Capítulo 19: Operación Cupido
Reunirse en el jardín había sido idea de Dewey, Webby fue la primera en apoyarlo y Lena la última, no porque pensara que se trataba de una mala idea, sino porque deseaba llevarle la contraria a Dewey.
—¿Esto es necesario? —se quejó Lena, la mitad superior de su cuerpo se encontraba en el piso y la otra mitad sobre una silla, sus manos y bocas estaban cubiertas de frituras de queso.
—Totalmente —comentó Dewey.
—Muy necesario —agregó Webby.
—Suena divertido —agregó BOYD, su rostro mostraba inocencia.
Lena suspiró con fastidio.
—¿Algún plan?
Webby y Dewey se rieron al escuchar esas palabras. Ninguno se estaba burlando, solo se estaban divirtiendo. Ambos amaban jugar a ser Cupido.
—Primero debemos buscarle a alguien para que tengan una cita.
—Creo que eso es obvio —se burló Lena.
—Es una pena que tío Scrooge no sea una opción —se lamentó Webby —, tiene mucho material para ser un buen novio ¿Qué? —agregó al ver las expresiones de sus amigos.
—Nada ¿otra sugerencia?
—Yo voto por Minnie —comentó Dewey —, sé que sale con Mickey, pero ella prefirió invitar a Donald a la première, eso debe significar algo.
—Yo voto por Fenton, es muy noble y podría cuidar bien de Donald —intervino Huey.
—¿Qué hay de Panchito? —sugirió Louie —. ¿recuerdan lo feliz que está cuando está cerca de Panchito y José?
—José también es un buen candidato —intervino Webby.
—Cierto, es una pena que no puedan salir los tres, son muy unidos.
—Podría presentarle a un amigo de mis padres —Violet se veía un tanto insegura —, está soltero y es muy divertido. Él me ha apoyado en muchos de mis proyectos como parte de los Jóvenes Castores y también es un actor.
—¿Es rico? —Louie preguntó con rapidez, al ver las miradas de sus hermanos y amistades agregó —. ¿Qué?
—¿Cómo se llama?
—Brad Van Beck —Violet preferió
—¿Es el que interpreta al protagonista de Angustias?
—Creo que sí.
—¡Mucho mejor, tío Donald ama esa novela! —Dewey estaba emocionado.
Lena estaba segura de que Donald no era el único que amaba esa novela.
—Le preguntaré a Brad si puede venir.
—Habrán dos celebridades del mundo del cine —respondió Louie —, es obvio que asistirá.
—¿Algún otro candidato? —preguntó Lena con fastidio —, porque creo que podríamos nominar a la señora Beakley ya que estamos diciendo nombres al azar.
—No son nombres al azar. Solo hemos mencionado a quienes tienen un buen corazón, valentía, nobleza y muchas cualidades por las que deberían ser elegidos.
—Yo voto por mí —interrumpió Della quien acababa de llegar y solo había escuchado la última parte, al notar las miradas de los más pequeños agregó —. ¿Para qué es la votación? ¿Es para algún premio? ¿están escogiendo al líder de nuestra próxima aventura? ¿tiene que ver con espionaje? ¿es quien tomará el mejor asiento en la limosina.
—No, es para algo más importante, buscar una pareja para tío Donald.
—Entonces deshago mi voto. Voto por Darkwing Duck, es un superhéroe.
—¡Fenton también! —Huey se arrepintió al instante de sus palabras —, no como Gizmoduck, me refiero a lo que hace en el laboratorio y... ustedes saben que es Gizmoduck.
—La pregunta es ¿quién no lo sabe?
Huey se mostró un tanto molesto con esa afirmación, pero no dijo nada.
—Y es Drake Mallard, novio de Launchpad —agregó Louie.
—Drake no es Darkwing Duck —dijo Dewey.
Nadie le creyó.
—¿Qué hay de Minnie? ¿Cómo fue su relación con tío Donald?
Della suspiró.
—Recuerdo que ella, Mickey, Goofy, Daisy y Donald habían decidido dedicarse a la actuación. Tío Scrooge estaba molesto y le advirtió a Donald lo poco rentable que era su decisión, también le ofreció trabajo en la bóveda. Mi hermano decidió mudarse junto a sus amigos, ya saben lo obstinado que es.
Tomó varios trabajos de medio tiempo y tuvo que estudiar en una universidad militar para pagar sus estudios, fue cuando conoció a Panchito y a José.
Tío Scrooge le dijo que ser músico tampoco era rentable y Donald insistió en que sería ambos.
Della calló por unos instantes. Lena creía entender el motivo.
—Debo de admitir que me sorprendieron cuando comenzaron a salir, muchos lo estaban. En aquel entonces estaban ganando algo de popularidad.
Donald había conseguido su segundo papel como protagonista, el primero fue en una película que hizo con Panchito y José, propaganda de guerra. Luego vi a Donald enojado y triste, eso me pareció extraño, aunque sospechaba que tenía que ver con la guerra, él fue un soldado e incluso fue promovido, Donald me dijo que Minnie había convencido al director de que le diera su papel a Mickey. En ese entonces lo creí y lo hice por muchos años, hasta hace poco que Donald me confesó que Minnie estaba haciendo una prueba de sonido. Creo que fue una trampa, aunque no sé si sea buena idea señalar nombres.
—¿Por qué?
—Porque Donald no debería estar allí, sin embargo alguien le dijo que fuera para que descubriera con quien estaba saliendo y los diálogos eran muy precisos ¿por qué usar esas palabras si solo era una prueba de sonido?
—Me refería a ¿por qué crees que lo mejor es olvidarlo?
—Porque ha pasado mucho tiempo y solo serviría para abrir viejas cicatrices. Además Donald y Minnie no lo necesitan para recuperar su amistad.
—¿Cómo era su relación?
Della se mostró pensativa.
—Era una relación muy dulce, iban a comer helado, ensayar e incluso cantar. A Minnie le gustaba escucharlo cantar, creo que eso lo dice todo.
—Eso debe ser amor —dijeron Webby y Dewey al unísono.
Lena se sintió avergonzada cuando varias miradas se posaron sobre ella. Se había mostrado conmovida por lo que dijo Della y le desagradaba mostrarse suave. Era algo a lo que no podía acostumbrarse.
—Por algo terminaron.
—Los ex pueden regresar.
—Como tío Scrooge y tía Goldie, pueden tener sus diferencias, pero sus caminos siempre se encuentran y eso es lo único que importa.
—El picnic del sábado es la oportunidad perfecta para que surja el amor.
—Creo que Storkules también es una buena opción, para nadie es un secreto que ama a mi hermano y podría protegerlo mejor que nadie.
—Podría ser —Dewey no se veía del todo convencido.
Sus hermanos y amigas tampoco lo estaban.
—Invitemoslo al picnic y que tío Donald tome una decisión.
Esa idea fue apoyada por todos.
Dewey y Louie tomaron más de diez fotografías en cinco minutos. Sabían que pasarían el día con varias celebridades, pero lo que vieron iba más allá de sus expectativas.
El jardín era de gran tamaño, con muchos arbustos y flores de todo tipo y colores. Las margaritas eran las que predominaban. También había un kiosco con un bufete, el cual contenía todo tipo de comidas, platillos de distintos países y de todo el mundo.y una piscina que, aunque no era tan grande como la de la mansión de Scrooge, era de un tamaño considerable.
—Yo me encargué de la decoración —les dijo Daisy notablemente orgullosa —. ¿Qué les parece?
—Es lindo —pese a que Lena quería parecer desinteresada no logró hacerlo.
—Y grande.
—Espero que lo suficiente, tenemos muchos invitados.
—La decoración es espectacular —comentó Violet —, los colores de las flores están en armonía y la decoración realza la belleza del lugar.
—Me alegra que lo notarán. Pensé en los niños e incluí muchos juegos. Están dentro del kiosco —agregó al ver que los menores se veían confundidos —. Siganme, se los mostraré.
Louie se quedó sin palabras al ver lo que Daisy había preparado. Había una piscina llena de bolas de colores, un juego de baile, una máquina de karaoke, un arcade, el carro que tenía al frente le hacía sospechar que se trataba de un juego de carreras, este último estaba ocupado y varias consolas de videojuegos.
—¿Y Gilbert? —preguntó Daisy.
Max se quitó el casco y señaló una de las esquinas. Gilbert estaba sentado, leyendo un libro de un considerable grosor.
—Nosotros somos Huey, Dewey, Louie, Boyd, Violet y Lena.
—Diviértanse —les dijo Daisy —, nosotros estaremos esperando a que lleguen todos los invitados y charlando por si quieren unirse. Los llamaré cuando estemos listos para comer.
Dewey y Webby se apoderaron de la pista de baile. Huey, Boyd y Violet acompañaron a Gilbert en su lectura.
—Daisy Sue muy amable en traer libros —comentó Violet.
—Yo se los pedí —comentó Gilbert —, tío Goofy insistió en que viniera y tengo que prepararme para obtener una licenciatura en leyes.
—Entiendo, mi tío Donald es igual, suele decir que uno también debe tomarse un tiempo para relajarse.
—Mis padres también, dicen que hay cosas más importantes, como la amistad y la felicidad.
—Gyro dice lo contrario, para él la ciencia es lo más importante.
Louie y Lena decidieron jugar con Max. Los tres tomaron la única consola que tenía multijugador. Louie y Max no tardarían en arrepentirse, Lena era demasiado buena y solía usar elementos como el caparazón azul cada vez que estaba por perder.
Donald sospechó que Della y los niños planeaban algo cuando se quedó a solas con Minnie. No sabía qué excusa había usado y tampoco era que le molestara. Minnie era su amiga y hablar con ella siempre era divertido, esa ocasión no fue la excepción. El problema era que sentía que lo estaban usando y eso era algo que odiaba.
—Della —la llamó Donald —. ¿Acaso me estoy perdiendo de algo?
—¿Qué te hace pensar eso? —Della fingió inocencia.
—Sabes de que hablo ¿siguen buscandome pareja?
—¿Todavía no llega Brad? —Della calló al notar la mirada de su hermano —. ¿Has salido con alguien más después de Minnie?
—Sí —Donald se arrepintió en cuanto habló —. Estuve en una relación abierta —confesó Donald.
—¿En serio? —Della estaba sorprendida —, pero los trillizos me dijeron que no te conocieron ninguna novia.
—No era una relación formal así que no consideré que fuera necesario hablar de ella —Donald se ruborizó —, además sí lo conocen —lo último lo dijo en un susurro que Della casi no llegó a escuchar.
—¿Quién es? No me hagas insistir, porque ambos sabemos que te sacaré la respuesta.
—¿Por qué quieres saberlo? —Donald estaba avergonzado —, solo éramos amigos con derecho.
—Porque soy tu hermana y me preocupo por ti.
Della se tomó demasiado en serio lo de conseguir respuestas de Donald. Lo estuvo siguiendo a todas partes y repitiendole la misma pregunta, apareciendo en los lugares más insólitos, incluso cuando estaba acompañado lo que lo hacía
—¿Eres Donald Duck?
Donald asintió.
—¿Le han dicho que se parece a Brad Van Beck?
—Soy Brad Van Beck.
Donald se quedó sin palabras al escuchar a Brad Van Beck, protagonista de su novela favorita. Él había afirmado que lo conocía y no sabía cómo sentirse al respecto.
—Es una pena que se retirara, "Los tres caballeros" ha sido mi película favorita desde la primera vez que la vi.
—Gracias, significa mucho para mí viniendo del actor que interpreta a Percival.
—¿Fan de Angustias? —preguntó Brad, su voz denotaba un orgullo que Donald ignoró.
—Mis sobrinos y yo amamos esa novela.
Fue en ese momento que Donald notó la presencia de Della.
—Voy por bebidas ¿le traigo una?
—Whisky estaría bien.
Donald se marchó y pretendió buscar unas bebidas. Todavía faltaban varios invitados por lo que no se había servido la comida.
—Sé que estás ahí, Della.
—Solo ignorame y sigue con tu cita.
—Es más fácil decirlo que hacerlo.
Della siguió observándolo y Donald supo que no tenía otra opción. Scrooge dijo que llegaría con un pequeño retraso y no temía que Della pudiera descubrirlos. Esto último era lo que más le preocupaba, conocía a Della y sabía que era más que capaz de seguirlo por días si era necesario para obtener lo que quería, fue de ese modo que se enteró de su rompimiento con Minnie.
—De acuerdo, tú ganas, pero debes prometer que no le dirás a nadie —Donald esperó a que Della asintiera —. Gladstone.
—¿Glastone? ¿Hablas de Gladstone Gander? ¿Nuestro primo?
Donald asintió, sintiéndose aún más avergonzado de lo que ya estaba.
—¿Qué puedo decir? Gladstone me recibió en su casa y estaba triste por... cosas. Cuidó de los niños mientras que trabajaba... fue una tontería y los dos lo hemos olvidado.
Della no estaba segura de eso último. Sabía que Donald no tenía ningún interés en Gladstone, pero no sabía si podía decir lo mismo de su primo. Saber que ambos habían estado juntos de esa forma hacía que viera de diferente la rivalidad que había entre Gladstone y su hermano, sentía que era la forma en que su primo trataba de llamar su atención.
—Iré a hablar con Brad —Donald tomó dos copas de whisky.
—Suerte con tu cita.
—¡No es una cita!
—Pero te gustaría que lo fuera
