba romántico para ella, esperaba que para él también—. Así que siempre es como si vieras el atardecer por primera vez aquí—.le sonrió, y fue bastante sorpresivo verlo sonrojarse.

Astrid dejó de sonreír cuando recordó algo importante: los padres de Hiccup estuvieron a punto de divorciarse. Eso la molestaba, le molestaba no haberlo sabido, le molestaba no haber estado ahí antes. Había pasado todo ese tiempo odiándolo tanto que no estuvo para él.

Bueno, tampoco es como que Hiccup hubiese estado cuando sus padres lo hicieron. Pero ella sabía cómo se sentía.

Le hubiera gustado tenerlo cerca cuando pasó.

— Bueno, es un alivio—. Hiccup se encogió de hombros—. Me partí la cabeza tratando de averiguar qué lugar te gustaría.

Hiccup, no voy a ser una buena novia.

— No tienes que hacerlo—. Lo repetiría cuántas veces fuera necesario—. Me refiero a que, si alguna vez... No lo sabes, puedes preguntarme—. a ella no le gustaría, él ya debería saberlo, ¿No?

No, claro que no. Hiccup no es adivino.

— ¿De verdad?

— De verdad—. asintió. No estaba mal que él preguntara cada cierto tiempo por eso. Fijó la mirada en su mano, la había apoyado sobre el metal del barandal del mirador, con ansias de tocarla.

— Ayudaría a conocernos.

Hiccup, no voy a ser una buena novia.

No dejaba de pensar en esa frase. Era horrible, no dejaba de tener esa sensación desde que Camicazi se lo dijo, era como un mosquito que no dejaba de acecharla. Lo peor es que era verdad, y no sabía cómo hacer para que Hiccup se diera cuenta a tiempo.

De hecho, no quería que él se diera cuenta. Sabía que sonaba egoísta, por eso mismo tenía que decirlo, también sabía que, si lo decía, esto terminaría, toda paciencia tiene un límite. No se puede estar tan loco de amor tanto tiempo.

— ¿Tú vienes seguido?— le preguntó a Hiccup, tratando de despejar esas ideas de su cabeza.

— Cuando quiero dibujar paisajes—. respondió—. Solía venir aquí casi diario antes del accidente—. reveló, captando la atención total de la rubia. Ella evitaba ese tema porque creía que a él no le gustaba hablar demasiado de eso. También por la regla general que se había hecho en su escuela—. No me gustaba estar en casa en ese entonces. Así que o estaba en la cafetería con Tuff o estaba aquí, con Toothless, dibujando.

— ¿Por qué?— lamentaba ya saber porque.

Hiccup se encogió de hombros—. Mis padres tenían problemas—. era un poco difícil admitirlo. Con Astrid no tanto—. Peleaban todo el tiempo. Mamá creía que papá tenía una aventura—. Auch. Ella sabía de primera mano que eso nunca conducía a nada bueno—. Se volvió demasiado incómodo...— desvío la vista, ¿Era buena idea decirlo?— La noche del accidente ellos pelearon... Peor que otras veces. Me harté y pensé que sería bueno venir aquí—. recordarlo siempre era... Extraño. Hablarlo en voz alta un poco más—. Creo que les dije que iba a ir a la biblioteca. No creí les importara mucho, es decir, no se dieron cuenta que me lleve a Toothless. La verdad es que no recuerdo mucho de ese día, solo que estaba molesto, me dijeron que di vueltas por todo Berk, me detuve en una luz roja y..—. Astrid está vez sí lo tomó de la mano, ¿Por qué le estaba contando todo esto? ¿Qué había hecho ella para ganarse eso?— Es lo que más recuerdo. El choque. Recuerdo... Recuerdo que en lo primero que pensé fue en Toothless. Me quité el cinturón (no sé ni cómo lo hice tan rápido) y lo protegí con mi cuerpo. También recuerdo qué canción estaba sonando en ese momento, era una versión en vivo de Cocaine de Eric Clapton, estaba a medio solo cuando el camión chocó. De hecho, fue extraño porque, parecía que lo único que seguía funcionando era la radio.

She don't lie, she don't lie, she don't lie...

Cocaine...

— ¿Recuerdas... Cómo se sintió?

— Ah... No es como... No sentía dolor. Creo que no podía sentir nada. Me desmayé después de que la canción terminó, fue como si mi cerebro se desconectara. Tenía sueños, claro, y a veces podía pensar con un poco de claridad durante el coma... Creía que estaba muerto y que estaba flotando en la nada—. la miró, sonriendo nostálgico—. Entre las cosas de las que me arrepentía no haber hecho estaba el no haberte hablado. O haberte invitado a salir.

Si Astrid fuera... Si Astrid fuera mucho más afecta a dar abrazos, seguro lo habría hecho. Le habría dado el abrazo más reconfortante del mundo; salvo que no sabía cómo hacerlo, ¿Era buen momento? ¿Él lo necesitaba? No sabía cómo hacer para que sus brazos no fueran igual de rígidos que siempre. En su lugar, recargó su cabeza en el hombro de él, y solo le abrazo el brazo derecho, trazando figuras imaginarias sobre la tela de su camisa.

Era lo mejor que podía darle en ese momento. Su mejor esfuerzo.

— Creí que se divorciarían de verdad después de eso. Me sorprendí mucho cuando los vi juntos de nuevo—. Hiccup, por su parte, le acarició el cabello rubio—. Ni siquiera me sorprendí tanto cuando me di cuenta de que parte de mi pierna había desaparecido—. bromeó, aligerando un tanto el ambiente.

— Me alegra que se hayan reconciliado.— dijo Astrid, mirando al horizonte—. No siempre pasa eso.— bueno, ya que él se había abierto con ella, se puede hacer esto, ¿No?— Mis padres se separaron cuando tenía diez, fue... Muy extraño. Yo creía que todo estaba bien, jamás los vi pelear, aunque, bueno jamás los vi juntos exactamente. No eran como los demás padres, que se abrazan y eso. Casi no hablaban entre ellos. Fuera de eso, no recuerdo verlos pelear. Lo que sí recuerdo es que mi mamá fumaba. Mucho—. recordó con nostalgia, sonriendo—. Demasiado. A veces encontrabas ceniza en el puré de papas.** Recuerdo que papá solo suspiraba y los apartaba despacio, luego me miraba y sacaba la lengua con asco, guiñándome un ojo. Creo que heredé eso de ella, cocino terrible—. comentó de forma cómica.

— No creo que cocines tan mal.

— No quieres probar nada que yo cocine. En serio—. Respondió, luego volvió a suspirar—. Papá solía llevarme a sus sesiones de fotos cuando estaba en el pueblo. Siempre me recogía de la escuela e íbamos a cualquier lugar del bosque, me tomaba fotos por montones... Creo que tengo más de tres álbumes de fotos en el ático, ¿Has visto las paredes de mi casa? En todas estoy yo.

— Es muy tierno.

— Es muy extraño. Excesivo, diría yo—. Astrid sonaba más relajada que de costumbre, a Hiccup le gustaba verla así, era una faceta de ella que le gustaba. Podía oírla hablar así por horas y horas—. Creo que un día, mi mamá ya no pudo soportarlo, eso y... Conoció a alguien. Y creo que estar con ese alguien era mejor que estar en esa aburrida casa conmigo—. recordó las palabras que había escuchado en el teléfono, mientras espiaba en el teléfono de la sala la conversación que habían tenido sus padres. "Cualquier cosa, Einar, cualquiera, es mejor que estar en esa aburrida casa con esa niña. En serio."— El día que se fue, mi papá no estaba en la ciudad. Fue por mí a la escuela, yo no noté que sus maletas y sus cosas ya estaban en la cajuela.

"Me llevó al parque, me compró un helado... Era raro, pero... No lo sé. No me importó demasiado. No me explicó nada. No hablamos. Solo me dijo que tenía que hacer las compras, que me quedara sentada en el banco. Dijo que vendría por mí en un rato.

"Creo que... A veces me gusta pensar que realmente iba a ir por mí. No lo hizo, claro. Me di cuenta que no vendría cuando vi el atardecer. Así que me levanté, y caminé directo a la estación de policía. Le dije a mi tío que mi mamá me había olvidado en el parque, que seguro había vuelto a casa con las compras y que se había quedado dormida. Ella... Creo que olvidó decirle a mi tío que fuera por mí. Aún no sé porque lo hizo... Tampoco quiero saberlo—. su tono... Se agrió. Lo hizo de forma tan gradual que Hiccup no se dio cuenta. Su mirada pasó de mirarla con dulzura a una de preocupación. Eso no lo sabía. Dioses—. No volvió en la noche. Ni al día siguiente. De pronto... Me quedé sola. Mi tío tuvo que mudarse a mi casa en lo que papá regresaba. Y cuando lo hizo... Fuimos a comer hamburguesas, fue ahí cuando me lo dijo. Mamá no iba a volver.

"Las hamburguesas me parecen la comida más triste por eso—. le dijo, mirándolo a los ojos. Se había acostumbrado a la mirada con la que él la estaba mirando, recordaba esa misma mirada en la trabajadora social que solía visitarlos—. Es tonto, pero no he comido una desde entonces.

When I was younger, I saw my daddy cry

And curse at the wind

He broke his own heart and I watched

As he tried to reassemble it

"Eh... Creo que vi a mi papá llorar un par de veces—. recordó, sus ojos moviéndose de un lado a otro, visualizándolo. Era de madrugada, ella se había levantado a ir al baño, se había preocupado por sonidos extraños en la oficina de su padre. Recordaba papeles, fotografías sin revelar, líquidos de revelado, y a su padre con la cara roja, roja, soltando sollozos y lágrimas, como si fuera un niño pequeño—. A mamá la veo a veces. Me llama en mi cumpleaños... Tarde. A veces un día después. Últimamente me ha invitado a su casa a pasar las vacaciones... Pero... No sé si quiera verla. Creo que no quiero—. le miró, sus ojos se estaban poniendo vidriosos de nuevo, se soltó de Hiccup, sintiendo que el contacto era demasiado. Incluso de viniendo de él, era insoportable. Si seguía tocándolo, se desmoronaría—. Tal vez es porque nunca se ha disculpado. Aunque... No necesito eso. De verdad—. Aseguró.

And that was the day that I promised

I'd never sing of love if it does not exist

No necesitaba sus disculpas. Ni necesitaba su compasión, ni pasar un verano en California. No necesitaba nada de eso. No la necesitaba para nada.

Maybe I know somewhere deep in my soul

That love never lasts

"Astrid, necesito que seas fuerte, ¿Puedes serlo? ¿Puedes serlo por mí?"

Lo que dijo Tuffnut... No era tan fácil como parecía. No ahora que tenía tanto miedo de lo que sentía, porque, si su padre había sentido algo similar con su madre, y después tuvo que contemplar como eso se desmoronaba en mil pedazos poco a poco hasta desaparecer...

Ella no quería eso.

And up until now I had sworn to myself

That I'm content with loneliness

Because none of it was ever worth the risk

— Hiccup, yo...— iba a decirle que no iba a ser una buena novia. Que no estaba lista. Que no creía estar lista jamás. Que Camicazi tenía razón, que él merecía algo mejor que una animadora que seguro le iba a romper el corazón. Estuvo a punto de decirlo cuando Hiccup la abrazó, la rodeó con sus brazos, no era un abrazo como los que le había dado antes, este era más... Protector, más amable. Más reconfortante.

But you are the only exception

You are the only exception

Ni siquiera se había dado cuenta que estaba temblando. Y cuando se vio de cara en su pecho, soltó un sollozo que inmediatamente trató de reprimir. No otra vez.

La última persona que le abrazó así fue su padre antes de irse.

— No tienes que estar sola. No lo estás, ¿De acuerdo? Nos tienes a nosotros, y... Me tienes a mi.

You are the only exception

You are the only exception


¿Mencioné que los gemelos tienen trabajo? Los Thorston tienen una cafetería en medio del pueblo, que después de las seis de la tarde, se convertía, convenientemente, en un bar.

Bar, visiten nuestro bar.

Sí, eso.

Era un negocio familiar, los abuelos de los gemelos lo habían iniciado y se quedó así porque es de las pocas cafeterías que se encontraban en Berk. Aunque está es más frecuentada por gente joven. Los gemelos trabajan aquí todas las tardes, después de las prácticas; Tuffnut es el barista y atiende la caja, Ruffnut es mesera, se encarga también de los postres y, cuando Tuff se distrae, también la cajera.

Sí, Tuffnut es un poco mejor con las cuentas que ella.

También es muy creativo, ha hecho un menú de bebidas bastante atractivo. Y siempre crea nuevos tragos o bebidas, casi siempre invitando a su hermana o a Hiccup a probarlos, o a cualquier cliente que acepte jugar la ruleta rusa que es probar las bebidas de Tuffnut.

A veces... No salen muy bien.

Con Ruffnut sucedía algo similar, aunque sus errores eran un poco más tolerables. El azúcar con azúcar nunca sabe del todo mal.

Heather, por su parte, no le entusiasmaba demasiado la idea de beber cosas nuevas. Sin embargo, para sorpresa de Ruffnut, Heather se ofreció con mucho entusiasmo a probar la nueva bebida de Tuffnut, la cuál era de un extraño color rosa pastel.

— ¡Es mi versión de la limonada rosa!— presentó Tuffnut, colocando un vaso de dicho líquido rosa, hecho de hielo picado y que soltaba un poco de escarcha en su superficie—. Es para la temporada de calor.

— ¿Un frappé? Tuff, ni siquiera hace tanto calor aquí.— se metió Ruffnut a la conversación. Tuffnut le respondió con una mueca.

— El caso es, que aunque le puse jarabe de fresa, no quiero que sepa demasiado a dulce. Porque, es una limonada, las limonadas son ácidas, saben a limón.— colocó un popote de papel en bebida, mientras reclinaba en el mostrador, sonriendo y guiñándole el ojo. Heather en respuesta sonrió sin poder evitarlo, con un sonrojo débil en las mejillas.

Ruffnut se quejó forma audible. Asco, sin embargo, se detuvo justo donde estaba, alto, alto, ¿De qué se trata todo esto?

Tuffnut tuvo que ir a revisar la cafetera que hizo un sonido extraño, por lo que Ruffnut lo vio cómo su oportunidad. Tomó el lugar de su hermano y en susurros atacó a su amiga.

— ¡Te vi!— la señaló, Heather alzó la vista, sin entender—. Tú nunca quieres probar mis pays—. acusó.

— No, porque siempre se los ofreces a Eret... O a Hiccup—.llevó el popote a su boca, Ruffnut tuvo que admitirlo, Heather tenía un poco razón.

— Sabes bien porque lo hago—. Continuó, ignorando la respuesta—. ¿Qué te traes con mi hermano?— preguntó, haciendo que Heather alzara las cejas con sorpresa.

— No sé de qué estás hablando—. ahora sí, sorbió del popote, de forma desenfadada e inocente. Probó el líquido e inmediatamente hizo una mueca. Tal vez demasiado ácido.

— Por supuesto que lo sabes—. Contradijo Ruffnut, Heather sacó la lengua, con el tiempo, el sabor en su boca parecía hacerse un poco peor—. Te acabas de sonrojar, tú nunca haces eso... ¡No lo hacías antes!

— No entiendo qué tiene de malo.

— ¡Que es mi tonto hermano!— respondió Ruffnut con desagrado, Heather rodó los ojos—. Tuffnut no es el chico indicado, créeme. Es... Es el espanta viejas modelo dos mil. ***

— Tuffnut no es un espanta viejas.

— ¡Porque no lo conoces!— apretó los puños la rubia. Heather sabía que Tuffnut a veces era protector con Ruffnut, pero no tenía ni idea de que Ruffnut lo fuera con Tuffnut. O quizá buscaba protegerla de Tuffnut—. Además, ¿Qué no lo has visto? Es horrendo.

— Ruff, son hermanos gemelos...

— ¡Yo soy la bonita de los dos! Él es el poca cosa a lado de mi.— alardeó Ruffnut, también ignorando que ambos eran hermanos gemelos y que, salvó por algunas obvias diferencias, los dos eran casi idénticos. Heather no pudo evitar reír—. ¿Qué tiene él que no tengan los otros chicos? Estamos hablando de Tuffnut. Mi hermano. El que mojó la cama hasta los doce años.

— Ew, Ruffnut.

— ¡Exacto! ¡Ew!— ahora sí lo dijo en voz alta, llamando la atención de Tuffnut, quien logró descubrir y arreglar el problema de la cafetera y ahora miraba curioso a su hermana y Heather. Le llamó la atención que el vaso estuviera medio lleno aún, oh, ¿No le había gustado? Había hecho esa bebida solo para ella. Heather a veces era acida y fría como un granizado de limón, pero con él, al hablar de Ariana Grande, ella era tan dulce como el jarabe de fresa.

Ah, sí, ¿No he contado eso, verdad? Bueno, no es como que nos hayamos enfocado en los personajes secundarios. Bien, a Tuffnut le gusta Ariana Grande.

No hay mucho contexto, salvo que es un secreto. A Tuffnut siempre le ha gustado el hard rock, todo aquello con guitarras eléctricas y baterías estruendosas le gusta, música ruda, varonil... Hasta que un día, en el lejano 2014, Ruffnut, su fastidiosa hermana, puso a Ariana Grande a todo volumen.

Y en serio, jamás le había gustado tanto una canción.

Se escuchó todas sus canciones, siguió el lanzamiento de todos sus álbumes, la sigue en todas sus redes, lloró con su concierto en Manchester, se sabe sus coreografías y es el fondo de pantalla de su computadora. Incluso se puso un poco triste cuando se enteró que iba a casarse.

"¿Por qué yo no puedo ser tu esposo, Ariana?", había preguntado al póster que tenía de ella, escondido debajo de un póster de Duff Mckagan.

Tiene todos sus discos en físico. Todos. Las versiones regulares y deluxe. Los guarda en una caja con llave debajo de su cama, y la llave la tiene anudada al cuello para que Ruffnut jamás lo descubra, ¿Qué tiene que ver todo esto con Heather? Bueno, que a ella también le gusta Ariana Grande, y que ambos querían la última copia de la versión deluxe de su último álbum.

Tuffnut fue lo más precavido que pudo. Si alguien preguntaba, diría lo mismo que siempre, que era un álbum para su hermana, además, ya nadie iba a la tienda de discos de Berk. Su plan iba saliendo bien, incluso se tomó la libertad de tomar un álbum de Guns n' Roses solo para disimular...

Hasta que una mano se interpuso en su camino, chocando con la suya. Tuffnut miró con horror que la que se había interpuesto había sido Heather, la mejor amiga de su hermana.

— ¿Tuffnut?— lo reconoció de inmediato, ¿Cómo no hacerlo? Tuffnut era la que la sostenía cuando Astrid no estaba, ambos sostenían a Astrid cuando debían hacerlo. Claro que iba a reconocerlo.

— Ah...

— ¿Qué haces aquí?

— Compro un... Disco—. respondió en automático. Heather volvió la vista a sus manos y miró los discos a lado del que ambos querían. Ninguno se asemejaba a algo que Tuffnut escuchara.

— Este es de Ariana Grande.

— Ya... Lo sé...— dijo de forma entrecortada. Los ojos verdes de su compañera lo analizaban, incluso parecía que podía leer sus pensamientos desesperados—. Es... Para Ruff.

— Creí que a Ruffnut le gustaba más Doja Cat o...

— ¡De acuerdo! ¡Es para mí! ¡Me descubriste!

— ¿Eres... Fan de Ariana Grande?— preguntó Heather curiosa, incrédula. Tuffnut asintió, rojo como un tomate—. Oh... Vaya. No tenía ni idea, ¿Cuál es tu canción favorita?

¿¡Cuál NO era su canción favorita!?— Tal vez... Tal vez "No Tears Left to Cry" o... Bueno, es que todas me gustan...— reparó en que Heather no lo miraba con desagrado, al contrario, la veía interesada en que un tipo como él, escuchara música pop—. Pero "God is a Woman" hace que sienta cosas.

La sonrisa de la pelinegra se ensanchó—. "God is a Woman" hace que todos sintamos cosas—. coincidió con los ojos brillantes. Tuffnut jamás los había visto tan verdes

Hablaron un rato, dándose cuenta que ambos tenían algo muy en común. Sin embargo, Tuffnut tuvo que pedirle una cosa.

— ¿Puedes...? ¿Puedes no decirle a nadie que me gusta Ariana Grande?— al escucharlo, Heather se vio sorprendida—. Es que... Arruina mi imagen de rockero— dijo y Heather creyó que era una tontería, aunque, después, Tuffnut añadió algo en un tono más preocupado y tímido—. Y... No quiero que Ruff o Snotlout se rían de mí.

Eso le derritió el corazón. Le pareció tierno, así que, cómo acto de compasión, se lo prometió—. Tu secreto está a salvó conmigo.

Tal vez fue ahí cuando empezó a sentir algo por Heather. Claro, siempre le había parecido bonita, pero... Después de eso, Heather le pareció aún más bonita.

Podría hablar de Heather horas y horas, pero ahora... El sonido de la campanita en la entrada lo distrajo, eso y el ver a Fishlegs, Snotlout y Eret entrar. No, pero lo que más llamó su atención, fue ver a Fishlegs con una bolsa de basura en la mano, muy parecida a la que el equipo había usado para tirar los pastelitos que Camicazi había preparado. Fue hasta Ruffnut, quien seguía hablando pestes de él y le dio un codazo. La rubia se volvió enfadada y reparó en dos cosas:

Eret se veía ardiente el día de hoy.

Y esa bolsa era demasiado familiar.

—... Es que todavía no entiendo porque alguien tiraría estos pastelitos a la basura—. Decía Fishlegs—. Ni siquiera los tocaron.

Heather también se giró. Los gemelos soltaron un jadeo de sorpresa y con ello, la pelinegra les dirigió una mirada de advertencia.

— Yo creo que es tonto que te enfoques tanto en eso, Carapez—. respondió Snotlout, los tres acercándose a la barra.

— ¡Pero soy el vicepresidente del comité de alumnos! Ya oíste al director Oswald, tengo que averiguar quién desperdició tanta comida.

— ¿Por qué el director no llamó a Hiccup?— preguntó Eret, siendo el primero en llegar al mostrador—. Hola, chicos, no los vi practicar mucho hoy—. saludó a los gemelos y a Heather.

— Porque se desapareció después de su práctica de natación—. respondió Fishlegs.

— ¿Ah sí?— Eret no se veía muy convencido—. Vi su pick up cuando salíamos. Seguro que seguía en la escuela.

Los gemelos se miraron entre sí, luego a Heather. Heather no tuvo que pensarlo mucho.

Sí, tal vez Hiccup estaba muy distraído con Astrid cómo para no contestar el teléfono. No tenía ni idea.

— Solo dile a Oswald que fue un error y ya.

— ¿Puedes darme un...?

— ¡Ya sé que es lo que quieres!— saltó Ruffnut, inclinándose sobre el mostrador de forma coqueta, intentando disimular sus nervios—. Sé perfectamente lo que quieres — añadió en un tono más seductor que hizo que Eret frunciera el ceño—. ¡Tuff, haz un café helado con canela sin azúcar!— gritoneo a su hermano, quien asintió y fue directamente a prepararlo—. Y te daré una galleta de limón, fortachón.

— No me gustan las galletas de limón.

— ¡Pero a mí sí!— saltó Snotlout detrás de Eret, Ruffnut borró su sonrisa a una mueca de desagrado—. Si él no la quiere, puedes ofrecérmela a mí, dulzura.

— Agh—. la rubia arrugó la nariz y se alejó del mostrador. Fishlegs tuvo una gran idea entonces.

— Eh, chicas y Tuffnut...— les llamó, Heather y Ruffnut dirigieron su mirada a él, y Tuffnut se detuvo en lo que estaba haciendo para devolverle la mirada—. Eh... Dagur encontró en la basura esto—. mostró el interior de la bolsa, revelando los infames pastelitos. Tuffnut no pudo evitar tragar saliva, gesto que no pasó desapercibido por Eret. Raro—. Es demasiada comida, toda en buen estado, ¿Tienen alguna idea de quién pudo tirarlo sin más?

Heather era la mejor actuando—. ¿Son pastelitos?

— Sí.

— Vaya, ¿Quién podría hacer algo así?— secundó Ruffnut, viéndose menos nerviosa que Tuffnut.

— Seguro que quien lo hizo tenía una buena razón—. opinó Tuffnut, las dos chicas lo miraron con advertencia. Oh no. Eret por su parte, entornó los ojos, al igual que Snotlout—. Ya saben... Tal vez...— se dio cuenta de que el vaso se había rebasado y que estaba derramando café—. ¡Oh! Será mejor que lo limpie.

— Tuffnut—. lo llamó Eret, dejándolo helado dónde estaba—. ¿Qué es lo que sabes?

Ay no.

— ¿Sobre qué?

Snotlout y Eret se miraron entre sí. Tuffnut, con un trapo entre las manos, desviaba la mirada a Heather, en busca de salvación, y ella, trató de salvarlo.

— Seguro que fue alguien de la cafetería...

— Tuffnut sabe algo—. señaló Snotlout. Tuffnut negó efusivamente con la cabeza.

— No, yo no sé nada.

— Es Tuffnut, ya saben cómo es—.Heather lo intentó de nuevo.

— Tuffnut, ¿Sabes lo que le pasó a estos pastelitos?

— Mi papá es un exagerado, en serio, seguro que no es nada...

— Tuffnut...— advirtió Eret, dando un paso al frente.

El labio del gemelo empezó a temblar, dio un paso atrás en respuesta. Estaba acabado.

Así que pensó que lo mejor sería echar a correr.

— ¡A él!— Ordenó Snotlout, corriendo detrás de él, seguido de Eret. Fishlegs solo se quedó ahí, admirando la escena. Heather se levantó, preocupada.

— ¡No! ¡Oigan, déjenlo en paz!— exclamó molesta, mientras veía como Tuffnut era perseguido a toda velocidad por los dos futbolistas de americano. No tardaron mucho en dar con él.

Eret lo sostuvo y lo cargó en sus brazos, sin darle la oportunidad de escapar. Tuffnut se retorció y pataleó.

— ¡Di lo que sabes sobre los pastelitos!— le apuntó Snotlout con el dedo, Tuffnut se retorció con más fuerza.

— ¡No! ¡Jamás!— declaró Tuffnut de forma teatral.

— ¡Dilo!

— ¡No, no puedo! ¡Astrid me mataría!— respondió, Ruffnut se llevó una mano a la frente. Idiota—. ¡Además ella es mi amiga! ¡Y la quiero mucho! ¡Respeto su privacidad!

— ¿Astrid?— Eret, a pesar del agarre y de haber perseguido al gemelo por un fugaz momento, parecía tener la cabeza fría—. ¿Qué tiene que ver Astrid con los pastelitos?

— ¿Ella los arrojó a la basura?— Fishlegs sentía que eso no cuadraba, ¿Por qué razón Astrid haría algo como eso? Astrid era la chica que manejaba todas las colectas de comida, se ofrecía de voluntaria en los refugios... ¿Por qué alguien como ella tiraría comida en buen estado?

— ¡No! Bueno, no directamente...— vaciló Tuffnut. Heather rodó los ojos, ya está. Quebraron a Tuffnut—. ¡Igual no pueden saberlo! ¡Es secreto! ¡Completamente secreto! ¡Muy secreto!

— Por los dioses, ¿Qué tan secreto puede ser?— rodó los ojos Snotlout, más bien, ¿Qué tan importante era guardar el secreto—. A no ser que...— miró la bolsa de basura como si se tratara de un elemento tóxico— ¡Ella los preparó! ¡¿No es cierto?!

— ¡¿Qué?! ¡No! No sé verían tan deliciosos si ella los hubiera preparado—. chilló Tuffnut.

— ¿Entonces quién los preparó?

Tuffnut miró a Heather y luego a su hermana, buscando ayuda. Ambas negaron con la cabeza.

— No puedo decirles.

— En realidad no tiene por qué si no quiere...— Fishlegs empezaba a sentirse mal por todo esto.

— Tuff, Astrid no se meterá en problemas—. mintió Eret. Bueno, tal vez no—. Solo dinos de dónde provienen los pastelitos, ¿Puedes?

— Nadie aquí le dirá a Astrid. Tu trasero está a salvó con nosotros.

— Tuff—. advirtió Heather con un tono dulce. El gemelo empezó a sentir la presión en su cerebro.

— ¡No lo digas!

— Dilo, Tuffnut...

— ¡Ya! ¡Está bien, está bien! Camicazi los trajo—. explotó, ganándose una mirada de decepción por parte de Heather y un suspiro de frustración por parte de Ruffnut. Fishlegs y Snotlout saltaron al escuchar ese nombre, Eret quedó igual, ¿Camicazi?— ¿Recuerdan que ella besó a Hiccup el día de las eliminatorias?

— ¿Así se llama?— preguntó Eret confundido—. Creí que era una prima de Astrid. Cielos, son muy parecidas.

— Hiccup tiene cierta debilidad con las animadoras rubias y con carácter fuerte—. para Snotlout no era tan grave, es decir, comprendía perfectamente a Hiccup, aunque, claro, es extraño que eso haya pasado dos veces, ¿No?

— ¿Ya se conocían?

— Es su ex—. respondió Heather, cruzándose de brazos.

— ¡¿Su ex?!— Eret estaba que no lo podía creer. Esa era una serie de coincidencias muy... Muy...— Vaya, Hiccup tiene un problema.

— ¡¿Apenas te das cuenta, Eret?!

— Ya, pero, ¿Cuándo pasó?

— Antes del accidente. Se conocieron en un campamento...

— Bueno, no en realidad, empieza desde que Hiccup y ella tenían como ocho años, ambos...— empezó a relatar Fishlegs, para sorpresa de Heather.

— ¿Se conocen desde hace tanto?

— Oigan, oigan. Creo que esto se está desvirtuando—. Los frenó Snotlout—. Aquí el que está contando la historia es Tuffnut, y tiene que contarla bien—. se volvió al gemelo—. Habla, ¿Camicazi vino hasta aquí?

Tuffnut asintió y luego negó con la cabeza—. Todavía no llego a esa parte. Vale, el punto es, que Astrid y Hiccup pelearon, él le explicó que ya habían terminado y ella no le creía...

— Tiene razón al no creerle—. opinó Eret, Heather y Ruffnut asintieron.

— ¡Claro que la tenía!

— Sí, sí, sí, la tiene, ¿Qué más?

— Entonces... Ya saben cómo es Hiccup, suele ser muy impulsivo. Llamó a Camicazi para que ella misma le dijera a Astrid lo que había pasado en realidad. Que ya no estaban juntos y que todo se trataba de un enorme malentendido—. Continuó Tuffnut, para interés de todos, incluyendo de las dos chicas—. Ella vino y llegó con todos esos pastelitos. Dijo que eran para el equipo porque quería hacer las paces con nosotros, porque, ya sabes, Bog Blurgar siempre nos gana... Y nos los dio, en lo que ella hablaba con Astrid—. Las cosas se ponen un poco más duras aquí—. Realmente creímos que ella venía en son de paz, pero no.

— ¿No?

— ¡No! ¡Es una arpía!— saltó Ruffnut, enojada, para sorpresa de todos—. Una mustia, ¿Entienden? Solo vino a decirle a Astrid que se alejara de Hiccup.

— ¡No!— exclamó Eret, ahora de verdad intrigado por la historia.

Fishlegs negó con la cabeza—. No, eso no puede ser. Conozco a Cami, ella sería incapaz de decirle eso a Astrid.

— ¡Pues créelo! Hasta la hizo llorar—. respondió Ruffnut de forma impulsiva, en el momento en el que lo dijo se tapó los labios con la mano. Heather se volvió a su amiga enojada.

— ¡Ruffnut!— chilló.

— ¡Perdón!— se disculpó la gemela, la voz ahogada por su mano. Los tres recién llegados quedaron con la boca abierta.

Llorar y Astrid Hofferson no van en la misma oración.

Esto era grave.

— Le dijo que era una villana hueca de Disney—. agregó Tuffnut en voz baja.

— Y también le dijo que mejor fuera a hacer cosas de animadora rubia frívola estereotipada—. añadió Ruffnut y volvió a tapar su boca, encogiéndose en su lugar.

Heather suspiró antes de continuar—. Camicazi cree que Astrid no quiere a Hiccup en serio, cree que solo lo quiere para un rato y ya. Y Astrid está harta de que todo el mundo lo crea.

— Es que ella tampoco pone de su parte, a veces aún actúa como si lo odiara—. se cruzó de brazos Snotlout.

— Bueno, tal vez Astrid también tenga problemas—. intervino Ruffnut a la defensiva.

— Por lo menos no tiene un problema con las animadoras rubias y bonitas—. coincidió Tuffnut encogiéndose de hombros.

— Los dos están igual de dañados—. opinó Eret.

— No, no, no, Hiccup ha sido muy amable con ella desde el principio.

— Bueno, Tuff, aun no entiendo cómo los pastelitos terminaron en la basura—. intervino Fishlegs un poco tímido.

— ¡A eso voy!— respondió Tuffnut, luego se aclaró la garganta y siguió—. Después de eso, Astrid vino con nosotros y nos dijo "QUIEN SE ATREVA A COMER UN TROZO DE ESOS ESTUPIDOS PASTELILLOS ESTARÁ FUERA DEL EQUIPO"— Imitó tan bien a Astrid que desconcertó a todos los presentes—. Y pues, no sabíamos que hacer, hasta que hablamos con ella. Al enterarnos, nadie quiso probarlos...

— No aceptamos caridades de una arpía—. habló Ruffnut.

— Los pusimos en esa bolsa. Seguro que una de las chicas debió olvidarla o tirarla en la basura—. Terminó Heather, rodando los ojos—. ¿Contentos?

— Me cuesta trabajo creer que Camicazi pudo decir eso—. Opinó Fishlegs—. Ella siempre es amable.

— ¿Y ahora Astrid está con Hiccup, no es así?— preguntó Eret, los tres asintieron—. ¿Y Hiccup lo sabe?

— ¡Cielos no!— saltó Ruffnut—. Dudo mucho que se lo diga, ya conocen a Astrid. Ella jamás va a decírselo.

— Pero tiene que saberlo—. Eret, siempre tan empático y conservando siempre la cabeza fría—. Debe hablar con Camicazi y dejarle las cosas en claro. Estoy seguro que Hiccup no necesita que alguien lo defienda.

— Ay, por favor, Hiccup es demasiado blando, seguro que necesita a alguien para que lo defienda—. Dijo Snotlout—. Si le traen la pizza incorrecta él no reclamaría, lo haría Astrid.

Todos tenían que darle un punto a eso.

— Ya, pero seguro que algo puede hacer él al respecto, ¿No?— no obtuvo respuesta—. Deberíamos decírselo.

— ¡¿Qué?!

— ¡¿Te volviste loco?!

— Eret, hasta yo sé que esa es una pésima idea—. le aseguró el gemelo que aún tenía en sus brazos.

— ¿Por qué?

— ¿Cómo que por qué?— preguntó Snotlout cómo si la pregunta de Eret fuese una tontería—. En cuánto se entere, va a hablar con Astrid...

— Y ella sabrá que fuimos nosotros los que te dijeron.

— Y asesinara a los gemelos. — Completó Heather, con los brazos en jarras—. Puede que también se enoje conmigo.

— Exacto.

— Se va a armar. — Añadió Fishlegs—. No es una buena idea.

— No se puede quedar así. Alguien tiene que hacer algo—. claro que alguien tenía que hacer algo, Eret. Los personajes secundarios son para eso, para ayudar a los protagonistas a cumplir sus objetivos mientras ellos superan sus propios arcos de personaje.

Por eso, los gemelos tuvieron la misma gran idea—. El capítulo de la fiesta.

— ¿Eh?— fue la pregunta general.

— En las películas...

— O series...

— O animes Shoujo— completó Tuffnut—. Hay siempre un episodio o escena de la fiesta. Siempre. Y en esa fiesta, pasan cosas. Son esas escenas que te saltas porque solo hay momentos aburridos o las parejas... Ya saben.

— Puedo vivir el resto de mi vida sin la imagen en mi mente de ellos dos teniendo sexo, gracias Tuff.

— Ajá eso.

— Pero ya deben estar reconciliados.

— No es suficiente—. Susurró Ruffnut negando con la cabeza—. Necesitan un buen empujón... ¡Necesitan ser novios! De forma oficial. Y nosotros podemos ayudar.

— ¿Cómo?

— ¡Con una fiesta! El cumpleaños de Hiccup es pronto.

— Lo van a operar ese día. Por fin dejara de ser ciego—. intervino Snotlout.

— Bueno, se le puede hacer una fiesta después, tampoco es para tanto—. Heather no se veía muy molesta con la idea, de hecho, no era tan malo celebrar el cumpleaños de Hiccup—. No nos garantiza que ambos empiecen una relación después.

— Puede que sí.

— ¿Y qué hay de Camicazi?

— Hay que vigilarla—. Respondió Ruffnut en un tono grave, decidido—. Hay que vigilarla muy de cerca.


N/A: * Fragmento de la canción "Love Language" de Ariana Grande. Es el outro de la canción. El fandom lo ha apodado como "My Home".

** Referencia a "El libro Salvaje" de Juan Villoro. No fumen.

*** Espantaviejas. No veo la necesidad de explicar el meme, pero ahí va. Espantaviejas: Dícese persona (hombre en su mayoría) que dados sus gustos, forma de actuar, de pensar, de hablar, e incluso hábitos de higiene suele ser el menos indicado como para establecer una relación con el sexo opuesto.

Cuál pinche fluff. Que pedo, hice un hurt confort. Nuevamente los engañé y me engañé yo también :c

Este es el capitulo que mas me ha gustado escribir de esta historia. Es todo.

Me atrasé horrible con todo, usualmente tengo un par de capitulos de colchón, pero esta vez me había quedado sin ninguno. Ya escribí el siguiente cap, así que espero recuperar el ritmo pronto.

Espero.

Ultimamente siento que no tengo tiempo para nada. Sigo tratando de adaptarme y eso. Bueno, eso, siganme en mis redes. Cuidense, bai uwu.

Pd: ¿han notado un patrón extraño en la relación de Hiccup y Astrid en este fic?