Capítulo 20: Fuera de control


Donald se volteó un par de veces, no encontró a Della y eso de cierta manera le inquietaba. Sabía que debía estar feliz de que cumpliera con su palabra, pero seguía pensando que había sido una mala idea admitir la relación que tuvo Gladstone, en especial porque la conocía y sabía que no había nada que pudiera hacerla abandonar cualquier cosa que se propusiera.

No consideraba que su relación con Gladstone fuera trascendental. Los trillizos y él se habían quedado en su casa durante los primeros años y no solían coincidir con frecuencia. Gladstone había pagado, o ganado un servicio de guardaría, no estaba seguro, por lo que se la pasaba viajando o en casinos, Donald trabajaba arduamente en un intento por demostrar que podía ser una buena figura paterna para los niños.

Solía estar cansado y molesto todo el tiempo, ver que Gladstone hacía lo que quisiera en todo momento no ayudaba en nada. Los besos y el sexo casual parecían ser la solución al problema. Todo había comenzado con el muérdago. Los niños dormían y él había tomado de más, no estaba seguro de porqué, sus recuerdos eran un tanto borrosos. Había querido darle un beso en la mejilla, o al menos eso era lo que pensaba, y terminaron haciéndolo en medio de la sala. Tuvieron cuidado de que nadie, en especial los niños, los escucharan, o al menos eso era lo que pensaba Donald, los recuerdos que tenía eran borrosos. No hubieron miradas ni comentarios que pudieran indicar que alguien lo supiera o sospechara.

Nunca hablaron acerca de tener una relación o de terminarla. Donald se marchó cuando estuvo seguro de poder cuidar de los niños y de trabajar. La mayoría de las veces solía llevarlos con él, otras veces contrataba a una niñera, algo que pasaba raras veces pues el dinero nunca dejó de ser un problema. Ocasionalmente hablaba con Gladstone, pero él parecía más interesado en los trillizos que en él y nunca dio señales de querer retomar lo que tenían... o al menos eso era lo que Donald pensaba.

Le extendió una bebida a Brad. Mentalmente se dijo que no era el momento para pensar en esas cosas. Ambos habían acordado terminar con ello años atrás y no tenía intenciones de retomarlo. Estaba con Scrooge, algo que había deseado por tanto tiempo, aunque en ocasiones sentía que le hacía más daño que bien, su vida era muy ocupada y no quería complicaciones, en especial si podía evitarlas.
Brad estudió el whisky durante unos instantes y no lo bebió hasta estar seguro de que este era de calidad. Donald prefería el tequila y las bebidas más fuertes.

—Me gustaría actuar contigo —le dijo Brad y era sincero —, pásame tu número y te conseguiré un papel en Angustias. Normalmente se debe pasar por un riguroso casting, pero un actor de mi reputación y talento puede tomarse ciertas libertades.

Donald asintió de inmediato. Realmente deseaba poder estar en el set de filmación y participar en su telenovela favorita.
Goofy y Minnie se acercaron y tomaron asiento. Ambos tenían un vaso entre sus manos y Donald estaba más que seguro de que ninguno contenía alcohol.

—¿Brad Van Deck? —preguntó Minnie, su tono de voz indicaba sorpresa.

Eso hizo que Donald sospechara de Brad. No creía que tuviera intenciones ocultas o que se hubiera colado en la fiesta, pero sí que Della o alguno de los niños lo había invitado para que saliera con él. "Solo es uno, nada de lo que deba preocuparme", pensó Donald, no tardaría en darse cuenta de lo equivocado que estaba.

—El mismo —respondió el actor con orgullo —. Probablemente me reconocieron por mi papel en Angustias.

Minnie y Goofy asintieron.

—Máx, Gilbert y y yo no nos perdemos ningún capítulo.

—Entonces sabrán que habrá una nueva temporada.

—No lo sabía.

Donald, Minnie y Goofy estaban sorprendidos. Sabían que Angustias estaba entrando a su recta final, pero no creyeron que hubiera sido renovada para una nueva temporada. Ciertamente se trataba de una agradable noticia y es que habían demasiadas preguntas por resolver en la actual temporada.

—En ese caso olviden lo que dije— Brad no mostró señales de haber tenido un desliz —. ¿Eres Minnie Mouse? ¿Estoy frente a Goofy Goof?

Minnie y Goofy asintieron.

—Es un honor ser reconocida por un actor tan importante.

—Lo mismo digo.

—Amé la versión que hicieron del cascanueces. Mi parte favorita fue el Rey Ratón que en realidad era pato.

—La mía también.

Donald sonrió con nostalgia. Recordaba que Minnie le había dicho algo similar poco después del estreno de la película, recordaba el beso que compartieron y la ilusión de que lo que los unía sería eterno. Pensar en lo último fue doloroso, Goofy también era su amigo y lo había hecho de lado por algo de lo que no era culpable y en lo que ni siquiera estaba involucrado.

—Mi parte favorita fueron las escenas de baile —comentó Goofy —, yo también tenía una, pero las cosas no salieron del todo bien.

—Pocas cosas lo hicieron —comentó Donald con seriedad.

Minnie se mostró apenada por lo que Donald se apresuró en cambiar la expresión de su rostro.

—Yo también quería que el Rey Ratón se quedará con la chica —bromeó Minnie.

—Ese hubiera sido un final muy original —comentó Brad entre risas —. Creo que no fui el único que se sintió timado con el final.

—No fue del todo mentira, Donald y Minnie comenzaron a salir poco después.

Brad se mostró un tanto sorprendido y, Donald tuvo la sensación, de que también estaba un poco decepcionado. No estaba del todo equivocado y es que Violet le había dicho que quería presentarle a un amigo. Saber que se trataba del elenco de su película favorita fue lo que terminó por convencerlo.

—Eso es pasado, ahora somos buenos amigos.

Donald se sintió molesto y avergonzado cuando vio a los invitados que faltaban. Consideraba que Fethry era molesto, pero su presencia no le desagradaba, tampoco la de Drake o la de Launchpad, ambos eran sus amigos, aunque como Drakr solo había hablado como Donna. No podía decir lo mismo de Storkules, Fenton, Panchito o José, eran sus amigos, aunque a veces se asfixiado por el primero, pero sabía que estaban allí porque su familia le buscaba una cita. Ver a Gladstone lo hizo sentir un poco paranoico, acababa de confesarle a Della que estuvieron saliendo y no creía que su llegada fuera una coincidencia.

La idea de vengarse pasó por su cabeza. Sabía exactamente lo que iba a hacer. La llegada de Daisy fue bastante oportuna.

—Daisy ¿estás soltera?

—Tengo novia —respondió Daisy confundida. Ella señaló a la pata que la acompañaba.

—Arianna Konnery, un gusto conocerlos.

—Que pena. No me malinterpretes, es que quería presentarte a mi hermana.

Donald sonrió con malicia al ver la expresión en el rostro de Daisy. Si Della quería jugar a Cupido, él le presentaría a una profesional.

—Minnie está disponible. Es broma —agregó al ver la cara de Minnie —, Donna tampoco —Donald escalofrío al escuchar esto, esperaba que lo dijera por Chris y no porque estuviera enterada de lo que había entre su alterego y Scrooge —, mi hermana está saliendo con Abner. Es una pena que

Donna Moo Goo no pudiera venir.

Donald toció un par de veces. Maldijo a su suerte por el rumbo que estaba tomando esa conversación. Se dijo que no debía preocuparse, la última vez que habló con Minnie le dijo que deseaba volver a su tierra natal y que no sabía cuando regresaría.

—Clara Cluck también es una chica muy dulce, ahora está fuera de Duckburg, pero regresará pronto y puedo organizarles una cita. Clarabella es un encanto, aunque creo que está saliendo con Horacio. Vi a Peg hablando con Panchito y con José, hace poco se divorció así que probablemente no se niegue a una cita.

—Suena como un buen plan. Mi hermana es una romántica empedernida así que supongo que apreciaría muchísimo una cita a ciegas.

La reacción de Minnie y Daisy fue exactamente la que estaba planeando. Ambas se veían igual de emocionadas y eso le hizo saber a Donald que lo que harían sería grande. Casi sentía pena por Clara Cluck, pero estaba convencido de que Della lo merecía.

—A mí no me engañas —le dijo Arianna en un susurro —, eres retorcido —no había reclamo en la voz de Arianna, al contrario, parecía que le hacía un cumplido.

—¿Vas a delatarme?

Arianna señaló a su novia y a la mejor amiga de su novia. Ambas charlaban amenamente, ignorando al resto. Goofy y Brad las observaban un tanto confundidos.

—¿Serviría de algo?

—Lo dudo.

Mickey llegó poco después. El ratón estaba acompañado por Scrooge McDuck y Della. Donald sonrió con malicia, estaba consciente de lo que le esperaba a su hermana y lo iba a disfrutar.

—Donald me dijo que buscas novia —le dijo Daisy, Donald tuvo un escalofrío al escuchar esas palabras, en especial cuando notó lo avergonzada que estaba Della —, y yo tengo varias amigas que podría presentarte.

—Debiste escuchar, es mi hermano el que necesita pareja, no ha tenido pareja en más de diez años.

—Tú tampoco —comentó Donald notablemente ofendido.

Ambos se dedicaron miradas amenazantes.

—Los ayudaré a los dos —Daisy se los llevó a rastras, ninguno pudo oponerse.

Varias miradas se posaron sobre ellos. La mayoría encontraba esa situación divertida, Scrooge McDuck no lo hacía y si alguien lo hubiera visto con atención habría notado que estaba molesto.

Donald y Della fueron libres cuando se encontraron en el kiosko.

—Debo ir por los niños, deben tener hambre —comentó Donald.

Daisy lo atrapó antes de que pudiera escapar.

—Mala excusa.

—Quiero hablar con Panchito y con José, pocas veces podemos reunirnos.

—Descuida, se quedarán por todo un mes —le dijo Della con malicia, era obvio que quería venganza —, Podrías ir con Storkules y darle una oportunidad, le has gustado desde la primera vez que te vio. O podrías volver con Gladstone —lo último lo dijo en un susurro que solo Donald pudo escuchar.

—No escuché lo último —comentó Daisy, un tanto molesta.

—Mi tímida hermana que no sabe cómo pedir que le presenten a la chica que está hablando con Panchito y José.

—Es Peg, hace poco se divorció de Pete, en seguida les arreglo una cita.

Donald creyó que se había salvado cuando Daisy se marchó. Della pensó lo mismo. Poco después ambos se arrepentirían de huir en cuanto tuvieron la oportunidad.

—¿En serio, Donald? ¿Qué te hace pensar que necesito ayuda?

—Acéptalo, hermanita, no le gustas a Penumbra, ella solo te tolera.

—Somos rommies, es obvio que le gusto. Aquí el único que necesita ayuda eres tú.

—¿Y por eso reuniste a tantas personas?

—¿Debí invitar solo a Gladstone? Cerca de aquí hay una bodega, podrían escaparse un rato y meterse mano, ya sabes, como en los viejos tiempos.
Della comenzó a hacer sonidos de besos. Donald intentó detenerla. Ambos estaban enojados y dispuestos a conseguir venganza.

Daisy regresó en compañía de Arianna, quien la ayudó a llevar a Donald y a Daisy hasta el lugar en donde tendrían sus citas. A ninguna de los dos pareció importarle la pelea entre hermanos.

La cita de Della se encontraba en los columpios, un tanto alejada del lugar de la fiesta. Peg se estaba columpiando y no parecía enterada de los planes de Daisy. La cita de Donald era debajo de un árbol, también en un sitio un tanto apartado. Storkules se veía feliz, pero era difícil decir si estaba enterado o no de su cita con Donald, él siempre se mostraba eufórico cuando se trataba de Donald.

—¡Hola, amigo Donald!

Storkules lo recibió con uno de los abrazos que solía tener reservados únicamente para Donald y con su usual entusiasmo.